Mostrando entradas con la etiqueta 6. Con la Iglesia hemos topado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 6. Con la Iglesia hemos topado. Mostrar todas las entradas

lunes, 10 de abril de 2023

La Virgen del Rocío, en medio del humor, la libertad de expresión y el laicismo

Hace diez años fue prohibida en Écija (Sevilla) la obra de teatro Estrella sublime, representada por el grupo Bastarda Española y que tenía a la Virgen del Rocío como protagonista principal. Como escribí en la entrada que le dediqué, a lo largo de la obra "se desarrolla un diálogo rico y cargado de humor, en el que se pone al descubierto la situación de las mujeres e incluso la percepción hipócrita de quienes hacen del culto a la Virgen una forma de alienación religiosa". Hace unos días ha saltado la polémica por un gag, emitido a través de TV3, en el que se hace una parodia sobre el mismo personaje. Algo que, por cierto, ya hicieron en otra ocasión con la Virgen de Montserrat. Entre las reacciones contrarias está la del presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, que ha pedido disculpas públicas a la cadena por lo que considera que es una ofensa a las creencias religiosas y a la cultura andaluza. A él se ha unido un coro de periodistas, políticos y demás, en el que ha participado también la propia Teresa Rodríguez. Si en 2013 fueron un concejal del Partido Andalucista y el alcalde del PP quienes tomaron la decisión de prohibir la obra de teatro antes referida (es cierto que después, ante las críticas recibidas, tuvieron que echarse atrás), ahora, en vísperas de una cadena de elecciones sucesivas, nos encontramos de nuevo con la derechona lanzada al ataque. El anticatalanismo y la euforia de la Semana Santa venden mucho en Andalucía. ¿Para qué eso de la libertad de expresión? ¿Para qué eso de un estado laico? ¡Ay!  

domingo, 12 de diciembre de 2021

La derechona, desatada contra el papa Francisco

El papa Francisco, que no es del agrado entre los sectores conservadores de la Iglesia Católica, está sufriendo en España un verdadero cúmulo de ataques por parte desde los sectores políticos de la derechona. Lo último ha sido su encuentro en Roma con Yolanda Díaz, la ministra de Trabajo y también vicepresidenta segunda del gobierno. De "cumbre comunista" calificó el otro día Macarena Puentes, secretaria de Comunicación del PP madrileño, al citado encuentro antes de su celebración. Como parece que no midió bien lo que dijo, al poco se vio obligada a retirar el mensaje de la red electrónica, lo que no ha impedido que haya dejado su rastro y, ante todo, la dimensión de lo que dijo. Ese sentir es algo que está en la mente de mucha gente de la derechona. Como puede verse en lo que soltó ese tal Javier Negre, que ejerce  de periodista y que ha dicho que "ya no cotiza" eso de tener un Papa comunista. O en OKDiario, donde se ha publicado que "la comunista [Yolanda Díaz] busca su foto con el Papa peronista". 
  
Hace un par de meses, con motivo del 12 de octubre, cuando Francisco pidió públicamente perdón por los "pecados sociales y personales" cometidos durante la conquista y colonización de América, la reacción de la derechona, ahíta de españolismo y nostálgica del imperio con destino en lo universal, fue furibunda. La presidenta madrileña, que dijo no entender esas palabras, defendió la gran obra religiosa y civilizatoria de España en América. Iván Espinosa de los Monteros dijo no entender qué hacía un papa "de nacionalidad argentina disculpándose en nombre de los demás". El gran Josemari Aznar, por su parte, dijo que no iba "a pedir perdón", entre otras cosas porque "el nuevo comunismo es el indigenismo y el indigenismo va contra España". Para rematar la cosa, don Federico, el célebre periodista de esRadio y Libertad Digital, que es experto en poner motes e insultar, no dudó en llamarlo "Papa tonto". Otro periodista famoso y gracioso donde los haya, Manuel Marhuenda, lo ha calificado de "antiespañol" y ha llegado a decir que su elección como máxima autoridad de la Iglesia ha sido catastrófica. Y el señor Inda, director de OKDiario y transeúnte por las cloacas del estado, no ha dudado en decir que Francisco es el "anti-Papa, el representante del diablo en la Tierra". 

¡Quién lo iba a decir!

martes, 16 de junio de 2020

La derechona religiosa, sobre el Diablo que dice que anda suelto











































La derechona religiosa, que en España se expresa principalmente en forma católica, se ha lanzado al ataque. La pandemia de la covid-19 está siendo la excusa preferida, pero no es la única. La unidad de España está también de por medio y sin que falten, claro está, alusiones al aborto, la homosexualidad o lo que llaman "ideología de género". 

Cuando hace un par de meses el gobierno anunció lo del ingreso mínimo vital, los portavoces de la Iglesia también participaron del discurso de la derechona política sobre eso de la "paguita" y demás. Si bien, finalmente, han dado marcha atrás, quizás por vergüenza, después que Cáritas manifestara su apoyo a la medida. 

Pero volviendo a las cosas del Diablo, he aquí tres ejemplos recientes sobre las cosas que se dicen en esos círculos.

Jorge Fernández Díaz, numerario del Opus Dei y exministro de Interior, dijo el otro día en una entrevista que en 2015 el ya por entonces Papa emérito Benedicto XVI le advirtió, en relación a Catalunya, que "el Diablo quiere destruir España". 

El domingo pasado le tocó el turno a Antonio Cañizares, arzobispo de Valencia, que en la misa celebrada con motivo de la fiesta del Corpus Christi lanzó una  admonición sobre los intentos para encontrar una vacuna que prevenga del virus de la covid-19: "El Demonio existe en plena pandemia, intentando llevar a cabo investigaciones para vacunas y para curaciones. Nos encontramos con la dolorosísima noticia de que una de las vacunas se fabrica a base de células de fetos abortados". 


Y hoy mismo José Luis Mendoza Pérez, militante neocatecumenal y presidente de la Fundación San Antonio, propietaria de la Universidad Católica de Murcia, se ha explayado sobre la pandemia y la vacuna. Entre otras sandeces ha soltado: "Son las fuerzas del mal. Las fuerzas oscuras del mal. En cada generación aparece el anticristo y aquellos que le sirven con gran poder queriendo usurpar el nombre de Dios".

(Imagen: figura del Diablo en la fachada de la catedral de Amiens). 

martes, 16 de julio de 2019

Monseñor Herráez y el martirio de las mujeres violadas

Parece como si ahora  le hubiere tocado el turno al  obispo de Burgos, Fidel Herráez. Para resaltar lo acaecido con una joven que fue violada y asesinada hace 27 años, ha pedido que las mujeres que se encuentren en ese trance resistan hasta el final, con el fin de preservar "la grandeza de la castidad". Palabras crueles, porque pone en las víctimas la responsabilidad de que se cometa o no la violación. Aun cuando eso conlleve su muerte, que en el mundo cristiano lleva el nombre de martirio. 

Contrasta la valoración que se hace desde determinados ámbitos de la Iglesia sobre la violencia que sufren las mujeres, a la que despojan de su naturaleza heteropatriarcal por considerarla ideologizada, para dejarla en el terreno de su moral religiosa. La violencia sobre las mujeres lo sería como expresión de la maldad humana y ésta, a su vez, de la ausencia de pautas alejadas de los principios religiosos cristianos. 

Sorprende, de esta manera, que cuando la violencia procede del clero -como ocurre en los casos de pederastia y también en los de abusos y agresiones a mujeres-, se minimice, se oculte, se niegue o se haga recaer sobre las propias víctimas, que habrían tentado o provocado a los infractores.

Sorprende también, por las palabras vertidas por el obispo de Burgos, que no tenga reparos en invitar a la muerte a quienes se resistan en una violación, pero lancen diatribas tan duras contra la eutanasia o en el aborto. La vida humana, se dice en la Iglesia, sólo le pertenece a Dios. ¿Qué ocurre entonces en el martirio al que son invitadas las mujeres cuando se encuentren frente a un varón o una manada de ellos en disposición de violentarlas?

Sorprende también que se ignore las circunstancias que viven las víctimas en una situación de violencia, donde la percepción de la realidad se altera hasta el máximo. El miedo, el sentimiento de sumisión o lo que se pueda vivir en esas circunstancias son reacciones que resultan ajenas a su voluntad. Estamos ante la enajenación de la propia personalidad, lo que no tiene que conllevar a que todo el mundo reaccione de la misma manera o que surjan actitudes de heroicidad.

Sorprende, en fin, la frecuencia con la que la Iglesia colisiona con la legalidad vigente, en especial con aquella que defiende los derechos humanos. Desde éstos se entiende que las relaciones humanas, independientemente del ingrediente religioso o no que puedan tener, han de basarse en principios éticos que permitan el desarrollo de las personas y su felicidad desde la libertad y la igualdad. 

martes, 2 de julio de 2019

La despedida del nuncio Fratini con Franco de por medio y otras cosas

Renzo Fratini dejó hace unos días su puesto como nuncio del Vaticano en
España con unas declaraciones que han levantado polémica con Franco de por medio. Con un estilo farragoso, ha ido soltando perlas tales como "está detrás  una ideología de algunos que de nuevo quieren dividir a España", "olvidar el mal", "es peligroso juzgar la historia con nuestra mentalidad de hoy"... Opuesto a la línea del papa Francisco, se has sumado con unas declaraciones poco diplomáticas, pese a su cargo, y en al línea de las que desde hace tiempo han hecho otros tantos prelados españoles en este asunto y otros de enjundia. Ya sabemos, lo de la homosexualidad, la ideología de género, la pederastia...  

Con unas nuevas elecciones en la Conferencia Episcopal Española a la vista, estamos ante un episodio que puede darnos una idea también de las luchas internas que existen en el seno de la Iglesia Católica española. Los Reig Pla, Herráez, Munilla, Martínez Camino, Zornoza, Asenjo..., anti-Francisco y con el incombustible Rouco Varela de director de orquesta, frente a los Osoro, Omella..., próximos a Francisco. Y es que el pontificado del actual Papa es una de las claves, pero no sólo. También se encuentra el papel que puede jugar una posible revisión del Concordato entre el Vaticano y el Estado Español, con los privilegios que de él se derivan para Iglesia española. Y aquí es el actual gobierno el que tiene mucho que decir, si es que quiere realmente coger el toro por los cuernos.

Lo que parece claro es que las semanas que vienen prometen ser interesantes con la Iglesia y sus altos funcionarios a pleno rendimiento.

jueves, 4 de abril de 2019

El obispo y el Papa ante la homosexualidad y la homofobia

No es la primera vez que me he referido a este señor, con la condición en la Iglesia de monseñor, dada su categoría de obispo. Amante de frases antológicas, a José Antonio Reig Tapia le gusta referirse a la ideología de género como perversa, a los matrimonios canónicos como menos dados a la violencia doméstica, a la homosexualidad como pecado... (allá por 2010 le dediqué en exclusiva la entrada "Vaya canallada la del obispo"). Estos días ha vuelto a saltar a la actualidad como valedor y promotor de terapias contra la homosexualidad. Allá por donde ha ido como obispo (diócesis de Castellón, Cartagena y Alcalá de Henares) lo ha hecho acompañado de una asesora dedicada a impartir terapias para curar lo que consideran una enfermedad y un pecado. 

El otro día el papa Francisco, durante al entrevista de Jordi Évole en el programa "Salvados", se refirió a la homosexualidad. Lo hizo con dudas, teniendo incluso que matizar sus primeras palabras sobre el tema. Lejos de condenarla como pecaminosa, no mencionó expresamente la palabra enfermedad, pero se refirió a ella como algo raro y de la que era necesario que en los primeros años de vida fuese tratada por profesionales. Un marco demasiado estrecho y una frontera lo suficientemente difusa que permite que obispos, como el ya citado, promuevan distintas modalidades de terapias, que no dejan de ser una forma de calificar el hecho como enfermedad. Terapias que esconden una homofobia entre descarada y compasiva.

Considerar que la homosexualidad se cura, resulta degradante, porque atenta contra la dignidad de las personas. Sí lo requiere, sin embargo, la homofobia.

jueves, 21 de febrero de 2019

Sínodo de la Iglesia y víctimas de los abusos sexuales

La salida a la luz de escándalos sexuales por parte del clero católico está adquiriendo niveles cada vez más elevados. Los abusos y violaciones a menores de edad (especialmente varones, pero también mujeres) ponen de relieve una realidad que viene de lejos, está extendida por todos los países, ha sido ocultada por la jerarquía y ha despreciado a las víctimas, cuando no las ha culpabilizado.

No vale que los castigos recibidos por los infractores, cuando han tenido lugar, se hayan hecho dentro de las reglas eclesiásticas. En éstas sólo priman penitencias de índole moral, algún que otro internamiento en centros religiosos o traslados de unos lugares a otros. Se sabe que en muchos casos esto último no ha servido de nada, pues allí donde eran enviados volvían a dar rienda suelta a sus depravaciones. Estamos ante graves delitos penales y sólo desde la justicia civil es donde debe contemplarse la imposición de condenas. Delitos que atañen a los violadores, pero también a sus cómplices. Esto es, quienes lo consintieron, ocultaron y hasta hicieron desaparecer pruebas. No es ante Dios ante quien tienen que responder, sino ante la sociedad. 

Hoy ha comenzado en el Vaticano un sínodo de presidentes de conferencias episcopales para tratar el tema. Muy lejos de lo hecho por sus antecesores en el cargo, hasta ahora los pasos que ha dado el papa Francisco han sido insuficientes. Debe ser más atrevido en sus decisiones, si no quiere que la Iglesia se vea engullida por sus propios pecados. Pecados que en el lenguaje civil no son otra cosa que delitos.

viernes, 23 de noviembre de 2018

Los varones de verdad, según el señor obispo

¡Cómo se ha estrenado monseñor Luis Argüello en su nuevo cargo de secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal! Ha lanzado varios pildorazos que, aun siendo viejos y no sorprendentes en el trasfondo, resultan novedosos en los términos empleados. Ha defendido que el ministerio sacerdotal sea cosa de varones, lo que ya es sabido y repetido hasta la saciedad. Ha hecho lo propio con el celibato, lo que también es sabido y repetido. Pero lo llamativo ha sido la forma de referirse a la heterosexualidad, para contraponerla a la homosexualidad. Pero, claro, ahí se ha metido en un buen charco, porque ha dicho más concretamente: "pedimos también que se reconozcan y sean enteramente varones y por tanto heterosexuales". ¡Uy! Veamos. Siendo el celibato la renuncia al matrimonio o, si se quiere, el mantenimiento de la soltería, en el sacerdocio católico esta condición se completa con el voto de castidad, que supone la renuncia a cualquier práctica sexual... por pecaminosa. Si eso es así, ¿qué más da ser heterosexual u homosexual ? ¿O acaso el señor obispo esté pensando que los primeros son varones de verdad y los segundos...?  ¡Ay, monseñor, monseñor!, como diría el amado Alberti.

martes, 3 de abril de 2018

El paisaje ideológico de la Semana Santa

Sonido de tambores, trompetas, bandas de música, campanillas, campanas...  De saetas, oraciones, himnos, gritos... De murmullos y -¿por qué no?- de silencio.

Olor a romero, incienso y a cera de las velas derretidas.

Autoridades civiles presidiendo o acompañando  procesiones. Ministros y ministras, presidenta de Andalucía, alcaldes y alcaldesas, dirigentes políticos... Puede que en mayor número que otras veces, pero, en todo caso, haciendo ostentación de su presencia para exhibirse ante la gente. Vestidos y mantillas de luto, trajes con corbata y, si procede, con medallas de cofrade. Golpeo de mazas para que se levanten los pasos. 


Unidades del ejército y de los cuerpos policiales cargando imágenes o desfilando. Legionarios que en Málaga se han exhibido marcialmente entonando ser novios de la muerte. Con ministros que los acompañaban con su mirada y con su canto. Y entre ellos, el ministro del orden que en la capital sevillana escuchó una loa a su persona al grito de ¡arriba de España! Y legionarios que en algunas ciudades de Catalunya han dejado constancia de su amor a la patria española. 

Se han seguido viendo imágenes de sangre. Como la vertida desde las espaldas que se azotaban sin cesar o la que manaba del roce cuando eran empaladas. O la de los pies que caminaban descalzos cargados de una cruz. Se ha seguido anunciando la concesión de indultos a petición de cofradías. Y hemos sabido del sermón de un Obispo que, haciendo un ejercicio de retorcimiento retórico, equiparó la pecaminosa "ideología de género" con la Inquisición.     

He visto en directo a mujeres cargando pasos, cuando antaño eran apartadas y denigradas en esas tareas porque se decía que eran cosa de hombres. Y a niños y niñas, también, aun cuando lo hicieran con pasos de menor peso. He visto una procesión en la Coria cacereña donde sólo desfilaban mujeres de todas las edades.

Hace unos años el que fuera obispo de Málaga durante el tiempo de la Transición, Ramón Buxarrais, dijo que la Semana Santa de esa ciudad era “una realidad religiosa popular organizada por la burguesía malagueña con el aplauso unánime del pueblo”. Unas palabras que pueden extenderse al conjunto de actos religiosos que se celebran durante esos días. 

Lucha entre el pasado y el presente. Manifestación de lo popular y del poder. Expresión de lo divino y de lo humano. Devoción, pasión, ostentación, exhibición... Todo un totum revolutum que nos transporta a un pasado que sigue invadiendo el presente. Y todo, entre banderas rojigualdas a media asta por doquier.

martes, 6 de marzo de 2018

Entre obispos: del demonio metido en el feminismo al apoyo a la huelga del 8 de marzo

El obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, parece incombustible en sus manifestaciones. Las palabras suyas que han salido a la luz, pronunciadas durante una alocución en Radio María, son otras tantas con las que suele obsequiar a sus fieles sin que tengan nada de desperdicio. La obsesión por lo que desde algunos sectores de la Iglesia Católica en España llaman ideología de género es permanente. 

Y teniendo en cuenta que nos acercamos al día 8 de marzo y la convocatoria de huelga de mujeres para este año, el obispo Munilla no ha querido seguir quedándose atrás. Entre sus palabras dijo cosas como éstas: "Se distinguen dos corrientes: el feminismo femenino y el feminismo de género. Algunos les llaman el feminismo de la diferencia y la complementariedad y el feminismo del igualitarismo".

Mientras el feminismo femenino que defiende lo equipara al "auténtico" o "sano", lo contrapone al "manipulado por la ideología de género", que también lo es "radical". Todo ello aderezado con la condena del "lesbianismo", "homosexualismo, "bisexualismo", "aborto libre y gratuito"... 

Pero la novedad estuvo en la utilización de palabras más contundentes, como que “la causa cristiana lucha contra esa especie de animalismo en la relación entre el hombre y la mujer” o, siguiendo las advertencias catequéticas, la alusión a uno de los enemigos del hombre: "Es curioso cómo el demonio puede meter un gol desde las propias filas (…). El feminismo, al asumir el feminismo de género, se ha hecho el harakiri". 

Cosas muy diferentes han declarado otros cargos eclesiásticos, como Carlos Osoro, arzobispo de Madrid, o Eusebio Hernández, obispo de Tarazona. De talante más dialogante y conocido por su proximidad al actual Papa, Osoro respondió de esta manera a una de las preguntas que se le formularon sobre la huelga del día 8, convocada, entre otras cosas, para denunciar la brecha salarial: "Lo comprendo, claro. Hay que defender sus derechos. Lo haría también, lo hace también de hecho, la Santísima Virgen María". 

En la misma línea, quizás más explicito en sus expresiones, se ha pronunciado Hernández, quien dijo: “Yo os animo a que hagamos esta reivindicación por una sociedad siempre en principios de igualdad”. Y es que para él resulta “especialmente lamentable la diferencia de salarios que hay entre hombre y mujer. Esto no es justo". No le faltó tampoco referirse a la violencia sobre las mujeres, de la que dijo que "la Iglesia tiene que dar todavía unos pasos, pero yo creo que se están dando. El Papa Francisco es un hombre que lo intenta, que lo está promoviendo, lo que pasa es que todavía hay algún grupo que se resiste a ceder el paso, a la venida de las mujeres a ocupar cargos de responsabilidades”.  

sábado, 3 de marzo de 2018

Las monjas del Vaticano, explotadas

Por sorprendente que pueda parecer, el diario oficial del estado del Vaticano, L'Osservatore Romano, ha publicado  un artículo que escalda y mucho. Escrito por Marie-Lucile Kubacki y titulado "Il lavoro (quasi) gratuito delle suore" ["El trabajo (casi) gratuito de las monjas"], desentraña la situación en que se encuentran las monjas que viven y trabajan en el Vaticano. Al servicio del clero masculino que vive allí, en buena medida de alto rango, no dejan de ser unas chicas para todo. Su vida se reduce, desde que se levantan hasta que se acuestan, a servir a cardenales y demás funcionarios eclesiásticos, salpicando ese tiempo con momentos de oración y, si pueden, de estudio, lectura... Tareas propias del hogar como lavar, planchar, limpiar, cocinar... Tareas domésticas y rutinarias que recuerdan a las que realizan las empleadas domésticas de tantas casas por un salario miserable, si bien, en este caso, por lo que se cuenta en el reportaje, en condiciones de semiesclavitud. 

Se reproducen testimonios, en cierta medida, desgarradores, que reflejan la sensación de frustración de unas mujeres que ven cómo la institución a la que se han dedicado de por vida respira por todos sus poros una mezcla de patriarcado y misoginia. Un mundo masculino donde sólo los varones participan activamente en cualesquiera de los rituales, eventos y actos que se organizan, mientras ellas se dedican a servirlos. "Rara vez son invitadas a sentarse en las mesas que sirven", se dice. Y, por supuesto, un mundo en el que tienen prohibido el acceso al sacerdocio, con todo lo que conlleva de protagonismo en la institución, siendo relegadas a no tener ni voz ni voto.

Sospecho que las denuncias publicadas en el diario oficial del Vaticano no han sido producto del azar. Me explico: no dejan de ser fruto del nuevo ambiente que se vive en la Iglesia Católica tras el acceso al papado de Francisco. Más abierto y más dialogante, parece que busca un modelo de Iglesia que se acerque más a las preocupaciones de la gente, que rompa con la corrupción que la desangra, que permita el acceso de la mujer a espacios hasta ahora imposibles... Todo un reto.       

viernes, 9 de febrero de 2018

Autoridades eclesiásticas que sólo ven la paja en el ojo ajeno

Lo ocurrido con el joven jiennense multado por su fotomontaje con la figura de Cristo me resulta vergonzoso. La preocupación de miembros de la judicatura por defender los sentimientos de algunos sectores de la Iglesia Católica choca, sin embargo, con la actitud que muestran algunos de sus mandatarios cuando se dirigen a otras personas desde el desprecio más absoluto. Ya he denunciado en este cuaderno casos donde obispos han lanzado ofensas contra quienes, desde su prisma, forman parte del pecado. Por eso, después de haber visto una imagen que nos ofrece hoy Público, he decidido reproducirla. Las caras y las frases pronunciadas de autoridades eclesiásticas que reflejan la insensibilidad con la que lanzan mensajes contra las mujeres que abortan, las personas homosexuales y las muchachas de las que dicen que provocan a sus violadores, o relativizan el robo de bebés durante el franquismo. Eso, sin contar el afán de quienes ocultan a clérigos que han abusado de menores. Muestras del mundo de hipocresía en que se han instalado quienes no dejan de ver la paja en el ojo ajeno, olvidando la viga que tienen en el propio.   

El Cristo que se ha montado con un fotomontaje

Estos días hemos conocido una noticia que genera más que preocupación. La multa cercana a 500 euros de un joven que publicó en las redes sociales su imagen sobre la cabeza de un Cristo crucificado, conocido como El Despojado. La denuncia de una cofradía de Semana Santa de Jaén fue aceptada por la fiscalía, que finalmente aceptó rebajar la multa tras un acuerdo con el inculpado. 

Me parece un doble abuso. Primero, porque afecta a la libertad de expresión. La reacción en las redes fue inmediata, con la aparición de numerosas versiones del Cristo aludido o de otros similares. Ha llegado a hacerla hasta un antiguo letrado del Tribunal Constitucional, que, a modo de reto, mostró su indignación ante lo que considera una barbaridad. 


El segundo abuso deriva de la condición social de la persona afectada. Un joven trabajador, que ha declarado que prefirió ver rebajada su multa, ante la elevada cuantía inicial: 2.610 euros. Aun con eso, ha dicho que no tiene recursos para pagarla, salvo que destine diez peonadas de recogida de aceitunas. En fin, la fiscalía cebándose con la gente humilde.      


Podría matizarse el título de esta entrada, porque el peligro no es general, sino limitado a una parte de la sociedad. Los medios de comunicación cada día nos informan de detenciones, multas, condenas... pero hacia una dirección. En este caso, con la Iglesia hemos topado. Una vez más.


(Imagen aparecida en Público)

martes, 22 de agosto de 2017

De bolardos, comunistas y un cura (desautorizado)

En medios del facherío no están parando de echar culpas, en distinto grado, a Ada Colau por el atentado de Barcelona. La razón, que no se ha prestado a colocar bolardos en las zonas peatonales. Sin otro argumento, vienen a considerar que si hubiera habido más, no habría habido atentado. Un cura madrileño, Santiago Martín, al que apodan "el cura de la tele", se ha sumado a ello, proponiendo a las víctimas que denuncien a la alcaldesa de Barcelona "por cooperación". Ha extendido la acusación a la de Madrid, Manuela Carmena, que, según él, tampoco ha atendido a lo de poner esos obstáculos. Y, por supuesto, a modo de argamasa, la completa con el comunismo. Porque dice que las dos alcaldesas pertenecen a un partido "que es comunista", del que pone en boca la frase "tenemos que ser respetuosos con la libertad de los asesinos" y sobre los que concluye con una frase antológica: "como comunistas pueden hacer lo que quieran". Amén.  

Post scriptum

El arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, ha desautorizado al cura. Menos mal.  

martes, 6 de junio de 2017

¡Ay, la Virgen, en qué lío se ha metido Podemos!

Una expresión en desuso cuando alguien reacciona con sorpresa por algo que ha ocurrido es la de "ay, la Virgen". Y es lo que se me ha venido a la cabeza en relación a la polémica abierta estos días con el voto favorable del grupo municipal de Podemos en el pleno del ayuntamiento de Cádiz para conceder a la Virgen del Rosario la medalla de la ciudad. Si atónito me quedé luego cuando leí o escuché -no me acuerdo cómo- los argumentos que después dio el alcalde, José María González "Kichi", más todavía me estoy quedando con el reguero de declaraciones de apoyo que ha recibido por parte de personas relevantes de su partido, léase, por orden de aparición, Juan Carlos Monedero, Pablo Iglesias, Teresa Rodríguez o Ramón Espinar. Por otra parte, las críticas lanzadas desde el seno de Podemos, del conjunto de la izquierda o de los grupos que defiende la laicidad no han sido pocas y menos, suaves. El propio Alberto Garzón dijo ayer algo parecido a que las medallas le gustan poco y menos que se concedan a "seres inanimados". 

Da la casualidad que las no pocas concesiones de medallas que durante el gobierno del PP se han hecho a las vírgenes, han sido motivo de crítica por la dirigencia de Podemos sobre la base de la no injerencia de la esfera religiosa en el mundo de los poderes públicos. Ahora, sin embargo, la han admitido, con argumentos poco consistentes como el número de firmantes de la petición, el carácter popular de la devoción, que no tienen que ver con la Iglesia Católica...

El error de Kichi y de quienes lo han apoyado no está en que cada cual pueda sentir la devoción sobre lo que quiera -faltaría más- o desee reconocer el significado de lo que la gente pueda sentir. El error está en pretender que una institución pública sitúe la esfera de lo religioso en su propio ámbito, no impidiendo estrictamente que todo lo relativo al mundo de las creencias quede fuera. ¡Ay, la Virgen, en qué lío se ha metido esta gente de Podemos! Y esta vez no porque se haya topado con la Iglesia.

lunes, 15 de agosto de 2016

Demetrio, el obispo atómico

Se llama Demetrio Fernández y es obispo de Córdoba. Ya me he referido a él en otras dos ocasiones ("¡Que viene el lobo!" y "El obispo, la química y los varones de verdad"), pero por lo que que ha declarado, a lo poco, resulta muy pesado, por no decir que reincidente. En la línea de lo más rancio del alto clero católico, ha vuelto a insistir sobre la "ideología de género", nombre que emplea para denigrar una visión feminista de las relaciones humanas y en ella una perspectiva que saca a relucir la ideología androcéntrica del heteropatriarcado. Fiel a ello, Demetrio ha vuelto a lanzar otra bomba -y nunca mejor dicho- oral dentro de un acto en el que se ha mostrado solidario con lo dicho en su día por los obispos de Alcalá de Henares y Getafe. Ha insistido sobre la "ideología de género" que "es una bomba atómica que quiere destruir la doctrina católica y la imagen de Dios en el hombre y la imagen de Dios Creador". Y lo ha dicho aludiendo al Papa, en quien, según su opinión, se ha inspirado. Pues nada, hombre, si así fuera, vaya con Francisco, pero sospecho que su superior va por otro camino. ¡Ay, Demetrio!   

jueves, 24 de diciembre de 2015

El obispo, la química y los varones de verdad

Joé con el obispo. El de Córdoba, Demetrio Fernández, que se ha unido a la lista de lanzadores de perlas. Hoy ha sermoneado acerca de los hijos [y las hijas, claro] de la química y los hombres de verdad. Pues nada, hombre, adelante. Ya sabíamos la postura de las altas instancias de la Iglesia Católica sobre las fecundaciones in vitro, pero este prelado nos ha salido con nuevos calificativos. Así, sobre la inseminación artificial ha dicho que se trata de "un aquelarre químico de laboratorio". Y sobre la familia ha vuelto a redundar sobre los roles sexistas, pero esta vez con expresiones bastante más sonoras. De la figura del padre ha dicho cosas como "Cuanto más varón sea el varón, mejor para todos en la casa", "aporta la cobertura, la protección y la seguridad", es "signo de fortaleza", "representa la autoridad"... Y de la madre, que aporta "calor al hogar, acogida, ternura", "Cuanto más mujer y más femenina sea, mejor para todos en la casa"... Vean y escuchen.

viernes, 14 de agosto de 2015

Evo, Francisco y la cruz de Luis Espinal Camps

Hace un mes el papa Francisco visitó Bolivia, dentro de una gira por varios países latinoamericanos. Al margen del componente político que tuvo, en la medida que supuso el encuentro entre dos realidades en procesos de cambio, bastante alejado de los viajes que protagonizó en otro tiempo Juan Pablo II, quizás lo más anecdótico fue la entrega a Francisco por parte del presidente boliviano Evo Morales de un Cristo adosado a un martillo y una hoz. En muchos medios se han hecho valoraciones sobre la reacción del Papa, incluido cierto malestar por lo ocurrido. Las imágenes muestran a un Papa entre serio y con una breve sonrisa forzada, deseoso de salir del trance. Incluso se ha llegado a tachar al acto desde medios conservadores como provocador, blasfemo, sacrílego y hasta demoníaco, teniendo en cuenta que la hoz y el martillo no deja de ser el símbolo del comunismo. También he leído que desde el propio Vaticano se ha matizado la posible reacción negativa de Francisco.

Para la mayor parte de la gente ha pasado desapercibido que el enorme valor simbólico del objeto no era tanto una provocación como una reivindicación. La citada cruz es una réplica de la que en su día hizo Luis Espinal Camps, un sacerdote jesuita de origen catalano-español que vivió y murió en el país andino. Hombre creativo, era amante del cine, participando en varios trabajos cinematográficos, y aficionado a la escultura, tallando en madera numerosos objetos. Y uno de ellos fue su célebre cruz.  

Espinal Camps llegó a Bolivia en los años sesenta, como tantos otros misioneros provenientes del primer mundo, para predicar la resignación en vida con la esperanza de un premio tras la muerte. Pero acabó siendo un sacerdote comprometido socialmente (recomiendo el artículo de Pablo Stefanoni en Rebelión). Estuvo inmerso en la dura realidad latinoamericana, la misma que acogía la miseria de la mayoría de sus gentes y la riqueza vergonzante de sus oligarquías. La misma que abrigaba procesos políticos y sociales liberadores que acababan sofocados a base de cruentos golpes militares e intervenciones imperialistas. Y este cura amante del cine y las pequeñas tallas de madera, comprometido con el pueblo sufriente al que fue a evangelizar, acabó siendo víctima de esa oligarquía y esos militares feroces. En 1980 fue secuestrado y asesinado, precisamente cuando regresaba de una sala de cine. 

El nuevo Papa está sorprendiendo por su forma de ejercer el poder que le confiere su cargo. Ignoro cómo ha acabado encajando lo ocurrido con el presidente boliviano. En todo caso la entrega que éste le hizo de la réplica de una de las tallas de Espinal Camps, lejos de haber sido una provocación, no ha dejado de ser un acto reivindicativo hacia un sacerdote, jesuita como él.    

lunes, 13 de abril de 2015

Dicen que Rouco lo está pasando mal

Dicen que vive en un piso céntrico de Madrid, grande, bien dotado y que previamente se había reformado con un coste elevado. Dicen que antes, cuando fue relevado de su cargo arzobispal, se resistió a abandonar el palacio donde había residido las dos décadas anteriores. Dicen que la decisión del papa Francisco de sustituirlo por Ángel Osoro al frente de la archidiócesis madrileña no le sentó bien. He leído que el malestar en parte de la feligresía ha aumentado en los últimos meses. Durante su doble mandato como arzobispo y presidente de la Conferencia Episcopal ya generó controversias en los sectores progresistas, poco concordantes con un prelado que llevó a la Iglesia en varios aspectos a tiempos anteriores al Concilio Vaticano II. Resulta evidente que tenía mejor sintonía con Juan Pablo II y Benedicto XVI y que con el actual papa no se lleva bien. Dicen que está pasando un calvario interno porque no se siente reconocido después de los servicios prestados. Lo peor para él es que cada vez más gente se está incomodando por sus actitudes, que van de lo displicente a la falta de humildad. Hasta he leído hoy que se ha pensado en hacerle un escrache. Lo acusan de no predicar con el ejemplo cristiano. Mal asunto para quien ha estado hasta hace muy poco a la cabeza de la Iglesia española.   

domingo, 29 de junio de 2014

Francisco, acerca de "los comunistas"

El papa Francisco no para en sus declaraciones sorprendentes. Y no precisamente por mostrarse como una persona rancia o asentada en la tradición oscura y estrecha de la institución que representa. En una entrevista al periódico Il Messaggero ha hecho alusión a la gente comunista en estos términos. "Los comunistas nos han robado la bandera. La bandera de los pobres es cristiana (...). Los comunistas dicen que todo esto [la pobreza] es algo comunista. Sí, claro, ¿cómo no?... Pero veinte siglos después [de la escritura del Evangelio]. Cuando ellos hablan, nosotros podríamos decirles: ¡Pero si sois cristianos!".

Con sus palabras resulta evidente que ha sido la Iglesia y buena parte de sus gentes quienes se han separado del principio evangélico que proclaman acerca de la humildad y la solidaridad. No se trata de discutir acerca de la naturaleza religiosa del comunismo o de negar a las religiones su presencia en la sociedad. Se trata de coadyuvar por un mundo mejor y antitético con los principios que rigen las sociedades clasistas.