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martes, 3 de marzo de 2026
viernes, 21 de marzo de 2025
viernes, 31 de enero de 2025
miércoles, 7 de diciembre de 2022
Llanto por el "Mural de la Coeducación y la Paz", obra de Luis Valverde Luna
Fue el 5 de junio de 2009 cuando se inauguró el "Mural de la Coeducación y la Paz", situado en el Centro Municipal de Asuntos Sociales. Su autor, Luis Valverde Luna. El fruto, una muestra más del trabajo metódico y cargado de fuerte simbolismo. Un reflejo de ese buen hacer que caracterizaba a un artista y un docente del IES Trafalgar al que nunca le faltó entusiasmo, sino todo lo contrario, en las cosas que hacía. El Mural estaba inserto en el proyecto didáctico "Barbate Escuela Espacio de Paz", donde participaron casi todos los centros docentes de Barbate, fueran colegios o institutos. La jornada de la inauguración, en una mañana primaveral, estuvo cargada de ilusión: la del artista, y también la de los niños y las niñas, y las maestras y los maestros presentes... Un ambiente de luz y color, con el deseo de "un mundo mejor basado en la cooperación, el diálogo, la tolerancia y la igualdad entre todos y todas", como rezaba la placa allí instalada. Plasmado todo ello sobre un muro que debería haber perdurado en el tiempo. Pero no ha sido así. Al poco nos dejó el artista, a quien todavía lloramos. Pasados los años, el deterioro afectó a la obra y al sueño que encerraba del proyecto. Pese a las peticiones que se hicieron para que se restaurara, no fueron atendidas. Hace medio año pude ver cómo seguía en ese estado lamentable. Y hoy, cuando paseaba por el lugar, pude ver a través de las rejas de la puerta del centro que el Mural había desaparecido para siempre.
jueves, 23 de junio de 2022
martes, 15 de marzo de 2022
La guerra de Ucrania, las guerras... y en esas cosas seguimos estando
Con anterioridad, el 22 de enero, cuando se estaba fraguando el conflicto bélico, escribí un breve artículo, "El conflicto de Ucrania y los intereses de EEUU", en el que intentaba explicar lo que se estaba tramando. Días más tarde, el 30 de enero, Día de la Paz, publiqué la entrada "La paz en 2022, siempre necesaria", basada en una imagen con tres palomas y unos versos de la feminista afroamericana bell hooks (sí, en letras minúsculas, como le gustaba firmar sus escritos):
escuchemos una tierra sin fin
un mundo sin fronteras
un espacio lo suficientemente abierto para la paz
Volviendo a mis escasas y lacónicas entradas publicadas durante la guerra, en la primera, del 24 de febrero y que titulé "Tristes guerras...", apareció el célebre NO A LA GUERRA (nacido en 2003 para denunciar el ataque contra Irak por parte de EEUU y algunos de sus aliados, entre los que estaba el gobierno de José María Aznar). Acompañé la imagen con el poema completo de Miguel Hernández que dio título a la entrada:
Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes. Tristes.
Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes. Tristes.
Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes. Tristes.
La segunda entrada, "Frente a la guerra, una apuesta por paz", la publiqué el 1 de marzo, en esta ocasión con la imagen de una paloma sobrevolando sobre un fragmento del "Guernica" de Picasso, y las palabras que Julio Anguita pronunció cuando supo que su hijo Julio, periodista, murió durante la guerra de Irak:
Malditas sean las guerras y los canallas que las hacen.
La última, "Hay que seguir insistiendo en el NO A LA GUERRA", fue del día 3. La imagen es una fotografía del socialista francés Jean Jaurès el día 25 de julio de 1914, durante un mitin al inicio de la Primera Guerra Mundial, a la que se opuso y por lo que acabó siendo asesinado días después. Sobre la fotografía situé en el ángulo superior izquierda el NO A LA GUERRA y en su parte inferior un fragmento de su discurso, en el que sobresalía tanto su carácter pacifista como internacionalista:
(...) no
hay ya, en el momento en que nos amenazan de asesinato y de salvajadas, más que
una oportunidad para el mantenimiento de la paz y la salvación de la
civilización, y es que el proletariado una todas sus fuerzas que cuentan con un
gran número hermanos: franceses, ingleses, alemanes, italianos, rusos, y que
pidamos a estos millares de hombres que se unan para que el latido unánime de
sus corazones aleje la horrible pesadilla.
Y hoy, por fin, me he decido a retomar mis comentarios, sobre los que sigo en mi postura de oposición a la guerra -y esta guerra- y mi apuesta por la paz. Mi oposición al militarismo y a los imperios que lo sostienen. Lo que no quita que siga indagando para saber más y comprender mejor lo que hay detrás del conflicto desatado. En sí mismo y sobre lo que le rodea, incluyendo la desinformación, las mentiras y también la censura más o menos encubierta.
He leído esta mañana en Público un artículo de Augusto Zamora R., "De sanciones, bloqueos y periodismo venal". Además de recomendar su lectura, por muy crudo que pueda parecer su contenido, hay un pasaje del mismo que me ha llamado la atención. Lo reproduzco:
"(...) el
gas ruso no sólo sigue fluyendo después del inicio de las operaciones en Ucrania,
sino que su suministro ha aumentado significativamente, de 89 a 109,5 millones
de metros cúbicos por día. Putin será la reencarnación del demonio, pero el gas
ruso sabe a gloria. ¿Han escuchado a alguna gallina cacarear algo al respecto?
No, ni lo oirán, porque admitir que han aumentado las compras desmentiría su
discurso y lo que importa no es decir la verdad, sino seguir manipulando a la
gente, como manda el Gran Jefe, EEUU.
Tampoco
informarán de que Gran Bretaña gastó más de 2.500 millones de libras esterlinas
en importaciones desde Rusia hace un mes, según la Oficina Británica de
Estadísticas, divulgado por el Daily Mail. Mil millones de libras en
combustible; 591 millones en petróleo; 289 millones en gas; tres millones de
libras en alimentos para animales, 25 millones en químicos y 34 millones en
acero y otros metales. Este hecho prueba que las sanciones estaban decididas,
que Gran Bretaña las conocía y se adelantó a ellas (...)".
Me ha retrotraído a algo que escribí en 2014, precisamente dedicado al centenario del comienzo de esa Gran Guerra de cuatro años de duración y que ha acabado conociéndose con el nombre de Primera Guerra Mundial. La entrada, "Hace 100 años: el negocio de la guerra", trata, como indica su título, de un episodio contado por el historiador francés Jean Pierre Flechard ("Un
santuario del capital internacional: la cuenca de Briey-Thionville", en El libro negro del capitalismo, Tafalla, Txalaparta, 1998) y que tuvo como marco la
comarca francesa de Briey-Thionville. Situada en una encrucijada, por la cercanía de las fronteras de Luxemburgo y Alemania, su importancia económica derivaba de la presencia de las minas y la factoría de hierro, propiedad de la familia Wendel. Y sobre ello escribí:
"(...) en agosto de 1914 pasaron a manos alemanas sin que
hubiera resistencia por la parte francesa. El general Verraux, encargado de su
defensa, fue obligado a hacerlo por órdenes superiores. Tampoco a lo largo del
conflicto se procedió a la reconquista de la comarca y ni siquiera al ataque de las caravanas que transportaban
el preciado mineral a Alemania. Incluso cuando empezaron a conocerse evidencias
que algo raro había en ello, el propio presidente francés, Raymond Poincaré,
frenó cualquier iniciativa para revertir la situación. Todo, muy sorprendente.
Según
Flechard se ha sabido después que en realidad lo que había habido era un
acuerdo entre los estados mayores y los fabricantes de armamentos de ambos
países. El objetivo era claro: continuar la guerra para acrecentar los
beneficios empresariales".
Y en esas cosas seguimos estando.
(Imagen: "Campos de Paz", instalación en Amiens (Francia) de la artista Beatrice Saurel).
jueves, 3 de marzo de 2022
martes, 1 de marzo de 2022
jueves, 24 de febrero de 2022
domingo, 30 de enero de 2022
viernes, 5 de febrero de 2021
La saharaui Aminetu Haidar, propuesta para el Premio Nobel de la Paz
La activista saharaui de los derechos humanos Aminetu Haidar ha sido nominada para el Premio Nobel de la Paz. Presidenta de la Instancia Saharaui contra la Ocupación Marroquí (ISACOM), tiene una larga trayectoria como luchadora por los derechos de su pueblo, habiendo desarrollado numerosas acciones, personales o en colaboración con otras personas, desde la perspectiva de la no violencia.
Nacida
en 1968 en El Aaiun, la capital de la que fue la provincia española del Sáhara hasta
1975, desde joven se opuso a la ocupación de su territorio, primero por el
gobierno mauritano, que se quedó con la parte sur hasta 1979, y finalmente por Marruecos.
En 1987 participó en una manifestación contra dicha ocupación y en favor de un
referéndum de autodeterminación, por lo que fue detenida, torturada y encarcelada.
Eso no la amilanó para continuar con su activismo resistente y pacifista, lo
que la llevó a posteriores detenciones y todo tipo de represalias contra ella y
sus familiares.
Pese
a que ya era una persona reconocida en el ámbito internacional de los derechos
humano, en noviembre de 2009 protagonizó un episodio que realzó su figura,
cuando decidió ponerse en huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote tras
la prohibición por parte del gobierno marroquí para que regresara a su
domicilio en El Aaiun.
De
conseguir el Nobel de la Paz, no sería la primera vez que Haidar recibiría un premio
o reconocimiento internacional. Diversas instituciones, fundaciones o
asociaciones ya lo han hecho, concediéndole, entre otros más, los premios Robert
Kennedy (1998 y 2008), Juan María Bandrés (2006), Train (2009), Jovellanos
Resistencia y Libertad (2010), René Caissin (2011) o Right Livelihood (2019), este
último también conocido como el Nobel Alternativo.
Que
un grupo de miembros del parlamento noruego haya propuesto su candidatura al
Premio Nobel resulta importante. Por ella y, sobre todo, por su pueblo, el
saharaui.
(Fotografía: https://noteolvidesdelsaharaoccidental.org/aminetu-haidar-personalidad-del-ano-por-el-condifencial-saharaui/).
sábado, 17 de agosto de 2019
La paz en Colombia, traicionada por su gobierno
"En estos tres años, han sido asesinados más de 500 activistas de movimientos sociales y cerca de 150 excombatientes. El 20 de mayo de 2019, Iván Márquez, exnegociador de la paz en nombre de las FARC, declaraba que 'entregar las armas fue un grave error', y ha vuelto a la clandestinidad". Así comienza el reportaje "'Aquí manda la guerrilla'. Tres años después de los acuerdos de paz entre Bogotá y las FARC", escrito por Loic Ramírez y publicado en el número de agosto de Le Monde diplomatique. Pese a que el título puede llevarnos a engaño, se trata sólo de un comentario que hace un habitante anónimo de una reducida y lejana zona de la selva colombiana donde el ejército y los grupos paramilitares no controlan la situación. En este caso el grupo guerrillero no son las FARC, formalmente desmovilizadas y desmilitarizadas tras los acuerdos de paz que firmaron en 2016 con el gobierno colombiano, sino el Ejército de Liberación Nacional (ELN).
El enviado especial de la revista francesa ha recorrido varias zonas de Colombia y se ha puesto en contacto con gente que vive en ellas, miembros del ELN, excombatientes de las FARC, activistas sociales... Desde esos testimonios y lo que ha visto con sus propios ojos ha trazado un panorama extremadamente duro de la realidad colombiana: la de quienes siguen sufriendo una violencia estructural que va a más con la acción del estado y la depredación voraz de la oligarquía terrateniente; y la de quienes, habiendo formado parte de las FARC, van perdiendo la esperanza en una reintegración social, ante los incumplimientos del gobierno y el acoso de las bandas de matones.
El resultado: mayor desprotección del campesinado, asesinatos de activistas sociales y excombatientes, detenciones de dirigentes de las FARC, huida hacia los núcleos aislados de guerrilleros que se negaron a entregar las armas...
Por su parte, el ELN mantiene lo que denomina una "guerra flotante", en la que las acciones armadas, dirigidas principalmente contra infraestructuras e instalaciones del estado, se camuflan desde una actividad clandestina en el propio seno de las comunidades rurales donde viven. Con una actividad política en la que no falta cierta vinculación con el movimiento de la teología de la liberación, algo que viene de lejos y estuvo en los orígenes del grupo en los años sesenta. Una actividad social, política y militar que da sentido al título del reportaje: "Aquí manda la guerrilla", porque les permite mantener una situación de statu quo que les defiende de la acción de la oligarquía terrateniente, de sus grupos paramilitares y hasta del narcotráfico. Un grupo muy consciente de que lo ocurrido con las FARC, con su firma de los acuerdos de paz hace tres años, fue un grave error. No porque renieguen del deseo de paz, que la quieren, pero acompañada de justicia, sino porque "No había que ser adivino para imaginarse que el estado traicionaría los acuerdos de paz".
Una situación que ya conocíamos, pero que va a peor. Triste, pero cierto.
domingo, 7 de abril de 2019
Con José Couso, 16 años después
sábado, 17 de noviembre de 2018
¡Que se vayan los barcos de guerra!
viernes, 26 de octubre de 2018
Ecologistas en Acción y la Asociación Pro derechos Humanos de Andalucía, contra la venta de armas a Arabia Saudita
En nuestro país hay un gran rechazo entre algunos de los principales grupos políticos (PSOE, PP y Ciudadanos) para paralizar las exportaciones de armamento. Hace unas semanas, tras ciertos recelos mostrados por la ministra de Defensa, el gobierno se mostró dubitativo sobre ello, pero fueron el ministro de Asuntos Exteriores y la ministra portavoz quienes dejaron claro la postura oficial. A los enormes intereses de las empresas involucradas, además de los que corresponden a comisionistas profesionales, se une la demagogia de los puestos de trabajo que se podrían perder. En esto último entran incluso algunos sindicatos (CCOO, UGT) o algún cargo político de Podemos, como el alcalde Cádiz.
Ecologistas en Acción y la Asociación Pro derechos Humanos de Andalucía acaban de hacer público un comunicado donde rechazan la política seguida por el actual gobierno, heredera de la de anteriores gobiernos. Con el título "Es moralmente inaceptable seguir vendiendo armas a la petromonarquía saudí", se preguntan ambas organizaciones, después de las declaraciones de la ministra de Defensa española sobre la vulneración de los derechos humanos en el caso Khashoggi, que "¿a qué espera para cesar todo acuerdo de venta de armas a este Estado integrista y asesino tal como ha propuesto Alemania?
Y es que, siguiendo con el contenido del comunicado, "las armas y las bombas son para matar; no existen las armas 'inteligentes' y la gran mayoría de las víctimas de los conflictos bélicos son civiles, como evidencia el resultado de la guerra en el Yemen, destinatario del comercio ilícito con Arabia Saudí: más de 16.000 muertos, resultado de bombardeos criminales de hospitales, escuelas, mercados y mezquitas y la mayor crisis humana de todo el planeta, que mantiene en riesgo la vida de centenares de miles de personas por hambre, sed y enfermedades causadas por la guerra".
Se refieren, así mismo, a los compromisos internacionales que ha firmado nuestro país, como el Tratado sobre el Comercio de Armas (TCA), adoptado en la ONU en 2013, que prohíbe la venta de armas cuando pueden ser utilizadas "para cometer genocidio, crímenes de lesa humanidad, infracciones graves de los Convenios de Ginebra de 1949, ataques dirigidos contra bienes de carácter civil o personas civiles protegidas como tales, u otros crímenes de guerra tipificados en los acuerdos internacionales en los que sea parte”.
No se olvidan tampoco de las repercusiones económicas y en el empleo que se pueden ocasionar cuando se reduce la fabricación de armamento. En este sentido plantean que "la deconstrucción naval y la energía eólica off shore son dos alternativas entre las posibles y necesarias para la 'carga de trabajo' en los astilleros de Cádiz, que harían innecesaria la deriva belicista de construir barcos destinados a la violación de los derechos básicos de las personas".
No hacerlo así, va en contra de la paz, de los derechos humanos, de un desarrollo humano acorde con la naturaleza... Valores éticos a los que nunca hay que renunciar.
viernes, 14 de septiembre de 2018
Las bombas de precisión
lunes, 10 de septiembre de 2018
¿Paz o pan?
viernes, 7 de septiembre de 2018
Colombia se desangra y el estado tiene responsabilidad en ello
viernes, 23 de febrero de 2018
Trump y la matanza de Florida
La violencia que emerge en cada momento en EEUU refleja la situación en que se encuentra una sociedad enferma, basada en el principio de la obtención de beneficios individuales a corto plazo, cuesten lo que cuesten. Todo ello aderezado con el sentimiento de pertenencia a una gran nación, poderosa y caprichosa, que se siente heredera de una tradición que hinca sus raíces en el mito del designio divino de haber sido elegida como salvadora del mundo. Las armas son, además de instrumentos de dominio para conseguir las cosas, la simbolización de que todo el mundo, desde su particularidad, puede participar en esa empresa. Con un arma cada individuo defiende su propiedad, aunque para mucha gente sólo represente su miseria material, y de esa manera se siente parte de un colectivo gigante, la gran nación americana, capaz de dominar el mundo.
¿Qué se puede pedir de un presidente que, grado de inteligencia aparte, sólo entiende las relaciones humanas a base del empleo a su antojo de la fuerza bruta? Trump no deja de ser expresión de un forma de entender la vida y el mundo, claramente enraizada en su país. Ha hecho uso del poder que le confiere ser una persona lo suficientemente rica como para hacer sentir a mucha gente, incluso quienes hasta poco o nada poseen, que puede ser como él, como si fuera un espejo de ilusiones. Con su llegada a la presidencia pretende trasladar su forma de gestionar sus empresas a la esfera de la administración imperial. Y para ello hasta vale proponer que el profesorado añada una más a sus funciones: la de convertirse en pistoleros.
lunes, 25 de diciembre de 2017
Experiencias en Irlanda del Norte, necesidad en Euskal Herria
Acabo
de leer en El Salto (el antiguo Diagonal) una entrevista realizada por Ter García y Pablo Elorduy que me ha
llamado la atención: "Pat Magee y Jo Berry: ‘Construir puentes significa dejaratrás los juicios y estar dispuesto a empatizar’". Se ha realizado a dos personajes provenientes de
mundos muy distintos, antagónicos, pero desde hace unos años con la voluntad de
superar algo que vivieron y sufrieron en 1984. Ella, Joanna Cynthia Berry, hija
de un diputado británico conservador, Anthony Berry, víctima de un atentado del
IRA. Él, Patrick Magee, uno de los autores. Lo que vino después entra dentro
una sucesión en cierta medida lógica: el dolor de Jo y la detención de Pat, que
acabó torturado y condenado.
El
proceso de paz iniciado en Irlanda del Norte hace dos décadas supuso un cambio
en la situación. Para el conjunto de la sociedad y para Jo y Pat. Ella quiso
saber, cara a cara, del mismo Pat lo que hizo y lo que pensaba. Primero fueron
horas de conversación franca. Luego, un contacto más permanente. Hoy son parte
importante dentro de un proyecto que tiene como objetivo la reconciliación. Y
llevan años viajando por todo el mundo. Han estado estos días en Euskal Herria.
Donde queda mucho por hacer.
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