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martes, 3 de marzo de 2026

viernes, 21 de marzo de 2025

viernes, 31 de enero de 2025

miércoles, 7 de diciembre de 2022

Llanto por el "Mural de la Coeducación y la Paz", obra de Luis Valverde Luna


Fue el 5 de junio de 2009 cuando se inauguró el "Mural de la Coeducación y la Paz", situado en el Centro Municipal de Asuntos Sociales. Su autor, Luis Valverde Luna. El fruto, una muestra más del  trabajo metódico y cargado de fuerte simbolismo. Un reflejo de ese buen hacer que caracterizaba a un artista y un docente del IES Trafalgar al que nunca le faltó entusiasmo, sino todo lo contrario, en las cosas que hacía. El Mural estaba inserto en el proyecto didáctico "Barbate Escuela Espacio de Paz", donde participaron casi todos los centros docentes de Barbate, fueran colegios o institutos. La jornada de la inauguración, en una mañana primaveral, estuvo cargada de ilusión: la del artista, y también la de los niños y las niñas, y las maestras y los maestros presentes... Un ambiente de luz y color, con el deseo de "un mundo mejor basado en la cooperación, el diálogo, la tolerancia y la igualdad entre todos y todas", como rezaba la placa allí instalada. Plasmado todo ello sobre un muro que debería haber perdurado en el tiempo. Pero no ha sido así. Al poco nos dejó el artista, a quien todavía  lloramos. Pasados los años, el deterioro afectó a la obra y al sueño que encerraba del proyecto. Pese a las peticiones que se hicieron para que se restaurara, no fueron atendidas. Hace medio año pude ver cómo seguía en ese estado lamentable. Y hoy, cuando paseaba por el lugar, pude ver a través de las rejas de la puerta del centro que el Mural había desaparecido para siempre.  



     

martes, 15 de marzo de 2022

La guerra de Ucrania, las guerras... y en esas cosas seguimos estando


Llevo varios días en silencio sobre la actualidad política. De España y del mundo. Y claro está, de lo que está ocurriendo en Ucrania, después del ataque sufrido por parte de Rusia hace casi tres semanas. A este tema sólo le he dedicado tres entradas, al principio de la guerra, y cada una lo ha sido a través de una imagen con su correspondiente mensaje escrito. Me he visto tentado a hacerlo en más ocasiones, para lo que al principio estuve recopilando enlaces de artículos aparecidos en distintos medios de comunicación. Pero, entre la dedicación a preparar varios dos actos públicos sobre la historia de Barbate y mi estado de ánimo por lo que estaba ocurriendo, ha ido pasando el tiempo sin que me decidiera a escribir algo.

Con anterioridad, el 22 de enero, cuando se estaba fraguando el conflicto bélico, escribí un breve artículo, "El conflicto de Ucrania y los intereses de EEUU", en el que intentaba explicar lo que se estaba tramando. Días más tarde, el 30 de enero, Día de la Paz,  publiqué la entrada "La paz en 2022, siempre necesaria", basada en una imagen con tres palomas y unos versos de la feminista afroamericana bell hooks (sí, en letras minúsculas, como le gustaba firmar sus escritos): 

escuchemos una tierra sin fin
un mundo sin fronteras
un espacio lo suficientemente abierto para la paz
  
Volviendo a mis escasas y lacónicas entradas publicadas durante la guerra, en la primera, del 24 de febrero  y que titulé "Tristes guerras...", apareció el célebre NO  A LA GUERRA (nacido en 2003 para denunciar el ataque contra Irak por parte de  EEUU y algunos de sus aliados, entre los que estaba el gobierno de José María Aznar). Acompañé la imagen con el poema completo de Miguel Hernández que dio título a la entrada:

Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes. Tristes.

Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes. Tristes.

Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes. Tristes.

La segunda entrada, "Frente a la guerra, una apuesta por paz", la publiqué el 1 de marzo, en esta ocasión con la imagen de una paloma sobrevolando sobre un fragmento del "Guernica" de Picasso, y las palabras que Julio Anguita pronunció cuando supo que su hijo Julio, periodista, murió durante la guerra de Irak:

Malditas sean las guerras y los canallas que las hacen.  

La última, "Hay que seguir insistiendo en el NO A LA GUERRA", fue del día 3. La imagen es una fotografía del socialista francés Jean Jaurès el día 25 de julio de 1914, durante un mitin al inicio de la Primera Guerra Mundial, a la que se opuso y por lo que acabó siendo asesinado días después. Sobre la fotografía situé en el ángulo superior izquierda el NO A LA GUERRA y en su parte inferior un fragmento de su discurso, en el que sobresalía tanto su carácter pacifista como  internacionalista:

(...) no hay ya, en el momento en que nos amenazan de asesinato y de salvajadas, más que una oportunidad para el mantenimiento de la paz y la salvación de la civilización, y es que el proletariado una todas sus fuerzas que cuentan con un gran número hermanos: franceses, ingleses, alemanes, italianos, rusos, y que pidamos a estos millares de hombres que se unan para que el latido unánime de sus corazones aleje la horrible pesadilla.

Y hoy, por fin, me he decido a retomar mis comentarios, sobre los que sigo en mi postura de oposición a la guerra -y esta guerra- y mi apuesta por la paz. Mi oposición al militarismo y a los imperios que lo sostienen. Lo que no quita que siga indagando para saber más y comprender mejor lo que hay detrás del conflicto desatado. En sí mismo y sobre lo que le rodea, incluyendo la desinformación, las mentiras y también la censura más o menos encubierta. 

He leído esta mañana en Público un artículo de Augusto Zamora R., "De sanciones, bloqueos y periodismo venal". Además de recomendar su lectura, por muy crudo que pueda parecer su contenido, hay un pasaje del mismo que me ha llamado la atención. Lo reproduzco:

"(...) el gas ruso no sólo sigue fluyendo después del inicio de las operaciones en Ucrania, sino que su suministro ha aumentado significativamente, de 89 a 109,5 millones de metros cúbicos por día. Putin será la reencarnación del demonio, pero el gas ruso sabe a gloria. ¿Han escuchado a alguna gallina cacarear algo al respecto? No, ni lo oirán, porque admitir que han aumentado las compras desmentiría su discurso y lo que importa no es decir la verdad, sino seguir manipulando a la gente, como manda el Gran Jefe, EEUU.
Tampoco informarán de que Gran Bretaña gastó más de 2.500 millones de libras esterlinas en importaciones desde Rusia hace un mes, según la Oficina Británica de Estadísticas, divulgado por el Daily Mail. Mil millones de libras en combustible; 591 millones en petróleo; 289 millones en gas; tres millones de libras en alimentos para animales, 25 millones en químicos y 34 millones en acero y otros metales. Este hecho prueba que las sanciones estaban decididas, que Gran Bretaña las conocía y se adelantó a ellas (...)".

Me ha retrotraído a algo que escribí en 2014, precisamente dedicado al centenario del comienzo de esa Gran Guerra de cuatro años de duración y que ha acabado conociéndose con el nombre de Primera Guerra Mundial. La entrada, "Hace 100 años: el negocio de la guerra", trata, como indica su título, de un episodio contado por el historiador francés Jean Pierre Flechard ("Un santuario del capital internacional: la cuenca de Briey-Thionville", en El libro negro del capitalismo, Tafalla, Txalaparta, 1998) y que tuvo como marco la comarca francesa de Briey-Thionville. Situada en una encrucijada, por la cercanía de las fronteras de Luxemburgo y Alemania, su importancia económica derivaba de la presencia de las minas y la factoría de hierro, propiedad de la familia Wendel. Y sobre ello escribí:

"(...) en agosto de 1914 pasaron a manos alemanas sin que hubiera resistencia por la parte francesa. El general Verraux, encargado de su defensa, fue obligado a hacerlo por órdenes superiores. Tampoco a lo largo del conflicto se procedió a la reconquista de la comarca y ni siquiera  al ataque de las caravanas que transportaban el preciado mineral a Alemania. Incluso cuando empezaron a conocerse evidencias que algo raro había en ello, el propio presidente francés, Raymond Poincaré, frenó cualquier iniciativa para revertir la situación. Todo, muy sorprendente.
Según Flechard se ha sabido después que en realidad lo que había habido era un acuerdo entre los estados mayores y los fabricantes de armamentos de ambos países. El objetivo era claro: continuar la guerra para acrecentar los beneficios empresariales".

Y en esas cosas seguimos estando.


(Imagen: "Campos de Paz", instalación en Amiens (Francia) de la artista Beatrice Saurel).

jueves, 24 de febrero de 2022

domingo, 30 de enero de 2022

viernes, 5 de febrero de 2021

La saharaui Aminetu Haidar, propuesta para el Premio Nobel de la Paz

 


La activista saharaui de los derechos humanos Aminetu Haidar ha sido nominada para el Premio Nobel de la Paz. Presidenta de la Instancia Saharaui contra la Ocupación Marroquí (ISACOM), tiene una larga trayectoria como luchadora por los derechos de su pueblo, habiendo desarrollado numerosas acciones, personales o en colaboración con otras personas, desde la perspectiva de la no violencia.

Nacida en 1968 en El Aaiun, la capital de la que fue la provincia española del Sáhara hasta 1975, desde joven se opuso a la ocupación de su territorio, primero por el gobierno mauritano, que se quedó con la parte sur hasta 1979, y finalmente por Marruecos. En 1987 participó en una manifestación contra dicha ocupación y en favor de un referéndum de autodeterminación, por lo que fue detenida, torturada y encarcelada. Eso no la amilanó para continuar con su activismo resistente y pacifista, lo que la llevó a posteriores detenciones y todo tipo de represalias contra ella y sus familiares.

Pese a que ya era una persona reconocida en el ámbito internacional de los derechos humano, en noviembre de 2009 protagonizó un episodio que realzó su figura, cuando decidió ponerse en huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote tras la prohibición por parte del gobierno marroquí para que regresara a su domicilio en El Aaiun.

De conseguir el Nobel de la Paz, no sería la primera vez que Haidar recibiría un premio o reconocimiento internacional. Diversas instituciones, fundaciones o asociaciones ya lo han hecho, concediéndole, entre otros más, los premios Robert Kennedy (1998 y 2008), Juan María Bandrés (2006), Train (2009), Jovellanos Resistencia y Libertad (2010), René Caissin (2011) o Right Livelihood (2019), este último también conocido como el Nobel Alternativo.

Que un grupo de miembros del parlamento noruego haya propuesto su candidatura al Premio Nobel resulta importante. Por ella y, sobre todo, por su pueblo, el saharaui.

(Fotografía: https://noteolvidesdelsaharaoccidental.org/aminetu-haidar-personalidad-del-ano-por-el-condifencial-saharaui/).

sábado, 17 de agosto de 2019

La paz en Colombia, traicionada por su gobierno

"En estos tres años, han sido asesinados más de 500 activistas de movimientos sociales y cerca de 150 excombatientes. El 20 de mayo de 2019, Iván Márquez, exnegociador de la paz en nombre de las FARC, declaraba que 'entregar las armas fue un grave error', y ha vuelto a la clandestinidad". 

Así comienza el reportaje "'Aquí manda la guerrilla'. Tres años después de los acuerdos de paz entre Bogotá y las FARC", escrito por Loic Ramírez y publicado en el número de agosto de Le Monde diplomatique. Pese a que el título puede llevarnos a engaño, se trata sólo de un comentario que hace un habitante anónimo de una reducida y lejana zona de la selva colombiana donde el ejército y los grupos paramilitares no controlan la situación. En este caso el grupo guerrillero no son las FARC, formalmente desmovilizadas y desmilitarizadas tras los acuerdos de paz que firmaron en 2016 con el gobierno colombiano, sino el Ejército de Liberación Nacional (ELN). 

El enviado especial de la revista francesa ha recorrido varias zonas de Colombia y se ha puesto en contacto con gente que vive en ellas, miembros del ELN, excombatientes de las FARC, activistas sociales... Desde esos testimonios y lo que ha visto con sus propios ojos ha trazado un panorama extremadamente duro de la realidad colombiana: la de quienes siguen sufriendo una violencia estructural que va a más con la acción del estado y la depredación voraz de la oligarquía terrateniente; y la de quienes, habiendo formado parte de las FARC, van perdiendo la esperanza en una reintegración social, ante los incumplimientos del gobierno y el acoso de las bandas de matones. 

El resultado: mayor desprotección del campesinado, asesinatos de activistas sociales y excombatientes, detenciones de dirigentes de las FARC, huida hacia los núcleos aislados de guerrilleros que se negaron a entregar las armas...

Por su parte, el ELN mantiene lo que denomina una "guerra flotante", en la que las acciones armadas, dirigidas principalmente contra infraestructuras e instalaciones del estado, se camuflan desde una actividad clandestina en el propio seno de las comunidades rurales donde viven. Con una actividad política en la que no falta cierta vinculación con el movimiento de la teología de la liberación, algo que viene de lejos y estuvo en los orígenes del grupo en los años sesenta. Una actividad social, política y militar que da sentido al título del reportaje: "Aquí manda la guerrilla", porque les permite mantener una situación de statu quo que les defiende de la acción de la oligarquía terrateniente, de sus grupos paramilitares y hasta del narcotráfico. Un grupo muy consciente de que lo ocurrido con las FARC, con su firma de los acuerdos de paz hace tres años, fue un grave error. No porque renieguen del deseo de paz, que la quieren, pero acompañada de justicia, sino porque "No había que ser adivino para imaginarse que el estado traicionaría los acuerdos de paz".

Una situación que ya conocíamos, pero que va a peor. Triste, pero cierto.

domingo, 7 de abril de 2019

Con José Couso, 16 años después

Han pasado 16 años, pero su muerte -un asesinato y un crimen de guerra, no lo dudemos- sigue impune. La justicia, con el imperio de por medio, sigue ausente. Con la complicidad de los gobiernos de José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero, Mariano Rajoy y, ahora, Pedro Sánchez. No fue un disparo lanzado desde un tanque al azar ni siquiera desviado. En el hotel Palestine de Bagdad había testigos de la ocupación del ejército estadounidense y eso no interesaba. Todo se había montado desde la mentira. En ese momento, más que indiciaria. Después, demostrada. Fue un momento de mucha rabia en el mundo. De millones de personas movilizadas con el lema "No a la guerra". Lanzar un bombazo, entre amenazador y de escarmiento, podía permitir marcar el territorio. Y allí, ese día y a esa ahora, estaba José Couso, que con su cámara grababa lo que por allí ocurría. Le tocó a él (no fue el único), pero le podía haber tocado a otro o a otra periodista. Lo que vino después ha sido un maratón hacia el silencio... o, dándole la vuelta a la cosa, hacia la verdad y la justicia.    

sábado, 17 de noviembre de 2018

¡Que se vayan los barcos de guerra!

No me gustan los barcos de guerra. Porque no me gustan las guerras ni tampoco quienes las generan. Estos días, como en tantas otras ocasiones, nos están visitando unos cuantos. En la preciosa bahía de Barbate los estamos viendo a lo lejos, y de vez cuando tenemos que oír -mejor, aguantar- los ruidos de bombas y de los vuelos de helicópteros. Cosas de la OTAN, la mayor y más terrorífica maquinaria de guerra que existe. ¡Que se vayan!

viernes, 26 de octubre de 2018

Ecologistas en Acción y la Asociación Pro derechos Humanos de Andalucía, contra la venta de armas a Arabia Saudita

Las reacciones en el mundo tras el asesinato de Khashoggi están provocando el  aumento del rechazo a la monarquía de Arabia Saudita y a las ventas de armas que llevan a cabo diversas potencias económicas, con EEUU a la cabeza, pero con nuestro país entre ellas. Aunque parezca paradójico, lo cierto es que ha tenido que ser este caso, precisamente de una persona que estaba vinculada al sistema político saudita, lo que está llevando a que las reacciones de los medios de comunicación y de los gobiernos hayan aumentado. Mucho menores han sido, y siguen siendo, las denuncias derivadas de la agresión militar lanzada por Arabia Saudita desde hace unos años contra Yemen, donde los asesinatos, la destrucción material y la vulneración de los derechos humanos están a la orden del día.

En nuestro país hay un gran rechazo entre algunos de los principales grupos políticos (PSOE, PP y Ciudadanos) para paralizar las exportaciones de armamento. Hace unas semanas, tras ciertos recelos mostrados por la ministra de Defensa, el gobierno se mostró dubitativo sobre ello, pero fueron el ministro de Asuntos Exteriores y la ministra portavoz quienes dejaron claro la postura oficial. A los enormes intereses de las empresas involucradas, además de los que corresponden a comisionistas profesionales, se une la demagogia de los puestos de trabajo que se podrían perder. En esto último entran incluso algunos sindicatos (CCOO, UGT) o algún cargo político de Podemos, como el alcalde Cádiz.

Ecologistas en Acción y la Asociación Pro derechos Humanos de Andalucía acaban de hacer público un comunicado donde rechazan la política seguida por el actual gobierno, heredera de la de anteriores gobiernos. Con el título "Es moralmente inaceptable seguir vendiendo armas a la petromonarquía saudí", se preguntan ambas organizaciones, después de las declaraciones de la ministra de Defensa española sobre la vulneración de los derechos humanos en el caso Khashoggi, que "¿a qué espera para cesar todo acuerdo de venta de armas a este Estado integrista y asesino tal como ha propuesto Alemania?

Y es que, siguiendo con el contenido del comunicado, "las armas y las bombas son para matar; no existen las armas 'inteligentes' y la gran mayoría de las víctimas de los conflictos bélicos son civiles, como evidencia el resultado de la guerra en el Yemen, destinatario del comercio ilícito con Arabia Saudí: más de 16.000 muertos, resultado de bombardeos criminales de hospitales, escuelas, mercados y mezquitas y la mayor crisis humana de todo el planeta, que mantiene en riesgo la vida de centenares de miles de personas por hambre, sed y enfermedades causadas por la guerra".

Se refieren, así mismo, a los compromisos internacionales que ha firmado nuestro país, como el Tratado sobre el Comercio de Armas (TCA), adoptado en la ONU en 2013, que prohíbe la venta de armas cuando pueden ser utilizadas "para cometer genocidio, crímenes de lesa humanidad, infracciones graves de los Convenios de Ginebra de 1949, ataques dirigidos contra bienes de carácter civil o personas civiles protegidas como tales, u otros crímenes de guerra tipificados en los acuerdos internacionales en los que sea parte”.

No se olvidan tampoco de las repercusiones económicas y en el empleo que se pueden ocasionar cuando se reduce la fabricación de armamento. En este sentido plantean que "la deconstrucción naval y la energía eólica off shore son dos alternativas entre las posibles y necesarias para la 'carga de trabajo' en los astilleros de Cádiz, que harían innecesaria la deriva belicista de construir barcos destinados a la violación de los derechos básicos de las personas".

No hacerlo así, va en contra de la paz, de los derechos humanos, de un desarrollo humano acorde con la naturaleza... Valores éticos a los que nunca hay que renunciar. 


viernes, 14 de septiembre de 2018

Las bombas de precisión

Ayer nos salió Josep Borrell, a la sazón ministro de Asuntos Exteriores, con lo de que se trata de "un armamento de precisión. Eso quiere decir que no se producen efectos colaterales, en el sentido que se da en el blanco que se quiere con una precisión extraordinaria de menos de un metro". Patético. Hoy la ministra portavoz del gobierno, Isabel Celaá, lo ha redondeado: "son láser de alta precisión y, si son de alta precisión, no se van a equivocar matando a yemeníes".  ¡Vaya argumentos, con tal de seguir haciendo negocios con la muerte y de paso quitarse de en medio la presión basada en los puestos de trabajo! Ya me referí el otro día al falso dilema moral entre paz o pan. Lo primero, un fundamento ético, no puede ser utilizado como contrario de lo segundo, otro fundamento ético. La contraposición real existe entre quienes hacen de la guerra y de la explotación un negocio, frente a los derechos humanos de paz y de trabajo digno.    

lunes, 10 de septiembre de 2018

¿Paz o pan?

Es el dilema que ha vuelto a salir a debate. La fabricación de armas y su venta a países que agreden a otros se contrapone a los puestos de trabajo que generan. Hace unos meses, con el gobierno del PP, se firmó un contrato con Arabia Saudita para la venta de varias corbetas de guerra. Su destino claro es claro: Yemen. Hubo reacciones en contra de distintos partidos y grupos de derechos humanos. Hace unos días saltó la noticia de la venta de bombas al mismo país. Luego, ante el rechazo desde sectores de la opinión pública, se desmintió por parte del gobierno. Ahora, ante la amenaza de la potencia árabe de cancelar el contrato, no sabemos qué se va a hacer. Para el alcalde de Cádiz, José María González Santos, no hay duda. Opta por lo segundo. Pertenece a Podemos y está vinculado a la tendencia de Anticapitalistas. Para los trabajadores, que suelen actuar desde la radicalidad sindical, tampoco hay duda. Al fin y al cabo se están jugando su pan. Han preferido el pan. Han dejado de un lado la paz. Aquí, en Andalucía, hay una frase proveniente del mundo jornalero que encierra una gran sabiduría: "pan para hoy, hambre para mañana".

viernes, 7 de septiembre de 2018

Colombia se desangra y el estado tiene responsabilidad en ello

Siguen llegando malas noticias de Colombia. La violencia contra líderes sociales y políticos no cesa. Son datos preocupantes, con más de 300 personas asesinadas desde que firmaron los acuerdos de paz hace dos años, 170 en lo que va de año y 30 en el mes de agosto. Cuando se abrió la mesa de diálogo en 2012 y luego se firmaron los acuerdos de paz en 2016 entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC parecía que se abría un camino de esperanza. Pero lo que está ocurriendo sigue poniendo al descubierto una sociedad donde existen amplios sectores que prefieren mantener el estado de cosas anterior. Lo pusieron de relieve los resultados del referéndum sobre los acuerdos de paz en 2016 y los habidos en las dos últimas elecciones de este año. Es cierto también  que se ha visibilizado esa parte de la sociedad que quiere cambios. Que apuesta por la paz y quiere una sociedad más justa. Pero no dejan de ser un eslabón muy débil y máxime cuando el gobierno actual, presidido por el uribista Iván Duque, y otros poderes del estado (policía, ejército, judicatura...) no muestran ninguna voluntad por protegerlos, sobre todo cuando se encuentran alejados de los medios urbanos. Siguen operando los grupos paramilitares, financiados por la oligarquía terrateniente y apoyados por sectores del aparato estatal. Actúan sin piedad contra esas personas que juegan un papel fundamental en la defensa de los derechos humanos y en la creación de tejidos sociales que defienda a las pequeñas comunidades campesinas de la voracidad de la oligarquía terrateniente, o que han estado relacionados con las FARC. Ya en los años ochenta, tras la firma de otro acuerdo de paz entre el gobierno de Belisario Betancur y el mismo grupo guerrillero, se produjo una matanza sobre antiguos guerrilleros y líderes de la Unión Patriótica que tuvo no menos de 3.000 víctimas. Lo que está ocurriendo en Colombia es muy preocupante. La violencia, estructural, es la única que actúa ahora. En ella el estado siempre tuvo una gran responsabilidad. Y la sigue teniendo, porque desde sus aparatos se sigue ejerciendo directa o indirectamente.  

viernes, 23 de febrero de 2018

Trump y la matanza de Florida

Donald Trump salió ayer con otra de sus genialidades. En plena conmoción por la enésima matanza en un centro de enseñanza, no se le ha ocurrido otra cosa que proponer que se dote al profesorado con armas de fuego para hacer frente a quienes intenten provocar tiroteos. Lo hizo durante la recepción en la Casa Blanca de sobreviviente y familiares de víctimas de la matanza de Florida, acaecida la semana pasada.

La violencia que emerge en cada momento en EEUU refleja la situación en que se encuentra una sociedad enferma, basada en el principio de la obtención de beneficios individuales a corto plazo, cuesten lo que cuesten. Todo ello aderezado con el sentimiento de pertenencia a una gran nación, poderosa y caprichosa, que se siente heredera de una tradición que hinca sus raíces en el mito del designio divino de haber sido elegida como salvadora del mundo. Las armas son, además de instrumentos de dominio para conseguir las cosas, la simbolización de que todo el mundo, desde su particularidad, puede participar en esa empresa. Con un arma cada individuo defiende su propiedad, aunque para mucha gente sólo represente su miseria material, y de esa manera se siente parte de un colectivo gigante, la gran nación americana, capaz de dominar el mundo.   

¿Qué se puede pedir de un presidente que, grado de inteligencia aparte, sólo entiende las relaciones humanas a base del empleo a su antojo de la fuerza bruta? Trump no deja de ser expresión de un forma de entender la vida y el mundo, claramente enraizada en su país. Ha hecho uso del poder que le confiere ser una persona lo suficientemente rica como para hacer sentir a mucha gente, incluso quienes hasta poco o nada poseen, que puede ser como él, como si fuera un espejo de ilusiones. Con su llegada a la presidencia pretende trasladar su forma de gestionar sus empresas a la esfera de la administración imperial. Y para ello hasta vale proponer que el profesorado añada una más a sus funciones: la de convertirse en pistoleros.

lunes, 25 de diciembre de 2017

Experiencias en Irlanda del Norte, necesidad en Euskal Herria

Los procesos de paz son complicados. Después de que la violencia se haya adueñado de la sociedad, regenerar un tejido social que contemple otra perspectiva resulta difícil. Porque los sentimientos, encontrados, siguen estando presentes. El esfuerzo para afrontar la realidad resulta duro. Supone muchas cosas: empatizar, trazar puentes, reconocer…

Acabo de leer en El Salto (el antiguo Diagonal) una entrevista realizada por Ter García y Pablo Elorduy que me ha llamado la atención: "Pat Magee y Jo Berry: ‘Construir puentes significa dejaratrás los juicios y estar dispuesto a empatizar’". Se ha  realizado a dos personajes provenientes de mundos muy distintos, antagónicos, pero desde hace unos años con la voluntad de superar algo que vivieron y sufrieron en 1984. Ella, Joanna Cynthia Berry, hija de un diputado británico conservador, Anthony Berry, víctima de un atentado del IRA. Él, Patrick Magee, uno de los autores. Lo que vino después entra dentro una sucesión en cierta medida lógica: el dolor de Jo y la detención de Pat, que acabó torturado y condenado.


El proceso de paz iniciado en Irlanda del Norte hace dos décadas supuso un cambio en la situación. Para el conjunto de la sociedad y para Jo y Pat. Ella quiso saber, cara a cara, del mismo Pat lo que hizo y lo que pensaba. Primero fueron horas de conversación franca. Luego, un contacto más permanente. Hoy son parte importante dentro de un proyecto que tiene como objetivo la reconciliación. Y llevan años viajando por todo el mundo. Han estado estos días en Euskal Herria. Donde queda mucho por hacer.