sábado, 5 de septiembre de 2026

Avelino González Fraile, a 90 años de su asesinato en Pedrosillo de los Aires (Salamanca)


El tío Avelino, como lo hemos conocido en nuestra familia [1], nació el 24 de septiembre de 1879 en Alba de Tormes [2]. Era hijo de Eleuterio y Demetria, y fue conocido con el sobrenombre de “el Renovero”. Su padre era oriundo del municipio orensano de Entrimo, llegando a la provincia de Salamanca para trabajar en el oficio de cantero. La madre había nacido en el municipio salmantino de La Maya y pertenecía, por parte de padre, a una familia dedicada a la ganadería. Se casó con Serafina Vicente Barrado, con la que no tuvo descendencia, si bien acogieron, a modo de ahijada, a su sobrina Eulalia Boyero Vicente.

En un momento indeterminado, posiblemente después de haber contraído matrimonio, se instaló en Martinamor, donde se dedicó a la compraventa de tierras, granos y ganado, para acabar en Cuatro Calzadas, dentro del mismo término municipal [3]. A la vez que fue adquiriendo varias fincas, que cultivaba, fue diversificando sus actividades con la compra de grano, que limpiaba con sus máquinas antes de venderlo. De ahí el sobrenombre “el Renovero” con el que era conocido. Su prosperidad económica le permitió tener dos o tres personas asalariadas de una forma permanente para las tareas del campo, sin contar los temporeros que contrataba en diferentes épocas del año.

Por lo que hemos podido conocer, se trataba de un hombre “bueno” y “querido”. Durante los años 30 mostró sus simpatías por la República.

Tras el golpe militar de julio, en una fecha desconocida, fue detenido en su vivienda de Cuatro Calzadas. En la familia, especialmente por el testimonio de su ahijada Eulalia, se decía que tras su detención “le dieron el paseo” y que “murió en la cuneta”, expresiones que coinciden con lo vivido por numerosas personas.

Según algunos testimonios fue llevada a cabo por una patrulla falangista procedente de Alba de Tormes, que tenía al mando a un tal Pepe “el Zampón” o “el de Alba”. Fue conducido a la finca de Castillejo, en el cercano término de Pedrosillo de los Aires, un lugar que fue escenario de otros asesinatos durante los meses posteriores al golpe militar [4].


Teniendo en cuenta que no hay constancia de su detención en la cárcel de la capital, creemos que pudo haber sido a principios de septiembre, si nos atenemos al Acta de Defunción. Ahora podemos constatar, a través del del Registro de Pedrosillo de los Aires, lo siguiente:

“suponiéndose que falleció en despoblado dehesa de Castillejo el día siete de septiembre de mil novecientos treinta y seis, a las dos horas próximamente (...), a consecuencia de disparo de arma de fuego, según resulta de manifestación facultativa en acta y reconocimiento practicado, y su cadáver había recibido sepultura en el cementerio de la localidad el día de su muerte”.

Ese registro, que siempre fue desconocido por su esposa Serafina y su sobrina Eulalia, fue localizado en 2008 gracias a la labor de mi hermano Juan-Miguel y, posteriormente, también por la Asociación Memoria y Justicia de Salamanca.



Se desconoce el lugar concreto donde se llevó a cabo su fusilamiento, habiendo varias versiones. ¿Ocurrió en el propio cementerio, donde acabó siendo enterrado anónimamente? ¿O lo fue en sus proximidades? Como escribí en su día:

“En todo caso, los pinos y las encinas fueron testigos mudos durante la noche de la muerte por fusilamiento de varias personas de los pueblos colindantes a Pedrosillo de los Aires”.


Tras su muerte, su esposa Serafina fue acogida por su sobrina Eulalia. Aunque desconocemos los detalles, sabemos que fue perdiendo parte del patrimonio. Según algunos testimonios, la casa y la finca acabaron siendo adquiridas por Bonifacio Diego, un personaje que gozó de relevancia en la provincia durante los primeros años de la postguerra, donde no faltaron sus relaciones económicas con la Alemania nazi [5]. Conociendo lo que ocurrió durante esos años, ¿estamos ante un caso de represión y/o rapiña económica? [6].

Tal como se recoge en el Acta de Defunción del día 7 de septiembre de 1936 el juez municipal de Pedrosillo de los Aires dispuso que el cadáver debía ser enterrado en el cementerio del municipio. Pasados los años, no sabemos dónde y si quedan sus restos mortales de Avelino González Fraile. Uno de los problemas deriva del hecho de que no tuvo descendencia. Y acudir después de tantos años a sus familiares, paternos o maternos, resultaría una tarea prácticamente imposible.

Nos queda seguir manteniendo su memoria. Como se hace en el Memorial ubicado en el cementerio de Salamanca, donde puede leerse su nombre. 


Notas

[1] Casado con Serafina Vicente Barrado, prima de nuestra madre, tuvo como ahijada a su sobrina Eulalia Boyero Vicente, prima y cuñada, a la vez, de nuestra madre.
[2] El artículo está basado en “Avelino González Fraile en 1936: la recuperación de la memoria de un desaparecido de la represión en Salamanca durante la Guerra Civil”, obra de quien esto escribe y su hermano Juan-Miguel; éste fue quien llevó a cabo el trabajo de campo, indagando en registros municipales y parroquiales, visitando algunos lugares y entrevistándose con varias personas, de las que recogió unos testimonios muy relevantes.
[3] Sobre su actividad profesional, ver Almeida Cuesta (1999).
[4] López y Delgado (2001, p. 248 y ss., y 252-253); y López y Delgado (2007, p. 144 y ss.).
[5] De Sena (2001).
[6] Berzal de la Rosa (2007).

DOCUMENTACIÓN

Archivos, hemerotecas y registros


Archivo Diocesano de Salamanca.
Hemeroteca de la Gaceta de Salamanca.
Hemeroteca de la Universidad de Salamanca.
Registro Municipal de Alba de Tormes.
Registro Municipal Martinamor.
Registro Municipal Pedrosillo de los Aires.

Bibliografía

Almeida Cuesta, Hilario (1999). Martinamor, un pueblo en la Tierra de Alba de Tormes. Salamanca, Ayuntamiento de Martinamor.
Berzal de la Rosa, Enrique (2007). “Introducción”, en Enrique Berzal de la Rosa (coord.), Testimonio de voces olvidadas, v. 1. León, Fundación 27 de marzo.
Delgado Cruz, Severiano e Infante Miguel-Motta, Javier (2007). “Nadie preguntaba por ellos: guerra y represión en Salamanca”, en Enrique Berzal de la Rosa (coord.), Testimonio de voces olvidadas, v. 1. León, Fundación 27 de marzo.
López, Santiago y Delgado, Severiano (2001). “Víctimas y Nuevo Estado. 1936-1940”, en José Luis Martín (dir.) y Ricardo Robledo (coord.), Historia de Salamanca. V Siglo Veinte. Salamanca, Centro de Estudios Salmantinos.
López, Santiago y Delgado, Severiano (2007). “Que no se olvide el castigo. La represión en Salamanca durante la guerra civil”, en Ricardo Robledo (ed.), Esta salvaje pesadilla. Salamanca en la guerra civil española. Barcelona, Crítica.
Montero Barrado, Jesús María y Montero Barrado, Juan-Miguel (2022). “Avelino González Fraile en 1936: la recuperación de la memoria de un desaparecido de la represión en Salamanca durante la Guerra Civil”, en el blog Entre el mar y la meseta, 27 de diciembre (Entre el mar y la meseta: Avelino González Fraile en 1936: la recuperación de la memoria de un desaparecido de la represión en Salamanca durante la Guerra Civil).
Sena, Enrique de (2001). “Guerra, censura y urbanismo: recuerdos de un periodista”, en José Luis Martín (dir.) y Ricardo Robledo (coord.), Historia de Salamanca. V Siglo Veinte. Salamanca, Centro de Estudios Salmantinos.



(Imágenes 2, 3 y 4: Juan-Miguel Montero Barrado).

viernes, 28 de agosto de 2026

Manuel Abel Romero ha sido inscrito en el Registro y Censo Estatal de Víctimas de la Guerra y la Dictadura


Esta mañana me llegado un mensaje con una noticia relevante: Manuel Abel Romero, el maestro de Zahara de los Atunes, ha sido inscrito en el Registro y Censo Estatal de Víctimas de la Guerra y la Dictadura, adscrito al Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, con fecha de 27-08-2026. 

De esta manera, las gestiones llevadas a cabo por sus familiares, y especialmente por su sobrina nieta Cristina Abel Núñez, han dado sus frutos. Por mi parte no puedo por menos que congratularme por la noticia, en la medida que mi labor está ayudando a un acto de justicia, en pro del reconocimiento y la reparación de las víctimas del fascismo

En el documento puede leerse:

"La documentación incorporada al expediente está integrada, entre otros documentos, por un relato detallado de los hechos, documentación identificativa y acreditativa del parentesco, referencias al testimonio oral de Doña María Teresa Abel Romero, hermana de la víctima, y el estudio histórico de Jesús María Montero Barrado titulado Manuel Abel Romero (1905-1936): más sobre la vida y el asesinato del maestro de Zahara de los Atunes, elaborado a partir de documentación procedente de archivos públicos, testimonios familiares, publicaciones oficiales y bibliografía especializada".

Se añade a continuación que, a partir de la información facilitada, se "han realizado actuaciones de comprobación de oficio" en distintos fuentes, tanto en archivos como en otras complementarias. Y como resultado, se ha dictaminado en la valoración que se puede 

"apreciar la concurrencia de los supuestos previstos en el artículo 3.1 de la Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática, relativos a las personas ejecutadas extrajudicialmente o desaparecidas como consecuencia de la Guerra y la Dictadura y a los empleados públicos depurados o represaliados por razones políticas e ideológicas".

Finalmente, resaltar que en el primer punto de la resolución se ha decidido:

"Acordar la inscripción de Don MANUEL ABEL ROMERO en el Registro y Censo Estatal de Víctimas de la Guerra y la Dictadura, conforme a lo establecido en el artículo 9.1 de la Ley 20/2022, de 19 de octubre, y en el Real Decreto 265/2025, de 8 de abril".

Estamos ante un paso más en su reconocimiento y reparación. Animo al Ayuntamiento de Zahara de los Atunes a que dé cumplimiento del acuerdo de hace dos años para que una calle de la localidad lleve su nombre. 

martes, 25 de agosto de 2026

Víctimas mortales del fascismo relacionadas con Barbate: 6) Juan Porta Crespo


Era natural de Chipiona [1]. Su fecha de nacimiento pudo haber sido 1893, teniendo en cuenta que cuando fue detenido tenía 43 años de edad. Estaba casado y tenía su domicilio en la carretera del Faro, la vía que bordeaba por el sur la muy humilde barriada del Zapal. No sabemos cuándo se instaló en Barbate, donde constaba como pescador de profesión. En realidad trabajaba por su cuenta en la recolección de mariscos, su modo de supervivencia a falta de disponer de la licencia de navegación y/o ser contratado para embarcar. Estaba afiliado al Sindicato de Oficios Varios de la CNT, en el que, al parecer, no ocupó ningún cargo de representación o directivo.

Una parte de la familia, a cuyos miembros se les conocía como “los Anaferos”, se había trasladado años antes desde Chipiona al cercano Sanlúcar de Barrameda, donde residían en la calle del Ganado [2].


Juan Porta Crespo fue detenido en la tarde del 18 de julio, después de haber tenido que presentarse en el cuartel de Carabineros, citado por el alférez. Aunque fue puesto en libertad al cabo de una semana, quizás el 25 de julio, ese mismo día por la tarde volvió a ser detenido

“por orden dimanante de Vejer de la Frontera”.

Ya en la cárcel de Vejer de la Frontera, se vio inmerso junto a Francisco Tato Anglada y Antonio Oliva Ramírez en un incidente que, de inmediato, les acarreó consecuencias negativas. Fueron acusados por el carcelero Lorenzo Sánchez Rendón, que les atribuyó haber proferido insultos al Ejército y amenazas a algunas autoridades locales de Barbate. Juan negó las acusaciones, como se recogió en su declaración:

“ni el declarante ni Don Francisco Tato Anglada han manifestado cosa alguna acerca del Movimiento militar ni han proferido frases sub[v]ersivas al Ejército, como tampoco el otro detenido Antonio Oliva Ramirez”.


Eso motivó que el día 29 de julio, por orden del Alcalde vejeriego, fueran los tres enviados a la cárcel de Cádiz y que dos días después se les abriera un procedimiento militar, nominado como Causa 86/1936, bajo la instrucción del capitán Cipriano Briz González como Juez Especial.

En la declaración hecha el 31 de julio por Lorenzo Sánchez Rendón se reflejó, entre otras cosas, lo siguiente:

“Que es cierto veia al Sr Tato como al Porta Crespo en los días que los tuvo bajo su custodia en esta cárcel que constantemente estaba[n] de secretitos con los demas alli detenidos oyéndoles decir: […] Y al 2º que tambien los alentaba tanto como el 1º diciendo que todavia tenia que ser Jefe de Los Comunistas en Barbate”.


Teniendo en cuenta que tanto él como Francisco Tato Anglada fueron los más señalados, el juez instructor solicitó el 9 de agosto mediante un telegrama dirigido al alférez de Carabineros y al cabo de la Guardia Civil de Barbate, como autoridades militares locales, un informe urgente sobre sus conductas.


Existe un documento de ese mismo mes de agosto escrito a mano, pero en el que no aparece la fecha, en el que se hizo un resumen de las acusaciones que se vertieron contra él. Grosso modo, fue acusado de hacer “Propaganda marxista entre los presos”; de lanzar amenazas e insultos contra el Ejército, con calificativos como “cobardes, canallas, etc”; y hacer lo propio contra las autoridades de “Veger y Barbate”, como la expresión “maricones”.

Resulta más que dudosa, por no decir que falsa, la acusación de haber incitado “al pueblo de Barbate” a acudir a Vejer para luchar contra los Regulares que entraron en Vejer el 20 de julio. Hay que tener en cuenta que había sido detenido el día 18 por la tarde, cuando todavía no se había iniciado la resistencia en la localidad matriz [3], y que permaneció recluido en la cárcel hasta el 25. Otra cosa es que hubiera tachado a “los Regulares de ‘saqueadores’ y ‘atracadores’”.


La falta de más información nos lleva a considerar que su fallecimiento podría haber sido el día 24 de agosto, cuando, por orden del Gobernador Militar, salió “conducido” de la cárcel de Cádiz, pero ignorándose hacia dónde [4]. Si de Antonio Oliva Ramírez tenemos como referencia la fecha del 12 de septiembre, cuando salió de la cárcel de Cádiz hacia la de El Puerto de Santa María [5], donde no llegó a ingresar [6], ¿Juan Porta Crespo habría sido asesinado durante su traslado desde Cádiz a otro centro?

De haber sido así, no fue el único caso de vecinos de Barbate que desaparecieron durante el traslado de una prisión a otra. Ocurrió con Antonio Oliva Ramírez, en octubre con Francisco Domínguez Benítez y posteriormente, en febrero de 1937 con Francisco López Ramírez y Francisco Utrera Rivera [7].

El motivo del asesinato de Juan Porta Crespo ha quedado registrado en la Sala 1 de la Auditoría de Guerra del Ejército del Sur como de “aplicación del Bando de Guerra” [8].

El sino de la familia no se quedó con la muerte de Juan, pues el 21 de julio el padre, Juan, su hermana María y un sobrino murieron durante la ocupación de Sanlúcar de Barrameda por un tabor de Regulares, formado principalmente por soldados marroquíes [9].


Notas

[1] La mayor parte de la información procede de Motero Barrado (2023, pp.), recogida principalmente, a su vez, del procedimiento judicial en el que fue incluido (ATMT2-S, Causa 86/1936).
[2] Tallafigo (sin fecha); Hermoso y Montaño (2023, p. 69); y Montero Barrado (pp. 81-82).
[3] Gil Honduvilla (p. 706); para este autor, la noticia del golpe se fue conociendo en Vejer por la tarde del 18 de julio, de manera que “poco a poco la noticia del golpe se extendió por toda la población, provocando gran efervescencia de grupos armados, que se hicieron más numerosos por la noche”.
[4] Domínguez Pérez (2002, CD-rom) señala erróneamente el 24 de julio, lo que resulta imposible, dado que en esos momentos se encontraba detenido en Barbate; de ahí el plantear, como una hipótesis más factible, el día 24 de agosto; por otro lado, Hernández y Moreno (2013, p. 142) han escrito que a “[Juan Porta] le perdemos la pista casi a la vez que a Tato”.
[5] Hernández y Moreno (2013, p. 142).
[6] AHPC-PCPSM, Catálogo de expedientes y reclusos por rebelión 1936-1955.
[7] Se tratarán en su momento, cuando coincidan con el 90 aniversario de sus asesinatos.
[8] ATMT2-S, Causa 86/1936.
[9] Tallafigo (sin fecha); y Hermoso y Montaño (2023, pp. 69 Y 86).



DOCUMENTACIÓN

Archivos

Archivo del Tribunal Militar Territorial número 2. Sevilla /ATMT2-S

Bibliografía

Domínguez Pérez, Alicia (2004). El verano que trajo un largo invierno. La represión político-social durante el primer franquismo en Cádiz (1936-1945). Cádiz, Quorum.
Gil Honduvilla, Joaquín (2010). “Los sucesos de Vejer de la Frontera”, capítulo de la Tesis Doctoral Desde la proclamación de la República al 18 de Julio de 1936. El cambio de rumbo político en la II División Orgánica. Universidad de Cádiz.
Hermoso Rivero, José y Montaño García, Rafael (2023). Guerra Civil y represión en Sanlúcar de Barrameda (1936-1945). Cádiz, Peripecias Libros.
Hernández Navarro, Francisco Javier y Moreno Tello, Santiago (2013b). “Biografía y nuevos datos sobre la muerte de Francisco Tato Anglada, el farmacéutico y alcalde-pedáneo de Barbate en 1936”, en Autoría colectiva, 75 Aniversario de la Segregación de Barbate. Comunicaciones presentadas en las Jornadas de Historia Local del 11 al 20 de marzo de 2013. Barbate, Ayuntamiento de Barbate/Diputación de Cádiz.
Montero Barrado, Jesús María (2023). Fascismo y represión en Barbate durante la guerra y la postguerra. Cádiz, Mancomunidad de La Janda / Diputación de Cádiz.
Tallafigo López, Macarena (sin fecha). “Los fusilamientos de [la cuesta] Ganado”. Área de Recuperación de la Memoria Histórica del Ayuntamiento de Chipiona; http://www.guerracivil1936.galeon.com/diario08.htm.


sábado, 22 de agosto de 2026

Víctimas mortales del fascismo relacionadas con Barbate: 5) Manuel Abel Romero



Orígenes familiares

Manuel Abel Romero [1] nació en 1905 en Bonanza, una pequeña localidad situada al norte del municipio gaditano de Sanlúcar de Barrameda, donde estaba situado el puerto. Era el segundo de una familia numerosa compuesta por tres hermanos y cuatro hermanas. Su padre, Manuel Abel Cordero, tenía una barbería en la localidad, y su madre, Rosario Romero Benítez, se dedicaba a las tareas del hogar.

Bonanza a principios del siglo XX

Desde muy joven tuvo un gran sentido de la responsabilidad, contribuyendo al sustento económico de la familia y prestando ayuda a su padre en la barbería. A la vez fue completando sus estudios: primero, de Bachillerato; y luego, de Magisterio. Aprobó las oposiciones para maestro en 1930, lo que llenó de orgullo a la familia, dado que, como años después dijo su hermana María Teresa,

“el hijo de un barbero llegó tan lejos como maestro”.

Manuel Abel Romero (izquierda) con parte de su familia en Bonanza en 1932


Los primeros pasos como maestro

Su primer destino, provisional, fue la pedanía asturiana de Fonteta, que formaba parte de la parroquia de San Salvador del Valledor, a su vez parte del concejo de Allande, lindante con la provincia de Lugo. Por suerte fue una estancia muy corta, de entre dos y tres meses, ya que le costó adaptarse a un entorno montañoso y poco poblado, diferente al marino y bullicioso de su localidad natal.

En noviembre volvió a ser destinado, esta vez a Zahara de los Atunes, un pequeño pueblo costero gaditano que pertenecía al municipio de Vejer de la Frontera, cuya población se dedicaba preferentemente a la actividad pesquera y estaba próximo a Barbate. Eso supuso que recuperara las sensaciones de Bonanza. No sabemos cuándo ocupó su plaza, pero al menos en enero de 1931 ya estuvo dando clases.


Su vida en Zahara de los Atunes

En su nuevo destino, que habría de ser el definitivo, estuvo acompañado de sus hermanas Rosario y María Teresa, residiendo en la vivienda aneja a la escuela. Su llegada coincidió con los últimos meses del régimen primorriverista, de manera que el 14 de abril conoció se la proclamación de la República. Fueron algo más de cinco años y medio, los cuales, pese a lo ocurrido en el verano de 1936, dejaron un buen recuerdo de su labor a lo largo de generaciones [2]. Y si nos atenemos a un testimonio reciente, pudo haber sido hasta el autor de una canción dedicada a Zahara de los Atunes [3]. En su rutina diaria, además de las clases, asistía por las tardes a “la peñita o local del partido”, donde “leía el periódico y escuchaba la radio”. A eso añadió sus visitas al cortijo “Quebrantamichos” [4], propiedad de la influyente familia local de los Trujillo, donde por las noches daba “charlas a los jornaleros”.

Vista general de Zahara de los Atunes a finales de los años 30,
donde puede verse la escuela (en la parte superior, a la derecha)

Su carácter abierto le permitió tener, en general, buenas relaciones con la gente y de una manera especial con Juan Varo Valdés, conocido como “Corchao”. Era el barbero del pueblo, como su padre en Bonanza, lo que pudo haber contribuido. Se ha indicado, no obstante, que en algún momento tuvo problemas con un sector de padres y madres de la localidad, dado que optaron por no llevar a sus vástagos a la escuela y hacerlo al salón de la iglesia local Nuestra Señora del Carmen, donde el sacerdote Manuel López Benítez impartió las clases [5].

No le faltó tener un incidente durante una contienda electoral, tal como relató su hermana María Teresa:

“Allí había un cuartel de Carabineros, que lo llevaba un teniente del Ejército, con cara de criminal; cuando ganó la República en 1931, la mesa electoral estaba en la escuela, pero no ejercía en la misma por ser maestro nacional, [sino por ser] interventor. Y sentado en la mesa estaba viendo cómo el carabinero coaccionaba a la gente para que sólo votase a la derecha. Y le reprendió por ello y a partir de ahí se la tuvo jurada”.

Recientemente dos familiares se han referido a las elecciones del 16 de abril de 1936, en las que ganó el Frente Popular, cuyas candidaturas triunfaron tanto en el ámbito general del Estado como en el municipio de Vejer de las Frontera. Su sobrino Eugenio Abel Maroto lo ha relatado así [6]:

“El Tito le llamó la atención a un teniente de la Guardia Civil, que estaba dentro del colegio, dando papeletas de un partido de derechas de Gil Robles, al que, según el teniente, había que votar. El Tito era presidente de mesa”.

Más allá del error, se constata su grado de implicación con la realidad del momento, algo que, como indicó María Teresa, tuvo consecuencias negativas:

“a partir de ahí [el teniente] se la tuvo jurada”.


Una persona de ideas socialistas

No existen dudas acerca de las simpatías políticas de Manuel Abel Romero. Para María Teresa era “de izquierdas, socialista”. Algo que tanto el cabo de la Guardia Civil de Barbate como por el coadjutor de la parroquia señalaron en los informes relacionados con su expediente de depuración como maestro [7]. Para el sacerdote Manuel López Benítez [8]:

“demostró en su actuación en esta aldea tanto oficial como particularmente simpatías con las ideas socialistas y las propagó”.

Y para el jefe del puesto de la Guardia Civil de Barbate:

“observó malísima conducta social, perteneciendo al partido socialista, siendo un gran propagandista y dirigente de dicha política en la referida Aldea”.


Que esas simpatías o militancia condicionaran fatalmente el curso de su vida no debe extrañarnos. Como tampoco el hecho de ser maestro, una profesión fuertemente castigada por los sublevados y que, como veremos después, le afectó incluso después de su muerte. ¿Y pudo haber influido también el hecho de ser considerado por una parte de la vecindad zahareña como “amanerado” o “afeminado” [9].

Su asesinato, en todo caso, se inscribe claramente en los objetivos marcados por quienes planificaron y pusieron en práctica el golpe militar de julio de 1936. En la “Instrucción número 1” emitida por el general Emilio Mola desde Pamplona, fechada el 25 de mayo, se dejaron claros esos objetivos:

“[la acción] ha de ser en extremo violenta para reducir lo antes posible al enemigo, que es fuerte y bien organizado. Desde luego, serán encarcelados todos los directivos de los partidos políticos, sociedades o sindicatos no afectos al movimiento, aplicándoles castigos ejemplares a dichos individuos para estrangular los movimientos de rebeldía o huelgas” [10].

Un guion previo que en el caso de las víctimas mortales habidas en Barbate se cumplió casi en su totalidad [11]. De las diez documentadas tres eran personas destacadas: el concejal socialista Francisco Braza Basallote; el Alcalde Pedáneo y concejal Francisco Tato Anglada, de Izquierda Republicana; Francisco Utrera Rivera, de la CNT, líder provincial de la huelga de almadraberos; Juan Caro Marín, principal referente de la CNT, de las Juventudes Libertarias y del Ateneo Libertario; o Francisco López Ramírez, José Utrera Rivera y José Melero Ladrón de Guevara, representantes sindicales de la CNT.


Detención y asesinato

Entre el 10 y el 15 de julio, ya de vacaciones, Manuel Abel Romero regresó a Bonanza con sus hermanas. Hasta el día 21 las tropas sublevadas no controlaron militarmente Sanlúcar de Barrameda, después que una sección de Regulares, procedente de Jerez, sofocara la resistencia [12]. La familia pasó varias semanas sin salir a la calle, hasta que el 22 de agosto,

"a la hora de comer, llam[ó] a la puerta un carabinero de Vejer que le llamaban ‘el Choco’, acompañado de un guardia civil, y preguntaron por mi hermano, diciendo que tenía que venir con ellos ‘por parte del gobernador de Cádiz para hacerle unas preguntas’”.

Un día que casi coincide con el del asesinato de Francisco Tato Anglada [13] y que tiene como participante a un personaje que podría ser el mismo: “el Choco”, carabinero de Vejer de la Frontera. ¿Estamos ante la misma persona? Son unos detalles que no deben pasar desapercibidos: la cercanía de la fecha, el apodo de la persona que fue a detenerlo, el cuerpo policial al que pertenecía y la localidad de destino [14]. Nos falta su nombre real, es cierto, pero resulta más que llamativo que existan tantas coincidencias.

Manuel Abel Romero no estuvo recluido en el Depósito Municipal de Sanlúcar de Barrameda, dado que no hemos encontrado ninguna constancia documental de su nombre entre los listados de las personas detenidas durante esos días [15]. Lo más probable es que, una vez detenido, fuera asesinado en el trayecto hacia Vejer. María Teresa ha apuntado al un lugar, dentro del término municipal de Puerto Real:

“Como no aparecía y no sabíamos nada, nos fuimos en un taxi a Vejer a preguntar por mi hermano al teniente de Carabineros, que no dio la cara el muy cobarde. Nos mandó a un niño de 10 a 11 años, que salió y que nos dijo: ‘le han matado en Árbol Grande’”.

El lugar, en realidad, fue Pino Gordo, pero tenemos dudas sobre su ubicación concreta, pues con ese nombre hay dos en el término municipal puertorrealeño: en el paraje de las Canteras, al norte del núcleo urbano; y en la zona de Jarana, al este [16]. En todo, sus restos siguen estando desaparecidos.


Miembros de FE y de las JONS de Barbate y de Zahara de los Atunes

¿Quién o quiénes dieron la orden de detención y su posterior asesinato? No lo sabemos, salvo que actuaron, bien como inductores o bien como ejecutores, desde el entorno del fascismo vejeriego [17]. El golpe triunfó desde el primer día en Barbate y Zahara de los Atunes, deteniéndose a los

“individuos dirigentes y considerados significativos elementos del Frente Popular” [18].

Tras el golpe los militantes de FE y de las JONS se fueron incrementando y entre ellos estuvo Juan Varo Valdés, el barbero de Zahara de los Atunes [19]. Entre la vecindad de Zahara de los Atunes ha permanecido la idea de que “fue fusilado por falangistas” [20].

La muerte violenta de Manuel Abel Romero fue reconocida en todo momento por las autoridades del bando sublevado, como ha quedado reflejado en numerosos documentos, aunque nunca especificado ni el lugar ni la fecha. El más antiguo data del 1 de septiembre de 1936. Como debía iniciarse del curso académico, las autoridades provinciales de enseñanza enviaron un telegrama al Ayuntamiento de Vejer solicitando información acerca de algún maestro que hubiera “dejado de existir”, a lo que se contestó dos días después que el maestro no se había “reintegrado” a su puesto, pidiendo por ello un sustituto [21].

Ya iniciado el expediente de depuración como maestro, en un escrito remitido a principios de 1938 desde la Alcaldía Pedánea de Barbate se empleó esta expresión:

“según noticias, falleció al principio del glorioso Movimiento Salvador de España, victima de sus yerros”.



La depuración como maestro

En el bando sublevado se puso en práctica desde el primer momento un proceso de depuración del personal docente: lo iniciaron las autoridades militares, en octubre lo continuó la Junta Técnica del Estado a través de su Comisión de Cultura y Enseñanza, y desde principios de 1938 lo culminó el Ministerio de Educación Nacional. José María Pemán, presidente de la Comisión de Cultura y Enseñanza, se expresó de esta manera en una de sus circulares [22]:

“no se volverá a tolerar, ni menos a proteger y subvencionar, a los envenenadores de! alma popular primeros y mayores responsables de todos los crímenes y destrucciones que sobrecogen al mundo y han sembrado de duelo la mayoría de los hogares honrados de España”.

En Cádiz la Comisión Depuradora provincial de Magisterio se constituyó en diciembre de 1936 [23]. El expediente abierto a Manuel Abel Romero lleva el número 94, en el que constan 7 documentos: el primero, del 15-09-1937, y el último, del 5-09-1939. En la portada de la carpeta, con un sello fechado el 19-12-1939, puede leerse en letras de imprenta, “RESUELTO”; y escrito a mano, en color azul, “Fusilado”.


De los dos documentos elaborados por la dicha Comisión Depuradora provincial, en el segundo, del 28-06-1939, puede leerse a modo de propuesta lo siguiente:

“Este Sr. tenia su escuela en la Aldea de Zahara de los Atunes; como consecuencia de los informes se hubiera propuesto la baja en el escalafón caso de no haber fallecido se completa su expediente por orden de la Comisión Superior Depuradora enviando la documentación correspondiente que se adjunta”.


Diferente fue la resolución tomada a principios de septiembre por la Comisión Superior Dictaminadora de Expedientes de Depuración, dependiente del Ministerio de Educación Nacional:

“teniendo en cuenta la Ley de 10 de febrero de 1939 y disposiciones especiales dictadas en relación al personal docente dependiente del Ministerio de Educación Nacional, la Comisión Superior Dictaminadora propone a V.E. la separación definitiva del servicio y baja en el Escalafón correspondiente”.


Se optó por el castigo más duro de los posibles: la separación definitiva del servicio y la baja en el escalafón. De haber estado casado, eso habría supuesto a los miembros de su familia no haber podido percibir ningún tipo de pensión. Pero, teniendo en cuenta su estado civil de soltero, cabe preguntarse sobre la razón, algo que se nos escapa, más allá del claro componente de ejemplaridad.


Los tribunales de responsabilidades políticas también entran en juego

En base a la Ley de Responsabilidades Políticas, de febrero de 1939, también se actuó contra Manuel Abel Romero. En junio de 1941 el Juzgado Provincial gaditano envió un escrito al alcalde para que informara

“sobre la conducta social y política observada antes, durante y después de la iniciación del Glorioso Movimiento Nacional, por los vecinos de esta localidad que al respaldo se expresa” [24].

Uno de ellos era Manuel Abel Romero, sobre el que la Policía Municipal informó que era

“Desconocido en esta localidad” [25].

Ten septiembre su nombre fue publicado en el Boletín Oficial del Estado, dentro de los anuncios de incoación de expedientes de responsabilidades políticas y como uno más de un grupo numeroso de personas con vecindad en Vejer de la Frontera [26]. Al año siguiente, en marzo, volvió a aparecer en el mismo órgano oficial, pero en esta ocasión incluido entre los listados del Tribunal Regional de Responsabilidades Políticas de Sevilla [27]. La última referencia oficial, esta vez en el Boletín Oficial de la Provincia, data del 5 de mayo [28]. Entre los datos que se consignaron, se reflejó erróneamente que su plaza de maestro nacional estuvo en Zahara de la Sierra [29], añadiéndose que había fallecido, no así que estuviera desaparecido.


La memoria que no cesa

A principios del actual siglo fue apareciendo el nombre de Manuel Abel Romero en los libros de Historia [30]. Una figura de la que hemos ido sabiendo más, gracias a los testimonios recogidos por Francisco Javier Hernández Navarro de María Teresa Abel Romero. En 2021 y 2023 apareció su nombre en las dos ediciones del libro que dediqué a la represión habida en Barbate, y en 2025 se publicó un trabajo mío que titulé Manuel Abel Romero (1905-1936): más sobre la vida y el asesinato del maestro de Zahara de los Atunes [31]. A su vez, está entre las personas recordadas en el documental La Janda, lugares de la memoria, obra de Basallote y Melero [32].

En 2015 se inauguró el monumento “Víctimas de la Guerra Civil y el franquismo en Sanlúcar de Barrameda”, ubicado en el Mirador de la Memoria, en el que se encuentra el nombre de Manuel Abel Romero. En mayo de 2019 se aprobaron sendas mociones relativas a las víctimas de la represión fascista, presentadas por el grupo municipal Somos Barbate, la segunda de las cuales instaba a la apertura de los correspondientes expedientes administrativos para conceder la Medalla de Oro a título póstumo a las víctimas mortales de la represión habida en Barbate, así como que se les declarase hijos predilectos y/o adoptivos del municipio [33]. Entre ellas, por supuesto, estaba Manuel Abel Romero. Y ya en octubre de 2024 la Junta Vecinal de Zahara de los Atunes aprobó poner el nombre de Manuel Abel Romero a una de sus calles. Esperamos que se cumpla 
pronto.

Mirador de la Memoria en Sanlúcar de Barrameda

Y para acabar, qué mejor que hacerlo con un poema, como el que su sobrino Eugenio Abel Maroto escribió en noviembre de 2024 y que tituló “Versos cortos al Maestro, Manuel Abel Romero” [34]:

En los campos de Zahara
germina silencioso un sueño:
son los Sentimientos de un hombre
dispersos, danzando al viento.

De aquellos días oscuros
renace un Amanecer nuevo:
una gaviota se eleva libre
sobre el profundo azul cielo.

En la arena de la playa
un niño dibuja un colegio:
quiere que se cumpla su sueño,
sueña con ser... Maestro.


Notas

[1] El artículo está basado en mi  libro dedicado al personaje (Montero Barrado, 2025), por lo que  he obviado buena parte de las citas; el contenido puede leerse a través del enlace publicado en el portal electrónico Todos (…) los Nombres (chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://todoslosnombres.org/wp-content/uploads/2025/11/000-manuel-abel-romero-junio-2025.pdf).
[2] Encarna Pacheco (22-02-2024), que rememora lo recordado por su madre, ya fallecida, que fue alumna suya.
[3] Encarna Pacheco (26-02-2024).
[4] María Teresa se refirió a ese cortijo con el nombre de “Quebrantaniños”, si bien, como se ha apuntado por varias personas de la localidad, se trataría  de “Quebrantamichos”.
[5] Trujillo Guirola (2021, p. 137).
[6] Hijo de José Abel Romero, el penúltimo de los hermanos y las hermanas (Cristina Abel Núñez, 15-02-2024).
[7] AGA-MEN (informe fechado el 15-09-1937; signatura 32-12447-00043).
[8] El escrito está fechado el 15-09-1937 y se remitió desde la Coadjutoría de Zahara de los Atunes, llevando la firma del sacerdote.
[9] Encarna Pacheco (22-02-2024).
[10] Montero Barrado (2023, p. 36).
[11] Montero Barrado (2023, pp. 78-97).
[12] Hermoso y Montaño (2023, p. 43 y ss.).
[13] Montero Barrado (2023, p. 88).
[14] Según diferentes testimonios que he escuchado sobre el asesinato de Tato Anglada, procedentes de varias personas y que se han ido transmitiendo a través de varias generaciones.
[15] Hermoso y Montaño (2023, pp. 97-118, 153 y ss., y 343-495).
[16] Según el arqueólogo Lázaro Lagóstena el sitio más probable sea el de Jarana, en las proximidades donde hubo un horno de cal; allí también existió otro árbol conocido como Pino Gordo, que desapareció durante los años de la Transición,  quizás para evitar que fuera un referente de la memoria (2025).
[17] Santos Silva (2021, p. 56 y ss.).
[18] Núñez (2015, p. 249).
[19] En un informe de 1938 se reflejó, entre otras cosas, que era una persona de “inmejorable conducta [antes y después del inicio] del Glorioso Movimiento” (AHPC-GC-Organización Sindical, 1938, caja 8.162; expediente 2.940); otros miembros del partido fascista en Zahara de los Atunes fueron José García Madera, Juan Mota Gómez, Francisco Guerrero, Jaime Zaragoza Esquembre o Francisco Ortiz Guirola (Águilas, 1937, pp. 8-10; y AHPC-GC-Organización Sindical, 1944, caja 8.176).
[20] Trujillo Guirola (2021, p. 156).
[21] Santos Silva (2021, p. 45).
[22] BOE (n. 52, 10-12-1936, p. 360).
[23] Pettenghi Lachambre (2005, pp. 55-58).
[24] AMVF-PL (caja 1.265); la petición del Juzgado Provincial de Responsabilidades Políticas sobre Manuel Abel Romero está fechada el 14-06-1941.
[25] AMVF-PL (caja 1.265).
[26] BOE (n. 250, 7-9-1941, pp. 3.374-3.375).
[27] BOE (n. 86, 27-03-1942; Anexo único, p. 1.601).
[28] Domínguez Pérez (2004, CD-rom).
[29] Domínguez Pérez (2004, CD-rom) y  Caro (2015, Cd-rom).
[30] Domínguez Pérez (2004), Pettenghi Lachambre (2005) o Criado y Montero (2005). 
[31] Montero Barrado (2023); en el trabajo de 2025 hice uso, entre tanta otra documentación, de la cedida generosamente por Francisco Javier Hernández Navarro (como la entrevista a María Teresa Abel Romero o algunas fotografías) y la información facilitada por Cristina Abel Núñez.
[32] Basallote y Melero (2023); fui el encargado de hablar sobre Manuel Abel Romero. 
[33] Montero Barrado (2023, pp. 220-221).
[34] Eugenio Abel Maroto, tras la presentación de mi libro en Zahara de los Atunes en noviembre de 2025; posteriormente, en febrero de este año, publiqué la entrada “Más poemas de Eugenio Abel Maroto dedicados a Manuel Abel Romero”.


DOCUMENTACIÓN

Archivos

Archivo General de la Administración. Ministerio de Educación Nacional / AGA-MEN
Archivo Histórico Provincial de Cádiz. Sección Gobierno Civil / AHPC-GC
Archivo Municipal de Vejer de la Frontera. Secciones Gobierno Interior y Policía Municipal / AMVF-GI y AMVF-PM
Ayuntamiento de Vejer de la Frontera. Secretaría General / AVF-SG
Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca. Portal de Víctimas  de la Guerra Civil y la Represión del Franquismo / CDMH-S

Personas que me han cedido documentación e información relevante

Cristina Abel Núñez
Francisco Javier Hernández Navarro
Encarna Pacheco Rodríguez

Publicaciones oficiales

Gaceta de Madrid.
La Escuela Moderna.
Boletín Oficial del Estado

Bibliografía y hemerografía

Caro Cancelo, Diego (1987). La Segunda República en Cádiz. Elecciones y partidos políticos. Cádiz, Diputación de Cádiz.
Criado Atalaya, Juan Antonio y Montero Barrado, Jesús Mª (2005). La educación en Barbate durante la época franquista. Política municipal y acción del estado (1938-1975). Tarifa, Tipografía La Nueva.
Domínguez Pérez, Alicia (2004). El verano que trajo un largo invierno. La represión político-social durante el primer franquismo en Cádiz (1936-1945). Cádiz, Quorum.
Gómez Oliver, Miguel, Martín López, Fernando y Barragán Moriana, Antonio (coords.) (2015). El botín de guerra en Andalucía. Cultura represiva y víctimas de la Ley de Responsabilidades Políticas, 1936-1945; CD-rom. Madrid, Biblioteca Nueva.
Hermoso Rivero, José y Montaño García, Rafael (2023). Guerra Civil y represión en Sanlúcar de Barrameda (1936-1945). Cádiz, Peripecias Libros.
Hernández Navarro, Francisco Javier y Moreno Tello, Santiago (2011).  Vejer recupera su memoria. Cádiz, Servicio de Publicaciones de la Diputación de Cádiz.
Montero Barrado, Jesús María (2023). Fascismo y represión en Barbate durante la guerra y la postguerra. Cádiz, Mancomunidad de La Janda / Diputación de Cádiz.
Montero Barrado, Jesús María [2025]. Manuel Abel Romero (1905-1936): más sobre la vida y el asesinato del maestro de Zahara de los Atunes. Diputación de Cádiz / Mancomunidad de La Janda / Entidad Local de Zahara de los Atunes / Zahara Cultura.
Morente Valero, Francisco (1997). La escuela y el Estado Nuevo. La depuración del Magisterio Nacional (1936-1943). Valladolid, Ámbito.
Núñez, Jesús (2015). La Comandancia de la Guardia Civil de Cádiz en la Guerra Civil de España (1936-1939). Tesis doctoral, UNED.
Pettenghi Lachambre, José Aquiles (2005). La escuela derrotada. Depuración y represión del Magisterio en la Provincia de Cádiz (1926-1945). Cádiz, Quorum.
Santos Silva, Alejandro (2021). Aportaciones sobre la represión fascista en Vejer de la Frontera. Diputación de Cádiz (https://www.dipucadiz.es/export/sites/default/prensa/.galeria_de_ficheros/documentos/Memoria-historica_beca-2021_estudio-sobre-Vejer.pdf).
Trujillo Guirola, Fco. (2021). Historia propedéutica de Zahara de los Atunes. Círculo Rojo.

Otros trabajos y/o publicaciones

Basallote Ojeda, Moisés y Melero Callado, Manuel Jesús (2023). Documental  La Janda, lugares de la memoria; Mancomunidad de La Janda, Memoria Histórica (https://marymeseta.blogspot.com/search?updated-max=2024-02-05T21:49:00%2B01:00&max-results=10).
Abel Maroto, Eugenio (2025). “Versos cortos al Maestro, Manuel Abel Romero”, en blog Entre el mar y la meseta, 8 de noviembre  (https://marymeseta.blogspot.com/2025/11/un-poema-de-eugenio-abel-maroto-sobrino.html).
Abel Maroto, Eugenio (2026). “Más poemas de Eugenio Abel Maroto dedicados a Manuel Abel Romero”, en blog Entre el mar y la meseta, 4 de febrero (https://marymeseta.blogspot.com/2026/02/mas-poemas-de-eugenio-abel-maroto.html).
Montero Barrado, Jesús María (2024). “Presentado en Vejer el documental La Janda, lugares de la memoria”, en el blog Entre el mar y la meseta, 28 de enero (“https://marymeseta.blogspot.com/search?updated-max=2024-02-05T21:49:00%2B01:00&max-results=10).