Entre el mar y la meseta
Historia, política, sociología, arte, música, geografía, literatura, pensamiento...
viernes, 1 de mayo de 2026
jueves, 30 de abril de 2026
Un poema de Pablo Neruda para el Primero de Mayo

El pueblo
De aquel hombre me acuerdo y no han pasado
sino dos siglos desde que lo vi,
no anduvo ni a caballo ni en carroza:
a puro pie
deshizo
las distancias
y no llevaba espada ni armadura,
sino redes al hombro,
hacha o martillo o pala,
nunca apaleó a ninguno de su especie:
su hazaña fue contra el agua o la tierra,
contra el trigo para que hubiera pan,
contra el árbol gigante para que diera leña,
contra los muros para abrir las puertas,
contra la arena construyendo muros
y contra el mar para hacerlo parir.
Lo conocí y aún no se me borra.
Cayeron en pedazos las carrozas,
la guerra destruyó puertas y muros,
la ciudad fue un puñado de cenizas,
se hicieron polvo todos los vestidos,
y él para mí subsiste,
sobrevive en la arena,
cuando antes parecía
todo imborrable menos él.
En el ir y venir de las familias
a veces fue mi padre o mi pariente
o apenas si era él o si no era
tal vez aquel que no volvió a su casa
porque el agua o la tierra lo tragaron
o lo mató una máquina o un árbol
o fue aquel enlutado carpintero
que iba detrás del ataúd, sin lágrimas,
alguien en fin que no tenía nombre,
que se llamaba metal o madera,
y a quien miraron otros desde arriba
sin ver la hormiga
sino el hormiguero
y que cuando sus pies no se movían,
porque el pobre cansado había muerto,
no vieron nunca que no lo veían:
había ya otros pies en donde estuvo.
Los otros pies eran él mismo,
también las otras manos,
el hombre sucedía:
cuando ya parecía transcurrido
era el mismo de nuevo,
allí estaba otra vez cavando tierra,
cortando tela, pero sin camisa,
allí estaba y no estaba, como entonces
se había ido y estaba de nuevo,
y como nunca tuvo cementerio,
ni tumba, ni su nombre fue grabado
sobre la piedra que cortó sudando,
nunca sabia nadie que llegaba
y nadie supo cuando se moría,
así es que sólo cuando el pobre pudo
resucitó otra vez sin ser notado.
Era el hombre sin duda, sin herencia,
sin vaca, sin bandera,
y no se distinguía entre los otros,
los otros que eran él,
desde arriba era gris como el subsuelo,
como el cuero era pardo,
era amarillo cosechando trigo,
era negro debajo de la mina,
era color de piedra en el castillo,
en el barco pesquero era color de atún
y color de caballo en la pradera:
cómo podía nadie distinguirlo
si era el inseparable, el elemento,
tierra, carbón o mar vestido de hombre?
Donde vivió crecía
cuanto el hombre tocaba:
La piedra hostil,
quebrada
por sus manos,
se convertía en orden
y una a una formaron
la recia claridad del edificio,
hizo el pan con sus manos,
movilizó los trenes,
se poblaron de pueblos las distancias,
otros hombres crecieron,
llegaron las abejas,
y porque el hombre crea y multiplica
la primavera camino al mercado
entre panaderías y palomas.
El padre de los panes fue olvidado,
él que cortó y anduvo, machacando
y abriendo surcos, acarreando arena,
cuando todo existió ya no existía,
él daba su existencia, eso era todo.
Salió a otra parte a trabajar, y luego
se fue a morir rodando
como piedra del río:
aguas abajo lo llevó la muerte.
Yo, que lo conocí, lo vi bajando
hasta no ser sino lo que dejaba:
calles que apenas pudo conocer,
casas que nunca y nunca habitaría.
Y vuelvo a verlo, y cada día espero.
Lo veo en su ataúd y resurrecto.
Lo distingo entre todos
los que son sus iguales
y me parece que no puede ser,
que así no vamos a ninguna parte,
que suceder así no tiene gloria.
Yo creo que en el trono debe estar
este hombre, bien calzado y coronado.
Creo que los que hicieron tantas cosas
deben ser dueños de todas las cosas.
Y los que hacen el pan deben comer!
Y deben tener luz los de la mina!
Basta ya de encadenados grises!
Basta de pálidos desaparecidos!
Ni un hombre más que pase sin que reine.
Ni una sola mujer sin su diadema.
Para todas las manos guantes de oro.
Frutas de sol a todos los oscuros!
Yo conocí aquel hombre y cuando pude,
cuando ya tuve ojos en la cara,
cuando ya tuve la voz en la boca
lo busqué entre las tumbas, y le dije
apretándole un brazo que aún no era polvo:
"Todos se irán, tú quedarás viviente.
Tú encendiste la vida.
Tú hiciste lo que es tuyo".
Por eso nadie se moleste cuando
parece que estoy solo y no estoy solo,
no estoy con nadie y hablo para todos:
Alguien me está escuchando y no lo saben,
pero aquellos que canto y que lo saben
siguen naciendo y llenarán el mundo.
(Pablo Neruda, Plenos poderes)
sábado, 25 de abril de 2026
jueves, 23 de abril de 2026
martes, 14 de abril de 2026
El poema que José Miranda de Sardi dedicó a la Segunda República
Tras la proclamación de la Segunda República el poeta y periodista chipionero José Miranda de Sardi (1899-Cádiz) le dedicó un poema: "14 de abril de 1931". Pero antes de leerlo no está de más hacer un pequeño repaso de lo que fue su vida.
Nacido en 1899, desde temprana edad fue dotándose de una forma autodidacta de una rica cultura, que, con el paso del tiempo, le serviría para abrirse camino en varias facetas del trabajo intelectual: además de poeta y periodista, trabajó como maestro y como administrativo de empresas e instituciones. En Chipiona se convirtió en un activo militante de la CNT, lo que le llevó a ser detenido a principios de 1921, y poco a poco se fue iniciando en los dos campos que lo harían conocido en su tiempo. Conocido como "el Poeta", en 1922 publicó el poemario Pétalos sangrantes, que vendió particularmente y a través de los medio libertarios.
Tuvo dificultades para encontrar trabajo, por lo que en 1923 se vio obligado a trasladarse a Barbate, donde vivía un familiar. Empezó trabajando como listero de los marineros y administrativo, y desde 1925 acabó dirigiendo los periódicos locales Heraldo de Barbate (1925-1927) y La Independencia de Barbate (1930-1931). Fue un actor importante de la vida pública de la localidad, por entonces dependiente del municipio de Vejer de la Frontera, y siempre tuvo presente su sensibilidad social. Continuó con su labor poética, cuyos versos fue incluyendo dentro de la sección "Coplas de la quincena", firmados como Martín Galas.
En marzo de 1931 se trasladó a Tarifa, dirigiendo primero El Progreso y desde noviembre, Vox Populi. Allí participó en septiembre en la constitución de la Agrupación Socialista. Sus artículos y poemas los firmaba como A mí Prim y los segundos los incluyó dentro de la sección "Copas al viento". No se olvidó de la vida política de su Chipiona natal, a la que dedicó artículos y poemas
Desde principios de enero de 1933, al menos, empezó a vivir en Cádiz, donde nació su tercer hijo y al poco de llegar fue condenado a una pena de destierro de Tarifa. A mediados de ese mes se hizo pública la sentencia tras una denuncia por injurias hecha en junio de 1931 por el cacique tarifeño Carlos Núñez. Ya alejado del mundo socialista, volvió a retomar su relación con el libertario: la CNT, el Partido Social Revolucionario Ibérico y desde 1935 el Partido Sindicalista. Colaboró con diversos periódicos, partidistas y no partidistas, ejerció durante unos meses como maestro de huérfanos de algunas víctimas mortales de Casas Viejas y desde abril de 1936 asumió la representación de su partido en el Ayuntamiento.
Nunca perdió su versatilidad y su compromiso social, que fue lo que acabó llevándolo a la muerte. Detenido en la madrugada del día 19 de julio de 1936, después de haber estado entre los resistentes en el edificio consistorial, fue recluido en el carbonero "Miraflores", habilitado como prisión flotante. Entre los días 14 y 15 de agosto fue asesinado, pero hasta hoy sigue siendo uno de las tantas víctimas mortales que hizo desaparecer el fascismo.
He aquí el poema que José Miranda de Sardi dedicó a la recién nacida Segunda Repúblicas, que publicó el 23 de abril en El Progreso:
Fuego en las pasiones,fulgencia del sol,día esplendorosodel pueblo español;lucha ciudadana,batalla civil,fecundo y gloriosocatorce de abril,que en Jaca irradiastetu primer albor,siendo a un tiempo mismogemido y clamor.
Roja fue tu auroray rojo tu afán;la sangre de Hernándezy Fermín Galánmatizó de granatu naciente luz,eres, día catorce,redención y cruz.
Tu breve reinado,todo claridadencendió la teade la libertad,que ha de alumbrar siemprecomo un nuevo sollos vastos confinesdel pueblo español.
Por eso el coplerohumilde y vulgarquiere en este díatu gloria cantar,poniendo en sus versosemoción viril,glorioso y fecundo
catorce de abril.
José Miranda de Sardi (al fondo, el segundo por la derecha) en el homenaje al teniente José Galán, hermano del capitán Fermín Galán, realizado en Tarifa (20-04-1931).
sábado, 11 de abril de 2026
Homenaje a Francisco Javier Verdejo Lucas en Granada, en el 50 aniversario de su asesinato

El pasado 8 de abril tuvo lugar en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Granada un emotivo acto de homenaje, dado que era estudiante de ese centro universitario. Semanas antes, el 18 de marzo, se inauguró en el mismo recinto la exposición "Verdejo y la lucha antifranquista en la Universidad de Granada", que estará abierta hasta el 16 de abril. Todas estas actividades han sido organizadas por la Asociación por la Memoria Histórica del Partido del Trabajo de Andalucía y de la Joven Guardia Roja, y ha contado con la colaboración del Decanato de la Facultad de Ciencias de la Universidad granadina, la Cátedra de Memoria Democrática de la Universidad de Almería y la Secretaría de Estado de Memoria Democrática.
Aunque no pude asistir al acto del día 8, he estado en todo momento informado de lo pormenores sobre su organización y realización, así como de la exposición. El resultado de ambos eventos ha sido (está siendo) un éxito de público, entre el que no ha faltado una importante presencia de antiguos militantes tanto del PTE y la JGR como de otros grupos, todo ello dentro de un ambiente altamente emotivo y, por qué no, también reivindicativo.
Me ha llegado también la información de la queja que el Coronel Jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Granada ha elevado al Decano de la Facultad de Ciencias, después que en el cartel y en la exposición de homenaje se haya hecho constar la expresión "asesinado por la Guardia Civil". Según ese mando policial no ha habido ninguna resolución judicial que lo haya determinado, por lo que no procede mencionarla. La reacción de indignación por parte de los organizadores, de las personas asistentes y de quienes han conocido la noticia no se ha hecho esperar. El propio Decano ha tomado la decisión de no contestar.
Lo ocurrido aquel fatídico 14 de agosto de 1976 sigue muy presente en mucha gente. En su momento no se hizo ninguna investigación oficial, entre otras cosas porque la familia se negó a hacerlo. El padre de Francisco Javier Verdejo Lucas, que había sido Alcalde de Almería, era un hombre del régimen e hizo todo lo posible para que evitarla. Han pasado los años -¡medio siglo ya!- y oficialmente todo sigue igual. Eso no ha impedido, empero, que cada mes de agosto se haya seguido recordando de distintas maneras la memoria de la víctima o que en numerosos libros se tenga presente su asesinato como tantos otros perpetrados en los años de la Transición.
Desde mi cuaderno lo he hecho en diversas ocasiones. Conservo, incluso, una pequeña pintura que hice al poco de su asesinato. En enero de 2020 publiqué la entrada "Víctimas de la represión franquista (recuerdos de mis años jóvenes)", en la que reflejé cosas como éstas:
"Fue el asesinato de Francisco Javier Verdejo el que más me impactó. Entre otras cosas, porque coincidía en militancia en la JGR. Lo ocurrido generó una oleada de indignación y de movilizaciones en todo el país. Curiosamente era hijo del alcalde de la ciudad y pese a ello, se cernió una cortina oscura para evitar que los responsables fueran juzgados. Todo quedó en un tropezón fortuito del agente, con la fatalidad que se le disparó el arma. Quien por entonces era gobernador civil de la provincia, Roberto García-Calvo, conoció en los años siguientes una carrera fulgurante en el mundo judicial, hasta el punto de acceder, sucesivamente, al Consejo General del Poder Judicial, el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional".
(Imágenes 1, 2 y 4: Asociación por la Memoria Histórica PTE-JGR)
miércoles, 8 de abril de 2026
Un paseo por el pinar en busca de un amigo
Salí ayer a pasear por la mañana con una clara intención: en busca de uno de esos "amigos que se van, / pero se quedan".
Lo hice deprisa, porque me amenazaba la lluvia. Cayó liviana, pero no como la del día en que nos congregamos para cumplir tu deseo.
Y así llegué a ese "lugar que elegiste, en nuestro entorno natural, entre los pinares, el viento y la mirada infinita hacia nuestra bahía".
Y ahí sigues, "en el pinar de tus palabras...".
viernes, 3 de abril de 2026
Por Andalucía, la opción unitaria de la izquierda andaluza

No puedo por menos que alegrarme por la integración hoy en Por Andalucía de Podemos y Alianza Verde. Al acuerdo alcanzado meses atrás por IU, Movimiento Sumar e Iniciativa del Pueblo Andaluz, al que se sumaron poco después Alternativa Republicana y Partido Verde, con Antonio Maíllo como candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía, ha espantando el fantasma de la división. Ha ganado la cordura y la necesidad de defender una propuesta unitaria, en este caso con siete fuerzas políticas. Lástima que Adelante por Andalucía no haya mostrado en ningún momento voluntad para que que solamente hubiera una lista a la izquierda del PSOE.
Ahora se trata de preparar una campaña electoral inteligente y valiente, que permita una amplia representación parlamentaria y que contribuya a hacer frente a las derechas andaluzas. En cualquiera de sus formas. En primer lugar, al PP, que lleva gobernando desde 2018 y no ha hecho otra cosa que aplicar más privatizaciones de lo público, reducir los derechos sociales y dar muestras de corrupción. También, hacer frente a ese fascismo que avanza en el mundo y en Europa, el mismo que amenaza la democracia, provoca guerras y alienta genocidios.
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