Entre el mar y la meseta
Historia, política, sociología, arte, música, geografía, literatura, pensamiento...
martes, 3 de marzo de 2026
3 de marzo de 1976: ¡medio siglo ya de la matanza de Vitoria/Gasteiz!
El 3 de marzo de 1976 es una de las fechas que tengo grabadas en la memoria: fue el día que tuvo lugar el asesinato de cinco indefensos trabajadores, cuando salían de una asamblea celebrada en la iglesia de San Francisco de Asís de Vitoria/Gasteiz. Fueron víctimas de los disparos indiscriminados y a quemarropa efectuados contra los huelguistas por la Policía Armada. Una matanza que pudo haber sido mayor, porque hubo también decenas y decenas de personas heridas.
Murieron en el mismo momento Pedro María Martínez Ocio y Francisco Aznar Clemente, y con posterioridad, Romualdo Barroso Chaparro, José Castillo García y Bienvenido Pereda Moral, que habían sido gravemente heridos. Era frecuente en esos años que las instalaciones de la Iglesia (templos, salones, conventos...) fueran refugio para hacer reuniones y asambleas. En muchas ocasiones la policía aprovechaba la salida de la gente para llevar a cabo detenciones, pero ese día 3 se dio un paso más dramático haciendo uso de unos disparos alevosos.
1976 fue un año especialmente duro (1). Al menos hubo un total de 18 muertes provocadas por las fuerzas del orden, en mayor medida, o por pistoleros fascistas: Elda, Alicante (febrero); Tarragona (marzo); Basauri, Vizcaya (marzo);
Baracaldo, Vizcaya (abril); Montejurra, Navarra (mayo), con dos; Madrid (mayo);
Santurce, Vizcaya (julio); Almería (agosto); Madrid (septiembre); La Laguna , Tenerife
(septiembre); Santesteban, Navarra (noviembre); y Madrid (diciembre).
Estamos en el 50 aniversario: ¡medio siglo ya! Peo ningún responsable, político o policial, se ha sentado en el banquillo. Carlos Arias Navarro era, como jefe de Gobierno, y Manuel Fraga Iribarne, al frente de las fuerzas de orden público, como ministro de Gobernación. Este último, sin rubor, lo justificó con estas palabras: "Aquello de Vitoria había que aplastarlo, porque estaba dirigido por dirigentes que manipulaban a la clase trabajadora y eran pequeños soviets que se estaban gestando y había que extinguirlos". Rodolfo Martín Villa era ministro de Relaciones Sindicales y bastantes años después estuvo, junto al capitán Quintana, entre los que la jueza argentina María Servini consideró como responsables de lo sucedido. En 2017 Martín Villa no tuvo la decencia de pedir perdón a familiares de dos de los asesinados, cuando en las puertas del Congreso le recordaron lo ocurrido (2).
(1) "La violencia represiva durante la Transición (a propósito de la ignorancia atrevida de Carmen Calvo)" (23-09-2019); y "Víctimas de la represión franquista (recuerdos de mis años jóvenes)" (20-01-2020).
El año siguiente de los sucesos salió a la luz, en homenaje a las víctimas, la emotiva cantata Campanades a morts, compuesta por Lluis Llach, que también interpretó las canciones. Invito a escucharla.
Por mi parte, en este cuaderno han sido varias las entradas que he dedicado explícitamente a la memoria de las víctimas mortales de los sucesos de Vitoria/Gasteiz. Las dejo para su lectura (3).
Notas
(2) "¿Te acuerdas de los muertos de Vitoria, Rodolfo?" (29-06-2017).
(3) "Simiente del odio" (3-03-2011); "'Que en la muerte os persigan nuestras memorias' (Vitoria, 1976)" (3-03-2017); "Fue en Vitoria, el 3 de marzo de 1976" (3-03-2021); y "Cuando en Vitoria segaron cinco vidas humanas..." (3-03-2022).
lunes, 23 de febrero de 2026
Dos reflexiones de 1981 al calor de la intentona golpista del 23 de febrero
Durante esos días hice dos reflexiones por escrito sobre lo ocurrido, mientras iban circulando muchos rumores. La primera, a los cuatro días:
"El intento de golpe de estado fascista que hace cuatro días nos amenazó, aún colea. Ya tendré tiempo, creo, de extenderme más sobre el tema. Ahora sólo quiero trazar una serie de líneas que puedan servir, más que como conclusiones, de interrogantes. Los medios de comunicación, el estado y los partidos parlamentarios tratan de interpretarlo como un golpe a la democracia. Sin embargo, fue este mismo estado, su gobierno y los partidos parlamentarios los que no hicieron nada para atajarlo. La 'Operación Galaxia' o las razones que obligaron a dimitir a Suárez, conocedor del intento, nos muestran el poco interés [del gobierno] por sofocar la sublevación contra la democracia o, en el caso de la 'oposición', las presiones que hayan podido ejercer para denunciar públicamente las maniobras y exigir una depuración seria. A mi modo de ver el golpe en sí no va contra el concepto abstracto de democracia. No está exento de estar inmerso en la lucha de clases. De hecho, hoy se está utilizando para forzar a la 'oposición' a apoyar una derechización del gobierno so pretexto de salvar a la democracia. Yo me pregunto: ¿a quién le interesa el golpe fascista? ¿No se ha dicho que la 'democracia' supone una forma de dominación más acorde a los nuevos tiempos y requisito indispensable para poder tener la burguesía española más dinámica relaciones con la europea? A mi modo de ver el fascismo (de cualquier tipo: a los años 30, a lo Franco o a lo actual) es una forma de dominación del gran capital financiero que se utiliza cuando se necesita, cuando peligra su forma de dominación. Aquí, en España, la herencia de 40 años de franquismo ha dejado sus secuelas y se tienen que dejar sentir. Pero hay más: yo no me creo que las supuestas intenciones de los golpistas de suspender ciertos artículos de la Constitución, acabar con el terrorismo de forma contundente y devolver el poder a los civiles con unas elecciones sean las únicas. En España, en la lucha contra el fascismo, ha surgido una generación de cuadros forjados en su lucha que tienen la suficiente capacidad como para potenciar, o al menos ser el embrión, de futuras bases de lucha contra el sistema. Contra ésos iría dirigido el golpe. Conseguido eso, harían falta muchos años para volver a reconstruir lo perdido" (27-02-1981).
Ya en el mes de marzo escribí un artículo para la revista Voz Universitaria. Era una publicación que habíamos puesto en funcionamiento estudiantes de varias facultades salmantinas y que tenía la finalidad de dejar constancia de nuestras inquietudes.
"Todavía sigue coleando el tema de la intentona golpista del pasado febrero. Mientras vamos teniendo la impresión de que no todos los golpistas serán castigados y que los detenidos serán tratados benévolamente (con los riesgos trágicos que ello conlleva), nos vamos enterando cada día de más datos sobre su extensión y sus objetivos. Aunque en otras partes de la revista se trate el tema en su conjunto, hemos de resaltar en este artículo uno de esos objetivos, por afectarnos de lleno a los universitarios y, en concreto, a todos los que pretendemos cambiar esto.Según una información de la revista Sábado Gráfico, uno de los puntos de una supuesta junta cívico-militar a formar sería el de detener a todas aquellos estudiantes de tendencia izquierdista. Que un órgano de información lo diga, ya es importante (se dice que en nuestro país el rumor es la antesala de la noticia) y máxime esa revista, que no es nada sospechosa.¿Qué supone este punto represivo? Además de reconocer la importancia de la Universidad como un lugar donde la oposición a todo tipo de golpismo y fascismo sería casi seguro (no olvidemos que durante el franquismo jugó un papel muy importante para su caída), significaría, nada más y nada menos, que todos aquellos estudiantes que no nos conformamos con el sistema nos ofrece, con lo que la Universidad nos da y con lo que sus rectores nos escatiman, cometemos delito. Que todos los estudiantes que queremos cambiar lo que nos rodea, para hacerlo accesible a todos, menos injusto, más solidario y más participativo, cometemos delito.Ya sabemos lo que nos espera a los estudiantes inquietos y rebeldes, que hablamos en las asambleas, pegamos carteles, participamos en coordinadoras o nos manifestamos en la calle. Todo lo que hicimos y hagamos, es delito. Quizás nuestra misión [debía haber] sido la de callar y bajar la cabeza, copiar apuntes como borregos, dedicarnos a organizar 'pasos del Ecuador' y 'viajes fin de carrera', y, como máximo, dirigir unas asambleas para fijar las fechas de los exámenes y luego decírselo al profesor.Fascistas puros, enemigos del saber y de la cultura, asesinos de vidas y de esperanzas, chantajistas y cobardes, eso es lo que son los golpistas y sus cómplices. Y desde aquí, con el rasgo más fuerte de nuestra escritura, y desde las aulas, con la voz más fuerte de nuestras gargantas, nos opondremos a cuantos intenten forzar la soberanía popular y privarnos de la libertad con la fuerza de los tanques" (Voz Universitaria, n. 2, marzo-abril de 1981).
viernes, 20 de febrero de 2026
Antonio Maíllo, en Conil: Por Andalucía
El miércoles pasado asistí en Conil a un acto político que tenía como cabecera en el cartel a Antonio Maíllo. Además de coordinador federal de IU, también es el candidato de la coalición Por Andalucía, renovada de cara a las elecciones que se van celebrar en el verano en nuestra comunidad. Antes de que interviniera, lo hicieron también Anabel Moreno, coordinadora local de IU en Conil; Esperanza Gómez, que es en la actualidad parlamentaria andaluza y forma parte del Movimiento Sumar; y David Tamayo, portavoz de IU en el Ayuntamiento de Conil.
No pretendo hacer una crónica de lo que allí se habló. Pero sí recordar algunas cosas que considero importantes. Como el hecho de que el municipio elegido no lo fuera al azar: desde 1995 IU ha ganado ininterrumpidamente todas las elecciones municipales, pese a que desde 2023 el gobierno local esté en manos de una coalición de grupos de derecha. El propio Maíllo dijo que "volver a Conil me recuerda para qué estamos en política: para arremangarnos y gobernar al servicio de la gente". O que el proyecto que encabeza de cara al verano tenga como objetivo "generar esperanza en el futuro". O su reiterada defensa de los servicios públicos, como la educación o la sanidad, frente al deterioro que están sufriendo con el proyecto privatizador puesto en marcha por el PP desde que a finales de 2018 se hiciera con las riendas del gobierno autonómico.
Maíllo supo defender algunas de las medidas tomadas por el Gobierno, poniendo como ejemplo el aumento del salario mínimo o los avances en materia laboral, pero no dudó en criticar las resistencias del PSOE a la hora de encarar el problema de la vivienda. Y no dudó en advertir del riesgo que está suponiendo para la democracia y la justicia social el avance de la derecha y la ultraderecha. En España y en el mundo. Por eso habló de la necesidad de aunar los esfuerzos y coordinar el mayor número de grupos políticos de la izquierda.
El acto, que tuvo lugar en la Nave de la Sal, dentro del espacio cultural de La Chanca, contó con una afluencia numerosa de personas. Allí estuvimos gente de Barbate y me reencontré con mucha gente conocida, principalmente de Conil, pero también de Puerto Real, Vejer o Benalup-Casas Viejas. Y hasta pude charlar brevemente con el propio Antonio Maíllo.
viernes, 13 de febrero de 2026
"Manifiesto", una alegato de dignidad contra las amenazas del imperio de EEUU a Cuba
Cuba está viviendo una situación muy difícil. La agresión permanente que lleva sufriendo por parte del imperio estadounidense desde el inicio de la Revolución no solamente no ha cesado, sino que se ha recrudecido durante la actual presidencia de Donald Trump. Se ha intensificado el bloqueo económico y, a la vez, está siendo amenazada de una intervención militar. Lo primero está conllevando el deterioro de las condiciones de vida de su población y lo segundo llevaría a una situación de violencia extrema.
Todo esto está suponiendo una gravísima vulneración de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional. Es un capítulo más de la política de impunidad que lleva desplegando Donald Trump desde el inicio de su segundo mandato: agresiva e intervencionista en el exterior; y de vulneración y recorte de derechos sociales y civiles en en el interior, con especial énfasis en las personas inmigrantes.
El pueblo cubano lleva décadas luchando por su dignidad, defendiendo sus conquistas sociales, aun cuando se vean limitadas por el bloqueo genocida que está sufriendo sin piedad, y no está dispuesto a rendirse ante las amenazas.
Los poetas Waldo Leyva, Ricardo Riverón y Jorge Ángel Hernández Pérez han escrito el poema "Manifiesto". Dividido en cinco actos, ha sido interpretado en un documental por Julio César Ramírez, Milva Caridad Benítez, Daisy Sánchez Lezcano, Denys Ramos y Mirtha Lilia Pedro. Ha sido dirigido por Rolando Almirante y, entre otras participaciones y colaboraciones, están las de Beatriz Corona y Daniel Torres Corona, que han compuesto la música.
El documental puede verse a través del enlace del portal electrónico Cubainformación. Y aquí dejo también el texto del poema.
1.
En la manigua creció la dignidad
que izamos desde el pecho los cubanos
hacia el alto crisol de ser martianos,
rebeldes y mambises de heredad.
La amenaza que pende en la oquedad
verá roto su odio en nuestra ira.
No habrá zarpa imperial ni vil mentira,
sin su fuego de indemne Gestaron, insolentes, en lo oscuro,
su democracia de engañosa escuela.
2.
Mientras el polvo hostil busca acomodo,
y amenazan con drones y misiles,
no soldados, ladrones crueles, viles,
agreden la esperanza, el sueño, todo.
Robar, matar, mentir, manchar con lodo
la dignidad de un pueblo, ese es su oficio.
Violar la libertad: es como un vicio,
la ambición y el poder los enceguecen.
Pero un día tendrán lo que merecen
Aunque exija el más alto sacrificio.
3.
Truenen, tambores de la injusta guerra,
jinetes de la muerte y la rapiña;
hallarán en combate a esta campiña
que fue libre por fin desde La Sierra.
Nuestra fe no se juzga ni se entierra,
ni tolera la ofensa injerencista.
Soberana y al pie de esta conquista
que nos alza a la cresta de la ola,
se alzará la bandera, !una sola!
!y en este polvo quedará el fascista!
4.
Brillará en los combates necesarios
la rauda luz de los guerreros grandes;
volverán al Turquino y a Los Andes
los cataclismos revolucionarios.
De los épicos himnos libertarios
nos llega desde lejos el murmullo.
Llevamos con amor y con orgullo
la grandeza de América y su raza:
América es más grande que la Casa
Blanca y que todo el armamento suyo.
5.
Consúmanse en su cruel “prosperidad”
(la paz no se negocia con cañones)
y guarden para ustedes, con sus drones,
los misiles de (su) “felicidad”.
Existe como puerto la verdad,
y a su muelle se enfilan nuestros remos.
¡No vamos a rendirnos!: ¡lucharemos!;
¡no forjamos con oro la riqueza!:
tenemos el honor, y esta certeza
de decir: ¡Patria o muerte! ¡Venceremos!
En la manigua creció la dignidad
que izamos desde el pecho los cubanos
hacia el alto crisol de ser martianos,
rebeldes y mambises de heredad.
La amenaza que pende en la oquedad
verá roto su odio en nuestra ira.
No habrá zarpa imperial ni vil mentira,
sin su fuego de indemne Gestaron, insolentes, en lo oscuro,
su democracia de engañosa escuela.
2.
Mientras el polvo hostil busca acomodo,
y amenazan con drones y misiles,
no soldados, ladrones crueles, viles,
agreden la esperanza, el sueño, todo.
Robar, matar, mentir, manchar con lodo
la dignidad de un pueblo, ese es su oficio.
Violar la libertad: es como un vicio,
la ambición y el poder los enceguecen.
Pero un día tendrán lo que merecen
Aunque exija el más alto sacrificio.
3.
Truenen, tambores de la injusta guerra,
jinetes de la muerte y la rapiña;
hallarán en combate a esta campiña
que fue libre por fin desde La Sierra.
Nuestra fe no se juzga ni se entierra,
ni tolera la ofensa injerencista.
Soberana y al pie de esta conquista
que nos alza a la cresta de la ola,
se alzará la bandera, !una sola!
!y en este polvo quedará el fascista!
4.
Brillará en los combates necesarios
la rauda luz de los guerreros grandes;
volverán al Turquino y a Los Andes
los cataclismos revolucionarios.
De los épicos himnos libertarios
nos llega desde lejos el murmullo.
Llevamos con amor y con orgullo
la grandeza de América y su raza:
América es más grande que la Casa
Blanca y que todo el armamento suyo.
5.
Consúmanse en su cruel “prosperidad”
(la paz no se negocia con cañones)
y guarden para ustedes, con sus drones,
los misiles de (su) “felicidad”.
Existe como puerto la verdad,
y a su muelle se enfilan nuestros remos.
¡No vamos a rendirnos!: ¡lucharemos!;
¡no forjamos con oro la riqueza!:
tenemos el honor, y esta certeza
de decir: ¡Patria o muerte! ¡Venceremos!
jueves, 5 de febrero de 2026
Palabras de Loli Rodríguez Galán en la presentación en Bonanza del libro sobre Manuel Abel Romero
Varias han sido las entradas que he dedicado a la presentación en Bonanza el pasado 23 de enero de mi libro Manuel Abel Romero (1905-1936): más sobre la vida y el asesinato de maestro de Zahara de los Atunes. No puedo por menos que mostrar de nuevo mi agradecimiento a la Asociación de Mujeres Ager Veneriensis de Bonanza, así como reconocer la labor que llevan desarrollando desde hace muchos años en Bonanza promoviendo la cultura y la memoria democrática. De una manera particular debo mencionar también a su presidenta, Loli Rodríguez Galán, que fue la encargada de dar la bienvenida a las personas asistentes. Éstas fueron sus palabras:
Gracias por acompañarnos hoy en este acto tan especial, en el que presentamos un libro que no solo recoge palabras, sino también memoria, dignidad y compromiso. Nos reúne la obra de un hombre que fue silenciado de manera violenta durante la Guerra Civil, no por lo que hizo, sino por lo que pensaba, por sus ideas y por su forma de entender la justicia y la libertad.
Este libro es, por tanto, mucho más que una publicación: es un acto de reconocimiento, un ejercicio de memoria histórica y una forma de devolver la voz a quien le fue arrebatada. Recordarlo hoy es afirmar que las ideas no mueren, que la palabra escrita perdura y que la cultura es una herramienta fundamental contra el olvido.
Gracias por estar aquí, por escuchar y por participar en este homenaje necesario. Que esta presentación sea también un espacio de reflexión, respeto y recuerdo".
Este libro es, por tanto, mucho más que una publicación: es un acto de reconocimiento, un ejercicio de memoria histórica y una forma de devolver la voz a quien le fue arrebatada. Recordarlo hoy es afirmar que las ideas no mueren, que la palabra escrita perdura y que la cultura es una herramienta fundamental contra el olvido.
Gracias por estar aquí, por escuchar y por participar en este homenaje necesario. Que esta presentación sea también un espacio de reflexión, respeto y recuerdo".
miércoles, 4 de febrero de 2026
Más poemas de Eugenio Abel Maroto dedicados a Manuel Abel Romero
Tanto dolor en mi corazón llevo que su peso
en mi cuerpo, en vez de recto, encorvado camina.
Se llenan continuamente mis pupilas
de lágrimas de amor por el hijo que se llevan.
No, no traed para sentarme una silla.
Dejad mi cuerpo quebrado sobre el suelo,
si hay Dios que me lo devuelva con vida.
Pues no hay justicia en los altares,
apartan al hombre y borran con guadaña su doctrina.
Días oscuros
Cae la noche y una madre mira que se abra la puerta;
sangre de mi sangre, mi alma de ti está llena,
larga es mi espera.
Son noches sin luna, de llanto y dolor;
con la aurora las noticias no llegan;
¡Hijo mío!, ¿dónde te han llevado?
¡Buscamos tu estrella!
Muy de mañana en Zahara preguntamos
por saber dónde estabas; se hizo la noche,
queda la esperanza, poco a poco la llama se apaga.
¡Este mundo es tan grande! Quisiera
encontrarte, que vuelva mi Dios.
El otoño se acaba y no dicen nada los que te apresaron.
La tormenta trae lluvia y el tiempo no cambia;
aumenta nuestro dolor; sospechas tenemos
de que te asesinaron sin juicios ni pruebas,
sin nosotros... decirte adiós.
Hay un demonio que no es humano
y hace la guerra sembrando el terror
tu familia te dice que nunca te olvida; son sentimientos
eternos los que dejan heridas en el corazón.
De vuelta a casa
(Homenaje a Manuel Abel Romero. Su familia)
Podrán matar tu cuerpo, pero tus ideas son
como esporas transportadas por el viento,
en estas tierras finas crecerán.
La aurora arrancó la primavera y en esos
campos lejanos, donde a ti te asesinaron,
rosas blancas acaban de brotar.
Maestro, tus sueños ahora son nuestros sueños;
las olas traen hasta tu casa en
Bonanza tus ansias de libertad.
Aunque hayan pasado cien años, tu memoria
en nuestra alma vivirá, luz que ilumina nuestro universo;
y como el Ave Fénix queremos... contigo eternamente volar.
El Crepúsculo y la Tormenta
(Familia de Manuel Abel Romero)
Sucedió cuando más tronaba el cielo,
su relato en la familia sigue fresco;
la puerta que se quede abierta...por si volviera el maestro.
Una madre cada noche, cada día, cada nuevo
amanecer le espera; dice: “eres mi luz y mi guía…
nadie sabe cómo yo te quiero”.
Estaba dispuesta la mesa, todos rezan un Padre Nuestro;
cuando llaman a la puerta por encargo del infierno.
Hacia la muerte camina sin saberlo…
al maestro llevan preso;
quieren arrancar de sus carnes con las balas
la libertad y sus pensamientos.
Arrancar la vieja doctrina del saber
y el conocimiento;
que se apaguen los luceros,
predica el Nacional Movimiento.
En los campos de Zahara germinan sus sentimientos;
y llegan hasta Bonanza esparcidos por el viento.
Un veintitrés de enero, cuando la aurora comienza;
caen desde las estrellas, en sus finas arenas,
esporas nacidas de entre sus huesos.
Había un tren y un pinar donde de niño solía jugar;
ya no está el tren donde arrancaron los pinos,
rosas blancas han florecido.
Sus amigos y su familia estamos aquí, a tu
cofre abrazados para recoger de estos campos
y sus viñas los frutos de tu legado.
Carlos Hernández de Miguel y su carta de despedida
Ayer falleció Carlos Hernández de Miguel, periodista y autor, entre otros, del libro Los campos de concentración de Franco. Sometimiento, torturas y muerte tras las alambradas (Barcelona, 2019). Una obra voluminosa, pues ocupa medio millar de páginas, y, ante todo, rigurosa, pues está basada en el buen tratamiento de las fuentes documentales.
"Querido lector, querida lectora. Te confieso que, por primera vez desde que soy periodista, desearía que no estuvieras leyendo mi artículo. Estoy seguro de que entiendes el motivo: si lo estás haciendo es que ya no ando por este mundo… ni por ningún otro. Me he muerto. ¡Joder!, qué fuerte resulta escribir esto, pero es así. Me he muerto y no quiero marcharme sin despedirme y compartir unas últimas reflexiones con vosotr@s.
He sido una persona muy afortunada. Lo fui desde que nací, porque lo hice en un país europeo que, aunque aún estaba sometido al yugo franquista, muy pronto comenzó a progresar económica, social y políticamente hasta convertirse en una nación del primer mundo. El azar y solo el azar hizo que mi destino fuera infinitamente más cómodo y fácil que el de cientos de millones de niños y niñas que ven la primera luz en regiones azotadas por el hambre, la pobreza y la guerra. En este momento tan duro por el que estoy pasando, creo que no tengo derecho a quejarme ni a lamentarme. ¿Cómo voy a victimizarme conociendo estas desigualdades e injusticias históricas? ¿Cómo puedo lamentar mi suerte viendo lo que está ocurriendo, ahora mismo, en África, Afganistán, Ucrania, Yemen, Irán o Gaza? Gaza, Cisjordania… Palestina… No te lo puedo asegurar porque no sé qué ocurrirá, pero creo que mi último pensamiento, la última imagen que pasará por mi cerebro antes de apagarse será la de los niños masacrados en Gaza y la de los palestinos supervivientes afrontando un terrible futuro. Lo que sí sé es que me iré sin comprender las razones por las que la comunidad internacional ha decidido permanecer impasible mientras Israel perpetra un genocidio delante de sus narices… transmitido en directo, minuto a minuto, masacre a masacre.
He sido una persona muy afortunada porque mis padres y mi hermano me educaron para ser libre y tener una mentalidad crítica. Crecer en una familia humilde, en un barrio obrero de Madrid, me inculcó unos valores que me marcaron para siempre. Unos valores que se vieron mejorados y reforzados gracias a la personalidad, fortaleza, inteligencia y bondad de mi eterna compañera de vida. Decidí ser periodista porque realmente creía que informando con rigor y honestidad se podía mejorar este mundo. Lo creía y lo sigo creyendo. Soy consciente de que en mi carrera profesional he cometido errores, he tragado con algunas cosas (creo que pocas) que debería haber rechazado y que no he sido, ni mucho menos, un periodista perfecto. Pese a ello, miro hacia atrás y lo que veo no me disgusta. Puedo decir que nunca, nunca he mentido ni he manipulado ni he ocultado información. Siempre que he informado, ya fuera desde Madrid, Bilbao, Sevilla, Kabul, Jerusalén o Bagdad, he intentado ser crítico con el poder, he intentado contar lo que pasaba y he intentado dar voz a quienes no la tenían. Voz a las víctimas, crítica para los verdugos. Sin equidistancias. Sin ambigüedades. Por ello, estoy especialmente orgulloso de no haber ascendido todo lo que habría podido ascender e incluso de haber sido despedido por intentar ser fiel a mis principios. De veteranos colegas de profesión aprendí las, que yo considero, dos máximas del periodismo:
1.- Objetividad no es sinónimo de neutralidad. Contar la realidad con objetividad te obliga, casi siempre, a no ser neutral. Si hay un agresor y un agredido, un mentiroso y un honesto, un corrupto y un honrado, tu misión es describir esa situación con claridad y contundencia. Harto estoy de quienes creen que ser periodista es contar, sin filtros, la versión de ambas partes, sin plantearse la veracidad de las mismas o, lo que es peor y más frecuente, sabiendo que una de ellas es incierta.
2.- Para ser buen periodista es imprescindible ser una buena persona.
Yo siempre añado una tercera máxima. El periodismo no es una profesión más. De nuestro trabajo depende que la sociedad pueda ejercer su derecho a estar bien informada. De nuestro trabajo, aunque no solo de él, depende la libertad, la igualdad y la democracia. Por eso no caben excusas para mentir u ocultar. En caso de hacerlo se nos deberían exigir responsabilidades profesionales e incluso penales. Deberíamos ser como los jueces (léase “como deberían ser los jueces”), a los que se les puede imputar y castigar por prevaricación, pero, para ello, también tendríamos que tener unas condiciones de estabilidad y dignidad laboral acordes a nuestra responsabilidad. En cualquier caso y por muy precaria que sea su situación, aquí va mi último consejo a mis colegas, especialmente a los más jóvenes: no toleréis la manipulación, no os autocensuréis, no os refugiéis bajo la excusa del miedo a perder el trabajo… luchad el enfoque de cada noticia. Sed objetivos, no neutrales. Sed buenos periodistas siendo buenas personas.
Son muchos los periodistas que actúan así, contra viento y marea. Tengo el privilegio de que algunos de ellos y de ellas sean, además, amigos. A todos y todas os mando un enorme abrazo y, sobre todo, os doy las gracias por ser como sois. No cambiéis nunca. Merece la pena.
Al resto, a los mercenarios de la información, solo os lanzo dos preguntas: ¿Os compensa el dinero y/o la fama que ganáis a cambio del daño que provocáis? ¿Podéis dormir tranquilos después de hacer lo que hacéis? Nunca es tarde para hacer lo correcto.
He sido afortunado porque he conocido la política desde dentro y desde fuera. He visto miserias, egos desorbitados y sectarismo, pero también grandeza. Si algo aprendí en mi vida es que ¡no!, no todos los políticos son iguales. Hay hombres y mujeres que, realmente, creen que su misión es mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y ciudadanas que les votaron y que no les votaron. Para ellos, estar en política no es ningún chollo: estar expuesto permanentemente al foco mediático, a los insultos, al escrutinio de cada uno de sus actos, al acoso a sus familias… Casi todos podrían ganar más dinero en la empresa privada sin tener que soportar ese desorbitado precio personal que les supone el cargo.
Es obvio que hay también otros políticos, demasiados, movidos por intereses mucho más espurios como la corrupción y el ansia infinita de poder. Hay que luchar contra ellos, cambiar innumerables cosas y mejorar todo el sistema, pero hay que hacerlo desde la propia política. Hay que hacerlo desde la política porque todo en la vida es política o está condicionado por ella. Cuidado, por tanto, con quienes arremeten contra ella, contra los partidos, los sindicatos y la democracia. La alternativa a la democracia es la dictadura, aunque la bauticen con cualquier atractivo eufemismo. La alternativa a los partidos y a los sindicatos es el partido único y el sindicato vertical. Hay mucho, muchísimo que mejorar, pero el camino no es el que nos muestra la extrema derecha mundial.
He sido afortunado por dedicar la última etapa de mi vida profesional a investigar y difundir la historia reciente de nuestro país. Conocer a supervivientes de los campos de concentración nazis y de los campos de concentración franquistas, así como a sus familiares, ha sido uno de los mejores regalos que me ha dado la vida. Las víctimas del nazismo y de otras dictaduras no dejaron de repetir que el fascismo no había muerto, que seguía agazapado esperando el momento de resurgir. Por eso era, es y será tan importante conocer la Historia. Mirar atrás es la mejor forma de afrontar el presente, no repetir errores y estar preparado para las amenazas futuras. Mirar atrás te demuestra que la libertad, la vida y la democracia nunca están garantizadas y, por tanto, debemos luchar, cada día, por preservarlas. De alguna manera, ese convencimiento es el que me llevó a escribir la que será mi única novela. En ella intento advertir de lo que se os viene encima si no lo remediáis. Aunque se publicó recientemente, la pensé y redacté cuando Trump aún no había ganado las elecciones y yo creía tener una larga vida por delante. Repasándola ahora, me suena a testamento del que no tocaría ni una coma. Por favor, por vuestro bien, creed a Anne Watts.
Termino ya. Una persona joven, muy querida, que era consciente de que su final podía llegar en cualquier momento, me dijo: “La vida es un privilegio”. Entonces no supe valorar sus palabras. Querido lector, lectora: exprime la vida, sé feliz, valora lo que de verdad importa, huye de lo tóxico y practica la empatía… mucha empatía.
Me voy dando las gracias a todo el personal de la sanidad pública española que personifico en la que ha sido mi oncóloga hasta el final, una persona admirable y una profesional inmensa, la doctora Verónica Calderero. Gracias a todos y todas por el trato y la atención exquisita que me habéis dado. Me concedisteis una prórroga que he aprovechado al máximo. Gracias también a los científicos que trabajan para mejorar y alargar nuestra existencia. Gracias, en general, a lo que llamamos “lo público”. La sanidad, la educación y el resto de servicios públicos marcan la diferencia entre una sociedad justa e igualitaria y una masa de individuos gobernados por la ley de la selva".
En 2019 le dediqué tres entradas, dado que a través de él descubrí que el colegio en el que estudié de niño, el Francisco de Vitoria de Salamanca, estuvo destinado en un primer momento como campo de concentración (la primera data del 12-03-2019; y la segunda, del 26-03-2019). En la tercera entrada, ya del mes de mayo, me centré en los campos que hubo en la provincia salmantina.
Veterano en su profesión y curtido, entre otras cosas, como corresponsal en varias guerras, ha fallecido a una edad temprana, con apenas 56 años. Consciente de su irremediable fallecimiento, ha dejado escrita una carta de despedida, que reproduzco en su totalidad. Y lo hago porque su contenido, más allá de la emoción que transmite, resulta altamente interesante. Y resalto de ello dos cosas, con las que coincido. Una, que "objetividad no es sinónimo de neutralidad". Y la otra, que "para ser buen periodista es imprescindible ser una buena persona". Para los tiempos que corren, tienen mucho valor.
Que descanse en paz. He aquí la carta, publicada en elDiario.es:
"Querido lector, querida lectora. Te confieso que, por primera vez desde que soy periodista, desearía que no estuvieras leyendo mi artículo. Estoy seguro de que entiendes el motivo: si lo estás haciendo es que ya no ando por este mundo… ni por ningún otro. Me he muerto. ¡Joder!, qué fuerte resulta escribir esto, pero es así. Me he muerto y no quiero marcharme sin despedirme y compartir unas últimas reflexiones con vosotr@s.
He sido una persona muy afortunada. Lo fui desde que nací, porque lo hice en un país europeo que, aunque aún estaba sometido al yugo franquista, muy pronto comenzó a progresar económica, social y políticamente hasta convertirse en una nación del primer mundo. El azar y solo el azar hizo que mi destino fuera infinitamente más cómodo y fácil que el de cientos de millones de niños y niñas que ven la primera luz en regiones azotadas por el hambre, la pobreza y la guerra. En este momento tan duro por el que estoy pasando, creo que no tengo derecho a quejarme ni a lamentarme. ¿Cómo voy a victimizarme conociendo estas desigualdades e injusticias históricas? ¿Cómo puedo lamentar mi suerte viendo lo que está ocurriendo, ahora mismo, en África, Afganistán, Ucrania, Yemen, Irán o Gaza? Gaza, Cisjordania… Palestina… No te lo puedo asegurar porque no sé qué ocurrirá, pero creo que mi último pensamiento, la última imagen que pasará por mi cerebro antes de apagarse será la de los niños masacrados en Gaza y la de los palestinos supervivientes afrontando un terrible futuro. Lo que sí sé es que me iré sin comprender las razones por las que la comunidad internacional ha decidido permanecer impasible mientras Israel perpetra un genocidio delante de sus narices… transmitido en directo, minuto a minuto, masacre a masacre.
He sido una persona muy afortunada porque mis padres y mi hermano me educaron para ser libre y tener una mentalidad crítica. Crecer en una familia humilde, en un barrio obrero de Madrid, me inculcó unos valores que me marcaron para siempre. Unos valores que se vieron mejorados y reforzados gracias a la personalidad, fortaleza, inteligencia y bondad de mi eterna compañera de vida. Decidí ser periodista porque realmente creía que informando con rigor y honestidad se podía mejorar este mundo. Lo creía y lo sigo creyendo. Soy consciente de que en mi carrera profesional he cometido errores, he tragado con algunas cosas (creo que pocas) que debería haber rechazado y que no he sido, ni mucho menos, un periodista perfecto. Pese a ello, miro hacia atrás y lo que veo no me disgusta. Puedo decir que nunca, nunca he mentido ni he manipulado ni he ocultado información. Siempre que he informado, ya fuera desde Madrid, Bilbao, Sevilla, Kabul, Jerusalén o Bagdad, he intentado ser crítico con el poder, he intentado contar lo que pasaba y he intentado dar voz a quienes no la tenían. Voz a las víctimas, crítica para los verdugos. Sin equidistancias. Sin ambigüedades. Por ello, estoy especialmente orgulloso de no haber ascendido todo lo que habría podido ascender e incluso de haber sido despedido por intentar ser fiel a mis principios. De veteranos colegas de profesión aprendí las, que yo considero, dos máximas del periodismo:
1.- Objetividad no es sinónimo de neutralidad. Contar la realidad con objetividad te obliga, casi siempre, a no ser neutral. Si hay un agresor y un agredido, un mentiroso y un honesto, un corrupto y un honrado, tu misión es describir esa situación con claridad y contundencia. Harto estoy de quienes creen que ser periodista es contar, sin filtros, la versión de ambas partes, sin plantearse la veracidad de las mismas o, lo que es peor y más frecuente, sabiendo que una de ellas es incierta.
2.- Para ser buen periodista es imprescindible ser una buena persona.
Yo siempre añado una tercera máxima. El periodismo no es una profesión más. De nuestro trabajo depende que la sociedad pueda ejercer su derecho a estar bien informada. De nuestro trabajo, aunque no solo de él, depende la libertad, la igualdad y la democracia. Por eso no caben excusas para mentir u ocultar. En caso de hacerlo se nos deberían exigir responsabilidades profesionales e incluso penales. Deberíamos ser como los jueces (léase “como deberían ser los jueces”), a los que se les puede imputar y castigar por prevaricación, pero, para ello, también tendríamos que tener unas condiciones de estabilidad y dignidad laboral acordes a nuestra responsabilidad. En cualquier caso y por muy precaria que sea su situación, aquí va mi último consejo a mis colegas, especialmente a los más jóvenes: no toleréis la manipulación, no os autocensuréis, no os refugiéis bajo la excusa del miedo a perder el trabajo… luchad el enfoque de cada noticia. Sed objetivos, no neutrales. Sed buenos periodistas siendo buenas personas.
Son muchos los periodistas que actúan así, contra viento y marea. Tengo el privilegio de que algunos de ellos y de ellas sean, además, amigos. A todos y todas os mando un enorme abrazo y, sobre todo, os doy las gracias por ser como sois. No cambiéis nunca. Merece la pena.
Al resto, a los mercenarios de la información, solo os lanzo dos preguntas: ¿Os compensa el dinero y/o la fama que ganáis a cambio del daño que provocáis? ¿Podéis dormir tranquilos después de hacer lo que hacéis? Nunca es tarde para hacer lo correcto.
He sido afortunado porque he conocido la política desde dentro y desde fuera. He visto miserias, egos desorbitados y sectarismo, pero también grandeza. Si algo aprendí en mi vida es que ¡no!, no todos los políticos son iguales. Hay hombres y mujeres que, realmente, creen que su misión es mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y ciudadanas que les votaron y que no les votaron. Para ellos, estar en política no es ningún chollo: estar expuesto permanentemente al foco mediático, a los insultos, al escrutinio de cada uno de sus actos, al acoso a sus familias… Casi todos podrían ganar más dinero en la empresa privada sin tener que soportar ese desorbitado precio personal que les supone el cargo.
Es obvio que hay también otros políticos, demasiados, movidos por intereses mucho más espurios como la corrupción y el ansia infinita de poder. Hay que luchar contra ellos, cambiar innumerables cosas y mejorar todo el sistema, pero hay que hacerlo desde la propia política. Hay que hacerlo desde la política porque todo en la vida es política o está condicionado por ella. Cuidado, por tanto, con quienes arremeten contra ella, contra los partidos, los sindicatos y la democracia. La alternativa a la democracia es la dictadura, aunque la bauticen con cualquier atractivo eufemismo. La alternativa a los partidos y a los sindicatos es el partido único y el sindicato vertical. Hay mucho, muchísimo que mejorar, pero el camino no es el que nos muestra la extrema derecha mundial.
He sido afortunado por dedicar la última etapa de mi vida profesional a investigar y difundir la historia reciente de nuestro país. Conocer a supervivientes de los campos de concentración nazis y de los campos de concentración franquistas, así como a sus familiares, ha sido uno de los mejores regalos que me ha dado la vida. Las víctimas del nazismo y de otras dictaduras no dejaron de repetir que el fascismo no había muerto, que seguía agazapado esperando el momento de resurgir. Por eso era, es y será tan importante conocer la Historia. Mirar atrás es la mejor forma de afrontar el presente, no repetir errores y estar preparado para las amenazas futuras. Mirar atrás te demuestra que la libertad, la vida y la democracia nunca están garantizadas y, por tanto, debemos luchar, cada día, por preservarlas. De alguna manera, ese convencimiento es el que me llevó a escribir la que será mi única novela. En ella intento advertir de lo que se os viene encima si no lo remediáis. Aunque se publicó recientemente, la pensé y redacté cuando Trump aún no había ganado las elecciones y yo creía tener una larga vida por delante. Repasándola ahora, me suena a testamento del que no tocaría ni una coma. Por favor, por vuestro bien, creed a Anne Watts.
Termino ya. Una persona joven, muy querida, que era consciente de que su final podía llegar en cualquier momento, me dijo: “La vida es un privilegio”. Entonces no supe valorar sus palabras. Querido lector, lectora: exprime la vida, sé feliz, valora lo que de verdad importa, huye de lo tóxico y practica la empatía… mucha empatía.
Me voy dando las gracias a todo el personal de la sanidad pública española que personifico en la que ha sido mi oncóloga hasta el final, una persona admirable y una profesional inmensa, la doctora Verónica Calderero. Gracias a todos y todas por el trato y la atención exquisita que me habéis dado. Me concedisteis una prórroga que he aprovechado al máximo. Gracias también a los científicos que trabajan para mejorar y alargar nuestra existencia. Gracias, en general, a lo que llamamos “lo público”. La sanidad, la educación y el resto de servicios públicos marcan la diferencia entre una sociedad justa e igualitaria y una masa de individuos gobernados por la ley de la selva".
martes, 3 de febrero de 2026
La Luna llena en la poesía
Luna llena en Semana Santa
Denso, suave, el aire
orea tantas callejas,
plazuelas, cuya alma
es la flor del naranjo.
Resuenan cerca, lejos,
clarines masculinos
aquí, allí la flauta
y oboe femeninos.
Mágica por el cielo
la luna fulge, llena.
Luna de parasceve.
Azahar, luna, música,
Entrelazados, bañan
la ciudad toda. Y breve
tu mente la contiene
en sí, como una mano
amorosa. ¿Nostalgias?
No. Lo que así recreas,
es el tiempo sin tiempo
del niño, los instintos
aprendiendo la vida
dichosamente, como
la planta nueva aprende
en suelo amigo. Eco
que, a la doble distancia,
generoso hoy te vuelve,
en la leyenda, a tu origen.
Et in Arcadia ego.
(Luis Cernuda)
orea tantas callejas,
plazuelas, cuya alma
es la flor del naranjo.
Resuenan cerca, lejos,
clarines masculinos
aquí, allí la flauta
y oboe femeninos.
Mágica por el cielo
la luna fulge, llena.
Luna de parasceve.
Azahar, luna, música,
Entrelazados, bañan
la ciudad toda. Y breve
tu mente la contiene
en sí, como una mano
amorosa. ¿Nostalgias?
No. Lo que así recreas,
es el tiempo sin tiempo
del niño, los instintos
aprendiendo la vida
dichosamente, como
la planta nueva aprende
en suelo amigo. Eco
que, a la doble distancia,
generoso hoy te vuelve,
en la leyenda, a tu origen.
Et in Arcadia ego.
(Luis Cernuda)
Son de negros en Cuba
Cuando llegue la luna llena iré a Santiago de Cuba,
iré a Santiago,
en un coche de agua negra
iré a Santiago.
Cantarán los techos de palmera
iré a Santiago.
Cuando la palma quiere ser cigüeña,
iré a Santiago.
y cuando quiere ser medusa el plátano,
iré a Santiago.
Iré a Santiago
con la rubia cabeza de Fonseca.
Iré a Santiago.
Y con la rosa de Romeo y Julieta
iré a Santiago.
Mar de papel y plata de monedas.
Iré a Santiago.
¡Oh Cuba! ¡Oh ritmo de semillas secas!
Iré a Santiago.
¡Oh cintura caliente y gota de madera!
Iré a Santiago.
Arpa de troncos vivos. Caimán. Flor de tabaco.
Iré a Santiago.
Siempre he dicho que yo iría a Santiago
en un coche de agua negra.
Iré a Santiago.
Brisa y alcohol en las ruedas,
iré a Santiago.
Mi coral en la tiniebla,
iré a Santiago.
El mar ahogado en la arena,
iré a Santiago
Calor blanco, fruta muerta,
iré a Santiago.
¡Oh bovino frescor de cañavera!
¡Oh Cuba! ¡Oh curva de suspiro y barro!
Iré a Santiago.
(Federico García Lorca)
Luna llena
¡Luna llena, luna llena
Tan oronda,
tan redonda,
en esta noche serena!
Alegre luna de marzo
tras el azul de la sierra,
tu eres un panal de luz
que labran blancas abejas.
Sobre los pinos del monte,
madona, sobre la piedra
del áspero Guadarrama,
miras mi ventana abierta.
Yo te veo, clara luna
siempre pensativa y buena,
con tus tijeras de plata
cortando el azul en vendas
o hilando la seda fina
de tus gusanos de seda.
Tu y yo, silenciosamente,
trabajamos, compañera,
en esta noche de marzo,
hilo a hilo, letra a letra
¡con cuanto amor! mientras duerme
el campo de primavera!
(Antonio Machado)
Luna llena
Fuera del mundo, ausente,
mellada contra andamios,
has nacido otra noche
con tus venas azules,
igual que un globo inflado,
luna llena.
Globo inflado te llamo,
otros rostro de muerta,
nave, farol, pandero,
o blanca rebanada
o novia o meretriz
te llamaron por turno.
A tu luz se acogieron deslumbrados,
tristes y balbucientes
los poetas,
frioleros y turbios,
estremecidos, los enamorados.
Te invocaron sin tregua
a lo largo de un río subterráneo
de palabras marchitas
que viene desde Safo y Rosalía
a morir en mi boca.
Jugamos a invocarte,
levantamos antorchas de mentira
que sólo manosean tu vestido de tul.
Y tú, intacta y desnuda,
te escapas, luna llena,
subiendo apenas perceptiblemente,
navegando la noche con oblicuo reflejo,
como si nos oyeras, como si nos miraras.
Nadie te alcanzará,
ni por tu hueco abierto a incógnitos paisajes
ha atravesado nadie.
Tú rozas con tu luz la otra ladera.
¡Oh Cuba! ¡Oh ritmo de semillas secas!
Iré a Santiago.
¡Oh cintura caliente y gota de madera!
Iré a Santiago.
Arpa de troncos vivos. Caimán. Flor de tabaco.
Iré a Santiago.
Siempre he dicho que yo iría a Santiago
en un coche de agua negra.
Iré a Santiago.
Brisa y alcohol en las ruedas,
iré a Santiago.
Mi coral en la tiniebla,
iré a Santiago.
El mar ahogado en la arena,
iré a Santiago
Calor blanco, fruta muerta,
iré a Santiago.
¡Oh bovino frescor de cañavera!
¡Oh Cuba! ¡Oh curva de suspiro y barro!
Iré a Santiago.
(Federico García Lorca)
Luna llena
¡Luna llena, luna llena
Tan oronda,
tan redonda,
en esta noche serena!
Alegre luna de marzo
tras el azul de la sierra,
tu eres un panal de luz
que labran blancas abejas.
Sobre los pinos del monte,
madona, sobre la piedra
del áspero Guadarrama,
miras mi ventana abierta.
Yo te veo, clara luna
siempre pensativa y buena,
con tus tijeras de plata
cortando el azul en vendas
o hilando la seda fina
de tus gusanos de seda.
Tu y yo, silenciosamente,
trabajamos, compañera,
en esta noche de marzo,
hilo a hilo, letra a letra
¡con cuanto amor! mientras duerme
el campo de primavera!
(Antonio Machado)
Luna llena
Fuera del mundo, ausente,
mellada contra andamios,
has nacido otra noche
con tus venas azules,
igual que un globo inflado,
luna llena.
Globo inflado te llamo,
otros rostro de muerta,
nave, farol, pandero,
o blanca rebanada
o novia o meretriz
te llamaron por turno.
A tu luz se acogieron deslumbrados,
tristes y balbucientes
los poetas,
frioleros y turbios,
estremecidos, los enamorados.
Te invocaron sin tregua
a lo largo de un río subterráneo
de palabras marchitas
que viene desde Safo y Rosalía
a morir en mi boca.
Jugamos a invocarte,
levantamos antorchas de mentira
que sólo manosean tu vestido de tul.
Y tú, intacta y desnuda,
te escapas, luna llena,
subiendo apenas perceptiblemente,
navegando la noche con oblicuo reflejo,
como si nos oyeras, como si nos miraras.
Nadie te alcanzará,
ni por tu hueco abierto a incógnitos paisajes
ha atravesado nadie.
Tú rozas con tu luz la otra ladera.
(Carmen Martín Gaite)
Noche de luna llena
Noche blanca en que el agua cristalina
duerme queda en su lecho de laguna
sobre la cual redonda llena luna
que ejército de estrellas encamina
vela, y se espeja una redonda encina
en el espejo sin rizada alguna;
noche blanca en que el agua hace de cuna
de la más alta y más honda doctrina.
Es un rasgón del cielo que abrazado
tiene en sus brazos la Naturaleza;
es un rasgón del cielo que ha posado
y en el silencio de la noche reza
la oración del amante resignado
sólo al amor, que es su única riqueza.
(Miguel de Unamuno)
Noche de luna llena
Noche blanca en que el agua cristalina
duerme queda en su lecho de laguna
sobre la cual redonda llena luna
que ejército de estrellas encamina
vela, y se espeja una redonda encina
en el espejo sin rizada alguna;
noche blanca en que el agua hace de cuna
de la más alta y más honda doctrina.
Es un rasgón del cielo que abrazado
tiene en sus brazos la Naturaleza;
es un rasgón del cielo que ha posado
y en el silencio de la noche reza
la oración del amante resignado
sólo al amor, que es su única riqueza.
(Miguel de Unamuno)
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