lunes, 18 de mayo de 2026

Unos apuntes sobre las elecciones andaluzas de mayo de 2026 (1)


Las urnas dieron ayer el veredicto definitivo: el PP ha vuelto a ganar las elecciones, si bien sin obtener la mayoría absoluta; se ha revalidado la mayoría del bloque de las derechas (PP, Vox y Se Acabó la Fiesta), tanto en votos como en escaños; y los grupos de izquierda, en sus tres versiones (PSOE, Por Andalucía y Adelante Andalucía) siguen estando muy lejos. En cuanto a la participación, ha pasado del 56'1%  al 64'8%, lo que supone 8'7 puntos y 490.000 votantes más con respecto a 2022.

El PP se ha quedado en 53 escaños y el 41'6% de los votos, esto es, con 5 escaños menos y 1'5 puntos por debajo de 2022, cuando consiguió la mayoría absoluta con 58 escaños.  Si en 2022 entre PP, Vox y Ciudadanos sumaron el 59'9%, con 72 escaños entre los dos primeros, el domingo apenas han bajado, pasando al  57'9% entre PP, Vox y Se Acabó la Fiesta, con 68 escaños entre los dos primeros.

El PSOE ha obtenido una ligera subida en número de votos (60.000), pero se ha quedado en el 22'7%, perdiendo un  1'4% y 2 escaños sobre 2022. Han sido sus peores resultados desde que en 1982 se iniciaron los comicios autonómicos.

Por su parte, los dos grupos a su izquierda han sumado, por separado, el 15'9% de los votos y 13 escaños, que supone 3'6 puntos y 6 escaños más que en 2022

La suma del bloque PSOE, Por Andalucía y Adelante Andalucía en votos ha sido del 38'6% y 41 escaños, esto es, 2'2 puntos y 5 escaños por encima de hace cuatro años.

Por Andalucía y Adelante Andalucía han seguido concurriendo por separado, con la novedad de que el segundo grupos ha superado esta vez al primero: 402.000 votos, 9'6% y 8 escaños frente a 264.000 votos, 6'3% y 5 escaños.

Adelante Andalucía, por tanto, ha sido la única opción electoral que ha subido de una manera importante, pues ha más que duplicado los votos y el porcentaje de los mismos, a la vez que ha cuadruplicado su presencia en la cámara parlamentaria. A falta de estudios demoscópico que lo corroboren, puede deducirse de esto que ha sido el principal beneficiario del aumento de la participación, así como que el grueso de esa subida se haya provenido principalmente del voto de los grupos de edad más jóvenes.   

Por provincias, tanto el PP como el bloque de las derechas han ganado en todas, con una oscilación que va, en cuanto a lo segundo, del 69% en Almería y el 61'6% en Málaga hasta el 54'8% en Cádiz y el 52'8% en Sevilla; en una situación intermedia están el 59'9% de Granada, el 58'9% de Jaén, y el 58% de Córdoba y Huelva. 

Por el contrario, sólo en Sevilla  el bloque PSOE, Por Andalucía y Adelante Andalucía  ha superado, con el 44'3%, el umbral del 40%, mientras que en Almería ese bloque se ha quedado en un pobrísimo 28'3%. 

En la suma entre Por Andalucía y Adelante Andalucía, sus mejores resultados han sido el 20'4% de  Sevilla, el 19'7% de Cádiz y el 17'2% de Córdoba, con un, de nuevo, pobrísimo 6'8% en Almería.  

Un mapa andaluz en el que puede observarse, atendiendo a los grupos que han ganado en cada municipio, un claro predominio del color azul del PP, salpicado en algunas zonas con el rojo del PSOE y algo menos con las de color verde de Por Andalucía. Sólo en un municipio, el almeriense de Rioja (en verde), ha ganado Vox.    

(Imagen: RTVE).

sábado, 16 de mayo de 2026

Antonio Maíllo, candidato de Por Andalucía


Estamos en la recta final de la campaña de las elecciones andaluzas, a celebrar mañana, 17 de mayo. Siendo sincero y realista, las previsiones no son nada buenas  para la izquierda: la derecha, en sus dos formas, ganará, con la incógnita de si el PP logrará la mayoría absoluta; el PSOE corre el riesgo de obtener sus peores resultados; y los dos grupos a su izquierda, Por Andalucía y Adelante Andalucía, aun cuando subirían con respecto a 2022, se están disputando el ser la cuarta fuerza electoral andaluza.  

Conozco personalmente a Antonio Maíllo desde mediados de los años 90. He seguido su trayectoria política, en la que puede destacarse su elección como coordinador de IU Andalucía en 2013 o coordinador federal en 2024. Fue una lástima que una grave enfermedad a finales de 2015  lo apartara temporalmente de la política o que en 2019, en parte recuperado, decidiera volver a la actividad docente, teniendo en cuenta lo ocurrido en el primer Adelante Andalucía.

En febrero lo vi en un acto en Conil, dentro de la precampaña electoral y ya como candidato de Por Andalucía. Estamos ante una persona honrada, coherente, culta y humilde. Con una gran capacidad de comunicación, aunando su buena oratoria con la suficiente dosis didáctica para saber transmitir su mensaje. Ejemplifica la trayectoria de lo que ha sido IU desde el primer momento. Y recuerda en parte a Julio Anguita.  

Está circulando por las redes sociales un manifiesto suscrito por decenas de personas del mundo de la cultura apoyando a Antonio Maíllo y lo que representa Por Andalucía. Gente como Luis García Montero, Juan José Téllez, Javier Ruibal, Juan Pinilla, José Chamizo, Lucía Socam o Antonia Rodrigo, en Andalucía. Y también, de otras comunidades, Lluis Pasqual, Charo López, Juan Madrid, Fernando Schwartz o Manuel Gutiérrez Aragón. 

Por mi parte, tengo claro cuál va a ser mi voto: Por Andalucía. En defensa de lo público, la igualdad social, los derechos para todos y todas, la naturaleza, la paz, la solidaridad... 

Y lo hago por lo que considero coherencia. IU ha sido el grupo al que he votado, solo o en coalición, ininterrumpidamente desde que vivo hace cuatro décadas en AndalucíaSe trata de  un grupo que ha defendido, allá donde se encuentra, los valores de la izquierda y ha  tenido siempre una vocación unitaria, buscando, de distintas formas, el llegar a acuerdos con los grupos de izquierda. 

Siendo IU parte integrante, por no decir fundamental, de la coalición Por Andalucía y siendo Antonio Maíllo su candidato, mi voto resulta claro. 

 

viernes, 1 de mayo de 2026

jueves, 30 de abril de 2026

Un poema de Pablo Neruda para el Primero de Mayo



El pueblo

De aquel hombre me acuerdo y no han pasado
sino dos siglos desde que lo vi,
no anduvo ni a caballo ni en carroza:
a puro pie
deshizo
las distancias
y no llevaba espada ni armadura,
sino redes al hombro,
hacha o martillo o pala,
nunca apaleó a ninguno de su especie:
su hazaña fue contra el agua o la tierra,
contra el trigo para que hubiera pan,
contra el árbol gigante para que diera leña,
contra los muros para abrir las puertas,
contra la arena construyendo muros
y contra el mar para hacerlo parir.

Lo conocí y aún no se me borra.

Cayeron en pedazos las carrozas,
la guerra destruyó puertas y muros,
la ciudad fue un puñado de cenizas,
se hicieron polvo todos los vestidos,
y él para mí subsiste,
sobrevive en la arena,
cuando antes parecía
todo imborrable menos él.

En el ir y venir de las familias
a veces fue mi padre o mi pariente
o apenas si era él o si no era
tal vez aquel que no volvió a su casa
porque el agua o la tierra lo tragaron
o lo mató una máquina o un árbol
o fue aquel enlutado carpintero
que iba detrás del ataúd, sin lágrimas,
alguien en fin que no tenía nombre,
que se llamaba metal o madera,
y a quien miraron otros desde arriba
sin ver la hormiga
sino el hormiguero
y que cuando sus pies no se movían,
porque el pobre cansado había muerto,
no vieron nunca que no lo veían:
había ya otros pies en donde estuvo.

Los otros pies eran él mismo,
también las otras manos,
el hombre sucedía:
cuando ya parecía transcurrido
era el mismo de nuevo,
allí estaba otra vez cavando tierra,
cortando tela, pero sin camisa,
allí estaba y no estaba, como entonces
se había ido y estaba de nuevo,
y como nunca tuvo cementerio,
ni tumba, ni su nombre fue grabado
sobre la piedra que cortó sudando,
nunca sabia nadie que llegaba
y nadie supo cuando se moría,
así es que sólo cuando el pobre pudo
resucitó otra vez sin ser notado.

Era el hombre sin duda, sin herencia,
sin vaca, sin bandera,
y no se distinguía entre los otros,
los otros que eran él,
desde arriba era gris como el subsuelo,
como el cuero era pardo,
era amarillo cosechando trigo,
era negro debajo de la mina,
era color de piedra en el castillo,
en el barco pesquero era color de atún
y color de caballo en la pradera:
cómo podía nadie distinguirlo
si era el inseparable, el elemento,
tierra, carbón o mar vestido de hombre?

Donde vivió crecía
cuanto el hombre tocaba:
La piedra hostil,
quebrada
por sus manos,
se convertía en orden
y una a una formaron
la recia claridad del edificio,
hizo el pan con sus manos,
movilizó los trenes,
se poblaron de pueblos las distancias,
otros hombres crecieron,
llegaron las abejas,
y porque el hombre crea y multiplica
la primavera camino al mercado
entre panaderías y palomas.

El padre de los panes fue olvidado,
él que cortó y anduvo, machacando
y abriendo surcos, acarreando arena,
cuando todo existió ya no existía,
él daba su existencia, eso era todo.
Salió a otra parte a trabajar, y luego
se fue a morir rodando
como piedra del río:
aguas abajo lo llevó la muerte.

Yo, que lo conocí, lo vi bajando
hasta no ser sino lo que dejaba:
calles que apenas pudo conocer,
casas que nunca y nunca habitaría.

Y vuelvo a verlo, y cada día espero.

Lo veo en su ataúd y resurrecto.

Lo distingo entre todos
los que son sus iguales
y me parece que no puede ser,
que así no vamos a ninguna parte,
que suceder así no tiene gloria.

Yo creo que en el trono debe estar
este hombre, bien calzado y coronado.

Creo que los que hicieron tantas cosas
deben ser dueños de todas las cosas.

Y los que hacen el pan deben comer!

Y deben tener luz los de la mina!

Basta ya de encadenados grises!

Basta de pálidos desaparecidos!

Ni un hombre más que pase sin que reine.

Ni una sola mujer sin su diadema.

Para todas las manos guantes de oro.

Frutas de sol a todos los oscuros!

Yo conocí aquel hombre y cuando pude,
cuando ya tuve ojos en la cara,
cuando ya tuve la voz en la boca
lo busqué entre las tumbas, y le dije
apretándole un brazo que aún no era polvo:

"Todos se irán, tú quedarás viviente.
Tú encendiste la vida.
Tú hiciste lo que es tuyo".

Por eso nadie se moleste cuando
parece que estoy solo y no estoy solo,
no estoy con nadie y hablo para todos:

Alguien me está escuchando y no lo saben,
pero aquellos que canto y que lo saben
siguen naciendo y llenarán el mundo.

(Pablo Neruda, Plenos poderes)

jueves, 23 de abril de 2026

martes, 14 de abril de 2026

El poema que José Miranda de Sardi dedicó a la Segunda República


Tras la proclamación de la Segunda República  el poeta y periodista chipionero José Miranda de Sardi (1899-Cádiz) le dedicó un poema: "14 de abril de 1931". Pero antes de leerlo no está de más hacer un pequeño repaso de lo que fue su vida. 

Nacido  en 1899, desde temprana edad fue dotándose de una forma autodidacta de una rica cultura, que, con el paso del tiempo, le serviría para abrirse camino en varias facetas del trabajo intelectual: además de poeta y periodista, trabajó como maestro y como administrativo de empresas e instituciones. En Chipiona se convirtió  en un activo militante de la CNT, lo que le llevó a ser detenido a principios de 1921, y poco a poco se fue iniciando en los dos campos que lo harían conocido en su tiempo. Conocido como "el Poeta", en 1922 publicó el poemario Pétalos sangrantes, que vendió particularmente y a través de los medio libertarios. 

Tuvo dificultades para encontrar trabajo, por lo que en 1923 se vio obligado a trasladarse a Barbate, donde vivía un familiar. Empezó trabajando como listero de los marineros y administrativo, y desde 1925 acabó dirigiendo los periódicos locales Heraldo de Barbate (1925-1927) y La Independencia de Barbate (1930-1931). Fue un actor importante de la vida pública de la localidad, por entonces dependiente del municipio de Vejer de la Frontera, y siempre tuvo presente su sensibilidad social. Continuó con su labor poética, cuyos versos fue incluyendo dentro de la sección "Coplas de la quincena", firmados como Martín Galas. 

En marzo de 1931 se trasladó a Tarifa, dirigiendo primero El Progreso y desde noviembre, Vox Populi. Allí participó en septiembre en la constitución de la Agrupación Socialista. Sus artículos y poemas los firmaba como A mí Prim y los segundos los incluyó dentro de la sección "Copas al viento". No se olvidó de la vida política de su Chipiona natal, a la que dedicó artículos y poemas

Desde principios de enero de 1933, al menos, empezó a vivir en Cádiz, donde nació su tercer hijo y al poco de llegar fue condenado a una pena de destierro de Tarifa. A mediados de ese mes se hizo pública la sentencia tras una denuncia  por injurias hecha en junio  de 1931 por el cacique tarifeño Carlos Núñez. Ya alejado del mundo socialista, volvió a retomar su relación con el libertario: la CNT, el Partido Social Revolucionario Ibérico y desde 1935 el Partido Sindicalista. Colaboró con diversos periódicos, partidistas y no partidistas, ejerció durante unos meses como maestro de huérfanos de algunas víctimas mortales de Casas Viejas y desde abril de 1936 asumió la representación de su partido en el Ayuntamiento. 

Nunca perdió su versatilidad y su compromiso social, que fue lo que acabó llevándolo a la muerte. Detenido en la madrugada del día 19 de julio de 1936, después de haber estado entre los resistentes en el edificio consistorial, fue recluido en el carbonero "Miraflores", habilitado como prisión flotante. Entre los días 14 y 15 de agosto fue asesinado, pero hasta hoy sigue siendo uno de las tantas víctimas mortales que hizo desaparecer el fascismo.

He aquí el poema que José Miranda de Sardi dedicó a la recién nacida Segunda Repúblicas, que publicó el 23 de abril en El Progreso:

Fuego en las pasiones,
fulgencia del sol,
día esplendoroso
del pueblo español;
lucha ciudadana,
batalla civil,
fecundo y glorioso
catorce de abril,
que en Jaca irradiaste
tu primer albor,
siendo a un tiempo mismo
gemido y clamor.

Roja fue tu aurora
y rojo tu afán;
la sangre de Hernández
y Fermín Galán
matizó de grana
tu naciente luz,
eres, día catorce,
redención y cruz.

Tu breve reinado,
todo claridad
encendió la tea
de la libertad,
que ha de alumbrar siempre
como un nuevo sol
los vastos confines
del pueblo español.

Por eso el coplero
humilde y vulgar
quiere en este día
tu gloria cantar,
poniendo en sus versos
emoción viril,
glorioso y fecundo
catorce de abril.

    

José Miranda de Sardi (al fondo, el segundo por la derecha) en el homenaje al teniente José Galán, hermano del capitán Fermín Galán,  realizado en Tarifa (20-04-1931).

A 95 años de la proclamación de la Segunda República...