domingo, 11 de octubre de 2026

Seis poemas que miran a la casa


                                    A Maricarmen Abascal, in memoriam

Desahucio

Ángeles malos o buenos,
que no sé,
te arrojaron en mi alma.
Sola,
sin muebles y sin alcobas,
deshabitada.
De rondón, el viento hiere
las paredes,
las más finas, vítreas láminas.
Humedad. Cadenas. Gritos.
Ráfagas.
Te pregunto:
¿cuándo abandonas la casa,
dime,
qué ángeles malos, crueles,
quieren de nuevo alquilarla?
Dímelo.

(Rafael Alberti 1929).


La casa de mi padre

Defenderé
la casa de mi padre.
Contra los lobos,
contra la sequía,
contra la usura,
contra la justicia,
defenderé
la casa
de mi padre.
Perderé
los ganados,
los huertos,
los pinares;
perderé
los intereses,
las rentas,
los dividendos,
pero defenderé la casa de mi padre.
Me quitarán las armas
y con las manos defenderé
la casa de mi padre;
me cortarán las manos
y con los brazos defenderé
la casa de mi padre;
me dejarán
sin brazos,
sin hombros
y sin pechos,
y con el alma defenderé
la casa de mi padre.
Me moriré,
se perderá mi alma,
se perderá mi prole,
pero la casa de mi padre
seguirá
en pie.

(Gabriel Aresti, 1963).


Testamento

Dejo a los sindicatos
del cobre, del carbón y del salitre
mi casa junto al mar de Isla Negra.
Quiero que allí reposen los maltratados hijos
de mi patria, saqueada por hachas y traidores,
desbaratada en su sagrada sangre,
consumida en volcánicos harapos.

Quiero que al limpio amor que recorriera
mi dominio, descansen los cansados,
se sienten a mi mesa los oscuros,
duerman sobre mi cama los heridos.

Hermano, ésta es mi casa, entra en el mundo
de flor marina y piedra constelada
que levanté luchando en mi pobreza.
Aquí nació el sonido en mi ventana
como en una creciente caracola
y luego estableció sus latitudes
en mi desordenada geología.

Tu vienes de abrasados corredores,
de túneles mordidos por el odio,
por el salto sulfúrico del viento:
aquí tienes la paz que te destino,
agua y espacio de mi oceanía.


(Pablo Neruda, 1964).


La noche y la casa

La noche une la casa y su silencio.
Desde la base, desde los cimientos,
hasta la flor inmóvil.
Sólo se oye latir el reloj del tiempo.

La noche une la casa a su destino.

Nada ahora se dispersa, se divide,
todo está como el ciprés atento.

El vacío camina en sus espacios vivos.

(Sophia de Mello, 1967).


La casa

La casa guarda vapores que adormecen
y raíces invisibles que suben de la tierra cada noche
para atarte las muñecas mientras duermes.
Odia los planos, los itinerarios y los mapas,
que escupiría sin piedad de sus paredes
(si has de irte guárdate el secreto).
Prefiere los sonidos de los pasos
al remoto silenciar de las ausencias.
Es hipnótica, tirana, irreverente.
Hay casas lobo que beben lunas llenas
y conjuran el alma de sus hembras
al obsesivo afán de su belleza.

(Carmen Martínez Miralles).


¿Qué es hogar?

Qué es hogar:
Es la sombra de los árboles cuando iba a la escuela antes de que los arrancaran de raíz.
Es la fotografía en blanco y negro de la boda de mis abuelos antes de derrumbarse las paredes.
Es la alfombra de oración de mi tío donde dormitaban decenas de hormigas en invierno antes de que fuera saqueada para colocarla en un museo.
Es el horno que mi madre usaba para hornear el pan y asar el pollo antes de que una bomba calcinara nuestra casa.
Es el café donde miraba partidos de fútbol y jugaba-
Mi hijo me detiene: ¿Puede una palabra de cinco letras encerrar todo esto?

(Mosab Abu Toha, 2024).

jueves, 8 de octubre de 2026

Falleció Maricarmen... La mataron


Hay muchas maneras de matar a una persona.
Pueden meterle un cuchillo en el vientre,
quitarle el pan,
no tratar su enfermedad,
condenarla a la miseria,
empujarla hasta el suicidio,
hacerle trabajar hasta desfallecer,
llevarla a la guerra...
Sólo lo primero está prohibida en nuestro estado.

(Bertolt Brecht)

(Imagen: tomada de https://www.publico.es/sociedad/muere-maricarmen-simbolo-lucha-vivienda.html) 

domingo, 4 de octubre de 2026

La bola negra, de Javier Ambrossi y Javier Calvo


El viernes pasado estuve viendo La bola negra, dirigida por Javier Ambrossi y Javier Calvo, conocidos en el mundo del cine también como "los Javis". El título es homónimo de una obra de teatro de Federico García Lorca, desconocida, salvo sus cuatro primeras páginas. La Guerra Española y sus circunstancias han impedido que podamos leerla en su totalidad. Está basada en otra obra de teatro, La piel oscura, escrita por Alberto Conejero, que publicó en 2013 y ha sido representada en diversas salas. Conejero, además, es el tercer guionista, junto a los dos directores.  

La película se estructura en tres momentos, que se entrelazan de una forma permanente, combinando la ficción y la realidad. 1932, 1937 y 2017 nos llevan a la Segunda República, la Guerra Española y la actualidad. Y, a la vez y respectivamente, a Granada, la provincia de Santander y una sucesión de lugares (Atenas, Madrid, Santander...). 

La obra de Conejero actúa como eje vertebrador, llevándonos al verano de 1937, cuando las tropas sublevadas están ocupando la provincia cantábrica,  y presentándonos a dos de los protagonistas principales: Rafael y Sebastián. El primero es en realidad Rafael Rodríguez Rapún, que fue uno de los amores de Federico García Lorca e inspiró el libro Sonetos del amor oscuro. Y el segundo, de ficción, nos permite enlazar el momento de la guerra con los otros dos. Rafael es un oficial del Ejército Popular que ha sido herido y hecho prisionero en un combate. Y Sebastián es un joven montañés, amante de la trompeta, que se ve enrolado en las filas sublevadas y al que se le encomienda la vigilancia de Rafael antes de ser fusilado.

Hay otros dos protagonistas. Con Carlos nos vamos a la pieza de teatro de Federico García Lorca. Un joven granadino que en 1932 ve truncado su ingreso en el Casino de la capital, víctima de las habladurías acerca de su homosexualidad. El predominio de las bolas negras en la votación es lo que lo impide. De ahí el título. Con Alberto estamos en los años actuales. Como alter ego de Alberto Conejero, es un joven dramaturgo e investigador de la obra de Federico García Lorca. Y como personaje de ficción, resulta ser nieto de Sebastián, lo que nos lleva al nudo de la trama.   

La película es toda una reivindicación de la libertad de amar, la libertad de ser y la tolerancia. Los cuatro protagonistas son homosexuales, a los que podemos añadir el quinto: el propio autor granadino.  Por eso también es un recordatorio de su memoria, asesinado hace 90 años.

Y para acabar, invito a escuchar la canción "La nieve", parte de la banda sonora de la película. Es interpretada por Álvaro Lafuente Calvo, "Guitarricadelafuente", que actúa como Sebastián.

domingo, 27 de septiembre de 2026

Geza Csorba y Entre Ady, en Budapest


En un paseo por la avenida Andrassy de Budapest me topo con un pequeño relieve. Es obra del escultor Geza Csorba y data de 1937. En ese lugar estuvo ubicada la taberna Harom Hollo [Los tres cuervos], a la que acudía con frecuencia años atrás el poeta Entre Ady. Suyos son estos versos, sobre los que luego se inspiró el artista y reflejó a modo de mascarón de proa: 

Nunca deseé detenerme:
el puerto y el reposo son de hombres mediocres.
[...]
No hace falta remiendo,
no hace falta puerto; 
la vela está intacta,
como si hubiera zarpado ayer.
Mi corazón habla y ordena;
el mar me llama: ¡marchemos! 

lunes, 21 de septiembre de 2026

"El osario", y las miradas de Pablo Picasso y Jean Cocteau ante el horror

 

Leyendo Secretos de la belleza, de Jean Cocteau, aparece Pablo Picasso y su obra "El osario". La obra del artista malagueño data de 1945, entre febrero y mayo, en los momentos finales de la Segunda Guerra Mundial y la derrota del fascismo alemán. Era el momento que se iban conociendo los horrores del nazismo, con el descubrimiento de los campos de exterminio y de quienes, pese a todo, supervivieron. 

Está inspirada en un hecho real, como había ocurrido ocho años antes con el "Guernica". En este caso estamos ante cadáveres amontonados tras una ejecución en grupo. Uno de ellos aún tiene sus manos amarrados a un poste. En la parte superior aparece una naturaleza muerta, que podría interpretarse como una muestra de la cotidianeidad del terror. El parecido con el "Guernica" resulta evidente: los no colores (grises y negros), el simbolismo, la muerte...

Cocteau queda impactado por lo que está viendo y parece dudar de que la pintura  esté en consonancia con el título y el contenido de su libro. Pero no lo hace. Y es que tanto la poesía como la pintura son realidad. 

He aquí lo que escribe:

Acabo de ver un gran dibujo sobre tela de Picasso que representa un osario. Ese dibujo es como profundizar en las innumerables líneas desdibujadas por la pintura. Estas líneas testimonian una búsqueda que no tiene que ver con hallar una línea mejor, sino con la única que puede estar allí. El resultado es, que sobre la totalidad de la superficie, la tela de Picasso no presenta la falta de sintaxis que le es propia para mostrarnos, en cambio, una escritura donde el grafólogo lee su alma como un libro abierto. El conjunto vive intensamente y aún el trazo más breve de la línea vive con la misma intensidad que el conjunto. Una mano, una espalda, una boca, un cráneo, un cuello, un codo, un seno, una rodilla, los dedos de los pies, aparecen expresados de tal forma que adquieren una fuerza heráldica. Cuentan sobre la nobleza del pintor y los altos acontecimientos que lo enaltecen.

Se contrapone a mi método gritarle a Picasso: “¡Alto! No podrás llegar más lejos”.

oOo

Llegará más lejos. Completará. Pintará.

Pero al completar y pintar alcanzará esta defensa secreta de la que hablo y que esconde la poesía bajo las máscaras donde el público puede saciar su sed de prosa y ornamentos decorativos.

 

domingo, 20 de septiembre de 2026

La actualidad del documental Paralelo 36, de José Luis Tirado, después de más de dos décadas


Ayer asistí a la proyección del documental Paralelo 36, dirigido por José Luis Tirado, y que lleva el subtítulo documento y ficción de  la frontera Sur de Europa. El acto estuvo organizado por la sección en Barbate de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía, contando con una asistencia numerosa de personas.


Las imágenes, grabadas en buena parte en directo en el puerto de Tarifa, fueron rodadas en 2003 y la edición data de 2004. Pese a que han pasado algo más de dos décadas, su contenido sigue manteniendo una rabiosa actualidad. Y es que estamos ante uno de los documentales pioneros en exponer la realidad cruda de la personas migrantes, en este caso procedentes de diversos  lugares de África, y su llegada a la Península Ibérica. En su mayoría, a través de pateras y, a veces, por los más jóvenes, si no niños, escondidos en los bajos de los camiones. ¿Invasores o personas que huyen de la miseria y que buscan lo que en sus países de origen no encuentran? El precio que tienen que pagar es muy duro, porque no siempre lo consiguen y muchas veces, por miles y miles, en forma de muerte.  


Además de las imágenes, aparecen versos, como estos tan estremecedores escritos por Juan José Téllez:

Vengo buscando a Driss, 
que, cuando era niño, olía a primavera y duraznos. 
Verán que soy su madre, 
porque tengo su ojos del color de la ceniza, 
su tez de crepúsculo sobre el barrio de Beni Makadam, 
su gesto de horizonte 
y una forma parecida de hablar de la ternura. 
Quisiera saber si acaso le han visto cruzar por estas aguas, 
rumbo a la Isla del Tesoro, 
buscar el norte que lleva a donde el dinero, 
atravesar la cordillera de los guardacostas y de las aduanas. 
Vengo buscando a Driss. 
Quizás, quizás hayan visto su cuerpo elegante, famélico y moreno, 
dejándose besar por los labios de las olas. 
Yo soy su madre ¿saben? 
Si me ve, seguro que correrá a abrazarme, 
como en aquellos años cuando todo era joven y la dicha breve, 
pero al mismo tiempo eterna. 
Vengo buscando a Driss, 
que, cuando era niño, olía a primavera y duraznos

Dejo para su visualización el enlace del documental. Merece mucho la pena verlo o volver a hacerlo.

jueves, 10 de septiembre de 2026

Víctimas mortales del fascismo relacionadas con Barbate: 7) Antonio Oliva Ramírez


A Antonia Oliva Ramírez, in memoriam, su hermana [1]

Antonio Oliva Ramírez [2] nació en Barbate en 1917, hijo de Manuel y Encarnación. Era conocido con el sobrenombre de “el Nene”, quizás porque con apenas 15 años de edad se inscribió como marinero. No pudo aprender a leer ni a escribir, algo que era muy frecuente en esos años entre las gentes de la mar.

Sobre su vida en los años de la República sabemos poco, salvo que, como se indicó en un documento procesal de finales de agosto de 1936,

“era de ideas avanzadas, significado en asuntos sociales, pero nunca dirigente”.

Eso podría interpretarse que estuviera afiliado a la CNT, el sindicato mayoritario en Barbate, que acogía a buena parte de la marinería.


A los pocos días de iniciada la guerra fue detenido en la localidad de Vejer de la Frontera. Sucedió el 26 de julio, cuando compraba tabaco en un quiosco. Alguien debió de dar un chivatazo para que el Alcalde decidiera dar ese paso. El motivo, tal como se recogió en la declaración que hizo en sede judicial el 31 de julio, fueron unos comentarios suyos acerca de un bombardeo habido unos días antes sobre la ciudad de Tarifa:

“algun tiempo antes de ser detenido hace cinco dias y al pasar por Tarifa de noche vió estallar bombas en esta población y al decir en un estanco que aquella población habia sido bombardeada fué detenido por el Alcalde”.

Durante su estancia en la cárcel de Vejer coincidió con Francisco Tato Anglada, Alcalde Pedáneo de Barbate, y el chipionero Juan Porta Crespo, mariscador. Los tres acabaron involucrados en un episodio con consecuencias más que desagradables, después que el carcelero Lorenzo Sánchez Rendón los acusara de haber proferido manifestaciones injuriosas contra el Ejército, la Falange y varios cargos municipales de Barbate. Tal como se reflejó en las declaraciones judiciales por parte del carcelero y miembros de los cuerpos de seguridad, no ha quedado constancia explícitas suyas en ese sentido.


Pero, fuera lo que fuera, el Alcalde de Vejer de la Frontera dio la orden el 29 de julio de su traslado a la cárcel de Cádiz junto a sus dos compañeros de infortunio. Dos días después se les abrió el Sumario 86/1936, siendo el capitán Cipriano Briz González su primer juez instructor.

A mediados de agosto se reconoció por parte del juez instructor, en relación a los comentarios por los que fue detenido en Vejer, que los hechos ocurridos en Tarifa habían sido ciertos, lo que motivó que el día 13 decidiera su puesta en libertad. El Comandante Militar de Cádiz, sin embargo, la revocó, alegando que las acusaciones de injurias al Ejército eran constitutivas de un presunto delito de “insulto de palabra al Ejército”, previsto y penado en el artículo 258 del Código de Justicia Militar.


Del 22 de agosto disponemos de dos documentos, ya con el procedimiento judicial en manos de un nuevo juez de instrucción, en este caso el comandante Nicolás Chacón Manrique de Lara. El primero es una declaración indagatoria en la que solamente aparecen sus datos personales. Y el segundo, más importante, ern el que se decide que pase a situación de prisión preventiva y que permanezca en la cárcel de la capital Cádiz.


Del día 23 se dispone de un escrito de la Alcaldía Pedánea de Barbate, remitido tras un requerimiento del juez de instrucción, en el que se informaba acerca de sus antecedentes políticos y sociales, que luego se recogieron en otro documento procesal, sobre los que se hizo una mención muy escueta:

“ha sido un poco significado en asuntos sociales, si bien no ha sido dirijente en los mismos”.


Por último, de finales de agosto  data el último documento suyo en el Sumario [3]. No tiene fecha y está escrito a mano. En sus primeras líneas se hace mención a lo referente a su primera detención y su exoneración, pero también a la negativa del Comandante Militar de la provincia para ponerlo en libertad. Por ese motivo después aparece el resumen de los cargos procesales. Y en ese sentido se recuerdan los insultos proferidos contra el Ejército y la Falange, y el calificativo de “sinvergüenzas”; y se añade un comentario suyo acerca de haber manifestado que Sevilla había sido tomada por el Gobierno, que el general Queipo de Llano había huido y que en San Fernando habían volado los polvorines.

En la Prisión Central de Cádiz estuvo hasta el 12 septiembre de 1936, momento en que fue entregado al Gobierno Militar para ser conducido a la prisión de El Puerto de Santa María [4]. No tenemos constancia documental de que hubiera ingresado en este último centro, por lo que puede colegirse que allí no llegó [5]. Desde ese día no se sabe más de él, hasta que un año después desde el Gobierno Civil se informara a la autoridad judicial que no se tenía conocimiento sobre lo que pudo haberle ocurrido en ese traslado, salvo que había fallecido como consecuencia del bando de guerra [6]. El motivo de su muerte ha quedado registrado en la Sala 1 de la Auditoría de Guerra del Ejército del Sur como de “aplicación del Bando de Guerra” [7].

Lo que resulta claro es que lo ocurrido con Antonio Oliva Ramírez ha sido lo mismo que con otros detenidos de Barbate, que desaparecieron durante los respectivos traslados entre una prisión y otra. Como ya nos hemos referido en el capítulo anterior, sería el caso de Juan Porta Crespo, su compañero de prisión y en el procedimiento judicial, y de
 otros posteriores, como los de Francisco Domínguez Benítez, Francisco López Ramírez y Francisco Utrera Rivera [8].



Notas

[1] Antonia Oliva Ramírez la conocí en noviembre de 2023; estuvimos conversando en su casa y nos intercambiamos documentos: ella me permitió que fotografiara las dos únicas imágenes que conservaba de su hermano y yo le entregué varias copias de documentos de la Causa 86/1936; nacida con posterioridad a la muerte de su hermano, entre las cosas que me dijo estuvo el motivo de que los dos nombres coincidieran: una forma de recordarlo en la familia; no hace mucho me he enterado de su fallecimiento, lo que me ha apenado, por no haber podido despedirme de ella, aunque hubiera sido en el funeral.
[2] ATMT2-S, Causa 86/1936.
[3] Señalar estos días se deriva del hecho que en su contenido se incluye lo reflejado en el escrito enviado desde Barbate, fechado el 23 de agosto; lo más probable es que el resumen de acusaciones sirviera como base para formalizar el documento judicial incriminatorio.
[4] Domínguez Pérez (2004, CD-rom).
[5] AHPC-PCPSM, Catálogo de expedientes y reclusos por rebelión 1936-1955.
[6] Hernández y Moreno (2013, p. 142).
[7] ATMT2-S, Causa 86/1936.
[8] Ver la entrada dedicada a Juan Porta Crespo.


DOCUMENTACIÓN

Archivos

Archivo Histórico Provincial de Cádiz. Penal Central de El Puerto de Santa María / AHPC-PCPSM.
Archivo del Tribunal Militar Territorial número 2. Sevilla /ATMT2-S.

Información aportada por Antonia Oliva Ramírez

Datos familiares.
Libreta de Inscripción Marítima; 1932.
Fotografía; hacia 1936.

Bibliografía

Domínguez Pérez, Alicia (2004). El verano que trajo un largo invierno. La represión político-social durante el primer franquismo en Cádiz (1936-1945). Cádiz, Quorum.
Hernández Navarro, Francisco Javier y Moreno Tello, Santiago (2013). “Biografía y nuevos datos sobre la muerte de Francisco Tato Anglada, el farmacéutico y alcalde-pedáneo de Barbate en 1936”, en Autoría colectiva, 75 Aniversario de la Segregación de Barbate. Comunicaciones presentadas en las Jornadas de Historia Local del 11 al 20 de marzo de 2013. Barbate, Ayuntamiento de Barbate/Diputación de Cádiz.
Montero Barrado, Jesús María (2023). Fascismo y represión en Barbate durante la guerra y la postguerra. Cádiz, Mancomunidad de La Janda / Diputación de Cádiz.
Montero Barrado, Jesús María (2023). “La sonrisa de Antonio Oliva Ramírez, una de las víctimas mortales de la represión fascista en Barbate", en el blog del autor Entre el mar y la meseta, 10 de noviembre (https://marymeseta.blogspot.com/2023/11/la-sonrisa-de-antonio-oliva-ramirez-una.html).

sábado, 5 de septiembre de 2026

Avelino González Fraile, a 90 años de su asesinato en Pedrosillo de los Aires (Salamanca)


El tío Avelino, como lo hemos conocido en nuestra familia [1], nació el 24 de septiembre de 1879 en Alba de Tormes [2]. Era hijo de Eleuterio y Demetria, y fue conocido con el sobrenombre de “el Renovero”. Su padre era oriundo del municipio orensano de Entrimo, llegando a la provincia de Salamanca para trabajar en el oficio de cantero. La madre había nacido en el municipio salmantino de La Maya y pertenecía, por parte de padre, a una familia dedicada a la ganadería. Se casó con Serafina Vicente Barrado, con la que no tuvo descendencia, si bien acogieron, a modo de ahijada, a su sobrina Eulalia Boyero Vicente.

En un momento indeterminado, posiblemente después de haber contraído matrimonio, se instaló en Martinamor, donde se dedicó a la compraventa de tierras, granos y ganado, para acabar en Cuatro Calzadas, dentro del mismo término municipal [3]. A la vez que fue adquiriendo varias fincas, que cultivaba, fue diversificando sus actividades con la compra de grano, que limpiaba con sus máquinas antes de venderlo. De ahí el sobrenombre “el Renovero” con el que era conocido. Su prosperidad económica le permitió tener dos o tres personas asalariadas de una forma permanente para las tareas del campo, sin contar los temporeros que contrataba en diferentes épocas del año.

Por lo que hemos podido conocer, se trataba de un hombre “bueno” y “querido”. Durante los años 30 mostró sus simpatías por la República.

Tras el golpe militar de julio, en una fecha desconocida, fue detenido en su vivienda de Cuatro Calzadas. En la familia, especialmente por el testimonio de su ahijada Eulalia, se decía que tras su detención “le dieron el paseo” y que “murió en la cuneta”, expresiones que coinciden con lo vivido por numerosas personas.

Según algunos testimonios fue llevada a cabo por una patrulla falangista procedente de Alba de Tormes, que tenía al mando a un tal Pepe “el Zampón” o “el de Alba”. Fue conducido a la finca de Castillejo, en el cercano término de Pedrosillo de los Aires, un lugar que fue escenario de otros asesinatos durante los meses posteriores al golpe militar [4].


Teniendo en cuenta que no hay constancia de su detención en la cárcel de la capital, creemos que pudo haber sido a principios de septiembre, si nos atenemos al Acta de Defunción. Ahora podemos constatar, a través del del Registro de Pedrosillo de los Aires, lo siguiente:

“suponiéndose que falleció en despoblado dehesa de Castillejo el día siete de septiembre de mil novecientos treinta y seis, a las dos horas próximamente (...), a consecuencia de disparo de arma de fuego, según resulta de manifestación facultativa en acta y reconocimiento practicado, y su cadáver había recibido sepultura en el cementerio de la localidad el día de su muerte”.

Ese registro, que siempre fue desconocido por su esposa Serafina y su sobrina Eulalia, fue localizado en 2008 gracias a la labor de mi hermano Juan-Miguel y, posteriormente, también por la Asociación Memoria y Justicia de Salamanca.



Se desconoce el lugar concreto donde se llevó a cabo su fusilamiento, habiendo varias versiones. ¿Ocurrió en el propio cementerio, donde acabó siendo enterrado anónimamente? ¿O lo fue en sus proximidades? Como escribí en su día:

“En todo caso, los pinos y las encinas fueron testigos mudos durante la noche de la muerte por fusilamiento de varias personas de los pueblos colindantes a Pedrosillo de los Aires”.


Tras su muerte, su esposa Serafina fue acogida por su sobrina Eulalia. Aunque desconocemos los detalles, sabemos que fue perdiendo parte del patrimonio. Según algunos testimonios, la casa y la finca acabaron siendo adquiridas por Bonifacio Diego, un personaje que gozó de relevancia en la provincia durante los primeros años de la postguerra, donde no faltaron sus relaciones económicas con la Alemania nazi [5]. Conociendo lo que ocurrió durante esos años, ¿estamos ante un caso de represión y/o rapiña económica? [6].

Tal como se recoge en el Acta de Defunción del día 7 de septiembre de 1936 el juez municipal de Pedrosillo de los Aires dispuso que el cadáver debía ser enterrado en el cementerio del municipio. Pasados los años, no sabemos dónde y si quedan sus restos mortales de Avelino González Fraile. Uno de los problemas deriva del hecho de que no tuvo descendencia. Y acudir después de tantos años a sus familiares, paternos o maternos, resultaría una tarea prácticamente imposible.

Nos queda seguir manteniendo su memoria. Como se hace en el Memorial ubicado en el cementerio de Salamanca, donde puede leerse su nombre. 


Notas

[1] Casado con Serafina Vicente Barrado, prima de nuestra madre, tuvo como ahijada a su sobrina Eulalia Boyero Vicente, prima y cuñada, a la vez, de nuestra madre.
[2] El artículo está basado en “Avelino González Fraile en 1936: la recuperación de la memoria de un desaparecido de la represión en Salamanca durante la Guerra Civil”, obra de quien esto escribe y su hermano Juan-Miguel; éste fue quien llevó a cabo el trabajo de campo, indagando en registros municipales y parroquiales, visitando algunos lugares y entrevistándose con varias personas, de las que recogió unos testimonios muy relevantes.
[3] Sobre su actividad profesional, ver Almeida Cuesta (1999).
[4] López y Delgado (2001, p. 248 y ss., y 252-253); y López y Delgado (2007, p. 144 y ss.).
[5] De Sena (2001).
[6] Berzal de la Rosa (2007).

DOCUMENTACIÓN

Archivos, hemerotecas y registros


Archivo Diocesano de Salamanca.
Hemeroteca de la Gaceta de Salamanca.
Hemeroteca de la Universidad de Salamanca.
Registro Municipal de Alba de Tormes.
Registro Municipal Martinamor.
Registro Municipal Pedrosillo de los Aires.

Bibliografía

Almeida Cuesta, Hilario (1999). Martinamor, un pueblo en la Tierra de Alba de Tormes. Salamanca, Ayuntamiento de Martinamor.
Berzal de la Rosa, Enrique (2007). “Introducción”, en Enrique Berzal de la Rosa (coord.), Testimonio de voces olvidadas, v. 1. León, Fundación 27 de marzo.
Delgado Cruz, Severiano e Infante Miguel-Motta, Javier (2007). “Nadie preguntaba por ellos: guerra y represión en Salamanca”, en Enrique Berzal de la Rosa (coord.), Testimonio de voces olvidadas, v. 1. León, Fundación 27 de marzo.
López, Santiago y Delgado, Severiano (2001). “Víctimas y Nuevo Estado. 1936-1940”, en José Luis Martín (dir.) y Ricardo Robledo (coord.), Historia de Salamanca. V Siglo Veinte. Salamanca, Centro de Estudios Salmantinos.
López, Santiago y Delgado, Severiano (2007). “Que no se olvide el castigo. La represión en Salamanca durante la guerra civil”, en Ricardo Robledo (ed.), Esta salvaje pesadilla. Salamanca en la guerra civil española. Barcelona, Crítica.
Montero Barrado, Jesús María y Montero Barrado, Juan-Miguel (2022). “Avelino González Fraile en 1936: la recuperación de la memoria de un desaparecido de la represión en Salamanca durante la Guerra Civil”, en el blog Entre el mar y la meseta, 27 de diciembre (Entre el mar y la meseta: Avelino González Fraile en 1936: la recuperación de la memoria de un desaparecido de la represión en Salamanca durante la Guerra Civil).
Sena, Enrique de (2001). “Guerra, censura y urbanismo: recuerdos de un periodista”, en José Luis Martín (dir.) y Ricardo Robledo (coord.), Historia de Salamanca. V Siglo Veinte. Salamanca, Centro de Estudios Salmantinos.



(Imágenes 2, 3 y 4: Juan-Miguel Montero Barrado).

viernes, 28 de agosto de 2026

Manuel Abel Romero ha sido inscrito en el Registro y Censo Estatal de Víctimas de la Guerra y la Dictadura


Esta mañana me llegado un mensaje con una noticia relevante: Manuel Abel Romero, el maestro de Zahara de los Atunes, ha sido inscrito en el Registro y Censo Estatal de Víctimas de la Guerra y la Dictadura, adscrito al Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, con fecha de 27-08-2026. 

De esta manera, las gestiones llevadas a cabo por sus familiares, y especialmente por su sobrina nieta Cristina Abel Núñez, han dado sus frutos. Por mi parte no puedo por menos que congratularme por la noticia, en la medida que mi labor está ayudando a un acto de justicia, en pro del reconocimiento y la reparación de las víctimas del fascismo. 

En el documento puede leerse:

"La documentación incorporada al expediente está integrada, entre otros documentos, por un relato detallado de los hechos, documentación identificativa y acreditativa del parentesco, referencias al testimonio oral de Doña María Teresa Abel Romero, hermana de la víctima, y el estudio histórico de Jesús María Montero Barrado titulado Manuel Abel Romero (1905-1936): más sobre la vida y el asesinato del maestro de Zahara de los Atunes, elaborado a partir de documentación procedente de archivos públicos, testimonios familiares, publicaciones oficiales y bibliografía especializada".

Se añade a continuación que, a partir de la información facilitada, se "han realizado actuaciones de comprobación de oficio" en distintos fuentes, tanto en archivos como en otras complementarias. Y como resultado, se ha dictaminado en la valoración que se puede 

"apreciar la concurrencia de los supuestos previstos en el artículo 3.1 de la Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática, relativos a las personas ejecutadas extrajudicialmente o desaparecidas como consecuencia de la Guerra y la Dictadura y a los empleados públicos depurados o represaliados por razones políticas e ideológicas".

Finalmente, resaltar que en el primer punto de la resolución se ha decidido:

"Acordar la inscripción de Don MANUEL ABEL ROMERO en el Registro y Censo Estatal de Víctimas de la Guerra y la Dictadura, conforme a lo establecido en el artículo 9.1 de la Ley 20/2022, de 19 de octubre, y en el Real Decreto 265/2025, de 8 de abril".

Estamos ante un paso más en su reconocimiento y reparación. Animo al Ayuntamiento de Zahara de los Atunes a que dé cumplimiento del acuerdo de hace dos años para que una calle de la localidad lleve su nombre. 

martes, 25 de agosto de 2026

Víctimas mortales del fascismo relacionadas con Barbate: 6) Juan Porta Crespo


Era natural de Chipiona [1]. Su fecha de nacimiento pudo haber sido 1893, teniendo en cuenta que cuando fue detenido tenía 43 años de edad. Estaba casado y tenía su domicilio en la carretera del Faro, la vía que bordeaba por el sur la muy humilde barriada del Zapal. No sabemos cuándo se instaló en Barbate, donde constaba como pescador de profesión. En realidad trabajaba por su cuenta en la recolección de mariscos, su modo de supervivencia a falta de disponer de la licencia de navegación y/o ser contratado para embarcar. Estaba afiliado al Sindicato de Oficios Varios de la CNT, en el que, al parecer, no ocupó ningún cargo de representación o directivo.

Una parte de la familia, a cuyos miembros se les conocía como “los Anaferos”, se había trasladado años antes desde Chipiona al cercano Sanlúcar de Barrameda, donde residían en la calle del Ganado [2].


Juan Porta Crespo fue detenido en la tarde del 18 de julio, después de haber tenido que presentarse en el cuartel de Carabineros, citado por el alférez. Aunque fue puesto en libertad al cabo de una semana, quizás el 25 de julio, ese mismo día por la tarde volvió a ser detenido

“por orden dimanante de Vejer de la Frontera”.

Ya en la cárcel de Vejer de la Frontera, se vio inmerso junto a Francisco Tato Anglada y Antonio Oliva Ramírez en un incidente que, de inmediato, les acarreó consecuencias negativas. Fueron acusados por el carcelero Lorenzo Sánchez Rendón, que les atribuyó haber proferido insultos al Ejército y amenazas a algunas autoridades locales de Barbate. Juan negó las acusaciones, como se recogió en su declaración:

“ni el declarante ni Don Francisco Tato Anglada han manifestado cosa alguna acerca del Movimiento militar ni han proferido frases sub[v]ersivas al Ejército, como tampoco el otro detenido Antonio Oliva Ramirez”.


Eso motivó que el día 29 de julio, por orden del Alcalde vejeriego, fueran los tres enviados a la cárcel de Cádiz y que dos días después se les abriera un procedimiento militar, nominado como Causa 86/1936, bajo la instrucción del capitán Cipriano Briz González como Juez Especial.

En la declaración hecha el 31 de julio por Lorenzo Sánchez Rendón se reflejó, entre otras cosas, lo siguiente:

“Que es cierto veia al Sr Tato como al Porta Crespo en los días que los tuvo bajo su custodia en esta cárcel que constantemente estaba[n] de secretitos con los demas alli detenidos oyéndoles decir: […] Y al 2º que tambien los alentaba tanto como el 1º diciendo que todavia tenia que ser Jefe de Los Comunistas en Barbate”.


Teniendo en cuenta que tanto él como Francisco Tato Anglada fueron los más señalados, el juez instructor solicitó el 9 de agosto mediante un telegrama dirigido al alférez de Carabineros y al cabo de la Guardia Civil de Barbate, como autoridades militares locales, un informe urgente sobre sus conductas.


Existe un documento de ese mismo mes de agosto escrito a mano, pero en el que no aparece la fecha, en el que se hizo un resumen de las acusaciones que se vertieron contra él. Grosso modo, fue acusado de hacer “Propaganda marxista entre los presos”; de lanzar amenazas e insultos contra el Ejército, con calificativos como “cobardes, canallas, etc”; y hacer lo propio contra las autoridades de “Veger y Barbate”, como la expresión “maricones”.

Resulta más que dudosa, por no decir que falsa, la acusación de haber incitado “al pueblo de Barbate” a acudir a Vejer para luchar contra los Regulares que entraron en Vejer el 20 de julio. Hay que tener en cuenta que había sido detenido el día 18 por la tarde, cuando todavía no se había iniciado la resistencia en la localidad matriz [3], y que permaneció recluido en la cárcel hasta el 25. Otra cosa es que hubiera tachado a “los Regulares de ‘saqueadores’ y ‘atracadores’”.


La falta de más información nos lleva a considerar que su fallecimiento podría haber sido el día 24 de agosto, cuando, por orden del Gobernador Militar, salió “conducido” de la cárcel de Cádiz, pero ignorándose hacia dónde [4]. Si de Antonio Oliva Ramírez tenemos como referencia la fecha del 12 de septiembre, cuando salió de la cárcel de Cádiz hacia la de El Puerto de Santa María [5], donde no llegó a ingresar [6], ¿Juan Porta Crespo habría sido asesinado durante su traslado desde Cádiz a otro centro?

De haber sido así, no fue el único caso de vecinos de Barbate que desaparecieron durante el traslado de una prisión a otra. Ocurrió con Antonio Oliva Ramírez, en octubre con Francisco Domínguez Benítez y posteriormente, en febrero de 1937 con Francisco López Ramírez y Francisco Utrera Rivera [7].

El motivo del asesinato de Juan Porta Crespo ha quedado registrado en la Sala 1 de la Auditoría de Guerra del Ejército del Sur como de “aplicación del Bando de Guerra” [8].

El sino de la familia no se quedó con la muerte de Juan, pues el 21 de julio el padre, Juan, su hermana María y un sobrino murieron durante la ocupación de Sanlúcar de Barrameda por un tabor de Regulares, formado principalmente por soldados marroquíes [9].


Notas

[1] La mayor parte de la información procede de Motero Barrado (2023, pp.), recogida principalmente, a su vez, del procedimiento judicial en el que fue incluido (ATMT2-S, Causa 86/1936).
[2] Tallafigo (sin fecha); Hermoso y Montaño (2023, p. 69); y Montero Barrado (pp. 81-82).
[3] Gil Honduvilla (p. 706); para este autor, la noticia del golpe se fue conociendo en Vejer por la tarde del 18 de julio, de manera que “poco a poco la noticia del golpe se extendió por toda la población, provocando gran efervescencia de grupos armados, que se hicieron más numerosos por la noche”.
[4] Domínguez Pérez (2002, CD-rom) señala erróneamente el 24 de julio, lo que resulta imposible, dado que en esos momentos se encontraba detenido en Barbate; de ahí el plantear, como una hipótesis más factible, el día 24 de agosto; por otro lado, Hernández y Moreno (2013, p. 142) han escrito que a “[Juan Porta] le perdemos la pista casi a la vez que a Tato”.
[5] Hernández y Moreno (2013, p. 142).
[6] AHPC-PCPSM, Catálogo de expedientes y reclusos por rebelión 1936-1955.
[7] Se tratarán en su momento, cuando coincidan con el 90 aniversario de sus asesinatos.
[8] ATMT2-S, Causa 86/1936.
[9] Tallafigo (sin fecha); y Hermoso y Montaño (2023, pp. 69 Y 86).



DOCUMENTACIÓN

Archivos

Archivo del Tribunal Militar Territorial número 2. Sevilla /ATMT2-S

Bibliografía

Domínguez Pérez, Alicia (2004). El verano que trajo un largo invierno. La represión político-social durante el primer franquismo en Cádiz (1936-1945). Cádiz, Quorum.
Gil Honduvilla, Joaquín (2010). “Los sucesos de Vejer de la Frontera”, capítulo de la Tesis Doctoral Desde la proclamación de la República al 18 de Julio de 1936. El cambio de rumbo político en la II División Orgánica. Universidad de Cádiz.
Hermoso Rivero, José y Montaño García, Rafael (2023). Guerra Civil y represión en Sanlúcar de Barrameda (1936-1945). Cádiz, Peripecias Libros.
Hernández Navarro, Francisco Javier y Moreno Tello, Santiago (2013b). “Biografía y nuevos datos sobre la muerte de Francisco Tato Anglada, el farmacéutico y alcalde-pedáneo de Barbate en 1936”, en Autoría colectiva, 75 Aniversario de la Segregación de Barbate. Comunicaciones presentadas en las Jornadas de Historia Local del 11 al 20 de marzo de 2013. Barbate, Ayuntamiento de Barbate/Diputación de Cádiz.
Montero Barrado, Jesús María (2023). Fascismo y represión en Barbate durante la guerra y la postguerra. Cádiz, Mancomunidad de La Janda / Diputación de Cádiz.
Tallafigo López, Macarena (sin fecha). “Los fusilamientos de [la cuesta] Ganado”. Área de Recuperación de la Memoria Histórica del Ayuntamiento de Chipiona; http://www.guerracivil1936.galeon.com/diario08.htm.