jueves, 5 de febrero de 2026

Palabras de Loli Rodríguez Galán en la presentación en Bonanza del libro sobre Manuel Abel Romero


Varias han sido las entradas que he dedicado a la presentación en Bonanza el  pasado 23 de enero de mi libro Manuel Abel Romero (1905-1936): más sobre la vida y el asesinato de  maestro de Zahara de los Atunes. No puedo por menos que mostrar de nuevo mi agradecimiento a la  Asociación de Mujeres Ager Veneriensis de Bonanza, así como reconocer la labor que llevan desarrollando desde hace muchos años en Bonanza promoviendo la cultura y la memoria democrática. De una manera particular debo mencionar también a su presidenta, Loli Rodríguez Galán, que fue la encargada de dar la bienvenida a las personas asistentes. Éstas fueron sus palabras:

"Buenas tardes a todas y a todos.

Gracias por acompañarnos hoy en este acto tan especial, en el que presentamos un libro que no solo recoge palabras, sino también memoria, dignidad y compromiso. Nos reúne la obra de un hombre que fue silenciado de manera violenta durante la Guerra Civil, no por lo que hizo, sino por lo que pensaba, por sus ideas y por su forma de entender la justicia y la libertad.

Este libro es, por tanto, mucho más que una publicación: es un acto de reconocimiento, un ejercicio de memoria histórica y una forma de devolver la voz a quien le fue arrebatada. Recordarlo hoy es afirmar que las ideas no mueren, que la palabra escrita perdura y que la cultura es una herramienta fundamental contra el olvido.

Gracias por estar aquí, por escuchar y por participar en este homenaje necesario. Que esta presentación sea también un espacio de reflexión, respeto y recuerdo".

miércoles, 4 de febrero de 2026

Más poemas de Eugenio Abel Maroto dedicados a Manuel Abel Romero


Llanto por el hijo muerto

Tanto dolor en mi corazón llevo que su peso
en mi cuerpo, en vez de recto, encorvado camina.

Se llenan continuamente mis pupilas
de lágrimas de amor por el hijo que se llevan.

No, no traed para sentarme una silla.

Dejad mi cuerpo quebrado sobre el suelo,
si hay Dios que me lo devuelva con vida.

Pues no hay justicia en los altares,
apartan al hombre y borran con guadaña su doctrina.


Días oscuros

Cae la noche y una madre mira que se abra la puerta;
sangre de mi sangre, mi alma de ti está llena,
larga es mi espera.

Son noches sin luna, de llanto y dolor;
con la aurora las noticias no llegan;
¡Hijo mío!, ¿dónde te han llevado?
¡Buscamos tu estrella!

Muy de mañana en Zahara preguntamos
por saber dónde estabas; se hizo la noche,
queda la esperanza, poco a poco la llama se apaga.

¡Este mundo es tan grande! Quisiera
encontrarte, que vuelva mi Dios.
El otoño se acaba y no dicen nada los que te apresaron.

La tormenta trae lluvia y el tiempo no cambia;
aumenta nuestro dolor; sospechas tenemos
de que te asesinaron sin juicios ni pruebas,
sin nosotros... decirte adiós.

Hay un demonio que no es humano
y hace la guerra sembrando el terror
tu familia te dice que nunca te olvida; son sentimientos
eternos los que dejan heridas en el corazón.


De vuelta a casa
(Homenaje a Manuel Abel Romero. Su familia)

Podrán matar tu cuerpo, pero tus ideas son
como esporas transportadas por el viento,
en estas tierras finas crecerán.

La aurora arrancó la primavera y en esos
campos lejanos, donde a ti te asesinaron,
rosas blancas acaban de brotar.

Maestro, tus sueños ahora son nuestros sueños;
las olas traen hasta tu casa en
Bonanza tus ansias de libertad.

Aunque hayan pasado cien años, tu memoria
en nuestra alma vivirá, luz que ilumina nuestro universo;
y como el Ave Fénix queremos... contigo eternamente volar.


El Crepúsculo y la Tormenta
(Familia de Manuel Abel Romero)

Sucedió cuando más tronaba el cielo,
su relato en la familia sigue fresco;
la puerta que se quede abierta...por si volviera el maestro.

Una madre cada noche, cada día, cada nuevo
amanecer le espera; dice: “eres mi luz y mi guía…
nadie sabe cómo yo te quiero”.

Estaba dispuesta la mesa, todos rezan un Padre Nuestro;
cuando llaman a la puerta por encargo del infierno.

Hacia la muerte camina sin saberlo…
al maestro llevan preso;
quieren arrancar de sus carnes con las balas
la libertad y sus pensamientos.

Arrancar la vieja doctrina del saber
y el conocimiento;
que se apaguen los luceros,
predica el Nacional Movimiento.

En los campos de Zahara germinan sus sentimientos;
y llegan hasta Bonanza esparcidos por el viento.

Un veintitrés de enero, cuando la aurora comienza;
caen desde las estrellas, en sus finas arenas,
esporas nacidas de entre sus huesos.

Había un tren y un pinar donde de niño solía jugar;
ya no está el tren donde arrancaron los pinos,
rosas blancas han florecido.

Sus amigos y su familia estamos aquí, a tu
cofre abrazados para recoger de estos campos
y sus viñas los frutos de tu legado.

Carlos Hernández de Miguel y su carta de despedida


Ayer falleció Carlos Hernández de Miguel, periodista y autor, entre otros, del libro Los campos de concentración de Franco. Sometimiento, torturas y muerte tras las alambradas (Barcelona, 2019). Una obra voluminosa, pues ocupa medio millar de páginas, y, ante todo, rigurosa, pues está basada en el buen tratamiento de las fuentes documentales.

En 2019 le dediqué tres entradas, dado que a través de él descubrí que el colegio en el que estudié de niño, el Francisco de Vitoria de Salamanca, estuvo destinado en un primer momento como campo de concentración (la primera data del 12-03-2019; y la segunda, del 26-03-2019). En la tercera entrada, ya del mes de mayo, me centré en los campos que hubo en la provincia salmantina.

Veterano en su profesión y curtido, entre otras cosas, como corresponsal en varias guerras, ha fallecido a una edad temprana, con apenas 56 años. Consciente de su irremediable fallecimiento, ha dejado escrita una carta de despedida, que reproduzco en su totalidad. Y lo hago porque su contenido, más allá de la emoción que transmite, resulta altamente interesante. Y resalto de ello dos cosas, con las que coincido. Una, que "objetividad no es sinónimo de neutralidad". Y la otra, que "para ser buen periodista es imprescindible ser una buena persona". Para los tiempos que corren, tienen mucho valor.

Que descanse en paz. He aquí la carta, publicada en elDiario.es:

"Querido lector, querida lectora. Te confieso que, por primera vez desde que soy periodista, desearía que no estuvieras leyendo mi artículo. Estoy seguro de que entiendes el motivo: si lo estás haciendo es que ya no ando por este mundo… ni por ningún otro. Me he muerto. ¡Joder!, qué fuerte resulta escribir esto, pero es así. Me he muerto y no quiero marcharme sin despedirme y compartir unas últimas reflexiones con vosotr@s.

He sido una persona muy afortunada. Lo fui desde que nací, porque lo hice en un país europeo que, aunque aún estaba sometido al yugo franquista, muy pronto comenzó a progresar económica, social y políticamente hasta convertirse en una nación del primer mundo. El azar y solo el azar hizo que mi destino fuera infinitamente más cómodo y fácil que el de cientos de millones de niños y niñas que ven la primera luz en regiones azotadas por el hambre, la pobreza y la guerra. En este momento tan duro por el que estoy pasando, creo que no tengo derecho a quejarme ni a lamentarme. ¿Cómo voy a victimizarme conociendo estas desigualdades e injusticias históricas? ¿Cómo puedo lamentar mi suerte viendo lo que está ocurriendo, ahora mismo, en África, Afganistán, Ucrania, Yemen, Irán o Gaza? Gaza, Cisjordania… Palestina… No te lo puedo asegurar porque no sé qué ocurrirá, pero creo que mi último pensamiento, la última imagen que pasará por mi cerebro antes de apagarse será la de los niños masacrados en Gaza y la de los palestinos supervivientes afrontando un terrible futuro. Lo que sí sé es que me iré sin comprender las razones por las que la comunidad internacional ha decidido permanecer impasible mientras Israel perpetra un genocidio delante de sus narices… transmitido en directo, minuto a minuto, masacre a masacre.

He sido una persona muy afortunada porque mis padres y mi hermano me educaron para ser libre y tener una mentalidad crítica. Crecer en una familia humilde, en un barrio obrero de Madrid, me inculcó unos valores que me marcaron para siempre. Unos valores que se vieron mejorados y reforzados gracias a la personalidad, fortaleza, inteligencia y bondad de mi eterna compañera de vida. Decidí ser periodista porque realmente creía que informando con rigor y honestidad se podía mejorar este mundo. Lo creía y lo sigo creyendo. Soy consciente de que en mi carrera profesional he cometido errores, he tragado con algunas cosas (creo que pocas) que debería haber rechazado y que no he sido, ni mucho menos, un periodista perfecto. Pese a ello, miro hacia atrás y lo que veo no me disgusta. Puedo decir que nunca, nunca he mentido ni he manipulado ni he ocultado información. Siempre que he informado, ya fuera desde Madrid, Bilbao, Sevilla, Kabul, Jerusalén o Bagdad, he intentado ser crítico con el poder, he intentado contar lo que pasaba y he intentado dar voz a quienes no la tenían. Voz a las víctimas, crítica para los verdugos. Sin equidistancias. Sin ambigüedades. Por ello, estoy especialmente orgulloso de no haber ascendido todo lo que habría podido ascender e incluso de haber sido despedido por intentar ser fiel a mis principios. De veteranos colegas de profesión aprendí las, que yo considero, dos máximas del periodismo:

1.- Objetividad no es sinónimo de neutralidad. Contar la realidad con objetividad te obliga, casi siempre, a no ser neutral. Si hay un agresor y un agredido, un mentiroso y un honesto, un corrupto y un honrado, tu misión es describir esa situación con claridad y contundencia. Harto estoy de quienes creen que ser periodista es contar, sin filtros, la versión de ambas partes, sin plantearse la veracidad de las mismas o, lo que es peor y más frecuente, sabiendo que una de ellas es incierta.

2.- Para ser buen periodista es imprescindible ser una buena persona.

Yo siempre añado una tercera máxima. El periodismo no es una profesión más. De nuestro trabajo depende que la sociedad pueda ejercer su derecho a estar bien informada. De nuestro trabajo, aunque no solo de él, depende la libertad, la igualdad y la democracia. Por eso no caben excusas para mentir u ocultar. En caso de hacerlo se nos deberían exigir responsabilidades profesionales e incluso penales. Deberíamos ser como los jueces (léase “como deberían ser los jueces”), a los que se les puede imputar y castigar por prevaricación, pero, para ello, también tendríamos que tener unas condiciones de estabilidad y dignidad laboral acordes a nuestra responsabilidad. En cualquier caso y por muy precaria que sea su situación, aquí va mi último consejo a mis colegas, especialmente a los más jóvenes: no toleréis la manipulación, no os autocensuréis, no os refugiéis bajo la excusa del miedo a perder el trabajo… luchad el enfoque de cada noticia. Sed objetivos, no neutrales. Sed buenos periodistas siendo buenas personas.

Son muchos los periodistas que actúan así, contra viento y marea. Tengo el privilegio de que algunos de ellos y de ellas sean, además, amigos. A todos y todas os mando un enorme abrazo y, sobre todo, os doy las gracias por ser como sois. No cambiéis nunca. Merece la pena.

Al resto, a los mercenarios de la información, solo os lanzo dos preguntas: ¿Os compensa el dinero y/o la fama que ganáis a cambio del daño que provocáis? ¿Podéis dormir tranquilos después de hacer lo que hacéis? Nunca es tarde para hacer lo correcto.

He sido afortunado porque he conocido la política desde dentro y desde fuera. He visto miserias, egos desorbitados y sectarismo, pero también grandeza. Si algo aprendí en mi vida es que ¡no!, no todos los políticos son iguales. Hay hombres y mujeres que, realmente, creen que su misión es mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y ciudadanas que les votaron y que no les votaron. Para ellos, estar en política no es ningún chollo: estar expuesto permanentemente al foco mediático, a los insultos, al escrutinio de cada uno de sus actos, al acoso a sus familias… Casi todos podrían ganar más dinero en la empresa privada sin tener que soportar ese desorbitado precio personal que les supone el cargo.

Es obvio que hay también otros políticos, demasiados, movidos por intereses mucho más espurios como la corrupción y el ansia infinita de poder. Hay que luchar contra ellos, cambiar innumerables cosas y mejorar todo el sistema, pero hay que hacerlo desde la propia política. Hay que hacerlo desde la política porque todo en la vida es política o está condicionado por ella. Cuidado, por tanto, con quienes arremeten contra ella, contra los partidos, los sindicatos y la democracia. La alternativa a la democracia es la dictadura, aunque la bauticen con cualquier atractivo eufemismo. La alternativa a los partidos y a los sindicatos es el partido único y el sindicato vertical. Hay mucho, muchísimo que mejorar, pero el camino no es el que nos muestra la extrema derecha mundial.

He sido afortunado por dedicar la última etapa de mi vida profesional a investigar y difundir la historia reciente de nuestro país. Conocer a supervivientes de los campos de concentración nazis y de los campos de concentración franquistas, así como a sus familiares, ha sido uno de los mejores regalos que me ha dado la vida. Las víctimas del nazismo y de otras dictaduras no dejaron de repetir que el fascismo no había muerto, que seguía agazapado esperando el momento de resurgir. Por eso era, es y será tan importante conocer la Historia. Mirar atrás es la mejor forma de afrontar el presente, no repetir errores y estar preparado para las amenazas futuras. Mirar atrás te demuestra que la libertad, la vida y la democracia nunca están garantizadas y, por tanto, debemos luchar, cada día, por preservarlas. De alguna manera, ese convencimiento es el que me llevó a escribir la que será mi única novela. En ella intento advertir de lo que se os viene encima si no lo remediáis. Aunque se publicó recientemente, la pensé y redacté cuando Trump aún no había ganado las elecciones y yo creía tener una larga vida por delante. Repasándola ahora, me suena a testamento del que no tocaría ni una coma. Por favor, por vuestro bien, creed a Anne Watts.

Termino ya. Una persona joven, muy querida, que era consciente de que su final podía llegar en cualquier momento, me dijo: “La vida es un privilegio”. Entonces no supe valorar sus palabras. Querido lector, lectora: exprime la vida, sé feliz, valora lo que de verdad importa, huye de lo tóxico y practica la empatía… mucha empatía.
Me voy dando las gracias a todo el personal de la sanidad pública española que personifico en la que ha sido mi oncóloga hasta el final, una persona admirable y una profesional inmensa, la doctora Verónica Calderero. Gracias a todos y todas por el trato y la atención exquisita que me habéis dado. Me concedisteis una prórroga que he aprovechado al máximo. Gracias también a los científicos que trabajan para mejorar y alargar nuestra existencia. Gracias, en general, a lo que llamamos “lo público”. La sanidad, la educación y el resto de servicios públicos marcan la diferencia entre una sociedad justa e igualitaria y una masa de individuos gobernados por la ley de la selva".

martes, 3 de febrero de 2026

La Luna llena en la poesía



Luna llena en Semana Santa

Denso, suave, el aire
orea tantas callejas,
plazuelas, cuya alma
es la flor del naranjo.

Resuenan cerca, lejos,
clarines masculinos
aquí, allí la flauta
y oboe femeninos.

Mágica por el cielo
la luna fulge, llena.
Luna de parasceve.
Azahar, luna, música,

Entrelazados, bañan
la ciudad toda. Y breve
tu mente la contiene
en sí, como una mano

amorosa. ¿Nostalgias?
No. Lo que así recreas,
es el tiempo sin tiempo
del niño, los instintos

aprendiendo la vida
dichosamente, como
la planta nueva aprende
en suelo amigo. Eco

que, a la doble distancia,
generoso hoy te vuelve,
en la leyenda, a tu origen.
Et in Arcadia ego.

(Luis Cernuda)


Son de negros en Cuba

Cuando llegue la luna llena iré a Santiago de Cuba,
iré a Santiago,
en un coche de agua negra
iré a Santiago.
Cantarán los techos de palmera
iré a Santiago.
Cuando la palma quiere ser cigüeña,
iré a Santiago.
y cuando quiere ser medusa el plátano,
iré a Santiago.
Iré a Santiago
con la rubia cabeza de Fonseca.
Iré a Santiago.
Y con la rosa de Romeo y Julieta
iré a Santiago.
Mar de papel y plata de monedas.
Iré a Santiago.
¡Oh Cuba! ¡Oh ritmo de semillas secas!
Iré a Santiago.
¡Oh cintura caliente y gota de madera!
Iré a Santiago.
Arpa de troncos vivos. Caimán. Flor de tabaco.
Iré a Santiago.
Siempre he dicho que yo iría a Santiago
en un coche de agua negra.
Iré a Santiago.
Brisa y alcohol en las ruedas,
iré a Santiago.
Mi coral en la tiniebla,
iré a Santiago.
El mar ahogado en la arena,
iré a Santiago
Calor blanco, fruta muerta,
iré a Santiago.
¡Oh bovino frescor de cañavera!
¡Oh Cuba! ¡Oh curva de suspiro y barro!
Iré a Santiago.

(Federico García Lorca)


Luna llena

¡Luna llena, luna llena
Tan oronda,
tan redonda,
en esta noche serena!

Alegre luna de marzo
tras el azul de la sierra,
tu eres un panal de luz
que labran blancas abejas.
Sobre los pinos del monte,
madona, sobre la piedra
del áspero Guadarrama,
miras mi ventana abierta.

Yo te veo, clara luna
siempre pensativa y buena,
con tus tijeras de plata
cortando el azul en vendas
o hilando la seda fina
de tus gusanos de seda.

Tu y yo, silenciosamente,
trabajamos, compañera,
en esta noche de marzo,
hilo a hilo, letra a letra
¡con cuanto amor! mientras duerme
el campo de primavera!

(Antonio Machado)


Luna llena

Fuera del mundo, ausente,
mellada contra andamios,
has nacido otra noche
con tus venas azules,
igual que un globo inflado,
luna llena.
Globo inflado te llamo,
otros rostro de muerta,
nave, farol, pandero,
o blanca rebanada
o novia o meretriz
te llamaron por turno.
A tu luz se acogieron deslumbrados,
tristes y balbucientes
los poetas,
frioleros y turbios,
estremecidos, los enamorados.

Te invocaron sin tregua
a lo largo de un río subterráneo
de palabras marchitas
que viene desde Safo y Rosalía
a morir en mi boca.

Jugamos a invocarte,
levantamos antorchas de mentira
que sólo manosean tu vestido de tul.
Y tú, intacta y desnuda,
te escapas, luna llena,
subiendo apenas perceptiblemente,
navegando la noche con oblicuo reflejo,
como si nos oyeras, como si nos miraras.

Nadie te alcanzará,
ni por tu hueco abierto a incógnitos paisajes
ha atravesado nadie.
Tú rozas con tu luz la otra ladera.

(Carmen Martín Gaite)


Noche de luna llena

Noche blanca en que el agua cristalina
duerme queda en su lecho de laguna
sobre la cual redonda llena luna
que ejército de estrellas encamina

vela, y se espeja una redonda encina
en el espejo sin rizada alguna;
noche blanca en que el agua hace de cuna
de la más alta y más honda doctrina.

Es un rasgón del cielo que abrazado
tiene en sus brazos la Naturaleza;
es un rasgón del cielo que ha posado

y en el silencio de la noche reza
la oración del amante resignado
sólo al amor, que es su única riqueza.

(Miguel de Unamuno)

viernes, 30 de enero de 2026

Vídeo de la presentación en Bonanza del libro Manuel Abel Romero (1905-1936): más sobre la vida y el asesinato del maestro de Zahara de los Atunes


La cadena Costa Noroeste Televisión de Sanlúcar de Barrameda ha publicado en su totalidad el acto de presentación en Bonanza del libro Manuel Abel Romero (1905-1936): más sobre la vida y el asesinato del maestro de Zahara de los Atunes (Cádiz, Mancomunidad de La Janda, 2025). 


Reitero mi agradecimiento al Foro por la Memoria de Sanlúcar de Barrameda, que organizó el acto, y a la Asociación de Mujeres Ager-Veneriensis de Bonanza, que cedió su salón para que se pudiera llevar a cabo; a los familiares de Manuel Abel Romero que se desplazaron desde distintos municipios de Cádiz, Huelva, Sevilla y Madrid; al resto de personas, principalmente de Sanlúcar de Barrameda, que asistieron; a Paco Guerrero, vicepresidente de la Mancomunidad de La Janda; y a Costa Noroeste de Sanlúcar.

Así mismo, quien quiera acceder al contenido del libro, puede hacerlo a través del portal digital Todos (...) los Nombres.

Y, por último, invito a ver el vídeo.


(Fotografía: Felisa Rico Amores).

jueves, 29 de enero de 2026

Seis poemas por la Paz


No hay camino para la paz, la paz es el camino.
(Mahatma Gandhi)


Reflexión sobre la paz

Este poema sería lo que me pides, acerca de una reflexión sobre la paz:

Tengo una flor
de la que no sé el nombre
En el balcón,
en común acuerdo
con otros aromas:
la flor del beso, un rosal,
una mata de hierba luisa
Pero esos son prodigios
de la mañana siguiente;
es que esta flor
generó hojas de verde
asombro,
minúsculas y leves
No la amenazan bombas
ni románticos vientos,
ni misiles, o tornados,
ni ella sabe, aunque esté cerca,
de la sal inversa
que el mar trae
Y el cielo azul de Otoño
fingiendo Verano
es para ella una bendición,
con la poca agua
que le dio
Debe ser esto
una especie de paz:
un secreto botánico
de la luz

(Ana Luisa Amaral)


Mi partido es la Paz…

Mi partido es la Paz.
Yo soy su líder.
No pido votos,
pido botas para los descalzos
-que todavía hay muchos.

(Gloria Fuertes)


Son de paz

Vigílate a ti mismo
cuando hables de paz.

Que no lleguen los himnos victoriosos
donde el amor no llega.
Que no te hagan injusto tus verdades
igual que tus mentiras.
Que el miedo no te obligue a ser valiente.
Va contigo la sombra que te ve
cuando cierras los ojos
y miras a otra parte.
Va en silencio contigo tu silencio.
No olvides que el cinismo
flota como un ahogado,
que las guerras crueles
necesitan de ti.

(Luis García Montero)


Oda a la Paz

Paz para los crepúsculos que vienen,
paz para el puente, paz para el vino,
paz para las letras que me buscan
y que en mi sangre suben enredando
el viejo canto con tierra y amores,
paz para la ciudad en la mañana
cuando despierta el pan, paz para el río
Mississippi, río de las raíces:
paz para la camisa de mi hermano,
paz en el libro como un sello de aire,
paz para el gran koljós de Kíev,
paz para las cenizas de estos muertos
y de estos otros muertos, paz para el hierro
negro de Brooklyn, paz para el cartero
de casa en casa como el día,
paz para el coreógrafo que grita
con un embudo a las enredaderas,
paz para mi mano derecha,
que sólo quiere escribir Rosario:
paz para el boliviano secreto
como una piedra de estaño, paz
para que tú te cases, paz para todos
los aserraderos de Bío Bío,
paz para el corazón desgarrado
de España guerrillera:
paz para el pequeño Museo de Wyoming
en donde lo más dulce
es una almohada con un corazón bordado,
paz para el panadero y sus amores
y paz para la harina: paz
para todo el trigo que debe nacer,
para todo el amor que buscará follaje,
paz para todos los que viven: paz
para todas las tierras y las aguas.

Yo aquí me despido, vuelvo
a mi casa, en mis sueños,
vuelvo a la Patagonia en donde
el viento golpea los establos
y salpica hielo el Océano.
Soy nada más que un poeta: os amo a todos,
ando errante por el mundo que amo:
en mi patria encarcelan mineros
y los soldados mandan a los jueces.
Pero yo amo hasta las raíces
de mi pequeño país frío.
Si tuviera que morir mil veces
allí quiero morir:
si tuviera que nacer mil veces
allí quiero nacer,
cerca de la araucaria salvaje,
del vendaval del viento sur,
de las campanas recién compradas.
Que nadie piense en mí.
Pensemos en toda la tierra,
golpeando con amor en la mesa.
No quiero que vuelva la sangre
a empapar el pan, los frijoles,
la música: quiero que venga
conmigo el minero, la niña,
el abogado, el marinero,
el fabricante de muñecas,
que entremos al cine y salgamos
a beber el vino más rojo.

Yo no vengo a resolver nada.

Yo vine aquí para cantar
y para que cantes conmigo.

(Pablo Neruda)


Pido la paz y la palabra

Escribo
en defensa del reino
del hombre y su justicia. Pido
la paz
y la palabra. He dicho
“silencio”,
“sombra”, “vacíos”
etc.
Digo
“del hombre y su justicia”,
“océano pacífico”,
lo que me dejan.
Pido
la paz y la palabra.

(Blas de Otero)


Paz

Vamos hacia los árboles... el sueño
Se hará en nosotros por virtud celeste.
Vamos hacia los árboles; la noche
Nos será blanda, la tristeza leve.

Vamos hacia los árboles, el alma
Adormecida de perfume agreste.
Pero calla, no hables, sé piadoso;
No despiertes los pájaros que duermen.

(Alfonsina Storni)

Alex Pretti, nueva víctima mortal del fascismo en EEUU, y una canción de Bruce Springsteen que lo denuncia


Filadelfia fue escenario hace unos días de un nuevo asesinato de las patrullas del ICE, las siglas en inglés del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas. Esta vez la víctima ha sido Alex Pretti, que estaba grabando con su móvil las atrocidades que estaban cometiendo los agentes federales contra inmigrantes de la ciudad. Era un enfermero de cuidados intensivos, solidario con las gentes humildes y opuesto al fascismo rampante que se va instalando en EEUU. Durante su detención sufrió varios disparos a bocajarro. Y la excusa, una vez más, ha sido que intentó usar su pistola contra los agentes. No fue así, como lo demuestran los vídeos que se han difundido.


Tal ha sido el escándalo, que la conservadora y todopoderosa National Rifle Association of America [Asociación Nacional del Rifle de América] ha tenido que salir a desmentir las acusaciones. Y hasta el propio Donald Trump, que en un primer momento se lanzó en tromba contra Pretti, llamándolo de pistolero, ha tenido que recular y permitir que se investigue el caso.

Las calles de muchas ciudades de EEUU están siendo testigos de situaciones, en cierta medida, inverosímiles. Las acciones violentas de las patrullas de distintas fuerzas federales (policía, ejército...) contra las personas migrantes se están encontrando con una resistencia pacífica y solidaria de una parte de la población. Estas personas (de origen latinoamericano, africano, asiático...) son las víctimas principales, porque en un buen número están siendo deportadas, pero también hay víctimas estadounidenses, como ocurrió hace unas semanas con Renee Good y ahora con Alex Pretti.

En otros ámbitos, como el de la cultura, las reacciones van en aumento. Lo ha hecho, por ejemplo, Bruce Springsteen, que ha lanzado su canción "Streets of Minneapolis". Como el cantante ha declarado en el momento de su presentación pública:

"Escribí esta canción el sábado, la grabé ayer y la presento hoy en respuesta al terror estatal que asola la ciudad de Minneapolis".

Un grito, en fin, contra la nueva barbarie fascista que se está instalando en EEUU y busca propagarse por el mundo.

He aquí la letra:

Through the winter’s ice and cold
Down Nicollet Avenue
A city aflame fought fire and ice
‘Neath an occupier’s boots
King Trump’s private army from the DHS
Guns belted to their coats
Came to Minneapolis to enforce the law
Or so their story goes
Against smoke and rubber bullets
By the dawn’s early light
Citizens stood for justice
Their voices ringing through the night
And there were bloody footprints
Where mercy should have stood
And two dead left to die on snow-filled streets
Alex Pretti and Renee Good

Oh our Minneapolis, I hear your voice
Singing through the bloody mist
We’ll take our stand for this land
And the stranger in our midst
Here in our home they killed and roamed
In the winter of ’26
We’ll remember the names of those who died
On the streets of Minneapolis

Trump’s federal thugs beat up on
His face and his chest
Then we heard the gunshots
And Alex Pretti lay in the snow, dead
Their claim was self defense, sir
Just don’t believe your eyes
It’s our blood and bones
And these whistles and phones
Against Miller and Noem’s dirty lies

Oh our Minneapolis, I hear your voice
Crying through the bloody mist
We’ll remember the names of those who died
On the streets of Minneapolis

Now they say they’re here to uphold the law
But they trample on our rights
If your skin is black or brown my friend
You can be questioned or deported on sight

In chants of ICE out now
Our city’s heart and soul persists
Through broken glass and bloody tears
On the streets of Minneapolis

Oh our Minneapolis, I hear your voice
Singing through the bloody mist
Here in our home they killed and roamed
In the winter of ’26
We’ll take our stand for this land
And the stranger in our midst
We’ll remember the names of those who died
On the streets of Minneapolis
We’ll remember the names of those who died
On the streets of Minneapolis

[A través del hielo y el frío del invierno
Por la avenida Nicollet
Una ciudad en llamas luchó contra fuego y hielo
Bajo las botas de un ocupante
El ejército privado del rey Trump del DHS
Con armas colgadas de sus abrigos
Llegó a Minneapolis para hacer cumplir la ley
O eso dicen
Contra el humo y las balas de goma
Con la primera luz del amanecer
La ciudadanía se alzó por la justicia
Sus voces resonaron en la noche
Y había huellas sangrientas
Donde debería haber misericordia
Y dos muertos dejados a su suerte
En calles cubiertas de nieve
Alex Pretti y Renee Good

Oh, nuestra Minneapolis, escucho tu voz
Cantando a través de la niebla sangrienta
Defenderemos esta tierra
Y al extranjero entre nosotros
Aquí, en nuestra casa, mataron y deambularon
En el invierno del 26
Recordaremos a quienes murieron
En las calles de Minneapolis

Los matones federales de Trump golpearon
Su rostro y su pecho
Luego, se escucharon los disparos
Y Alex Pretti yacía muerto en la nieve
Afirmaron que fue defensa propia, señor
No crea lo que ven sus ojos
Son nuestra sangre y nuestros huesos
Y estos silbatos y teléfonos
Contra las sucias mentiras de Miller y Noem

Oh, nuestra Minneapolis, escucho tu voz
Llorando a través de la niebla sangrienta
Recordaremos a quienes murieron
En las calles de Minneapolis

Dicen que están aquí para hacer cumplir la ley
Pero pisotean nuestros derechos
Si tu piel es negra o morena, mi amigo
Pueden interrogarte o deportarte en el momento
Entre cantos de “fuera ICE”
El corazón y el alma de nuestra ciudad persisten
Entre vidrios rotos y lágrimas sangrientas
En las calles de Minneapolis

Oh, nuestra Minneapolis, escucho tu voz
Cantando a través de la niebla sangrienta
Defenderemos esta tierra
Y al extranjero entre nosotros
Aquí, en nuestra casa, mataron y deambularon
En el invierno del 26
Recordaremos a quienes murieron
En las calles de Minneapolis]

(Origen del texto original de la canción y de la traducción: Milenio).


martes, 27 de enero de 2026

Sobre la sentencia que anula la decisión de retirar a José María Pemán el título de Hijo Predilecto de Cádiz


Hace unos días el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía hizo pública la anulación del acuerdo plenario del Ayuntamiento de Cádiz, de diciembre de 2021, por el que se retiraba a José María Pemán el título de Hijo Predilecto de la ciudad, que le fue concedido en 1955. En la sentencia se hace alusión a que el acuerdo, que se había basado en la ley de Memoria Histórica, no estuvo ajustado a derecho, ya que carecía de la motivación necesaria.

Fue en 2015 cuando la figura de José María Pemán volvió a salir a la palestra, después que el pleno del Ayuntamiento de Jerez de la Frontera decidiera retirar el busto del escritor situado en el Teatro Villamarta de la ciudad. Por ese motivo escribí el artículo "¿Fue Pemán fascista, misógino y asesino?" (también publicado, entre otros, en el diario digital Rebelión), en el que mostraba mi apoyo a esa decisión y argumentaba los motivos por los que lo hacía.

Con anterioridad al inicio de la Guerra Española José María Pemán se mostró como un intelectual monárquico, de corte autoritario y católico integrista. Eso supuso que apoyara la dictadura primorriverista y que luego mostrara su oposición a la II República. Iniciada la guerra en julio de 1936, apoyó desde el primer momento al bando sublevado. Y así se expresó al poco del golpe militar desde los micrófonos de Radio Jerez:

"Una guerra, que por dura que sea, yo os digo que era necesaria y conveniente (...). La idea de turno político ha sido sustituida para siempre por la idea de exterminio y de expulsión, única válida frente a un enemigo que está haciendo en España un destrozo como jamás en la Historia nos lo causó ninguna nación invasora".

En octubre asumió la presidencia de la Comisión de Cultura y Enseñanza, que tenía por entonces rango de ministerio, y en 1937 se afilió a FET y de las JONS. Desde la citada Comisión ordenó, entre otras cosas, todo lo referente a la depuración de buena parte del personal docente en todos sus niveles. De una instrucción de octubre de 1936, y firmada por él, salieron palabras como éstas:

“Es necesario garantizar a los españoles, que con las armas en la mano y sin regateos en los sacrificios y sangre salvan la causa de la civilización, que no se volverá a tolerar, ni menos a proteger y subvencionar, a los envenenadores de! alma popular primeros y mayores responsables de todos los crímenes y destrucciones que sobrecogen al mundo y han sembrado de duelo la mayoría de los hogares honrados de España”.

Fue autor del apocalíptico Poema de la Bestia y el Ángel, publicado en 1938, entre cuyos versos pueden leerse loas al imperio pasado y al Franco incipiente, la omnipresencia del catolicismo, la misoginia hacia las "rojas", una alusión al Führer...:

"Y este que nace es año milenario
de espantoso terror. El viejo duelo
de la Nada y el Ser, como en el cielo
antes del Tiempo, como en el Calvario
en mitad de las horas, ha encendido
su batalla de nubes y de estrellas.
Se desatan las fuentes de los males.
Tornan, crujientes, las elementales
potencias a sus duelos y querellas.
El año es de porfías
y es de muerte su signo,
quieren tapar como en lejanos días
las alas puntiagudas del Maligno
los ojos de jacinto del Mesías.

(...)

Se da tierra a los huesos de Monte Arruit. Es la hora
de los nuevos romances y del épico afán.
La sonrisa de Franco se adelanta a la aurora:
y la mañana dora su espada en el Uisán.

(...)

Así gritan, al fondo de la calleja oscura,
los bramidos de las fieras,
de mil hombres borrachos de locura
y mil sucias rameras,
en furia de sexo hambriento y sin ternura.

(...)

'A ti te toca España';
ha escrito con palabra de trueno el Señor.

La gran lección de España fue aquella de sentarse
sobre las piedras milenarias y
las tumbas: y estarse allí consigo mismo y Dios.

Y ahora este Viejo Mundo del Occidente, empieza
a embridar sus corceles, y a darle la razón.

El César se sentado bajo el arco de Tito,
el Füher se ha metido por las selvas adentro.

(...)

Libertad y Realeza; Jerarquía entre hermanos;
cetro florido en rosas… ¡eso es ser español!".

Las reacciones sobre la sentencia del TSJA no se han hecho esperar. Desde la derechona, como es lógico, sienten satisfacción. Desde la izquierda, sin embargo, se habla de una judicatura que actúa con  parcialidad, de escándalo, de mirar para otro lado... 

Y por mi parte, me quedo con lo que escribí en 2015:

"Decir que José María Pemán fue un fascista, teniendo en cuenta su participación activa en el bando sublevado durante la Guerra Civil y, al menos, durante los primeros años de la postguerra, resulta evidente. Decir que fue misógino, tampoco resulta errado. ¿Y asesino? Lo que no se puede hacer es negar la responsabilidad que tuvo como partícipe de las decisiones políticas desde su puesto de miembro de la Comisión Técnica del Estado y como propagandista de quienes provocaron esos años de plomo y sangre. Sobre sus méritos literarios, que cada cual los disfrute, si es que puede".

domingo, 25 de enero de 2026

Intervención de Ifigenia Bueno en la presentación del libro sobre Manuel Abel Romero


El pasado viernes Bonanza acogió al presentación de mi libro Manuel Abel Romero (1905-1936): más sobre la vida y el asesinato del maestro de Zahara de los Atunes. Tuvo lugar en el salón de la Asociación de Mujeres Ager-Veneriensis, cuya presidenta, Loli Rodríguez Galán dio la bienvenida a las personas asistentes. Ifigenia Bueno, del Foro por la Memoria de Sanlúcar de Barrameda, fue la encargada de  hacer la presentación del libro. Éstas fueron sus palabras.   


"Buenas tardes a todos y todas, os doy la bienvenida a Jesús Montero, autor del libro y a Francisco Guerrero, compañero memorialista de la Mancomunidad de la Janda.

No estamos hoy en Bonanza simplemente para presentar un libro, ni para cumplir con un acto cultural más en la agenda. Estamos aquí para nombrar una injusticia, para traer al presente una historia que fue silenciada de forma deliberada y que sigue sin una reparación real.

Porque la memoria democrática no es una cuestión del pasado. Es una tarea
pendiente del presente.

El libro que hoy presentamos, Manuel Abel Romero (1905–1936), nos habla de una persona concreta, con nombre y apellidos, pero también de algo mucho más amplio: de la violencia política organizada que el franquismo ejerció contra quienes representaban la educación pública, el pensamiento crítico y la dignidad de la escuela republicana.

Manuel Abel Romero nació aquí, en Bonanza, en 1905. Fue maestro en Zahara de los Atunes. En agosto de 1936, mientras se encontraba de vacaciones en su casa familiar de este barrio, fue detenido y posteriormente asesinado en Puerto Real.

Conviene decirlo con claridad, sin eufemismos ni excusas históricas: no lo mataron por estar en el lugar equivocado ni por el caos de una guerra, lo asesinaron porque era maestro, porque era republicano y porque formaba parte de una escuela pública que enseñaba a pensar. 

Ese fue su delito.

Y el propio prólogo de este libro lo deja muy claro. Dice así:

“Sabíamos que Manuel Abel Romero fue asesinado durante el llamado ‘verano caliente del 36’, un hecho reconocido desde el primer momento por las  propias autoridades golpistas, que lo justificaron mediante la aplicación del bando de guerra. Sabíamos también que, incluso después de muerto, fue sometido a un proceso de depuración profesional que concluyó con su expulsión del cuerpo de Magisterio”.

No solo lo asesinaron. Lo borraron administrativamente. Necesitaban que no constara ni siquiera como maestro, porque la educación pública era uno de los principales enemigos del nuevo régimen. La depuración post mortem es una forma de violencia de Estado continuada

El franquismo entendió muy pronto que para imponerse no bastaba con ganar militarmente. Había que destruir la educación pública, eliminar a quienes enseñaban a leer el mundo con espíritu crítico, a quienes abrían horizontes a los hijos e hijas de la clase trabajadora.

Por eso la represión contra el magisterio fue sistemática. No fue una suma de excesos ni de venganzas personales. Fue una estrategia política consciente: depuraciones, expulsiones, cárcel y asesinato. Eliminar a los maestros era una forma de castigar al pueblo entero. 

Cuando se elimina al maestro, no se silencia solo a una persona: se condena a generaciones enteras a la obediencia, al miedo y a la ignorancia.

No es casual que este acto se celebre aquí, en Bonanza. No estamos en un lugar neutro. Estamos en un barrio popular, marinero, obrero, en el lugar donde nació Manuel Abel Romero y del que fue arrancado. Volver a nombrarlo aquí es un acto de reparación simbólica, pero también de justicia.

Queremos agradecer de manera especial a la Asociación Ager Veneriensis Bonanza, no solo por la cesión del local, sino por su compromiso con la memoria democrática y con la dignidad de este barrio.

Agradecemos también a la Mancomunidad de La Janda y a la Diputación de Cádiz su apoyo a la publicación de este libro, recordando algo que no deberíamos tener que repetir: la memoria democrática es una obligación de las instituciones  públicas, no un favor ni una concesión.

Y, cómo no, a todos los familiares de Manuel Abel, que han sabido guardar su
memoria, y con sus testimonios, documentos y la investigación en archivos, han servido para poner nombres, fechas y responsabilidades, y eso es esencial, porque sin verdad no hay justicia y sin justicia no hay reparación.

Con este acto no solo presentamos un libro. Reivindicamos a Manuel Abel Romero y a tantos maestros y maestras represaliados por un régimen que quiso destruir la educación pública para dominar conciencias.

Mientras haya fosas sin abrir, víctimas sin reconocer y discursos que blanquean el franquismo, nuestra democracia seguirá siendo incompleta.

La memoria no se hereda.

La memoria se ejerce.

Y hoy, aquí, en Bonanza, estamos ejerciéndola.

Muchas gracias".


(Fotografías: Felisa Rico Amores).

sábado, 24 de enero de 2026

En Bonanza, donde nació Manuel Abel Romero, el maestro de Zahara de los Atunes


Ayer estuve en Bonanza, Sanlúcar de Barrameda, presentando el libro Manuel Abel Romero (1905-1936): más sobre su vida y asesinato. El acto estuvo organizado por el Foro de la Memoria Democrática de Sanlúcar de Barrameda y se celebró en la sede de la Asociación de Mujeres Ager-Veneriensis. Su presidenta, Loli Rodríguez Galán, dio la bienvenida a las personas asistentes, que llenaron el salón. Luego pidió un minuto de silencio por las víctimas del accidente ferroviario en Adamuz.

Tuve la compañía y el calor de Cristina, de su padre, Eugenio Abel Maroto, sobrino del maestro, y de numerosos familiares, que, además de Sanlúcar, se desplazaron desde distintos lugares: Chipiona, Huelva, Almonte, La Rinconada, Madrid...  También estuvieron Ifigenia Bueno y Eugenio Pérez, miembros del Foro sanluqueño, y Paco Guerrero, vicepresidente de la Mancomunidad de La Janda.

Ifigenia Bueno fue la encargada de hacer la presentación del libro, cuyo contenido reproduciré en otra entrada. 

En mi intervención fui exponiendo a grandes rasgos el contenido del libro: sus orígenes en Bonanza; su dedicación a la enseñanza como maestro desde 1930, primero en Fonteta-Alllande (Asturias) y luego, desde 1931, en Zahara de los Atunes; su entrega en favor de las personas humildes, sus amistades y hasta sus problemas en el pueblo costero gaditano; su detención el fatídico 22 de agosto de 1936 en Bonanza, cuando disfrutaba de sus vacaciones con la familia, por un carabinero de Vejer de la Frontera conocido como "el Choco"; su inmediato traslado a Puerto Real, en cuyo término municipal lo asesinaron e hicieron desaparecer; el hecho de que un día antes fuera asesinado en Barbate Francisco Tato Anglada,  alcalde pedáneo, sobre lo que se ha manifestado que fue llevado a cabo por un carabinero con el mismo apodo; su depuración como maestro, después de haber fallecido, y finalmente su separación y baja definitiva en el escalafón.


Recordé, así mismo, algunas frases que, por escrito u oralmente, pronunciaron los que fueron responsables de su castigo. Como la que José María Pemán, al frente de la Comisión de Cultura y Enseñanza, reflejó en una instrucción dada en octubre de 1936

"no se volverá a tolerar, ni menos a proteger y subvencionar, a los envenenadores del alma popular primeros y mayores responsables de todos los crímenes y destrucciones que sobrecogen al mundo y han sembrado de duelo la mayoría de los hogares honrados de España".

O ese informe emitido desde Barbate en enero de 1938, en el que se reflejó que

"fallecio al principio del glorioso movimiento Salvador de España victima de sus yerros"

O las palabras que Pedro Sainz Rodríguez, ministro de Educación Nacional desde enero de 1938, pronunció durante los años de la Transición ante un conocido periodista, dirigiéndose en estos términos a las maestras y los maestros que sufrieron la represión:

"es que era gente muy mala, hijo mío, gente muy mala".
 
Cristina leyó el poema "Versos cortos al Maestro", que su padre escribió en noviembre del año pasado, inspirado por el acto que se celebró en Zahara de los Atunes. Ayer mismo me entregó otros cuatro poemas suyos, de los que no puedo por menos que dejar constancia a través de estos versos:

Maestro, tus Sueños ahora son nuestros Sueños; las olas traen hasta tu casa en Bonanza tus ansias de Libertad.

Al final del acto Eugenio Pérez nos hizo entrega a Cristina, como representante de la familia, y a mí de una cerámica del Foro.



(Fotografías, Felisa Rico Amores)