lunes, 30 de enero de 2023

Poemas de paz, poemas contra la guerra


La canción del soldado muerto

La Paz no se vislumbraba,
la guerra seguía allí.
Y nuestro soldado quiso
heroicamente morir.

El Káiser se puso furioso,
y dijo: "¡No puede ser!
¡Morir con tanto adelanto
implica un mal proceder!".

El cuerpo se deshacía
en lo hondo de la tierra,
y el Káiser dio una orden:
"¡Qué vuelva otra vez a la guerra!".

En comisión reunidos
los de la Sanidad,
Desenterraron los huesos
medio podridos ya.

"¡Levántate!", le ordenaron,
el cielo estaba azul,
y el rostro del soldado
volvióse hacia la luz.

Y sus cuencas vacías
a lo alto dirigió,
y un saludo a la patria
el buen soldado intentó.

Le echaron aguardiente
sobre el cuerpo en pudrición,
y apoyado en dos enfermeras
nuestro soldado avanzó.

El olor que despedía
era de tanta hediondez,
que un cura quemando incienso
fue necesario poner.

Encabezaba una banda
con su estruendo musical,
y el bravo soldado decía:
"Un, dos... De frente... ¡Marcha!".

Con blanco, rojo y negro
a la mortaja pintaron:
los colores de la patria
la mugre disimularon.

Llevando la delantera
iba un señor de frac,
detrás seguía el soldado:
"Un, dos... De frente... ¡Marcha!".

Los perros, gatos y burros
no pueden dejar de asistir,
también para ellos es válido
lo de "vences o morir".

La gente se halla ansiosa
por ver lo inesperado,
y el bravo soldado avanza
lo mismo que un mono drogado.

Las niñas en los balcones
se asoman sin menoscabo,
esplende en el cielo la luna,
y todos gritan "¡Bravo!".

Atraviesa el soldado los pueblos,
mas nadie lo alcanza a ver:
¡Hay tantos que lo rodean
vitoreándolo a más no poder!

Le bailan, le cantan en torno,
y a él nadie ya lo ve más;
quizás las estrellas lo vean
de lo alto del cielo, ¡quizá!

Después las estrellas se apagan,
la aurora se apresta a surgir,
y el bravo soldado está pronto,
por última vez, a morir.

(Bertolt Brecht, 1918)


Mientras los hombres mueren

Mientras los hombres mueren os digo yo, la que canta desoladas provincias del Duelo, que se me rompen sollozos y angustias contra barcos de ébano furibundo; y la fruta par de mis labios quema de suspiros porque los cielos se han dejado hincar imprecaciones sombrías.
A los hombres que mueren yo los sigo en su buscar por entre las raíces y los veneros fangosos, pues ellos y yo tenemos igual designio de ensueño debajo de la tierra.
¡Cállense todos los que no se sientan doblar de agonía hoy, día de espanto abrasado por teas de gritos, que esta mujer os dice que la muerte está en no ver, ni oír, ni saber, ni morir!

(Carmen Conde, 1936)


Tristes guerras

Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes. Tristes.

Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes. Tristes.

Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes. Tristes.

(Miguel Hernández, 1938-1941)


Canción de paz

A Pablo Picasso, que me envió una paloma

Una sílaba.
Una sílaba sola.
Una radiante sílaba sin tregua,
e sosegada piel y corazón de fuego,
está a tu puerta –mira- con una estrella humana
una dulce mirada de concordia.
Recoge su pureza,
su vuelo sobre raudos meridianos.
Otras sílabas viven en su breve
cintura melodiosa.
Yo, al pronunciarlas, digo:
hombre, creación, sonrisa, futuro, espiga, luz,
y en los labios me brota una paloma.

Una sílaba.
Una sílaba sola.
Tres letras comulgando con la vida.
Van de oriente a occidente,
de polo a polo, como un aura virgen,
entran en el hogar de la pobreza,
en el templo, la plaza y el palacio,
se posan en los hombros del anciano,
en el grávido vientre, sobre el sueño
de la novia fragante,
y en todas partes se derraman, dejan
un destello, un aroma, una esperanza.

Una sílaba.
Es una sola sílaba inocente.
Como un disparo suena en la garganta
y es un disparo que el amor dirige
a la muerte.
Los traficantes de la guerra quieren
destruir su plumaje, sepultarlo
entre tinieblas espantosas.
Pero
del árbol de la tierra nacen brazos,
de los valles del aire corazones
para impedir el crimen.
Mira el rostro
de aquella multitud: cantando avanza
al horizonte, suya es la alegría,
suya la fe que a la victoria lleva,
una noble victoria de tres letras.

Sin armas,
sin lamentos,
sin estragos.
Una sílaba.
Es una sola sílaba amorosa.
Acógela,
defiéndela.
A tu puerta
llamando está.
Jugar pudiera un niño
con su armonioso cuello de avecica,
y es tan grande y eterna como el mar.

(Juan Rejano, 1953)


Letanía de las ganancias de guerra

Dedicado a Ezra Pound

Estos son los hombres de las compañías que han sacado dinero de esta guerra
milnovecientossesentayocho Annodomini cuatromilochenta Hebraico
Estas son las corporaciones que se han beneficiado con el comercio de fósforo que abrasa la piel o de bombas fragmentadas en miles de punzantes agujas
Y en esta lista los millones ganados por cada mancomunidad manufacturadora
y aquí están las ganancias numeradas, catalogadas desde hace una década puestas en orden,
aquí nombrados los Padres en el gobierno de estas industrias teléfonos dirigiendo las finanzas,
Nombres de directores, hacedores de destinos, y los nombres de los accionistas de estos Agregados. Predestinados.
Y aquí están los nombres de sus embajadores en la capital, representantes ante la legislatura, aquellos que se sientan bebiendo en salones de hotel para persuadir,
y aparte, por orden, aquellos que dejan caer Anfetaminas con los militares, chismorrean, discuten, y persuaden
sugiriendo políticas, nombrando lenguajes proponiendo estrategias,
esto hecho con dinero como embajadores ante el Pentágono, consultores de los militares, pagados por su industria:
y estos son los nombres de los generales y capitanes militares, que así ahora trabajan para los fabricantes de bienes de guerra;
y encima de éstos, por orden, los nombres de los bancos combinados, trusts de inversión que controlan estas industrias:
Y estos son los nombres de los periódicos propiedad de estos bancos
Y estos son los nombres de las estaciones de radio propiedad de estos combinados;
y estos son los números de miles de ciudadanos empleados por las citadas empresas;
y el comienzo de esta relación es 1958 y el final 1968, que la estadística sea contenida  en una mente ordenada, coherente y definida,
y la primera forma de esta letanía comenzó el primer día de diciembre de 1967 y lleva más allá este poema sobre estos Estados.

(Allen Ginsberg, 1968)


Preguntas

Ya se han puesto en camino
la muerte y sus patrullas:
la muerte, esa aliada
de la guerra más sucia,
y con ella los cómplices
duchos en imposturas.
Dejan por los caminos
una imperial basura
y sus armas contestan
a todas las preguntas.

Patrañas y rapiñas
con la paz se camuflan
mientras la vida cuenta
sus muertes una a una.
La guerra es una patria
e horrible catadura
y el dios de los ejércitos
no retrocede nunca:
con sus armas contesta
a todas las preguntas.

(J.M. Caballero Bonald)


Una botánica de paz: visitación

Tengo una flor
de la que no sé el nombre
En el balcón,
en común acuerdo
con otros aromas:
la flor del beso, un rosal,
una mata de hierba luisa
Pero esos son prodigios
de la mañana siguiente;
es que esta flor
generó hojas de verde
asombro,
minúsculas y leves
No la amenazan bombas
ni románticos vientos,
ni misiles, o tornados,
ni ella sabe, aunque esté cerca,
de la sal inversa
que el mar trae
Y el cielo azul de Otoño
fingiendo Verano
es para ella una bendición,
con la poca agua
que le dio
Debe ser esto
una especie de paz:
un secreto botánico
de la luz.

(Ana Luísa Amaral)


La paz la quieren con guerra…

La paz la quieren con guerra
y la guerra con sangre

la paz de los jardines de paz
y la guerra de los criminales de guerra

declara la guerra a la guerra
para que la paz se tenga en paz
y haz que la paz no siga dando guerra

haz la paz a la guerra para
que la guerra descanse en paz. 

(Antonio Acevedo Linares)


(Imagen: tratamiento digital de obras de Otto Dix ["Cráneo"] y Cynde Soto). 

viernes, 27 de enero de 2023

La advertencia de Rafael Poch en su artículo "La gran ceguera"


La lectura de los artículos de Rafael Poch resultan en general gratificantes. Veterano corresponsal de prensa en países como la antigua URSS, China o Alemania, lo que nos transmite no nos deja indiferentes. Con él estamos ante un experto sobre las interioridades de esos países en distintos momentos históricos y, a la vez, del contexto internacional en el que interaccionan con otras potencias, como los EEUU o la Unión Europea. Desde hace un tiempo colabora con la revista digital
ctxt. Contexto y Acción, prestando una especial dedicación en los últimos meses a lo que está ocurriendo en torno a Ucrania. 

En su último artículo, "La gran ceguera", hace una clara advertencia de lo que considera que pueden ser las consecuencias de "la debacle estratégica" simultánea que están protagonizando las tres potencias que están actuando en el escenario ucraniano: Rusia, la UE y los EEUU.

De la primera escribe lo siguiente: "el estrepitoso fracaso de la 'corta guerra victoriosa' que el Kremlin esperaba alcanzar con el doble objetivo de que Occidente respetase sus “intereses de seguridad”, así como disciplinar a sus vecinos exsoviéticos de Eurasia de puertas afuera, y consolidar su régimen político de puertas adentro". 

De la UE no duda en decir que "se ha convertido en subalterna de la OTAN, donde manda Estados Unidos. El antiguo eje político europeo fundamental franco-alemán ha sido sustituido por el eje político-militar Washington / Londres / Varsovia / Kiev, que marca la línea a seguir. La Unión Europea de Maastricht ha muerto. Ha perdido, literalmente, su orientación y está extraviada en el mundo".

Y para el imperio de América del Norte le dedica esto: "Estados Unidos no tiene una estrategia para el nuevo mundo del siglo XXI. No se prepara para los cambios que están en marcha, sino que únicamente se resiste a ellos militarmente".  

Como colofón, no tiene empacho en sacar una conclusión que resulta más que preocupante: "A un año del inicio de la invasión [de Ucrania], asistimos a una debacle estratégica general de todas las partes implicadas y a una incertidumbre completa, pero la de Estados Unidos es, sin duda, la principal y la que mayores consecuencias tendrá porque nos está arrastrando a la tercera guerra mundial".

En el Post scriptum que Poch ha añadido al final del artículo hace mención de una forma breve a una encuesta que se ha realizado en varios países de la UE en torno a la guerra de Ucrania. Entre los datos que ofrece, destaca que el 48% de las personas encuestadas, frente al 32%, está a favor de que se ponga fin a la guerra, incluso si eso suponen pérdidas territoriales para Ucrania. Por países, Austria (62%), Alemania (60%) y Grecia (54%) se encuentran a la cabeza de esa opción, mientras que los Países Bajos (27%) y Polonia (28%) se sitúan en el polo opuesto. En el caso de España, al igual que el de Italia, el fin de la guerra es apoyado por el 50%. 

Pese a haber estado buscando en la red electrónica la fuente original de dicha encuesta, aún no he podido acceder a su contenido completo. Aunque seguiré insistiendo, resulta más que llamativo el silencio que se cierne sobre su contenido. 

(Imagen: "La parábola de los ciegos", de Pieter Brueghel el Viejo, cuadro que aparece en el artículo de Rafael Poch).

sábado, 21 de enero de 2023

7 abrazos de arte y de poesía

Luis Valverde Luna: "Maternidad"

se sigue escondiendo detrás de tus piernas
cada vez que sale a la calle,
busca tus dedos entre su pelo
porque solo tú le llenas el cabello de tanta ternura… que sólo hay 
                                                                  / paz en su cabeza,
hunde la nariz en tu abrazo para tenerte cuando no estés 
                                          / en la habitación de al lado,
llora cuando le explota el pecho izquierdo pero se le pasa al tercer latido
porque sabe que tú sigues ahí, que eres su casa,
y que no hay mejor lugar en el mundo que tú.

(Elvira sastre, fragmento de “Mamá, tú no cumples años, cumples sueños”).



Juan Genovés: "El abrazo"

Hablaré por vosotros.
Jamás olvidaré aquellas madrugadas,
los últimos abrazos, las gargantas
de vuestra dignidad amordazadas.

(Marcos Ana, fragmento de “Hablaré por vosotros”).



Egon Schiele: "El abrazo"

Tu sexo como una boca nocturna abierta contra mi piel, por la que inhalas 
                              / y exhalas el oxígeno de los sueños.
Déjame abrazarte antes de la desecación de la noche

(Jorge Riechman, fragmento de “He soñado con ella esta noche”).



Henry Toulouse-Lautrec: "En la cama: el beso"

Estoy buscando el último verso
El definitivo
El que nos traerá la revelación de lo que viene siendo la vida…

(Mónica Martín, fragmento de “El último verso”).



Michelangelo Buonarroti: fragmento de "El Juicio Final"

Zarzamora con el tronco gris,
dame un racimo para mí.

Sangre y espinas. Acércate.
Si tú me quieres, yo te querré.

Deja tu fruto de verde y sombra
sobre mi lengua, zarzamora.

Qué largo abrazo te daría
en la penumbra de mis espinas.

Zarzamora ¿dónde vas?
A buscar amores que tú no me das.

(Federico García Lorca, “Zarzamora con el tronco gris”).



Myriam Díaz: "Abrazo de amistad"

una mujer arroja al agua un manojo de células
que no tienen el nombre de su deseo
una mujer astilla mil pantallas
una mujer abre una ventana
una mujer cierra una puerta
una mujer baila desnuda
una mujer entra en el río
una mujer conjura las mareas
una mujer abraza el peso de su cuerpo
una mujer trenza su pelo, cae un rayo

(Gabriela Clara Pignataro, fragmento de “Trenzo mi pelo, cae un rayo”).



Miaus: "El abrazo de la madre naturaleza"

La esperanza renace, se encarna en rostro de niño,
en los hombros de nuestros viejos, que caminan
hacia su propio atardecer.
La esperanza abraza la Tierra, lo ilumina todo,
hasta el odio, se anida acuclillado en oscuros pasillos.

(Maya Angelou, fragmento de “Paz asombrosa”).

viernes, 13 de enero de 2023

90 aniversario de la matanza de Casas Viejas


Se cumple este año el 90 aniversario de los sucesos de Casas Viejas. De la masacre sufrida por campesinos de la localidad gaditana a manos de las fuerzas del orden, que provocaron la muerte de 26. En 1998 escribí el breve artículo "Recuperar Casas Viejas sin miedo y sin vergüenza", en el que pretendía poner de relieve lo ocurrido en Casas Viejas y reivindicando al campesinado que sufrió la represión indiscriminada. Fue publicado en boletín Debate Ciudadano de Barbate (n. 26, abril), dentro de la columna fija "Torre del Tajo". Reproduzco el escrito original, si bien he añadido ahora unas notas aclaratorias, que ya incluí en la recopilación que en 2003 hice de lo publicado en dicha columna y que titulé Acercar la Historia para ayudar a comprenderla. La Historia vista desde lo reciente (1995-1999)


Recientemente el vecino pueblo de Benalup de Sidonia ha decidido recuperar el nombre de Casas Viejas, cambiado en 1933 para hacer olvidar los sucesos ocurridos en enero de ese año. La lucha del campesinado por la tierra ha sido un componente básico de la historia de Andalucía desde el siglo XIX. Esta lucha le obligó a dotarse de unas formas organizativas y de entender el mundo propias, hasta tal punto que fueron -y siguen siendo- un componente fundamental de la identidad andaluza. La razón no era otra que su reivindicación de aquello que le habían usurpado. Desde 1837 se dio una lucha enconada por hacerse con los abolidos señoríos jurisdiccionales (tierras, propiedad o no de los señores feudales, en las que impartían justicia y percibían del campesinado diversas rentas o tasas), cuya propiedad efectiva pasó con rapidez a manos de los antiguos señores, a la vez que las tierras expropiadas a la iglesia católica, subastadas en grandes lotes, quedaron en manos de compradores con alto poder adquisitivo. Desde 1855 estos grupos se beneficiaron aún más de la venta de bienes municipales (una excepción de los cuales fueron las tierras de hazas de la suerte  de Vejer (1), excluidas definitivamente en 1886). Se formó así una oligarquía agraria, propietaria de grandes extensiones de tierra, muy relacionada entre sí mediante vínculos matrimoniales y estrechamente vinculada al poder político. El reverso de la moneda fue la conversión del campesinado en jornaleros sin ningún tipo de tierra (individual o comunal) y el drama de su existencia social fue la condena a la peor de las miserias: hambre, analfabetismo, paro, humillación, etc. Su rabia se tradujo en una conflictividad social intensa, que fue dando lugar a una enorme y heroica capacidad de movilización. Eran las agitaciones campesinas, término que  Díaz del Moral (2) popularizara con su libro en los primeros años de este siglo. Al principio, cuando disputaban la propiedad de las tierras con sus oponentes sociales, protagonizaron ocupaciones de tierras y rebeliones, espontáneas o dirigidas por políticos demócratas o republicanos (recuérdese Pérez del Álamo en Loja) (3). En el último cuarto del XIX, cuando el poder político dispuso de capacidad suficiente para estabilizar la gran propiedad agraria, se dotaron de organizaciones y publicaciones propias, de una gama variada de métodos de lucha (ocupaciones, huelgas, etc.) y de ideologías que buscaban un futuro igualitario y justo. El anarquismo fue la ideología más extendida en los campos andaluces, entendido como una forma nueva de establecer las relaciones humanas, basadas en la igualdad, la no explotación de unas personas por otras y la desaparición de cualquier tipo de autoridad. La represión contra el campesinado en general y contra el movimiento anarquista en particular fue muy dura, hasta el punto que llegaron a manipular situaciones con el fin de asestar golpes duros e indiscriminados contra las organizaciones obreras nacientes (así ocurrió con los sucesos de la Mano Negra por los años 80 del pasado siglo). Cuando llegó la IIª República la desesperanza se adueñó en seguida de los jornaleros, que vieron cómo la reforma agraria (4) se retrasaba o no colmaba sus aspiraciones. Así podemos entender lo que ocurrió en Casas Viejas entre los días 11 y 12 de enero de 1933, cuando un grupo de campesinos se sumó al llamamiento insurreccional de la CNT  con la intención -y creyendo que lo hacían a la vez con otros pueblos- de hacer la revolución e instaurar el comunismo libertario. El resultado fue una matanza de 21 personas (la del grupo que se refugió en la casa del "Seisdedos" y la que siguió contra los sospechosos), realizada por la guardia civil y la de asalto, al mando del capitán Rojas (5). La tragedia se hizo pública días después, provocando una gran conmoción en la opinión pública. Hoy día sabemos que el gobierno republicano-socialista de entonces, presidido por Azaña, no fue el responsable directo de la matanza, pero sí del tratamiento pasivo de los sucesos. Lo ocurrido en Casas Viejas separó aún más de la República a los sectores sociales y políticos defraudados por su inoperancia en la resolución de viejos problemas (el más importante, sin duda, el de la tierra). Las elecciones que hubo meses después llevaron a  algunos sectores de la población a no votar (6) y a que  los partidos de derecha triunfaran. Fue una lección, que todavía hoy merece ser recordada. La recuperación del viejo nombre en ningún caso debe ser motivo de vergüenza, sino de todo lo contrario.

 
(1) Las hazas de suerte  resultan una institución peculiar en la mitad sur peninsular como residuo de los siglos medievales tras la conquista del estado árabe-musulmán por la corona de Castilla durante el siglo XIII. Se trata de una práctica de reparto de tierras por el monarca a los repobladores que generó un permanente conflicto entre los vecinos de Vejer de Frontera y el ducado de Medina Sidonia. Si durante el siglo XVI un vejeriego llamado Juan Relinque consiguió de la chancillería de Granada recuperar el uso y disfrute para los vecinos de esas tierras, que es de cuando data la práctica del  sorteo, durante el siglo XIX el conflicto se produce, dentro del  contexto de las desamortizaciones, por definir la  naturaleza de esos bienes. La desamortización de bienes municipales afectó a los conocidos como bienes de propios (es decir, de propiedad de los ayuntamientos, dedicados preferentemente al cultivo, pero de disfrute por los particulares previo pago de alguna renta). Por otra  parte, quedaban excluidos los bienes comunales (que podían ser utilizados por cualquier vecino y se dedicaban a tareas de pastoreo, recogida de leña o labores posteriores a la cosecha). La desamortización de 1855 incluyó a las tierras de hazas de suerte dentro de este último tipo, pero el empeño de los vecinos de Vejer hizo que fuesen finalmente consideradas como bienes comunales. El que las hazas de suerte estén hoy repartidas entre los municipios de Vejer y Barbate se debe al hecho de que en 1938 Barbate se segregó del municipio matriz de Vejer, dividiéndose las tierras del  término y con él  las tierras de hazas.

(2) Notario de la localidad cordobesa de Bujalance, vinculado a los planteamientos reformistas del primer tercio del siglo XX tanto en política como en la política agraria, y estudioso de los movimientos campesinos contemporáneos. Fruto de este trabajo fue la modélica obra Historia de las agitaciones campesinas andaluzas, publicada por primera vez en 1928.

(3) Rafael Pérez del Álamo era un albéitar (veterinario) granadino de Loja que lideró en 1861  una revuelta  con unos diez mil campesinos armados entre las provincias de Córdoba, Granada y Málaga,  llegando a tomar Loja. Sus objetivos fueron  derribar la monarquía y recuperar las tierras perdidas por el campesinado.  

(4) En setiembre de 1932 fue aprobada la ley de Bases para la Reforma Agraria con el objetivo de repartir tierras al pequeño campesinado  entre las grandes propiedades, sobre todo de la antigua nobleza.

(5) Condenado a 21 años de prisión como principal responsable de la matanza, fue liberado de la prisión de Granada por los golpistas en julio de 1936, poniéndose al frente de patrullas falangistas que llevaron a cabo la represión en dicho municipio; llegó a participar en la búsqueda de Federico García Lorca. 

(6) La postura tradicional en los medios anarquistas era la abstención electoral, pero eso no quitaba que entre la afiliación de la CNT y a título individual se apoyara a determinados partidos. Los sucesos de Casas Viejas provocaron un mayor retraimiento en el mundo de influencia anarquista.

jueves, 12 de enero de 2023

Isabel Mesa Delgado, toda una vida como anarquista y mujer libre


Notas preliminares

De la existencia de Isabel Mesa Delgado supe hace unos cuantos años cuando estuve investigando sobre los pormenores de la gestación y organización de la revista Mujeres Libres, que tenía como objetivos elevar la conciencia de las mujeres sobre su situación y, a la vez, "captarlas" y "capacitarlas" en el seno del movimiento libertario. Como fruto de ese trabajo en 2003 -hace ya casi dos décadas- se publicó mi libro Anarcofeminismo en España. La revista Mujeres Libres antes de la guerra civil, que fue editado por la Fundación Anselmo Lorenzo. Con posterioridad he participado en algunos actos relacionados sobre el tema (1) y también he escrito algunos artículos (2), dos de los cuales han estado dedicados a mujeres humildes y voluntariosas que estuvieron presentes en los primeros pasos de la revista: la jerezana Mª Luisa Cobos y la irundarra Trini Urién.
 
En mi libro Isabel Mesa Delgado aparece como una más de las militantes libertarias que se ofrecieron para ayudar a la distribución de la revista en sus lugares de residencia. Fue el caso de las ya referidas Mª Luisa Cobos y Trini Urien, o el de la emeritense Josefa de Tena e Isabel Mesa Delgado, una andaluza que cuando nació Mujeres Libres estaba viviendo en Ceuta. Y fue de esa ciudad desde donde envió una carta a la administración de la revista, fechada el 19 de mayo de 1936, con el fin de ser partícipe en la aventura recién iniciada. En la respuesta que le dieron desde dicha administración se reflejó la lógica ilusión, a lo que añadieron también la propuesta de llevarla a cabo unas tareas concretas:

"Aceptamos muy gustosas la valiosa ayuda que nos ofrece y puede consistir esa en propagar nuestra revista bien procurando suscripciones para lo que te enviamos boletines o bien haciéndote cargo de un paquete para la venta en esa" (3).

El problema vino cuando dos meses después se produjo el golpe militar que acabaría desembocando en lo que fue la Guerra Española. Un golpe que tuvo al Protectorado español en Marruecos como epicentro, lo que hizo que la situación personal de Isabel Mesa Delgado, como la de tantas otras personas, cambiase radicalmente y con consecuencias diferentes. 

No hace mucho volví a dar con ella, descubriendo aspectos desconocidos de lo que fue su vida. Y uno de esos aspectos tiene que ver con el hecho de que sobrevivió a la guerra, siguió viviendo en España y luchó contra la dictadura, y murió ya en el siglo XXI. Como referentes iniciales encontré dos fuentes de información sobre las que se han basado escritos en diferentes páginas electrónicas: la breve entrada publicada en Esbozo de una enciclopedia histórica del anarquismo español, obra de Miguel Íñiguez; y la semblanza que Pilar Molina Beneyto hizo con motivo de su fallecimiento y que tituló "Isabel Mesa Delgado (Carmen Delgado Palomares). Una mujer que se atrevió a ser libre". Al poco sentí mayor interés en profundizar sobre ella e, indagando en internet, fui encontrando artículos más extensos. Entre otros, los de  Mª Angels Rodríguez García, de 2010; Eloy Martín Corrales o Francisco Sánchez Montoya, de 2017; y María del Carmen Agulló Díaz o Miguel Asensio Gómez, de 2018. A ello hay que unir la entrevista realizada a Isabel Mesa Delgado en 1999 por Rafael Maestre, Raúl Ruano y Javier Navarro dentro del grupo de Historia Oral de la Fundación Salvador Seguí.

Para elaborar este artículo, dada la interrelación que hay en casi todas esas fuentes, con las consiguientes coincidencias, evitaré en lo posible deslindar la información de cada una, si bien iré añadiendo aquellas referencias, bien de las mismas fuentes o bien de otras, que considero que ayudan a aclarar determinadas cuestiones. 


Desde Ronda a Ceuta (1913-1936) 

Isabel Mesa Delgado nació en Ronda (Málaga) el último día del año 1913. Perteneció a una familia con una larga tradición en la lucha social y política. Aunque siempre destacó que sus familiares más próximos estuvieron ligados al campo del anarquismo y, de una más concreta, a la CNT: "soy hija, nieta y biznieta de anarquistas". Tampoco está de más indicar que fue sobrina nieta también de José Mesa Leompart, uno de los fundadores del PSOE (4)

Desde muy temprana edad, con apenas 11 años, empezó a trabajar como costurera, una labor que prosiguió años más tarde, en 1927 o 1928 (5), cuando emigró junto al resto de su familia a Ceuta. Las circunstancias en las que se produjo se han explicado de la siguiente manera (6):

"Sus padres, como miles de hombres y de familias andaluzas, creyeron que en Ceuta, y 'su' prolongación del Protectorado español de Marruecos, encontrarían su particular El Dorado que les libraría del hambre, de las escaseces y del paro, consustancial en aquellos momentos de ciudades y campos andaluces. La familia Mesa también se vio obligada a salir de Ronda por estar en las listas negras de los contratistas, de los propietarios locales y para escapar del asedio que sufrían por parte de la guardia civil".

Ya instalada la familia en la ciudad norteafricana se involucró de lleno prácticamente  en el mundo libertario. El padre mantuvo su bagaje de años de militancia, el hijo mayor se convirtió en el secretario de la federación local y la madre llevaba la contabilidad. Recibían de una manera regular libros y prensa anarquista. Entre los primeros estaban los de la colección La Novela Ideal, que editaba la familia Montseny-Mañé y que tenía a Federica Montseny como una de las autoras, además de autores como Emile Zola o Friedrich Nietzsche. Y de la prensa destacaban Tierra y Libertad, o Solidaridad Obrera, pero no faltó la llegada de publicaciones procedentes de otros países, como México (la revista ¡Paso!(7), Alemania o Japón (¡Adelante!, ya traducida al español).  

Durante el Bienio Negro sufrieron registros por parte de la policía, que iba con frecuencia acompañada de soldados armados. En alguna ocasión estuvieron buscando armas y lo que se encontraron fue un armario lleno de libros. Su padre solía trabajar con otra gente en el monte, donde recogían leña, hacían carbón, recolectaban frutos... Otras veces lo contrataban para arreglar jardines municipales. Cuando no tenía trabajo, se ocupaba cuidando plantas, llegando a ganar algún dinero arreglando por su cuenta "jardincitos". 

Isabel se integró desde el primer momento en las organizaciones libertarias y se convirtió en una activista social. Estuvo afiliada en el Sindicato de Oficios Varios de la CNT y pudo ser la fundadora del gremio de la Aguja, dado que constaba con el carnet número 1.

En el el mitin del 1º de mayo de 1931, tras la proclamación la Segunda República, estuvo entre quienes intervinieron ante las personas asistentes. Un hecho que fue recogido días más tarde en Solidaridad Obrera, que en aquellos años era el periódico anarcosindicalista de mayor difusión (8):

"Una compañera: Isabel Mesa, compartiendo ideológicamente con sus compañeros, los que necesitan satisfacer el hambre y sed de justicia que desde muchos años sufren, presidió el acto, y con palabras veladas por la emoción, dirigió un saludo ferviente, sentido, brotado del corazón".

Fue pionera en las reivindicaciones relacionadas con las mujeres, tanto propias como ajenas. Es lo que ocurrió en junio del mismo 1931, debido a su significativa participación en el conflicto laboral desatado por las trabajadoras de las fábricas de salazón y conserva se pusieron en huelga. Las interlocutoras de las trabajadoras fueron Antonia Céspedes Gallego, conocida por 'La Latera' y de filiación socialista e Isabel Mesa Delgado, de la CNT, que además difundieron unas hojas informativas con sus aspiraciones: 

"No permitáis que embarquen vasijas y menos aún dejar desembarcar pescado para ninguna fábrica de la península, que proceda de Ceuta, porque perjudicáis grandemente la lucha de estas bravas compañeras (,..) ¡Trabajadores! ¡No olvidéis este llamamiento! Proceded con energía a todo intento de perjuicios contra nuestras compañeras. El comité de huelga. Ceuta, 18 de junio de 1.931” (9).

La propia Isabel le recordó muchos años más tarde algunos episodios de esas jornadas, destacando que la patronal del sector decidió sustituir a quienes la secundaron por mujeres "moras" -en sus palabras- y que cobraban menos de la mitad que las "blancas", añadiendo que después de hablar con ellas "se unieron a nosotras y en 24 horas ganamos la lucha".

Aunque tuviera lugar años más tarde y ya en plena guerra, llama la atención un hecho  ocurrido a finales de 1938 cuando un grupo de mujeres que vivían en la barriada de la Almadraba protagonizaron un acto de solidaridad, no falto de valentía, en favor de Josefa Hernández, una militante de la CNT que había sido detenida y procesada (10). Recogieron para ello firmas y avalaron ante el tribunal militar su buena conducta, lo que supuso que acabara siendo puesta en libertad. Pese a lo insólito del caso, fue toda una muestra de la pervivencia de una tradición de  lucha, de la cual había formado parte Isabel hasta hacía poco más de dos años. Una tradición en la que nunca faltó la presencia de las distintas organizaciones del movimiento libertario (11)

Su activismo no sólo se limitó a la lucha social, sino también a la cultural. Desde el primer momento de su llegada a Ceuta formó parte del Ateneo Libertario, del que llegó a ser bibliotecaria a la temprana edad de 15 años: 

"En Ceuta teníamos un Ateneo Libertario donde se enseñaba a leer y a escribir a los obreros; también música, pintura, esperanto, naturismo (...). Lo primero que hicimos en el sindicato fue una biblioteca (...). Los carpinteros hicieron una vitrina y cada persona llevó los libros que pudo. En mi casa había bastantes libros, que llevamos también". 

Sabido es la importancia que tuvieron ese tipo de centros en el fomento de la cultura popular, en general, y de las ideas libertarias, más en particular y en el caso que nos ocupa, incluso ya desde finales del siglo XIX. Fueron conformando un espíritu racionalista, siendo vehículos de educación para las personas analfabetas o con pocos estudios, compensando en parte los deficits existentes en la red escolar estatal y haciendo de contrapeso al papel que jugaban los centros religiosos. Y además coadyuvaron a la socialización de la conciencia de clase de los sectores sociales más humildes. En el caso de Ceuta en 1933 también se llegó a abrir en 1933 una Escuela Racionalista, que tuvo como director al maestro Pedro Vera (12).

En 1934 Isabel se trasladó a Tetuán (13), acompañando a la familia de su hermana. Tugar tras la muerte de su padre  y de lo que parece no haber duda es que el motivo tuvo relación con la represión ejercida contra los grupos obreros durante el Bienio Negro (14) y posiblemente, y de una forma más concreta, con los sucesos habidos en octubre. Por lo que ella misma ha contado, durante esos días en Ceuta se fueron produciendo detenciones de militantes socialistas y cenetistas por orden del delegado gubernativo. Todos eran varones y entre ellos estaban su padre y su hermano mayor. Fueron llevados en barco a Algeciras con el objetivo de ser trasladados a Fernando Poo, la capital de la colonia española de Guinea. Pero al cabo de ocho días fueron devueltos a Ceuta, después de las protestas habidas en las dos ciudades del Estrecho. Durante un incidente habido en el momento del desembarco en el puerto su padre recibió un culatazo por parte de un miembro de las fuerzas de orden público, lo que al cabo de 4 ó 5 días le provocó la muerte, en la que pudo haber influido también algún padecimiento del corazón.

En Tetuán estuvo muy poco tiempo, ya que fue perseguida por su militancia, en este caso dentro de las Juventudes Libertarias. Al parecer las actividades que llevaban a cabo lo hacían bajo la cobertura de una asociación vinculada a la difusión del esperanto, lo que supuso su expulsión de la capital del Protectorado español y su regreso a Ceuta. 

Todo es bagaje de lucha sindical, cultural y de dignificación de las mujeres es lo que explica que al poco de la salida del primer número de la revista Mujeres Libres se prestara a formar parte de un proyecto que hacía énfasis en el papel primordial que deberían jugar las mujeres. Es lo que hizo el 19 de mayo cuando envió su carta a la administración de la revista. Reflejó la conciencia que había ido adquiriendo sobre la situación de las mujeres en general, pero también dentro del movimiento libertario. Y años más tarde, en 1999, lo recordó con palabras como "había mucho machismo", "en el movimiento libertario no admitían a las mujeres" o "en el sindicato no estaba más que yo de mujer". 


Entre Málaga y Valencia, durante la Guerra Española (1936-1939)

Tras el golpe militar, que triunfó en el territorio norteafricano desde el día 17 de julio, se interrumpió temporalmente su actividad socio-política y su relación con el proyecto iniciado en torno a la revista Mujeres Libres. En las nuevas circunstancias Isabel se vio obligada a buscar distintas formas de supervivencia, manteniéndose siempre escondida para no ser detenida. En un primer momento estuvo trabajando como costurera en una sastrería. Luego tuvo que trasladarse de casa en casa, disfrazada de "mora" muchas veces  para pasar desapercibida. Finalmente, en octubre y gracias a un amigo que era hijo de un armador, logró embarcar en un falucho junto a otras personas, llegando al territorio republicano a través de Marbella (15)

Pasó por varias ciudades de la provincia como Marbella, Estepona y la propia capital. Trabajó en distintos ámbitos y volvió a integrarse en las organizaciones del movimiento libertario. Entre los recuerdos de su estancia en Málaga estaba el comportamiento negativo de algunos compañeros hacia las mujeres. En una entrevista de 1999 (16) se refirió a lo vivido por una compañera, novia del dirigente de las Juventudes Libertarias, quien le censuró que participara sola en actos públicos; y su madre, que "era una esclava" en su hogar, pese a la militancia anarquista del padre. Recordó, así mismo, la forma que tenía de advertir a los varones sobre sus comportamientos machistas: "¡Eh, compañeros, que soy una compañera! ¡Cuidadito!". Añadiendo: "No era lo general, pero había cantidad".

Con la conquista militar de Málaga en febrero de 1937 por parte de las tropas sublevadas se inició para Isabel un nuevo éxodo, esta vez con dirección a Almería y dentro del dramático episodio de "la Desbandá", con decenas de miles de personas caminando por la carretera costera en medio del acoso de los barcos y los aviones del ejército sublevado.

Prosiguió su camino hacia el norte por las provincias costeras hasta llegar finalmente en el mismo mes de febrero a Valencia, donde permaneció hasta el final de la guerra y desarrolló una actividad laboral y político-social intensa. Trabajó en una guardería, como enfermera en el Hospital de Sangre de Gandía y luego en el Hospital nº 1 de la capital. Mostró también interés en mejorar su formación cultural, de manera que en julio de 1937 fue avalada por la CNT valenciana para "los efectos de la Instrucción Pública" e incluso en abril de 1938 ingresó en el Instituto Obrero de Valencia para cursar el Bachillerato, dentro de un programa de formación cultural promovido por la CNT, llegando a ingresar para lo último en el Internado Durruti (17)

También se  integró en los grupos locales de la CNT y lo hizo, así mismo, en las nacientes agrupaciones de Mujeres Libres, la organización que habían proyectado las fundadoras de la revista homónima y que se convirtió en su portavoz de prensa. Conocemos distintos pormenores sobre estas agrupaciones y el proceso de organización en torno a comités locales y el regional, así como que Valencia acabara siendo la sede del comité nacional por albergar la capitalidad del Gobierno de la República (18). Sabemos, así, que la primera agrupación se creó a principios de 1937 en la capital, para luego ir extendiéndose a otros municipios de la región a lo largo de ese año y el siguiente. Y también, que Isabel acabó siendo nombrada secretaria de la federación local de la capital e incluso tesorera (19)

Esa relevancia la llevó a estar entre las delegadas en el congreso que vio nacer a la Federación Nacional de Mujeres Libres (20), que tuvo lugar en la capital valenciana entre los días 20 y 22 del mes de agosto de 1937 (21), y se convirtió en la secretaria de la agrupación valenciana. Esa confianza hizo que también llegara a representarla en la reunión del comité nacional de la CNT o en el pleno de Solidaridad Internacional Antifascista, que tuvieron lugar en agosto de 1938 (22).

El ambiente que vivió en Valencia fue una mezcla de efervescencia revolucionaria y de solidaridad, tamizada con el paso del tiempo por el transcurso negativo de la guerra. Fue partícipe de las numerosas actividades que se fueron desarrollando desde Mujeres Libres, casi siempre en consonancia con los otros grupos libertarios: en  mayor medida, el fomento de la cultura y la educación para las mujeres; la solidaridad en general y de una manera especial con los jóvenes soldados que luchaban en el frente de guerra; la difusión de la revista Mujeres Libres, etc. Pero esa realidad no estuvo exenta de las desilusiones derivadas de las actitudes de incomprensión y paternalismo, en ambos casos de naturaleza machista, mostradas por una parte de sus compañeros, incluidos dirigentes, en la lucha en favor de las mujeres (23)

Un hecho relevante sobre las reticencias, cuando no oposición, existentes tuvo lugar tras la petición formal por parte de Mujeres Libres para convertirse en la cuarta organización del movimiento libertario, junto a la CNT, la FAI y las Juventudes Libertarias. En el pleno celebrado en septiembre de 1938  se discutió la integración formal de Mujeres Libres, cuestión que fue denegada, al considerarse que no era necesario (24). Fue en las JJLL donde encontraron mayor beligerancia, ya que desde el año anterior habían creado un secretariado femenino y que generó la consiguiente rivalidad (25)


Los años negros de la dictadura (1939-1977) (26)

Con la derrota militar hecha una realidad y la inminencia de la ocupación por las tropas sublevadas contra la República tres años antes, en marzo de 1939 Isabel tomó la decisión de salir de Valencia con destino a Alicante para poder embarcar  hacia Argelia, estando acompañada por Angustias Lara. Antes de salir tuvo tiempo de destruir la documentación que pudiera perjudicar a otras personas. Los planes de huida, sin embargo, se vieron trastocados, viéndose obligada Isabel a proseguir la huida hacia Almería, que hizo aprovechando las vías del tren. Hay discrepancias sobre si se quedó en Almería o acabó recalando de nuevo en Málaga (27). Quienes sostienen esto último se refieren a un aspecto de su vida en la clandestinidad, como fue la participación en la publicación y difusión del periódico anarquista El Faro de Málaga.

En 1941 fue detenida, si bien poco se sabe sobre las circunstancias en que ocurrió, así como su posterior fuga, surgiendo, una vez más, algunas discrepancias sobre si se produjo antes o después de su procesamiento y condena a dos penas de muerte por un tribunal militar (28). De lo que no cabe duda es que en ese mismo año o en 1942 regresó a la capital valenciana, donde vivió con una nueva identidad, la de Carmen Delgado Palomares, que la acompañaría hasta la llegada de la democracia. Nunca abandonó la militancia anarquista, creando con otras compañeras el grupo Unión de Mujeres Demócratas, elaborando y distribuyendo propaganda, y llevando a cabo actividades de ayuda a las personas presas, en las que no faltó el reparto de juguetes a sus hijos e hijas

Para sobrevivir recuperó en un primer momento su trabajo como costurera y luego regentó un quiosco junto a su compañera Angustias Lara, conocida por entonces como Maruja, que fue utilizado como lugar de reuniones y de almacenamiento de propaganda. En 1953 fue detenida y torturada en la comisaría de policía:

"empezaron a interrogarme, amenazándome y zumbándome y me gritaban: '¡roja, comunista!', hasta que me cansé y les dije que yo no era comunista, que era de la CNT; el policía me dijo: '¡la CNT no existe!'. Y le contesté: '¡mientras yo viva, vivirá la CNT!'" (29).

Ese hecho no impidió que tras su puesta en libertad prosiguiera en la lucha contra la dictadura y la difusión de las ideas libertarias.


Tras la dictadura (1977-2002)

A partir de 1977 se creó una nueva situación en España, en la que destacaron la legalización de los sindicatos en abril y la celebración de las elecciones en junio, y ya en diciembre de 1978, la aprobación de la Constitución. En este último año la CNT se vio inmersa en una conspiración cuando fue involucrada en el atentado mortal de la sala Scala de Barcelona. Con el tiempo se ha sabido que fue organizado por los servicios de inteligencia del Estado con el fin de desactivar su crecimiento (30)

Pero el principal problema devino en 1979, cuando la central anarcosindicalista conoció una grave crisis interna, después que un sector, minoritario en el Congreso celebrado en Madrid, apoyara un cambio de estrategia, que suponía, entre otras cosas, la participación en las elecciones sindicales (31). La principal consecuencia fue la escisión y la formación de una CNT paralela, que adquirió varios nombres (CNT Congreso de Valencia o CNT renovada) frente a la histórica, que mantuvo formalmente la denominación CNT-AIT. Finalmente en 1989, después de una puja judicial en torno a la legitimidad de las siglas, el sector escindido pasó a denominarse Confederación General de Trabajo (CGT).

En este contexto Isabel no dejó de participar en distintos ámbitos del mundo libertario, formando parte de la asociación Libre Estudio, la Federación de Pensionistas de la CNT, Radio Klara, el Ateneo Libertario valenciano Al Margen o el grupo Dones Lliures. 

No está claro si en el terreno sindical llegó a integrarse en el sector que dio lugar a la CGT, si nos atenemos al hecho de que desde 1986 mantuvo una relación fluida con la Fundación Salvador Seguí en Valencia (32), el centro de estudios libertarios que actúa estrechamente con dicha central sindical y que precisamente se fundó ese mismo añoA través de esa Fundación se mostró muy activa en el mantenimiento de la memoria histórica libertaria, concediendo numerosas entrevistas y participando en diversos actos. En 1996 ella y su amiga Angustias Lara recibieron un reconocimiento por parte de la CGT en Valencia, dentro de los actos que se organizaron en homenaje a Mujeres Libres (33)

Ya con edad avanzada, falleció a  principios de febrero de 2002 en la misma ciudad que la acogió temporalmente entre 1937 y 1939, y de una forma ininterrumpida, a partir de 1941. Unas semanas después Pilar Molina Beneyto le dedicó una semblanza (34), en la que al final se reproducen unas palabras de la propia Isabel Mesa Delgado, que rezan de esta manera:  

"Su idea de lo que es el anarquismo define toda su vida: 'El anarquismo es una senda maravillosa, pero muy escabrosa. Pero hay que seguirla. Y una vez estás en ella, no la puedes soltar, te envuelve, te embriaga… El anarquismo es amor, libertad, igualdad, humanidad de todas las condiciones. ¡Ni fronteras, ni color, ni razas, ni banderas!... En el anarquismo no hay más que humanidad, sentimientos humanos, aspiramos a todo, a aquello máximo que se pueda llegar'".


Sobre el feminismo de Isabel Mesa Delgado

Lo que conocemos de Isabel Mesa Delgado en cuanto a su pensamiento deriva de un aspecto que recalcó en una de sus entrevistas, allá por 1999, cuando dijo: 

“Yo nunca he escrito, no. Lo mío era hablar”. 

Estamos ante una humilde, que se esforzó por aprender a través de la lectura e incluso el estudio en una relación dialéctica con la palabra hablada y la acción. Martín Corrales (35), como síntesis de lo que fue ese pensamiento y, ante todo, su acción,  ha escrito lo siguiente sobre ella:

"Durante toda su vida hizo gala de un carácter fuerte, de una enorme capacidad de trabajo y de una honradez a toda prueba. El posicionamiento feminista de Isabel Mesa, presente ya en Ceuta, se intensificó en Valencia”.

En 2003 escribí en Anarcofeminismo en España que los planteamientos doctrinales de Mujeres Libres, expresados a través de su revista, sus documentos oficiales y los discursos en actos públicos, había que catalogarlos

“de una naturaleza feminista compartida con su identificación con los intereses de la clase obrera, de ahí que haya resaltado como el elemento más original de esta organización el ser un feminismo proletario, al que más recientemente ha denominado también como anarcofeminismo” (36).

De una forma más concreta, aludí a “un feminismo implícito, pero explícitamente rechazado como tal por sus componentes”. Esa paradoja derivaba en el mundo anarquista, en general, y entre las promotoras de Mujeres Libres, en particular, de la consideración del feminismo como una ideología de carácter burgués e interclasista, lo que chocaba con la naturaleza del movimiento libertario. De ahí que sus componentes incidieran en ese momento en el objetivo de la doble liberación: la social y la de la mujer. Algo que, también en su momento, fue motivo de rechazo por buena parte del movimiento libertario.

Todo esto enlaza con el empeño que Isabel siempre mostró por hacer de las mujeres sujetos activos en la lucha social y dentro de las organizaciones del movimiento libertario. Ese feminismo implícito al que me referí antes, que lo expresó así:

“la mujer siempre ha tenido que luchar mucho, no sólo teníamos que sembrar las ideas, sino luchar contra algunos de los que estaban con nosotras sembrando (…) La mujer y el hombre tienen que ir caminando juntos, buscando la libertad, codo con codo o cogidos de la mano” (37).


Notas  

(1) Algunos de los actos han sido el Congreso "Mujeres, libres y libertarias", organizado por la Fundación Anselmo Lorenzo y celebrado en el Ateneo de Madrid entre los días 6 y 8 de mayo de 2005; y "Las Mujeres Libres en Jerez. María Luisa Cobo Peña", organizado por la asociación Jerez Recuerda y el Ayuntamiento de Jerez de la Frontera y celebrado el 12 de marzo de 2010.
(2) Entre otros, "Mujeres Libres. Una revista y una organización anarquista (1936-1939)" (2009)“Mª Luisa Cobos, una anarquista jerezana” (2010); “Trini Urién, anarquista y mujer libre” 2016).
(3) Montero Barrado (2003, pp. 160 y 189).
(4) Inicialmente estuvo vinculado al grupo Alianza, fundado por Giuseppe Fanelli, introductor en España del anarquismo bakuninista; luego, en 1871, se pasó al grupo del periódico La Emancipación, que fue uno de los núcleos originarios del PSOE (Morato, 1972, p. 109; e Íñiguez, 2001, p. 402)
(5) No existe coincidencia en el año en que la familia de Isabel Mesa Delgado emigró a Ceuta; en casi todos los casos se indica que fue en 1928, pero para Martín Corrales tuvo lugar un año antes (2017, p. 339).
(6) Martín Corrales (2017, pp. 338-339).
(7)  En su cabecera se indicaba que era una "Publicación mensual de Ideas, Doctrina y Combate", se editaba en México D.F. y se publicó en los años 1931-1932 (Alf.avila el Mar, 2017).
(8) Martín Corrales (2017, p. 339), citando a Solidaridad Obrera (n. 154, 17-05-1931).
(9) Martín Corrales (2017, pp. 340 y 341) y Sánchez Montoya (2017).
(10) G. Blasco (2022)
(11) Sánchez Montoya (2017).
(12) Sánchez Montoya (2017).
(13) Para Martín Corrales (2017, p. 343) fue a finales de 1933; la propia Isabel Mesa Delgado dijo en la entrevista de 1999 que fue en 1935 (Maestre, Ruano y Navarro, 2022), pero posiblemente por error de memoria; y el resto de las fuentes mantienen que ocurrió en 1934. 
(14) Redacción de El Faro Ceuta (2016).
(15) Redacción de El Faro Ceuta (2016) y Martín Corrales (2017, p. 343).
(16) Maestre, Ruano y Navarro (1999).
(17) Rodríguez García (2010, pp. 4-5); Ateneu Llibertari Estel Negre (sin fecha); Martín Corrales (2017, p. 346); y Agulló (2018, p. 144).
(18) Asensio Gómez (2018, pp. 5-14), que se ha basado en los documentos del Archivo de la Memoria de la Fundación Salvador Seguí y también en el trabajo de Francisco Javier Navarro Navarro, Ateneos y grupos ácratas. Vida y actividad cultural de las asociaciones anarquistas valencianas durante la Segunda República y la Guerra Civil (2002).
(19) Asensio Gómez (2018, p. 7).
(20) Martín Corrales (2017, p. 344 y 346).
(21) Montero Barrado (2003, p. 119).
(22) Martín Corrales (2017, p. 344), citando a Navarro Navarro (2002).
(23) Martín Corrales (2017, pp. 345-346) y Asensio Gómez (2018, pp. 9-10 y 13). 
(24) Existen varios documentos de interés, fechados en septiembre y octubre de  1938, relativos al intento por parte de Mujeres Libres para conseguir ser aceptada como cuarta rama del movimiento libertario, que pueden consultarse en el Centro Documental de la Memoria Histórica (sección Político-Social Madrid, carpeta 1532), situada en Salamanca. 
(25) Montero Barrado (2003, pp. 127-128).
(26) Rodríguez García (2010, p. 5); y Martín Corrales (2017, pp. 346-348).
(27) Rodríguez García (2010, p. 5) sostiene que se quedó en Almería, donde fue detenida en 1941; Molina Beneyto (2005), Martín Corrales (2017, p. 347) y Agulló Díaz (2018), por su parte, se han referido a su estancia y detención en Málaga.
(28) Para Rodríguez García (2010, p. 5) Isabel huyó tras su condena; Molina Beneyto (2005), Martín Corrales (2017, p. 347) y Agulló Díaz (2018), que fue procesada y condenada en rebeldía.
(29) Rodríguez García (2010, p. 5), recogido de una entrevista realizada por Rafael Maestre en 1996 para la Fundación Salvador Seguí.
(30) González Martínez  y Calero Delso (fecha desconocida); y Vadillo Muñoz (fecha desconocida).
(31) Vadillo Muñoz (fecha desconocida); y Wilhelmi (2016, p. 276-277).
(32) Molina Beneyto (2005); y Agulló (2018, pp. 142-143).
(33) Íñiguez (2001. p. 323).
(34) La semblanza fue publicada en la revista Al Margen (n. 41, primavera de 2002), del Ateneo Libertario de Valencia; a su vez se repartió en hojas sueltas durante el homenaje celebrado tras su fallecimiento: el texto completo puede leerse en Molina Beneyto (2005) y Agulló (2018, pp. 142-143).
(35) Martín Corrales (2018, p. 348).
(36) Dentro del apartado "En torno al feminismo de Mujeres Libres" (Montero Barrado, 2003, pp. 119-131); sobre ese tema, me referí a otros trabajos, como los de Ackelsberg (1999) o Nash (1976,  1999 y 2012), pioneras en el estudio de Mujeres Libres.
(37) Rodríguez García (2010, p. 5).


Documentación de referencia

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(Imágenes: obtenidas en Ateneu Llibertari Estel Negre; http://www.estelnegre.org/documents/mesadelgado/mesadelgado.html)