jueves, 31 de octubre de 2019

La placa dedicada a la Quinta del Biberón en Santa Coloma de Farners

En 1938 el gobierno republicano llegó a reclutar a alrededor de 30.000 jóvenes nacidos en 1920 y 1921. En ello tuvo que ver la acuciante necesidad de disponer de tropas suficientes para afrontar batallas decisivas, como lo fueron la del Ebro o el avance del ejército sublevado hacia Cataluña. Parece ser que el nombre de Quinta del Biberón se debe a un comentario de Federica Montseny, sorprendida por la edad que tenían. Provenientes de distintos lugares, su destino fue dramático, porque, quienes no murieron en combate, acabaron sufriendo la derrota y con ella el exilio, los campos de concentración franquistas, la guerra inmediata que se desató en Europa, los campos de concentración alemanes... En algunos lugares del Cataluña hay pequeños monumentos dedicados a esos muchachos e incluso en París, en Los Parques Elíseos, se ha erigido una escultura conmemorativa por el papel que jugaron en la resistencia y liberación de Francia. Durante mi estancia de unos días en Santa Coloma de Farners, en Girona, paseando por el parque situado junto al río que atraviesa la localidad, me topé con una sencilla placa dedicada a esos jóvenes. Ignoro lo que pudo haber sido su presencia concreta en este municipio, más allá de que fue en Cataluña donde participaron en los combates que intentaban resistir al avance fascista. En todo caso, no está de más recordarlos.   

miércoles, 30 de octubre de 2019

La huelga de mujeres en el fútbol y el machismo de José María García

El fútbol femenino está en huelga. Bueno, las jugadoras de Primera División, porque son ellas las que lo han decidido. Quieren mejorar sus condiciones laborales. No sólo en sueldos, sino en otros derechos, como la seguridad social o la indefensión antes los impagos de los clubes que las contratan. Entre las reacciones, sin embargo, está primando lo negativo, como la simple oposición, la pasividad informativa, cuando no el silencio, la incredulidad... El otro, durante una entrevista de radio, un mito de la radio deportiva, José María García, se rio de la huelga y de las mujeres que la están llevando a cabo. Calificó al fútbol femenino de mentira e hizo algún comentario despectivo, en forma de pregunta, acerca de qué porcentaje de jugadoras de Primera División podrían hace llegar un balón del córner a la portería. Todo, dentro del guion propio del machismo. En este caso, que si la fuerza, que si... Lo ha dicho quien en su día, a finales de los años setenta, defendió la primera huelga de futbolistas, que pedían un convenio colectivo que protegiera no a las figuras de entonces, sino a los centenares de futbolistas de las divisiones inferiores que sufrían con frecuencia unas condiciones laborales draconianas. El "Butanito", como se le llamaba en su tiempo de pope de la radio deportiva, fue valiente cuando defendió una lucha que también acarreó muchas críticas. Ahora, con el añadido de su dosis correspondiente de chulería, se le ha visto el plumero. Que se lo pregunten, si no, a unas jugadoras del Sporting de Gijón, que han asumido el reto.

lunes, 28 de octubre de 2019

Mongo Blanco, de Carlos Bardem, una narración cruda y trepidante del horror de la esclavitud

Me ha sorprendido Carlos Bardem en su faceta de escritor. Y es que su novela Mongo Blanco (Barcelona, Plaza y Janés, 2019), de la que había sabido a través de una entrevista en el programa En la frontera, ha superado mis previsiones. No pude asistir a la presentación del libro que hizo en agosto en Zahara de los Atunes, pero tuve la suerte de que pudiera firmármelo gracias a la intermediación del amigo Agustín, el alcalde entusiasta de la localidad.

Pero yendo al grano, estamos ante una novela cuyo tema atrapa de lleno desde el primer momento. La esclavitud es vista en nuestros días como algo lejano en el tiempo y en el espacio. Como algo propio, ante todo, de la Antigüedad; en parte, como algo residual del Medievo; y como algo de series y películas, por lo ocurrido en EEUU. Pero siempre lejano, repito, que en el caso de España no existió o, a lo sumo, en Cuba. ¡Ay, de la ignorancia!

Bardem nos lleva a la vida de un personaje real: Pedro Blanco, un malagueño del Perchel que acabó convirtiéndose en mongo, esto es, en rey de uno de los hervideros situados en las costas africanas donde se adquirían esclavos y esclavas para su traslado a América. En su narración disecciona con crudeza todo el complejo entramado de ese comercio de personas que acaban trabajando preferentemente en los campos de labor repartidos desde Brasil hasta EEUU. Todo un sistema que se basa en lo peor de las relaciones humanas. Las de quienes comercian y explotan sin piedad, y las de quienes son rebajadas a lo peor de la condición humana. Y entre las primeras, gentes como Pedro Blanco, negrero al pie de tajo y de barco, y las que se exhiben en los salones de la isla caribeña o de la propia península.

La narración se basa en las confesiones, reales o inventadas, del negrero Pedro Blanco en el ocaso de su vida. Una narración que es casi un monólogo, que está a su vez  salpicado de puntuales preguntas y entrecortadas reflexiones de un joven psiquiatra, el doctor Castells, que es presentado como innovador en su profesión y reformador en lo social. Una historia llena de rincones, detalles, recovecos y enredos que pone al descubierto una historia personal, pero no aislada, sino imbricada en un todo social en el que la violencia en todas sus expresiones es consustancial.

Bardem hace uso de un estilo narrativo en el que en ocasiones mezcla de improviso el presente y el pasado. También, en ocasiones, funde los diálogos con lo que acaban siendo los pensamientos de Pedro Blanco. Y, ya en el último capítulo, da paso a su hija para que sea ella misma la que ayude a dar algo más de luz a la historia que se cuenta. Todo ello embadurnado con una más que notable riqueza en el vocabulario y las expresiones que se emplean. Y en ningún momento sin que se pierda el hilo de lo que se está contando y sin que se pueda pensar que sobran páginas en el total de 600 que ocupan la novela.

En la narración se refleja un gran conocimiento de la historia real. El trasfondo general que se muestra es el momento de tránsito de un sistema de explotación que acabará feneciendo para ser sustituido por el basado en la mano de obra libre que trabaja largas y extenuantes jornadas a cambio de salarios de subsistencia. Pero hay otro trasfondo, más cercano en el espacio, que lo constituye la red de intereses tejida entre aristócratas, altos cargos políticos, militares y eclesiásticos, terratenientes, negociantes de todas las ramas y negreros, mezclada a su vez con la hipocresía social y la corrupción descarada de la que hacen gala: "Ninguno hemos pisado el barro de África. Pedro, tú les repugnas porque les recuerdas que bajo las sedas, las bandas y las medallas, tras las paredes enteladas de sus palacios, corre sangre de los negros". Y por eso Bardem no se olvida de la forma con que se involucró a las comunidades africanas, que "dejaron los cultivos y el ganado para dedicarse febrilmente a cazarse los unos a los otros". 

Post data (del 25-12-2019)

El artículo ha sido publicado en el periódico digital el 25-12-2019 en Rebeliónhttps://www.rebelion.org/noticia.php?id=263855

La invasión alienígena de Chile

Sí, eso es lo que dijo hace unos días Cecilia Morel, la esposa del presidente de Chile, cuando se refirió a las masivas movilizaciones de protesta que está conociendo su país. No le faltaron otras lindezas, como eso de "vamos a tener que disminuir nuestros privilegios y compartir con los demás". Todo un credo de su forma de entender la vida. Antes, el ministro del gobierno responsable de la subida de los precios del transporte urbano, se le ocurrió recomendar que para evitar las tarifas más altas, lo mejor sería madrugar antes. Expresiones que pueden sonar a chiste, si nos atenemos a las que el propio presidente del país, Sebastián Piñera, soltó acerca de que "estamos en una guerra", con un jefe militar a su izquierda y haciendo desplegar junto a los carabineros a soldados del ejército para reprimir violentamente las protestas. "No son 30 pesos, son 30 años" es lo que la gente grita entre otras cosas más. Es una sociedad movilizada, que ha dejado de tener miedo. Y quizás también vergüenza. Una sociedad atrapada por lo que fueron 17 años de dictadura y han sido los siguientes 29. Casi medio siglo, eso sí, de neoliberalismo. De más desigualdades sociales, de aumento de los privilegios para una minoría, de privatizaciones a doquier, de endeudamiento para la mayoría para poder adquirir una vivienda o realizar estudios universitarios, de pérdida de derechos... Puede que se estén abriendo "las grandes alamedas por las que camine el hombre libre", como dijo Salvador Allende, pero algo se está moviendo. Y lo importante es que se haga, siguiendo con él, "para construir una sociedad mejor".

(Imagen: publicada en Resumen Latinoamericano)

domingo, 27 de octubre de 2019

Evo Morales vuelve a ganar en Bolivia

Existe cierta incertidumbre derivada del lento proceso de recuento de los votos y de las interferencias que están provocando los grupos opositores. Pero el caso es que con el 99,2% del censo escrutado, la victoria de Evo Morales con casi el 47% de  los votos y 10,4% de diferencia sobre el segundo candidato, Carlos  Mesa, permitiría que no fuera necesaria una segunda vuelta. De lo que no hay duda es que se está ante su cuarta victoria consecutiva desde que en 2006 accediera a la presidencia del país.

Sin embargo, Mesa nunca ha reconocido los resultados por considerarlos fraudulentos y por ello ha hecho un llamamiento a la movilización de la gente. Cuenta con el apoyo de la oligarquía del país y los sectores sociales intermedios más favorecidos, de la mayor parte de los medios de comunicación, de la OEA y, por supuesto, de EEUU. Está por ver el comportamiento del ejército, con una tradición golpista, pero hasta ahora neutralizada por Morales durante su mandato. Él mismo ha denunciado que se está preparando un golpe de estado. En todo caso, el riesgo de que la situación se deteriore es grande.

Nada de lo que está ocurriendo es extraño. Antes de la llegada a la presidencia de Morales Bolivia estaba en quiebra financiera y sufría extremas desigualdades sociales, una elevada corrupción y un escandaloso atraso económico. Eran las consecuencias de las medidas neoliberales implementadas durante los mandatos de Gonzalo Sánchez de Losada y del propio Carlos Mesa, que fue primero su vicepresidente y luego pasó a sustituirlo.

Desde 2006 los sucesivos gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS) han hecho que la situación haya cambiado extraordinariamente. La nacionalización de los hidrocarburos ha permitido que se haya producido un aumento anual del PIB en un 5% anual y, a la vez, la redistribución de la riqueza, que se ha complementada con un aumento sustancial del gasto público y la extensión de los derechos sociales, sin olvidar los que se corresponden con las comunidades indígenas..

Como resultado Bolivia es hoy una sociedad más justa: se ha reducido la pobreza severa de casi el 40% al 15% y la pobreza  moderada ha  pasado de las dos terceras partes a un tercio; casi se han quintuplicado los salarios; se ha generalizado el acceso de las familias a los servicios de energía; se ha extendido y modernizado la red de transportes; ha desaparecido el analfabetismo entre las edades jóvenes y han aumentado espectacularmente las tasas de educación; se han construido numerosas instalaciones sanitarias y han mejorado los servicios; ha aumento en diez años la esperanza de vida, que ha alcanzado los 74...

Estamos en la primera fase de una ofensiva que no se sabe cómo puede acabar. Bolivia es una presa preciada, entre otras cosas porque hasta ahora parecía el país más estable desde que a finales del siglo XX se inició el ciclo de gobiernos progresistas en América Latina. Ya veremos qué puede pasar.

viernes, 25 de octubre de 2019

Tras la exhumación del dictador

Después de lo ocurrido ayer, toca la reflexión. Noticias, tertulias, columnas de opinión, programas especiales… Chistes, anécdotas, bromas..., de un lado. Nostalgia, gritos, bravatas…, de otro. Todo un cúmulo de imágenes y palabras que a mucha gente nos sirvió de desahogo. Vimos un ataúd que, sacado de la tumba donde se había depositado 44 años antes, era transportado en helicóptero para ser ubicado en un lugar más recogido. Fue para mucha gente un acto de reparación: para quienes sufrieron en su momento los rigores de la espada y el fuego, para quienes heredaron su recuerdo o para quienes entienden que no puede haber paz si el cuerpo momificado del dictador seguía vigilante bajo esa gran cruz que proyecta su imagen amenazadora. Fue el dictador el que ocupó sobremanera el día de ayer, cuando en realidad debieron haber sido sus víctimas quienes ocuparan la atención preferente. Fueron mencionadas y en algunos lugares se guardo su recuerdo, sí, pero no lo suficiente.

jueves, 24 de octubre de 2019

Otoño en el Montseny


El viento, los bosques 
mueren besando la lenta
luz de la tarde. 
 Ejércitos de noche llegan 
por los caminos solitarios.
(Salvador Espriu)

Ha llegado el otoño. Por fin. Y por circunstancias que ahora no vienen al caso, lo he vivido en las estribaciones del macizo del Montseny, en la provincia de Girona. Un lugar que puede parecer lejano, pero que no me resulta tan extraño. Me he topado con una naturaleza no tan diferente de la que conozco. He pisado suelos marcados por los sílices. Granitos y suelos mezclados con sus restos y las arcillas. He visto vegetación de ribera con sauces y fresnos. Especies exógenas de plátanos y abedules. También, en el sotobosque, madroños, labiérnagos, helechos y enredaderas. Más arriba, alcornoques, robles, pinos piñoneros y abetos. Y tantas especies más que se me escapan. Una mezcla de lo mediterráneo y lo eurosiberiano. Árboles desnudos y árboles que nunca se mudan. Hojas que se resisten a caer y hojas que han cambiado su color a tonos amarillos y rojizos. Humedad que alcanza el clímax con el agua que cae. Agua que corre por sus cauces y se esparce sin complejos. Gotas que caen directamente del cielo y desde los intermediarios que las acogen para beber de ellas y las sueltan cuando rebosan. Un festín, en fin, de la naturaleza. 

miércoles, 23 de octubre de 2019

La azulejería urbana talaverana


Me gusta el arte urbano. Permite que el trabajo artístico pueda ser percibido sin barreras por la gente. Y en Talavera de la Reina se ha sabido hacerlo desde una tradición artística que viene muy de lejos. 

Fue durante la época árabe-musulmana -esto es, andalusí-, cuando la cerámica y la azulejería adquirieron la estructura y las técnicas productivas que han servido de base para su desarrollo posterior, tal como lo conocemos en sus formas entre clasicistas y barroquizantes, y aun cuando su momento de mayor esplendor haya desaparecido. 
Para ello se ha hecho uso como materia prima de las arcillas que aportan la vega del río Tajo y otros dos componentes sustanciales, que son el silicato del caolín y el polvo de cristal, cuya fusión ha dado lugar a unos esmaltes vidriados que dan resultados inmejorables.
Durante mi estancia este verano en la ciudad he podido percibir en mayor medida el trabajo de la azulejería. He sentido la atracción visual que desprende lo que se ha plasmado en las calles y en el interior de alguna iglesia, especialmente la dedicada a la Virgen del Prado, a la que, quizás exageradamente, se califica como la Capilla Sixtina del arte de la azulejería. 
Obras que en algunos casos tienen siglos de existencia y en otros, con una  antigüedad variable, que han ido adosándose poco a poco al mobiliario urbano. Bancos, fuentes, templetes o pilares se esparcen por calles, plazas y jardines, mezclándose con el trasiego de la gente.
Mientras paseaba me llamaron la atención los murales con los que me fui topando. Se han instalado recientemente y, dentro de su variedad de temas, formas e incluso tratamiento estilístico, conjugan lo más tradicional con lo innovador. Y, quizás como lo más importante, ayudan a que la ciudad pueda ser percibida como una entidad viva, no anclada en exclusiva al pasado y con voluntad de resultar atractiva tanto a quienes la habitan como a quienes la visitan.
Si bien en su mayoría los murales son exentos, no faltan aquellos en que se han aprovechado las paredes desnudas de los edificios. Es lo que ocurre, por ejemplo, en las que están adosadas a la muralla medieval.
En otras, sobre la misma fachada. Es lo que se percibe en el mural dedicado al Olimpo de los deportes de nuestros días, presidido por la imagen del "Discóbolo" de Mirón.
Predominan los motivos vegetales decorativos, propios de una tradición talaverana que ha sabido conjugar el aniconismo árabe-musulmán con el clasicismo renacentista de las guirnaldas. Se hace integrándolos en el conjunto representado o como detalles aislados que se busca resaltar. 

En algún mural el tema que se trata tiene que ver con los días festivos, dando rienda suelta al tipismo de su folklore. Y para mi sorpresa me topé con unos trajes femeninos que me llevaron a los trajes charros de mi tierra. 
El mural más innovador se encuentra en un centro de enseñanza secundaria, junto a la ribera del río Tajo, que además le da nombre. En él pueden verse representadas diferentes piezas de la tradición artesana talaverana, como vasijas, platos o azulejos, tratadas desde el paradigma cubista.



sábado, 19 de octubre de 2019

Realismo y crítica social en Pável Fedótov

"La propuesta de matrimonio del comandante" (también, "El compromiso matrimonial del mayor") es un cuadro que llama la atención nada más verlo. El tema que trata se capta ante la expresividad de la escena que se representa: una joven, rodeada de sus progenitores y el servicio de la casa, que muestra su espanto cuando llega el marido que le han asignado. y es que, por muy comandante que sea, no deja de ser una persona mayor por la que no siente amor. Toda una crítica a los matrimonios de conveniencia, una práctica del patriarcado que hacía de las mujeres meros objetos y simples piezas de intercambio.

Pável Fedótov (1815-1852) fue un adelantado del realismo, pero sin perder algunos aspectos del romanticismo todavía imperante. Esto último puede verse en la elección de los temas tan del gusto romántico, como eran el del amor o el matrimonio. Y sobre lo primero, está presente en su afán por reflejar la realidad social del momento, con el aderezo de su mordaz vertiente crítica.

Oficial de la Guardia Imperial, no fue óbice para ser una persona culta (tocaba la flauta, escribía...). Y ante todo, no se amilanó para mantener una actitud más que crítica a lo largo de su vida. Sus obras, primero hechas a lápiz para luego pasar al uso del óleo, discurrieron en buena medida por la senda de la crítica de los convencionalismos sociales (por ejemplo, en "Novia difícil"), sin que faltase en ocasiones la dosis necesaria de compasión por sus víctimas. Es lo que podemos ver en el cuadro que nos ocupa, en cuyo primer plano la joven objeto de intercambio expresa su horror por el acuerdo matrimonial al que la han condenado. Una compasión que tampoco le faltó cuando plasmó en sus cuadros otras situaciones difíciles, como hizo en "Viuda joven", donde captó el dolor de la esposa de un militar ante su futuro incierto al quedarse sin pensión y sin casa.

Su posición crítica como artista estuvo acompañada de preocupaciones políticas que le distanciaron de la autocracia zarista. Se aproximó a las ideas del socialismo utópico a través del Círculo Petraschevskii, introductor del fourierismo en Rusia. Eso le llevó a ser objeto de vigilancia policial, cuando no de censura en algunas de sus obras y hasta en poemas. Murió joven, con apenas 37 años, internado en una clínica mental. Una enfermedad quizás muy romántica, pero no ajena a las difíciles condiciones que le tocó vivir. 


Documentación de referencia 

"Pintura rusa de la primera mitad del siglo XIX" (https://rusopedia.rt.com/cultura/pintura/issue_188.html).
"Pável Fedótov" (https://www.hisour.com/es/pavel-fedotov-15619/).

viernes, 18 de octubre de 2019

El esfuerzo por aunar clasicismo y espiritualidad en Ivanov

Alexander Ivanov (1806-1858) es un artista del neoclasicismo. Esto es, un gusto por la claridad compositiva y por los colores luminosos. Para los tiempos que vivió y trabajó, ya en la plenitud del romanticismo, fue un artista pasado en el tiempo. Es autor de una obra corta, hasta el punto que fue conocido como el "maestro de una sola obra", pues le llevó 20 años la elaboración del su cuadro más conocido: "La aparición de Cristo ante su pueblo", que está expuesto en la Galería Tretiakov de Moscú. 

El cuadro, fuertemente cargado de simbolismo, muestra el momento en que Jesús regresa del desierto, a donde se ha apartado de la gente durante un tiempo para orar y prepararse para empezar a predicar su doctrina. Antes había sido bautizado por su primo Juan, el Bautista, y éste, también antes, ya había sido apresado. Por eso estamos ante una situación compleja, en la que confluyen la superposición de tiempos diferentes y algunos anacronismos.

La composición tiene una doble vertiente. La primera, separando la figura de Jesús, situada en la parte superior, del resto de personajes, en la inferior: el mundo celestial y el mundo terrenal. La otra, diferenciando por grupos a quienes son seguidores de Jesús, a la izquierda del cuadro (que es en realidad su diestra), y quienes no lo son o alcanzan a serlo, a la derecha (su siniestra). 

Jesús, pues, es recibido por la gente, que le espera junto al río Jordán, donde había recibido con anterioridad el bautismo. Se le ve al fondo, llegando solitario y pensativo, representado como una figura pequeña. La de Juan el Bautista, mientras tanto, ocupa la parte central, demarcando con su cuerpo y con la cruz
los dos grupos diferenciados del cuadro, a uno de los cuales, el situado a la derecha, se dirige levantando sus brazos.

A la izquierda, sucesivamente desde el Bautista, se sitúan las imágenes de Juan el Evangelista, Andrés, Pedro y Natanuel/Bartolomé. Y a la derecha, en su mayoría recibiendo las palabras de Juan el Bautista, se encuentran quienes no creen en lo que representa Jesús, bien sea porque lo desconocen -fariseos o no- o bien sea porque son soldados romanos. Dos de estas figuras, situadas en la parte inferior central, representarían un rico y su esclavo, estando éste desnudo.

Hay otras dos figuras, que, a la vez, son llamativas y anacrónicas: una, la del propio autor del cuadro, como a la sombra de Juan el Bautista, portadora de un casco y una cayada; la otra, la más próxima a Jesús, la del novelista Nikolai Gogol, amigo de Ivanov.

En esta obra estamos ante un artista complejo, atrapado por el gusto estético de la pintura occidental y por una religiosidad tan arraigada en Rusia. Lo primero le llevó a trasladarse  Italia, donde durante años bebió de las fuentes del clasicismo renacentista. Lo segundo le llevó a una permanente recomposición de las figuras que representaba, buscando, de un lado, los rasgos psicológicos precisos en cada una y, de otro, la captación de la espiritualidad de las principales. 

Documentación de referencia

"Pintura rusa de la primera mitad del siglo XIX" (https://rusopedia.rt.com/cultura/pintura/issue_188.html).

Veronica Capasso y Julia Hang. "Arte y sociedad: Rusia y la pugna entre lo viejo y lo nuevo'" (http://sedici.unlp.edu.ar/bitstream/handle/10915/39331/Documento_completo.pdf?sequence=1&isAllowed=y).
Carlos Gómez Menor (1987). "Siglo y medio de pintura rusa. Pintores rusos del siglo XIX. Del neoclasicismo a la revolución" (http://biblioteca2.uclm.es/biblioteca/ceclm/ARTREVISTAS/Toletum/tol22/toletum22_gomezsiglo.pdf).

Murió Alicia Alonso, pero perdurará el arte como expresión de todo un pueblo

Ayer murió una bailarina maravillosa, cuando apenas le quedaba un año para cumplir un siglo de vida. A principios de los años ochenta tuve la ocasión de verla bailar, ya sexagenaria, en Salamanca, a donde acudió con su Ballet Nacional de Cuba. Es un recuerdo que mantengo vivo. Reconocida en todo el mundo, su huella será imborrable. Poseedora de un talento excepcional, destacó ya desde muy niña y supo superar los reveses que le llevaron a perder buena parte de su visión. 

Ya consagrada, decidió seguir desde el primer momento el camino de la Revolución. Para ello prestó su talento para hacer de Cuba un foco de la danza mundial. Supo entender, pues, el momento que estaba viviendo Cuba desde finales de los años cincuenta, consciente que no es lo mismo ser una diva entre una minoría que serlo entre un pueblo entero: "En aquella sociedad de los años 50 gran parte del arte era patrimonio de una sola y reducida clase, luego de nuestra Revolución la situación es distinta. A todos se nos plantearon tareas nuevas. Ya no era solamente arraigar el arte entre las masas trabajadoras, era crear y desarrollar los artistas en ellas".

Y todo ello como expresión de una generosidad recíproca: igual que se le ha agradecido todo lo que ha aportado en la creación de la escuela cubana de danza, ella misma ha sabido reconocer que su obra no habría sido posible sin la revolución. Es lo que explica que en cierta ocasión dijera estas palabras: "Imagine usted lo que esto representa; una islita pequeña, que heredó el subdesarrollo, con una Escuela reconocida en el mundo entero. Y luego, el hecho de que no es una escuela para una élite, es de todo un pueblo, con profesores y bailarines salidos del seno de ese pueblo y un público amplísimo y diverso. ¡Oiga, eso es algo fabuloso, que no existe en ninguna otra parte, lo puedo asegurar! Ahora bien, la verdad hay que decirla: la Escuela es obra de la Revolución".

Con Alicia Alonso no muere la danza en Cuba, porque durante su larga carrera ha sido capaz de sembrar varias generaciones de artistas que recorren los rincones de su país y numerosas ciudades del mundo. Sembrar arte, sí, pero hacerlo para que no sea patrimonio de una minoría.

(La fotografía de Alicia Alonso es obra de Annemarie Heinrich, publicada, junto con las citas, en el diario Granma del 17-10-2019)

miércoles, 16 de octubre de 2019

La sentencia del Tribunal Supremo sobre el procès y más allá del procès

No hubo rebelión, porque no hubo violencia. Se descartó, así, que lo ocurrido el 27 de septiembre y el 1 de octubre de 2017 en Catalunya fuera dirigido contra el orden constitucional. Pero sí hubo delito de sedición, porque hubo un alzamiento tumultuario que afectó al orden público. A lo que se añade que esa gente alzada (con urnas y papeletas, que no se olvide) participando en el referéndum lo hizo engañada por quienes lo orquestaron. Ahí es nada. Se dice entre juristas que la sentencia, siendo inapropiada, cuando no injusta (e imprudente, añado), va a tener como resultado que se pueda penalizar como sedición cualquier acto de protesta que sea calificado de desobediencia o desacato a la autoridad. La carga de autoritarismo está presente. Son numerosos los artículos que se están publicando estos días en los que se critica la decisión del Tribunal Supremo mediante argumentos técnicamente jurídicos. En uno de ellos, "La rebelión del Tribunal Supremo", publicado en Cuarto Poder y firmado por Ana Almirón Mengíbar y Francisco Miguel Fernández Caparrós, de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA), se concluye (y concluyo) con estas palabras: "no se han criminalizado actos de protesta porque desde ahora los actos de protesta pueden ser tipificados como sedición, lo que supone una contundente rebelión contra el núcleo del ordenamiento jurídico".

martes, 15 de octubre de 2019

Lo que hay detrás del ataque turco al Kurdistán sirio

El Kurdistán sirio está siendo atacado por Turquía. Busca aislar mediante un cordón militar las comunidades kurdas de ambos lados de la frontera. El presidente Emine Erdogan pretende, además, desviar la atención a la opinión pública de su país, preocupado como está por los reveses electorales. Y a la vez no le importa presionar a los países europeos, amenazando con la apertura de fronteras a las personas refugiadas en su país.  

Pero no es sólo eso. El presidente Donald Trump, con su farol de no apoyar el ataque y retirar tropas en la zona, está escondiendo dos cosas: sus intenciones y sus debilidades. Sobre lo primero, no le importa romper la alianza que durante la presidencia de Barak Obama trazó EEUU con las fuerzas kurdas de Siria y acabar con su república de Rojova, pues lo que quiere es que Siria siga fragmentándose lo más posible, como ya ha hecho con Irak y Libia. Rojova es una república peculiar, pues resulta un ejemplo en lo político y social por su apuesta pluriétnica, plurirreligiosa y hasta feminista. Sobre sus debilidades, Trump mantiene un pulso interno con el establishment, que no acaba de admitir su autonomía en la política exterior. Ahora está inmerso en una nueva batalla, impeachment incluido, que le está llevando a dejar ver que con su actitud está reduciendo gastos militares. 

Todo un panorama complejo, que tiene, por ahora, al propio gobierno sirio y a Rusia expectantes. Lo que puedan hacer en estos días va a resultar decisivo en lo referente al éxito de los planes de Erdogan. Y sobre el comportamiento de Trump. 

Recomiendo un artículo de Nazanín Armanian, "El ataque de Trump a los kurdos de Siria y dos hipótesis", salido ayer a la luz en Público. Ayuda a entender mejor las cosas dentro de la complejidad.

El realismo en la pintura de Iván Kramskoi

El arte ruso conoció desde el siglo XVIII un proceso de cambios que conllevó la adaptación a las formas estilísticas occidentales. Fue paralelo en cierta medida al acercamiento a los países europeos, que tuvo en el traslado de la capital del imperio a San Petersburgo su punto de arranque. 

En el mundo del arte conllevó el gusto sucesivo por lo barroco, lo rococó, lo neoclásico y, ya en el siglo XIX, por lo romántico, el realismo y el impresionismo y sus secuelas. Pero lo que en las formas fue digiriéndose sin grandes sobresaltos, no lo fue tanto en cuanto a los contenidos. Los temas a tratar y, por ende, el público a quien se dirigían las obras e incluso la actitud vital de los artistas se convirtieron en motivo de discusiones y de rupturas. 

Si entre la generación de artistas románticos se tendió a romper con los formalismos rígidos del clasicismo y a buscar nuevos objetos (sobre todo humanos) que llevar a los lienzos,  la generación que le sucedió, abrazada al realismo, acabó por romper el equilibrio débil que pudiera haber entre lo que estaba establecido y lo que se aportaba como novedoso.

La segunda mitad del siglo XIX fue el momento de los Miasoedov, Kramskoi, Savrasov, Gue, Perov, Prianischnikov. Schischkin..., conocidos como "los Catorce" y más tarde como peredviyniki (itinerantes, ambulantes, vagabundos...), jóvenes talentosos y atrevidos que fueron capaces de enfrentarse a la academia. Primero crearon en 1863 el Artel de Artistas, a modo de comuna, y luego, ya en 1870, la Sociedad de Artistas Itinerantes. A su afán renovador añadieron el no perder la perspectiva de la tradición rusa, dentro de una corriente interna que se ha venido a considerar como el reflejo del "alma rusa". Su actitud de querer pintar sin corsés en un principio supuso su apartamiento de los circuitos oficiales, si bien con el tiempo sus componentes fueron derivando hacia situaciones personales diferenciadas, que en algunos casos llegaron a la integración en lo que previamente habían denostado. 

Iván Kramskoi (1837-1887) quizás sea quien mejor represente lo que fue esa nueva generación. Nacido en una ciudad de la región de Vorononey, al sur de Moscú, fue en San Petersburgo donde cursó sus estudios artísticos. Y fue en la capital rusa donde participó desde el primer momento en los avatares de los peredviyniki y desarrolló su labor artística, cortada a la edad temprana de 50 años. Alma de los peredviyniki, participó en las actividades y exposiciones que organizaron a los largo de los años. En sus obras tuvo siempre presente un compromiso político en favor de los demócratas revolucionarios, lo que explica su apuesta no sólo por el realismo como estilo, sino también desde una dimensión crítica.

Retratista portentoso, pintó a personajes famosos como el escritor Lev Tolstoi, el empresario y mecenas del arte Pavel Tretiakov o el zar Alejandro III; o menos famosos, si no anónimos, en especial gente del mundo campesino o mujeres. Uno de los cuadros más famosos, "Mujer desconocida", generó desde el primer momento una gran controversia, al considerarse que el semblante de la joven retratada era un acto de inmoralidad. No le faltó tiempo para cultivar también los temas religiosos, entre los que está su "Cristo en el desierto", que destaca
por el tratamiento humanizado que hace de su figura.

En la Galería Tretiakov de Moscú tuve ocasión de ver las obras de Kramskoi que en él están expuestas, algunas de las cuales atrapé como mi cámara fotográfica. Son las cuatro que aquí aparecen: "Retrato de Lev Tolstoi", "Aflicción inconsolable", "Chica con la trenza suelta" y "La esposa del artista". 

Como ya indiqué en otra ocasión, el arte ruso de los siglos XVIII y XIX había sido para mí un gran desconocido. Poco a poco he ido sabiendo más de él y comprendiéndolo. Lo que merece la pena.


Documentación de referencia

"Pintura rusa de la primera mitad del siglo XIX" (https://rusopedia.rt.com/cultura/pintura/issue_188.html).
"Pintura rusa de la segunda mitad del siglo XIX" (http://rusopedia.rt.com/cultura/pintura/issue_356.html).
Veronica Capasso y Julia Hang. "Arte y sociedad: Rusia y la pugna entre lo viejo y lo nuevo'" (http://sedici.unlp.edu.ar/bitstream/handle/10915/39331/Documento_completo.pdf?sequence=1&isAllowed=y).
Carlos Gómez Menor (1987). "Siglo y medio de pintura rusa. Pintores rusos del siglo XIX. Del neoclasicismo a la revolución" (http://biblioteca2.uclm.es/biblioteca/ceclm/ARTREVISTAS/Toletum/tol22/toletum22_gomezsiglo.pdf).
"La revolución rusa de la pintura: del realismo al impresionismo" (https://www.artycultura.net/2016/12/la-revolucion-rusa-de-la-pintura-del.html).
"El realismo ruso y los pintores ambulantes" (https://www.artehistoria.com/es/contexto/el-realismo-ruso-y-los-pintores-ambulantes).
"Iván Kramskoi. Realismo ruso. Grupo 'Los Itinerantes'"(http://pensaipinta.blogspot.com/2010/11/portrait-of-woman.html). 

domingo, 13 de octubre de 2019

A la espera de un sentencia (ya conocida) sobre el procès

El Tribunal Supremo está en el centro de atención. Hace unos días dejó claro la exhumación de Franco. Mañana, previas filtraciones ya hechas públicas, dictará sentencia sobre el juicio de la cúpula del procês. No habrá calificación de rebelión, pero sí de sedición, a la que se une la malversación de fondos públicos. Las penas, sin embargo, serán duras, que se prevé que superen los diez años de cárcel en la mayor parte de los casos. Es lo que tenemos. Una derecha nostálgica del franquismo que está rabiosa. Una mayoría de partidos políticos, desde Vox al PSOE, pasando por PP y Ciudadanos, que siguen haciendo de Catalunya su granero de votos fuera de ese territorio. Y un poder judicial nada indulgente, pretendiendo que se vea que es equidistante en sus decisiones. Con todo esto poco puede hacerse.  

sábado, 12 de octubre de 2019

La calle Arbat de Moscú y el rapsoda Bulat Okudyaba

Paseando por la tarde por la bulliciosa calle Arbat de Moscú, después de nuestra visita al monumental metro, me topé con la escultura de Bulat Okudyaba. En ese momento no reparé en quién era, salvo la fotografía con que busqué mantener el recuerdo de una de las calles más emblemáticas de la ciudad. 

Poeta y cantante, quizás sus facetas más conocidas -indisolubles, asociadas-, fue como supe de él ya durante mi estancia -lejana en el tiempo- en Bulgaria. Ahora he sabido que ha sido mucho más: novelista destacado y editor de la revista literaria soviética más prestigiosa en su tiempo -ya desaparecida-, la Literaturnaya Gazeta.

Nacido en el propio Moscú e hijo de georgiano y armenia, acabó haciendo del barrio de Arbat su ecosistema existencial, lo que explica la ubicación del monumento hecho en bronce que le han dedicado. Su autor, el artista armenio Giorgi Frangulian, lo concibió como el deambular del personaje por los callejones y patios del barrio, en cuyos arcos ha dejado grabados muchos de sus versos. Erigido el 8 de mayo de 2002, la elección de la fecha no fue un mero azar: coincide con su día de nacimiento y con lo que en la Rusia de hoy, como se hacía en la antigua URSS, se conmemora el Día de la Victoria contra el nazismo.

La vida de Okudyaba resulta paralela a la propia existencia de la URSS. Hijo de militantes comunistas, que sufrieron los rigores de la represión estalinista, fue combatiente durante la Gran Guerra Patria, tras la cual inició su carrera en el mundo del periodismo y la literatura. Su dedicación a la poesía y la música fue secundaria, si bien con el tiempo se convirtió en lo que le dio mayor satisfacción y notoriedad. Sus canciones, de melodías sencillas y con un estilo inspirado en George Brassens, se difundieron a través de grabaciones caseras hechas mediante magnetófonos. 

Precisamente fue así como las conocí durante mi estancia en Sofía. Era a mi compañero de habitación en la residencia universitaria, Georgi Szondy, a quien gustaba escucharlo, sin que por mi parte fuera capaz de entender el significado de las letras, más allá de sus breves comentarios sobre su estilo de rapsoda. Y como anécdota, en algunas ocasiones llegamos a hacer un pulso entre las canciones que reproducía con su aparato y las que por mi parte cantaba de Pablo Milanés.

Estos días he estado buscando sus canciones y, a la vez que las he escuchado, he recopilado algunas de sus letras traducidas al castellano, cuyo contenido poético resulta más que interesante. Una muestra la podemos ver en "Los patios de la calle Arbat", un poema de 1959 y una de las tantas canciones que dedicó a su barrio: 


No quiero honores ni riquezas,
ni nada más por el camino,
a excepción de mi barrio
que es la única gran cosa que tengo.
   
En mi mochila lo puse
preparándome para el paseo
por el patio no tan reputado,
pero con un alma humana.
   
Soy amable con eso, fuerte, seguro y sano.
¿Qué más necesito por una vez?
Toco su suelo afectuoso

para calentar mis manos congeladas.

viernes, 11 de octubre de 2019

La cesta de flores secas

Fueron los primeros momentos de su tiempo entre costuras. Y su taller no fue nada menos que el comedor de la casa. La cosa -y la casa- no daba para más. Pero en ese espacio todo se hacía compatible, porque se montaba y desmontaba, en palabras de mamá, "en un santiamén". La tele llegó tarde, a finales de 1968, y el gran Schneider Boreal de no se cuántas pulgadas se entronizó en uno de los rincones del comedor para erigirse por la noche en el centro de atención en blanco y negro. Para entonces, previa cena familiar, el taller ya se había desmontado y se habían recogido los numerosos hilos que alfombraban el suelo. En cierta ocasión -no recuerdo cómo: ¿algunos de los regalos navideños a papá?- llegó a casa una cesta con flores secas y acabó coronando el televisor. Desde su lugar acabó siendo uno de los referentes silenciosos del comedor, pero no el principal. Y es que resultaba imposible que  pudiera desbancar el prestigio del Corazón de Jesús, las fotografías de Pili y de la familia, el cuadro bendecido de Juan XXIII o los dos tapices descoloridos que había heredado papá. La cesta, aun así, fue testigo de las labores de costura que mi hermana, ayudada durante un tiempo por una amiga, hacía mañana y tarde, y cuando urgía, hasta de noche, después, eso sí, de que acabara la sesión televisiva. Fue testigo de sus conversaciones, de las idas y venidas de tanta gente que pululaba por una casa de familia numerosa y las clientas que se presentaban para elegir modelo, tomarse las medidas y hacerse las pruebas. Lo de recoger las prendas era otra cosa. Solía ser mi hermana la que las entregaba y a veces, cuando los destinos eran lejanos, con mi compañía. Y a veces también era yo mismo quien lo hacía, sosteniendo sobre mi brazo izquierdo la prenda, mientras el derecho quedaba libre para llevar la factura desglosada y escrita a mano. Casi siempre me pagaban y casi siempre recibía una propina que me sabía a gloria. ¡Ay, hermana, qué primeros tiempos esos entre costuras! 

viernes, 4 de octubre de 2019

En busca de los votos de la extrema derecha, la derecha y el centro-derecha

Ayer Isabel Díaz Ayuso (PP) e Ignacio Aguado (Ciudadanos) sacaron a relucir en la Asamblea de Madrid lo de la quema de iglesias en 1936, como una posibilidad que pueda repetirse y en medio del debate sobre la exhumación de los restos mortales de Francisco Franco. Hoy Javier Ortega Smith (Vox) ha dicho que las Trece Rosas lo que hacían era "torturar, asesinar y violar [sic] vilmente" a sus víctimas. Mientras tanto, Pedro Sánchez (PSOE) se muestra ufano por la sentencia del Tribunal Supremo que da luz verde para que -¡por fin!- pueda llevarse a cabo la exhumación. Y a la vez, saca a relucir el artículo 155. Están calentando motores  de cara a las próximas elecciones. La extrema derecha y la derecha, disputándose el voto. Y el PSOE, en busca del centro-derecha.