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miércoles, 1 de julio de 2026

Ha fallecido en La Habana Aitana Alberti León


Así ha sido, nos ha dejado Aitana. Sus dos apellidos contienen a dos grandes de la literatura española: Rafael Alberti y María Teresa León. Precisamente fue de su padre por quien supe, en un acto cultural de principios de los años 80 en Salamanca, que el nombre provenía de la sierra alicantina cuya fisonomía fue lo último que vieron en marzo de 1939 desde el barco que se iba alejando camino de un largo exilio. Primero, durante un año, en Francia, luego en Argentina y finalmente en Italia. Y fue en la capital del país sudamericano donde, en 1941, nació Aitana y donde pasó su niñez y juventud, hasta que en 1968 acompañó a sus progenitores a Roma. Conoció España en 1977, con una estancia que habría de ser corta e intermitente. Y en 1984 acabó instalándose definitivamente en Cuba, donde rehízo su vida y ha sido su hogar durante algo más de cuatro décadas.

Poeta desde muy joven, ha cultivado también la narrativa, sin que haya faltado su dedicación a la difusión de los autores y las autoras de la Generación del 27. Ha reivindicado de una manera especial la figura de su madre, a la que ha considerado como la gran olvidada de esa generación. Y en Cuba, además, se ha prodigado en la promoción de la cultura, dentro de una dimensión hispanoamericana. 

La conocí en noviembre de 2013 en Trebujena, en un bonito y emotivo acto cultural organizado por el PCE y en el que presentó dos libros: de su madre, La memoria dispersa; y suyo, Inquilinos de la soledad, compuesto por tres relatos en los que funde, a través de la realidad y la imaginación, el exilio y el retorno.  
 
Nacida un 9 de agosto, con esa fecha tituló un poema en el que evoca al poeta palestino  Mahmud Darwish, que falleció en el exilio en 2008, y a Federico García Lorca:  

Hoy es mi cumpleaños
y Mahmud Darwish
acaba de morir

Ya lo dijo Neruda
La sangre de los niños
corre sencillamente
como sangre de niños
En Madrid en Faluya
en Bagdad
en Gaza en el Golán
qué importa dónde sea?

El pan sobre la mesa
La foto de mi madre
La rosa en el umbral
Oh amado trae la lámpara
el beso de la aurora
y que en tu hombro
pueda esparcir la tristeza!

Hoy es nueve de agosto
y Mahmud Darwish
acaba de morir
Qué importa si fue en Houston
en la engañosa paz
de un hospital de Houston?

Ya lo dijo Cocteau
La sangre del poeta
señala a los verdugos
como sangre de niños
Corre sencillamente
le da la vuelta al mundo
y regresa al poeta
sencillamente sola
como sangre de niños

En Víznar en Santiago
qué importa
si el poeta sencillamente
entrega la sangre y la palabra?

Ya lo dijo Federico
No quiero que me tapen
la cara con pañuelos
los ojos son los ríos
que derraman mi sangre
sencillamente pura
como sangre de niños

Amado
que tus brazos
me devuelvan la rosa
el secreto del trigo
el alto monte bajo el sol de junio

Hoy es mi cumpleaños
y un poeta
acaba de morir

Ya lo dijo Neruda
Quién puede detener tan inmenso latido?

martes, 9 de junio de 2026

Marjane Satrapi y el dibujo como forma de expresar un espíritu libre


Falleció hace unos días Marjane Satrapi. Según personas de su entorno, lo hizo "de tristeza", después que hace un año muriera también su  compañero y amor de vida. Estamos ante una artista, narradora y cineasta, que hizo del dibujo la forma de expresarse en sus historias gráficas y películas animadas.

Había nacido en 1969 en Irán, en el seno de una familia de clase alta/media-alta, pero progresista. Eso le permitió, por un lado, poder acceder al mundo de los estudios y, por otro, ir construyendo desde niña una personalidad propia, donde el atrevimiento y la disconformidad ante la intolerancia estuvieron siempre presentes. En la primera etapa de su vida, hasta los 25 años, lo hizo en unas circunstancias muy difíciles, en el contexto del Irán cambiante de finales de los 70, con la revolución popular que derrocó al sah, y principios de los 80, cuando se impuso la república islámica. Fue así como vivió desde niña, a la par de su familia y de una buena parte de la población, el sueño de un Irán libre, que acabó ahogado por el integrismo religioso y una represión aún más sangrienta.


La lectura de su novela gráfica Persépolis (2000-2003), luego llevada al cine de animación, nos muestra todo ese tiempo y la forma como la vivió. Está dividida en cuatro libros/partes, correspondientes a las etapas de la vida de la protagonista, la propia Marjani, que van de 1979, cuando tenía 10 años, hasta 1994, cuando tomó la decisión definitiva de salir (huir, en realidad) hacia Francia, donde ha residido hasta su muerte y llegado a obtener la nacionalidad. 

Etítulo alude al pasado lejano de Persia, cuando fue un imperio poderoso, dejándonos ver al Irán del siglo XX en el que se superpusieron dos visiones contrapuestas: la de quienes querían un país libre e independiente; y la de quienes, dueños del poder, hicieron lo que estuvo en sus manos por evitarlo, incluidas las más que interferencias de los imperios de cada momento (el británico, el estadounidense...). Por eso en el primer libro cobra especial importancia el recuerdo que se mantenía en la familia de los dos años en que  Mohammad Mosaddeq gobernó el país, nacionalizando el petróleo, hasta que la intervención británica y estadounidense en 1953 frustró el nuevo rumbo tomado.

En 1980 esa niña tan despierta se encontró con la llegada al poder del islamismo fundamentalista, dando lugar a una realidad que de inmediato se tiñó de negro para las mujeres (en la vestimenta, en los derechos...) y que actuó con una cruel ferocidad contra la gente que se iba oponiendo a la nueva forma de opresión. Paralelamente no faltó una nueva intervención imperialista, cuando EEUU provocó una guerra entre Irak e Irán, con el fin de debilitar a los dos estados. Al final, lejos de conseguirlo para el segundo, el régimen islamista se fortaleció y consolidó. Fue así como la familia decidió en 1984 que Marjani se fuera a estudiar a Austria, con el fin de que su formación no se viera mediatizada por el clima opresivo del país. Pero fue una experiencia fallida, pues vivió y sufrió los sinsabores de una realidad que, sin ser la opresiva de su país, estaba lejos de su manera de entender el mundo. Por eso cuatro años después regresó a Irán, donde se esforzó por mantener un equilibrio entre las limitaciones existentes en sus estudios de arte y las continuas transgresiones que fue llevando a cabo para poder seguir manteniendo su espíritu libre.

Marjani, también como novelista gráfica, ha sido autora de otras obras, como Bordados (2003), que nos lleva, a través de su familia, a las interioridades del mundo de las mujeres en el seno del hogar; o Pollo con ciruelas (2004), en torno a  un drama familiar. 

Y sin desprenderse del dibujo como forma de expresión, no le ha faltado tampoco cultivar la creación a través de la pintura al óleo. Es lo que hizo hizo en 2013 en una galería parisina, cuando en su exposición mostró los retratos de mujeres, individuales o en grupo, haciendo esta vez uso de los colores y acentuando el volumen de las figuras

miércoles, 4 de febrero de 2026

Carlos Hernández de Miguel y su carta de despedida


Ayer falleció Carlos Hernández de Miguel, periodista y autor, entre otros, del libro Los campos de concentración de Franco. Sometimiento, torturas y muerte tras las alambradas (Barcelona, 2019). Una obra voluminosa, pues ocupa medio millar de páginas, y, ante todo, rigurosa, pues está basada en el buen tratamiento de las fuentes documentales.

En 2019 le dediqué tres entradas, dado que a través de él descubrí que el colegio en el que estudié de niño, el Francisco de Vitoria de Salamanca, estuvo destinado en un primer momento como campo de concentración (la primera data del 12-03-2019; y la segunda, del 26-03-2019). En la tercera entrada, ya del mes de mayo, me centré en los campos que hubo en la provincia salmantina.

Veterano en su profesión y curtido, entre otras cosas, como corresponsal en varias guerras, ha fallecido a una edad temprana, con apenas 56 años. Consciente de su irremediable fallecimiento, ha dejado escrita una carta de despedida, que reproduzco en su totalidad. Y lo hago porque su contenido, más allá de la emoción que transmite, resulta altamente interesante. Y resalto de ello dos cosas, con las que coincido. Una, que "objetividad no es sinónimo de neutralidad". Y la otra, que "para ser buen periodista es imprescindible ser una buena persona". Para los tiempos que corren, tienen mucho valor.

Que descanse en paz. He aquí la carta, publicada en elDiario.es:

"Querido lector, querida lectora. Te confieso que, por primera vez desde que soy periodista, desearía que no estuvieras leyendo mi artículo. Estoy seguro de que entiendes el motivo: si lo estás haciendo es que ya no ando por este mundo… ni por ningún otro. Me he muerto. ¡Joder!, qué fuerte resulta escribir esto, pero es así. Me he muerto y no quiero marcharme sin despedirme y compartir unas últimas reflexiones con vosotr@s.

He sido una persona muy afortunada. Lo fui desde que nací, porque lo hice en un país europeo que, aunque aún estaba sometido al yugo franquista, muy pronto comenzó a progresar económica, social y políticamente hasta convertirse en una nación del primer mundo. El azar y solo el azar hizo que mi destino fuera infinitamente más cómodo y fácil que el de cientos de millones de niños y niñas que ven la primera luz en regiones azotadas por el hambre, la pobreza y la guerra. En este momento tan duro por el que estoy pasando, creo que no tengo derecho a quejarme ni a lamentarme. ¿Cómo voy a victimizarme conociendo estas desigualdades e injusticias históricas? ¿Cómo puedo lamentar mi suerte viendo lo que está ocurriendo, ahora mismo, en África, Afganistán, Ucrania, Yemen, Irán o Gaza? Gaza, Cisjordania… Palestina… No te lo puedo asegurar porque no sé qué ocurrirá, pero creo que mi último pensamiento, la última imagen que pasará por mi cerebro antes de apagarse será la de los niños masacrados en Gaza y la de los palestinos supervivientes afrontando un terrible futuro. Lo que sí sé es que me iré sin comprender las razones por las que la comunidad internacional ha decidido permanecer impasible mientras Israel perpetra un genocidio delante de sus narices… transmitido en directo, minuto a minuto, masacre a masacre.

He sido una persona muy afortunada porque mis padres y mi hermano me educaron para ser libre y tener una mentalidad crítica. Crecer en una familia humilde, en un barrio obrero de Madrid, me inculcó unos valores que me marcaron para siempre. Unos valores que se vieron mejorados y reforzados gracias a la personalidad, fortaleza, inteligencia y bondad de mi eterna compañera de vida. Decidí ser periodista porque realmente creía que informando con rigor y honestidad se podía mejorar este mundo. Lo creía y lo sigo creyendo. Soy consciente de que en mi carrera profesional he cometido errores, he tragado con algunas cosas (creo que pocas) que debería haber rechazado y que no he sido, ni mucho menos, un periodista perfecto. Pese a ello, miro hacia atrás y lo que veo no me disgusta. Puedo decir que nunca, nunca he mentido ni he manipulado ni he ocultado información. Siempre que he informado, ya fuera desde Madrid, Bilbao, Sevilla, Kabul, Jerusalén o Bagdad, he intentado ser crítico con el poder, he intentado contar lo que pasaba y he intentado dar voz a quienes no la tenían. Voz a las víctimas, crítica para los verdugos. Sin equidistancias. Sin ambigüedades. Por ello, estoy especialmente orgulloso de no haber ascendido todo lo que habría podido ascender e incluso de haber sido despedido por intentar ser fiel a mis principios. De veteranos colegas de profesión aprendí las, que yo considero, dos máximas del periodismo:

1.- Objetividad no es sinónimo de neutralidad. Contar la realidad con objetividad te obliga, casi siempre, a no ser neutral. Si hay un agresor y un agredido, un mentiroso y un honesto, un corrupto y un honrado, tu misión es describir esa situación con claridad y contundencia. Harto estoy de quienes creen que ser periodista es contar, sin filtros, la versión de ambas partes, sin plantearse la veracidad de las mismas o, lo que es peor y más frecuente, sabiendo que una de ellas es incierta.

2.- Para ser buen periodista es imprescindible ser una buena persona.

Yo siempre añado una tercera máxima. El periodismo no es una profesión más. De nuestro trabajo depende que la sociedad pueda ejercer su derecho a estar bien informada. De nuestro trabajo, aunque no solo de él, depende la libertad, la igualdad y la democracia. Por eso no caben excusas para mentir u ocultar. En caso de hacerlo se nos deberían exigir responsabilidades profesionales e incluso penales. Deberíamos ser como los jueces (léase “como deberían ser los jueces”), a los que se les puede imputar y castigar por prevaricación, pero, para ello, también tendríamos que tener unas condiciones de estabilidad y dignidad laboral acordes a nuestra responsabilidad. En cualquier caso y por muy precaria que sea su situación, aquí va mi último consejo a mis colegas, especialmente a los más jóvenes: no toleréis la manipulación, no os autocensuréis, no os refugiéis bajo la excusa del miedo a perder el trabajo… luchad el enfoque de cada noticia. Sed objetivos, no neutrales. Sed buenos periodistas siendo buenas personas.

Son muchos los periodistas que actúan así, contra viento y marea. Tengo el privilegio de que algunos de ellos y de ellas sean, además, amigos. A todos y todas os mando un enorme abrazo y, sobre todo, os doy las gracias por ser como sois. No cambiéis nunca. Merece la pena.

Al resto, a los mercenarios de la información, solo os lanzo dos preguntas: ¿Os compensa el dinero y/o la fama que ganáis a cambio del daño que provocáis? ¿Podéis dormir tranquilos después de hacer lo que hacéis? Nunca es tarde para hacer lo correcto.

He sido afortunado porque he conocido la política desde dentro y desde fuera. He visto miserias, egos desorbitados y sectarismo, pero también grandeza. Si algo aprendí en mi vida es que ¡no!, no todos los políticos son iguales. Hay hombres y mujeres que, realmente, creen que su misión es mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y ciudadanas que les votaron y que no les votaron. Para ellos, estar en política no es ningún chollo: estar expuesto permanentemente al foco mediático, a los insultos, al escrutinio de cada uno de sus actos, al acoso a sus familias… Casi todos podrían ganar más dinero en la empresa privada sin tener que soportar ese desorbitado precio personal que les supone el cargo.

Es obvio que hay también otros políticos, demasiados, movidos por intereses mucho más espurios como la corrupción y el ansia infinita de poder. Hay que luchar contra ellos, cambiar innumerables cosas y mejorar todo el sistema, pero hay que hacerlo desde la propia política. Hay que hacerlo desde la política porque todo en la vida es política o está condicionado por ella. Cuidado, por tanto, con quienes arremeten contra ella, contra los partidos, los sindicatos y la democracia. La alternativa a la democracia es la dictadura, aunque la bauticen con cualquier atractivo eufemismo. La alternativa a los partidos y a los sindicatos es el partido único y el sindicato vertical. Hay mucho, muchísimo que mejorar, pero el camino no es el que nos muestra la extrema derecha mundial.

He sido afortunado por dedicar la última etapa de mi vida profesional a investigar y difundir la historia reciente de nuestro país. Conocer a supervivientes de los campos de concentración nazis y de los campos de concentración franquistas, así como a sus familiares, ha sido uno de los mejores regalos que me ha dado la vida. Las víctimas del nazismo y de otras dictaduras no dejaron de repetir que el fascismo no había muerto, que seguía agazapado esperando el momento de resurgir. Por eso era, es y será tan importante conocer la Historia. Mirar atrás es la mejor forma de afrontar el presente, no repetir errores y estar preparado para las amenazas futuras. Mirar atrás te demuestra que la libertad, la vida y la democracia nunca están garantizadas y, por tanto, debemos luchar, cada día, por preservarlas. De alguna manera, ese convencimiento es el que me llevó a escribir la que será mi única novela. En ella intento advertir de lo que se os viene encima si no lo remediáis. Aunque se publicó recientemente, la pensé y redacté cuando Trump aún no había ganado las elecciones y yo creía tener una larga vida por delante. Repasándola ahora, me suena a testamento del que no tocaría ni una coma. Por favor, por vuestro bien, creed a Anne Watts.

Termino ya. Una persona joven, muy querida, que era consciente de que su final podía llegar en cualquier momento, me dijo: “La vida es un privilegio”. Entonces no supe valorar sus palabras. Querido lector, lectora: exprime la vida, sé feliz, valora lo que de verdad importa, huye de lo tóxico y practica la empatía… mucha empatía.
Me voy dando las gracias a todo el personal de la sanidad pública española que personifico en la que ha sido mi oncóloga hasta el final, una persona admirable y una profesional inmensa, la doctora Verónica Calderero. Gracias a todos y todas por el trato y la atención exquisita que me habéis dado. Me concedisteis una prórroga que he aprovechado al máximo. Gracias también a los científicos que trabajan para mejorar y alargar nuestra existencia. Gracias, en general, a lo que llamamos “lo público”. La sanidad, la educación y el resto de servicios públicos marcan la diferencia entre una sociedad justa e igualitaria y una masa de individuos gobernados por la ley de la selva".

miércoles, 21 de enero de 2026

A nuestro amigo Juanjo, in memoriam



Ahora te unes a Luis, Geneviève y Juan José, 
que poco a poco se fueron yendo.
Por aquí seguimos Ascensión, Charo, Felisa, José Manuel, Pedro, Tere 
y este que te escribe.

El lunes falleció Juanjo. Atrás ha dejado una vida dedicada a su familia, trabajo, a la gente... Se volcó en su profesión de maestro, hasta su jubilación en 2008, para imbuir entre sus alumnos y alumnas las ganas por aprender. Luchó con denuedo para hacer más habitable el mundo en el que vivimos, sin que ninguna persona quedara excluida. Y es así como se desvivió por las personas migrantes, en especial de la comunidad senegalesa. Ayudó cuanto pudo a su familia. Fue un amante apasionado de la música, de la lectura o del cine. Le gustaba darse sus paseos junto al mar y por el entorno natural que le rodeaba…

Lo conocí a principios de la década de los noventa. Y han sido muchas las cosas en las que hemos estado involucrados y muchos los momentos que hemos compartido. En el empeño por buscar e incentivar nuevas formas en el mundo de la docencia. En el compromiso político dentro de IU, compartiendo reuniones, actos, escritos, mesas electorales… No puedo olvidarme del homenaje que, junto a Paqui Vera, dedicamos a Rafael Alberti tras su fallecimiento en 1999. Tampoco de esas caminatas que hacíamos en grupo por los senderos: de Puerto Serrano a Olvera, de Puerto Real a Medina Sidonia, por Tarifa, por la sierra de Aracena, por la Sauceda…

Entre amigos y amigas hemos pasado y disfrutado momentos inolvidables. Comiendo, charlando, cantando, recordando, visionando películas… En cualquiera de nuestras casas, en bares y restaurantes, en el pinar de La Breña o allá por donde viajáramos. Hemos pisado las tierras de de Cádiz, de Badajoz, de Cáceres, de Jaén, de Córdoba, del Algarve, del Alentejo… Hemos visitado sus monumentos y museos, degustado sus comidas, divisado sus parajes… ¡Lástima de ese viaje que no pudimos hacer a Bretaña para visitar a Juan José y Geneviéve! No nos han faltado las obras de teatro y los recitales de música en Barbate, en Zahora, en Chiclana…

Nos despedimos de él hace dos semanas,
a sabiendas que se acercaba su final.
Fue en su Talavera de acogida,
donde no le faltó la compañía de María,
su sobrina más querida.
Y ha sido allí donde ha dado su último suspiro.
Ahora le toca regresar a Barbate
para que, en la cercanía del mar,
pueda seguir oyendo el susurro del viento
que sopla entre las ramas de su hermoso pinar.

viernes, 23 de mayo de 2025

sábado, 30 de noviembre de 2024

Antonio Romero: un comunista íntegro


Ayer me llegó el mensaje: Antonio Romero había fallecido. Llevaba muchos  años en la cuerda floja de la salud y, pese a ello, supo resistir. Cosa lógica en él: era un luchador. Por la vida en el amplio sentido de la palabra. Por su vida propia, como persona, pero también desde su manera de entender el mundo. Nacido en el seno de una familia humilde, característica de ese campo andaluz atestada de latifundismo, se forjó desde joven como jornalero y, casi en paralelo, como comunista. Destacó por su valentía y verbo fácil, capaz de transmitir a la gente lo que quería con claridad, optimismo y gracia. Dueño de una sonrisa cuasi permanente, a finales de los 80 y principios de los 90 era frecuente verlo en el Congreso batallando contra ese felipismo que se llenó desde el primer momento de neoliberalismo, terrorismo de estado, atlantismo y corrupción. Y fue ese felipismo el que no dudó impedir que en 1995 se convirtiera en alcalde de Málaga. Lástima, porque desde entonces el PP no ha soltado el mando de una ciudad que ha cogido una deriva al servicio de la especulación en su más sórdida expresión. Lo saludé en dos ocasiones -1999 y 2000-, la segunda de las veces con un sabor amargo por culpa de un malentendido. Pero nunca dudé de él. Por lo que hizo y por lo que quiso hacer. La estocada de la muerte le llegó temprano en su vida, lo que no impidió que hiciera todo lo posible para que se fuera retrasando lo más posible. Y es que comunista tenía que ser.     





sábado, 16 de noviembre de 2024

Celeste Caeiro, la mujer de los claveles rojos (y un poema para recordarla)


Ha fallecido Celeste Caeiro, una humilde mujer, trabajadora de un restaurante de Lisboa, que el 25 de abril de 1974 se hizo famosa por haber empezado a poner claveles rojos en la boca de los fusiles de los soldados insurgentes. Había comenzado la revolución contra la dictadura portuguesa y ella, con su gesto sencillo y original, dio origen al símbolo con el que ha pasado a ser conocido ese hecho histórico.

En 1999 la poeta alentejana Rosa Guerreiro Dias le dedicó un poema: “Celeste em flor”. Ahora lo reproduzco y se lo dedico a la heroína popular para seguir recordándola.


Para ti Celeste em flor,
Esta pequena homenagem feita
por uma poetisa popular alentejana.
Rosa Guerreiro Dias
25 de Abril de 1999.

Tu foste de palmo e meio
de voz doce e olhar brilhante.
Falas hoje sem receio
desse momento importante.

Foste o vaso, foste a terra
onde o craveiro aflorou.
E assim amainaste a guerra,
a guerra que não sangrou.

Com um molho de cravos na mão
ndaste p’la Baixa à toa
sem saber da revolução
que se passava em Lisboa.

À Rua do Carmo chegaste,
viste soldados armados.
Mas tu não te atrapalhaste
deste Cravos Encarnados.

Deste um cravo a cada mão
mais nada tinhas p’ra dar
e o tropa com emoção
na espingarda o foi espetar.

Com este gesto, mulher
trouxeste ao país Glória.
Não és uma mulher qualquer
nem qualquer uma entra p’rá História.

És somente portuguesa
uma mulher em tantas mil
mas irás ser com certeza
mulher dos cravos de Abril.

[Tenías una pulgada y media
con una voz dulce y ojos brillantes.
Hoy hablas sin miedo
de ese importante momento.

Eras el recipiente, eras la tierra
donde surgió el clavel.
Y de esa manera aliviaste la guerra,
la guerra que no sangró.

Con un manojo de claveles en la mano
caminaste por la Baixa como si nada,
sin saber de la revolución
que tuvo lugar en Lisboa.

Llegaste a la Rua do Carmo,
viste soldados armados.
Pero no te interpusiste en el camino
de esos Claveles Rojos.

Pusiste en cada mano un clavel,
pues no tenías nada más para dar,
y cada soldado con emoción
lo colocó sobre su fusil.

Con este gesto, mujer,
trajiste Gloria al país.
No eres una mujer cualquiera,
pues cualquiera no pasa a la Historia.

Eres solo una portuguesa,
una mujer entre tantas miles,
pero definitivamente lo estarás
como la mujer de los claveles de Abril].

jueves, 3 de octubre de 2024

lunes, 15 de enero de 2024

Muere Anita Sirgo, veterana luchadora antifascista y comunista


Me he enterado del fallecimiento de Ana Sirgo, veterana luchadora antifascista y comunista asturiana. Supe de ella por primera vez cuando vi 
la película A golpe de tacón, dirigida por Amanda Castro, en la que se cuenta un episodio ocurrido en la primavera de 1962 durante la huelga minera en las cuencas asturianas. La propia Ana y Constantina Gómez, junto con otras cientos de mujeres, protagonizaron en sus pueblos y en la propia capital diversas acciones de apoyo a los mineros en huelga, recogiendo alimentos, alentando la solidaridad, recabando apoyos... 

Mujeres valientes que, como madres, esposas, hermanas e hijas de mineros, se sumaron a la lucha, dentro de una huelga que alcanzó una resonancia no sólo en el ámbito del país, sino en el internacional. Fueron famosos los escritos de solidaridad suscritos por intelectuales y artistas en España y en otros países en favor de los mineros, como también lo fue el dibujo que el propio Picasso les dedicó al año siguiente. Y fue tal la tenacidad de los mineros, con la ayuda de esas mujeres, que el ministro José Solís Ruiz acabó ordenando que se asumieran las reivindicaciones. Un momento también en que las comisiones obreras empezaron a cobrar importancia en el seno del movimiento sindical.

Pero ese éxito tuvo su cara oscura: la de la represión, que afectó a los mineros y a algunas mujeres. Como ocurrió con Anita y Tina, como se las conocía familiarmente. Detenidas, al igual que sus propios maridos, fueron torturadas y rapadas en el cuartelillo de la Guardia Civil de Sama de Langreo a manos de un capitán sádico: Antonio Caro Leiva. Llegaron a estar recluidas en prisión durante un tiempo y hasta se les condenó a pagar elevadas multas. El ministro de Información, Manuel Fraga, negó que hubiera habido violencia y promovió desde su ministerio las mofas correspondientes desde los medios de comunicación del régimen. 

Tina no superó las secuelas de la situación extrema sufrida, falleciendo en 1965. Anita, que quedó sorda de un oído, se vio forzada a exiliarse en Francia, aunque dos años después acabó regresando a su casa. Pertenecía a una estirpe de gente luchadora. Muy de niña vivió cómo su padre, en 1937, se vio obligado a huir al monte, combatiendo al fascismo con las armas hasta que fue acribillado en 1942. Todavía hoy no se sabe dónde está enterrado. Vivió también el encarcelamiento de su madre y de algunos de sus familiares. Sufrimiento y miseria la acompañaron durante años. Compartió al militancia en el PCE con su marido, Alfonso Braña, sin que cesara su compromiso en la lucha contra la dictadura y con ello nuevas detenciones. Tampoco cesó su entrega en lo que, pasados los años, llegó tras la Transición. 

Firmante de la conocida como querella argentina contra quienes perpetraron durante el franquismo delitos de lesa humanidad, su fallecimiento le ha impedido haber conseguido un resquicio de satisfacción. Pese a todo, los nombres de Anita y Tina se han ido manteniendo en la memoria. Una de las calles de Gijón lleva sus nombres. Y como antes señalé, las dos aparecen, junto con las mujeres que las acompañaron, en la película A golpe de tacón.


Procedencia de la información

Cristina S. Barbarroja (2015). "Anita Sirgo, la guerrillera del tacón", en Público, 16 de junio (https://www.publico.es/politica/anita-sirgo-guerrillera-del-tacon.html). 
Claudia Cabrero Blanco (2010). "Las mujeres y las huelgas de 1962", en Fundación Juan Muñoz Zapico. Comisiones Obreras de Asturias, tomado de Asturias social, enero (https://www.fundacionjuanmunizzapico.org/huelgas1962/huelgas1962_prensa_2003-2011.htm?IdNoticia=as_201001).
Amanda Castro (2007). A golpe de tacón, película (https://amandacastro.es/a-golpe-de-tacon.php).
Patricia Simón (2018). "Las mujeres que pararon dos meses Franco", en Pikara Magazine, 6 de marzo (https://www.pikaramagazine.com/2018/03/las-mujeres-que-pararon-dos-meses-a-franco/).

lunes, 13 de noviembre de 2023

Falleció Joan Jara, la paloma que tanto quería Víctor Jara


Ayer falleció en Santiago de Chile Joan Jara, la compañera de Víctor Jara. Había nacido en Londres, donde se formó como bailarina clásica. En 1954 llegó a Chile,  desarrollando su actividad profesional como bailarina, coreógrafa y profesora. Unos años después unió su vida a la de Víctor Jara, director de teatro y en los inicios como cantante, con quien tuvo su segunda hija, Amanda. Su nombre aparece en la bella canción que, como explicó Joan en su día, "contiene la sonrisa de su madre y la promesa de la juventud de su hija". Tras el asesinato de su marido, a mediados de 1973, decidió regresar a su país de origen con sus dos hijas. "Sabía que una parte de mi ser había muerto con un hombre cuyo cadáver yacía ahora en un ataúd", escribió en 1983. Según la ley británica fue registrada como Joan Jara, pero, independientemente de haber perdido su apellido familiar, Turner, lo aceptó como una forma de mantener la memoria de Víctor. Pese a la distancia, se mantuvo activa como una chilena más en la lucha contra la dictadura. En 1982, en el fragor de la represión intensificada por el resurgir de las protestas, volvió a pisar el suelo de Chile, como también hicieron sus dos hijas. Llegó con un visado de turista y con la amenaza de ser expulsada si participaba en actos políticos. Descubrió de inmediato que las canciones de Víctor se cantaban en cualquier sitio y que en "su tumba siempre había flores frescas, trozos de papel con mensajes escritos y poemas encajados entre los ramos". Prosiguió con su labor en el mundo de la danza y no cejó en su lucha por aclarar el asesinato. En los años 90 participó en la creación de la Fundación Víctor Jara, con el fin de seguir proyectando la figura de su marido. Con el paso del tiempo ha ido sabiendo más de lo ocurrido, quiénes participaron en su muerte y cómo algunos han sido condenados por la justicia. Ahora, a sus 96 años, ha volado hacia lo infinito esa mujer a la que su compañero, allá por 1961, le dedicó otra conocida y bella canción:

Paloma, quiero contarte
que estoy solo, que te quiero.
Paloma, quiero contarte
que estoy solo, que te quiero,
que la vida se me acaba
porque te tengo tan lejos.
Palomita verte quiero.


(Imagen: Fundación Víctor Jara; citas: Joan Jara, Víctor Jara, un canto truncado).

lunes, 25 de septiembre de 2023

Hasta siempre, Juan José y Genoveva


En apenas nueve meses -entre diciembre pasado y el actual septiembre- se nos han ido Genoveva y Juan José. Geneviève y Jean. Recuerdo nuestra despedida en el mes noviembre de hace seis años, con el mar y la arena de la playa de un día soleado como testigos. Yo había salido de mi clase matutina, buscando esa tranquilidad que aporta el maravilloso paisaje marino que nos rodea, mientras  Genoveva y Juan José ultimaban su adiós a lo que había sido su tierra de acogida estacional desde doce o trece años antes. No fue una despedida definitiva, pues quedamos en volver a reencontrarnos. ¡Lástima que no hayamos podido cumplirlo! Atrás hay recuerdos imborrables. Empapados de la complicidad que se desprende cuando la amistad es verdadera. Como esos encuentros en torno a una mesa llena de los olores que desprenden la comida y los licores, con esas conversaciones en la que dejábamos caer nuestras ganas de recordar, de reivindicar, de vivir... 


Me viene a la memoria la caminata por la sierra de Aracena, allá por 2006. O esos días de estancia en Priego, en octubre de 2016, perfumados por los olivos, recogiendo membrillos en Zagrilla o visitando las ruinas íberas y romanas de Almedinilla. Unos meses ante, en junio, les dediqué una entrada en
mi cuaderno. Quería que sirviera, a la vez, como una semblanza de sus vidas y como prueba de amistad. Ahí la dejo para poder leerla, porque la vida de Juan José, hijo del exilio siendo muy niño, lo merece: "Juan José y Genoveva, una amistad desde Bretaña". Ahora me queda el consuelo de poder verlos cada día a través de esa pintura hecha por el mismo Juan José y que con tanta generosidad nos regalaron a Felisa y a mí. 


sábado, 8 de julio de 2023

Murió Mariano Gamo, otro cura rojo, fiel a la realidad que le tocó vivir


Me enteré ayer de la muerte de Mariano Gamo. Fue etiquetado durante los años del tardofranquismo, como "cura obrero", "cura rojo", "cura comunista"... No tan rara avis, pues
, como tantos otros, no sólo dieron un giro en sus vidas personales, sino que participaron en dar un giro histórico en el seno de la Iglesia Católica española, que desde siglos  atrás formaba parte del poder dominante. La misma que aportó a la guerra de clases de 1936-1939 el calificativo de Cruzada y que acabó convirtiéndose en uno de los pilares de la dictadura franquista. Y nadie más que él pudo comprenderlo, siendo hijo de un fusilado por "los rojos". A comienzos de los años sesenta se hizo eco de lo que se proclamaba en el Concilio Vaticano II. Como hicieron José María Llanos, Díez-Alegría, Francisco García Salve, Pere Casaldáliga... Pero fue, ante todo, en la parroquia de Moratalaz, un barrio obrero de Madrid, donde se puso en contacto con la realidad. Conoció la miseria en la que vivía la gente humilde y trabajadora: explotación, engaños, incultura, arbitrariedades, abandono... Fue donde convirtió su parroquia en la Casa del Pueblo de Dios. Donde acogió a quienes luchaban por la justicia y la libertad. Donde fue detenido, para al final ser condenado y encarcelado. En los años setenta llegó a militar en la ORT, un partido comunista de corte maoísta, y se presentó en sus filas como candidato en 1977. Luego, encauzada la Transición, cuando vino la crisis de la izquierda radical, no se movió de su compromiso de dos décadas atrás. Se mantuvo en el comunismo, esta vez a través del PCE, y asumió en los años noventa ser diputado de Izquierda Unida en la Asamblea madrileña. Y es que, como dijo hace unos años, se mantuvo fiel a la realidad que le tocó vivir.

sábado, 11 de febrero de 2023

Muere Carlos Saura, un día antes de su reconocimiento en la gala de los Goya


Cuando apenas quedaba un día para que se le entregara el premio Goya por su trayectoria artística, nos hemos encontrado con el fallecimiento de Carlos Saura.  Autor de una extensa filmografía, ha tratado diversos temas, que van desde la Guerra Española hasta el mundo de la música, pasando por su interés por las intimidades del entorno de la burguesía, problemas sociales del momento o personajes de otras épocas de nuestra historia. Buena parte de sus primeras películas tenían un fuerte contenido intelectual, con reflexiones profundas, a veces complejas, llenas de simbolismo, a lo que no fue ajena su manera de transgredir la censura. Puso el acento, cuidándola, en la fotografía de sus películas, para lo que se rodeó de excelentes profesionales. Ha sido receptor de numerosos reconocimientos, no tanto en forma de premios como por la crítica y más en el ámbito internacional que en el español. Algo que, además, arrastró a quienes trabajaron con él en la interpretación o en las tareas técnicas. Tras un éxito arrollador en los Goya de 1991, fue perdiendo protagonismo, lo que él mismo reprochó, crítico con la forma de hacer cine que ha ido prevaleciendo hasta nuestros días.

En un recuento rápido he podido ver en torno a 17 de sus películas. La primera fue Llanto por un bandido (1963), que, siendo adolescente, emitieron por TVE a principios de la década de los setenta. Me impactó el tratamiento que hizo del bandolero José Mª "el Tempranillo", como un luchador frente al absolutismo fernandino y en paralelo simbólico a la dictadura franquista. Ya en los años de la Transición fueron llegando otras, bien de sus primeras obras, como La cazaPepperment frappé, El jardín de las deliciasAna y los lobos o La prima Angélica; o bien de las que pude ir viendo cuando se estrenaban en las salas de cine, como Cría cuervosElisa, vida mía, Los ojos vendados o Mamá cumple cien años. De los años posteriores recuerdo Deprisa, deprisa, Bodas de sangre, Carmen, El Dorado, ¡Ay, Carmela!, Sevillanas o Goya en Burdeos.

Aragonés como Francisco de Goya, Luis Buñuel o su propio hermano Antonio, con Carlos Saura estamos, por tanto, ante uno de los grandes del cine español y también, por supuesto, del europeo. 

martes, 22 de noviembre de 2022

Murió Pablo Milanés, que fuera ese torrente de voz de la revolución


La madrugada del nuevo día nos ha traído una mala noticia: la muerte de Pablo Milanés. Hace unos días había llegado a España muy enfermo y al final ha tenido lugar lo irremediable. Tenía una voz inconfundible, por su potencia y su timbre, que nos transmitió tantas canciones, en buena parte propias, que luego cantábamos entre amigos y amigas, o coreábamos cuando asistíamos a sus recitales. Fue con el disco La Nueva Trova Cubana en vivo, en el que participó junto a Amaury Pérez,  Sara González y el Grupo de Experimentación Sonora, donde empecé a escuchar sus primeras canciones (¿te acuerdas, Jorge, hermano?): las dedicadas a Salvador Allende y a Latinoamérica y, sobre todo, "Yo pisaré las calles nuevamente", que tuvo al Chile ahogado por el golpe militar de 1973 como motivo de la letra. Luego fueron llegando a mis oídos más discos, y más y más canciones: "Amor""Años", "Si morimos" (basada en un poema de despedida de Ethel Rosemberg), "Para vivir" (entre las mejores canciones de amor de la historia, según Luis Eduardo Aute), "Aniversario II", "Yolanda", "El breve espacio en que no estás""Identidad"... Musicó a José Martí, como hizo en "Abril" o "Es rubia, el cabello suelto", y Nicolás Guillén, en "Tengo". Cantó junto a sus amigos y amigas, como Ana Belén, Joan Manuel Serrat, Mercedes Sosa, Luis Eduardo Aute, Silvio Rodríguez, Chico Buarque... Toda una lista, en fin, larga de discos y canciones del que ha sido uno de los máximos exponentes de la Nueva Trova Cubana y de la música cubana del último medio siglo. Se nos fue Pablito, como le llamaban allá en la isla caribeña. 

domingo, 20 de noviembre de 2022

Ha fallecido Hebe de Bonafini, pionera de las heroicas Madres de la Plaza de Mayo


Me acabo de enterar del fallecimiento de Hebe de Bonafini. Una de las figuras más representativas de las heroicas Madres de la Plaza de Mayo, un grupo que presidió casi desde su fundación. Dos de sus tres hijos, así como una nuera, fueron víctimas mortales de la represión llevada a cabo por el gobierno militar argentino. Tras sus detenciones entre 1977 y 1978, todavía se sigue sin saber dónde se encuentran sus cuerpos. Eso la llevó a iniciar una lucha que ha durado hasta su muerte, que ha sucedido cuando estaba a punto de cumplir 94 añosOtra de esas mujeres sufrientes, Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, ha declarado sobre ella: "Personas así llenan la historia". 

En octubre de 1997 le dediqué una breve semblanza en el número 21 de Debate Ciudadano de Barbate, la cual reproduzco: 

"En 1977, un año después de que los militares se hiciesen con el poder en Argentina, un grupo de mujeres de más de cincuenta años empezó a reunirse todos los jueves en la plaza de Mayo de Buenos Aires, frente al palacio presidencial, y se dedicaron a dar vueltas de la pirámide situada en el centro. Ataviadas con un pañuelo sobre la cabeza, que se ha convertido en su verdadero símbolo, querían averiguar dónde estaban sus hijos e hijas, e incluso sus nietos y nietas, al principio con una cierta candidez ("me dirijo al presidente, pero también al hombre, al padre, al hijo (...). Quiero creer en los gobernantes y solicito de usted una audiencia (...). Le escribo con el corazón de madre", escribió en una ocasión Hebe de Bonafini al general Videla). Entre estas mujeres destacaron Graciela Fernández, Estela de Carlotto o Marta Oyanahrte, pero quizás sea Hebe de Bonafini la que mejor haya representado al conjunto. Era una corriente ama de casa y madre de dos desaparecidos, que con su verbo rápido y contundente ("la rabia puede cambiar el mundo") ha expresado con emoción un mensaje lleno de amor y esperanza ("queremos a nuestros hijos, que nos digan dónde están"). Despreciadas en los primeros años (las llamaban "las locas de la plaza de Mayo"), desafiaron la dictadura con valentía y decisión ("siempre en el límite de lo permitido, pero una razón interior nos impedía medir nuestros riesgos") y pronto su presencia se hizo sentir por todo el mundo. Hebe se ha entrevistado con jefes de gobierno, ha visitado los distintos organismos internacionales políticos o humanitarios y su rostro no ha parado de salir por los medios de comunicación. Acabada la dictadura prosiguieron su lucha para que los culpables de la terrible represión durante los 7 años de dictadura fueran juzgados y condenados. A pesar del demoledor informe que presentó una comisión presidida por el escritor Ernesto Sábato (certificaron 9.000 personas desaparecidas, aunque se habla de 30.000) y de que en 1985 el juicio a los  nueve miembros de las juntas militares acabara con tres cadenas perpetuas, las presiones sobre los presidentes  Alfonsín y Menem posibilitaron la aprobación de medidas legales entre 1986 y 1990 que han exonerado de las responsabilidades por sus crímenes a los otros implicados y han acabado por indultar a los condenados. "No nos reconciliaremos jamás con los asesinos", ha dicho Hebe, que sigue dispuesta a continuar la lucha: "contamos con nuestras propias fuerzas, no cederemos, no nos callaremos". 

miércoles, 31 de agosto de 2022

Falleció Mijail Gorbachov, un rescoldo de lo que fue el fin de la URSS


Tras las muertes sucesivas, entre 1982 y 1985, de Leonid Breynev, Yuri Andropov y Konstantin Chernenko, fue Mijail Gorbachov quien accedió a la secretaría general del PCUS. Fueron años difíciles y decisivos para la URSS, pues la política de rearme desarrollada por el presidente Ronald Reagan desde EEUU supuso para el gigante euroasiático un esfuerzo superior a sus posibilidades: si en EEUU los gastos militares representaban un 5% del PNB, para la URSS superaban el 10%, a lo que había que añadir que un potencial económico inferior entre un tercio y la mitad. Los costes derivados de la guerra de Afganistán habían agravado aún más la situación, a lo que se fueron uniendo los problemas existentes en algunos países aliados. Especialmente, en Polonia, con el movimiento de oposición en torno al sindicato Solidaridad; y en Hungría, donde se estaba llegando lejos en la liberalización económica y la tolerancia política.

En este contexto la llegada de  Gorbachov al poder resultó decisiva. Desde el primer momento mostró un talante y una imagen diferentes, pero fue, sobre todo, la puesta en práctica de una política reformista, más visible desde 1987, lo que acabó provocando el debacle de la URSS y con ello, a la vez, el fin de un modelo político-económico y de una época. 

Tres fueron los pilares en los que se basó el proyecto de Gorbachov: la perestroika (reestructuración), con la que buscó una economía más efectiva y flexible; la glasnost (transparencia), que supuso mayor transparencia informativa y tolerancia política; y una decidida apuesta por la distensión internacional. Eso conllevó el desplazamiento de los elementos más conservadores del PCUS, el apoyo de los más reformistas, entre los que figuraba Boris Yeltsin, e incluso el acercamiento de algunos sectores de la disidencia.

1989 fue un año de gran importancia: las elecciones auparon a Gorbachov a la presidencia de la URSS, se anunció la retirada de las tropas de Afganistán, se llevó a cabo una reducción unilateral de efectivos militares y se firmó con EEUU la supresión de armas nucleares de alcance medio. Todo ello le atrajo muchas simpatías: entre los sectores más reformistas del sistema; entre los países aliados, donde también surgieron movimientos reformistas o se fortalecieron los ya existentes; y entre los círculos de poder de los países occidentales.

Pero la situación interna, lejos de mejorar, se agravó. Lsituación económica se fue haciendo cada vez más insostenible. A ello se unió el surgimiento de problemas en las distintas repúblicas, especialmente en las bálticas (Estonia, Letonia, Lituania) y en el Cáucaso (Azerbaiyán, Georgia, Armenia), donde se dieron peticiones independentistas o conflictos interétnicos, que se agravaron con la situación económica.

Pero en 1989 hubo más cosas, como la sustitución en los países aliados de los viejos dirigentes por otros nuevos y el progresivo desmoronamiento de sus gobiernos.  La caída del muro de Berlín en noviembre fue un momento culminante y uno de los símbolos de los nuevos tiempos.

El mandato de Gorbachov al frente de la URSS finalizó en diciembre de 1991. Ese año había comenzado con el desmantelamiento del CAME, a lo que le siguió en julio la autodisolución del Pacto de Varsovia y un mes después el intento de golpe de estado desde los sectores más conservadores de la URSS. Tras su fracaso, Gorbachov pasó a un segundo plano, a la vez que lo ganó Yeltsin desde su puesto de presidente de Rusia. Finalmente, en diciembre, mediante el Tratado de Belaveyskiya (entre Rusia, Ucrania y Bielorrusia), se constituyó una efímera Comunidad de Estados Independientes, a la vez que se finiquitó definitivamente la URSS. 

La figura de Gorbachov ha sido valorada de una forma ambivalente, dependiendo del ámbito político. En lo que fue la URSS, tanto en sus momentos finales como en la actualidad, predomina claramente lo negativo. En general se le considera como el principal responsable del inicio de una etapa muy dura en retrocesos sociales, que tuvieron a Yeltsin como principal exponente, y del fin de la URSS como superpotencia, con el consiguiente sentimiento de humillación colectiva. En los países occidentales, sin embargo, Gorbachov sigue siendo considerado un personaje histórico primordial en el devenir del mundo de nuestros días.    

Pero veamos algunas valoraciones, provenientes esta vez del campo de la historiografía, que nos pueden ayudar a entender lo que ha representado:

"Gorbachov accedió al poder con una visión 'neoburocrática' que con el paso del tiempo fue perdiendo terreno en beneficio de un proyecto más próximo a lo que aquí hemos entendido como 'criptocapitalismo'" (Carlos Taibo Taibo Arias, Los jerarcas soviéticos: de Lenin a Gorbachov, 1996).

"Más que cualquier otro individuo, fue responsable de [la] destrucción [de la URSS]. Pero también fue, cabría decir, casi el único responsable de acabar con medio siglo de pesadilla de guerra mundial nuclear y, en la Europa del Este, de la decisión de liberar a los países satélites de la URSS" (Eric Hobsbawm, Años interesantes. Una vida en el siglo XX, 2003).

"En 1985 Gorbachov fue promovido al puesto de Secretario General. Y en aquellos momentos él era un hombre de Occidente. En relación con esto Thatcher jugó un papel decisivo. Ella condujo a Gorbachov y fue ella quien dirigió esa operación de destrucción de la URSS. Ella, Thatcher, y no los americanos" (Alexander Zinoviev, en una entrevista realizada por Antonio Ortiz Fernández, 2007).

"Gorbachov suele ser considerado un temerario reformador liberal, pero en realidad fue un conservador. Su meta era preservar la URSS como potencia de gran envergadura, con la necesarias concesiones en lo tocante a la reducción de costos y transformar la nomenklatura en un cuerpo de tecnócratas capitalistas cómodamente instalados en las grandes corporaciones estatales abiertas al capital extranjero a través de empresas conjuntas" (Georgi Derluguian e Immanuel Wallerstein, "De Iván el Terrible a Vladimir Putin: Rusia en la perspectiva del sistema-mundo", 2014).

"Pasará a la historia como el arquitecto del desastre: la restauración pura y simple del capitalismo y el estallido de la Unión Soviética" (Samir Amin, La Revolución de Octubre cien años después, 2017).

martes, 31 de mayo de 2022

Nos ha dejado Joaquín de Alba Bernal, pero permanecerá en nuestro recuerdo

Te recuerdo subido en lo más alto de una escalera,
como buscando una estrella 
escondida en el cielo de la noche.
Tu mundo fue el de la mar.
Allí forjaste la reciedumbre de esos héroes 
que os jugáis la vida en cada viaje.
Tuviste conciencia de lo que eras
y sentiste la necesidad 
de empujar con tus iguales
para que la dignidad 
se convierta en el aire necesario 
que haga habitable, sin distinciones, 
el lugar donde vivimos. 
Por eso te gustaba enviar en tus mensajes 
esos puños que simbolizan la fuerza de la unión.
Siempre estabas sonriente 
y nunca te faltaron esas palabras de aliento 
que ayudan cuando se está en el fragor de cada batalla.
Joaquín, sólo hay una cosa inevitable en la vida
el momento de perderla.
Y hoy, con mucho dolor,
te ha tocado a ti, compañero.
Permanecerás siempre en nuestro recuerdo
y estoy seguro que cada noche 
te buscaremos entre las estrellas que nos iluminan 
y evitan que nos venza la oscuridad.
 




domingo, 27 de febrero de 2022

Amigo Óscar, ¡qué lástima cuando la muerte llega tan pronto!

Me acabo de enterar: a finales del mes pasado falleció Óscar, un amigo de mi juventud. De esos dos maravillosos años, entre 1975 y 1977, que pasé en el club juvenil del barrio. Rodeado de buena gente. De esos chicos y esas chicas que despertábamos al mundo de la adultez. Descubriendo y experimentando en la vida en cosas como la música, la poesía, las excursiones, la amistad, el amor y hasta la política. Sí, la política. Porque llegué allí por y para eso. Para vivir la experiencia de la lucha contra la dictadura que fenecía y soñar con la revolución. Y allí estaba él. Atrevido, atractivo, sin complejos... Estuvo entre quienes montamos un grupo musical, paseándonos sin pudor por los barrios de la ciudad. Empezamos con un homenaje a Víctor Jara, para luego ir ampliando el repertorio con otras canciones, entre las que destacaron "La muralla" de Nicolás Guillén y los Quilapayún o la "Santa Bárbara" minera. Estábamos Juanín, Mari Carmen, los Javis, Benigno... y Óscar. Con su voz entre potente y bella. "Grave para la edad, rotunda, aunque sin pulir", como escribí en 2009. Llegó a unirse a "la  Joven", como decíamos de la JGR. Lo hizo tímidamente y por poco tiempo. Le pesaba su familia, dividida entonces entre el PCE y el PSOE. Al final, todos, incluido él, acabaron en el partido de "la casa común". Con el paso de los años, cuando regresaba a mi ciudad natal, no dejé de verlo de vez en cuando. Fueron pocas las ocasiones, la verdad. Pero nunca faltó una conversación agradable. Y hasta cariñosa. Óscar, de veras que siento tu pérdida. ¡Y qué lástima cuando se hace llegar tan pronto!