sábado, 30 de mayo de 2020

El asesinato de Mineápolis y las raíces del racismo en EEUU

La violencia racista en EEUU viene de lejos. Hunde sus raíces desde el primer momento de la llegada de la población europea, inicialmente de predominio anglosajón, a la costa este-atlántica. Imbuida de un mesianismo religioso puritano-calvinista y sintiéndose perseguida en Gran Bretaña durante el siglo XVII, encontró en esa parte de América una nueva Tierra Prometida, que conllevó la expulsión, cuando no el genocidio, de las comunidades indígenas. A medida que fueron creciendo en número, fueron ocupando más territorios hacia el oeste y, como consecuencia, ampliando el proceso genocida sobre las tribus indígenas que iban encontrando por el camino

La necesidad de mano obra dentro de un crecimiento económico ininterrumpido hizo que, como se estaba haciendo en los territorios que rodean el mar Caribe y las islas que lo surcan, empezase a utilizarse mano de obra esclava. Y para ello se creó el  indecente tráfico de seres humanos, que procedían de las costas centro-occidentales del continente africano y eran reducidas a la esclavitud. En los estados situados al sur se utilizaron preferentemente en las plantaciones algodoneras, cuyo fruto suministró la materia prima necesaria para las fábricas europeas, sobre todo británicas, y coadyuvó al despegue económico que tuvo como momento culminante la primera revolución industrial iniciada a finales del siglo XVIII. Y así se mantuvo hasta la segunda mitad del siglo XIX. 

Entre tanto, las colonias británicas que se formaron en la costa este norteamericana acabaron independizándose de su metrópoli europea. Se constituyeron como EEUU y se dotaron en 1787 de una constitución liberal, la primera de la historia, en la que, pese a los principios de soberanía nacional, separación de poderes y reconocimiento de derechos, se excluyó, junto a las mujeres, a las comunidades indígenas y a la población esclava afroamericana.   

La abolición total de la esclavitud tuvo lugar en EEUU 1863, en medio de una sangrienta guerra civil que duró el quinquenio 1861-65. Sus consecuencias, empero, derivaron, sobre todo en los estados del sur, en otras formas de violencia sobre la población afroamericana: palizas, redadas, linchamientos..., ocasionadas por grupos paramilitares, como el Ku Klux Klan, y hasta por las fuerzas policiales. No faltó en esos estados la creación de una legislación específica, de carácter racista,  conocida como el Jim Crow, que conllevó la separación racial, la discriminación de la comunidad afroamericana y la violación de derechos fundamentales. 

Abolida en 1965, pese a las presiones de buena parte de la población blanco-europea y la violencia ejercidas por algunos sectores (como ocurrió en 1968 con el asesinato de Martin Luther King), el odio racial y la discriminación de hecho no han desaparecido. Es lo que explica que siga existiendo un influyente supremacismo blanco-europeo y, como consecuencia, se sucedan tantos episodios de brutalidad policial. Como el ocurrido el pasado lunes en Mineápolis (Minesota) con George Floyd, cuyo asesinato, como muestra la imagen, resulta estremecedor.           

jueves, 28 de mayo de 2020

Cuidado con los golpes de estado, que no son una broma

Lo ocurrido estos últimos días es más grave de lo que podíamos suponer. No tengo dudas en decir que hemos estado -o seguimos estando- en un proceso de golpe de estado. La maniobra perpetrada en medios de la Guardia Civil en el informe enviado a la jueza Carmen Rodríguez-Medel resulta reveladora. Ha sido un montaje al servicio de una operación más amplia tendente a acabar con el gobierno de coalición de PSOE y Unidas Podemos. 

El cúmulo de falsedades y manipulaciones llevadas a cabo en dicho informe buscaba poner en el disparadero la gestión del gobierno en los días previos al inicio del estado de alarma, responsabilizándolo de las muertes habidas como consecuencia de la pandemia de la covid-19. Esto último, aun cuando sea una burda mentira y busque tapar la responsabilidad del modelo sanitario y de gestión de residencias de mayores que ha implantado el PP allí donde gobierna. Y ante todo, como la escusa perfecta para poner fin al programa de reformas sociales que se estaba empezando a aprobar y de las medidas de corte social que se han ido tomando desde el mismo inicio de la cuarentena.


Ayer la cadena catalana TV3 dedicó un amplio espacio a lo ocurrido sobre la destitución del coronel Diego Pérez de los Cobos -al que conocen muy bien en Catalunya por lo que hizo durante la aplicación del artículo 155 y luego declaró durante el juicio del procès- y lo que le siguió. Resulta muy revelador escuchar las entrevistas hechas a Cristina Fallarás, Gonzalo Boyé, Máximo Pradera o Antonio O'Connor, este último el sindicalista de la CGT que sufrió la manipulación de su testimonio ante la Guardia Civil.


Las palabras que esta mañana hemos escuchado pronunciar a Pablo Iglesias en una comisión parlamentaria del Congreso, refiriéndose al portavoz de Vox, no han sido producto de la improvisación. Cuando ha dicho, primero, "aunque a veces parece que quieran dar un golpe de estado", y luego, "creo que a ustedes les gustaría dar un golpe de estado, pero que no se atreven", ha puesto el dedo en la llaga de lo que está ocurriendo. 

Y es que llevamos semanas ante una ofensiva parlamentaria, mediática, en redes sociales y hasta callejera que está buscando crear el "estado de necesidad" que justifique un golpe de estado. Aunque sea dentro de los actuales cánones, como estamos viendo en algunos países latinoamericanos, con la "guerra judicial" jugando un papel importante, pero no único. Esa "guerra" fue decisiva en Brasil para derrocar a Dilma Roussef y encarcelar a Lula da Silva. En parte se está haciendo en Ecuador contra Rafael Correa. Y en otros países, como Bolivia, se ha recurrido al golpe de estado militar, previa revuelta de los sectores adinerados del país y las fuerzas del orden.


Es lo que tenemos. Porque la derechona sigue siendo la heredera de la que en 1936 no dudó en hacer lo que hizo y prolongó durante cuatro décadas. Todo, con tal de no perder el poder.

miércoles, 27 de mayo de 2020

La derechona (y su facherío) que no cesa

La derechona, en todas sus formas y ámbitos, sigue envalentonada. La más extrema, militante o simpatizante del fascismo (sea de nuevo tipo o lo sea nostálgico), sigue creciendo en su visibilización. Falta por saber si ese crecimiento es real y en qué grado lo está haciendo. No debemos olvidar que hay una frontera entre los partidos que la representan (PP, Vox y Ciudadanos) en la que sus votantes se van moviendo en función de las circunstancias. 

Pero quizás el mayor peligro se encuentre en el grado de penetración que la derecha más extrema haya conseguido en determinadas ámbitos del aparato del estado, esto es, las fuerzas de seguridad y la administración de justicia. 

Los grupos y una parte del electorado de la derechona actúan entre sí en connivencia. Tienen dos nexos principales: el patrioterismo españolista y el neoliberalismo  económico. Esto es, su apego a la unidad de España y al dinero. Apenas discrepan en ello, más allá de matices o diferencias que en última instancia no son insalvables. Por eso durante la crisis de la pandemia han combatido las medidas sociales tomadas por el gobierno, que, además, han ido aderezando con consignas, noticias falsas y colores (roji-gualdos, por supuesto).

Lo de menos ha sido lo que el PP ha hecho allí donde ha gobernado o sigue haciéndolo: los recortes en materia sanitaria, la dejación de responsabilidad en las residencias de personas mayores, las privatizaciones a diestro y siniestro... O la corrupción derivada de lo anterior, como las compra-ventas especulativas de servicios, las entrega gratuitas de apartamentos... O, claro está, las víctimas que han provocado, pero que apuntan en el haber del gobierno central.

Los dos últimos episodios están siendo ilustrativos. Uno, el relacionado con la reforma laboral. El otro, lo que está ocurriendo con la destitución de Diego Pérez de los Cobos como jefe de la comandancia de la  Guardia Civil en Madrid. Y entre medias, la manifestación motorizada del domingo, en un alarde de bocinas y banderas (roji-gualdas, por supuesto), continuación de las algaradas con cacerolas que se montan en los barrios del pijerío. 

Lo primero estalló la semana pasada y tuvo como aliados a la derechona y aquellos sectores del propio PSOE que se la tienen jugada al gobierno, con el apoyo de los medios de comunicación a la primera y del grupo PRISA a los segundos. Los González y compañía, que no entendieron al principio eso del salario vital, ahora se han lanzado contra la derogación "íntegra" de la reforma laboral. Y lo han hecho con argumentos como la ruptura del diálogo social o que haya formado parte del acuerdo con EH-Bildu para que permitir que se aprobara la prórroga del estado de alarma. Igual que la derechona, que, por supuesto, ha focalizado lo ocurrido en la vinculación del gobierno contra los enemigos de España y los proetarras.

Y ahora ha venido lo del coronel Pérez de los Cobos, con el añadido de la dimisión del número 2 de la Guardia Civil. El primero posee un currículo altamente revelador: participante (voluntario) en el golpe del 23-F; protagonista de la lucha contra ETA, incluida la liberación de Ortega Lara; consejero de Alfredo Pérez Rubalcaba cuando era ministro del Interior; y coordinador del operativo policial durante el referendo catalán del 1-O. Ha sido el avalista de un informe policial, solicitado por la jueza Carmen Rodríguez Medel en el procedimiento abierto al subdelegado del gobierno en Madrid sobre las manifestaciones del 8-M. Un informe que, lejos de estar basado en el rigor necesario, está lleno de errores, inexactitudes, falsedades y omisiones. Producto de haber tenido entre sus fuentes lo publicado en medios de comunicación de la derechona y en las redes sociales, sí, pero a lo que no sería ajena una malvada intencionalidad.

Y en éstas estamos, sin que existan visos de que acabe.

martes, 26 de mayo de 2020

Henry Giroux y el papel de la educación en el contexto del neoliberalismo

Me ha llegado esta mañana un mensaje (gracias, Perico) desde el que he podido acceder a una entrevista a Henry Giroux, realizada por Víctor Saura para la revista El diario de la educación. Aunque se publicó en noviembre del año pasado, con el título "Los maestros son una amenaza porque enseñan a hacer preguntas", resulta muy interesante por lo que transmite y su relación con el contexto en que nos encontramos.  

Estamos ante pensador y profesor estadounidense, que ha enseñado en su país y en Canadá, adscrito a la corriente de la pedagogía crítica, que tiene a Paulo Freire como su pionero. En su conocida obra Pedagogía del oprimido escribió lo siguiente: "Los opresores, falsamente generosos, tienen necesidad de que la situación de injusticia permanezca a fin de que su 'generosidad" continúe teniendo la posibilidad de realizarse. El 'orden social' injusto es la fuente generadora, permanente de esa 'generosidad' que se nutre de la muerte, del desaliento y de la miseria" (1). Una corriente que ha tenido a autores como Willfred Carr y Stephen Kemmis entre sus continuadores, influidos a su vez por la teoría de Habermas y planteando su modelo de investigación-acción (2).

Giroux, por su parte, es considerado como el albacea intelectual de Freire. Sensible, por ello, con la vertiente social que tiene la educación, no entiende la labor intelectual si no está enraizada con las necesidades que afectan a la mayoría de la población, marginada por un sistema económico que genera y expande las desigualdades. Eso le ha llevado a rebelarse "contra la falta de alfabetización en el mundo y contra la falta de respeto a las minorías: etnias discriminadas, raza negra, mujeres, etc.", a la vez que ha levantado "su voz contra el abuso del poder" y examinado "el mensaje del modernismo y del posmodernismo" (3)

En su obra ha profundizado en las repercusiones que tiene sobre la educación en el contexto del capitalismo neoliberal, que supone una tendencia creciente a la privatización, al recorte de los fondos públicos en todos los niveles, a la precarización de la docencia y a la apuesta por las especialidades relacionadas con el negocio y el capital, en detrimento de las de humanidades. Y también, como consecuencia, supone la conformación de una ciudadanía acrítica con la realidad o, al menos, insensible con lo que le rodea, que se convierte en una suerte de analfabetismo, y donde operan, en beneficio de una minoría, el egoísmo social de quienes están por encima de los niveles de la supervivencia y el embrutecimiento de la mayoría, sometida a la búsqueda imperiosa de sus necesidades de supervivencia.

Todo eso es lo que ayuda a entender que hayan surgido gobiernos reaccionarios donde prima la insolidaridad social y la seguridad personal por encima de una democracia real, como está ocurriendo en países como Hungría, Polonia, Turquía, India, Brasil... O en los EEUU de Donald Trump, un presidente ignorante que no ha tenido reparos en recortar el presupuesto educativo y en decir que prefiere "a los ignorantes". 

Como en otras ocasiones, he entresacado aquellos fragmentos de la entrevista que considero más relevantes, pero proponiendo su lectura íntegra, a la que puede accederse a través del enlace antes referido.  


Notas

(1) Paulo Freire (1976), Pedagogía del oprimido; Madrid, Siglo XXI, p. 39.
(2) Willfred Carr y Stephen Kemmis (1988), Teoría de la enseñanza. La investigación-acción en la formación del profesorado; Barcelona, Martínez Roca. Y Willfred Carr (1996), Una teoría para la educación. Hacia una investigación educativa crítica; Madrid, Morata. 
(3) Martín Rodrigo Rojo (1992), "Pedagogía crítica", en Aula de innovación educativa, versión electrónica. 
   

"Los maestros son una amenaza porque enseñan a hacer preguntas" (fragmentos)

Los maestros son a menudo una amenaza para el Estado, porque tienen el potencial de educar a la gente joven para que sepa hacer preguntas impertinentes. Para las sociedades autoritarias, la alfabetización es un peligro. Y los maestros son un peligro también para las sociedades que creen que la mejor manera de ser un buen patriota es no hacer preguntas.

(...)

[Se trata, en primer lugar,] del colapso de las democracias liberales, por haber pasado a ser sociedades gobernadas por el neoliberalismo (...). [En segundo lugar, se está dando el] surgimiento de sociedades que básicamente cambian seguridad por libertad (...), en Hungría, Turquía, India, Polonia… (...). Y, cómo no decirlo, en Estados Unidos tenemos un presidente que odia la educación. De hecho, llegó a decir que quería a los ignorantes (uneducated).

(...)

La gente que habla de exageración tiende a pensar que el único fascismo que ha existido fue el de los años 30 y 40 en Europa y de los años 70 en Latinoamérica, y que no se transmuta en otras formas en diferentes sociedades. El fascismo no ha muerto nunca, sino que se esconde entre las sombras.

(...)

Trump no es una causa, es un síntoma. Es el síntoma de una sociedad neoliberal en Estados Unidos que tiene un largo recorrido en esclavitud, un largo recorrido en racismo y un largo recorrido en inequidades masivas en la distribución de la riqueza y el poder.

(...)

Que Obama fuera negro no me hacía sentir optimista, yo era pesimista porque él era un neoliberal. Lo que no supe anticipar es que gente como Obama o Clinton crearon, junto con los extremistas republicanos, las condiciones óptimas para la irrupción de una persona como Trump.

(...)

Lo que me impresionó fue hasta qué punto había caído el sistema educativo, y cómo de poderosas eran determinadas formas de educación fuera de las escuelas. En EEUU el aula educativa más popular es Fox News. Rupert Murdoch. (...) Es la emisora con más audiencia. Y el 95% de las emisoras de radio en Estados Unidos son de derechas, propiedad de corporaciones muy poderosas.

(...)

[el gran capital intenta controlar la escuela y la educación superior a través de distintos instrumentos] (...) Primero, la privatización. (...) En segundo lugar, vacían de recursos la educación pública (...). En tercer lugar, imponen grandes restricciones a lo que es el aprendizaje hasta convertir a los maestros en técnicos, con esquemas contables que son enormemente represivos, por decirlo suavemente. En cuarto lugar, crean escuelas charter, y con ello se desvía dinero público a organizaciones privadas. En quinto lugar, se refieren a estas escuelas como "escuelas gubernamentales", (...) ya que cualquier cosa relacionada con el gobierno básicamente se considera malvada.

(...)

los estudiantes pobres, negros y blancos, están sufriendo en estas escuelas que los hacen formar parte de lo que se conoce como the school-to-prison pipeline (el oleoducto de la escuela a la prisión). Las escuelas se han militarizado (...), se ha dejado de lado el aprendizaje crítico porque lo importante son las medidas de seguridad

(...)

[en la educación superior] están contratando más burócratas para administrar que profesores para enseñar (...). [Ocurre en] Estados Unidos y el Reino Unido donde los profesores ya no tienen tiempo para escribir, y donde cada vez tienen más contratos temporales (...), el 70% del profesorado universitario de EEUU. (...) El dinero cada vez está menos en las disciplinas de humanidades y más en las relacionadas con el negocio y el capital. Por lo tanto, la universidad está siendo reimaginada como una agente de las corporaciones.

(...)

tenemos más graduados universitarios que nunca pero (...) tienen un conocimiento menos exhaustivo sobre el mundo en el que viven. Están atrapados en su especialidad. Y las especialidades en algunos aspectos pueden ser estranguladoras, porque no equipan a los estudiantes para entender el contexto en el que operan estas especialidades. (...). Todo esto es una forma de analfabetismo. Seguro que es gente muy lista en su disciplina, pero es estúpida en cuanto a entender el mundo en términos globales, mientras se crean las condiciones para que ellos prosperen en su especialidad

(...)

Trump impulsa unas políticas que benefician a los intereses egoístas de esta gente, como el hecho de pagar menos impuestos. Cuando te defines como un contribuyente y no como un ciudadano, como resultado de la especialización en la que te encuentras, y rechazas considerarte ciudadano, (...) te acabas definiendo sólo por tus intereses y dejas de ser un ciudadano para convertirte en un enemigo de la democracia.

(...)

Yo tengo mucha esperanza en la gente joven (...). Estamos en la lógica de la supervivencia, y esto empuja a la gente hacia un lenguaje que es muy diferente del que tenía hace años. Creo que los jóvenes, en todo el mundo, empiezan a darse cuenta de que les están robando la democracia. Cada vez hay más gente manifestándose en el mundo contra un sistema económico que es absolutamente explotador, y que está ligado a la corrupción, a las diversas formas de represión policial y gente que pasa hambre porque simplemente no está siendo pagada adecuadamente.

(Imagen: fotografía de Paulo Freire y Henry Giroux, en la página web del autor: https://www.henryagiroux.com/).

lunes, 25 de mayo de 2020

Poemas de Ho Chi Minh, cariñosamente llamado Tío Ho

Hace unos días se cumplió el 130 aniversario del nacimiento de Ho Chi Minh, el padre de la independencia de Vietnam. Nacido como Nguyen Sinh Cung, también se le conoció como Nguyen Tat Thanh, Nguyen Ai Quoc y Ho Chi Minh, este último el nombre por el que es mundialmente conocido. 

Estuvo entre los fundadores del Partido Comunista de Indochina y desplegó una intensa actividad revolucionaria contra el imperialismo francés, japonés y estadounidense. Cuando en 1939 Japón ocupó la península de Indochina, dirigió la formación del Vietminh, el Frente de Liberación de Vietnam. Tras la fundación de la República Democrática de Vietnam en 1945 se enfrentó a Francia, la potencia colonial desde el siglo XIX. Fue el primer ministro del naciente estado y desde 1954, su presidente, aun cuando la mitad sur del país se encontraba ocupada por Francia, primero, y EEUU, después.


Entre 1942 y 1943 fue encarcelado en la parte de China no ocupada por Japón, por entonces gobernada por el Kuomintang, que tenía al frente al general Chiang Kai-shek. lo que aprovechó para escribir los poemas que acabaron conformando el poemario Diario de la prisiónSe trata de poemas cortos, escritos en ideograma chinos, a través de los cuales se trasluce una faceta poco conocida del político revolucionario, en la que armoniza el intimismo que deriva de la soledad de la prisión y los anhelos políticos. 


En esta entrada podemos acceder a 38 de los poemas (1) de un personaje muy querido en su país, al que llamaban -y siguen haciéndolo- con el apelativo cariñoso de Tío Ho.  



Primera página del diario


Hacer versos no ha sido una de mis aficiones,
pero ahora en prisión ¿qué más puedo hacer?
Pasaré estos días escribiendo poemas, en cautiverio.
Cantándolos, el día de la libertad se acercará.


Difícil es el camino de la vida

I

Habiendo escalado los picachos más altos y las más escarpadas montañas,
¿cómo iba yo esperar que en las planicies me encontraría con el mayor peligro?
En las montañas me topé con el tigre y salí indemne:
en las planicies me encontré con el hombre y me enviaron a la prisión.

II

Viajaba como representante de Vietnam hacia China
para encontrarme con un importante personaje.
En el calmado camino una repentina tormenta se dejo caer
y fui empujado a la cárcel como un honorable huésped.

III

Soy un hombre limpio sin ningún crimen en mi conciencia,
pero fui acusado de ser un espía en China.
Como puede ver, la vida nunca es un asunto parejo
y ahora en el presente abundan las dificultades.


Mediodía

¡Es una delicia tomarse una siesta en la celda!
Un profundo sueño nos lleva lejos por horas.
Sueño montando un dragón hacia los cielos…
Despierto, regreso precipitadamente a la prisión.


Atardecer

Cuando la cena se acaba, el sol se hunde en el Oeste.
Repentinamente, desde todas las esquinas,
comienzan la música y las canciones folclóricas:
la melancólica prisión de Tsingsi se transforma en una academia de las artes.
                       

Claro de luna

No hay alcohol ni flores para los prisioneros,
pero la noche, tan encantadora, ¿cómo podemos celebrarla?
Voy al agujero de ventilación y contemplo la luna,
y a través del agujero la luna le sonríe al poeta.


Transferido a Tiempo en el “doble décimo” día

Cada casa fue adornada con flores y luces.
En el día nacional todo el país se transformó en alegría,
pero en ese mismo día me encadenaron y trasladaron:
el viento continúa soplando en dirección opuesta al del águila.


Juego de palabras

Aquellos que salen de la prisión pueden reconstruir el país.
La desgracia es la prueba a la fidelidad del pueblo.
Aquellos que protestan las injusticias son los de verdaderos méritos.
Cuando las puertas de la prisión se abran,
el verdadero dragón volará libre.


En el Buró Político de la Cuarta Zona de Resistencia

He viajado los trece distritos de la Provincia de Kwangsi
y probado los placeres de dieciocho distintas prisiones.
¿Qué crimen he cometido?, me sigo preguntando.
El crimen de seguir devoto a mi pueblo.


Noche de Otoño

Frente al portón, el guardia apostado con su rifle.
Arriba las nubes desordenadas se llevan a la luna.
Los chinches pululan alrededor como tanques de guerra en maniobras,
mientras que los mosquitos forman escuadrones,
atacando como aviones de guerra.
Mi corazón viaja mil kilómetros hacia mi tierra natal.
Mí sueño se entrelaza con las penas como una madeja de miles de hilos.
Inocente, he aguantado un año completo en prisión.
Usando mis lágrimas como tinta, transformo mis pensamientos en versos.


Sobre la lectura de Antología de Mil Poetas

A los antiguos les gustaba cantarle a la belleza natural:
nieve y flores, luna y viento, niebla, montañas y ríos.
Hoy debemos hacer poemas que incluyan hierro y acero,
y el poeta también debería saber conducir un ataque.


Poema de propaganda

En estos doce puntos
¿acaso hay algo de extraordinario?
Todo aquel que sea un poco patriota
no los olvidará.
Hagamos de ellos un hábito
para todos y cada uno.
Un pueblo y un ejército valerosos
no conocen nada imposible.
La raíz hace sólido al árbol.
El palacio de toda victoria
se construye sobre el pueblo entero.


Una frazada de papel

Libros nuevos, libros viejos,
las hojas apiladas tan juntas.
Una frazada de papel
es mejor que ninguna.
Vosotros que dormís como príncipes,
resguardados del frío,
¿sabéis cuántos hombres presos
no pueden dormir en toda la noche?


Noche fría

Noche de otoño.
No hay colchón. No hay mantas.
No hay sueño. Cuerpos y piernas
encimados y entumecidos.
La luna brilla
en las hojas heladas de los bananos.
Detrás de los barrotes
la Osa Mayor se balancea sobre el Polo.


Los buenos  días que vienen

Todo cambia, la rueda
de la gran ley gira sin pausa.
Después de la lluvia, buen tiempo.
En el pestañeo de un ojo
el universo se despoja
de sus ropas sucias.
A través de diez mil millas
el paisaje se extiende como
un precioso brocado.
Delicada luz del sol.
Brisas ligeras. Flores sonrientes
cuelgan en los árboles, entre las
hojas chispeantes,
todos los pájaros cantan.
Hombres y animales vueltos a nacer.
¿Qué puede ser más natural?
Después de la pena llega la alegría.


Libre, camino en  la montaña y  disfruto la vista

Montañas. Nubes.
Más montañas. Más nubes.
Allá abajo un arroyo centellea
brillante e inmaculado.
Solo, con el corazón agitado,
camino por el Macizo Oeste.
Y miro a lo lejos, hacia el Sur
y pienso en mis camaradas.


Poema estimulante

Todo pueden lograr
las doce recomendaciones.
Quien ama a su país
no las olvidará nunca.
Cuando el pueblo tiene un hábito,
se comporta como un solo hombre.
Con buen ejército y buen pueblo
todo será coronado por el éxito.
Sólo cuando la raíz es firme,
el árbol puede vivir mucho tiempo
y la victoria tiene como raíz al pueblo.


Una broma

El Estado me alimenta con arroz,
habito sus palacios,
sus guardianes se turnan para servirme de escolta.
Contemplo sus montañas y sus ríos cuando quiero:
un hombre con tantos privilegios 
es realmente un hombre.


Una delegación inglesa en China

Los americanos se han ido; ahora llegan los ingleses.
Se le da la bienvenida a la delegación por todas partes.
Yo también soy un delegado en una visita amistosa a China.
Sólo que la bienvenida que a mí me dan, es otra.


Alerta en Vietnam

¡Mejor la muerte que la esclavitud!
En todo mi país ondean
nuevamente las banderas rojas.
Oh, lo que es ser un prisionero en un tiempo así.
Cuándo seré libre para tomar
mi puesto en la batalla.


Al escuchar moler arroz

Cuánto debe de sufrir el arroz bajo el triturador.
Pero después de molido es blanco como el algodón.
A menudo le sucede lo mismo
a los hombres de este mundo:
el taller de la desgracia los convierte
en jade pulido.


Claro de Luna

¿Qué hacer en la prisión
sin bebida ni flores
en noche tan radiante,
luminosa y serena?
 
El poeta mira a la luna
que esplendorosa asciende.
 
La luna mira al poeta
por detrás de la reja.


En el camino

Andando los caminos, se conocen sus riesgos.
Pasas una montaña: ya hay otra frente a ti.
Pero cuando a la cima de una sierra has llegado,
con la mirada alcanzas a más de diez mil li [2].


Ingresando en la prisión de Tsing Si

En la prisión los viejos acogen al que ingresa.
Blancas nubes ahuyentan las nubes de tormenta
y por el cielo todas libremente se alejan.
Un hombre libre, solo, permanece en la celda.


La noche

Después de la comida, cuando por Occidente cae el sol,
melodías y cantos montañeses brotan de todas partes.
La prisión de Tsing Si, sombría y melancólica,
se transforma en ilustre academia de música.


La flauta del prisionero

En la prisión, de pronto, se escucha de una flauta
el lamento nostálgico. 
Se hace pena la música, cada nota es un sollozo,
mil lenguas se paran y un dolor desgarra.
¿No habrá en alguna parte, melancólica sombra mirando al horizonte,
en lo alto de una torre, una mujer que espera?


La ración de agua

Apenas medio cubo es la ración de agua.
Te lavas o haces té: tú decides.
Si te quieres lavar, no tomes té.
Si quieres tomar té, no pienses en lavarte.


Traslado del preso al amanecer

Cantó el galló una vez: aún es noche cerrada.
Con su escolta de estrellas la luna lentamente
asciende hasta las crestas de los montes de otoño.
Ya está en camino aquel que inicia un largo viaje.
Golpea el viento los rostros con ráfagas heladas.

Enrojece de pronto la luz por el Oriente
y las últimas sombras nocturnas son barridas.
Por todo el universo, el calor de la vida ya se extiende.
Despierta en el viajero el poeta que dormía.


En camino

Una cuerda amarraron a mis piernas y los brazos me ataron,
pero  me llegan el suave perfume de las flores y el canto de los pájaros 
                                                                            / desde el bosque.
¿Cómo podrán impedir que esta dicha me acompañe?
Ahora ni es tan largo el camino ni estoy solo.


Noche fría

Noche helada de otoño, sin manta ni colchón.
Curvo la espalda
y doblo las piernas, buscando en vano el sueño.
El reflejo lunar sobre los plátanos, hace sentir más frío.
A través de la reja, en la ventana, veo la Osa Mayor que se desplaza.


En camino hacia Nan Ning

En lugar de la cuerda vulgar, llevo ahora una cadena.
Como anillos de jade, a cada paso, sus eslabones suenan [3].
Soy para mis guardianes tan sólo un prisionero
que sospechan espía. 
Mas tengo la apariencia de un dignatario antiguo.


La prisión de Nan Ning

Ésta es una prisión de estilo ultramoderno
que brilla iluminada por la electricidad.
Ah, pero la comida es sopa bien aguada,
Y, vacío el estómago, chilla en la oscuridad.


Insomnio

Las horas de la noche pasan interminables.
El sueño se me niega y me agito angustiado.
Una hora y otra más. No sé si duermo o velo:
Sobre una estrella de oro giran mis pensamientos.


Mañana clara

El sol de la mañana traspasa la prisión,
barriendo niebla y humo, dispersando la bruma.
Un aire nuevo sopla de pronto sobre el mundo.
Cien rostros enclaustrados sonríen a la aurora.


El señor Kuo

Maravilloso encuentro, producto del azar,
que un instante reúne a las lentejas de agua
que la corriente arrastra. 
Este buen señor Kuo 
fue como el regalo de un fuego de carbón
en una noche helada.
Afortunadamente,
aún laten corazones así sobre la tierra.


Transporte de cerdos por guardas

Por el camino guardas van transportando cerdos.
Los cochinos se cargan. Al hombre se le arrastra.
Al no tener derecho de ser quien es, 
el hombre ya ni siquiera tiene el valor de un cochino.
En la vida, mil males y diez mil amarguras.
Perder la libertad, no existe peor desgracia:
si todo nos lo miden, la palabra y el gesto,
tiran de nosotros como caballos y búfalos.


Cuatro meses

"Un solo día en la cárcel equivale a mil años":
mucha razón tenía el antiguo refrán.
Cuatro meses de vida (nada tiene de humano)
han dejado en mi cuerpo la huella de diez años.
Pues sí,
cuatro meses sin comer a mi gusto,
cuatro meses sin dormir en paz,
cuatro meses sin nunca mudarme,
cuatro meses sin lavarme nunca.


Los grillos

Como crueles demonios, con su jeta hambreada,
nos comen cada noche las piernas, agarrándolas:
el pie derecho está en sus fauces de fiera
y, por fuera, el pie izquierdo puede sólo moverse.
Sin embargo, en la vida hay algo más extraño:
para coger los grillos tenemos que pelear,
los que están con grillos, tienen dónde dormir
y los que no los tienen, no pueden acostarse.


Después de la cárcel, de nuevo los montes

Las nubes besan los montes,
los montes abrazan las nubes.
El río es un espejo y no lo empaña nada.
Por los montes Si Ling voy caminando solo.
Me late el corazón al mirar hacia el sur
y pienso en mis amigos.


Notas

(1) Los poemas ha sido extraídos de las siguientes páginas electrónicas: https://circulodepoesia.com/2015/09/poesia-fama-y-poder-ho-chi-minh/http://revolucioncultural-p.blogspot.com/2012/07/poemas-del-camarada-ho-chi-minh.html; y https://cvc.cervantes.es/lengua/thesaurus/pdf/50/TH_50_123_506_0.pdf; en algunos he hecho modificaciones de estilo, que considero más adecuadas.
(2) Medida de longitud equivalente a 600 metros.
(3) Cuando los dignatarios y los grandes letrados de antaño iban a la Corte china para audiencias solemnes, portaban cinturones adornados con pedazos de jade que se entrechocaban al caminar y producían un sonido particular.

(Imagen: cuento ilustrado de Thuy Loan, realizado sobre un soporte vegetal vietnamita).