martes, 22 de noviembre de 2022

Murió Pablo Milanés, que fuera ese torrente de voz de la revolución


La madrugada del nuevo día nos ha traído una mala noticia: la muerte de Pablo Milanés. Hace unos días había llegado a España muy enfermo y al final ha tenido lugar lo irremediable. Tenía una voz inconfundible, por su potencia y su timbre, que nos transmitió tantas canciones, en buena parte propias, que luego cantábamos entre amigos y amigas, o coreábamos cuando asistíamos a sus recitales. Fue con el disco La Nueva Trova Cubana en vivo, en el que participó junto a Amaury Pérez,  Sara González y el Grupo de Experimentación Sonora, donde empecé a escuchar sus primeras canciones (¿te acuerdas, Jorge, hermano?): las dedicadas a Salvador Allende y a Latinoamérica y, sobre todo, "Yo pisaré las calles nuevamente", que tuvo al Chile ahogado por el golpe militar de 1973 como motivo de la letra. Luego fueron llegando a mis oídos más discos, y más y más canciones: "Amor""Años", "Si morimos" (basada en un poema de despedida de Ethel Rosemberg), "Para vivir" (entre las mejores canciones de amor de la historia, según Luis Eduardo Aute), "Aniversario II", "Yolanda", "El breve espacio en que no estás""Identidad"... Musicó a José Martí, como hizo en "Abril" o "Es rubia, el cabello suelto", y Nicolás Guillén, en "Tengo". Cantó junto a sus amigos y amigas, como Ana Belén, Joan Manuel Serrat, Mercedes Sosa, Luis Eduardo Aute, Silvio Rodríguez, Chico Buarque... Toda una lista, en fin, larga de discos y canciones del que ha sido uno de los máximos exponentes de la Nueva Trova Cubana y de la música cubana del último medio siglo. Se nos fue Pablito, como le llamaban allá en la isla caribeña.