viernes, 22 de mayo de 2026

La muralla de los prisioneros, de José Luis Tirado, un documental sobre las fortificaciones en el Campo de Gibraltar durante la Segunda Guerra Mundial


El pasado miércoles asistí en Conil a la proyección del documental La muralla de los prisioneros, obra de José Luis Tirado, que lleva como subtítulo Batallones Disciplinarios de Trabajadores en el Estrecho de Gibraltar, que nos permite entender su contenido.. El acto tuvo lugar en la Nave de la Sal, dentro del recinto cultural de La Chanca, y fue organizado por el área de Memoria Histórica de la Mancomunidad de La Janda, contando con la colaboración del Ayuntamiento.

El documental cuenta con dos componentes principales, que se van entrelazando a lo largo de los 90 minutos de su duración para ir desgranándonos su contenido. De un lado están las intervenciones de  las historiadoras Pura Sánchez y Jennifer Ballantine, y de los historiadores José María García Márquez, José Luis Gutiérrez Molina y José Manuel Algarbani, este último, además, como asesor principal. Y de otro lado están los testimonios de presos supervivientes, algunos todavía vivos, de testigos de lo ocurrido y de familiares actuales, que nos recuerdan lo visto o lo oído.  

Todo eso inserto en un doble contexto. El primero, la represión ejercida desde el primer momento de la Guerra Española por el fascismo levantado en armas contra la República y continuada durante los años posteriores. Y el segundo, la coyuntura surgida en septiembre de 1939 con el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Gibraltar, colonia británica en la Península Ibérica, fue punto de mira de la Alemania hitleriana, con el control del paso del Estrecho como objetivo. Y para ello el gobierno español, aliado de hecho de la Alemania nazi, se dedicó a  construir en el sur de la provincia de Cádiz, y especialmente en torno al Peñón de Gibraltar, una red de baterías, búnkeres y caminos, dispuesta a servir de soporte para la vigilancia y potencialmente para el ataque. 

Fue así como fueron llegando decenas de miles de prisioneros  republicanos, procedentes de diversos lugares, que fueron utilizados como mano de obra esclava para levantar todas esas infraestructuras militares de fortificación y auxiliares. Muchas de ellas permanecen en la actualidad, aunque muy deterioradas, y se nos presentan como testigos de ese momento tan dramático. 

A lo largo de los años han ido saliendo a la luz los testimonios, escritos o a viva voz, de quienes sufrieron una explotación laboral y unas condiciones de subsistencia atroces. También se están llevando a cabo  investigaciones históricas que profundizan en el conocimiento de  lo ocurrido. Y, a la vez, van apareciendo documentales que con sus imágenes nos acercan aún más a los hechos y los personajes. El de José Luis Tirado es uno de ellos, como también es el caso para la comarca campogribaltareña de Fortificaciones, presos, esclavos (2023), editado por el Foro por la Memoria del Campo de Gibraltar y con Luis Almagro como director.    

José Luis Tirado, en fin, nos ha vuelto a regalar un excelente trabajo. Como ya hizo con otros, de los que conozco como cineasta Paralelo 36 (2004), Donde hay patrón... (2007) y  Zapal. La memoria de una fotografía (2024), este último en colaboración con Francisco Artacho. 


(Imagen 2: Charo Gómez)

lunes, 18 de mayo de 2026

Unos apuntes sobre las elecciones andaluzas de mayo de 2026


Las urnas dieron ayer el veredicto definitivo: el PP ha vuelto a ganar las elecciones, si bien sin obtener la mayoría absoluta; se ha revalidado la mayoría del bloque de las derechas (PP, Vox y Se Acabó la Fiesta), tanto en votos como en escaños; y los grupos de izquierda, en sus tres versiones (PSOE, Por Andalucía y Adelante Andalucía) siguen estando muy lejos. En cuanto a la participación, ha pasado del 56'1%  al 64'8%, lo que supone 8'7 puntos y 490.000 votantes más con respecto a 2022.

El PP se ha quedado en 53 escaños y el 41'6% de los votos, esto es, con 5 escaños menos y 1'5 puntos por debajo de 2022, cuando consiguió la mayoría absoluta con 58 escaños.  Si en 2022 entre PP, Vox y Ciudadanos sumaron el 59'9%, con 72 escaños entre los dos primeros, el domingo apenas han bajado, pasando al  57'9% entre PP, Vox y Se Acabó la Fiesta, con 68 escaños entre los dos primeros.

El PSOE ha obtenido una ligera subida en número de votos (60.000), pero se ha quedado en el 22'7%, perdiendo un  1'4% y 2 escaños sobre 2022. Han sido sus peores resultados desde que en 1982 se iniciaron los comicios autonómicos.

Por su parte, los dos grupos a su izquierda han sumado, por separado, el 15'9% de los votos y 13 escaños, que supone 3'6 puntos y 6 escaños más que en 2022

La suma del bloque PSOE, Por Andalucía y Adelante Andalucía en votos ha sido del 38'6% y 41 escaños, esto es, 2'2 puntos y 5 escaños por encima de hace cuatro años.

Por Andalucía y Adelante Andalucía han seguido concurriendo por separado, con la novedad de que el segundo grupos ha superado esta vez al primero: 402.000 votos, 9'6% y 8 escaños frente a 264.000 votos, 6'3% y 5 escaños.

Adelante Andalucía, por tanto, ha sido la única opción electoral que ha subido de una manera importante, pues ha más que duplicado los votos y el porcentaje de los mismos, a la vez que ha cuadruplicado su presencia en la cámara parlamentaria. A falta de estudios demoscópico que lo corroboren, puede deducirse de esto que ha sido el principal beneficiario del aumento de la participación, así como que el grueso de esa subida se haya provenido principalmente del voto de los grupos de edad más jóvenes.   

Por provincias, tanto el PP como el bloque de las derechas han ganado en todas, con una oscilación que va, en cuanto a lo segundo, del 69% en Almería y el 61'6% en Málaga hasta el 54'8% en Cádiz y el 52'8% en Sevilla; en una situación intermedia están el 59'9% de Granada, el 58'9% de Jaén, y el 58% de Córdoba y Huelva. 

Por el contrario, sólo en Sevilla  el bloque PSOE, Por Andalucía y Adelante Andalucía  ha superado, con el 44'3%, el umbral del 40%, mientras que en Almería ese bloque se ha quedado en un pobrísimo 28'3%. 

En la suma entre Por Andalucía y Adelante Andalucía, sus mejores resultados han sido el 20'4% de  Sevilla, el 19'7% de Cádiz y el 17'2% de Córdoba, con un, de nuevo, pobrísimo 6'8% en Almería.  

Un mapa andaluz en el que puede observarse, atendiendo a los grupos que han ganado en cada municipio, un claro predominio del color azul del PP, salpicado en algunas zonas con el rojo del PSOE y algo menos con las de color verde de Por Andalucía. Sólo en un municipio, el almeriense de Rioja (en verde), ha ganado Vox.    

(Imagen: RTVE).

sábado, 16 de mayo de 2026

Antonio Maíllo, candidato de Por Andalucía


Estamos en la recta final de la campaña de las elecciones andaluzas, a celebrar mañana, 17 de mayo. Siendo sincero y realista, las previsiones no son nada buenas  para la izquierda: la derecha, en sus dos formas, ganará, con la incógnita de si el PP logrará la mayoría absoluta; el PSOE corre el riesgo de obtener sus peores resultados; y los dos grupos a su izquierda, Por Andalucía y Adelante Andalucía, aun cuando subirían con respecto a 2022, se están disputando el ser la cuarta fuerza electoral andaluza.  

Conozco personalmente a Antonio Maíllo desde mediados de los años 90. He seguido su trayectoria política, en la que puede destacarse su elección como coordinador de IU Andalucía en 2013 o coordinador federal en 2024. Fue una lástima que una grave enfermedad a finales de 2015  lo apartara temporalmente de la política o que en 2019, en parte recuperado, decidiera volver a la actividad docente, teniendo en cuenta lo ocurrido en el primer Adelante Andalucía.

En febrero lo vi en un acto en Conil, dentro de la precampaña electoral y ya como candidato de Por Andalucía. Estamos ante una persona honrada, coherente, culta y humilde. Con una gran capacidad de comunicación, aunando su buena oratoria con la suficiente dosis didáctica para saber transmitir su mensaje. Ejemplifica la trayectoria de lo que ha sido IU desde el primer momento. Y recuerda en parte a Julio Anguita.  

Está circulando por las redes sociales un manifiesto suscrito por decenas de personas del mundo de la cultura apoyando a Antonio Maíllo y lo que representa Por Andalucía. Gente como Luis García Montero, Juan José Téllez, Javier Ruibal, Juan Pinilla, José Chamizo, Lucía Socam o Antonia Rodrigo, en Andalucía. Y también, de otras comunidades, Lluis Pasqual, Charo López, Juan Madrid, Fernando Schwartz o Manuel Gutiérrez Aragón. 

Por mi parte, tengo claro cuál va a ser mi voto: Por Andalucía. En defensa de lo público, la igualdad social, los derechos para todos y todas, la naturaleza, la paz, la solidaridad... 

Y lo hago por lo que considero coherencia. IU ha sido el grupo al que he votado, solo o en coalición, ininterrumpidamente desde que vivo hace cuatro décadas en AndalucíaSe trata de  un grupo que ha defendido, allá donde se encuentra, los valores de la izquierda y ha  tenido siempre una vocación unitaria, buscando, de distintas formas, el llegar a acuerdos con los grupos de izquierda. 

Siendo IU parte integrante, por no decir fundamental, de la coalición Por Andalucía y siendo Antonio Maíllo su candidato, mi voto resulta claro. 

 

viernes, 1 de mayo de 2026