martes, 30 de octubre de 2018

Mi verano del 75 en Madrid























Tenía 16 años para 17. Había acabado 6º de Bachillerato y tomé la decisión de dar mi primer salto de madurez: irme a trabajar a Madrid durante el verano. En la estación del Auto Res, sita en Conde de Casal, me fue a recoger con su Vespino África y hacia el norte de la ciudad nos dirigimos: 
ella, entre atrevida y temerosa de que nos parara la policía, delante; y yo, entre emocionado e incrédulo, detrás con mi maleta. Fue cerca de la Ciudad de los Periodistas, en la calle Fermín Caballero, donde pasé el verano, en compañía de Seve y su compañera. Durante dos semanas estuve mirando diariamente los anuncios de empleo del Ya y yendo de un lado para otro. Visité una fábrica de electrodomésticos, bares, pastelerías y comercios, y busqué clientes para una academia de enseñanza en Alcobendas y San Sebastián de los Reyes hasta recalar, por fin, en el mesón El Churrasco de la calle Áncora. Aún recuerdo, ya 
de vuelta a casa, el miedo que pasé esa noche oscura -sería la 1 de madrugada- transitando por la Vaguada que separaba el barrio del Pilar y la Ciudad de los Periodistas, y luego la sorpresa de mi hermano cuando le dije que me habían dado 200 pesetas por mi primer y último día de trabajo en el mesón.  Y es que al día siguiente me fui al restaurante Sau Sau, donde me ofrecieron ganar más y tener mejor horario. A partir de entonces, hasta los primeros días de septiembre, mi rutina diaria pasó a ser el autobús 67, que me dejaba o cogía en la Plaza de Castilla, y recorrer andando el trayecto entre esa plaza y la calle Pedro Teixeira, donde estaba el restaurante autoservicio que regentaban unos chilenos. Se encontraba situado en una zona de postín, sin que todavía se hubiera convertido en lo que pocos años después pasó a ser la milla de oro madrileña. Vivía en el piso que habían prestado a mi hermano y su compañera. Era tan grande, que dormía en la habitación de la chacha, a la que no le faltaba una mesa y hasta un cuarto de baño propio. Fueron semanas emocionantes. Aproveché los huecos en el horario para conocer el centro de Madrid. Me lancé, en lo que para mí eran aventuras, a recorrer de arriba a abajo andando la calle de Alcalá, las avenidas de la Castellana y Generalísimo, la calle Bravo Murillo... Visité el Museo del Prado, asistí a alguna que otra exposición de arte y acudí a ver varias películas, de las que recuerdo La familia de Pascual Duarte. No me faltaron los chapuzones en la piscina de la urbanización. En cierta ocasión, durante dos días, tuve que pernoctar en el cercano barrio de Peña Grande, mientras el piso donde vivíamos se transformaba en un centro de reuniones clandestinas. Era el año 1975, a pocos meses de la muerte del dictador, el mismo que aún nos sigue incordiando. Y tanto.    

viernes, 26 de octubre de 2018

Ecologistas en Acción y la Asociación Pro derechos Humanos de Andalucía, contra la venta de armas a Arabia Saudita

Las reacciones en el mundo tras el asesinato de Khashoggi están provocando el  aumento del rechazo a la monarquía de Arabia Saudita y a las ventas de armas que llevan a cabo diversas potencias económicas, con EEUU a la cabeza, pero con nuestro país entre ellas. Aunque parezca paradójico, lo cierto es que ha tenido que ser este caso, precisamente de una persona que estaba vinculada al sistema político saudita, lo que está llevando a que las reacciones de los medios de comunicación y de los gobiernos hayan aumentado. Mucho menores han sido, y siguen siendo, las denuncias derivadas de la agresión militar lanzada por Arabia Saudita desde hace unos años contra Yemen, donde los asesinatos, la destrucción material y la vulneración de los derechos humanos están a la orden del día.

En nuestro país hay un gran rechazo entre algunos de los principales grupos políticos (PSOE, PP y Ciudadanos) para paralizar las exportaciones de armamento. Hace unas semanas, tras ciertos recelos mostrados por la ministra de Defensa, el gobierno se mostró dubitativo sobre ello, pero fueron el ministro de Asuntos Exteriores y la ministra portavoz quienes dejaron claro la postura oficial. A los enormes intereses de las empresas involucradas, además de los que corresponden a comisionistas profesionales, se une la demagogia de los puestos de trabajo que se podrían perder. En esto último entran incluso algunos sindicatos (CCOO, UGT) o algún cargo político de Podemos, como el alcalde Cádiz.

Ecologistas en Acción y la Asociación Pro derechos Humanos de Andalucía acaban de hacer público un comunicado donde rechazan la política seguida por el actual gobierno, heredera de la de anteriores gobiernos. Con el título "Es moralmente inaceptable seguir vendiendo armas a la petromonarquía saudí", se preguntan ambas organizaciones, después de las declaraciones de la ministra de Defensa española sobre la vulneración de los derechos humanos en el caso Khashoggi, que "¿a qué espera para cesar todo acuerdo de venta de armas a este Estado integrista y asesino tal como ha propuesto Alemania?

Y es que, siguiendo con el contenido del comunicado, "las armas y las bombas son para matar; no existen las armas 'inteligentes' y la gran mayoría de las víctimas de los conflictos bélicos son civiles, como evidencia el resultado de la guerra en el Yemen, destinatario del comercio ilícito con Arabia Saudí: más de 16.000 muertos, resultado de bombardeos criminales de hospitales, escuelas, mercados y mezquitas y la mayor crisis humana de todo el planeta, que mantiene en riesgo la vida de centenares de miles de personas por hambre, sed y enfermedades causadas por la guerra".

Se refieren, así mismo, a los compromisos internacionales que ha firmado nuestro país, como el Tratado sobre el Comercio de Armas (TCA), adoptado en la ONU en 2013, que prohíbe la venta de armas cuando pueden ser utilizadas "para cometer genocidio, crímenes de lesa humanidad, infracciones graves de los Convenios de Ginebra de 1949, ataques dirigidos contra bienes de carácter civil o personas civiles protegidas como tales, u otros crímenes de guerra tipificados en los acuerdos internacionales en los que sea parte”.

No se olvidan tampoco de las repercusiones económicas y en el empleo que se pueden ocasionar cuando se reduce la fabricación de armamento. En este sentido plantean que "la deconstrucción naval y la energía eólica off shore son dos alternativas entre las posibles y necesarias para la 'carga de trabajo' en los astilleros de Cádiz, que harían innecesaria la deriva belicista de construir barcos destinados a la violación de los derechos básicos de las personas".

No hacerlo así, va en contra de la paz, de los derechos humanos, de un desarrollo humano acorde con la naturaleza... Valores éticos a los que nunca hay que renunciar. 


jueves, 25 de octubre de 2018

La radicalización de la derecha española

Hace unos días escuchamos hablar a Carolina Punset criticando la deriva derechista y nacionalista del que fue su partido, Ciudadanos. El PP, por su parte, desde que Pablo Casado ha tomado sus riendas no deja de desplazarse hacia la extrema derecha, con un lenguaje y unas propuestas que hasta pueden resultar sorprendentes. Vox, en fin, sacó a escena en un acto público hace un par de semanas una parafernalia y un discurso con un ligazón claro con lo que en otros países europeos lleva tiempo visibilizándose. Existe un cierre de filas en los grupos españolistas de derecha en torno a una idea: la unidad de España. Las banderas rojigualdas llenan sus escenarios, la apelación a la aplicación del artículo 155 de la Constitución ya es una constante, como lo es también la retórica del golpe de estado perpetrado en Catalunya hace un año. Unas derechas que han virado aún más a su derecha, disputándose un espacio que había permanecido dormido desde décadas. Tal es la dimensión de ese escoramiento, que la imagen que trasmiten del dictador y su dictadura oscila entre la reivindicación desde una parte, aun cuando parezca minoritaria, y su banalización desde otra. Todo vale, incluido escarbar en los valores más retrógrados de la derecha profunda. Y hasta tal punto están llegando, que ayer mismo el líder del PP acusó a Pedro Sánchez de ser "partícipe y responsable de un golpe que se está perpetrando ahora mismo en España". Es lo que hacen quienes niegan el golpe militar de 1936 o lo consideran parte del pasado, redoblando sus esfuerzos en propagar la idea de que vivimos en un golpe. Estamos asistiendo a la radicalización de la derecha. Y cuando lo ha hecho en otros tiempos, ha golpeado duro, muy duro. 

martes, 23 de octubre de 2018

El asesinato de Khashoggi, Arabia Saudita, EEUU...

El asesinato de periodista Jamal Khashoggi lleva días siendo portada de los  medios de comunicación. Ha sido espeluznante, como indican distintas fuentes. Nada nuevo, no obstante, atendiendo a lo que Arabia Saudita es como realidad política. En lo interno, como sabemos, una feroz dictadura. En lo exterior, la principal potencia petrolífera del mundo, pero sin olvidar que es uno de los dos gendarmes en la región de las potencias imperialistas (el otro, Israel, claro). Lo que se sigue repitiendo sobre los derechos humanos, no son más que lágrimas de cocodrilo. Y en nuestro país eso de los puestos de trabajo, las ventas de armas o las inversiones en infraestructuras, no dejan de ser simples excusas para seguir haciendo negocios y manteniendo el statu quo del orden internacional. Negocios donde no faltan reales comisionistas y amistades peligrosas. Un atroz asesinato que esconde muchas cosas. Pero no hagamos un héroe de quien ha sido firme defensor de esa dictadura. Recomiendo leer a Nazanín Armanian. 

domingo, 21 de octubre de 2018

El Tribunal Supremo primero dice y luego se desdice

El jueves pasado el Tribunal Supremo tomó una decisión importante: que la responsabilidad en el pago del impuesto sobre actos jurídicos documentados relacionados con los préstamos hipotecarios correspondería a los bancos y no, como hasta ahora ha ocurrido, en quienes obtenían las hipotecas. Resolvía de esa manera un recurso presentado en su día por la Empresa Pública de la Vivienda del ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid (por cierto, gobernado por IU desde hace muchos años), que se hacía eco de los reivindicaciones e intereses de la mayoría de la población, en detrimento del poder financiero. Sin embargo, al día siguiente, en lo que no ha dejado de ser un hecho inaudito, Luis María Díez-Picazo, presidente de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del citado tribunal, dejó en suspenso la sentencia. Tomada por una sección de la Sala, quiere ahora que sea el Pleno la que vuelva a estudiar el recurso. ¿Qué habrá pasado? ¿Algunas llamaditas...?  

Migrantes y neoliberalismo






















Buscar las causas por las que migran las personas, nos puede ayudar a entender mejor la realidad que vivimos. Son cientos de miles, millones, quienes han ido dejando sus hogares y se han aventurado a moverse hacia un más allá terrenal. Gentes de todos los continentes. El Mediterráneo lleva más de dos décadas convertido en un espacio donde arriesgan sus vidas para cruzarlo hacia el norte, desde África, o hacia el oeste, desde Asia. Aún más tiempo la frontera fortificada por EEUU lleva siendo el parapeto para impedir que desde México lleguen de diversos países del continente latinoamericano. Migrantes que huyen de la miseria, las guerras, las persecuciones... Personas a las que se dificulta, cuando no se impide, que crucen los límites marcados por los estados, y a las que se maltrata en su mayoría cuando los han traspasado. 


Estos días estamos viendo la caravana originaria de Honduras que quiere llegar a México para, a través de su territorio y pasando antes por Guatemala, intentar acercarse al muro norteamericano. Gentes desesperadas, desorientadas, que huyen como zombis de la nada hacia un destino incierto, pero que anhelan como un sueño. No teniendo nada que perder, se aventuran a lo desconocido, como una especie de Eldorado.

Para Rita Segato se trata de una realidad, muy dura, que confronta dos situaciones antagónicas. Nos habla de dos proyectos, el de los vínculos y el de las cosas. El primero, el de las comunidades, fuertemente -cada vez más- socavado por el segundo, que es del individualismo. Unos vínculos de pertenencia a comunidades concretas que generan confianza recíproca, pero que se van desmoronando por la fatal atracción de la acción de las cosas. 

Estamos ante la tiranía del neoliberalismo imperante, que sigue destruyendo sin cesar los lazos que las personas hemos ido construyendo socialmente. Ante el neoliberalismo creador de falsas ilusiones, de las cosas, que se concretan en el consumismo desmesurado, el individualismo atroz, la violencia rampante... El neoliberalismo, capaz de convertir en cosas a las personas. Capaz de agrandar cada vez más el abismo existente entre los territorio, las clases, los géneros... 

Ya lo dijo José Saramago: "El desplazamiento del sur al norte es inevitable; no valdrán alambradas, muros ni deportaciones: vendrán por millones. Europa será conquistada por los hambrientos. Vienen buscando lo que les robamos. No hay retorno para ellos porque proceden de una hambruna de siglos y vienen rastreando el olor de la pitanza. El reparto está cada vez más cerca. Las trompetas han empezado a sonar. El odio está servido y necesitaremos políticos que sepan estar a la altura de las circunstancias".

viernes, 19 de octubre de 2018

Con el Barba-teño





























Hace unas semanas mi amigo Paco Malia me anunció que iba a preparar unas viñetas con motivo de mi jubilación. Maestro también jubilado y excelente profesional, se trata de una persona con una gran bonhomía. Le gusta ejercer de ser de su pueblo, Barbate, y ha llegado a inventar una palabra para ello: barbatero. A todo esto se le une su  impresionante capacidad para crear: relatos breves, poesía, historia local... y viñetas. 


Hace cuatro años, cuando presentó su libro de poemas Piel de otoño, le dediqué una entrada, pero ahora voy a resaltar su faceta de dibujante, como creador de un personaje entrañable: "El Barba-teño". Durante varios años sus viñetas estuvieron presentes en Debate Ciudadano, el boletín que IU de Barbate editaba casi mensualmente. Las situábamos en la contraportada y vaya si daba lustre, junto con las ilustraciones en la portada y las páginas interiores de Luis Valverde, a una publicación cargada de política. "El

Barba-teño" aportaba la sabiduría de un abuelo del pueblo, que en el fondo, como heterónimo, era la del propio Paco. 

Ahora, con su regalo-dedicatoria me ha investido como miembro de esa orden ficticia que tiene en la gorra y el bastón los elementos más típicos de su indumentaria. Gracias, amigo.


(Fotografía primera: Felisa Rico)

martes, 16 de octubre de 2018

La foto, la escoba y la ayuda real

Felipe VI fue ayer a visitar Mallorca, después de las dramáticas inundaciones sufridas el pasado fin de semana en el pueblo de Sant Llorenç. Mientras saludaba a la gente, un joven le ofreció su escoba, a la vez que le preguntaba si iba a ayudar en algo. El monarca le contestó con un escueto "ahora no puedo" y acto seguido le dio una palmadita en la espalda. 

Por lo que hemos podido ver, eso de la limpieza no va con él. Al fin y al cabo ha sido una forma de hacer gala de lo que nobleza ha tenido a bien practicar por los siglos de los siglos. Es decir, dejar el trabajo manual, el de mancharse, para la plebe. En realidad lo que buscaba era hacerse la foto y punto. Para quedar bien y hacer ver que está con la gente. En eso consistió su ayuda. Una ayuda verdaderamente real. 

Octubre del 68 en México: el orgullo del black power

Ha pasado medio siglo desde que sucediera uno de los episodios más impactantes ocurridos durante la celebración de los juegos olímpicos. Ciudad de México fue el escenario, cuando tres atletas protagonizaron un momento inolvidable: los afroamericanos Tommie Smith y John Carlos, y el australiano Peter Norman. En EEUU eran los tiempos de la lucha por los derechos civiles para la población afroamericana, también lo eran de la lucha contra la guerra de Vietnam... Meses antes las calles de Praga habían conocido lo que se conoció como su Primavera, en París había estallado el célebre Mayo y en la Plaza de Tlatelolco de la capital mexicana, semanas antes del inicio de los Juegos, caían abatidas por las balas de la policía centenares de personas.

Fue el 16 de octubre cuando, durante la entrega de medallas de la prueba de 200 metros lisos, Smith y Carlos se dirigieron descalzos hacia el podio, el primero con una bufanda negra y el segundo con un rosario. Los tres, además, se colocaron una insignia del Programa Olímpico para los Derechos Civiles. Iniciado el himno de EEUU, los dos afroamericanos levantaron sus puños recubiertos por un guante negro mientras agachaban la cabeza. Se trataba de una reivindicación sobre los derechos humanos, apoyada solidariamente por Norman, que procedía de un país donde los derechos de la comunidad aborigen estaban también pisoteados. Era también una apuesta por el black power, en boga en EEUU durante esos años. Toda una simbología transgresora, que denunciaba ante millones de personas del mundo la realidad de la comunidad afroamericana de EEUU. El color negro, mostrado con orgullo. Los pies descalzaos y el rosario, dejando ver la postración sufrida desde siglos atrás.

El escándalo fue mayúsculo. Desde el propio COI se instó a la expulsión de Smith y Carlos de la villa olímpica. Y lo que vino después para los tres protagonistas en sus respectivos países fue un largo calvario de amenazas y marginación.  

jueves, 11 de octubre de 2018

A vueltas con el estado de opinión sobre monarquía y república

Ha aparecido una nueva encuesta sobre el estado de opinión de la monarquía. Al igual que la publicada durante el verano por Contexto, a la que me ya me referí en este cuaderno ("Monarquía o república en España? Los resultados de una encuesta"), la monarquía no sale muy bien parada como se desprende de la encuesta realizada por el portal electrónico Electomanía. 

Pero veamos un resumen de la misma, que puede ser el siguiente:

1. La valoración media de la institución monárquica es bastante baja: 3,8 sobre 10

2. Por edades, todos los grupos la suspenden, incluido el que más la apoya, el de mayores de 55 años, que le da un 4,5.

3. Lo mismo ocurre por comunidades autónomas, donde en ninguna alcanza el aprobado, salvo en Canarias, donde obtiene precisamente un 5.

4. Por partidos sólo entre los de derecha roza el aprobado, con 4,9 en Vox y PP, y 4,4 en Ciudadanos.

5. En las preferencias entre monarquía y república, la primera alcanza el 48,1% y la segunda el 45,6%.

6. El reparto territorial, sin embargo, es llamativo: la opción por la república es mayoritaria en Cataluña (74%), País Vasco (74), Navarra (61%), País Valenciano (60), Baleares (60), Galicia (54) y La Rioja (53); mientras que la monarquía es la preferida en Castilla y León (61%), Castilla-La Mancha (60), Madrid (57), Andalucía (55), Murcia (52), Cantabria (51), Extremadura (50) y Canarias (50); en Asturias (48/47) y Aragón (49/47) la cosa está más reñida, con una ligera ventaja de la monarquía.

7. Por edades resulta llamativo el progresivo descenso en los apoyos a la monarquía según avanzamos en los años: por debajo de 35 la república es la preferida por el 54%, 14 puntos por encima de la monarquía; entre los 35 y los 55 años la república, con el 49%, sigue estando por delante, pero por 4 puntos; sólo entre la población con más de 55 años la monarquía, con el 53%, supera a la república, con el 43%.