viernes, 16 de agosto de 2024

Luis García Montero presenta en Zahara de los Atunes su poemario Almudena


Zahara de los Atunes acogió ayer un acto cultural de relieve: la presentación del poemario Almudena (Barcelona, Tusquets, 2024), de Luis García Montero, que nos honró y deleitó con su presencia. Estuvo organizado por la Entidad Local Menor, cuyo alcalde, Agustín Conejo, presentó al autor, contando, así mismo, con la colaboración de la cooperativa editorial Atrapasueños. El marco, el patio del Café El Portón, ayudó a que lo allí vivido se convirtiera para las personas presentes en unos momentos maravillosos.

Al principio, Luis García Montero hizo una disertación sobre la poesía y la literatura (no en vano es catedrático de Literatura Española), y su relación con la realidad social de quienes escriben y leen. Para ilustrarlo, se refirió  a esa frase sabia de Antonio Machado  que dice: "La libertad no consiste en decir lo que se piensa, sino en pensar lo que se dice". Luego habló de la presencia cuasi permanente en su obra de la memoria histórica, recordándonos situaciones y figuras muy presentes a lo largo de su vida, como  el asesinato de Federico García Lorca, la muerte en el exilio de Antonio Machado, la muerte en la cárcel de Miguel Hernández, el exilio y posterior regreso de Rafael Alberti y María Teresa León... Y, claro está, acabó centrándose en  su relación con Almudena Grandes, con quien compartió su vida a lo largo de tres décadas, transmitiéndonos reflexiones y anécdotas. Y entre estas últimas, la que vivieron en su primer viaje como pareja a Granada, con la visita, antes de llegar a la ciudad, al barranco de Víznar y en él a quienes fueron fusilados y enterrados anónimamente, García Lorca incluido.  

El libro es una muestra más de lo que ha sido su valiosa obra poética, nacida en su juventud, desarrollada sin cesar hasta nuestros días, y surcada de premios y reconocimientos. Una obra rica y extensa, que, en lo literario, va más allá de la poesía, y se expande hacia el ensayo y los artículos periodísticos. 

Almudena comienza con un Prólogo, "La inmortalidad, según ella", cuyo texto es obra de la escritora. Luego da paso a los poemas, tanto los que le escribió en vida como los que fueron surgiendo tras su muerte. Los primeros, reunidos en el apartado "Almudena". Y los segundos, en "Un año y tres meses", como forma de duelo y catarsis, y expresión, a la vez, de amor y dolor. El libro acaba con un Epílogo, donde se incluye el texto "Historia de un poema", de Luis Muñoz, y "A Luis (único poema)", de la propia Almudena Grandes.

Al final del acto Luis García Montero nos brindó con la lectura de tres poemas. He aquí dos de ellos:


La inmortalidad

Nunca he tenido dioses
y tampoco sentí la despiadada
voluntad de los héroes.
Durante mucho tiempo estuvo libre
la silla de mi juez
y no esperé juicio
en el que rendir cuentas de mis días.

Decidido a vivir, busqué la sombra
capaz de recogerme en los veranos
y la hoguera dispuesta
a llevarse el invierno por delante.
Pasé noches de guardia y de silencio,
no tuve prisa,
dejé cruzar la rueda de los años.
Estaba convencido
de que existir no tiene trascendencia,
porque la luz es siempre fugitiva
sobre la oscuridad,
un resplandor en medio del vacío.

Y de pronto en el bosque se encendieron los árboles
de las miradas insistentes,
el mar tuvo labios de arena
igual que las palabras dichas en un rincón,
el viento abrió sus manos
y los hoteles sus habitaciones.
Parecía la tierra más desnuda,
porque la noche fue,
como el vacío,
un resplandor oscuro en medio de la luz.

Entonces comprendí que la inmortalidad
puede cobrarse por adelantado.
Una inmortalidad que no reside
en plazas con estatua,
en nubes religiosas
o en la plastificada vanidad literaria,
llena de halagos homicidas
y murmullos de cóctel.
Es otra mi razón. Que no me lea
quien no haya visto nunca conmoverse la tierra
en medio de un abrazo.

La copa de cristal
que pusiste al revés sobre la mesa,
guarda un tiempo de oro detenido.
Me basta con la vida para justificarme.
Y cuando me convoquen a declarar mis actos,
aunque sólo me escuche una silla vacía,
será firme mi voz.

No por lo que la muerte me prometa,
sino por todo aquello que no podrá quitarme. 


Los cuidados

Mirar con otros ojos 
las tallas de las camisetas. 
Escuchar con oídos diferentes 
los rumores del baño. 
Soportar las llamadas ajenas, los avisos, 
por no dejar el móvil en silencio. 
Vivir el suelo, vigilar un orden 
que evite las caídas y los sustos. 
Pensar en la comida 
sin ganas de comer, 
masticar la palabra nutrición, 
el miedo a la diarrea, 
los horizontes de la hemoglobina. 
La ropa sucia deja de oler mal 
porque ya se ha mezclado 
con todo lo que somos y sentimos. 
Son cosas de la vida, 
suburbios del presente, domicilios de amor 
que se habitan lo mismo que un recuerdo. 

Y nada quise más que tus cuidados.

Carlota O'Neill, romanzas en la Guerra Civil, una obra de teatro sobrecogedora


El Teatro Moderno de Chiclana sigue sorprendiéndonos en su programación cultural. Y el miércoles pasado lo hizo con la obra Carlota O'Neill, romanzas en la Guerra Civil. Representada por el grupo Sibila Teatro, la obra está dirigida por Ceres Machado, con guion suyo y de Salva Martos Cortés, si bien está basada en escritos de la  propia Carlota O'Neill.

Nacida en Madrid en 1905, creció en un ambiente familiar culto, cursando estudios universitarios y participando en la actividades del Lyceum Club, un foco cultural, progresista y feminista a la vez, que surgió a mediados de la década de los 20. Empezó a escribir con 20 años, primero mediante novelas, para luego pasar  a otros géneros, como el teatro o la poesía. Se casó con el militar Virgilio Leret, cuya fidelidad con la República lo llevó a la muerte en Melilla, precisamente  en el primer momento del golpe militar, que se había iniciado en esa misma ciudad africana. Ella, por su parte, fue recluida en la cárcel, donde permaneció hasta 1940, perdiendo la custodia de sus hijas, a las que consiguió recuperar en 1941. Se vio obligada a escribir bajo pseudónimo, tomando finalmente la decisión  de exiliarse en 1949, alternando su residencia entre Venezuela y México. Falleció en Caracas en 2000.

En la obra representada cobra especial relieve Romanza de las rejas, una obra que se publicó en 1977. Escrita en forma de prosa poética, expresa lo vivido, y sufrido, durante su estancia en el cárcel melillense. Uno de sus poemas reza así:

Entre este pórtico y la romanza de las rejas, hay un puente. Lo pisé en Melilla siendo una chamaca.
El primer año, solo quise morir; incrustarme en aquellas mismas piedras rezumantes de morbo. La muerte se hizo sorda.
El segundo año quise vivir, salir, abrazar, así, con fuerza, con todas mis fuerzas, con mi sangre, a mis dos pequeñas cachorrillas que seguían enronqueciendo llamándome.
El tercer año, después del consejo de guerra, fui condenada.
El cuarto año me adapté a la cárcel. Alguien me llevó libros. Recuperé mi herencia. Leí.
En el quinto año… ¿cómo fue? Sí. Un día sentí deseos de escribir. Había publicado dos novelas, de niña prodigio; artículos de prensa de Madrid y Barcelona. Era escritora, también por herencia. Lo iba  a ser, por necesidad. 

En la puesta en escena de la obra de teatro puede disfrutarse de una fusión entre la poesía, la música y la danza, desde las que podemos percibir la belleza que desprenden. Pero también, contradictoriamente, esa sensación sobrecogedora de la crueldad que se transmite a través de las vivencias sufridas por la protagonista y sus compañeras de infortunio. 

viernes, 9 de agosto de 2024

El capitalismo no existe. Necroteología del mercado, un libro provocador de Juan Ponte


Conil fue ayer el escenario de un acto político-cultural de envergadura: la presentación del libro
El capitalismo no existe. Necroteología del mercado (Gijón, Trea, 2024), obra del asturiano Juan Ponte. He dicho añadido lo de político, porque lo cultural, y en este caso también por el carácter económico del libro, lo es. Y lo he calificado de envergadura, porque el contenido, así como la exposición llevada a cabo por su autor, lo merecen. Y, además, porque previamente intervino Antonio Maíllo, coordinador federal de IU, que puso de manifiesto su capacidad de análisis y su vasta cultura, aderezadas por su buen hacer en lo didáctico. ¿Qué más se puede decir? El marco, claro, La Chanca de Conil, ese espacio cultural recuperado por el Ayuntamiento durante el gobierno de IU (1995-2023), con los imponentes murales de Adrián Torres dedicados a los almadraberos conileños, que envuelven a quienes se acercan por allí.

El título del libro, como lo que se lee en sus adentros, son un acto de provocación, como reconoció el autor. Porque se busca desentrañar las falsedades de una realidad que nos la presentan/venden de una manera diferente a lo que es. Por ejemplo: se dice lo de capitalismo y libre mercado, sí, cuando no es otra cosa que una falsedad, porque de libre no hay nada. ¿Libre competencia, con las grandes corporaciones económico-financieras mundiales absorbiendo todo lo que le rodea y limitando, cuando no impidiendo, la competencia? Otro ejemplo, a modo de recordatorio: el capitalismo, desde su origen, se fundó desde la expoliación de los recursos naturales ajenos y la explotación humana más extrema (esclavitud, trabajo infantil, trabajo asalariado agotador...). ¿Y en la actualidad? ¿Nos suena algo que todavía se siguen dando? ¿Nuestros productos de consumo baratos de dónde vienen? ¿Y esa búsqueda de recursos -llámense petróleo, gas, minerales raros...-, acaso no está en la base de esos saqueos, guerras o golpes de estado que vemos por los telediarios? Y Juan Ponte dio una advertencia: la ecuación capitalismo y democracia es un oxímoron. Y lo es porque, dependiendo de cada momento, sus ideólogos han defendido, ante todo, el interés particular de una minoría frente al interés general. Defienden la libertad, pero sólo para explotar, depredar, enriquecerse... ¿El voto? Cuando hay que restringirlo o eliminarlo, se hace. ¿La libertad de expresión? Cuando hay que conculcarla o, controlando los medios de comunicación, apropiársela, pues también se hace. ¿Los derechos sociales? Son demasiado costosos, lo que dificulta la acumulación de los beneficios. Ojo, por tanto, con el fascismo de nuevo cuño. El de los Trump, Bolsonaro, Milei, Meloni, Le Pen...  

Fue un acto bonito en un ambiente agradable. Allí fui, desde Barbate, con Antonio, José y Diego. Adquirí el libro, que me firmó su autor. Hablé con mucha gente, conocida de tantas cosas y tantos años. Y no faltó hacerlo con el propio Antonio Maíllo, que estuvo acompañado de Agustín. Le recordé lo de un día del año 1996 (¿o fue en 1997?) en Sanlúcar de Barrameda, siendo él coordinador local de IU, cuando me acerqué con miembros de la comisión provincial de Educación. Tiempo ha. ¡Salud, Antonio!  

miércoles, 7 de agosto de 2024

La vida cotidiana durante el franquismo en Andalucía Oriental, de Antonio Rueda y Gilabert Jiménez, un interesante trabajo de historia oral


Hace unos días me llegó el libro La vida cotidiana durante el franquismo en Andalucía Oriental. Religiosidad, sexualidad y noviazgo a través de las fuentes orales (ARMH Alcalá la Real, 2024), cuyos autores son  Antonio Jesús Ibáñez Rueda y Alejandro Gilabert Jiménez. A este último le debo el envío y la dedicatoria del libro, por lo que no puedo por menos que agradecérselo. 

Se trata de una obra común de dos jóvenes historiadores, fruto de sus respectivos  trabajos de investigación de un máster impartido por la Universidad de Granada. La obra está basada en un trabajo de campo llevado a cabo a través de fuentes orales y cuyo resultado final aporta una información de sumo interés sobre  dos marcos geográficos, preferentemente rurales, pero no en exclusiva, de las provincias de Granada (capital, Alpujarras y la Vega) y Jaén (la Sierra Sur, con cabecera en Alcalá la Real). Su contenido se ha contrastado con otras investigaciones llevadas a cabo sobre los temas que se indican en el título en el contexto histórico del régimen franquista, pero en este caso con la especificidad de dos marcos propios y con rasgos que pueden ser considerados singulares. 

Las muestras orales recogidas reflejan el ambiente opresivo  vivido por la población, el doble peso de la tradición y de las instituciones del nacionalcatolicismo (Falange e Iglesia), su aceptación resignada por la mayoritaria y, en cierta medida, las diversas formas de intentar transgredir, entre lo consciente y lo inconsciente,  los límites impuestos. De entrada, nada nuevo de lo que podíamos imaginar, después de la losa de cuatro décadas de regresión tras el paréntesis de libertad que supusieron los breves años de la Segunda República, pero, tras una lectura atenta, con importantes detalles que no pasan desapercibidos y que nos permite conocer mejor los vivido por sus protagonistas.  

La primera parte, obra de Ibáñez Rueda, está orientada en lo relativo a la religiosidad y, más concretamente, la de carácter popular. Se percibe la pugna existente entre los intentos del régimen por recuperar el poder sobre los valores y prácticas religiosas perdidas, al menos parcialmente, tras el paréntesis republicano y el interés por recatolizar a los sectores de población  que se fueron alejando de dichos valores y prácticas. Una tensión, en gran medida inconsciente, pero real, en la que el peso de la tradición, menos encorsetada en cuanto a las formas,  se dejó sentir frente al rigor que se intentaba imponer desde las autoridades políticas y religiosas. Festividades (Semana Santa, romerías y fiestas locales/patronales), prácticas cuasi heréticas (como la santería), creencias no religiosas ancestrales (mal de ojo, la suerte...) o comportamientos entre iconoclastas e irreverentes fueron manifestaciones en los que se dio esa pugna.   

La segunda parte, obra de Gilabert Jiménez, está centrada en las relaciones sexoafectivas. Pese a lo que puede ser considerado como de uniformidad en el conjunto de experiencias vividas por las personas entrevistadas, se pueden constatar aspectos diferenciales. En lo referente al ámbito territorial, los derivados del contraste  entre el medio rural y el medio urbano, en especial de quienes vivieron el proceso migratorio hacia Barcelona; o entre los núcleos poblacionales más compactos y los de las cortijadas, donde el aislamiento de la gente condicionaba sobremanera. Y en cuanto al género, resulta evidente la doble moralidad existente desde todos los ámbitos (familiar, social, religioso...) según se fuera mujer, más exigente , o varón, más laxa.   

Después de la lectura, felicito a los autores del libro y animarlos para que prosigan en su empeño de aportar con sus investigaciones la información necesaria para conocer el pasado. En este caso, el del nefasto periodo que sufrimos durante cuarenta años, que impidió que la población española pudiera desarrollar las perspectivas de libertad que se abrieron en 1931.  

sábado, 27 de julio de 2024

Más información sobre la represión sufrida por Diego Guerrero Pérez


Hace unos días falleció Sebastián Muñoz Gómez, sobrino de Diego Guerrero Pérez. Durante una parte importante de su vida fue una ayuda para su tío, tanto en lo concerniente a los cuidados como en la tramitación de solicitudes y recursos ante la administración. Y es que Diego fue un combatiente republicano contra el fascismo. Sabíamos que sufrió una herida de guerra y que se refirió a ello como la pérdida de la falange de uno de los dedos de sus manos, aunque no dijo dónde fue hospitalizado. Nada más acabar la guerra conoció la represión de una forma directa. Contó que estuvo recluido en varios penales, pero sólo se refirió a uno de ellos: el de Cuatro Torres,
  situado en la zona militar de La Carraca, en el término municipal de San Fernando. Allí estuvo tras una condena judicial, de la que nos recordó que fue de 12 años. Ya en libertad,  sobrevivió trabajando de marinero, el oficio más característico de Barbate. Pero no pudo conseguir dar satisfacción a una de sus ilusiones: obtener un permiso de armas para poder ir de caza por los montes del término municipal. Y es que era un rojo.

Desde los años de la Transición fue surgiendo una legislación que permitía obtener algún tipo compensación para las personas represaliadas y, a veces, para sus familiares directos,  bien fuera una pensión o bien una indemnización. Pero Diego se topó con un escollo que acabó siendo lamentablemente decisivo: el incendio del Archivo de la Capitanía General de la Zona Marítima del Estrecho, ocurrido en 1976. Eso motivó que no pudiese obtener la documentación necesaria para haber podido demostrar lo que había sufrido. En 1993, 1998 y 2001, acogiéndose a distintas disposiciones  legales, presentó las correspondientes solicitudes, pero todo resultó infructuoso.

A falta de documentos, sólo le quedaba su memoria. La misma que le permitió en sus solicitudes referirse a su condena de 12 años de prisión o a la “privación de libertad en establecimientos penitenciarios durante tres o más años”. Su caso, como el de otras tantas personas, llevó al Defensor del Pueblo a pedir en 1994  al ministerio de Hacienda que flexibilizara “los criterios de interpretación y aplicación”.

Murió en septiembre de 2003, a la edad de 96 años, sin haber conseguido nada de lo que pretendía. Su sobrino Sebastián le dedicó una emotiva carta, publicada en el Diario de Cádiz, que acababa de esta manera: “sobrevivió a una guerra civil adversa y a muchas guerras particulares, pero las perdió todas”.

Llevo años indagando sobre las vicisitudes de las personas de Barbate que fueron represaliadas por el fascismo y no dejo de encontrar información. En su caso, durante las últimas semanas he localizado varios documentos en el BOE, el portal electrónico Buscar Combatientes, el Centro Documental de la Memoria Histórica ubicado en Salamanca e, incluso, desde éste, en el Archivo General de la Región de Murcia. Documentos que podrían haber ayudado a Diego a conseguir su ansiada indemnización. Voy a referirme a ellos brevemente.

Ahora sabemos que estuvo internado durante cuatro semanas en el Hospital Provincial de Valencia, concretamente  entre el 26-01-1938 y el 23-02-1938 (1). Se trata de un dato que, a falta de conocer algunos pormenores, resulta de interés, pues lo pone en relación con su herida de guerra.

También he averiguado que tras la finalización de la guerra estuvo recluido en la Prisión del Partido de Lorca (2), en la provincia de Murcia, donde ingresó el 4-11-1939 y salió en libertad el 14-11-1939. En su expediente procesal aparece como natural de Barbate, domiciliado en la carretera del Faro, hijo de Antonio e Isabel, de 32 años de edad, soltero y con el oficio de pescador. En dicho documento se reflejó que procedía de la Junta Clasificadora de Prisiones de la misma ciudad, siendo “entregado por tropa en concepto de detenido”. Su estancia fue muy corta, del 4-11-1939 al 14-11-1939, haciéndose constar al final del expediente que, por orden del presidente de dicha Junta, fechada el día 14, fue “puesto en libertad definitiva”. En el documento en que se comunica el ingreso en la cárcel se menciona que se acompañan las “20 pesetas propiedad del detenido” y en el de la orden para salir de la cárcel se le insta a que pase a recoger “unos documentos de su propiedad y el oportuno pasaporte”.

En cuanto a su reclusión en la Penitenciaría Naval Militar de Cuatro Torres de San Fernando sabemos que fue puesto en libertad condicional provisional a finales de 1941 (3). Así es como aparece en la orden del Ministerio de Justicia fechada el 25-09-1941 y publicada en el Boletín Oficial del Estado algo más de un mes después. Seguimos sin conocer por ahora las circunstancias de su condena, que según el propio Diego había sido de 12 años, pero resulta evidente que el órgano oficial da fe de que, al menos, hasta el 14 de octubre de 1941 estuvo  recluido en el penal militar de Cuatro Torres.

¿Toda esta información, basada en documentos oficiales, hubiera ayudado a Diego Guerrero Pérez a obtener la indemnización que reclamó? Creo que sí.


Notas 

(2) Archivo General de la Región de Murcia; ES.30030.AHP/125 / Prisión de Partido de Lorca, 125.2. / Régimen de presos; signatura 41669/29.
(3) BOE de 14-10-1941, n. 287, p. 7.960.

sábado, 20 de julio de 2024

Comuneros, sombra y sueño, una pieza teatral de Ángel González Quesada

 

Aprovechar los veranos de Salamanca viendo teatro por sus calles y plazas es una delicia. Como lo ha sido disfrutar de Comuneros, sombra y sueño, obra del escritor Ángel González Quesada e interpretada por el grupo Etón. El autor, además, la ha dirigido e incluso participado como actor, en su caso en la figura de Juan de Padilla. Y el marco, ese bello rincón entre las dos catedrales que es el Patio Chico, un espacio por donde fueron desfilando y disertando cada uno de los personajes. 

Cuatro espectros de otro tiempo, de ese momento real que fue el movimiento de las Comunidades de Castilla, que entre 1520 y 1521 hizo frente al poder extraño que para muchas de las gentes supuso la entronización como emperador de Carlos de Gante. El heredero de los planes trazados años atrás por Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, quienes, tras unir dinásticamente dos de las coronas ibéricas, miraron hacia Europa a través del casamiento de su hija Juana, a quien apartaron como Loca, con Felipe, conocido como el Hermoso y heredero de vastos estados y territorios del centro y norte de Europa. Vastos, porque iban desde Austria y parte de la actual Alemania hasta Flandes, Borgoña y el Franco Condado. El celo por mantener sus libertades, como se denominaba entonces la capacidad de las ciudades castellanas de autogobernarse y limitar el poder de sus monarcas, llevó a que amplios y diversos sectores de la población, desde el campesinado y el artesanado hasta el patriciado urbano, se alzasen en armas contra lo que temían que ocurriera y acabó ocurriendo. 

De los cuatro personajes, dos son conocidos: Juan de Padilla, el jefe comunero de Toledo y luego capitán de las tropas comuneras que se enfrentaron en Villalar a las que defendían al emperador Carlos; y María Pacheco, su esposa, la aguerrida mujer que resistió en Toledo. Los otros dos son presentados como símbolos del sufriente pueblo llano, lleno de personas anónimas: Cristóbal Díez, peletero y combatiente comunero; y Benedicta Morán, esposa y madre, que perdió a varios miembros de su familia y que sola tuvo que hacerse cargo de sus vástagos menores.

Sus voces se dejan oír para mostrarnos lo que hicieron, dejar constancia de sus sueños y hacernos ver que, pese a las sombras, la memoria de lo ocurrido sigue siendo necesaria.

 

domingo, 14 de julio de 2024

Gaza ante la historia, de Enzo Traverso: un alegato contra el genocidio de un pueblo


El historiador Enzo Traverso nos acaba de ofrecer su último libro: 
Gaza ante la historia (Madrid, Akal, 2024). Lo ha escrito al calor del contexto generado por el  acontecimiento ocurrido el 7 de octubre pasado, tras el que se ha desencadenado una sucesión de horrores que, por ahora, no están teniendo límites. Como explica el propio autor en el Prefacio, la base se encuentra en un artículo suyo escrito y publicado en diciembre en Il Manifesto, cuya amplia difusión le ha llevado a ampliarlo. A lo largo de poco más de un centenar de páginas y 8 capítulos pone al descubierto el trasfondo profundo de lo ocurrido ese día de octubre, en que varios comandos de la rama armada de Hamás perpetraron una acción en la que fallecieron más de 1.000 personas. 

Un trasfondo que hunde sus raíces en décadas de ocupación del territorio palestino por el Estado de Israel, y las consiguientes limpieza étnica, destrucción material de viviendas e infraestructuras, violación sistemática de los derechos humanos, violación de los acuerdos internacionales... Y desde ese octubre ha surgido un nuevo capítulo, de los más sanguinarios, de la guerra atroz en la que se enfrentan dos fuerzas muy desiguales: un ejército, el Tzahal, altamente moderno y sostenido principalmente por EEUU, pero también por las potencias occidentales; y un grupo armado que, aprovechando cualquier resquicio, intenta debilitar a su enemigo. Y en medio, el pueblo palestino, víctima del saqueo territorial y una violencia extrema que no tiene otro objetivo que su expulsión, cuando no su desaparición.   

Estamos ante un libro que, no por breve, deja de ser intenso y estar falto de rigor. Una síntesis y unas reflexiones de lo que se ha ido escribiendo que ayudan a entender la dimensión de un problema que viene de lejos, de dos milenios de antisemitismo, pero que desde finales del siglo XIX se ha ido trasmutando en la disputa  entre el sionismo y el antisionismo, cuyas consecuencias, después de lo que estamos viendo, están removiendo las conciencias de mucha gente. Y es que las víctimas de ayer se han ido convirtiendo en los verdugos de hoy.

He aquí algunos de los pasajes, consciente que lo mejor es leer el libro:    

"la destrucción de Gaza es el epílogo de un largo de opresión y desarraigo" (p. 17).

"el 15 de octubre de 2023, 800 académicos de diferentes disciplinas, desde  el Derecho Internacional hasta los 'Genocide  and Holocaust Studies', dieron la voz de alarma sobre el riesgo de genocidio en Gaza (...). Para Raz Segal, catedrático [de la Universidad de Nueva Jersey], 'Gaza constituye un caso de genocidio de manual', valoración que comparte Dirk Moses, uno de los estudiosos más autorizados del tema. La intención de aniquilar Gaza en su conjunto también estaba implícita en la declaración de Netanyahu del 28 de octubre, que, mediante una referencia bíblica, evocaba la implacable lucha de los judíos contra los amalecitas" (pp. 20-21).

"miles de niños han sido asesinados por bombardeos programados mediante algoritmos de inteligencia artificial" (p. 30).

"la 'razón de Estado' refiere a validar a un conjunto de acciones ilegales e inmorales que constituyen una especie de cara oculta de la ley" (p. 46).

"[Alemania] marca un giro xenófobo en la política interior, convirtiendo la lucha contra el antisemitismo en un arma para disciplinar y meter en cintura a los inmigrantes y a las minorías identificadas con el islam" (p. 49).

"los mitos antisemitas más antiguos parecían haberse reactivado de repente para volverse contra los palestinos. (...) muchos periódicos que suelen considerarse serios, publicaron informaciones falsas sobre mujeres embarazadas destripadas, decenas de niños decapitados y bebés arrojados a hornos por combatientes de Hamás (...). Esas invenciones puestas en circulación por el ejército israelí fueron inmediatamente aceptadas como pruebas (...) para ser abandonadas o desmentidas en voz baja unas semanas más tarde" (p. 54-55)".

"Los antisemitas de ayer son hoy los que más denuncian el antisionismo como una forma de antisemitismo" (p. 63).

"La violencia palestina tiene la fuerza de la desesperación" (p. 74).

"Hamás se fortaleció tras el fracaso de los Acuerdos de Oslo [de 1993]. En 2000 la segunda Intifada le dio un nuevo vigor. (...) Ha  condenado el Holocausto y el antisemitismo, declarando que su lucha no es contra los judíos sino contra el Estado sionista. En sus nuevos estatutos de 2017 abandonó el plan de destruir Israel y adoptó la idea de un Estado palestino dentro de las fronteras de 1967, es decir, Cisjordania, Gaza y Jerusalem Este" (pp. 74-75).

"sus selfies y la fotos obscenas que cuelgan [los soldados del Tzahal] en las redes (...) recuerdan tristemente a las fotos que se hacían los soldados de la Wehrmacht en Polonia y Bielorrusia, en las que sonreían junto a partisanos ahorcados" (p. 96).

"Tras la anexión de Jerusalem Este, a donde se han trasladado al menos 200.000 colonos, el asentamiento de otros 500.000 en Cisjordania y la destrucción de Gaza, la hipótesis de dos Estados se ha vuelto objetivamente imposible. Es más, el Gobierno de Israel no quiere dos Estados; quiere anexionarse Cisjordania y llevar a cabo una limpieza étnica en Gaza" (p. 99).

"muchos de los protagonistas de este conflicto no ven otra salida que la de un Estado binacional en el que israelíes y palestinos, judíos, musulmanes y cristianos puedan convivir en pie de igualdad. Hoy, esta opción parece irrealizable, pero, si pensamos a largo plazo, parece la única lógica y coherente" (p. 103).

"Lo que está en juego hoy no es la existencia de Israel, sino la supervivencia del pueblo palestino" (p. 109).

miércoles, 10 de julio de 2024

Reflexiones sobre las elecciones legislativas francesas


Los resultados de las elecciones legislativas francesas han dado una alegría a buena parte de la sociedad francesa e internacional, especialmente la relacionada con las izquierdas, porque han supuesto una derrota del Rassemblement National (RN), el partido de la ultraderecha francesa. Ha sido rotunda en términos de escaños, teniendo en cuenta que, de cara a la segunda vuelta, se ha producido un acuerdo in extremis entre los  diferentes grupos de izquierda, centro y derecha conservadora. Y otra cosa ha sido el montante de votos, dado que RN ha alcanzado la nada desdeñable tercera parte entre las personas que acudieron a las urnas en las primera vuelta y algo más en la segunda.  

En todo caso, no debemos perder de vista que el sistema electoral francés, mayoritario y a dos vueltas, lleva a que la representación final resulte  en cierta medida distorsionada. Y sobre este sistema conviene hacer algunas aclaraciones.  En primer lugar, el país está dividido en 577 circunscripciones, en cada una de las cuales obtiene el escaño el candidato o la candidata que más votos ha obtenido. En la primera vuelta, directamente, si se ha conseguido la mayoría absoluta. Y en la segunda, entre las tres candidaturas más votadas. En la segunda vuelta del domingo pasado el Nouveau Front  Populaire (NFP) optó por retirar las candidaturas propias que se encontraban en tercer lugar, llamando a votar a las que, de centro o derecha, pudieran hacer frente a RN. Algo parecido hicieron Ensemble, el partido de Macron, y Les Républicains (LR), aunque con menor éxito que el NFP. 

Y éste ha sido el reparto de los escaños y votos (deslindados éstos en millones y %): 

    Primera vuelta
RN [Agrupación Nacional] y aliados: 38 (10'6/33'2%)
NFP [Nuevo Frente Popular]: 32 (9/28'1%)
Ensemble [Juntos]: 3 (6'8/21,3%)
LR [Los Republicanos]: 2 (2'1/6'6%)
Otros izquierda: 1 (2'9%) 

    Segunda vuelta
RN [Agrupación Nacional] y aliados: 105 (37'1%)
NFP [Nuevo Frente Popular]: 150 (23'8%)
Ensemble [Juntos]: 165 (24,5%)
LR [Los Republicanos], otros derecha y centro: 64 
Otros izquierda: 12 
Regionalistas: 4
Otros: 1

    Total
RN [Agrupación Nacional] y aliados: 143 
NFP [Nuevo Frente Popular]: 182
Ensemble [Juntos]: 168
LR [Los Republicanos], otros derecha y centro: 66
Otros izquierda: 13
Regionalistas: 4
Otros: 1

Como puede verse, el electorado de la ultraderechista RN se ha situado en torno a la tercera parte del total. Si a ello se une el de los diferentes grupos de la derecha (cuyo número total, teniendo como referente la primera vuelta, no es inferior al 28%) y el de los centristas de Macron, el campo que va del centro a la extrema derecha casi ha sumado los dos tercios del total. La izquierda, por el contrario, se ha quedado con el tercio restante.

Pero es necesario seguir profundizando. Si nos detenemos en lo que lo escaños de cada grupo representan porcentualmente en la Asamblea Nacional y  los comparamos con el de los votos obtenidos, esto es lo que ocurre:  

RN [Agrupación Nacional] y aliados: 24'8%  
NFP [Nuevo Frente Popular] y otros de izquierda: 33'8% 
Ensemble [Juntos]: 29'1%
LR [Los Republicanos], otros derecha y centro: 11'4%
Regionalistas: 0'7
Otros: 0'2

Por bloques, los escaños de RN representan el 24'4% de la Asamblea Nacional, si bien se sitúan unos diez puntos por debajo de su apoyo en votos. Los escaños de los de los grupos de centro y derecha suman el 40'5%, bastante por encima de sus votos, pues supone no menos de 12 puntos, que en el caso de Ensemble es casi de 8 puntos. Y  en cuanto a los escaños de la izquierda, su 33'8% casi coincide con el de los votos. Resulta evidente que han sido los grupos de centro y derecha, y especialmente el  de Macron, los que han salido más beneficiados.

Si la suma de los grupos del llamado frente republicano, coaligado frente a RN, en la segunda vuelta es de un abrumador 74'3% de los escaños, no es memos cierto que la de RN y los grupos de centro y derecha, con el común denominador de programas sociales y económicos neoliberales, está cercana al 70%. Como también lo es que en términos de votos, los obtenidos en la primera vuelta por RN, Ensemble, LR y demás aliados sumaron, aproximadamente, algo más del 60%.

Visto todo esto, no está de más detenerse en un aspecto relevante, cual ha sido el comportamiento  en la segunda vuelta del electorado de los grupos del frente republicano. Para ello me he basado en el estudio postelectoral realizado por el Instituto Ipsos y publicado en el diario Le Parisien. 

    Votantes de Ensemble en la confrontación dual entre LFI [La France Insoumise, integrado en el NFP] y RN
LFI/NFP: 43%
RN: 19%
Abstención: 38%

    Votantes de LR  en la confrontación dual entre LFI/NFP y RN
LFI/NFP: 26%
RN: 38%
Abstención: 36%

    Votantes de Ensemble en la confrontación dual entre NFP y RN
NFP: 54%
RN: 15%
Abstención: 31%

    Votantes de LR  en la confrontación dual entre NFP y RN
NFP: 29%
RN: 34%
Abstención: 37%

    Votantes de NFP en la confrontación dual entre Ensemble y RN
Ensemble: 72%
RN: 3%
Abstención: 25%

    Votantes de LR en la confrontación dual entre Ensemble y RN
Ensemble: 53%
RN: 26%
Abstención: 21%

    Votantes de NFP en la confrontación dual entre LR y RN
LR: 70%
RN: 2%
Abstención: 28%

    Votantes de Ensemble en la confrontación dual entre LR y RN
LR: 79%
RN: 4%
Abstención: 17%

Como puede observarse, el voto del electorado de la izquierda ha sido más respetuoso con el llamamiento del NFP a la hora de votar a las candidaturas de Ensemble y LR: en la mayor parte de los casos, con apoyos superiores al 70%; se ha abstenido alrededor del 20%; y el apoyo a RN ha sido muy minoritario, salvo en el caso de la confrontación dual entre LR y RN.

Distinto ha sido el comportamiento del electorado de centro y derecha, que, en general, ha optado por la abstención en alrededor de un tercio; en el caso de Ensemble, la mitad ha tendido a votar al NFP, mientras que el de LR ha preferido más RN que al NFP. 

El "cordón sanitario" político trazado frente a RN, por tanto, ha sido en gran medida exitoso, aunque desigual según los grupos. Ha frenado el avance de RN y lo que supone en su postura abiertamente xenófoba y racista, y algo menos antieuropeísta. Pero, en todo caso, lo ocurrido denota que hay segmentos nada desdeñables del electorado del centro y, sobre todo, de la derecha que han optado por RN antes que por el NFP. El componente  claramente neoliberal y de atlantismo de sus programas han pesado, sin duda.

jueves, 20 de junio de 2024

Vox, contra la sensualidad en el arte

Diseñar carteles en este país se está convirtiendo en una tarea difícil. No tanto por crearlos, como que los demonicen o te los retoquen hasta destrozarlos. Son ya varios los casos que he comentado en este cuaderno. Recuerdo la entrada que dediqué en 2012 a una manipulación en el logo de la candidatura de Madrid para los Juegos Olímpicos de 2020 con el fin de que apareciera una corona. O el ataque homófobo al cartel de la Navidad  2017 de Sevilla por la imagen del arcángel Gabriel. O, más recientemente, la controversia en torno al Cristo cuasi desnudo del cartel de la Semana Santa de Sevilla 2024.

Pues bien, ahora le toca el turno a Valladolid y su Semana Internacional dedicada al cine, la Seminci, donde han sustituido los sensuales labios rojos de su cartel por otros que, puestos a imaginarlos, parecen más dos signos de paréntesis dispuestos horizontalmente. Pobre Manolo Sierra, el artista afectado, que ha visto cómo la censura moralizante de la concejalía de Cultura (¡¿?!) de la ciudad ha desnaturalizado su trabajo. Y, además, por el módico precio de 14.500 euros, que es lo que ha costado renovar los carteles.