domingo, 10 de marzo de 2019

La multitud antifeminista concentrada en la Puerta del Sol

Esta mañana se ha celebrado en Madrid una manifestación con el lema “¡En femenino sí y en masculino también”. Convocada por Women of the World y apoyada por 50 asociaciones (como Hazte Oír, Profesionales por la Ética, Derecho a Vivir, Remar, Instituto de Política Familiar, Enraizados...), ha acudido una multitud de dos centenares de personas que ha llenado un hueco de la Puerta del Sol. Quizás por el éxito obtenido es por lo que la propia prensa conservadora (La Razón, ABC, El Mundo, Libertad Digital, Periodista Digital...) no se ha hecho eco de la noticia.

No obstante, por la información que he obtenido (eldiario.es, Público y elplural), me da la impresión que ha habido más carteles y pancartas que personas. Y recogiendo las frases y/o consignas escritas, declaradas o gritadas, parece que éstas han superado con creces el número de personas asistentes. He aquí una muestra de esas lindezas: 
 
“manifestar una verdad políticamente incorrecta”; “vencer el miedo al pensamiento único”; “la feminidad, la maternidad, la complementariedad y la familia”; “todos los niños se críen juntos con sus padres y sus madres”; “un feminismo y no un feminazismo”; “el feminismo defienden a la mujer que quiere el poder ante todo pisando los derechos de los niños y de los hombres”; “La mujer hay que respetarla como a un ser humano”; "España es un país tercermundista, dictatorial”; “eliminación de cuotas y discriminación positiva”; “la violencia no tiene género y los infanticidios son cometidos mayormente por las mujeres porque la madre tiene mayoritariamente la custodia”; “Creo que debería aplicarse exactamente igual la ley para hombres y para mujeres”; “Ni machismo ni feminismo radical”; “más ayuda a la maternidad”; “sí a la mujer, sí al varón”; “el niño necesita madre y padre”; “nos complementa la diferencia”; “esas mujeres feministas no son mujeres"; “si los homosexuales se quieren unir, que se unan como pareja de hecho, pero que no lo llamen matrimonio”; “Desde que tenemos democracia no se respetan los derechos de los ciudadanos”; "[en la dictadura] a la mayoría no nos perseguían y teníamos la ventaja de poder denunciar al gobierno cuando no cumplía con las leyes”; “Desde el comienzo de la democracia se discriminó a los chicos al quitar el servicio social femenino y dejar el servicio militar masculino”; “el feminismo hoy significa enfrentamiento, lucha, desprecio al hombre”; "quiero ser femenina, plenamente mujer, orgullosa de mis capacidades y mis cualidades”, "nos oponemos a que la masculinidad se asocie a violencia y la caballerosidad a machismo”; "No soy feminista. Quiero ser femenina"; “No dejéis de ser como sois. Os necesitamos masculinos, viriles, caballerosos. Os queremos así y nos gustáis así”; “1+1= iguales, diferentes, complementarios”; “Queremos ser mujeres y que vosotros seáis hombres”; “zorras hembristas”; “Mujer y varón, complemento son”; “Uníos, necesitamos chicas guapas”; “Familias unidas son el futuro de la nación"; "movimiento de género contra la natura humana. Aquí hay muchas feministas e influencia de género en las universidades. Eso es una amenaza grandísima para la natura humana”; “Doctrina de género fuera de las aulas”; “Más biología y menos ideología”; “Es mentira que haya una discriminación laboral, la brecha salarial y la desigualdad en las oportunidades de futuro de una sociedad patriarcal y machista”; “suspensión de la financiación al negocio del género”... 

Y para acabar con la antología, nada mejor que lo dicho por  la presidenta de la organización convocante cuando se refirió  a la manifestación celebrada el pasado 8 de marzo en Madrid: "Parecía un instituto, todo eran niñas adoctrinadas en el odio y la destrucción”.

Tejido entre las hojas























Ayer estuve en el pinar de la Breña. En el pequeño pulmón natural de un municipio donde hay gente, demasiada, que le da la espalda y, lo que es peor, lo ve como una rémora. Siento decirlo, pero es así. Un espacio bello y lleno de vida. Surgido, como en tantos otros lugares de la costa gaditana, hace algo más de un siglo con la finalidad de frenar el avance de las dunas y proteger los campos cultivados o dedicados a la ganadería. Y conformado mediante la repoblación de una especie, el pino piñonero, capaz de adaptarse a los suelos y el clima del rincón suroeste peninsular. Pese a que buena parte de este cordón verde ha ido sufriendo los embates de la especulación urbanística, nuestro pinar ha resistido. Hasta el punto que ganó hace unos la categoría de parque natural, en el que se incluyen los acantilados y las especies marinas que habitan en las proximidades, y las marismas del río Barbate, el mismo que da nombre al municipio. Pasear por él es una delicia. Sobre todo en las estaciones que no son la calurosa del estío. Bien es verdad que la falta de lluvias lo tiene apagado en sus colores. No ha alcanzado la intensidad de su verdor, mientras se rezagan los colores vivos de sus flores primaverales. Ayer, junto a los tímidos asomos de éstas, estuve fijándome más en los extremos de las plantas. Algo raro, quizás, pero motivo  suficiente para acumular una colección de fotografías entre curiosas y resultonas. Una de ellas es la que aparece en esta entrada. Un contraste de colores entre lo amarillento y rojizo que refleja la resistencia de la estación que fenece y la verdosidad dominante del entorno. Y entre sus hojas, el tejido tenue de los arácnidos. Simple, pero bello.      

viernes, 8 de marzo de 2019

Manifestándome el 8 de marzo

Hoy está siendo una nueva jornada histórica. Son millones las personas que se están movilizando por numerosos países en defensa de los derechos de las mujeres. Exigiendo la igualdad real con los varones, incluso donde existen más avances, y exigiendo el fin de la marginación y la esclavitud allí donde están relegadas a la peor de las opresiones. La ola feminista que estamos viviendo ha de ser el motor de una nueva época. El empuje de las mujeres por su empoderamiento debe llevar al derrocamiento del sistema patriarcal. El mismo que se resiste a fenecer y que de nuevo se está tiñendo de fascismo. El mismo que está asomándose en nuestro país para denigrar a las mujeres y negar la violencia que se ejerce sobre ellas. Es necesaria la movilización permanente y con ella la denuncia de cuantas situaciones vulneren la dignidad de las mujeres. Es necesaria la lucha solidaria que frene los intentos por dar marcha atrás a las conquistas conseguidas. Hoy he participado en Barbate en una manifestación llena de vida y de alegría. Con mucha gente joven, mujeres en su mayoría, que presagia que hay esperanza. Que, aun cuando queda mucho por conseguir, se puede alcanzar con la conciencia de que el cambio merece la pena. 

Un nuevo 8 de marzo


viernes, 1 de marzo de 2019

Con Catarina Eufémia "la búsqueda de la justicia continúa"

Hace unos años, en una de mis visitas a las tierras del Alentejo, me quedé con las ganas de visitar Baleizao, una pequeña freguesia del municipio de Beja. En aquella ocasión no pudo ser, pero hace un par de días aproveché el viaje para acercarme y cumplir mi deseo. En ese pueblo se mantiene muy viva la memoria de una humilde segadora, Catarina Eufémia, víctima de la represión de la dictadura salazarista. En 1954, con apenas 26 años, recibió a bocajarro varios disparos de fusil. Había sido elegida como una de las peticionarias que debían negociar un aumento de los jornales. Pero ni en su entierro la dejaron tranquila. Las autoridades hicieron todo lo posible para que su cuerpo no fuese acompañado por quienes la querían y hasta llegó a ser enterrada en una localidad vecina. Militante comunista, se convirtió desde el primer momento en símbolo de la resistencia al fascismo. Su memoria sigue perdurando  en el tiempo. En  Baleizao y en tantos otros pueblos o ciudades portuguesas está presente en monumentos y calles. También, en poemas y en alguna canción, como la que José Afonso musicó sobre un poema de Vicente Campinas. Todo eso a una humilde mujer, segadora, analfabeta y madre de tres hijos. A una mujer valiente, capaz de jugarse la vida para mejorar las condiciones de vida de su gente, de su clase. Y es que, como acabó Sophia de Mello su poema, "la búsqueda de la justicia continúa".

jueves, 28 de febrero de 2019

La losa, la Iglesia y la Justicia

La exhumación de Franco está a en manos de la Justicia. Ignoro los detalles de las diligencias abiertas, que son varias. Hay varios recursos abiertos, pues la familia del dictador se está mostrando correosa. Tiene fuertes apoyos. El abad del Valle de los Caídos, que podría entenderse como una figura menor, cuenta con el respaldo, al menos de hecho, de la Iglesia Católica. De las autoridades eclesiásticas en España y en el Vaticano, que están haciendo de Pilatos, esto es, lavarse las manos. Un juez llamado José Yusty Bastarreche suspendió cautelarmente hace un par de días la exhumación. No es un juez cualquiera. Por sus obras y palabras es franquista hasta la médula. Lo cual no está mal para la causa. Hay otros jueces, como informa eldiario.es, que van por otro lado, opuesto, y dicen que no procede frenar la exhumación. Entre ellos anda el juego. Mientras tanto, la incredulidad va en aumento para mucha gente En este país no ganamos para sorpresas. ¡Qué pesada es la dichosa losa! ¡Qué alargada es la sombra de esa maldita cruz que se yergue sobre todo lo que le rodea!

miércoles, 27 de febrero de 2019

De "solidaridad" y "ayuda humanitaria" hacia Venezuela

El artículo de Atilio Borón, publicado en Rebelión, no tiene desperdicio. Lo titula "Washington: de fracaso en fracaso", donde, más que centrarse, ilustra lo que está ocurriendo en Venezuela a través de lo que se organizó el pasado 23 de febrero en la frontera entre Colombia y Venezuela. Bueno, de lo que organizó el gobierno de EEUU: de un lado, el concierto "solidario" con la participación de artistas famosos; y de otro, la llegada de camiones cargados con "ayuda humanitaria". 

Lo primero, financiado por "el magnate británico Richard Branson, un conocido evasor de impuestos y acosador sexual". Para ello contrató a cantantes "solidarios", que recibieron cuantiosos emolumentos, tales como, entre otros, "El Puma" Rodríguez, Miguel Bosé, Maluma, Juan Luis Guerra, Juanes, Maná o Alejandro Sanz. Al parecer, compitiendo a ve quién era más "solidario". No faltaron las palabras de Bosé, que animó a Michelle Bachelet a "mover las nalgas", pues, según él, se está mostrando  pasiva desde su puesto en el ONU. 

Lo segundo, lo de la "ayuda humanitaria", era lo que interesaba más. Bajo el pretexto de la introducción en Venezuela de camiones con alimentos y medicinas se buscaba camuflar que entrara personal con otras intenciones. Desde la propia ONU, a través de la persona de su Secretario General, Fernando Cardoso, se advirtió que la ayuda humanitaria se recibe cuando el gobierno de un país la solicita. Pero eso, como tantas otras cosas, no importaba. La CIA, que sabe de ello mucho, introduciría "espías, agentes encubiertos disfrazados de médicos y asistentes sociales y para-militares". 

El montaje mediático, como en tantas otras ocasiones, está surtiendo sus efectos fuera de Venezuela. Tal es el cúmulo de mentiras y falsificaciones, que el plan organizado ha sido ampliamente aceptado por la opinión pública. Como lo referente a la multitud asistente al concierto, que apenas llegaron a  los 25.000. O a los disturbios, que partieron desde Colombia, pues la guardia bolivariana tenía impedido el acceso de cualquier vehículo. O a la destrucción de camiones, que lo hicieron hampones colombianos y venezolanos.

Es lo que tenemos. ¿Resistirá Venezuela?

domingo, 24 de febrero de 2019

¡Dejadme llorar!, un documental de Jordi Gordon contra la desmemoria


Corren malos tiempos en Andalucía. El gobierno de derechas  con el apoyo y la presión de Vox amenazan muchas cosas. Ya tenemos lo de la rebaja de impuestos... para la rentas altas Tememos los recortes en sanidad y educación. El aumento de las privatizaciones de esos y otros servicios públicos. La ideología patriarcal, en su cruzada contra lo que llaman la ideología de género, busca hacerse un hueco para dinamitar los derecho conseguidos. Y, por supuesto, la apuesta por la desmemoria. El documental ¡Dejadme llorar! El genocidio olvidado, dirigido por Jordi Gordon, nos recuerda muchas cosas. Lo ocurrido en Córdoba desde julio de 1936. La necesidad de seguir recordando. El riesgo de que quienes cometieron esos crímenes atroces, que impusieron el miedo y la desmemoria durante décadas prosigan su labor. La necesidad de insistir, resistir, no desistir... El periódico digital Cuarto Poder, en un artículo de María F. Sánchez, nos ofrece poder visualizar el documental y  algunos datos más. Están los testimonios de los hijos y las hijas de las víctimas. Que también lo fueron, porque también sufrieron. Y está Francisco Moreno, historiador, pionero en la investigación de la represión habida en la provincia de Córdoba. De lo que califica como genocidio. El de muchos miles de personas asesinadas de las muchas más que hubo en Andalucía y en España. Fue el fascismo. Fueron los amos. La España negra. La misma que se resiste a irse. 
 

sábado, 23 de febrero de 2019

El show de don Manuel










































































Era el momento del siglo XVIII en España. Más concretamente, de los ilustrados. Ese día se enfadó con una alumna porque, según dijo, se estaba riendo mientras hablaba de su paisano Jovellanos. Era puro gesto. Su presencia en clase era como una representación teatral. Todo eso me resultaba simpático. En cierta medida era una caja de sorpresas. Hacía cosas interesantes. Ahí estaban los debates sobre algunos temas (no se me olvida el dedicado a las Comunidades de Castilla). O las excursiones, como la ruta comunera por la provincia de Valladolid o las visitas a Madrid, Toledo y El Escorial. Pero había veces que hacia aguas. Daba la impresión que pertenecía a esa extirpe de hidalgos castellanos que le gustaba hacer ostentación del orgullo patrio. Sobre todo de los gloriosos siglos imperiales. Quizás por eso hiciera de Carlos I o V, según se quiera, su objeto favorito como investigador. Hoy estaba haciendo un expurgo de materiales que conservaba de aquellos años (ya se sabe, apuntes y fotocopias) y me he encontrado con algunas cosas curiosas. Como las viñetas que aparecen en esta entrada. No son las únicas, pero estas me han parecido las que mejor le definen. En esta ocasión no presento un reencuentro virtual sensu stricto, aun cuando luego haya tenido que buscar en la red su imagen. Por ello he sabido que murió hace unos años. Los dibujos que hice durante una de sus clases, creo que dan una idea de su fulgor histriónico. Hasta les di el título de "El show de don Manuel". No creo que con ello pretendiera hacerle daño. Repito, me resultaba simpático. 

viernes, 22 de febrero de 2019

Los desahucios que no cesan (ahora, en Lavapiés)









































Hoy ha vencido el capital. Lo ha hecho con la complicidad de un juez inclemente (la Justicia) y de unos policías nacionales faltos de conciencia. La ley, dicen. ¡Cómo les gusta refugiarse en ella a quienes más se la saltan! La portavoz del gobierno, Isabel Celaá, ha dicho que "la política no ha llegado a tiempo". ¿Seguro? El caso es que cuatro familias del barrio de Lavapiés madrileño se han quedado en la calle. Pese a la acción solidaria de decenas de personas. Ha habido cuatro desahucios más. La vivienda, como un no-derecho. Un derecho humano vulnerado. Los derechos humanos atropellados. En nombre de la ley, repito. Al servicio de los intereses de las empresas especializadas en la especulación urbanísticas. Hoy, un día más, ha vencido el capital.