jueves, 11 de enero de 2018

El mapa de las guerras, el de un mundo infernal


Es lo que nos ofrece Tom Engelhardt en la página electrónica TomDispatch.com(publicado, ya traducido, por Rebelión) con elocuencia. Se trata del mapa de las guerras donde está involucrado EEUU. Son 76 los países donde ese país está interviniendo de alguna forma: directamente con sus tropas, mediante drones,  por la presencia de bases militares o en la lucha contra el terrorismo. Un mapa de un "mundo infernal", como se refiere Engelhardt en el título de su artículo.

Ahora tenemos a Donald Trump, que quiere imprimir un giro aún más intenso en la presencia del imperio en el mundo. Pero no debemos olvidar que quienes siguieron a George H. W. Bush no han dejado de alimentar y mejorar la maquinaria infernal que está destruyendo al mundo y a quienes habitan en él.  Los Jimmy Carter, George W. Bush y Barak Obama, cada uno a su manera y en distinto grado, son también responsables.


Engelhardt  nos recuerda lo ocurrido desde principios del siglo XXI: "Una vez, hace casi 17 años, era un país; ahora son 76, y la cuenta sigue creciendo. Mientras tanto, hay grandes ciudades convertidas en escombros, decenas de millones de seres humanos han tenido que abandonar su casa, millones de refugiados han cruzado fronteras, se han desestabilizado cada vez más territorios, algunos grupos terroristas se han convertido en marcas en importantes partes del planeta y nuestro mundo estadounidense continúa militarizado". Y sólo se refiere a las guerras. 

Que no vivimos en el mejor de los mundos, es algo evidente. Como lo es también que la Tierra sigue siendo un infierno para mucha gente, para la mayoría. Desde que EEUU se erigió en la única superpotencia, cuando acabó la Guerra Fría -hace más de un cuarto de siglo-, la cosa ha ido a peor. Las promesas que lanzaron sus voceros acerca del "fin de la historia", "la era de la libertad" y demás expresiones rimbombantes, nunca han sido realidad. Desde entonces el imperio, con la ayuda de sus segundones, sea la UE, Japón y otros aliados, no ha dejado de sembrar miseria y guerras. Violencia, en suma. En nombre de la libertad. Hasta en los países más ricos se ha roto el pacto que permitía a la mayoría disponer de derechos sociales.

Ahora el mundo está manos de un imperio, en lo político y militar, haciendo uso de la fuerza por sí solo o con la ayuda de la OTAN y de otros aliados (por ejemplo, Arabia Saudita), y de una minoría económica que, a través de instituciones supranacionales o gobiernos, no para de imponer los cánones del neoliberalismo.

miércoles, 10 de enero de 2018

¿Es puritanismo denunciar el acoso sexual?

Hace unas semanas una conocida presentadora de televisión, famosa por sus comentarios superficiales en un programa superficial, soltó la frase "tenemos que defender el machismo desde un buen punto de vista que es el que los hombres nos defiendan a nosotras". 

Ayer se hizo público en el periódico Le Monde un manifiesto, suscrito por 100 mujeres (actrices, escritoras, periodistas, intelectuales...), que está levantando ampollas. Ha salido al paso de la campaña #MeToo ("Yo, También") lanzada hace unos meses para denunciar el acoso que sufren las mujeres en los distintos ámbitos laborales y que se focalizó inicialmente sobre el conocido productor Harvey Wenstein. 

El contenido del escrito no tiene desperdicio. Se defienden cosas que pueden resultar sorprendentes, a la vez que se distorsionan otras. Por eso conviene leerlo con detenimiento. Como punto de partida se expresa: "la violación es un crimen, pero el coqueteo insistente o torpe no es un delito ni la galantería es una agresión machista". Pero si lo primero no da lugar a dudas, lo que le sigue es más que susceptible de que sí lo sea.

Se dice en el manifiesto que con la situación a la que se ha llegado "nos ordenan hablar bien, a callar las cosas que incomodan y las que se niegan a aceptarlo son miradas como traidoras, como cómplices". Se considera, así mismo, que lo que está ocurriendo es propio del puritanismo, desde el que se utilizan, "en nombre del supuesto bien general, los argumentos de la protección de las mujeres y de su emancipación para encasillarlas mejor en un estatus de eternas víctimas". El resultado es una "justicia expeditiva que ya tiene sus víctimas, los hombres castigados en el ejercicio de su profesión, obligados a renunciar, etc., a los que se culpa de tocar una rodilla, tratar de robar una beso, hablar de cosas 'íntimas' durante una cena profesional o haber enviado mensajes de naturaleza sexual a una mujer". 

Una de las firmantes, Abnouse Shalmani, había escrito días antes el artículo "Por qué ya no soy feminista", publicado en la revista Marianne, en el que dice que "el feminismo ha derivado a estalinismo con todo su arsenal: acusación, ostracismo, condena". Otra de las firmantes, Elisabeth Lévy, directora de Caseur, considera que existe un acoso sobre los hombres desde lo que denomina neofeminismo. En el caso de Peggy Sastre, su libro La dominación masculina no existe lo dice todo.  

Me pregunto si la denuncia del acoso sexual es puritanismo. También, si el hacerlo es una forma de condenar sumariamente a quienes acosan.

Y así estamos.

martes, 9 de enero de 2018

Mis publicaciones, las universidades españolas y las de otros países (en especial las de EEUU)



Hace un par de años descubrí que en el WorldCat-OCLC, una red que recopila los fondos de obras existentes en las diferentes bibliotecas del mundo, aparecían varias publicaciones mías. Concretamente, cuatro: mi tesina o memoria de licenciatura, presentada en 1982, con el título Nuevas aportaciones sobre la reforma agraria durante la II República (1931-1936); un trabajo realizado con Ángel Abela de los Riscos y Mª José Soriano Martín, Las mujeres en el currículum de las Ciencias Sociales, que fue fruto de varias experiencias didácticas en el instituto Trafalgar de Barbate y que registramos en 1997; el libro Anarcofeminismo en España. La revista Mujeres Libres antes de la Guerra Civil, editado por la Fundación Anselmo Lorenzo en 2003; y el libro La educación en Barbate durante la época franquista. Política municipal y acción del estado (1938-1975), escrito junto a Juan Antonio Criado Atalaya y autoeditado en 2005.

Un bagaje humilde, pero del que me siento orgulloso. No obstante, no se encuentra una gran cantidad de trabajos que, publicados o no, he ido realizando a lo largo de mi vida. Pero el motivo de esta entrada no es tanto hablar sobre lo que he podido hacer, como el tratamiento que en las universidades españolas se da a los trabajos que se hacen fuera de su ámbito. Voy a intentar ilustrar lo que digo mediante dos de mis trabajos y, más concretamente, los dos que son propiamente libros. 


En el caso de La educación en Barbate durante la época franquista, sólo se encuentra en una universidad: la Pontificia de Salamanca. En su momento se le hizo llegar un ejemplar a un profesor de la Universidad de Cádiz e incluso se envió un correo electrónico masivo a diversas universidades poniéndolo en conocimiento. No hubo respuesta. 

Algo diferente ocurre con Anarcofeminismo en España, que se encuentra en las bibliotecas de cinco universidades españolas: Barcelona, Salamanca, Deusto, Complutense de Madrid y Granada. Pero, como veremos, su presencia es mayor en el extranjero. Se trata de un libro sigue teniendo cierta  difusión, como puede verse en la red. Yo mismo he ido recopilando, en la medida de mis posibilidades, aquellos trabajos donde es citado: en forma de recensión, páginas electrónicas diversas (blogs, webs, revistas...) o en publicaciones. 

Volviendo al WorldCat-OCLC, la información que ofrece permite ver en qué países ha llegado y las diferentes instituciones que se han hecho con un ejemplar del libro. En mi libro Anarcofeminismo en España la mayoría, 37, lo han hecho bibliotecas universitarias. Los otros casos son de tres bibliotecas públicas, una fundación  y un instituto de investigación. El número de países es de 10, correspondientes a cuatro continentes: Europa (6), América del Norte (2), África (1) y Oceanía (1).


Lo más sorprendente para mí es lo referente a los países. Me llama la atención que donde la presencia de mi libro es mayor sea en EEUU: 23 universidades y 2 bibliotecas públicas. Mientras España sólo se encuentra en las  cinco universidades antes referidas, en Alemania, sin embargo, son cuatro: Osnabrück, en Baja Sajonia; Hamburgo; Sachsen-Anhalt, en Halle; y Leipzig. En Canadá está en dos: la de Toronto y la British Columbia, en Vancouver. En el resto de universidades: la Jean Jaurés de Toulouse, en Francia; el Trinity College de Dublín, en Irlanda; y la Auckland, en Nueva Zelanda. Y en cuanto a otro tipo de instituciones culturales se encuentran: la British Library Saint Pancras de Londres; la Fondation Roi Abdul-Ariz de Casablanca; y el International Institut of Social History de Amsterdam.


¿Y en qué bibliotecas estadounidenses se encuentra? Veamos las universidades: Berkeley (Berkeley, California), Stanford (Palo Alto, California), California (Santa Bárbara, California), California (San Diego, California), California (Los Ángeles, California), New Mexico (Alburquerque, Nuevo México), Texas (Austin, Texas), Kansas (Lawrence, Kansas), Tulsa (Tulsa, Oklahoma), Harvard (Cambridge, Massachusetts), Yale (New Haven, Connecticut), Wisconsin (Madison, Wisconsin), Emory (Atlanta, Georgia), North Carolina (Chapel Hill, Carolina del Norte), Florida (Gainesville, Florida), Pennsylvania (Filadelfia, Pennsylvania), Tulane (New Orleans, Luisiana), Princeton (New Jersey, Nueva Yersey), Northwestern (Evanston, Illinois), New York (New York, Nueva York), Columbia (New York, Nueva York), Suny at Oneonta (Oneonta, Nueva York) y Brigham Young (Provo, Utah). Y en cuanto a las bibliotecas públicas: la Library Congress (Washington) y la New York Public Library Sistem (Nueva York). 

Lo de EEUU, repito, me resulta sorprendente. Demuestra que sus instituciones culturales no se quedan atrás a la hora de recopilar la creación intelectual en el mundo. Que sus regentes, bien por iniciativa propia o bien a petición de su profesorado, son sensibles a la hora de tener en cuenta lo que se elabora en los distintos países del mundo. Quizás refleje esa especie de esquizofrenia que vive dicho país, entre una mayoría alienada y embrutecida, llevada a prestar el apoyo a candidatos tipo Donald Trump, y una minoría preocupada por saber más sobre lo que ha ocurrido a lo largo de la historia. La presencia mayor de mi libro refleja, eso sí, una mayor preocupación que la existente en España.   

Tengo la impresión de que las universidades españolas, al menos en lo referente a las disciplinas donde me desenvuelvo, viven en buena medida de espaldas a la sociedad. Que disponen de una maquinaria engrasada para autoabastecerse en lo que se necesita para conseguir méritos y engordar los currículos individuales que permitan subir en el escalafón. No hace mucho escuché en boca de Josep Fontana de cómo en lo relativo a la represión habida durante el franquismo han sido las investigaciones de profesorado de secundaria las que han hecho posible que sepamos mucho más, mientras en las universidades se ha tendido a dar la espalda a ese campo de investigación. 

Me estoy refiriendo a unas universidades que no han sido capaces de reconocer lo que se hace fuera de ellas, que no ha buscado vías de encuentro para intercambiar experiencias con ámbitos diferentes y diversos, que no han atraído a quienes pueden aportar cosas interesantes... Parecen encerradas en sí mismas, despreocupadas por lo que ocurre en el mundo, más allá de cómo pueden creer que el mundo es desde su propio prisma. Podía poner ejemplos de situaciones personales vividas. No creo conveniente referirme a ellas, al menos por ahora.

Me entristece, eso sí, que mi libro Anarcofeminismo en España haya tenido más eco en las universidades de EEUU que en las de mi propio país.   

sábado, 6 de enero de 2018

Junqueras, condenado a seguir en prisión

La Sala de Apelación del Tribunal Supremo ha decidido mantener en prisión a Oriol Junqueras. Considera que existe "riesgo de reiteración delictiva". Así de contundente se ha mostrado, en la línea de lo que ya dictaminó en su día la Sala que le está juzgando junto a otros miembros del Gobern. Junqueras recurrió para su excarcelación en base a dos supuestos: para poder ejercer las acciones que le corresponden como representante electo en el Parlament de Catalunya; y presentándose como un hombre de paz. 

Eso no ha valido para que los tres magistrados de la Sala de Apelación hayan dicho que no. Siguen considerando dos cosas: que no ha abandonado su proyecto político y que lo realizado antes de su detención conllevó el empleo de "medios violentos y tumultuarios". 

Anteayer eldiario.es publicó una entrevista a José María Mena que no tiene desperdicio. Ya jubilado, llegó a ser fiscal jefe en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. De la misma se desprenden dos cosas: su condición profesional y su posicionamiento político. Sobre la primera, defiende la independencia de quienes conforman el mundo judicial, aun cuando no coincida con lo que a veces hacen, incluyendo las decisiones tomadas contra miembros del Gobern, la Mesa del Parlament y dirigentes de asociaciones civiles. Eso le lleva a decir que "Si la Fiscalía General sostiene que determinados comportamientos en Catalunya son un delito de rebelión, el tribunal es libre para decir 'sí' o 'no', y ha dicho que 'sí', que está de acuerdo, criterio que no comparto en absoluto". Sobre la segunda, también en relación al caso que nos ocupa, critica tanto al independentismo como al gobierno, sobre lo que dice categórico que "Entre unos y otros, parece que se ha buscado lo peor de cada casa". 

No voy a entrar en muchos detalles, pues para eso lo mejor es leer la entrevista, cosa que recomiendo. Sólo voy a resaltar la respuesta a una de las preguntas, en la que considero que incide directamente sobre el meollo de la cuestión. Hela aquí, aunque sea larga:

"El concepto de alzamiento está previsto para otras situaciones y, sobre todo, porque la argumentación de la Fiscalía General sobre el concepto de violencia se refiere a un ejercicio físico de violencia dirigida intencionadamente y calculadamente por los acusables para generar ese resultado.

En caso de que hubiera habido violencia en algún momento, no me parece razonable que los acusados hubieran articulado y calculado de antemano el ejercicio de eso que llaman violencia. La argumentación de la Fiscalía se refiere a actos previos, incluso de dos años antes, que generaban una presión moral que equivale a violencia moral.

Pero ¿qué significa violencia moral? El comportamiento democrático de más de un millón, y quizá hasta dos millones de personas, ejercido pacíficamente uno o dos años antes se convierte en violencia moral retroactiva a los efectos de determinar la existencia de un delito de rebelión, que es gravísimo. Me parece un uso exagerado de las previsiones del Derecho Penal, que no se compadecen con la situación que estamos viviendo en Catalunya. Si habéis paseado por Barcelona habréis observado que no hay la más mínima sensación de rebelión. Los autobuses funcionan con normalidad, la gente funciona con normalidad. No hay ninguna sensación externa de crispación y de rebelión que debían ser equivalentes a los del golpe de Estado de Tejero. Y eso no está ocurriendo".

La idea de violencia está por medio. Cientos y cientos de millones de personas de todo el mundo hemos podido ver que las movilizaciones habidas en Catalunya dentro del procés han tenido como denominador común la acción pacífica. Sin embargo, la práctica llevada a cabo por el estado el 1 de octubre del año pasado sí que llevó el sello de la violencia física. Y hasta tal punto, que el gobierno tuvo que ser avergonzado por sus protectores de la UE. 

Mientras tanto, Junqueras, como otros miembros del Gobern, sigue condenado a estar en prisión. Por violento, hala.

jueves, 4 de enero de 2018

Es necesario esclarecer la muerte de Mohamed Bouderbala, internado en el CIE de Archidona























El pasado 29 de diciembre falleció en el Centro Penitenciario Málaga II, situado en el municipio malagueño de Archidona, Mohamed Bouderbala, ciudadano de origen argelino. Según la información oficial que se ha dado, se debió a un suicidio. 


Dicho centro ha sido convertido de hecho desde hace poco tiempo en un CIE (Centro de Internamiento de Extranjeros), destinado a las personas que están siendo rescatadas cuando cruzan el Mediterráneo procedentes del norte de África. Desde el primer momento ha sido motivo de denuncias por parte de diversos colectivos de solidaridad, dadas las condiciones que tienen que soportar quienes han sido allí alojadas. 

Esa situación fue el motivo por el que el 28 de diciembre se personaran diversos representantes de IU, como el coordinador federal y diputado Alberto Garzón, la diputada por Málaga Eva García o el coordinador y parlamentario andaluz Antonio Maíllo. De inmediato denunciaron lo que consideran que es una vulneración grave de los derechos humanos. Como declaró el propio Garzón, se trata de "una cárcel, no habilitada, en la que se ha detenido a personas, menores y mayores, sin ningún tipo de procedimiento judicial mediante y sin ningún tipo de garantía satisfecha".

La muerte de Mohamed Bouderbala ha agravado la situación. Para IU, haciéndose eco de un clamor existente entre los colectivos de solidaridad y familiares del fallecido, no están esclarecidas las causas, razón por la que ha presentado ante el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Único de Archidona una solicitud formal para personarse como acusación popular en las Diligencias Previas 639/2017. En la motivación se dice, entre otras cosas, que "existen elementos que hacen pensar la existencia de una concatenación de conductas irregulares, en el ámbito de la administración pública y las Fuerzas de Seguridad del Estado". Así mismo, IU "apoyará las peticiones de prueba realizadas por la acusación particular de los familiares del fallecido y por Andalucía Acoge".

    

martes, 2 de enero de 2018

En el Memorial del cementerio de Salamanca y la escultura “Tiro de gracia”






















Ayer estuve en el cementerio de Salamanca. Salí a pasear, pero, ante lo desapacible del día, decidí visitarlo. Vi el nicho próximo a la entrada donde se encuentran los restos de Miguel de Unamuno. Visité la tumba de mi familia, donde se encuentran una hermana, mi padre y madre. Y fui, como suelo hacer en algunas ocasiones, al Memorial dedicado a las víctimas de la represión habida en la provincia de Salamanca tras el golpe militar de 1936. 

Apartado de lo que fue el corazón del cementerio, en esa zona enterraron anónimamente a las personas fusiladas tras el golpe militar de 1936, cuyo número se estima en 166. La primera vez que acudí lo hice con mi amigo Arturo. No recuerdo el año, pero fue a finales de los 70. Entonces no había nada. Sólo el muro desnudo y un pequeño solar de tierra sin lápidas. Allí nos imaginamos el horror que sufrieron. 


Pasados los años el espacio fue convirtiéndose en un lugar de la Memoria. Se fue dando cabida a lápidas con la inscripción de nombres de las víctimas, los restos de personas represaliadas en otros lugares (Pelabravo, Pinilla), dos monolitos, flores... Junto con el Memorial de la Orbada, a escasos 30 kilómetros de la capital, representa el recuerdo de unas víctimas mortales que se cuentan por más de mil, al menos 1.200 desaparecidas.


Ayer pude ver una novedad: la escultura "Tiro de gracia", de José Luis Pinto. Instalada en mayo de 2015, representa el esqueleto sobre el suelo de una víctima de la represión. Está hecha en hierro. El óxido se corresponde metafóricamente con lo que ocurre con el paso del tiempo: pese a la corrosión, pero siempre queda algo. Estremece verla. Pero representa la realidad. 

lunes, 1 de enero de 2018

Libertad para Ahed Tamimi



La joven palestina Ahed Tamimi sigue detenida. El juez Lidor Drachman, del tribunal militar juvenil, ha decidido retenerla otros seis días, pues, según se ha referido en su informe, liberarla podría perjudicar la investigación de sus acciones... criminales. 

Como nos cuenta Richard Silverstein ("¿Cuál es la razón de que Ahed al-Tamimi siga en prisión?", publicado hoy en Rebelión), para dicho juez la joven Ahed no representaba ningún peligro, incluso a pesar de que hubiera tenido una “conducta provocadora e indignante”. Llegó incluso a contemplar -¡qué gesto de benevolencia la del hombre!- su disposición "a liberarla en un centro alternativo de detención". Su cambio de opinión, sin embargo, se debió a la presencia de pruebas de que es una delincuente en serie. Y es que para el señor Drachaman “El informe confidencial remitido al tribunal indica que… representa una amenaza importante y que puede comprometer la investigación”.


Todo resulta muy rocambolesco, pero la cosa es más seria como para tomárselo con humor. Ante todo no deja de ser un síntoma de la naturaleza del estado israelí, empapado de un sionismo que cada vez se extrema más. 


Urge, pues, hacer un llamamiento para la liberación de Ahed.


(Imagen de Paolo Lombardi)

El secreto de Francisco Rodríguez, "El Hombrecino"

Leí ayer en Kaos en la red el artículo "El vecino que guardó 40 años en su cartera la lista de sus amigos asesinados en la Guerra Civil", escrito por Míriam Fernández Rúa. Días antes El País había publicado un reportaje de Manuel Viejo titulado "El abuelo que conservó en su bolsillo la lista de sus amigos fusilados". 

Nos hablan del secreto que guardó durante varias décadas Francisco Rodríguez, conocido como "El Hombrecino": los nombres de más de cien personas de El Almendral y varios pueblos vecinos en Badajoz que fueron fusiladas durante la Guerra Civil. Un listado mecanografiado que guardaba doblado en su cartera. Doblado y envejecido por el paso del tiempo. Guardado como oro en paño, pero un oro tenebroso, porque estaba rodeado de miedo. El mismo que le llevó, como a tanta gente, a tener prohibido hablar de la Guerra. Sólo cedió ante su nieta, Susana Cabañero. Primero, contándole cosas vividas. Luego, dejándose grabar en vídeo. Y finalmente, accediendo al listado de nombres y los secretos que contenía.  

Aquí presento transcritos los nombres, ordenados por columnas, como se puede ver en la fotografía. En algunos casos los nombres son ilegibles. Como ocurre también con algunos de los apodos y con uno de los pueblos mencionados.

Columna de la izquierda

Manuel Quiterio Gil (Boina)
María Milán Terrón
Adolfo Ambrioso Torres (Mahúgo)
Camilo Caro Tornero (Pilatos)
Anselmo Cumplido Hernández
Rafaco Amador Sánchez
Francisco Barquero Parra
José López Gómez (Veneno)
Juan González Cáceres
José Hernández López (Mechiro)
Antonio Barquero García
Joaquín Martínez Tachero
Manuel Blanco Galván (Lucio)
Antonio Molina González (Romanones)
José López Sánchez (Vascorrio)
Enrique González Cáceres (Morcilla)
José Cebrián Sánchez (Tendero)
Antonio Vázquez Gordillo (Gigante)
José Gil Grau (Ventorrillo)
Ildefonso López Verdasco (Guarrón)
Basilio Sánchez Rubio (Vallero)
Ramón Pérez Fernández (Arrancho)
Francisco Tegeda Ramos
Victoriano Núñez Marín (Costilla)
Manuel Sánchez Chamorro (Hijo Bisi)
Alonso Andrino Cumplido
Alberto Rosales Monio (Paleto)
Antonio Olmedo García (Pirilao)
Ramón Reyes Domínguez
Antonio Barragán ¿? (El Careto)
José Parra Gordillo (Manocazo)
Domingo ¿? ¿? (¿?)
¿? Moreno Ramos (¿?)
Antonio Tegeda Sebastián (¿?)
José Tegeda Sebastián (¿?)
Teófilo Giménez Sánchez
Jacobo Fragoso Tinoco (Bruno)
Jesús Fragoso Milán
Maximino Fragoso Milán
Eustaquio Espacio Cordero (Panza)
Petra Gutiérrez Mateo (Mujer Panza) 

En Badajoz:

Jacinto Blanco Pérez
Candelario Pérez Sánchez

En La Morena:
Francisco Menacho Sánchez (El C[¿?])

En Nogales:
Francisco Fonseca León (Gordito)

En Albuera:
Manuel Bocho Tegeda (Lionda)
Nicasio Mogio Fonseca
Luis Ramos Merino
Celedonio Guerrero Rodríguez
José Verdasco Monio (Niño Bonito)
Ramón Verdasco Monio (Idem)

Columna de la derecha

Venceslao Martínez ¿?
José García Ontiveros
Juan Verdasco Carrasco (Curruco)
Felipe Giménez García (Colillas)
Eulalio Silvero Corral
Antonio Fernández y Fernández (Bir[¿?])
José Marín González (Pichuli)
Jerónimo Parra Zambrano
Jacinto Parra Zambrano
Teodomiro Corral Mangas
Antonio Amador Pérez (Perdigón)
Alfredo Cierva Nieves
Manuel González Gallego (Tarn[¿?])
Félix Tegeda Fructuoso
Antonio Rosales ¿?
Manuel Gil Ortiz (Ventorrillo)
Francisco Fructuoso López (Bol[¿?])
Tomás Sánchez Rubio (Vallero)
Manuel Sánchez Rubio (Hijo Pal[¿?])

En Fuente de Cantos:
José Hellín Alvez (Viruta)
Isabel Mogio Marín (Taruga)
Dolores Marín Amador (Taruga Madre)
Nicolás Gordillo Sánchez
Teodomiro Verdasco Reyes (Chato [¿?]lasco)
Aurelio Mogio Marín (Tarugo)
Fermín Caballero Moreno
José Caro Verdasco (Pilatos Hijo)
José Fragoso Vázquez (Hijo Medi[¿?])
Bárbara Mogio Marín ((Hija ¿?)

En ¿?:
José Vázquez Gordillo (Sena)
Antonio Sánchez Chamorro (Hijo Ba[¿?])

En Almendral:
Manuel Pérez Torrescusa (Bota)
Francisco Zambrano Alfonso (La [¿?])
Urbano Estrecha Sánchez
Luis Bocho Blanco (Bochino)
Celedonio Sánchez Yévenes (Madroño)
Manuel Marín y Marín (Pavía)
Fabián Marín Salido ([¿?])
Julián Gordillo Ramírez ([¿?])
Isidro Hellín Alvez (Viruta)
Francisco Fernández Fernández
Francisco Domínguez Nieves (M[¿?])
Crescencio Torres Negro
Teresa Núñez Galván (Cachorra)
María Cáceres Carbajal (La Cá[¿?])
Emiliano Andrino Zambrano
Rufino Torrado Ortiz
Pedro Verdasco Sánchez
Agustina Molina González
Fabián Andrino Vega
Francisco Pinilla Tegeda

domingo, 31 de diciembre de 2017

sábado, 30 de diciembre de 2017

Un año recordando y analizando la Revolución Rusa


Está acabando el año y, dado el componente simbólico de la fecha, puede que con esta entrada ponga fin a mis comentarios relativos a lo que puede considerarse como conmemoración de la revolución rusa. 

Ocho, contando ésta, han sido las entradas que le he dedicado, cada una con distinto grado de relación con lo ocurrido en el antiguo imperio ruso. Las siete anteriores son las que siguen: "1917, una fecha trascendental" (1 de enero); "Primavera de 1917 (motines en medio de la guerra)" (28 de marzo); "El siglo de la revolución, analizado por Josep Fontana" (4 de junio); "Dos publicaciones sobre la Revolución Rusa" (27 de octubre); "Un disco de 1978 dedicado a la Revolución de Octubre" (27 de octubre); "El asalto al Palacio de Invierno, un siglo después" (12 de noviembre); y "La mirada de Samir Amin sobre la Revolución de Octubre" (28 de diciembre). Pude haber escrito alguna más: sobre el papel activo de las mujeres en el inicio de la revolución, sobre el arte, sobre el cine, sobre la literatura que he leído, sobre la (triple) crisis española de 1917... Las tuve en mente, pero no pude o no fui capaz de plasmarlas en algo concreto. 

He dicho conmemorar, pero en el sentido de no olvidar. También, sin perder la dimensión analítica necesaria para afrontar el hecho y sus connotaciones desde la objetividad. Y evitando la nostalgia. Como ya he dicho en otras ocasiones, soy de quienes consideran que la realidad, presente y pasada, puede abordarse alejada de la subjetividad. La objetividad entendida como la puesta en práctica del rigor en el método y en la información desde lo que se tiene acceso en cada momento. No hay ninguna ciencia que no actúe así, independientemente que con el tiempo se incorporen los avances que vayan surgiendo, sin que se invalide lo anterior, que, en todo  caso, siempre resulta necesario para la superación. En las Ciencias Sociales, y entre ellas la Historia, ocurre algo parecido, con la peculiaridad de que puede ser contemplada desde paradigmas diferentes.


A lo largo de este año he leído bastante sobre el acontecimiento surgido en 1917. En mayor medida, artículos de prensa o de revistas diversas. Libros nuevos, a los que ya me he referido en varias entradas en este cuaderno, pocos, la verdad, en una cuantía menor de lo que hubiera deseado. También he hecho relecturas. Por lo demás, dispongo de numerosas publicaciones, como libros o como artículos, en este último caso con un buen número en formato digital. Tengo bastantes de historia, como es natural, pero no faltan de ciencia política, memorias y obras periodísticas. Y, por supuesto, tampoco falta la literatura. He podido acceder a otras tantas que no pertenecen a mi biblioteca particular, de las que tengo alguna anotación o algún tipo de recuerdo.

Me voy a atrever a ofrecer algunas de las publicaciones. Son las que me han resultado hasta ahora de mayor interés, sin que por ello las otras no dejen de tenerlo. Son referencias. Conservo de ellas nociones que me han permitido entender mejor lo ocurrido. He evitado, por distintas razones, las obras escritas por protagonistas del momento y que tienen una fuerte carga ideológica. Me refiero a las obras de Lenin, Trotski, Stalin, etc., muchas de ellas muy conocidas y de las que he leído unas cuantas. 

He procurado, en lo posible, que aparezcan por orden de lectura. Las obras de historia, de ciencia política, memorias y periodísticas aparecen ordenadas de una forma aproximada. No ocurre lo mismo en el caso de las de literatura, donde sí dispongo de la información que permite saber cuándo leí cada libro. De las primeras he seleccionado 56 y de las segundas, 29.

En todo caso es una forma de reflejar cómo ha podido ir evolucionando mi acercamiento al conocimiento de la revolución rusa y lo que le siguió.

Obras de historia, de ciencia política, memorias y periodísticas

Años 70

Aponte, Antonio: La economía de los países socialistas (Barcelona, Salvat, 1979).
Carr, E. H.: La revolución rusa. De Lenin a Stalin, 1917-1923 (Madrid, Alianza, 1977).
Schaff, Adam: "Qué pueden aprender los comunistas de su pasado” (Madrid, Nuestra Bandera, 1977).

Años 80

Bettelheim, Charles: Las luchas de clases en la URSS. Primer periodo (1917-1923) (Madrid, Siglo XXI, 1976).
Bettelheim, Charles: Las luchas de clases en la URSS. Segundo periodo (1923-1930) (Madrid, Siglo XXI, 1978).
De los Ríos, Fernando: Mi viaje a la Rusia sovietista (Madrid, Alianza, 1970).
Reed, John: Diez días que estremecieron al mundo (Madrid, Akal, 1982).
Sweezy, Paul M.: El marxismo y el futuro (Barcelona, Crítica, 1982).
Voslensky, Michael: La nomenklatura. Los privilegiados en la URSS (Barcelona, Argos Vergara, 1981).
"Constitución (Ley Fundamental) de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas" (Moscú, Novosti, 1982).
Vilar, Pierre: “Reflexiones sobre los fundamentos de las estructuras nacionales”, en Hidalgos, amotinados y guerrilleros. Pueblo y poderes en la historia de España (Barcelona, Crítica, 1982).
Sweezy, Paul M. y Bettelheim, Charles: Algunos problemas actuales de socialismo (Madrid, Siglo XXI, 1976).
Gramsci, Antonio: Antología (Madrid, Alianza, 1974).
García Salve, Francisco: Por qué somos comunistas (Madrid, Penthalon, 1981).
Kriegel, Annie: Los grandes procesos en los sistemas comunistas (Madrid, Alianza, 1973).
Stártsev, Vitali: Cómo surgieron los Soviets (Moscú, Progreso, 1982).
Voronkov, Nikolái: Leningrado: 900 días de bloqueo (Moscú, Novosti, 1982).
Aragon, Louis: Historia paralela de los Estados Unidos y la Unión Soviética. 1917-1960. La Unión Soviética, 2 vv. (Buenos Aires, Emecé, 1965).
Anderson, Perry: Consideraciones sobre el marxismo occidental (Madrid, Siglo XXI, 1987).
Rubel; Maximilien: Stalin (Barcelona, Plaza y Janés, 1989).

Años 90

Blackburn, Robin (ed.): Después de la caída. El fracaso del comunismo y el futuro del socialismo (Barcelona, Crítica, 1993).
Taibo Arias, Carlos: Los jerarcas soviéticos: de Lenin a Gorbachov (Madrid, Arco Libros, 1996).
Palazuelos, Enrique: La formación del sistema económico de la Unión Soviética (Madrid, Akal, 1990).
Obra colectiva: Las mujeres soviéticas (Algunos aspectos de la situación de la mujer en la URSS) (Moscú, Progreso, 1977). 
Volkogónov, Dmitri: El verdadero Lenin (Madrid, Anaya/Mario Muchnik, 1996).
Marcou, Lilly: Stalin. La vida privada (Madrid, Espasa, 1997).
Courtois, Stephane et alii: El libro negro del comunismo. Crímenes, terror y represión (Barcelona/Madrid, Planeta/Espasa, 1998).
Schaff, Adam: El nuevo socialismo (Madrid, Sistema, 2000).

Primera década del siglo XXI

Hobsbawm, Eric: Años interesantes. Una vida en el siglo XX (Barcelona, Crítica, 2003).
Furr, Grover: Stalin y la lucha por la reforma democrática (https://gardenofknowledgemalta.files.wordpress.com/2017/07/lucha-reforma-democratica.pdf).
Montefiore, Simon Sebag: La corte del zar rojo  (Barcelona, Crítica, 2004).
Medvedev, Zhores, A. y Medvedev, Roy A.: El Stalin desconocido (Barcelona, Crítica, 2005).
Montefiore, Simon Sebag: Llamadme Stalin. La historias secreta de un revolucionario (Barcelona, Crítica, 2007).
Lukács, György: Testamento político y otros escritos sobre política y filosofía (El Viejo Topo, 2008).
Grossman, Vasili, Todorov, Tzvetan y Etkind, Efim: Sobre Vida y destino (Barcelona, Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores, 2008).
Lapierre, Dominique: Érase una vez la URSS (Barcelona, Planeta, 2006).
Martens, Ludo: Otra mirada sobre Stalin. La construcción del socialismo en la URSS. 1921-1953 (Bruxeles, EPO, 2003).
Geoffrey, Eley: Un mundo que ganar. Historia de la izquierda en Europa, 1850-2000 (Barcelona, Crítica, 2003).
Sousa, Mario: "Mentiras sobre la historia de la Unión Soviética" (https://cediamat.files.wordpress.com/2007/04/sousa.pdf, 1998).
Kapuscinski, Ryszard: El Imperio (Barcelona, Anagrama, 1994).
Westerman, Frank: Ingenieros del alma (Barcelona, Siruela, 2009).

Segunda década del siglo XXI

Fernández Ortiz, Antonio: "Entrevista a Alexandr Alexandrovich Zinoviev" (Cuaderno del Cendes, v. 24, n. 64, Caracas, agosto 2007).
Fernández Ortiz, Antonio: "Estalinismo, sociedad tradicional y sentimiento de revolución frustrada" (Utopías, nuestra bandera: revista de debate político, n. 168, 1996).
Fernández Ortiz, Antonio: "35 tesis sobre el proyecto soviético" (https://dedona.wordpress.com/2013/02/24/33-tesis-sobre-el-proyecto-sovietico-antonio-fernandez-ortiz/, 24-02-2013).
Magri, Lucio: El sastre de Ulm. El comunismo del siglo XX. Hechos y reflexiones (http://bvsde.org.ni/clacso/publicaciones/magri.pdf, 2011).
Fernández Ortiz, Antonio: ¡Ve y lucha! Stalin a través de su círculo cercano (El Viejo Topo, 2012).
Derluguian, Giorgi y Wallerstein, Immanuel: "De Iván el Terrible a Vladimir Putin en la perspectiva del sistema-mundo" (Nueva Sociedad, n. 253, septiembre-octubre 2014).
Simmons, Cynthia y Perlina, Nina: Escritos de mujeres desde el sitio de Leningrado (Segovia, La Uña Rota, 2014).
Fernández Ortiz, Antonio: "Octubre contra El Capital. El nombre y el verbo" (El Viejo Topo, n. 313, febrero 2014; también en https://kmarx.wordpress.com/2014/09/07/octubre-contra-el-capital-el-nombre-y-el-verbo/).
Fontana, Josep: El siglo de la revolución. Una historia del mundo de 1914 a 2017 (Barcelona, Crítica, 2017).
Ferrero, Ángel: "Entrevista con Ramón Franquesa, a 22 años de la disolución de la URSS" (Rebelión,28-12-2013, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=178771&titular=%93el-pueblo-ruso-se-siente-enga%F1ado-y-estafado%94-).
Andrade, Juan y Hernández Sánchez, Fernando (coords.): 1917. La revolución rusa cien años después (Madrid, Akal, 2017).
Amin, Samir: La Revolución de Octubre cien años después (El Viejo Topo, 2017).
Harris, James: "Lo que el gran terror de Stalin nos puede decir de la Rusia de hoy" (traducido de la revista The Conversation, 28-07-2016, en https://theconversation.com/what-stalins-great-terror-can-tell-us-about-russia-today-56842).
Harris, James: El gran miedo. Una nueva interpretación del terror en la revolución rusa (Barcelona, Crítica, 2017).
Losurdo, Domenico: Stalin. Historia y crítica de una leyenda negra (Barcelona, El Viejo Topo, 2011).

Obras de literatura

Años 70 

Gorki, Máximo: La madre. 
Soljenitsin, Alexandr: Archipiélago Gulag (Barcelona, Plaza y Janés, 1974).

Años 80 

Maiakovski, Vladimir: Poesía y revolución (Barcelona, Península, 1974). 
Maiakovski, Vladimir: Antología poética (Buenos Aires, Losada, 1978). 
Khlebnikov, Velimir: Antología poética (Barcelona, Laia, 1984). 
Sholójov, Mijail: Lucharon por la patria (Barcelona, Seix Barral, 1983). 
Aitmatov, Tzhihghiz: Yamila.

Años 90

Sholójov, Mijail: Campos roturados (Moscú, Progreso). 
Orwell, Georges: 1984 (Barcelona, Destino, 1984). 
Orwell, Georges: Rebelión en la granja (Barcelona, Círculo de Lectores, 1985). 

Primera década del siglo XXI

Kollontai, Alexandra: La bolchevique enamorada (Tafalla, Txalaparta, 2007). 
Grossman, Vasili: Vida y destino (Barcelona, Galaxia Gutemberg, 2007). 
Grossman, Vasili: Todo fluye (Barcelona, Galaxia Gutemberg, 2008). 
Soljenitsin, Alexandr: Un día en la vida de Iván Denisovich (Barcelona, Orbis, 1983). 
Ehremburg, Ilia: El deshielo (Barcelona, Mateu, 1961). 
Ehremburg, Ilia: Hombres, años, vida (Barcelona, Mateu, 1964). 
Ehremburg, Ilia: Las extraordinarias aventuras de Julio Jurenito y sus discípulos (Madrid, Akal, 1987). 
Grossman, Vasili: Años de guerra (Barcelona, Galaxia Gutemberg, 2009). 

Segunda década del siglo XXI

Maiakovski, Vladimir: América (Bilbao, Gallo Nero, 2011). 
Zoschenko, Mijail: Matrimonio de interés y otros relatos. 1923-1955 (Barcelona, Acantilado, 2005). 
Babel, Isaak: Cuentos de Odesa y otros relatos (Madrid, Alianza, 1972). 
Pasternak, Boris: Poesía (http://amediavoz.com/pasternak.htm). 
Padura, Leonardo: El hombre que amaba a los perros (Barcelona, Tusquets, 2009). 
Bogdánov, Aleksandr: Estrella roja (http://assets.espapdf.com/b/Alexander%20Bogdanov/Estrella%20roja%20(1974)/Estrella%20roja%20-%20Alexander%20Bogdanov.pdf).
Pautovski, Konstantin Giorgievich: "El telegrama" (Mil cuentos rusos, 21-03-2016, en http://milcuentosrusos.blogspot.com/2011/10/konstantin-gueorguieivh-paustovski-el.html).
Esenin, Serguei: Poemas.
Marina Tsevetaieva: Poemas (http://amediavoz.com/tsvetaieva.htm).
Antonov, Serguei: "Tiempo de lluvias" (Mil cuentos rusos, 21-03-2016, en http://milcuentosrusos.blogspot.com/2016/03/serguei-antonov-tiempo-de-lluvias.html).
Lavreviov, Boris: "Un gran corazón" (Moscú, Progreso, 1978, en https://es.scribd.com/document/260657632/Un-Gran-Corazon-Boris-Lavreniov)

Post scriptum

La relación bibliográfica presentada inicialmente se va a ir ampliando con las nuevas lecturas que voy haciendo a lo largo de 2018.