martes, 20 de octubre de 2026

El Faro de Trafalgar, declarado Bien de Interés Cultural



Esta mañana hemos recibido una buena noticia en Barbate: la declaración del Faro de Trafalgar como un Bien de Interés Cultural, lo que supone que esa construcción de ingeniería, que data de mediados del siglo XIX, disponga de la máxima categoría de protección. Un hecho que se refuerza con su enclavamiento en un entorno natural privilegiado, el Cabo de Trafalgar, cuyo Tómbolo, a su vez, dispone de la  protección ambiental derivada de ser 
Monumento Natural.

Aprobada por el Gobierno, la medida responde a una demanda ciudadana que ha tenido desde el primer momento el impulso de grupos ecologistas, especialmente el de Enebro Ecologistas en Acción, y que fue recogida en mayo del año pasado por Esther Gil de Reboleño,  diputada de Sumar, y que trasladó al Ministerio de Cultura para su tramitación.


Han sido varios los intentos desde los grupos de inversión con la finalidad de intervenir en la zona. Los últimos han sido los de 2015, con la intención de instalar un hotel, y 2025, en el que se volvió a insistir sobre ello. En todos los casos proyectos con un claro carácter especulativo, dañinos para lo que supone una importante riqueza natural, cultural e histórica. No está de más recordar que en entorno se conservan importantes restos arqueológicos de la época romana, todavía en proceso de  investigación, o que en las aguas cercanas al cabo tuvo lugar la famosa batalla de Trafalgar. 

Dentro de la alegría de la noticia, vuelvo a ofrecer para su lectura el soneto "Faro de Trafalgar" escrito por el amigo Paco Malia:

Faro de Trafalgar, sólido y esbelto; 
aliado con el tiempo y con la piedra, 
el humanista Eduardo Saavedra1 
contempla su proyecto al fin resuelto.

El mar miras alegre y desenvuelto 
la altura no aflige ni te arredra 
ni el color cuando la sinrazón medra 
y cuando la luz se va y todavía no ha vuelto.

La eterna noche que duró tres años2 
apagó tu dicha cuando La Cruzada 
visitó de negro luto las Españas.

Conil y El Palmar, Zahora y Los Caños, 
vieron la luz, la guerra ya acabada, 
emerger de tus pálidas entrañas.