viernes, 31 de julio de 2026

Palabras de despedida a Jorge...


Fue padre de María, compañero de Virginia, hermano, maestro y amigo de muchos.

Ayer nos reunimos para despedir a Jorge, pero también para dar gracias por la persona que fue y por todo lo que dejó en quienes tuvimos la suerte de conocerlo.

Jorge fue hijo de Juan y Felisa, y uno de nueve hermanos. Desde muy pequeño la música fue el lenguaje de su vida. El piano acompañó su infancia y, con el tiempo, se convirtió en mucho más que un instrumento: fue su forma de expresarse, de emocionar y de entender el mundo.

Era un hombre culto, curioso, idealista y profundamente libre. Vivió siempre fiel a sí mismo, sin renunciar nunca a su manera de entender la vida. Disfrutó enseñando y compartiendo lo que sabía, y quienes fueron sus alumnos recuerdan su cercanía y su dedicación.

Para sus hermanos, sobrinos y amigos deja el recuerdo de alguien generoso, cariñoso y lleno de vida. Todos guardamos una melodía, una conversación, una tarde de cine o un momento compartido con él. Son esos pequeños recuerdos los que hoy cobran un valor inmenso.

En los últimos años Virginia y su hija María fueron el centro de su vida. A ellas queremos expresarles todo nuestro cariño y decirles que no están solas. Su familia ha estado para acompañarlas en la despedida. Y seguiremos acompañándolas como se merecen. Su ayuda a Jorge en los últimos meses de su vida ha sido inconmensurable, digno de las mujeres ejemplares.

Después de una larga lucha Jorge descansa por fin. Pero la música que sembró, el cariño que repartió y la libertad con la que eligió vivir seguirán sonando en la memoria de todos nosotros.

Gracias, Jorge. Descansa en paz.

(Un hermano y una sobrina).


Poemas

Jorge escribió muchos poemas, algunos de los cuales editó en cuadernos artesanos. Entresacamos tres de ellos ‒escritos en los años 80‒, que tienen que ver con sus pasiones y sueños.

MI COMPAÑERA LA MUSICA

Ritmo de colores al viento;
vibraciones cordales...;
sucesión blanquinegra ‒teclas casi al infinito‒
forzados soplos (soplidos), y más...
Continuadas melodías y sus conjuntos;
sentimientos que afloran;
intenciones calientes... o quiméricas.
El suave sonar, o sonares bruscos,
interminables... ligeros...
Son, la actuación amada, o la caricia dulce.
Vivir, soñar, madurar...
eternamente con la Música.

HACIA COTAS SOÑADAS

Madrid, España... la juventud
se encuentra en delicada tesitura:
Cómo educarse amando lo aprendido...
Lo que tan largamente supone en nuestro tiempo...
el tiempo ya vivido,
o por vivir lo que queda,
¡y aprender!...
... Y del soñar en los días: sí,
pero ¡viviendo!
¡Sé tú mismo! ¡Realidad!
‒como quieres ser siempre ahí en los sueños‒...
Cada segundo una vida, una emoción
(distinta aún a lo pasado)
hacia las cotas nuevas
ya ¡soñadas!

AL MUNDO
(versos para un final)

Distintos idiomas; "paces contrarias"...
Una antigua odisea: la Vida.
Mundo cambiante que gira... y torna
hacia una eterna ilusión:
la paz universal.