jueves, 13 de enero de 2022

"La mole blanca y azul....", en La Crónica de Salamanca


Esta tarde estuve hablando por teléfono con mi amigo Chema. Me dijo que le había gustado la entrada "Esa mole blanca y azul que se contempla desde el balcón familiar", pero la razón principal de su llamada fue preguntarme si quería que enviara el escrito al periódico digital La Crónica de Salamanca. Además, me sugirió añadir junto a mi nombre el del Comité Antinuclear y Ecologista de Salamanca. No dudé ninguna de las dos cosas. Y al poco -o muy poco- me remitió el enlace de su publicación. Mi agradecimiento a Chema, por supuesto, y al periódico.

Este es el enlace:

Esa mole blanca y azul que se contempla desde el balcón familiar


El balcón de la cocina de mi casa familiar salmantina ha sido siempre un lugar privilegiado por las vistas que tiene. Orientado hacia el sur y el suroeste, tiene como horizonte los Montalvos, ese pequeño bloque montañoso de pizarras y cuarcitas muy arrasado por le erosión que flanquea por el sur el paso del río Tormes. 

El horizonte que se divisaba fue una fuente de aprendizaje, cuando mi madre me señalaba la silueta de la Peña de Francia, visible en los días más claros. O cuando me decía que los atardeceres de colores cálidos anunciaban días soleados. E incluso cuando me decía que las lluvias venían por los Montalvos, cuando se veían esos cielos que se iban oscureciendo. Y de las dos últimas cosas no erraba, porque, aun desde su inconsciencia cognitiva, lo que reflejaba era una realidad meridiana. Y es que es desde el oeste de donde proviene la circulación atmosférica general que afecta a nuestro continente y de ahí que pudiera intuir lo que podía ocurrir cada día siguiente o que captara que iban a llegar lluvias, lo que la llevaba a recoger la ropa tendida en el balcón.   

Sí, un balcón desde el que también he sido testigo de cómo ha ido cambiando en parte el paisaje a lo largo de los años. Aunque con un gran consuelo: el de poder seguir contemplando los atardeceres, tantas veces encendidos por sus coloraciones cálidas, en el momento en que el sol se va ocultando.

El primero de esos cambios en el paisaje fue la aparición por la izquierda de lo que durante mi niñez y juventud llamábamos "el Ambulatorio". Lo habían ubicado en la cuesta de San Vicente, la subida empinada desde el río Tormes que bordeaba por el oeste el cerro del mismo nombre, que es, a su vez, el núcleo histórico originario de la ciudad. Inaugurado en 1965, fue el primer complejo sanitario público de la ciudad, formado por el edificio de las consultas externas, esto es, el Ambulatorio propiamente dicho, y la residencia hospitalaria, que recibió el nombre de Virgen de la Vega. Corrían los años del desarrollismo del régimen franquista, cuando, con un retraso de más de una década en relación a los países de la Europa occidental, se decidió crear un sistema de salud cuasi universal, basado en las cotizaciones obligatorias a la Seguridad Social  por parte de las empresas.

Con "el Ambulatorio" surgió, así, un imponente bloque de hormigón de color blanco, complementado por una cristalería azul en sus ventanas, que se erigía como un coloso. Y por delante, ese bosque de antenas de televisión, acompañadas de alguna que otra chimenea, que se fue levantando sobre los tejados rojos de los edificios del barrio. Eran los  tiempos -los sesenta y los setenta- en que los televisores se convirtieron en el aparato rey de cada casa. Símbolos de la modernidad, como lo fueron las lavadoras, los frigoríficos y también los teléfonos -de cable, por supuesto-, aunque en lo más alto de la jerarquía doméstica. Estaban situados en el corazón de los hogares -el comedor o la sala de estar- y sobresalían al exterior a través de sus esos cables blancos colgantes sobre las fachadas y esas antenas metálicas levantadas sobre los tejados. 

Me llegó el otro día un correo de mi amigo Chema, veterano ecologista y compinche por los años ochenta en las andanzas en el Comité Antinuclear de Salamanca. Me informaba de un acto que se va a celebrar próximamente en protesta por lo que está ocurriendo en el entorno hospitalario situado en la cuesta de San Vicente. Lo que fue el Hospital Clínico, inaugurado en 1976, ha sido sustituido recientemente por un edificio nuevo y contiguo, junto al río. Sobre el viejo, que será derruido, se levantará otro nuevo para consultas sanitarias externas. Y el edificio de lo que fue el primer hospital público y primer ambulatorio de Salamanca, el Virgen de la Vega, se irá abandonando, sin que se sepa todavía qué hacer con él. Una nuestra, una vez más, de la forma que tiene el PP de gastar el dinero público: la concesión permanente de obras a las empresas privadas para su beneficio, sin contar con esas mordidas para otros fines que son tan frecuentes. No importa el coste, aunque luego se lleven a cabo recortes en lo primordial: la atención primaria, las especialidades médicas...

No sé cuándo la mole blanca y azul dejará de formar parte del paisaje del balcón familiar. Ya desde hace años el bosque de antenas sobre los tejados rojos fue dando paso -para bien- a unos postes metálicos de menor densidad. Las chimeneas siguen presentes, aunque, desaparecidas hace muchos años las chapas de las cocinas, ya apenas sin funciones. Pero, ante todo, sigue permaneciendo el horizonte en el que los Montalvos se erigen en la última barrera que cruza el sol cuando se va escondiendo para dar paso a la noche. 

miércoles, 12 de enero de 2022

Más sobre las macrogranjas: entre las incongruencias y la cordura

La polémica en torno al modelo de ganadería industrial, focalizado en las macrogranjas, sigue presente. Y con ella, las mentiras, las medias verdades, las incongruencias, la demagogia, las deslealtades, el oportunismo, la hipocresía... Cumpliéndose eso de "donde dije Digo..." o, quizás lo que es peor, aquello de "esas cosas se piensan, pero no se dicen". 

Así, tenemos al presidente de la Junta de Castilla-La Mancha, cuyo gobierno ha aprobado no hace mucho una moratoria en la construcción de macrogranjas,  lanzando improperios contra Alberto Garzón. O a la ministra de Defensa hablando de "deslealtad institucional". O al propio Pedro Sánchez, que sólo le faltó volver a decir eso de "mejor, al punto"... En el caso del PP la hemeroteca no miente cuando pueden leerse noticias y verse imágenes con miembros, más o menos destacados,  criticando las macrogranjas. El que fuera presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, por ejemplo, lo hizo en varias ocasiones y una de ellas precisamente en 2019, cuando declaró que "no es un modelo a seguir" en su comunidad. Ahora el que lo ha sustituido al frente de ese organismo, mentiras aparte, no se le ha ocurrido otra cosa que decir que "son un concepto erróneo". 

Tampoco entre las asociaciones agrarias que formalmente deben defender a las pequeñas explotaciones las cosas están claras. Está le caso del presidente de la UPA, que fue de los primeros en lanzarse a la yugular del ministro de Consumo, cuando dos o tres años atrás pidió al Gobierno que regulara lo de las macrogranjas por dañinas. O el del presidente provincial de la COAG de Palencia, que, mientras se manifestaba contra Garzón, dijo cosas como éstas: "Si está contra las macrogranjas, que regule, que nosotros estaríamos de acuerdo con él en ese tema".

Menos mal que entre tantas incongruencias y demás pueden leerse o escucharse cosas más que cuerdas. Es lo que voy a mostrar en las líneas que siguen. 


Arsenio Rodríguez, copropietario de Arbas Ganadería Ecológica y presidente de la Asociación de Ganaderos de Montaña de León

“(…)
las declaraciones del ministro no dicen nada que no sea verdad, pero el sector está muy enfadado. Cuando se le ningunea pues explota.
(…)
Somos un sector donde nos enseñan un señuelo delante y embestimos, y embestimos a veces sin pensar muy bien por qué empezó esta discusión.
[Sobre las  macrogranjas] hay división de opiniones; hay personas que están que echan humo con las declaraciones y gente que está a favor.
(…)
la ciencia está diciendo que esto no es sostenible ni bueno y que por aquí no vamos bien.
La problemática empezó porque se malinterpretan, o se interpretan a su manera [las declaraciones del ministro], pero realmente a las explotaciones familiares y en extensivo nos ha defendido.
(…)
Criticamos los pequeños. No he visto una declaración de los grandes, de los que de verdad tendrían que poner el grito en el cielo (…). Algunas organizaciones agrarias han pedido la dimisión del ministro cuando ellas mismas han defendido poner limitaciones a las macrogranjas en otras iniciativas.
(…)
Estar de acuerdo los ganaderos de extensivo y las macrogranjas es tirar piedras contra tu tejado (…). Cuando aparece una macrogranja desaparecen las pequeñas explotaciones (…). Una gran concentración de animales no es buena ni para los animales ni para la alimentación.
(…)
Hay explotaciones familiares en intensivo, por ejemplo de cabras y vacas de ordeño, que son intensivas, pero son granjas familiares que coexisten perfectamente con la sociedad. (…) Cuando hablamos de una macrogranja, hablamos de miles de animales, y cuando juntas miles de animales, uno de los mayores problemas son los abonos. En pequeñas explotaciones el abono es un subproducto que era casi oro porque se utilizaba para abonar pastos, que produce más, y no dábamos el abono porque era necesario.
[Nuestra asociación va a mandar una carta a los ministerios de Consumo, Agricultura y de Transición Ecológica pidiendo medidas]. Nos parece que somos parte de la solución del problema y creo que en la cadena alimentaria se puede identificar la diferencia entre extensivo, intensivo, familiar y macrogranja.
(…)
Nosotros lo que pensamos es por qué no se pueden especificar nuestros productos: que se etiquete la carne. Sería una parte de la solución (….) Por lo menos poner en la tesitura al consumidor de que pueda elegir
(…)”.



Manuel García, ganadero y ecologista gallego de la comarca de la Baixa Limia

“(…)
el problema es la mala gestión de residuos agroganaderos que se ha hecho durante décadas (…). Durante años no se les ha exigido la más mínima gestión de los residuos que producen.
(…)
Esto [dirigiéndose al río que tenían al lado] debería ser un curso de agua corriente y limpia, y lo que tenemos es poco menos que una depuradora de vegetación acuática. Es decir, es tal el exceso de nutrientes que llegan al río, que la vegetación crece exageradamente, produciéndose un proceso que se llama de eutrofización, que acaba por consumir todo el oxígeno del agua y, por lo tanto, toda su vida.
(…). Lo que no absorbe la vegetación, acaba en los acuíferos o acaba en los cursos hídricos y en los embalses, por supuesto.
(…)
Es totalmente incierto que se cumpla la normativa, si no no tendríamos el resultado que tenemos aquí, en esta comarca. Durante años los organismos competentes -como la consellería de Medio Ambiente, la Confederación Hidrográfica- han hecho la vista gorda, han mirado para otro lado, mientras esas industrias vertían alegremente sus residuos por toda esta comarca.
(…)
Garzón ten moita razón [Garzón tiene mucha razón] (….). Porque este tipo de industrias son totalmente insostenibles por mucho que nos expliquen aquí por todo el consorcio cárnico, que está forzando  toda esta polémica. Y detrás, los partidos políticos interesados, por supuesto”.
 
(Declaraciones realizadas a David Espiño y emitidas en directo el 10-1-2022 en el programa Al Rojo Vivo, de La Sexta; https://www.lasexta.com/programas/al-rojo-vivo/noticias/defensa-agricultor-gallego-ministro-garzon-macrogranjas-tiene-moita-razon_2022011061dc23b920b19a00013622a8.html).


Juan José Millas, escritor

“(…)
es un poco indignante que no se pongan de acuerdo en un tema tan simple.
(…)
Oiga, las macro-granjas son una peste porque infectan los acuíferos con resultados como en el Mar Menor, porque someten a los animales a una situación de estrés que da un poco de vergüenza verlo o saberlo, porque dicen que en un kilómetro o más producen olores insoportables. Y producen carne que es de mala calidad (…). ¿Es tan difícil llegar a un acuerdo de que la ganadería intensiva es malo? Un acuerdo sobre lo obvio.
¿Cómo es posible que alguien hable de esto, el ministro de Consumo, y en el Gobierno, en lugar decir: ah, qué bien, vamos a tomar esto como un punto de nuestra campaña electoral, ahora que hay elecciones en Castilla y León, vamos a abogar por las granjas extensivas, por la ganadería extensiva, que es más racional, que da lugar a un mejor producto... pero por qué nos cuentan este cuento de ponerse de perfil respecto a unas declaraciones que han sido, yo creo por lo que he pedido investigar, super sensatas?
(…)
Es incomprensible, es una cosa que es completamente incomprensible. No se entiende por qué el PSOE tiene pánico a defender la ganadería extensiva, no se entiende, porque desde el punto de vista electoral podría ser brutal lo que podrían ganar con esto.
(…)".

(“La compartida reflexión de Juan José Millás tras escuchar la polémica sobre Alberto Garzón: es incomprensible, es una cosa que es completamente incomprensible"; redacción El HuffPost, 10-01-2022; basado en las declaraciones del escritor en el programa A vivir que son dos días, de la cadena SER, el 9-01-2022; https://www.huffingtonpost.es/entry/la-compartida-reflexion-de-juan-jose-millas-tras-escuchar-la-polemica-sobre-alberto-garzon_es_61dbf910e4b0bcd219614be9).


(Imagen: diario Público).

martes, 11 de enero de 2022

Lo que subyace en la actitud del PSOE en torno a las macrogranjas

La actitud del PSOE ante la polémica sobre las macrogranjas está rozando la desvergüenza, si es que no lo ha hecho ya. Entre quienes estos días están saliendo a la palestra, no les está importando que dicha polémica haya surgido de las mentiras vertidas desde la derechona contra Alberto Garzón. Tampoco que los argumentos que el ministro de Consumo ha dado sean irreprochables y estén cargados de razón. En el PSOE, desde miembros del Gobierno hasta presidentes autonómicos,  se están sumando a la campaña difamatoria, cada vez más con declaraciones disparatadas y sin que a veces falte tampoco la deslealtad. Lejos de defender al ministro de Consumo, están esgrimiendo mensajes acerca de las  "bondades" de esa carne salida de las macrogranjas y del "cumplimiento" de la normativa sobre la grave contaminación que generan sus residuos. Mensajes sin argumentos, que sólo le hacen un flaco favor al prestigio del Gobierno y, en el caso que nos ocupa, a la verdad. Si consideran que eso les va a reportar votos, mal lo llevan. Ante tal cúmulo de despropósitos, considero que hay una explicación que subyace a esa actitud: el miedo a que les haga daño la potencial candidatura de Yolanda Díaz al frente de un proyecto unitario. No olvidemos que su popularidad sigue aumentando. Si en el PSOE siguen así, mal están actuando, porque el terreno tan peligroso en el que se están metiendo tienen como competidores a la derechona. Y ésta no perdona.

(Imagen: Elkoko,en Periodismo alternativo).  

Mi agradecimiento (una vez más) a la Fundación Anselmo Lorenzo

Allá por el año 2003 la Fundación Anselmo Lorenzo, vinculada a la CNT, tuvo a bien corresponderme con la publicación de mi libro Anarcofeminismo en España. La revista Mujeres Libres antes de la Guerra Civil. Hace un par de semanas contacté telefónicamente con una de las personas que trabajan en ella, entablando una conversación breve, pero bonita. Mi propósito era anunciar que iba a enviarles para su biblioteca un ejemplar de mi libro recién publicado Fascismo y represión en Barbate durante la guerra y la postguerra. Y es que una parte importante de las personas represaliadas estaban relacionadas de distintas formas con la CNT, un sindicato cuya presencia fue muy importante en la localidad. 

Una de las cosas que me transmitió mi interlocutor fue la posibilidad de que se hiciera una reedición del libro de 2003, dado que está descatalogado desde hace tiempo y sigue habiendo interés por él. Así mismo, me anunció que iban a difundir la publicación del libro reciente. 

Pues bien, así ha sido. Hoy he podido ver por la red electrónica dos mensajes publicados en Twitter, fechados el pasado 7 de enero, en los que se refieren a mi persona y a los dos libros. No puedo por menos que sentirme agradecido por el detalle. Una vez más.   


sábado, 8 de enero de 2022

Contra la ganadería industrial (en favor de Alberto Garzón)

El debate en torno  a la ganadería industrial lleva tiempo abierto en el ámbito de la Unión Europea. Existe una legislación comunitaria que, aun siendo insuficiente a todas luces, se está incumpliendo por los países. Es el caso del nuestro, hasta el punto que ha sido advertido por determinadas prácticas ilegales y perniciosas, a  la vez que  pesa la más que posibilidad de que se nos impongan sanciones económicas. Por otro lado, en Alemania o los Países Bajos se está anunciando por parte de los respectivos gobiernos medidas restrictivas para ese tipo de actividad ganadera, dados los graves perjuicios que genera sobre el medio ambiente y la salud.

Durante los últimos días en España se ha vuelto a instalar el debate, a raíz de las declaraciones hechas al diario británico The Guardian por el ministro de Consumo, Alberto Garzón, y la burda manipulación llevada a cabo desde el PP y los medios de comunicación de la derecha, a la que se han sumado cargos relevantes del PSOE. Como hace un par de días ya dediqué una entrada sobre ello, en esta ocasión voy a mostrar opiniones que considero de interés, dentro de la gran cantidad de artículos, comunicados o columnas de opinión que se están publicando en los medios de comunicación. En su mayoría inciden tanto en la mala voluntad de quienes manipularon las declaraciones del ministro Garzón como en las críticas al modelo de ganadería intensiva desarrollado en torno a las macrogranjas, por lo que explícita o implícitamente han salido en su apoyo. 


Greenpeace España

"Greenpeace acoge con satisfacción el firme posicionamiento del ministro de consumo, Alberto Garzón, respecto a la necesidad urgente de reducir el excesivo consumo de carne en España y de frenar en seco el modelo de ganadería industrial y las macrogranjas como su máximo exponente.
La producción de carne ha crecido de forma exponencial en España, casi un 1.000% desde los años 60, frente a poco más del 150% en la UE o en otros países como Alemania, Dinamarca o Francia.
(...)
La inmensa mayoría de alimentos de origen animal producidos en España provienen ya de la ganadería industrial y las consecuencias están a la vista. La principal y más tangible es que la Comisión Europea haya decidido llevar a España ante el Tribunal de Justicia de la UE debido a la grave contaminación del agua por nitratos que ha dejado incluso a muchos pueblos sin agua potable. Según la Comisión, España tiene un “problema sistémico” en su sistema agroalimentario que ha llevado a esta situación.
(...)
La industria cárnica y sus patronales así como algunas organizaciones agrarias y muchos responsables políticos deben de una vez dejar de torpedear toda y cada una de las declaraciones del ministro Garzón, asumir con valentía sus responsabilidades en los graves problemas ambientales y sociales que genera la ganadería industrial y escuchar a la ciudadanía que pide cada vez más productos verdaderamente sostenibles. Apostar por la ganadería ecológica es una oportunidad, pero es lamentable ver cómo muchas personas y entidades en España se siguen aferrando al destructivo modelo de ganadería industrial.
(...)".

(Comunicado de Greenpeace España, hecho público el 5-01-2022, recogiendo las declaraciones realizadas por Luis Ferreirim, responsable de Agricultura; https://es.greenpeace.org/es/sala-de-prensa/comunicados/greenpeace-aplaude-el-posicionamiento-del-ministro-garzon-y-pide-una-moratoria-a-las-macrogranjas/).


Entidades aragonesas comprometidas con la defensa del medio ambiente y el desarrollo sostenible

"(...)
consideramos inadmisible la defensa de un modelo de agroindustria contaminante, que explota a los trabajadores, provoca maltrato animal, contamina el agua, suelo y aire y agota los recursos naturales de nuestra comunidad de manera insostenible.
Sentimos vergüenza ajena de las declaraciones del presidente Lambán en respuesta a la entrevista al Ministro de Consumo, que no corresponden con lo publicado en The Guardian. Denunciamos esta forma de proceder, en donde manipula las declaraciones, se contradice con las suyas propias y confunde a la ciudadanía en un tema tan importante que repercute en el medio rural, en el medio ambiente y en la salud de las personas.
(...)
Según las actuales declaraciones del presidente Lambán este modelo genera beneficios para nuestro territorio y en especial para el mundo rural, sin embargo los datos demuestran lo contrario ya que a pesar del aumento del censo de porcino en estos años no sólo no se ha fijado población sino que cada vez hay menos personas viviendo en nuestros pueblos. Cuanto más crece la ganadería industrial, más granjas familiares desaparecen en zonas rurales a la vez que disminuye la ganadería extensiva, un ejemplo es el sector ovino donde entre 2006 y 2021 se ha perdido el 41% de la cabaña. Por otro lado tampoco es cierto que la ganadería industrial genere empleo, son las grandes empresas las que los obtienen y dichas explotaciones muy automatizadas suelen requerir muy poca mano de obra y con trabajos precarios y mal remunerados como hemos podido comprobar en momentos de pandemia.
(...)
Más de 90% de las masas de agua de la Cuenca del Ebro están con problemas de contaminación por nitratos.
(...)
A ello hay que añadir otros problemas como el importante uso de fármacos veterinarios, en especial de antibióticos que este modelo de ganadería acarrea.
(...)
Finalmente decir que el presidente Lambán se contradice con las decisiones adoptadas por el propio Gobierno de Aragón ya que El Proyecto de Ley de protección y modernización de la agricultura familiar y del patrimonio agrario de Aragón, propone la protección y modernización de la agricultura familiar y del patrimonio agrario
(...)".

(Comunicado firmado por Amigos de la Tierra Aragón, Asociación Naturalista de Aragón, Ecologistas en Acción Zaragoza, Plataforma Aragón hacia la Soberanía Alimentaria, Plataforma en Defensa de la Huerta de Zaragoza, Centro de Estudios Rurales y de Agricultura Internacional CERAI, Plataforma Loporzano sin Ganadería Intensiva, Plataforma Hoya de Huesca Viva, Plataforma Stop Purines–Pueblos Vivos, Coordinadora Stop Ganadería Industrial Aragón, Plataforma Aguas Vivas y Limpias de Teruel, Comité de Solidaridad Internacionalista de Aragón, Plataforma en Defensa de la Estepa del Huerva; publicado en Ronda Somontano, 7-01-2022;
https://rondasomontano.com/revista/167218/entidades-aragonesas-comprometidas-con-el-medio-ambiente-denuncian-las-declaraciones-del-presidente-lamban-por-su-defensa-de-la-ganaderia-intensiva/).


Ana Corredoira, ganadera y presidenta de la cooperativa rural "As Vacas a Ulloa"

"(...)
Lo que realmente debería centrar el debate en los espacios de poder y gestión es la vida de las personas, las que producimos alimentos y las que consumimos esos alimentos, el territorio que nos alimenta y el futuro de estos elementos.
(...)
Las mujeres y hombres rurales somos lxs responsables de proporcionar a la sociedad alimentos de calidad y seguros, ocupamos el primer e imprescindible eslabón de la cadena alimentaria. Nuestra responsabilidad nos lleva, además, a escuchar y satisfacer las exigencias de lxs consumidorxs en materia de calidad alimentaria, bioseguridad, sostenibilidad ambiental, etc. Somos, además, agentes ambientales en nuestros territorios, pues con nuestro trabajo debemos cuidar de la tierra que nos alimenta, y también a nuestros rebaños, preservando su biodiversidad, haciendo un uso racional y sostenible de sus recursos y asegurando su fertilidad para las generaciones futuras.
(...)
Pero sobre todo, recordemos que en esa dura y compleja tarea de salvar el planeta, que nos sigue y nos persigue, es necesario realizar un completo y exhaustivo análisis de nuestro modelo de consumo en general. Porque consumimos cada vez que nos levantamos y encendemos la luz; cada vez que abrimos un grifo de agua o la nevera; cada vez que encendemos un electrodoméstico; cada vez que nos vestimos; cada vez que usamos uno de los múltiples dispositivos electrónicos que nos acompañan a diario; cada vez que cogemos un coche, un avión o un tren. El consumo es nuestra actividad vital por excelencia. Y cada actividad, cada acto de consumo, genera un impacto medioambiental y social. Y cuando el coste económico del acto de consumir es extremadamente bajo, cabe la posibilidad de que no siendo nosotrxs, sean otrxs los que asuman ese coste. También la alimentación, por supuesto, y la producción de alimentos generan impacto en el medio ambiente-
(...)".

("En defensa del trabajo de cuidar vacas"; Público, 7-01-2022;
https://blogs.publico.es/dominiopublico/42351/en-defensa-del-trabajo-de-cuidar-vacas/).


Raúl Rejón, Ana Tudela y Antonio Delgado, periodistas

"(...)
La ganadería intensiva que ha multiplicado la producción de carne de cerdo en España ha supuesto el avance imparable del modelo de macrogranjas mientras el país incumplía sostenidamente la normativa europea sobre contaminación del aire y del agua proveniente de los desechos agroganaderos.
(...)
Así que, mientras la producción de carne porcina crecía a gran velocidad y se creaban estas explotaciones, España no consiguió cumplir con los límites de emisiones a la atmósfera de amoniaco comprometidos con la Unión Europea durante toda la década en la que han estado en vigor, desde 2010 a 2019.
(...)
La concentración de gran cantidad de cerdos en lugares concretos ha generado problemas con la gestión de los desechos orgánicos llenos de nitratos. Su filtración al medio natural, junto a los fitosanitarios de los cultivos, termina en muchas ocasiones en las aguas superficiales y los acuíferos. La dimensión del problema hizo que, en diciembre pasado, la Comisión Europea llevara a España ante el Tribunal de Justicia Europeo por incumplir la ley debido a la "deficiente" respuesta ante la contaminación de las aguas por nitratos. Antes, en octubre, una investigación publicada por elDiario.es desvelaba cómo el Gobierno de Murcia había ignorado los avisos sobre el impacto de las macrogranjas en el Mar Menor.
El Ministerio de Transición Ecológica elaboró en 2019 un listado de mil puntos en 199 masas de agua afectados –o en riesgo– por la contaminación de restos ganaderos y agrarios. El 40% de los acuíferos españoles están dañados.
La Dirección General del Agua del Ejecutivo admitía en un informe de finales de 2020 que más de la mitad de las zonas contaminadas con estos tóxicos no podrían recuperarse en el plazo legal establecido y concluía que la reducción de este tipo de filtraciones debería ser "más ambiciosa" de lo calculado previamente.
(...)
Transición Ecológica prepara un decreto específico para proteger las aguas "contra la contaminación difusa producida por nitratos procedentes de fuentes agrarias". Su borrador admite que "se considera necesario establecer otras medidas para la dosificación y la aplicación de los estiércoles a los suelos que aseguren la protección de la salud humana y el medio ambiente". Y añade que "la adecuada gestión de los estiércoles es crucial, siendo responsables de ello, en el ámbito de sus respectivas obligaciones, tanto los titulares de las explotaciones ganaderas como los de las explotaciones agrarias o mixtas".

("Los datos que demuestran que las macrogranjas han llevado a España fuera de la legalidad ambiental"; elDiario.es, 8-01-2022; 
https://www.eldiario.es/sociedad/datos-demuestran-macrogranjas-han-llevado-espana-fuera-legalidad-ambiental_1_8638496.html).


Pedro Costa Morata, ingeniero, politólogo, periodista y profesor jubilado de la Universidad Politécnica de Madrid, Premio Nacional de Medio Ambiente (1998)

"Gracias a la sinceridad del ministro de Consumo, Alberto Garzón, excepcional en la historia del Consejo de Ministros, va elevándose el tono de la polémica sobre la espantosa invasión de nuestros campos por macrogranjas de porcino y [b]ovino. Una polémica que ha sido levantada por las organizaciones civiles ―ecologistas, plataformas populares― ante el silencio de la mayor parte de los partidos, las administraciones y los medios de comunicación. Un debate que pone en solfa un modelo agrario enloquecido por una productividad obsesiva de patente industrialista, que envenena nuestros campos y aguas con una agricultura y una ganadería intensivas, tóxicas e insalubres. Un agro insostenible al que pretende sostener un Gobierno antiecológico, un empresariado codicioso y unos sindicatos agrarios enemigos del campo y de la vida.
(...)
El Gobierno de Pedro Sánchez somete su pretendida sensibilidad ecológica a los grandes intereses económicos, llevado por la agresividad ambiental que lleva aparejado el actuar siempre por el corto plazo, sin atender a un futuro que, globalmente, se perfila catastrófico. Y así, creó un Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) sin la menor filosofía básica para afrontar ambos objetivos y poniendo al frente del mismo a una burócrata, Teresa Ribera, extraída del mundo de las organizaciones internacionales, bien conocidas por su doblez ambiental.
(...)
el otro Ministerio de esta farsa antiecológica, el de Agricultura, es el que se encarga de presentar, y representar, el frente de la algarada y de la necedad, exigiendo al ministro Garzón que renuncie al tratamiento científico, ecológico, sanitario y político del asunto. “Que nadie me toque a mis agricultores y ganaderos”, decía el ministro Luis Planas, un tecnócrata educado en la perniciosa política agraria comunitaria y cómodamente instalado en la filosofía abusiva del sector, cuando estalló la divertida “crisis del solomillo”, asumiendo personalmente la crítica a Garzón.
Se trata de ministros que no quieren afrontar el núcleo ideológico del problema, que no es otro que el liberalismo que profesan (que subyace a un socialismo degradado, estéril y complaciente) es intrínsecamente incompatible con cualquier política ambiental sincera, que pretenda salvaguardar los recursos naturales básicos. Las ministras Portavoz y de Educación también han demostrado ―tratando de aislar las opiniones de Garzón― que la parte socialista del actual Gobierno se ríe de esa sostenibilidad con la que dicen, una y otra vez, sentirse comprometidos ante el país y la comunidad internacional. 
(...)
Otros destacados socialistas, que también se han sentido ofendidos por las verdades como puños del ministro de Consumo, confirman la banalidad de sus posiciones y la estrechez de su perspectiva: el castellano-manchego García Page, porque parece no haberse enterado de que su propio gobierno autonómico ha decretado una moratoria para las granjas porcinas en su región, reconociendo estar ante un serio desatino; y el aragonés Lambán porque no parece sentirse afectado por la alarmante situación de los acuíferos (sobreexplotados y contaminados) en prácticamente toda la Cuenca del Ebro.
(...)
De todas formas, la primera reacción contra Garzón ha provenido, de nuevo y con el mismo tono brutal, ignorante e intimidatorio, de varios sindicatos agrarios ―ASAJA y UPA, destacadamente―, que hace años vienen demostrando su desarraigo del campo al que esquilman, su permanente traición a la sabiduría y la prudencia de la cultura campesina y su obsesión por una productividad que ―como saben muy bien― sólo la consiguen machacando el medio ambiente y eludiendo asumir el inmenso coste económico del impacto ecológico que infligen a la naturaleza común; porque cumplir con esa obligación les alejaría radicalmente de cualquier rentabilidad.
(...)
El caso es que hay que celebrar el empujón que el ministro Garzón da, con su honestidad política, a la insurrección generalizada ya por todo el territorio español, contribuyendo eficazmente al desbloqueo y la popularización de una lucha agria y tenaz, de rechazo y denuncia de las consecuencias de esta alianza de administraciones, organizaciones agrarias y empresas del sector. Una alianza de entes irresponsables que se traduce cada día, a más de una lluvia constante de nuevos proyectos a cuál más osado, en una apremiante una tensión, en primer lugar sobre los ayuntamientos, pero también sobre las Confederaciones Hidrográficas, lo que da lugar a creciente corrupción político-administrativa y a abundantes arbitrariedades en la administración de las aguas públicas.
(...)
la ciudadanía más sensible y resistente está en pie de guerra y, por supuesto, anima al ministro Garzón en sus periódicos ejercicios de sinceridad, porque le asiste la razón ecológica y política (ya que, a estas alturas de la película, o la izquierda es auténtica ecoizquierda, o no sirve para resolver nada esencial).
(...)".

("La histeria porcina y el Gobierno cínico-ambiental", El Salto, 8-01-2022;


Post data

Federación de Asociaciones en Defensa de la Sanidad Pública

"(...)
Es bien conocido que la ganadería intensiva, las conocidas como macrogranjas producen muchos problemas a la salud y el medio ambiente, derivados de la elevada contaminación por CO2, purinas y nitratos que producen y la frecuente contaminación de suelos y acuíferos. En diciembre de 2021 la UE decidió llevar a España ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea por la deficiente aplicación de la Directiva sobre nitratos ante malas prácticas agropecuarias Por otro lado, las macrogranjas favorecen un consumo elevado e irregular de antibióticos que son origen de numerosas resistencias microbianas.
También la ganadería industrial favorece la sustitución de cultivos para piensos y el uso intensivo de fertilizantes y plaguicidas y favorecen un consumo con una gran huella de carbono aspectos estos que igualmente tienen repercusiones negativas para la salud.
Y finalmente esta ganadería intensiva favorece las zoonosis y las mutaciones de enfermedades animales, así como su paso a los seres humanos.
Se conoce que el excesivo consumo de carne está asociado al sobrepeso, obesidad, cáncer, diabetes tipo II y enfermedades cardiovasculares, y que debería de reducirse en nuestro país.
Resulta igualmente sorprendente el silencio de los Ministerios de Sanidad y Transición Ecológica en un tema que obviamente es también de su competencia y que tiene tantas repercusiones sobre la salud de las personas y en la lucha contra la emergencia climática.
No sabemos si estas declaraciones han sido más o menos oportunas, pero es obvio que los temas que aborda son muy importantes para la salud de todas las personas, que deben abordarse a la mayor brevedad posible, y que no van a solucionarse ocultándolos a la opinión pública, que precisa hacer un debate en profundidad sobre los mismos".

(Mensaje enviado por Facebook el 7-01-2022; https://fadsp.es/la-fadsp-ante-la-polemica-de-las-macrogranjas/).


(Imagen: viñeta de Víctor Solís, en EFE: VERDE; https://www.efeverde.com/blog/vineta-verde/deshilando-las-telas-de-la-ganaderia-industrial-por-victor-solis-visoor/).

jueves, 6 de enero de 2022

La cordura de Alberto Garzón en torno al consumo de carne, pese a la demagogia desatada en su contra

Que a Alberto Garzón se la tienen jurada desde la derechona en su conjunto, no cabe la menor duda. De momento no están pudiendo con Yolanda Díaz, pero ya encontrarán o, más bien, se inventarán la ocasión. Miembros del Gobierno de coalición, lo son de Unidas Podemos, por lo que de partida tienen todas las papeletas para tener que sufrir duros y permanentes ataques.

Pero sigamos con el ministro de Consumo, que, una semana después de que se publicara una entrevista suya en The Guardian, ha vuelto a ser objeto de  una burda y malintencionada manipulación por lo que dijo. El punto de partida ha estado en Alfonso Fernández Mañueco, presidente de la Junta de Castilla y León, que tiene la vista puesta en las elecciones autonómicas del mes de febrero. Y la excusa, de nuevo, la producción y el consumo de carne. 

Ya en el verano pasado Alberto Garzón sufrió una malvada campaña cuando defendió el consumo moderado de carne, aduciendo para ello criterios científicos. Se lleva muchos años advirtiendo de las secuelas que tiene sobre el medio ambiente la producción ganadera intensiva y sobre la salud, al generar enfermedades cardiovasculares, sobre todo la que tiene mayor contenido en grasas. Al margen de las esperadas diatribas de la derechona y del sector de la ganadería industrial, flaco favor le hizo el presidente del Gobierno cuando soltó la ocurrencia del "chuletón y, a ser posible, poco hecho". La polémica, sin embargo, se fue calmando, entre otras cosas porque Garzón estaba cargado de razón y no le faltaron apoyos desde diversos ámbitos (profesionales de la salud, la ciencia o el ecologismo), sin contar las recomendaciones lanzadas por organismos internacionales, tales como la OMS o la propia UE. Al poco, incluso, se difundió una campaña desde el ministerio de Consumo bajo el lema "Menos carne. Más vida", que desde la racionalidad y sosiego aportó más claridad.

Y en esta ocasión, ¿cómo se ha concretado el ataque? Veamos. En una de las preguntas que le hizo el periodista a Garzón, concretamente la relativa a cómo iba a cambiar el apoyo de los ganaderos y  la mentalidad de la gente, su respuesta (traducida del original en inglés) fue muy clara:


Todo eso Fernández Mañueco lo resumió en lo siguiente: "Garzón afirma en The Guardian que España exporta carne de mala calidad de animales maltratados". Y se quedó tan pancho, porque el objetivo estaba claro: en primer lugar, contentar al sector de la ganadería industrial; luego, hacer demagogia, destinada al conjunto del sector agroganadero castellano-leonés, tradicionalmente conservador; y, por último, aprovechar para dirigirse a Pedro Sánchez, conminándole a destituir a Garzón, y de paso abrir una crisis en el Gobierno. Tres en uno.

Pero la cosa no ha quedado ahí, porque la reacción desde el PSOE, como ya ocurriera en el verano, no ha sido digna de ejemplo. En esta ocasión no ha sido Pedro Sánchez el que ha salido al paso, sino dos ministras: la portavoz, Isabel Rodríguez, y la de Educación, Pilar Alegría, quienes han matizado que lo de Garzón se trata de una opinión personal, no del ejecutivo. A ellas se han sumado los presidentes de Castilla-La Mancha y Aragón, y algunos más.

Tenemos, pues, al PSOE de nuevo con las suyas. Buscando quizás arrancar algún voto entre esa buena parte de la población castellano-leonesa que, bajo el influjo de ese cóctel hecho a base de patria, bandera, religión y un toque de carne, vota inmisericordemente por la derechona.

Por lo que uno está viendo, si en la primavera pasada Isabel Díaz Ayuso hizo de las cañas de cerveza la idea fuerza, versión cañí, de su campaña electoral, me temo que el hijo del falangista, magistrado y alto funcionario provincial del régimen franquista va a hacer lo propio con cualquiera de las variantes de carne... de origen animal.   

Y para acabar, dejo para la reflexión otra de las cosas que el propio Alberto  Garzón, el único que ha aportado cordura en medio de esta vorágine de palabrería barata, dijo en su entrevista al diario británico, refiriéndose al debate habido durante el verano pasado: "Las organizaciones de la sociedad civil y las asociaciones de ecologistas, pediatras, médicos y nutricionistas han salido a defendernos hasta el final. (...) Creo que eso nos ayudó a ganar el debate, porque el tema se discutió durante tres días en todos los informativos y en los bares". 

miércoles, 5 de enero de 2022

La carta de Christine Ann Assange denunciando la situación de su hijo Julian

El pasado 28 de diciembre apareció la carta escrita por Christine Ann Assange, madre de Julian Assange, dirigida a la opinión pública internacional, en la que denuncia la situación cruel en que se encuentra su hijo. 

Junto a los sentimientos de dolor que expresa, como puede verse tras su lectura, hay otra cosa que está llamando la atención y la escasa repercusión que está teniendo en  los medios de comunicación, incluyendo buena parte de los que en su día publicaron los conocidos como "Papeles de WikiLeaks". En su momento fueron una buena ocasión para hacer negocios con ellos o, mejor dicho, con las partes que se atrevieron a publicar. Y es que, en primer lugar, cuando pasaron de ser noticia de primera plana, la rentabilidad  económica disminuyó. Pero, ante todo, claro está, no faltaron las presiones provenientes de los grandes poderes internacionales, con el gran imperio a la cabeza, capaces de hacer silenciar a quienes priman los negocios por encima de los derechos humanos. Esos medios son los mismos que se han desentendido en lo fundamental del calvario en vida que está sufriendo Julian.

Pero lo mejor es leer la carta. Corta y rotunda, denuncia la infame confabulación tramada entre poderosos contra su hijo.     


Christine Ann Assange.

Hace cincuenta años, cuando di a luz por primera vez como madre joven, pensé que no podía haber dolor más grande, pero pronto lo olvidé cuando sostuve a mi hermoso bebé en mis brazos. Lo llamé Julian.

Ahora me doy cuenta de que estaba equivocada. Hay un dolor más grande.

El dolor incesante de ser la madre de un periodista galardonado, que tuvo el valor de publicar la verdad sobre los crímenes gubernamentales de alto nivel y la corrupción.

El dolor de ver a mi hijo, que intentó publicar verdades importantes, manchado a nivel mundial.

El dolor de ver a mi hijo, que arriesgó su vida para denunciar la injusticia, inculpado y privado del derecho a un juicio justo, una y otra vez.

El dolor de ver a un hijo sano deteriorarse lentamente, porque se le negó la atención médica y sanitaria adecuada en años y años de prisión.

La angustia de ver a mi hijo sometido a crueles torturas psicológicas, en un intento de romper su inmenso espíritu.

La constante pesadilla de que sea extraditado a los Estados Unidos y luego pasar el resto de sus días enterrado vivo en total aislamiento.

El miedo constante de que la CIA pueda cumplir sus planes para asesinarlo.

La ola de tristeza cuando vi su frágil cuerpo caer exhausto por un mini derrame cerebral en la última audiencia, debido al estrés crónico.

Muchas personas quedaron traumatizadas al ver una superpotencia vengativa que usa sus recursos ilimitados para intimidar y destruir a un individuo indefenso.

Quiero dar las gracias a todos los ciudadanos decentes y solidarios que protestan globalmente contra la brutal persecución política que sufrió Julian.

Por favor, sigan levantando la voz a sus políticos hasta que sea lo único que oirán.

Su vida está en sus manos.

martes, 4 de enero de 2022

Tres partes para un acuerdo sobre la reforma estructural del mercado laboral

El acuerdo firmado el pasado 23 de diciembre por representantes de los sindicatos CCOO y UGT, de la patronal CEOE y el Gobierno ha abierto una nueva etapa en las relaciones laborales en España. El texto, que ha sido aprobado posteriormente por el Gobierno, lleva como título "Reforma estructural del mercado de trabajo", cuyo contenido puede leerse a través del enlace.

Tiene como objetivos principales hacer de cortafuegos a la precariedad y la temporalidad, se inserta en un contexto nuevo y corta la trayectoria regresiva en derechos que desde hace tres décadas han estado aplicando los gobiernos del PSOE y el PP. Si bien las reacciones han sido dispares, en general puede decirse que, con todos los matices que se quieran poner, ha habido una valoración positiva. 

Por parte de los sindicatos y del ministerio de Trabajo no se ha conseguido la derogación de la totalidad de la reforma laboral aprobada por el PP de 2012. Han tenido que ceder en determinados aspectos, con el fin de que pudiera obtenerse un amplio consenso y, dentro de él, el de la parte empresarial. No han faltado tampoco las presiones directas e indirectas desde las altas instancias de la UE, que además tienen en sus manos la posibilidad de que puedan llegar importantes fondos destinados a la recuperación económica. 

Tanto el PSOE como los grupos que integran Unidos Podemos han valorado positivamente el esfuerzo, teniendo en cuenta que los logros obtenidos en favor de los derechos de los trabajadores y las trabajadoras no deben minusvalorarse. En unos casos, recuperando derechos perdidos en las sucesivas reformas laborales, y en otros, reconociendo aspectos novedosos que se habían  ido incorporando desde 2020, pero en esta ocasión para darles cuerpo desde una norma acordada con los agentes sociales.

Las reacciones contrarias han provenido del PP, en especial de la cúpula dirigente actual, con Pablo Casado al frente. Existen sectores en el partido que, sin embargo, consideran un error esa postura, propugnando al menos la abstención en la votación parlamentaria. Por otro lado, se ha comentado en algunos medios que en el seno de la CEOE ha habido, cuando menos, reticencias desde sectores como el agrario o el del automóvil. 

Tampoco Más País y los grupos nacionalistas que apoyan al Gobierno se han mostrado, por distintas razones, favorables. Al margen de valorar el acuerdo como insuficiente, ERC, EH-Bildu o BNG han criticado que no hayan sido consultados. Por parte de otros sindicatos, como los casos de CGT o CNT y los de un ámbito territorial, como ELA, LAB, SAT o CIG,  también se ha mostrado un rechazo. Coinciden en que se sigue manteniendo el modelo de relaciones laborales de naturaleza neoliberal.

Para que lo firmado el pasado 23 de diciembre, y ratificado cinco días después en el Gobierno, pueda tener valor político, es necesario que el Congreso lo apruebe en forma de decreto ley. Por ello la labor que se debe realizar desde el órgano ejecutivo debe ser inteligente y eficaz. Se corre el riesgo de que una conjunción antinatura entre la derechona, de un lado, y Más País y los grupos nacionalistas, sean de izquierda o de derecha, por otro, pueda echar para atrás el acuerdo. Una posibilidad que entraña riesgos muy peligrosos, pues la correlación de fuerzas no invita a regalar a la derecha victorias que después provocarían males mayores.    

Para la ocasión ofrezco algunos de los análisis que han aparecido en varios medios de comunicación. Son numerosos, pero he seleccionado cuatro: dos pertenecen a personas que lo valoran positivamente, y los otros dos lo hacen desde la crítica y oposición. Se trata de extractos de artículos o declaraciones, cuyo contenido completo puede leerse a través de los enlaces correspondientes.

Considero que ayudan a entender el asunto. Complejo por la amalgama de aspectos que contiene. Y, a la vez, clarificador porque entre lo que expresan no se pierden de vista tres cosas: el contexto en que se ha firmado el acuerdo, lo que se ha desechado de una trayectoria larga en que se habían perdido derechos y la incorporación de nuevas realidades. 


Antonio Baylos, catedrático de Derecho del Trabajo

"El documento del Acuerdo impone modificaciones importantes en los puntos ya seleccionados como "más lesivos" para la acción sindical, que propician el bloqueo de la negociación colectiva -reconocimiento de la ultra actividad de los convenios y prohibición de rebajar los salarios del convenio sectorial por los de la empresa- junto con la aplicación del convenio colectivo del sector de actividad principal a las personas trabajadoras de las empresas contratistas y subcontratistas. Además, y este es el elemento crucial y novedoso de sus contenidos, aborda temas centrales para la estabilidad en el empleo a partir de una institución, la temporalidad del trabajo, diferente a la que había empleado la legislación del ciclo 2010-2012, centrada en la extinción y el despido colectivo, incorporando el mecanismo RED como un instrumento que pueda emplearse como fórmula de salvaguarda del empleo en momentos de crisis, evitando el recurso al ajuste externo de empleo.
(…)
Hay que situar a este acuerdo en el marco de un proceso constante de modificaciones normativas en materia laboral. En efecto, no se puede desligar de una sucesión de cambios legislativos que han dado comienzo hace casi dos años con la derogación del despido por absentismo, han proseguido con la emanación de un conjunto de normas relativas al derecho del trabajo de la emergencia guiadas por el principio de mantenimiento del empleo, han incorporado nuevas realidades derivadas del impacto de la digitalización en una perspectiva garantista y de creación de derechos, y se concentran ahora en una larga serie de temas que favorecen la negociación colectiva, disminuyen la precariedad en los procesos de subcontratación y, fundamentalmente, intentan recomponer el principio de causalidad en la contratación temporal, configurada no como un instrumento habitual de incorporación al trabajo sino como un útil para necesidades extraordinarias de la producción, mediante la reformulación de su tipología; además de incidir en la relación existente entre trabajo y formación mediante las formas contractuales apropiadas.
(…)
La etapa que arranca del 2020 en nuestro país marca una inflexión importante en la orientación política y democrática de la conformación del marco institucional de las relaciones laborales, y el presente Acuerdo rompe además con una larga tradición de más de cuarenta años de fomento de la contratación temporal que han hecho de la precariedad en el empleo la seña de identidad de nuestro mercado de trabajo”.

(“Reforma laboral: contexto y texto”, Público, 24-12-2021; https://blogs.publico.es/otrasmiradas/55032/reforma-laboral-contexto-y-texto/).


Unai Sordo, secretario general de CCOO

“La negociación sobre el marco laboral para sustituir la nefasta reforma laboral del año 2012 ha concluido con un acuerdo inédito, yo diría que histórico. Lo es porque, por primera vez, una reforma laboral de este calado recupera derechos cercenados en anteriores reformas. Y lo es también porque lejos de limitarse a ser una reforma de derogación, apuntala los cambios en el modelo laboral que desde los sindicatos veníamos reclamando.
(…)
Para CCOO hubiera sido necesario incluir más trabas al despido para que al acuerdo hubiera sido plenamente satisfactorio. En este terreno, un logro relevante es el Plan Estratégico de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social recientemente publicado en el BOE, que refuerza la competencia de la inspección para intervenir no solo en la forma sino en el fondo de los despidos colectivos, así como en los procesos de modificación sustancial de condiciones de trabajo. Es decir, no solo comprobar que los procedimientos se hacen jurídicamente bien, sino poder entrar en la valoración de las causas alegadas por la empresa.
(…)
Con dos lecturas estratégicas que tenemos que hacer como país. La primera es que por primera vez se está cambiando la lógica evolutiva de la legislación laboral en los últimos lustros. Esta legislación se transformaba a través de sucesivas reformas, para facilitar la precarización del empleo, la descausalización de la contratación, la externalización de riesgos desde las empresas a los trabajadores y a la sociedad, la eliminación de barreras a la libre disposición del empresariado.
(…)
Por primera vez se rema en dirección distinta. Se interviene para internalizar responsabilidades en las empresas principales respecto a las que trabajan para ellas; se sitúan incentivos distintos a abaratar salarios mediante la garantía de la aplicación del convenio colectivo y la subida del SMI; se exploran fórmulas de flexibilidad interna en las empresas dignas de tal nombre: la flexibilidad no negociada sino impuesta no es flexibilidad, es precarización.
La segunda lectura tiene que ver con el comportamiento del empleo en esta pandemia y hasta qué punto la nueva dinámica que impulsa esta reforma puede consolidar algo inédito en la historia de España: que la caída de la economía no conlleve una destrucción proporcionalmente mayor de puestos de trabajo. La herramienta de los ERTE sirvió para ello por primera vez en nuestra historia; eso sí, a costa de recursos públicos que no van a estar siempre a disposición, al menos en cuantías de este volumen".

(“La primera reforma laboral en la historia que gana derechos”, InfoLibre, 23-12-2021; https://www.infolibre.es/opinion/plaza-publica/primera-reforma-laboral-gana-derechos-historia_129_1216019.html).


Coral Gimeno, letrada de la CGT

“Esta reforma le ha conferido un consenso a la reforma del PP del que carecía en sus aspectos más lesivos, que se mantienen y que fueron motivo de dos huelgas generales por los mismos agentes sociales y partidos políticos que han firmado el texto.
(…)
Respecto a la subcontratación, un matiz: se rigen por convenio sectorial, pero si tienen convenio de empresa dice que regirá este en los términos que establece el artículo 84. Es decir que, a la postre, en muchos casos solo se van a beneficiar del convenio sectorial en el salario”.

(Declaraciones hechas a Gessamí Forner, El Salto, 2-01-2022; https://www.elsaltodiario.com/reforma-laboral/reforma-laboral-examinada-por-laboralistas).


Antonio Ruiz, asesor jurídico de la CNT

“La temporalidad no se solucionará con pequeñas reformas. Si bien se han simplificado las modalidades contractuales, no se ha modificado el quid de la cuestión: las indemnizaciones, por lo que por mucho que cambies el nombre, se seguirá causando fraude de ley si la improcedencia sale muy barata.
(…)
“La madre del cordero [es la prevalencia de los colectivos de empresa por encima del sectorial]. Aquí hay truco: la reforma ha mantenido la regulación anterior en cuanto a que los convenios de empresa tienen prioridad, excepto en salario y retribución, por lo que siguen primando en el resto y esto es una auténtica barbaridad. La reforma debería haber estipulado que tendrán prioridad aplicativa siempre que no empeoren las condiciones del sectorial, porque si no das pie a que convenios de empresa que empeoran las condiciones laborales de la gente.
(…)
[La reforma ha habilitado los contratos temporales para cubrir las vacaciones de los trabajadores fijos], cuando había sentencias recientes que decían lo contrario: una situación estructural no puede solucionarse con contratos temporales, por lo que el Gobierno está legislando a favor del empresario, a pesar de que el Tribunal Supremo se ha mostrado en contra.
[Resulta positivo que las sanciones por fraudes en los contratos sean por cada trabajador, en vez de por empresa, pero] la realidad nos dice que el 90% de los contratos en fraude de ley no son detectados por la Inspección de Trabajo, a la cual le faltan medios para poder controlar el mercado de trabajo”.

(Declaraciones hechas a Gessamí Forner, El Salto, 2-01-2022; https://www.elsaltodiario.com/reforma-laboral/reforma-laboral-examinada-por-laboralistas).

Los "niveles" de Almeida y la derechona en torno a la figura de Almudena Grandes

"No creo que Almudena Grandes deba ser Hija Predilecta de Madrid" fueron las palabras que pronunció ayer José Luis Martínez Almeida, alcalde de Madrid y portavoz del PP.  Fue la manera que tuvo de justificar lo pactado con varios tránsfugas de Más Madrid para que salieran adelante los presupuestos del Ayuntamiento. Y justificarse ante Vox y demás. Todo ello ha provocado un gran revuelo en numerosos ámbitos políticos y periodísticos. Progresistas, claro esta, porque en los de la derecha simplemente lo han ignorado. Se habla de "desprecio", "impostura", "cinismo"... y así un largo etcétera. El propio Luis García Montero calificó lo dicho por Almeida como de "mezquindad". Siendo todo cierto, el mayor desprecio de la derechona lo mostraron el 30 de noviembre, al poco del fallecimiento de la escritora, cuando rechazaron en el Ayuntamiento con sus votos la propuesta para ese reconocimiento. PP, Cs y Vox reflejaron la medida de su nivel cultural y moral. Almeida ahora, con su verbo, lo ha convertido en un sainete. ¿O quizás no? ¿Habrá que recordar que hace 85 años hubo uno que soltó eso de "¡Muera la inteligencia!"?. Es lo que hay en este país.