lunes, 5 de julio de 2010

La operación "Lluvia de verano" de 2006

A finales de 2009 publiqué el artículo "El drama del pueblo palestino". Estuve preparando el segundo, pero por distintas razones no pude concluirlo. En mayo, durante el máster que estoy realizando sobre Cultura de Paz, el profesor Sylvain LeGalll nos invitó a presentar un informe sobre la Operación "Lluvia de verano" (iniciada por Israel a finales de junio de 2006 contra la población palestina de Gaza), con la intención suya de hacer una traducción a modelos lógico-matemáticos para la resolución de conflictos. Acepté el reto y a principios de junio le envié el trabajo. Sylvain es matemático y experto en Lógica fomal, estando muy interesado en su utilización como una forma de aportar soluciones a la resolución de conflictos. No es el único, pues los pioneros en el campo de estudios de los conflictos fueron matemáticos o usaron métodos de esa ciencia (Kennet Boulding, Elise Boulding, Pitirim Sorokin, Lewis Richardson, Johan Galtung...). Aún no me ha contestado, pero daré cuenta de su resultado cuando lo haga. Como por estas fechas de hace cuatro años se estaba en plena Operación "Lluvia de verano" y quedaban pocos día para que el ejército israelí iniciara otra, esta vez contra las milicias libanesas de Amal en el sur de Líbano, qué mejor que recordar las hazañas guerreras del estado israelí contra la población palestina. 


1. Una cronología aproximada

24 enero. Ehud Olmert, que había asumido el cargo de Primer Ministro de Israel el 4 de enero en sustitución del enfermo Ariel Sharon, se expresó en estos términos: “La existencia de una mayoría judía en el Estado de Israel no puede mantenerse con el control sobre las poblaciones de Judea, Samaria y la Franja de Gaza. Apoyamos firmemente el derecho histórico del Pueblo de Israel a toda la Tierra de Israel. Cada colina de Samaria y cada valle de Judea es parte de nuestro Hogar Histórico. No nos olvidamos de esto, ni siquiera por un instante. Sin embargo, la elección -entre el deseo de permitir a cada judío vivir en cualquier parte de la Tierra de Israel y la existencia del Estado de Israel como país judío– obliga a renunciar a algunas partes de esa tierra. Esto no significa el abandono de la idea sionista, sino la realización esencial de su objetivo; asegurando la existencia de un estado judío y democrático en la Tierra de Israel”.

25 de enero. Hamás, con el nombre de “Cambio y Reforma”, gana las elecciones a la Asamblea Legislativa Palestina con 76 escaños de un total de 132, mientras que Al Fatal se queda con 43 escaños.

28 de marzo. En su discurso tras la victoria en las elecciones de ese día Olmert prometió para Israel una paz justa, fuerte, pacífica y próspera, respetando los derechos de las minorías, valorar la educación, la cultura y la ciencia y sobre todo el esfuerzo por alcanzar una duradera y definitiva paz con los árabes. Dijo también que así como Israel está dispuesto a transigir para la paz, los árabes deben ser flexibles en sus posiciones también. Advirtió que si los palestinos, con Hamas líderando la Autoridad Palestina, se niegan a reconocer al estado de Israel, entonces Israel “tendrá su propio destino en sus manos”, lo que implica directamente una acción unilateral.

30 de marzo. En la operación “Flecha del sur” el ejército israelí empezó una nueva operación para acabar con el lanzamiento de cohetes, concluyendo con la muerte de 17 palestinos

4 de mayo. Olmer asume el cargo de Primer Ministro de un gobierno de colación de su partido, Kadima, el Partido Laborista, el ultraortodoxo Shas y el partido de los Jubilados (Gil).

24 de mayo. En su discurso en una sesión conjunta del Congreso de EEUU dijo que su gobierno procedería a un plan de separación unilateral si no podía llegar a un acuerdo con los árabes.

9 de junio. Una nueva ofensiva militar israelí por tierra, mar y aire sobre la costa de Gaza causa la muerte de 15 palestinos, en su mayoría niños, y más de 40 heridos.

25 de junio. Durante el ataque a un puesto militar israelí cerca de Gaza, llevado a cabo por un grupo armado palestino, murieron dos soldados israelíes, siendo secuestrado un tercero, Gilat Shalit. La respuesta del gobierno israelí fue la de dar un ultimátum de 48 para liberar al soldado detenido, a la vez que inició la movilización de sus tropas.

28 de junio. El ejército israelí lanzó una ofensiva militar sobre la Franja de Gaza, consiguiendo que sus tropas penetraran con el apoyo de vehículos blindados y el bombardeo de la aviación sobre lugares estratégicos, destruyendo tres puentes, la única central eléctrica y oficinas de la Autoridad Palestina. En un mes murieron 165 civiles palestinos.

29 de junio. El ejército israelí detuvo a 10 ministros y a 20 diputados de Hamas.

12 de julio. Paralelamente a la operación Lluvia de Verano el ejército israelí inició otra ofensiva contra las posiciones de Hezbolá en Líbano, en lo que se ha denominado Segunda Guerra del Líbano. El origen de la ofensiva ha sido la detención de dos soldados israelíes en la frontera de los dos países. Durante 33 días los ataques fueron realizados por aire y tierra, dañando y destruyendo los escondites y la infraestructura del Hezbola. En las últimas 48 horas de la guerra, Peretz presionó con una masiva operación terrestre, con tropas trasladadas en helicópteros para apoderarse con éxito del terreno comprendido entre la frontera libanesa y el río Litani.

26 de julio. Inicio de la operación “Columnas de Sansón”, destinada a desmantelar depósitos de cohetes, causando al menos 22 muertos.

18 septiembre. Primera reunión de la comisión Winograd, formada por el gobierno israelí, y presidida por el juez emérito que le da nombre, con el fin de investigar la responsabilidad del gobierno en la operación militar lanzada sobre Líbano en julio.

17 de octubre. Nueva operación militar sobre Gaza, esta vez la de mayor envergadura desde que en agosto de 2005 evacuara este territorio. El saldo fue de nueve palestinos muertos.

1 de noviembre. Se inicia la operación “Nubes de otoño”, que en una semana causa más de 60 muertos palestinos. Su objetivo era impedir el lanzamiento de cohetes. Horas después de que el Ejército israelí anunciara el fin de la operación, al menos 18 palestinos, la mayoría mujeres y niños, murieron en un bombardeo sobre la localidad de Beit Hanún.

2. Algunas valoraciones

Dos analistas chinos, Liu Liwei y Zhu Jianhui, escribieron en el mismo día en que se inició la operación “Lluvia de verano” lo siguiente:

“Poco después de su investidura Olmert se esforzaba en diplomacia por vender su "plan unilateral" a la comunidad internacional con el objetivo de separarse aún más de los palestinos y garantizar así la seguridad del territorio israelí. Sin embargo, no logró el resultado esperado, y aún recibe críticas por ello”.

El periódico El País publicó un artículo del analista internacional Andrés Ortega a los pocos días de iniciada la operación:

“Una de las razones de la retirada unilateral de Gaza (y de la planteada por Olmert para una parte de Cisjordania) era hacer ver que estaba frente a una apariencia de Estado que se podía atacar desde fuera. No ha sido así, e Israel ha tenido que volver a Gaza, lanzando además un aviso a Damasco que no parece dirigido sólo contra Siria, sino contra todo el mundo árabe para que no se meta en esto. Éste no es un conflicto que pueda aislarse. Las imágenes de los destrozos de la Lluvia de Verano han vuelto e recorrer el mundo árabe y musulmán, sembrando más odio.

La operación recuerda a la forma en que Israel invadió el sur de Líbano en 1982, sembrando también la destrucción, y de donde tuvo que retirarse el 2000 presionado por una opinión pública que no aguantó las muertes en vano de sus jóvenes. Esta vez, ante Gaza, Olmert y su Gobierno se han visto obligados a intervenir, lo que ha puesto al Ejecutivo en manos del Ejército, algo que no pasaba hace tiempo. La política israelí puede radicalizarse y esfumarse el sueño de gobernar Israel desde un nuevo centro”.

Según un informe de Médicos sin Fronteras del 25 de julio la situación de la población palestina de Gaza, que ya era dramática, ha empeorado tras los ataques:

“En Gaza entre el 28 de junio, cuando empezó la operación Lluvia de Verano, y el 18 de julio de 2006, 101 palestinos han perdido la vida (entre ellos 18 niños, 9 mujeres y 3 personas discapacitadas). Cerca de la mitad eran civiles. El número de heridos a raíz de las incursiones y ataques se estima en más de 300.

Las infraestructuras civiles puentes, ministerios, así como la central eléctrica que alimentaba toda la Franja de Gaza han sido destruidas. La apertura del punto de tránsito de mercancías de Karni continúa siendo aleatoria y todos los cruces están parcial o completamente cerrados, lo que significa que Gaza se encuentra en una situación de embargo casi total”.

Según diversas fuentes, la operación israelí contemplaba varios objetivos: neutralizar el lanzamiento de cohetes Al Qasan sobre poblaciones israelíes, que se han estimado en unos 1300 desde el inicio de la segunda Intimada en 2000; destruir los túneles entre Gaza y Egipto utilizados para el suministro de armas y el paso de personas; y rescatar al soldado Guilad Shalit. El número de víctimas palestinas se ha cuantificado en 405 personas muertas, 243 de las cuales eran civiles, incluyendo mujeres, niños y niñas. Las víctimas israelíes han sido 5 soldados y 6 civiles muertos, y alrededor de 40 heridos.

Un Informe de la asociación israelí Bselem aportó datos sobre la situación de los territorios ocupados por Israel:

“en 2006 se registró un retroceso generalizado de los derechos humanos con la muerte de 643 palestinos (entre ellos, 141 menores), de los cuales 222 no tomaban parte en las hostilidades en el momento en que fueron asesinados. La cifra de israelíes muertos en este periodo fue de 17 civiles y 6 militares. La mayor parte de estas personas murió durante la operación “Lluvia de verano”, desencadenada contra Gaza como represalia al lanzamiento de misiles artesanales al territorio israelí” (Álvarez e Izquierdo, 2007: 72).

El periodista y escritor norteamericano Hernan Zin vivió de cerca lo ocurrido, fruto de lo cual fue el libro Llueve sobre Gaza. Vida y muerte en tierra sitiada, publicado en 2007. Según contó durante su visita a España ese mismo año (El Mundo, 7-06-2007) calificó lo sucedido como un auténtico “castigo colectivo”, en el que el ejército israelí “empujó a la población de esta paupérrima porción de tierra al hambre y la desesperación”. Siguiendo con sus declaraciones, la ofensiva israelí ha conllevado el bloqueo de alimentos, combustibles o medicinas, para lo que se prohibió la entrada y salida de personas de la Franja o la salida de los pescadores; también se destruyeron granjas y cultivos; la destrucción de la central eléctrica dejó a un 40% de la población sin luz; y unas 700.000 personas han padecido esta situación. Así mismo, Zin se refirió a una deuda moral con los niños que vio morir, con los hambrientos y el sufrimiento del pueblo palestino, denunciando los hechos de violación del derecho internacional: “algún día Ehud Olmert responderá ante la justicia internacional a las preguntas de ¿por qué cortó usted la luz y el agua?, o ¿por qué se pasó los derechos humanos por donde le dio la gana?”.

Los profesores Ignacio Álvarez-Ossorio y Ferrán Izquierdo en su libro ¿Por qué ha fracasado la paz? Claves para entender el conflicto palestino-israelí, referido al conjunto del conflicto palestino-israelí, se refieren al antes, durante y después de lo ocurrido durante la operación Lluvia del Desierto.

En primer lugar explican cuáles eran los objetivos de la política del sector de la derecha israelí encabezado por Ariel Sharon:

“El gobierno israelí, primero con Ariel Sharon a la cabeza y a partir de 2006, con su delfín Ehud Olmert, quiere mantener la ocupación de toda Palestina y colonizar el máximo territorio posible dentro de la lógica del “paso a paso” que gradualmente ha modificado la fisonomía palestina en las últimas décadas. Para ello se debe quebrar totalmente la capacidad de resistencia palestina, y es el muro un arma brutal para conseguirlo. El muro, al igual que las otras políticas represivas y de castigo, como los asesinatos selectivos, las confiscaciones de tierra, los toques de queda, los check point, los derribos de casas, los cortes de agua o de electricidad, o el estrangulamiento económico, busca debilitar a población palestina y colocarla en la más absoluta provisionalidad” (Álvarez e Izquierdo, 2007: 29).

En medio de la gravedad de la enfermedad de Ariel Sharon se produjo un reagrupamiento político en algunos sectores de las élites de los partidos del Likud y el Laborista, que acabó dando lugar a la formación de Kadima, un partido que asumió los objetivos políticos de Ariel Sharon y sus partidarios:

“Basándose en la supuesta ausencia de un interlocutor palestino válido (ni Al Fath ni tampoco Hamás), el gobierno israelí estaría obligado, según esta lectura, a adoptar una serie de pasos unilaterales para fijar una nuevas fronteras “permanentes” (que no “definitivas”). De hecho la lista de Kadima no sólo englobaba a importantes figuras del Likud –Ehud Olmert y Saúl Mofaz, entre otros-, sino también del laborismo –como Simón Peres”. (Álvarez e Izquierdo, 2007: 70).

Los resultados de las elecciones de marzo de 2006 no dieron un ganador claro. Aunque Kadima resultó el partido más votado, acabó dando lugar un gobierno de coalición que conllevaba la asunción directa de su política por la mayor parte de la cámara:

“Kadima consiguió imponerse al alcanzar 29 de los 120 escaños; sin embargo, Olmert necesitaba apoyos parlamentarios para sacar adelante su programa: el denominado Plan de Convergencia que preveía una gradual “desconexión” de Cisjordania (similar a la registrada en Gaza) que no respetaba la Línea Verde (lo que implicará la anexión de una parte sustancial de los Territorios Ocupados). Esta circunstancia explica la formación de una coalición tan extensa como heterogénea, en la que es clave el respaldo de tres formaciones: el Partido Laborista (con sus 19 escaños), el ultraortodoxo sefardí Shas (12 escaños) y el Partido de los Pensionistas (7 escaños). Entre los cuatro sumaban 67 escaños, mayoría suficiente para garantizar un mínimo margen de maniobra y estabilidad al ejecutivo”. (Álvarez e Izquierdo, 2007: 70-71).

Ignacio Álvarez-Ossorio y Ferrán Izquierdo acaban haciendo una valoración de la operación “Lluvia de verano”, en la que ponen en relación la simultaneidad de las acciones militares del ejército israelí contra Gaza y Líbano y no descartan las disensiones en las élites político-militares:

“El hecho de que las Fuerzas de Defensa Israelíes no lograran liberar a lo soldados secuestrado ni en Gaza ni tampoco en el Líbano desató una tormenta política de enormes dimensiones, que llevó a la dimisión, por primera vez en la Historia, del jefe de estado israelí Dan Halutz. No debe infravalorarse el hecho de que, en una sociedad militarizada como la israelí, los puestos de mayor peso del Ejecutivo recaigan en dos civiles que no cuentan prácticamente con experiencia militar (…). Quizás lo más importante de todo era que el denominado Plan de Convergencia, que inicialmente preveía el desmantelamiento de decenas de asentamientos, ya no era una prioridad para el gobierno israelí” (Álvarez e Izquierdo, 2007: 74-75).

El Informe Preliminar de la Comisión Winograd, publicado en marzo de 2007, es elocuente sobre los errores cometidos por el gobierno israelí en la operación sobre Siria:

“Hallamos al Primer Ministro responsable, tanto ministerial como personalmente, de los errores en las decisiones adoptadas y de los errores en el proceso de su adopción. El Primer Ministro adoptó su postura sin que se le haya presentado un programa detallado y sin haber exigido que éste le sea presentado (...) Un gobernante que saca a su ejército a una amplia acción militar, tiene obligaciones para con el Estado, para con los soldados del Tzahal que arriesgan sus vidas y para los civiles, tanto de Israel como del Líbano (...) Hemos visto que las rápidas decisiones de salir a la guerra adoptadas por el gobierno presidido por Olmert no han cumplido con las condiciones expuestas más arriba. En este sentido, el Premier ha fracasado como gobernante que debe liderar a su país en una acción militar iniciada con juicio y responsabilidad” (Salomocich, 2007).

El semanario “judío e israelí”, como dice su subtítulo, Noti Israel informó sobre la repercusión de la manifestación celebrada el 3 de mayo de 2007 contra el gobierno de coalición presidido por Olmert, después de haberse conocido el contenido del Informe Preliminar de la Comisión Winograd:

“Unas 200.000 personas –según datos ofrecidos por la televisión pública– se concentraron, el pasado jueves, en la plaza Rabín de Tel-Aviv para pedir la dimisión del primer ministro israelí, Ehud Olmert, a raíz de un informe oficial en el que se le responsabiliza directamente de los errores estratégicos cometidos en la guerra del pasado verano.

Tanto grupos de izquierda como de derecha, así como organizaciones de la sociedad civil y combatientes en la reserva, participan en esta protesta, en la que, por decisión de los organizadores, no tomará la palabra ningún político” (Noti Israel, 2007).

3. Una reflexión final

En los dos apartados anteriores he intentado, por un lado, ordenar cronológicamente la sucesión de acontecimientos que se dieron a lo largo de 2006; y por otro, ofrecer diversas opiniones y valoraciones que puedan servir para poder comprender mejor la dimensión del acontecimiento analizado y el contexto en el que se dio.

El conflicto palestino-israelí viene de largo. Tiene sus orígenes a finales del siglo XIX, cuando surgió el movimiento sionista, que defendía, y empezó a aplicar, la creación del llamado Hogar Judío, y que tuvo como punto culminante la Resolución 181 de la ONU de 1947 en que estableció la partición de Palestina. La sucesión de conflictos armados y la progresiva ocupación de los territorios palestinos por parte de Israel han hecho que la situación actual difiera mucho de la que existía a mediados del siglo XX, aun cuando el problema de fondo sea el mismo.

En la actualidad la posición de la población palestina es muy débil, sin apenas capacidad de iniciativa política y militar, que no sea un reconocimiento internacional poco efectivo y una resistencia armada, también poco efectiva, que se ha teñido de un barniz político de hegemonía islamista.

La posición de Israel, por el contrario, es de un dominio abrumador, muy favorecida por el apoyo directo de los EEUU y el tácito de los países europeos. Pese a las continuas condenas de la ONU, distintos organismos de derechos humanos y en ocasiones de los gobiernos europeos, el estado de Israel no ha dejado de aplicar una política que es calificada en muchos medios de genocida y en la que muy pocos niegan que se estén violando de una forma permanente los derechos humanos.

Para Álvarez e Izquierdo la clave de la resolución del conflicto se encuentra en la voluntad de las élites israelíes, que en la actualidad se han enfrascado en una dinámica de violencia cuyas consecuencias se pueden volver contra la propia población israelí. Siguiendo esta aseveración, lo ocurrido durante la operación “Lluvia del verano” ha puesto de manifiesto la contradicción en que estas élites viven: una solución pacífica del conflicto podría dar lugar a una consolidación económica de la burguesía israelí, pero la creciente militarización de la sociedad israelí sigue llevando a una dinámica de violencia.

Quizás así se explique lo ocurrido durante el verano de 2006, en que el gobierno israelí llevó a cabo dos operaciones en Gaza y Líbano, prácticamente simultáneas, que acabaron fracasando. La valoración que en las altas instancias del estado israelí se hizo sobre lo ocurrido tiene que ver con las rivalidades internas que existen en su seno. El intento de recomponer el mapa político de Israel con la creación de Kadima, de corte más “centrista” (aunando buena parte del Liku y algunos sectores del laborismo), a costa de los dos partidos hasta entonces principales, el Likud y el Laborista, no estuvo exento de contradicciones. Las críticas de lo que se consideró como un fracaso militar, las operaciones contra Gaza y Líbano, contenían muchas motivaciones. En la manifestación contra el gobierno de mayo de 2007 confluyeron pacifistas y la minoritaria izquierda con la derecha del Likud y los sectores del laborismo contrarios a Peretz.

Lo que no fracasó en el verano de 2006 fue la política tradicional de los gobiernos israelíes contra los territorios palestinos: más ocupaciones militares, más colonias judías, más ataques contra la población miseria, más miseria… Al igual que ocurrió a principios de 2007, cuando las tropas israelíes tuvieron que salir del Líbano sin conseguir derrotar a las milicias libanesas propalestinas, el estado de Israel sigue marcando las pautas, los ritmos y los tiempos.


Documentación de referencia

ÁLVAREZ-OSSORIO, Ignacio e IZQUIERDO, Ferrán (2007). ¿Por qué ha fracasado la paz? Claves para entender el conflicto palestino-israelí. Madrid, Catarata.
ÁLVAREZ-OSORIO, Ignacio (2007). El gobierno de Hamas: crónica de un fracaso anunciado, en Hesperia, culturas del mediterráneo, n. 6, http://rua.ua.es/dspace/ bitstream/10045/ 9034/1/HESPERIA%20Hamas.pdf febrero, pp. 71-86 (consultado el 23-05-2010).
AUTORÍA COMPARTIDA (2002). Israel/Palestina. Claves históricas de un conflicto centenario. Barcelona, Mundo Revistas.
Crónica MdM afirma que la Franja de Gaza vive una 'depresión colectiva' fomentada voluntariamente por Israel, en www.lukor.com, 28 de junio de 2006 (consultado el 23-05-2010).
Discurso del Primer Ministro en ejercicio Ehud Olmert en la VIª Conferencia de Herzliya, 24 de enero de 2006, en http://buenosaires.mfa.gov.il/mfm/Data/90288. pdf (consultado el 23-05-2010).
HALPIN, David (2006). Saad y las lluvias de verano, en WebIslam. Comunidad virtual, 17 de diciembre, www.webislam.com (consultado el 23-05-2010).
JIMÉNEZ, Jazmina (2007). La lluvia de críticas del último libro de Hernán Zin 'empapa' al Gobierno de Israel, en El Mundo, 7 de junio, www.elmundo.com.
Las operaciones de Israel en la Franja de Gaza. La última gran ofensiva fue en noviembre de 2006, con 60 palestinos muertos, en El Diario Montañés, http://www.eldiariomontanes.es, 27 de diciembre de 2008 (consultado el 23-05-2010).
LIU LIWEI y ZHU JIANHUI (2006). "Lluvia de verano" enfría relaciones palestino-israelíes, en Patrimonio Cultural y Natural de China, 29 de junio, http://www. spanish.xinhuanet.com/ spanish/2006-06/29/content_275457.htm (consultado el 23-05-2010).
MARTÍNEZ, P. (pról.) (1998). Al nakba (El desastre). El desalojo sionista de Palestina en 1948. Comité de Solidaridad con la Causa Árabe, Madrid.
MAOZ, Daniel (2007). Israel, inestabilidad política, disuasión y amenazas futuras después del Informe Winograd, en Horizonte para una convivencia en Medio Oriente, n. 24, julio, http://www.revistahorizonte.org/pdf/horizonte_24.pdf, pp. 25-27 (consultado el 23-05-2010).
ORTEGA, Andrés (2006). Devastadora lluvia de verano, en El País, 4 de julio, www.elpais.es.
PAPPÉ, I. (2008). La limpieza étnica de Palestina. Barcelona, Crítica.
SALAMOVICH, Andrea (2007). ¿Cuántos soportan la verdad y nada más que la verdad? Conclusiones de Comisión Winograd condenan la gestión bélica del Premier Olmert, en La Palabra Israelita, 11 de mayo, http://www.lapalabraisraelita.cl/2007/ mayo_11_07/2_11.pdf (consultado el 23-05-2010).
El adelanto del informe Winograd sacude el mundo político de Israel, en Noti Israel, Semanario de actualidad judía e israelí, http://noti.hebreos.net, 7 de mayo de 2007 (consultado el 23-05-2010).

sábado, 3 de julio de 2010

Hacia los pueblos alzo nuestro vino

En enero de 1973 Pablo Neruda publicó un pequeño libro de poemas titulado Incitación al nixonicidio y alabanza de la revolución chilena. En él hace un repaso de los avatares del Chile gobernado por la Unidad Popular y presidido por Salvador Allende, donde las conquistas políticas y sociales se ven oscurecidas por el sombra del imperio y sus cómplices, la reacción chilena a la que el poeta llama los momios. Es un libro de coyuntura, pero profundamente cargado de realismo. Alterna un lenguaje entre la dureza y el sarcasmo, que dirige contra los verdugos, y la ternura, que dedica a su gente.    

En el poema "A verso limpio" nos descubre la munición que quiere utilizar para hacer efectiva su incitación. Nada de balas, de bombas y de sangre. Sólo la poesía, como munición limpia, pero cargada de gran significado:

Horademos a Nixon, el furioso,
a verso limpio y corazón certero.

Así pues, decidí que falleciera
Nixon, con un disparo justiciero:
puse tercetos en mi cartuchera.

Y por los tribunales venideros,
abriendo puertas, cruzando fronteras,
recluté hombres callados y severos,

caídos en sangrientas primaveras.

Por aquel entonces EEUU estaba en el momento culminante de la guerra contra Vietnam y con ella la destrucción de vidas, infraestructuras y cosechas. El napalm se había convertido en la llama de un infierno construido para inocentes, como lo fue la niña Kim Phuc que la cámara fotográfica inmortalizó huyendo despavorida. Neruda se refiere en "Me despido de otros temas" a las razones que le impulsan a juzgar, condenar y matar a Nixon con "tercetos" y "verso a verso":

Se trata aquí de ser o de no ser:
si dejamos vivir al delincuente
los pueblos seguirán su padecer

y el crimen seguirá de Presidente
robando a Chile el cobre en las Aduanas,
destripando en Vietnam los inocentes.

No estaba errado el poeta. En "Victoria" desgrana lo que empezó a padecer su pueblo y su gobierno tras la victoria electoral de 1970, algo que no admitieron ni perdonaron quienes habían mandado durante siglos en Chile:

Honor a la victoria apetecida,
honor al pueblo que llegó a la hora
a establecer su derecho a la vida!

Pero el ratón acostumbrado al queso,
Nixon, entristecido de perder,
se despidió de Eduardo con un beso.

Cambió de embajador, cambió de espías
y decidió cercarnos con alambre:
no nos vendieron más mercaderías

para que Chile se muriera de hambre.

Cuando la Braden les movió la cola
los momios ayudaron la tarea

gritando «Libertad y cacerolas»,
mientras que los parrones victimarios
pintaban de bondad sus caras feas

y disfrazándose de proletarios
decretaban la huelga de señores
recibiendo de Nixon los dineros:

treinta monedas para los traidores.

Neruda y su gente sabían, por intuición, por constatación de hechos y, sobre todo, por lo que iban averiguando, lo que el imperio y los momios estaban tramando. Hoy sabemos muchas cosas más. Las cintas y los papeles que se están desclasificando son más pruebas de la ignominia y la traición. No son todas, faltan muchas, pero sirven para ir constatando que lo ocurrido fue una obra planificada y finalmente ejecutada. "Le recomiendo oponernos a Allende con toda nuestra fuerza y hacer todo lo posible para impedir que se consolide en el poder, teniendo cuidado de que aparentemos estar reaccionando a sus movimientos", escribió Kissinger el 5 de noviembre de 1970 en un informe dirigido a Nixon, dos días antes de la sesión del Congreso que debía elegir al nuevo presidente. Allende, después de haber sido el candidato más votado en las elecciones de septiembre, fue el elegido el 7 de noviembre gracias al apoyo prestado por el ala izquierdista de la Democracia Cristiana que encabezaba Radomiro Tomic. Sin embargo, el embajador Edward Korry, por las palabras de Nixon, no supo cumplir con su deber de servir al imperio: "el hijo puta falló", le dijo un año y medio después a su jefe de prensa.

En los versos Neruda se refiere a la Braden, la compañía que había explotado el cobre chileno hasta que el gobierno de la Unidad Popular dijo basta. También lo hace al cambio de embajador, porque "el hijo puta falló". No faltan las huelgas patronales y las manifestaciones con cacerolas de las damas de la burguesía para desgastar al gobierno, usurpando así las formas, que no el alma, del arma más preciada de la clase obrera. Y detrás de todo estaba la CIA, la ITT, los militares golpistas dirigidos por Roberto Viaux, los grupos fascistas como Patria y Libertad, los fantasmagóricos grupos de ultraizquierda... toda una amalgama de grupos y gentes que Neruda retrató en "Reviven los gusanos":

Luego llegó la dura condición
y los gusanos en su rebelión
en el estiércol de la oposición

rodearon a sus turbios candidatos
de mentidores y de mentecatos,
de lenguaraces y de asesinatos,

descubriendo una táctica «imprevista»:
«En Chile hay un peligro comunista! ».

E intercambiando besos espantosos
momiocristianos y momios furiosos:

con la publicidad y la pistola,
contra Allende y el pueblo congregado,

llevan la sedición ola por ola
momios tibios y momios congelados.

La figura del militar honrado cobra vida en el general Schneider, el jefe de las fuerzas armadas que en octubre de 1970 fue, primero, víctima de un intento de secuestro, y, finalmente, asesinado. Fue el militar que en mayo ya dejó las cosas claras ante el temor que aumentaba por una previsible victoria de Allende: "El ejército es garantía de una elección normal, de que asuma la presidencia de la República quien sea elegido por el pueblo, en mayoría absoluta, o por el Congreso Pleno, en caso de que ninguno de los candidatos obtenga más del 50 por ciento de los votos". El 22 de octubre Schneider cayó en la emboscada que se trazó dentro de la trama urdida contra la victoria popular. Para él salen muchos versos y dos poemas. Uno, "El gran silencio":

Es tarde ya. Se han ido los malvados.
Schneider, desangrado y malherido,
ha muerto, el crimen está consumado.

Un gran silencio cubre nuestras vidas:
El estupor de un pueblo deshonrado,
el clamor de la Patria estremecida.

Cien hombres contra un solo soldado:
fueron cien los cobardes forajidos
contra mi general asesinado,

El espionaje norteamericano
ordenó a un renegado y sus hampones.
Y Caín otra vez mató a su hermano.

Sangre, dolor, coronas y crespones!

En el alma de Chile sepultado,
despedido por nuestros corazones,
quedó mi general asesinado.

No dudó Neruda en señalar a los culpables. Sin escrúpulos el propio Nixon le había dicho por entonces a Kissinger que "Todo vale en Chile. Golpeen sus traseros, ¿ok?". Kissinger lo reconoció meses después del asesinato de Schneider cuando departía con el presidente de EEUU acerca de otra acción: "Cuando trataron [la  CIA] de asesinar a alguien tomó tres intentos y después de eso vivió tres semanas". No fueron tres las semanas de agonía del general, fueron tres días. Pero el resultado fue el mismo, como lo dice Neruda en el comienzo del segundo de esos poemas, "Mi general, adiós":

Desde entonces tu sangre ha separado
dos zonas hasta ahora divididas:
el rencor que amenaza por un lado

y el pueblo que acompaña tus heridas.

Y hasta ahora tu estirpe de soldado
cerca de Allende, claro presidente,

defiende al pueblo y a su nuevo Estado

(como si aún tu mano militante,
aún después de ser martirizado,
cumpliera su deber de comandante).

Adiós, mi general asesinado!

Vivirá tu recuerdo de diamante
en lo más alto de la cordillera.

La Patria va contigo en cada instante
por el camino de la primavera.

En esos momentos de incertidumbre de una revolución pacífica, pero asediada, el poema "Aquí me quedo" refleja mejor como nadie los anhelos y los temores que, en boca de Neruda, lo son de su pueblo. Un poema que acabó musicado por Víctor Jara, otra que hubo de ser una más de las futuras víctimas:

Yo no quiero la Patria dividida
ni por siete cuchillos desangrada:
quiero la luz de Chile enarbolada
sobre la nueva casa construida:

cabemos todos en la tierra mía.

Y que los que se creen prisioneros
se vayan lejos con su melodía:
siempre los ricos fueron extranjeros.

Que se vayan a Miami con sus tías!

Yo me quedo a cantar con los obreros
en esta nueva historia y geografía.

Ni fue  Chile una tragedia ni hemos de resignarnos al destino ciego que nos dicen que está marcado. Ni fueron los dioses de los que hablaban los griegos ni se hizo en nombre de los dioses que nos nombran los sumos sacerdotes de lo que llaman libertad. Llevamos décadas oyendo las mismas palabras y viendo los mismos gestos en las homilías de los parlamentos, las cumbres internacionales y las televisiones.

Nada de lo que dicen públicamente tiene que ver con lo que ocultan en las bambalinas y las cloacas:
“No hay nada más que derechos humanos. El Departamento de Estado está compuesto por personas que tienen vocación para el celibato. (…) Vinieron a trabajar al Departamento de Estado porque no había suficientes iglesias para ellos”. Eso fue lo que dijo, de lo que se quejaba, en 1975 Kissinger cuando se reunió con el ministro de Exteriores de Chile acerca de los documentos que le habían presentado sus funcionarios. Pura fachada, pura apariencia.

Para esta gente la libertad, la democracia y los derechos humanos son sólo la excusa. No existe más que un dios y es el dinero, que es su dinero. "La elección de Allende representa para nosotros uno de los desafíos más serios jamás afrontados en este hemisferio", dijo Nixon por entonces.

Temían de Chile lo mismo que de Cuba (Pienso también en Cuba venerada, / la que alzó su cabeza independiente), como hoy temen de Venezuela y Bolivia...
Lo mismo que de otros países, condenados a la guerra o amenazados por ella, que sufren los designios de los poderes que controlan el mundo.

Y es que no soportan que se puedan cumplir los versos del poeta:

Hacia los pueblos alzo nuestro vino
con la copa a la altura del destino.


(Publicado en www.rebelion.org el 17 de septiembre de 2010 con el subtítulo "Neruda, el nixonicidio y la revolución chilena").

viernes, 2 de julio de 2010

Helos ahí

"Llegan a Jerusalén. Y, entrando en el Templo, comenzó a expulsar a los que vendían y a los que compraban en el Templo, y derribó las mesas de los cambistas y los puestos de los que vendían palomas. Y no permitía que nadie transportase cosas por el Templo, y les enseñaba diciendo: ¿No está escrito que mi casa será llamada casa de oración para todas las gentes? Vosotros, en cambio, la habéis convertido en una cueva de ladrones" (Marcos).

Hoy el Papa Benedicto XVI ha recibido a una nutrida representación del empresariado español: Emilio Botín (Grupo Santander), Antonio Vázquez (Iberia), Baldomero Falcones (FCC), Juan Miguel Villar-Mir (OHL), César Alierta (Telefónica), Gerardo Díaz Ferrán (CEOE), Borja Prado (Endesa), Ángel Ron (Banco Popular), Arturo Fernández (Grupo Arturo), David Álvarez Díez (Grupo Eulen), Francisco Pérez González (Grupo Prisa), Catalina Luca de Tena (Diario ABC), Santiago Ybarra (Vocento), Fernando Giménez Barriocanal (COPE) y Antonio Fernández-Galiano (Unidad Editorial). Pertenecen a la Fundación Madrid Vivo, que tienen al cardenal Rouco Varela como presidente de honor y prepara el patrocinio de la Jornada Mundial de la Juventud, prevista en Madrid para 2011.

Cualquier parecido entre el Evangelio y lo que le sigue, es fruto de la casualidad. Amén.

Post scriptum

He estado buscando fotos para ilustrar el comentario. Sólo en Insurgente aparece la foto tal cual la he colocado, sin que se diga la procedencia. En 20 minutos aparece la misma foto, pero recortada, sin que se pueda ver el marco donde se hizo. En el buscador google, dentro de la pestaña de imágenes, sólo se ven fotos del empresariado junto a Rouco, de pie y con el logo "Madrid Vivo". ¿Por qué?


miércoles, 30 de junio de 2010

Tertuliar

De unos años acá los tertulianos y las tertulianas abundan en las cadenas de televisión y radio. Su oficio resulta rentable, pues reciben suculentos emolumentos. Quizás por ello habría que hablar más de beneficio que de oficio. Como quería informarme un poco del dinero que se embolsan, hoy he localizado un artículo en un periódico digital (http://www.prnoticias.com/) que ha publicado lo que sigue: "En las grandes emisoras una colaboración en un programa -que se cobra como autónomo- puede rondar los 200 a 250 euros por cada aparición. Se facturan individualmente por lo que a menos apariciones, menos dinero". Eso en la radio, donde parecen los parientes pobres, pues en la tele ganan bastante más. Cuando tertulian sientan cátedra, aunque no tengan ni idea sobre el tema, y además nos los presentan como la esencia de la libertad de opinión, aunque digan lo mismo o, a lo sumo, hagan variaciones sobre el mismo tema. 

Pues bien, estos días no han parado de lanzarse contra los trabajadores y las trabajadoras del metro de Madrid por estar en huelga. Huelguistas que, haciendo uso de su derecho, están además sufriendo una presión de su patrón, el gobierno de la Comunidad de Madrid, que ha puesto unos servicios mínimos del 50%. Pura desfachatez la de la presidenta y la de la gente dedicada al beneficio, que diga oficio, de hablar por hablar. O tertuliar. ¡Qué más da! 
   

lunes, 28 de junio de 2010

Una cosa curiosa

He dudado en hacerlo, aunque al final me he decidido a sacarlo. Hace unas semanas, rastreando por la red en busca de información, localicé Aprender a enseñar. Revista docente, en cuyo número 32, de agosto de 2009, aparecen dos artículos de Clara Gavira Maestre: “El anarcofeminismo en España" y "Anarcofeminismo. Ideología e historia" (http://www.docentess.com/). Utiliza como referencia base mi libro Anarcofeminismo en España e incluso saca una fotografía de la portada. Se trata de una revista relacionada con una academia "onlain" que prepara para las oposiciones de magisterio y educación secundaria, lo que hace que la cosa sea aún más curiosa.

sábado, 26 de junio de 2010

Ahora, un cura rojo: José Mª Díez-Alegría

Ha muerto José Mª Díez-Alegría. Perteneciente a una familia de la burguesía asturiana y hermano de dos generales de la élite franquista, siendo el mismo un intelectual de la propia Iglesia, incrustado en la Universidad Gregoriana del Vaticano, decidió romper con sus orígenes y su trayectoria para hacer consecuente su vida con sus creencias. Fue de los primeros curas que lo dejó todo y se fue a vivir con quienes su Iglesia había abandonado.

Su libro Yo creo en la esperanza, que leí a retazos en casa durante mi adolescencia, fue motivo de su ruptura institucional con los jesuitas. El padre Arrupe, su General, amigo, el hombre que hizo de esa orden un espacio más abierto al mundo, no pudo impedir que Díez-Alegría decidiese publicar el libro en 1972. La razón de estado no fue capaz de convencer a un teólogo que a partir de entonces decidió acompañar a José Mª Llanos, otro jesuita, que había sido confesor de Franco y que desde 1955 había decidido irse a vivir al Pozo del Tío Raimundo. Al barrio de chabolas madrileño que en la España de los años sesenta y setenta fue uno de los símbolos de la injusticia social y también una de las manifestaciones más claras de las cloacas sociales que el régimen franquista había creado en los cinturones de las grandes ciudades en pleno desarrollismo del turismo y la pandereta.

Fue uno de los teólogos que supieron ver la compatibilidad de sus creencias con la necesidad de un mundo igualitario, lo que le puso en contacto con la militancia y los autores malditos del marxismo y demás ralea. Al fin y al cabo esta gente no era tan demonio ni tan "extrínsecamente mala", como rezaba uno de los libros de texto de mi infancia. Otros jesuitas lo hicieron también, como Ellacuría, que bien caro lo pagó, y Sobrino, que sigue en la brecha. Hasta su muerte Díez-Alegría ha seguido reafirmando su consecuencia, incluido su Yo todavía creo en la esperanza.

sábado, 19 de junio de 2010

Ha muerto José Saramago

Supe de él cuando escribió El evangelio según Jesucristo. Allá por 1991. Me hice con el libro, pero no pude con su estilo. Hubieron de pasar trece años para que empezara con La flor más grande del mundo. Un relato infantil, que aproveché para que lo leyera mi hija y pudiera iniciarme. Al año siguiente acabé Ensayo sobre la lucidez. Quizás me atrajo su contenido, esa rebeldía política contra lo establecido, aunque detecté esa lúcida mirada pesimista que tiene del presente. Lo que vino después fue una sucesión de obras suyas que parecía no acabar. Pude, por fin, familiarizarme con su forma de narrar y construir la sintaxis. Dejó de ser un problema para mí cuando conseguí la inmersión lingüística que necesitaba: El cuento de la isla desaparecida, El evangelio según Jesucristo, Levantado del suelo, Memorial del convento, Ensayo sobre la ceguera, La caverna, Las pequeñas memorias, La balsa de piedra, Todos los nombres, Historia del cerco de Lisboa, Las intermitencias de la muerte y El viaje del elefante. Según repasaba mis anotaciones, El año de la muerte de Ricardo Reis se ha quedado rezagado sin quererlo. No importa, lo leeré, como lo haré, cuando me haga con él, con Caín y lo que haya quedado sin leer.

Ha muerto Saramago, aquel que recibió el Premio Nobel en 1998, que fue militante del partido comunista portugués, que se fue de su país cuando el gobierno se unió a la condena del Vaticano de El evangelio según Jesucristo, que defendió la ibericidad, que alzó la voz permanente contra las injusticias,  que nombró al imperio para condenarlo, que nos recordó que el poder actual emana de las grandes empresas...     

También el mismo que criticó a Cuba cuando las últimas condenas a muerte de 2003 ("hasta aquí he llegado"), aunque después se reconciliara ("amigo de Cuba en cualquier circunstancia"). Y el mismo que apoyó a Zapatero en las elecciones de hace dos años. Si lo primero me pareció un acto de honradez, lo segundo lo fue de pérdida de lucidez. Si en lo primero se mostró rotundo ante la decepción de lo ocurrido (Galeano se quedó con un "Cuba duele"), en lo segundo se abrió hacia el peligroso posibilismo de lo menos malo. Si con Cuba fue implacable, ante Zapatero mostró debilidad. 

Dos pasajes de Memorial del convento pueden resumir su obra y pensamiento. Uno, cuando muere Bartolomeu Lourenço de Gusmao, el cura inventor de una máquina voladora: "Y la máquina, Allí sigue, qué haremos con ella, Cuidadla, cuidadla, puede que vuelva a volar un día". Otro, en las últimas líneas del libro, cuando Baltasar Sietesoles es quemado en la hoguera: "Entonces Blimunda dijo, Ven. Se desprendió la voluntad de Baltasar Sietesoles, pero no subió hacia las estrellas, si a la tierra pertenecía y a Blimunda".

martes, 15 de junio de 2010

Para septiembre

Hace ocho años, también del mes de junio, escribía para el número 64 del boletín Debate Ciudadano de Barbate el artículo que reproduzco a continuación. Sólo basta añadir que con esta  huelga general, prevista para el 29 de septiembre, nos ponemos ya en seis desde 1977.   

"Desde 1977, año de las primeras elecciones libres tras 40 años de “sequía”, seis han sido las huelgas generales convocadas en nuestro país. He aquí, brevemente, una cronología de las mismas:

20 de junio de 1985. Fue convocada por CC.OO. y apoyada por sindicatos como USO, ELA, LAB, ING, CNT, CGT, etc., pero no así por UGT. El motivo estuvo relacionado directamente con la reforma del sistema de pensiones que el gobierno del PSOE había aprobado. Felipe González presidía el primer gobierno del PSOE tras su victoria en 1982 y Miguel Boyer dirigía el área económica, aunque estaba a punto de dimitir. Boyer había sido el impulsor de una política económica en la que se mezclaba un duro ajuste económico (control de los salarios, cierres y privatizaciones de empresas públicas, reforma de las pensiones, una mayor liberalización, etc.) con una expansión del gasto público en áreas como la sanidad, la educación o los subsidios de desempleo. Fue llamativo, no obstante, el inicio de las divergencias entre el gobierno y el PSOE, por un lado, y la UGT, liderada entonces por Nicolás Redondo, que dimitió como diputado en desacuerdo por esa reforma.

14 de diciembre de 1988. En esta ocasión fue convocada por CC.OO. y UGT, y apoyada por el resto de sindicatos. El estricto control de los salarios y la falta de medidas que ayudaran a incentivar el empleo de jóvenes fueron valorados muy negativamente por los sindicatos, todo ello dentro de una política económica dirigida ahora por Carlos Solchaga, pero en la línea marcada desde 1982 por Boyer. El país quedó prácticamente paralizado, siendo la huelga general convocada que tuvo mayor éxito.

28 de mayo de 1992. De nuevo los mismos “actores políticos y sindicales” (CC.OO., UGT, gobierno del PSOE, González, Solchaga...). En esta ocasión las razones que esgrimieron los sindicatos fueron los recortes en el desempleo dentro de la política económica de gobiernos anteriores y, sobre todo, de las exigencias que desde el tratado de Maastricht imponía a los países miembros de la Unión Europea.

27 de enero de 1994. Cuarta y última huelga con un gobierno del PSOE. Felipe González estaba en su cuarto mandato, pero en minoría, lo que llevó a pactar con CiU. Ahora Pedro Solbes era el ministro de Economía, que buscó con su política el acercamiento a los criterios de Maastricht. En esta ocasión CC.OO. y UGT se opusieron especialmente a los cambios en la contratación laboral que daban carta blanca a los denominados “contratos-basura”.

20 de junio de 2002. Ocho años después, ahora con el PP en el gobierno, el motivo de las convocantes, CC.OO. y UGT, es oponerse a una nueva reforma del desempleo. José Mª Aznar, el presidente del gobierno del “España va bien”, en su segundo mandato, y Rodrigo Rato, su ministro de Economía, actúan dentro de una lógica iniciada en 1982, intensificada desde que el PP accedió al gobierno en 1996 y en consonancia con la de otros países europeos. Ebrio de unos éxitos económicos (que se miden en datos macroeconómicos, pero que olvidan el día a día y a bastantes sectores de la sociedad) y políticos (mayoría absoluta, engañosos datos económicos, neonacionalismo español al que llaman “patriotismo constitucional”, etc.), el PP ha retado a la sociedad con su reforma laboral, introducida a modo “decretazo”. ¿Qué vendrá después...?".

sábado, 12 de junio de 2010

Cuánta razón tenías, Julio

En los años 90 Julio Anguita acuñó el término de “las dos orillas” para definir quiénes defendían con su política un modelo neoliberal y quiénes no. En una de las orillas estaban los Köhl, Major, Mitterrand, Chirac o González, y también los Blair, Schröder o Aznar. Juntos habían levantado y estaban consolidando la nueva arquitectura económica, con el tratado de Maastricht de 1992 como emblema. Anguita fue crucificado, porque osó poner en el mismo lado a la “derecha” y la “izquierda” españolas. En esa ceremonia participaron periodistas, intelectuales, artistas y sindicalistas que no asumieron que fueran lo mismo. Una ceremonia que fue aclamada por quienes con su voto prefirieron irse al refugio de la otra orilla o permitida por quienes decidieron quedarse en su casa. Una visión miope de las cosas, porque no supieron ver lo que luego vendría, que es lo que hoy tenemos.

Hoy la derecha europea está llamando la atención al PP por su postura ante las medidas que está tomando el gobierno del PSOE, similares a las tomadas a punto de tomar en todos los países de la UE. Es cierto que el PP del siglo XXI ha forjado un discurso políticamente rancio, buscando parte de su identidad en un pasado del que obtuvo grandes réditos en otros tiempos a base de explotación, corrupción y sangre. Es cierto que ese espejismo de puesta al día, cuando públicamente Aznar reconoció la figura de Azaña o aceptó la ley del aborto, ha quedado en algo fugaz. Que fuera un táctica electoral o no para rebañar en el centro los votos que necesitaba para ganar unas elecciones frente al poderoso PSOE de González, es ahora lo de menos.

Sarkozy, Merkel, Cameron, Berlusconi y hasta González han salido al rescate de un Zapatero que no encuentra el aliado natural necesario para sacar adelante las medidas de ajuste. La última, una nueva reforma laboral que pretende abaratar más los despidos y flexibilizar más los contratos. 

El otro día tuvo lugar una huelga en la administración pública que, números al margen, no tuvo los resultados deseados por quienes participamos en ella. Pero tampoco hay que ser derrotistas de antemano. El malestar crece y la propuesta de una huelga general va ganando terreno. Esas cosas hacen daño a todos los gobiernos del entramado de poder actual. Una de “las dos orillas”.

Perruno y Domadora






































Uno

Lo llamaban Perruno. No sé por qué. Era el director del instituto. Daba Latín, cuando era una asignatura independiente de Griego, que juntas conformaban la opción de Letras. A mí me dio en sexto de bachillerato. Al final del curso estuve con él una semana dando clases extras para preparar la reválida de sexto. Me sirvieron para poder aprobar el examen de Latín (Recordamini, iudices, quanto...) y aprobar la propia reválida.

En el curso siguiente las cosas cambiaron. Yo ya no daba ni Latín ni Griego, pero Perruno seguía siendo director. Tampoco era el chico de sexto que cumplía con la rutina de ir mañana y tarde a clase y charlar con los compañeros en los recreos de la mañana. Una rutina que rompía con dos o tres entrenamientos semanales de mi deporte favorito, y ocasionalmente con los paletazos de ping pong que daba con José Juan y Manolo. Ese curso fue frecuente ver sembrado de papeles de propaganda política el suelo de los pasillos y de los servicios del instituto. Panfletos del Partido, de la Joven, de la Junta, de la Plataforma... En las aulas se hablaba de política y no sólo entre clase y clase, sino cuando podíamos, con los profesores majos o para dar caña a los fachas. En una ocasión nos pusimos en huelga. No hubo clases porque la plataforma reivindicativa de estudiantes pidió que arreglaran la entrada al centro que se embarraba durante las lluvias o que pudiéramos entrar por la escalera principal, más ancha y exclusiva para el profesorado, en vez de la estrecha escalera trasera en la que parecíamos borregos cuando salíamos cientos de chavales a eso de la una y media. Fue un éxito a medias: seguimos pisando barro cuando llovía, pero dejamos de parecernos borregos.

Un día, quizás por enero, el director me llamó a su despacho y me hizo unas cuantas preguntas. Me insinuó que yo podía estar detrás de las cosas que se hacían en el instituto. Ya se sabe, los panfletos y demás cosas subversivas. No sé qué cara pude poner, quizás de tonto, pero mis contestaciones fueron lacónicos "no sé". Como es natural, jugaba al despiste. No supe por qué sólo se dirigió a mí y no lo hizo con otros compañeros de los que estábamos en el ajo. Tampoco sé quién pudo sugerirle el llamarme a su despacho. Pensar en alguien son conjeturas: ¿Netol, profesor de Religión? ¿Domadora, de Filosofía? ¿Nila, profesora por partida doble de Lengua y Literatura, novia, según decían, de un policía? ¿Algún compañero chivato incrustado en la clase?... Qué más da.

Dos

Era febrero y habíamos organizado el Primer Festival de la Canción Azul. Fueron Raimundo y Manolo quienes propusieron ponerle ese color en recuerdo de Pablo Neruda. ¿Tendrían algo que ver los versos En / el / verano / del / largo / litoral, / por / polvorientas / leguas / y / caminos / sedientos / nacen las explosiones / del cardo azul de Chile? No lo sé. Yo participé cantando el poema "Sentado sobre los muertos" que musiqué de Miguel Hernández. Al final del acto se presentó Domadora en el escenario, se acercó a mí y me dijo: "Monteeero, no sabía que supieses hacer estas cosas". No pude por menos que sonreír.

Ella había sido mi profesora de Filosofía en sexto. Antes de conocerla nos habían contado de su fama de mujer dura. De ahí el mote que tenía. Todavía recuerdo el primer día de clase, entrando veloz, dejando su bolso y su carpeta encima de la mesa y dando órdenes estrictas sobre cómo tenían que estar las persianas. Sin dejar de hablar un momento, sin invitarnos a hacerlo -entonces no se llevaban esas cosas- y en medio de una perorata llena de advertencias, de pronto empezó a llamar la atención a un compañero porque, dijo, "está usted mirando hacia abajo", en vez de mirarla a ella.

Ésa era Domadora. La misma que subió a felicitarme al escenario y acabar diciéndome lo de "no sabía que...", dos meses después, en abril, en compañía de Nila y Copito de Nieve -ésta, profesora de Geografía, con el pelo completamente blanco- y en los aledaños de una manifestación por la amnistía, sin manifestarse, se dirigió a mí, que estaba con mi amigo Arturo, con otra frase memorable: "Monteeero, ¿qué haces por aquí?". No recuerdo qué le contesté, pero sí cómo nos reímos al darles la espalda para seguir cantando nuestro "am-nis-tí-a-li-ber-tad-goo-bierno-provi-sio-nal" de ritmo roquero, que acompañábamos con un toque de dedos, y proseguir nuestro paseo vespertino en medio del rojerío que intermitentemente se reagrupaba para gritar bajo el ruido de fondo de las sirenas.

Tres

Supe años después, por un compañero en la facultad, que lo había sido también en el instituto, que fue el director quien vetó que yo ganara el Festival de la Canción Azul. Había sido parte del jurado y me habló de la insistencia del director para que no me llevara el primer premio, que era el que se pagaba con dos mil pesetas. Recuerdo lleno el salón de actos del instituto femenino, colindante al nuestro. También la ovación de la gente cuando canté el poema de Miguel Hernández. Quedé segundo, pero me quedé sin esas dos mil pelas de las de entonces. Se quedó sin ellas la Joven, para quien tenía destinado el dinero.

Perruno y Domadora. Nunca supe más ni del uno ni de la otra.