Historia, política, sociología, arte, música, geografía, literatura, pensamiento...
viernes, 31 de enero de 2025
jueves, 23 de enero de 2025
miércoles, 15 de enero de 2025
Se lleva a cabo una prospección con georradar en el entorno del cementerio de Barbate
Han sido varios los municipios de la provincia de Cádiz donde a lo largo de los últimos años se ha llevado a cabo este tipo de trabajos. En algunos de ellos, incluso, se ha procedido a la exhumación de restos mortales, lo que ha posibilitado conocer más detalles de lo sucedido y, lo que es más importante, la identificación de algunas de las víctimas mortales.
Dentro de las dificultades existentes para hacer un cómputo aproximado, en España todavía son muchas las personas, contadas por decenas de miles, que se encuentran desaparecidas por esa causa. En Andalucía se estima que superan las 30.000, repartidas en cientos de fosas comunes entre las ocho provincias. Los datos para la provincia de Cádiz oscilan entre las 1.600 y las 3.000 desapariciones, con alrededor de un centenar de fosas comunes.
En el caso de los municipios de la comarca de La Janda el número de víctimas mortales no es inferior a 192. El máximo se encuentra en las 57 de Vejer de la Frontera (sin contar las de Barbate, que a partir de marzo de 1938 pasó a ser un municipio independiente) y las alrededor de 40 en Paterna de la Rivera. Las del resto se reparten así: San José del Valle, 17; Barbate, 12 (10 de la localidad matriz, 1 de Zahara de los Atunes y 1 de San Ambrosio); Conil de la Frontera, 10; y Medina Sidonia, 6. De Benalup-Casas Viejas no he podido encontrar datos.
Entre las 12 víctimas mortales de Barbate siguen desaparecidas, por distintas razones, prácticamente todas. Por la información hasta ahora recogida sabemos que sólo una de ellas sigue enterrada en el mismo lugar donde fue depositada tras su asesinato. Sobre las vicisitudes y el destino final de resto la información es diversa, como veremos a continuación.
Francisco Tato Anglada es el único del que conocemos dónde está enterrado, el mismo cementerio de Barbate, lo que fue posible porque su padre conocía a Gonzalo Queipo de Llano. Fue asesinado el 21 de agosto de 1936 en las proximidades de Barbate mediante el método de la "ley de fugas".
De los hermanos Manuel y Juan Caro Marín, asesinados en Barbate los días 11 y 12 de julio de 1936, sabemos que se les enterró, respectivamente, en los cementerios de Barbate y Cádiz, pero años después sus restos pasaron a sus también respectivos osarios.
Lo mismo ocurrió con Francisco Domínguez Benítez, fusilado entre los días 19 y 21 de octubre en el entorno de la Plaza de Toros de Cádiz, para luego ser enterrado en el cementerio de la capital.
Algo parecido pudo pasar con Francisco López Ramírez, en este caso fusilado al año siguiente, el 18 de febrero, en las tapias del cementerio de El Puerto de Santa María y luego depositado dentro del recinto.
Francisco Braza Basallote, vecino de San Ambrosio, fue detenido el 20 de julio de 1936, pero nada más se sabe de él. ¿Fue llevado y asesinado en La Muela, en el término de Vejer de la Frontera, como se dice en la familia? ¿Pudo haber sido en el entorno del cementerio de Barbate?
Manuel Abel Romero, maestro de Zahara de los Atunes, se encontraba con la familia en su localidad de origen, el barrio sanluqueño de Bonanza, cuando, según el testimonio de una de sus hermanas, el 22 de agosto fue detenido por una patrulla proveniente de Vejer de la Frontera y conducido al paraje de Puerto Real conocido como Pino Gordo. Al parecer, allí mismo fue asesinado, pero no se sabe nada de ello.
Juan Porta Crespo se encontraba a finales de agosto en la cárcel de Cádiz, y Antonio Oliva Ramírez salió el 12 de septiembre de la cárcel de Cádiz con destino a la de El Puerto de Santa María. De los dos, compañeros de Francisco Tato Anglada en el mismo sumario militar, sólo sabemos que un año después se informó en algún requerimiento judicial que se les "aplicó el bando de guerra".
Francisco Utrera Rivera, junto a Francisco López Ramírez, salió el día 17 de febrero de 1937 de la cárcel de El Puerto de Santa María para ser trasladado a la de Cádiz. En su caso, empero, no tenemos constancia de lo que pasó después con él.
José Ladrón de Guevara y José Utrera Rivera, condenados por un Consejo de Guerra, fueron fusilados el 24 de marzo de 1937 en el cementerio de Algeciras, pero ignoramos dónde fueron enterrados.
Por último, no está de más nombrar a Diego Ligero Ligero, del que tenemos constancia documental que, al menos, en octubre de 1936 estaba preso en la prisión de El Puerto de Santa María. En la familia se ha dicho que fue asesinado en diciembre de 1936, pues nunca más volvió a casa. El problema es que hasta ahora no disponemos de documentos que así fuera y ni siquiera de haber salido de la cárcel donde se encontraba recluido. Podríamos estar, por tanto, ante la víctima número 13.
sábado, 11 de enero de 2025
Casas Viejas: 92 años después
Hoy, 11 de enero, he estado en Casas Viejas. Ese mismo día de hace 92 años se inició una rebelión campesina. Con unos resultados catastróficos. Entre ese día y el siguiente murieron 29 personas: 3 fueron guardias civiles; 4, víctimas colaterales; 9, campesinos y familiares quemados en una choza; y 13, también campesinos, consecuencia de las razias que ordenó el capitán Rojas. Hubo una rebelión campesina, sí. Hubo antes de iniciarse, entre quienes la llevaron a cabo, un exceso de confianza de que podían instaurar el comunismo libertario. Soñaban un mundo mejor ¿Una locura? Veamos, como escribí en octubre pasado, cuál era la realidad para poder entender su desesperación:
"la propiedad de la tierra; los sopacas, migrantes de los pueblos colindantes malagueños que al principio buscaban temporalmente trabajo y acabaron asentándose en Casas Viejas; la miseria de una inmensa mayoría y la explotación humana…; la vieja aristocracia, con el ducado de Medina Sidonia, la familia Pardo Figueroa, el marquesado de Negrón…; los nuevos terratenientes surgidos en el siglo XIX a la sombra de las desamortizaciones, como las familias Vela y Espina".
Miseria, sí. Injusticia flagrante. Y una masacre contra la población campesina.
viernes, 10 de enero de 2025
"Hace falta estar ciego", un poema de Rafael Alberti
No está de más leerlo, porque su contenido tiene una rabiosa actualidad.
Hace falta estar ciego,
Hace falta querer ya en vida ser pasado,
obstáculo sangriento,
cosa muerta,
seco olvido.
tener como metidas en los ojos raspaduras de vidrio,
cal viva,
arena hirviendo,
para no ver la luz que salta en nuestros actos,
que ilumina por dentro nuestra lengua,
nuestra diaria palabra.
Hace falta querer morir sin estela de gloria y alegría,
sin participación de los himnos futuros,
sin recuerdo en los hombres que juzguen el pasado sombrío de la Tierra.
cal viva,
arena hirviendo,
para no ver la luz que salta en nuestros actos,
que ilumina por dentro nuestra lengua,
nuestra diaria palabra.
Hace falta querer morir sin estela de gloria y alegría,
sin participación de los himnos futuros,
sin recuerdo en los hombres que juzguen el pasado sombrío de la Tierra.
Hace falta querer ya en vida ser pasado,
obstáculo sangriento,
cosa muerta,
seco olvido.
sábado, 4 de enero de 2025
miércoles, 1 de enero de 2025
Mujeres víctimas mortales de la violencia machista: balance del 2024 en España
La diferencia de datos entre las fuentes deriva de la calificación que se hace de las muertes: para la Delegación del Gobierno estamos ante la violencia de género sensu estricto, es decir, la llevada a cabo por las parejas o exparejas de las víctimas; lo que hace Feminicidio.net, como veremos más adelante, es tener en cuenta otras formas de violencia mortal sobre las mujeres, lo que supone que en la realidad el número casi se duplique.
La dimensión temporal: evolución en los últimos años y reparto por meses en el 2024
Si nos atenemos a los datos oficiales, desde 2003, año en que se empezó a hacer un registro sistemático, en España ha habido hasta ahora 1292 muertes violentas por causa de violencia de género de mujeres. En 2003 hubo 71 asesinatos, un número que ha ido oscilando posteriormente con fluctuaciones, con el máximo de 76 muertes en 2008 y el mínimo precisamente en el 2024. Si nos atenemos a los últimos cinco años, la evolución ha sido la siguiente:
2019: 56
2020: 51
2021: 49
2022: 50
2023: 58
2024: 47
Vemos, por tanto, que la tendencia es de reducción, aun cuando el hecho de la existencia de esa forma de violencia siga siendo inadmisible.
Por otro lado, en la información que ofrece ese organismo este año no aparece la relativa a otro tipo de muertes violentas, tal como hizo en el año 2023, donde se refirió a los delitos cometidos por varones que no habían sido pareja o expareja, por familiares, por factores sexuales y por factores sociales (sobre este extremo, puede consultarse la entrada que publiqué hace un año, el 3-01-2023).
La evolución del número de víctimas mortales la refleja Feminicidio.net así:
2019: 105
2020: 88
2021: 82
2022: 101
2023: 103
2024: 93
En cuanto al reparto por meses, esto es lo que ha ocurrido:
Enero: 5 Julio: 10
Febrero: 8 Agosto: 9
Marzo: 8 Septiembre: 7
Abril: 12 Octubre: 5
Mayo: 5 Noviembre: 6
Junio: 12 Diciembre: 6
Como puede contemplarse, han sido los meses centrales, de abril a septiembre, cuando se ha producido el mayor número de muertes violentas: 55, que representan el 59%; con máximos en los 12 asesinatos de abril y junio, y los 10 de agosto.
La media mensual ha sido de 7,75, resultando llamativo el último trimestre, en el que puede apreciarse una disminución: 17 muertes violentas (18'3% del total) y una media mensual de 5'7.
Una pormenorización de los asesinatos atendiendo a la tipología
El desglose que hace Feminicidio.net de los 93 asesinatos de mujeres que ha contemplado para el año 2024 resulta revelador:
Feminicidios íntimos oficiales: 47
Feminicidios íntimos no oficiales: 4
Feminicidios familiares: 19
Feminicidios no íntimos: 7
Feminicidios infantiles: 5
Asesinatos por violencia comunitaria/económica: 7
Asesinatos por robo: 2
Feminicidio/asesinato sin datos suficientes: 2
El número de lo que denomina feminicidios íntimos oficiales, 47, coincide con el de la Delegación del Gobierno, que, como hemos indicado anteriormente, califica como violencia de género.
A todas estas muertes violentas debemos unir otros 3 casos que están en investigación por Feminicidio.net.
Y finalmente, si ampliamos aún más la violencia ejercida directa o indirectamente sobre las mujeres, están los asesinatos de menores varones por violencia vicaria, cuyo número ha sido de 5.
Desglose territorial
Atendiendo a los datos oficiales de la Delegación del Gobierno, el reparto es el que sigue:
Cataluña: 12
Andalucía: 10
Comunidad Valenciana: 7
Galicia: 5
Madrid: 4
Castilla-La Mancha: 2
Castilla y León: 2
País Vasco: 2
Aragón: 1
Baleares: 1
Murcia: 1
Y en los 93 casos recogidos por Feminicidio.net:
Andalucía: 20
Cataluña: 19
Comunidad Valenciana: 11
Madrid: 10
Galicia: 8
Castilla-La Mancha: 7
Baleares: 3
Murcia: 3
País Vasco: 3
Aragón: 2
Cantabria: 2
Castilla y León: 2
Canarias: 1
Extremadura: 1
La Rioja: 1
Si tenemos en cuenta las muertes que está investigando dicho portal electrónico, habría que incrementarlas en una en las comunidades de valenciana (Valencia), castellano-manchega (Albacete) y andaluza (Granada).
En Asturias, Navarra, Ceuta y Melilla, por otra parte, no se ha dado ningún caso.
Todos estos datos siguen poniendo de relieve que donde la violencia mortal está más presente en términos cuantitativos es en Andalucía, Cataluña, Comunidad Valenciana y Madrid. Y por provincias, en: Barcelona, 11; Madrid, 10; Málaga, 8; Almería, 5; Valencia, 5; Pontevedra, 5; Alicante, 4; Girona, 4; Tarragona, 4.
Y para acabar...
No está de más recurrir a la poesía, que podemos leer en este texto, en prosa, titulado "Mujer", de la mexicana Gabriela Ladrón de Guevara:
Prendo una vela por tu seguridad, ruego porque regreses completa a casa, pido que la violencia no te toque, me duele saberte vulnerable. Hablo por nuestras hermanas ausentes, por quienes no tienen voz, por quienes son sometidas, por las olvidadas, por ti y por mí.
(Imagen: "El espanto", de María del Roxo).
lunes, 30 de diciembre de 2024
miércoles, 25 de diciembre de 2024
La vida a través de la poesía
La vida está muy presente en la poesía. Prácticamente omnipresente. Referirse a ella explícitamente se hace menos. Hacerlo no deja de expresar una forma de amarla, (a veces) odiarla, reconocerla, sentirla, soñarla, defenderla...
Son doce poemas los que ofrezco, que tienen en común hablar de la vida. Ay, esa vida que se sigue destruyendo y mancillando sin cesar. Por eso sigo haciendo presentes a poetas de Palestina, como Mahmud Darwish, con "Amamos la vida" o Fadwa Tuqán, "La llamada de la tierra". Por otro lado, tres de los poemas pueden escucharse también en forma de canción: "Como tú", de León Felipe, en la voz de Paco Ibáñez; y "Gracias a la vida", de Violeta Parra, y "La vida", Silvio Rodríguez, que las interpretan.
A disfrutarlos.
Dale vida a tus sueños…
Dale vida a los sueños que alimentan el alma,
o
los confundas nunca con realidades vanas.
Y
aunque tu mente sienta necesidad, humana,
de
conseguir las metas y de escalar montañas,
nunca
rompas tus sueños, porque matas el alma.
Dale
vida a tus sueños aunque te llamen loco,
no
los dejes que mueran de hastío, poco a poco,
no
les rompas las alas, que son de fantasía,
y
déjalos que vuelen contigo en compañía.
Dale
vida a tus sueños y, con ellos volando,
tocarás
las estrellas y el viento, susurrando,
te
contará secretos que para ti ha guardado
y
sentirás el cuerpo con caricias, bañado,
del
alma que despierta para estar a tu lado.
Dale
vida a los sueños que tienes escondidos,
descubrirás
que puedes vivir estos momentos
con los
ojos abiertos y los miedos dormidos,
con
los ojos cerrados y los sueños despiertos.
(Mario
Benedetti)
La vida comienza
Mi
abuela pintaba rosas
siendo
niña
la
primera vez que vi una rosa roja
fue
en uno de sus cuadros.
Así
conocí la flor
-sin
olor, sin terciopelo-
a
través de sus manos
de
las manos de mi abuela Teresa.
Aún
no he encontrado encontrar ninguna
que
encierre en sus pétalos
la
verdad suficiente.
Podría
decirse que esa primera rosa
fue
la auténtica
y las
que vienen de la tierra
un
homenaje a su ternura.
Ahora
utilizo la palabra
para
atrapar la nostalgia
cuando
aparece como debe
como
una espina que
mantiene
vivos los latidos
del
recuerdo,
y
encuentro en ella
la
fuerza que nos clava al suelo
para
florecer una y otra vez,
porque
la vida comienza…
La
vida comienza
involuntariamente
tantas
veces como latidos
como
suspiroscomo
sonrisas
contenemos.
Comienza
después del golpe
después
de la herida
después
de la pérdida
después
de un café
de un
abrazo
de
hundirse en el mar
de tu
película favorita
de
los labios rojos.
Comienza.
La
vida comienza,
te lo
juro,
cientos
de veces
por
primera vez.
(Sara
Búho)
Amamos la vida…
Amamos
la vida cuando hallamos un camino hacia ella,
bailamos
entre dos mártires y erigimos entre ellos un alminar de violetas o una palmera.
Amamos
la vida cuando hallamos un camino hacia ella.
Robamos
un hilo al gusano de seda para construir nuestro cielo y concluir este éxodo.
Abrimos
la puerta del jardín para que el jazmín salga a las calles cual hermosa mañana.
Amamos
la vida cuando hallamos un camino hacia ella.
Allá
donde estemos, cultivamos plantas que crecen deprisa y recogemos mártires.
Soplamos
en la flauta el color de la lejanía, dibujamos un relincho en el polvo del
camino
y
escribimos nuestros nombres piedra tras piedra. ¡Oh, relámpago! Ilumina para
nosotros la noche, ilumínala un poco.
Amamos
la vida cuando encontramos un camino hacia ella.
(Mahmud
Darwish)
Una vida mejor
Y
daría igual que fuéramos eternos.
El
escaparate brilla como los fuegos fatuos.
Tras
el cristal las minúsculas manos desmenuzan la herrumbre,
una
maleta, un pañuelo, un zapato, el cinturón de falsa serpiente, plumas de
avestruz para el sombrero que ya nadie llevará,
así
brilla el tiempo tras el cristal, fruta escarchada de los días, brillo mineral
colgado de un árbol cortado, pez anudado a la cuerda de tender.
Y dará lo mismo que seamos eternos.
Mirar
los escaparates, corchea arriba, semifusa abajo,
acompasar
el paso para tropezar,
para
volver del mediodía, para llegar al anochecer.
Un
escaparate y luego otro, y al fondo, el cajero y su ábaco de lágrimas: pasar o
no pasar. O quedarnos aquí, moliendo la herrumbre con el molinillo de té.
Pero
los guantes de gamuza se posan sobre el piano. Do re mi, sordamente, fa, sol,
sol, felpa constante en la percusión. No, no hay pez martillo que valga. No hay
animal de sombra ni luz en esta cuenta de adverbios: aquí, allí, ahora,
entonces, cuándo.
Daría
lo mismo que fuéramos eternos, entonces, ahora, hoy o jamás.
Es
mucho más simple. No es cuestión de constelaciones, no es el brillo de la
madera trasmutado en ballena, no es la piedra roseta, ni el esperanto de la
lluvia, no el canto de sirena deletreado en los surcos de la pizarra. Es mucho
más simple.
Una
vida mejor.
Una
vida con memoria de elefante y sed de camello y ojo de lince, brújula de
cormorán, solidaridad de hormiga, precisión de abeja, una vida con fidelidad de
cisne y sonrisa de chimpancé y delicadeza de libélula y piel de leopardo,
conversación de bosque, majestad de cordillera y siempre el cuento de nunca
acabar.
Primera
lección nunca aprendida en las cuevas de sésamo: la vida está aquí, no allí, y
todos creen que seremos eternos.
En el
escaparate brilla la caja registradora, pequeña cola de alacrán, servilletero
que nos abraza a la mesa,
una
vida mejor,
aquí,
allí, al otro lado del cristal.
Y
nada importa que seamos eternos.
(Guadalupe
Grande)
Así
es mi vida,
piedra,
como
tú. Como tú,
piedra
pequeña;
como
tú,
piedra
ligera;
como
tú,
canto
que ruedas
por
las calzadas
y por
las veredas;
como
tú,
guijarro
humilde de las carreteras;
como
tú,
que
en días de tormenta
te
hundes
en el
cieno de la tierra
y
luego
centelleas
bajo
los cascos
y
bajo las ruedas;
como
tú, que no has servido
para
ser ni piedra
de
una lonja,
ni
piedra de una audiencia,
ni
piedra de un palacio,
ni
piedra de una iglesia …
como
tú, piedra aventurera …
como
tú,
que
tal vez estás hecha
sólo
para una honda …
piedra
pequeña
y
ligera…
(León
Felipe)
Oda a la vida
La
noche entera
con
un hacha
me ha
golpeado el dolor,
pero
el sueño
pasó
lavando como un agua oscura
piedras
ensangrentadas.
Hoy
de nuevo estoy vivo.
De
nuevo
te
levanto,
vida,
sobre
mis hombros.
Oh
vida, copa clara,
de
pronto
te
llenas
de
agua sucia,
de
vino muerto,
de
agonía, de pérdidas,
de
sobrecogedoras telarañas,
y muchos
creen
que
ese color de infierno
guardarás
para siempre.
No es
cierto.
Pasa
una noche lenta,
pasa
un solo minuto
y
todo cambia.
Se
llena
de
transparencia
la
copa de la vida.
El
trabajo espacioso
nos
espera.
De un
solo golpe nacen las palomas.
Se establece
la luz sobre la tierra.
Vida,
los pobres
poetas
te
creyeron amarga,
no
salieron contigo
de la
cama
con
el viento del mundo.
Recibieron
los golpes
sin
buscarte,
se
barrenaron
un
agujero negro
y
fueron sumergiéndose
en el
luto
de un
pozo solitario.
No es
verdad, vida,
eres
bella
como
la que yo amo
y entre los senos tienes
olor
a menta.
Vida,
eres
una
máquina plena,
felicidad,
sonido
de
tormenta, ternura
de
aceite delicado.
Vida,
eres como una viña:
eres como una viña:
atesoras
la luz y la repartes
transformada
en racimo.
El
que de ti reniega
que
espere
un
minuto, una noche,
un
año corto o largo,
que
salga
de su
soledad mentirosa,
que
indague y luche, junte
sus
manos a otras manos,
que
no adopte ni halague
a la
desdicha,
que
la rechace dándole
forma
de muro,
como
a la piedra los picapedreros,
que
corte la desdicha
y se
haga con ella
pantalones.
La
vida nos espera
a
todos
los
que amamos
el
salvaje
olor
a mar y menta
que
tiene entre los senos.
(Pablo
Neruda)
Gracias
a la vida, que me ha dado tanto.
Me
dio dos luceros que, cuando los abro,
perfecto
distingo lo negro del blanco
y en
el alto cielo, su fondo estrellado,
y en
las multitudes, al hombre que yo amo.
Gracias
a la vida, que me ha dado tanto.
Me ha
dado el sonido y el abecedario.
Con
él, las palabras que pienso y declaro,
madre,
amigo, hermano y luz alumbrando,
la
ruta del alma del que estoy amando.
Gracias
a la vida, que me ha dado tanto.
Me ha
dado el oído, que en todo su ancho
graba
noche y día, grillos y canarios,
martillos,
turbinas, ladridos, chubascos
y la
voz tan tierna de mi bien amado.
Gracias
a la vida, que me ha dado tanto.
Me ha
dado la marcha de mis pies cansados.
Con
ellos anduve ciudades y charcos,
playas
y desiertos, montañas y llanos
y la
casa tuya, tu calle y tu patio.
Gracias
a la vida, que me ha dado tanto.
Me ha
dado la risa y me ha dado el llanto.
Así,
yo distingo dicha de quebranto,
los
dos materiales que forman mi canto
y el
canto de ustedes, que es mi propio canto.
Gracias
a la vida, que me ha dado tanto.
(Violeta
Parra)
Vida, mi vida…
Vida,
mi vida,
déjate
caer, déjate doler, mi vida,
déjate
enlazar de fuego, de silencio ingenuo,
de
piedras verdes en la casa de la noche,
déjate
caer y doler, mi vida.
(Alejandra
Pizarnik)
La vida de un pájaro en vuelo,
la vida de un amanecer,
la vida de un crío,
de un bosque y de un río,
la vida me ha hecho saber.
La vida del sordo y del ciego,
la vida que no sabe hablar
la del triste loco,
la que sabe a poco,
la vida me ha hecho soñar.
La vida voraz que se enreda,
la vida que sale a jugar,
la vida consciente que queda,
la vida que late en el mar.
La vida que brota de un muerto,
la vida que no se murió,
la de los desiertos,
la de un libro abierto,
la vida me ha hecho cuál yo.
La vida que alumbra en el trueno,
la vida final de un adiós,
la vida goteando de un seno,
la vida secreta de un Dios.
La vida que pende de todo,
la vida de cada emoción,
la vida en exceso,
la vida de un beso,
la vida me ha hecho canción.
(Silvio Rodríguez)
Mi vida huele a flor
He redondeado
esquinas
para
no encontrar monstruos a la vuelta
y me
han atacado por la espalda.
He
lamido mi cara cuando lloraba
para
recordar el sabor del mar
y
solo he sentido escozor en los ojos.
He
esperado de brazos cruzados
para
abrazarme
y me
he dado de bruces contra mi propio cuerpo.
He
mentido tanto
que
cuando he dicho la verdad
no
me
he
creído.
He
huido
con
los ojos abiertos
y el
pasado me ha alcanzado.
He
aceptado
con
los ojos cerrados
cofres
vacíos
y se
me han ensuciado las manos.
He
escrito mi vida
y no
me he reconocido.
He
querido tanto
que
me he olvidado.
He
olvidado tanto
que
me he dejado de querer.
Pero
he
muerto tantas veces
que
ahora sé resucitar
—la
vida es
quien
tiene la última palabra—.
He
llorado tanto
que
se me han hecho los ojos agua
cuando
he reído,
y me
he besado.
He
fallado tantas veces
que
ahora sé cómo discernir los aciertos de lo inevitable.
He
sido derrotada por mí misma
con
dolor y consciencia,
pero
la vuelta a casa ha sido tan dulce
que
me he dejado ganar
—prefiero
mi consuelo
que
el aplauso—.
He
perdido el rumbo
pero
he conocido la vida en el camino.
He
caído
pero
he visto estrellas en mi descenso
y el
desplome ha sido un sueño.
He
sangrado,
pero
todas
mis espinas
han
evolucionado a rosa.
Y
ahora
mi
vida
huele
a flor.
(Elvira
Sastre)
La llamada de la tierra
“¿Me han usurpado mi tierra?
¿Me han privado de mis derechos,
y me voy a quedar aquí, uncida al exilio, humillada y desnuda?
¿Me voy a quedar aquí a morir como una extraña en tierra extraña?
¿Me voy a quedar?
¿Y quién lo ha dicho?
Volveré a la tierra amada.
¡Por supuesto que volveré!
Y allí se cerrará el libro de mi vida.
Se apiadará de mí su tierra generosa
y dará cobijo a mis cenizas.
¡Regresaré, es necesario que vuelva!
¡Regresaré, comoquiera que sean mis desgracias!”.
Mas siguió desterrada, observando su tierra
y murmurando: “¡Es necesario que vuelva!”.
Mientras, agachaba la cabeza en la tienda,
cerrando el alma a su oscuridad,
cerrando el pecho a su desgracia.
Pero seguía estando ahí, fija, esa idea,
zumbando febril y silenciosa,
hirviendo y ardiendo en su cabeza,
quemando, como el fuego, sus sentidos:
“¡Regresaré, es necesario que vuelva!”.
(Fadwa Tuqán)
La palabra infinito
La
palabra infinito es infinita,
la
palabra misterio es misteriosa.
Ambas
son infinitas, misteriosas.
Sílaba
a sílaba intentas convocarlas
sin
que una luz anuncie su dominio,
una
sombra señale a qué distancia de ellas
está
la opacidad en que te mueves.
Van a
algún punto del resplandor y anidan,
cuando
las dejas libres en el aire,
esperando
que un ala inexplicable
te
lleve hasta su vuelo.
¿Es
más que su sabor el gusto de la vida?
(Ida
Vitale)
(Imagen: "El árbol de la vida", pintura de Fabiana Bermolen)
viernes, 20 de diciembre de 2024
Un poema de Luis Rogelio Nogueras (y una canción de Silvio Rodríguez), con Palestina en el fondo
El horror que contempló está presente en los versos, recordándonos en casi todos ellos lo sufrido por el pueblo judío, esos "cuatro millones de espectros". Pero introdujo dos aclaraciones: en la introducción, en la que alude a una noticia de prensa del momento acerca de los bombardeos lanzados por el ejército israelí sobre la población palestina refugiada en el sur de Líbano; y en los últimos versos, en los que se pregunta por qué se han olvidado del "vaho del infierno". Y es que al poeta le resultaba inconcebible que el pueblo que había sufrido tal atropello, como ocurrió en tantas otras ocasiones de distintos siglos y lugares, estuviera infligiendo el horror a otro. He aquí el poema completo:
La artillería israelí sigue cañoneando campamentos de refugiados palestinos en el Sur del Líbano
(de la prensa)
Recorro el camino que recorrieron cuatro millones de espectros.
Bajo mis botas, en la mustia, helada, tarde de otoño,
cruje dolorosamente la grava.
Es Auschwitz, la fábrica de horror
que la locura humana erigió
a la gloria de la muerte.
Y ante los edificios desiertos,
ante las aceras electrificadas,
ante los galpones que guardan toneladas de cabellera humana
ante la herrumbrosa puerta del horno donde fueron incinerados padres e hijos,
amigos de amigos desconocidos,
esposas, hermanos,
niños que, en el último instante,
envejecieron millones de años,
pienso en ustedes, judíos de Jerusalem y Jericó,
pienso en ustedes, hombres de la tierra de Sión,
que estupefactos, desnudos, ateridos
cantaron la hatikvah en las cámaras de gas;
pienso en ustedes y en vuestro largo y doloroso
camino desde las colinas de Judea
hasta los campos de concentración del III Reich.
Pienso en ustedes
y no acierto a comprender
cómo olvidaron tan pronto
el vaho del infierno.
Años después, recién entrado el siglo XX, el cantante Silvio Rodríguez compuso el disco Cita con los ángeles. Sonaban de nuevo los tambores de guerra en el Próximo Oriente, en este caso bajo las órdenes de George W. Bush y con el apoyo de Tony Blair y José María Aznar. Las canciones del cantautor cubano, empero, lo que hacían era apelar a la paz. En un recital de 2007, antes de interpretar la canción "Sinuhé", recitó el poema "Halt". He aquí el poema y la canción en este vídeo:
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)










