viernes, 2 de marzo de 2018

Greenpeace advierte de los elevados niveles de contaminación en Fukusima



















Han pasado siete años del accidente en la central nuclear de Fukusima (Japón), pero el peligro persiste. Los niveles de radiactividad siguen siendo elevados, pese a las informaciones que salen del ámbito del gobierno. Diversos grupos, como Greenpeace, están denunciando la situación y advirtiendo que la precipitación para volver a la normalidad en la zona contaminada por la radiactividad puede acarrear graves consecuencias. 

En un informe elaborado por dicho grupo ecologista, basado en mediciones técnicas propias, se extraen conclusiones alarmantes (ver http://www.efeverde.com). Se advierte de la "emergencia radiológica", dado unos niveles de contaminación que se encuentran muy por encima de los estándares internacionales. Ello está conllevando grandes riesgos para la escasa población que vive en la zona y para la situada en el entorno más próximo. Pero también lo sería para la que el gobierno prevé que regrese, a la que no cesa de lanzar campañas publicitarias engañosas.

Greenpeace, así mismo, denuncia que los datos aportados desde el gobierno, aun no siendo inexactos, sí encubren la realidad, porque se basan en mediciones extraídas en las zonas menos contaminadas. Han eludido hacerlas  basándose en los hábitos de la gente que vive allí, incluyendo para ello, por ejemplo, el merodeo por los bosques del lugar. La metodología aplicada por Greenpeace, pues, permite sacar conclusiones mucho más reales.

Pero incluso desde los datos aportados del gobierno, las condiciones para volver a empezar a vivir con normalidad en algunas zonas la harían imposible. Se necesitarían, según se concluye en el informe del grupo ecologista, al menos tres décadas para poder hacerlo con seguridad.