Mostrando entradas con la etiqueta 21. Memoria del tiempo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 21. Memoria del tiempo. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de julio de 2026

Lugares de la memoria en Salamanca, en el 90 aniversario del golpe fascista


Estamos en el 90 aniversario del inicio del golpe militar. Y esta mañana me he acercado al cementerio de Salamanca, donde he visitado dos lugares donde se guarda la memoria de las víctimas del fascismo. 

Primero estuve en el exterior de uno de los muros, donde en octubre de 1936 fueron fusiladas 15 personas procedentes de varias localidades de la provincia; sobre el suelo pueden contemplarse tres figuras en hierro, obra de José Luis Pinto.


Después me dirigí, ya en el interior, al Memorial de las Víctimas del Franquismo, en cuyo muro pueden leerse los nombres de 1.124 personas asesinadas y que cuenta con un monolito conmemorativo, sobre cuyos pies se ha situado la escultura "Tiro de gracia", obra del mismo artista.


En el otro extremo de la ciudad, en la plaza Casto Prieto Carrasco del barrio Puente de Ladrillo, se erigió hace años una placa dedicada a quien le da nombre, que era el Alcalde en el momento del golpe militar, y a los concejales Manuel de Alba Ratero, Luis Maldonado Bomati y Casimiro Paredes Mier, los cuatro asesinados entre 1936 y 1937.   


Ayer publicó el diario La Crónica de Salamanca un artículo de 
Julio Fernández García, presidente de la Asociación Memoria y Justicia, con el título  "90 aniversario del mayor ataque a la democracia española". En algunos de sus párrafos puede leerse lo siguiente, que pueden servir de resumen de lo que ocurrió en la ciudad castellana:

"En Salamanca todo comenzó con el famoso tiro de la plaza, suceso trágico producido en la Plaza Mayor la mañana del domingo 19 de julio de 1936, cuando un escuadrón de caballería entró en la plaza leyendo el bando de declaración del Estado de Guerra. La Plaza Mayor se encontraba abarrotada de público. En aquéllos momentos alguien gritó: 'Viva la República!', que fue contestado por el público, instantes después se escuchó un tiro que hirió a un cabo y automáticamente los militares sublevados comenzaron a disparar indiscriminadamente contra todo tipo de personas. Al final murieron 12 (algunos al instante y otros pasados unos días producto de las heridas) entre ellos una niña de 14 años.


Salamanca fue tomada por los sublevados al inicio de la Guerra Civil, cometiéndose por parte de éstos las mayores atrocidades. A los pocos días de la sublevación fueron sacados de la cárcel salmantina y asesinados el alcalde de Salamanca, Casto Prieto Carrasco y el diputado socialista José Andrés Manso. Con el transcurso del tiempo se iban sucediendo ejecuciones y asesinatos, bien por sacas de la cárcel, ejecuciones extrajudiciales o por consejos de guerra sumarísimos.


Personajes conocidos como el periodista, redactor y cronista taurino del diario El Adelanto, José Sánchez Gómez, más conocido como El Timblero, el pastor anglicano Atilano Coco, amigo de Unamuno, el diputado provincial de Salamanca, Valentín Garrido o Salvador Vila, discípulo de Unamuno y rector de la Universidad de Granada, fueron vilmente asesinados en esos primeros meses de la Guerra Civil (aunque éste último, igualmente salmantino, fue ejecutado en el barranco de Viznar, lugar donde también se cree que lo fue García Lorca)".


Entre las víctimas mortales estaba José Andrés y Manso, docente de la Escuela Normal de Magisterio, abogado y destacado miembro de la UGT y del PSOE, que fue diputado del Frente Popular. Él y Casto Prieto Carrasco son dos de las víctimas que fueron asesinadas en el verano de 1936 en un paraje del monte de La Orbada. Como profesor de mi padre, su figura puedo contemplarla en la orla que ha estado presidiendo siempre  el despacho de la casa familiar.


viernes, 17 de julio de 2026

Contra el gran golpe del fascismo de hace 90 años en España: por la democracia


Con estas palabras empezaba en 2011 el artículo "Fue hoy, hace 75 años, cuando se inició el golpe del 36"

"Fue el 17 de julio de 1936 cuando se inició el golpe de estado contra la República. Fue en Melilla y, de inmediato, en el resto de los acuartelamientos del protectorado español de Marruecos donde los militares golpistas declararon el estado de guerra, poniendo así en marcha con antelación el plan diseñado para el día 19 por el general Mola".

Ahora, 15 años después, estamos en el 90 aniversario, pero ha cambiado una cosa: el fascismo de nuestros días está envalentonado y se ha quitado las caretas. Sus defensores han perdido el complejo a la hora de defender el golpe militar contra los avances sociales y políticos llevados a cabo entre 1931 y 1933 y febrero y julio de 1936; a los personajes que lo llevaron a cabo, principalmente militares; a la oligarquía que llevaba décadas dominando el país y que no dudó en financiarlo; a la dictadura que durante casi cuatro décadas subyugó a buena parte de la sociedad...

No puedo por menos que alertar del peligro que estamos corriendo en un contexto de avance del fascismo, tanto en nuestro país como en el ámbito internacional. Defender hoy la democracia es hacerlo, como siempre, por los derechos sociales, políticos, civiles... Defender lo público, la redistribución de la riqueza, el medioambiente, la igualdad entre géneros, la libertad en la orientación sexual, la soberanía de los pueblos, la dignidad de todas las personas, la paz, los derechos humanos.. Combatir el clasismo, el sexismo,  el racismo, la homofobia, el negacionismo climático, las guerras, la violación de los derechos humanos...

Sí, han pasado 90 años y hay quienes quieren que todo siga igual. Repruebo a quienes quieren que  todo siga igual en favor de la gente poderosa y sus secuaces, y reivindico lo maravilloso que es seguir manteniendo vivos los sueños de un mundo mejor para todas las personas, sin excepciones. Y, por supuesto, no me olvido de quienes, hace 90 años, 
hicieron lo posible para que que así fuese.

 

domingo, 5 de julio de 2026

Un paseo, entre el pasado y el presente, por las playas occidentales de Málaga



Mi paseo mañanero de hoy por Málaga ha discurrido por las playas del oeste: Huelin, San Andrés, La Misericordia... Lo que fue la antigua zona industrial de la ciudad, hoy, donde acaba el espacio que ocupa su gran puerto, está transformada en otra zona de uso preferentemente residencial y turístico. Cuando me bajé del autobús en la Estación de Ferrocarril, que lleva el nombre de la escritora veleña María Zambrano, me dirigí hacia la glorieta donde está instalado un monumento dedicado al general Torrijos, que se conoce como Cruz de Torrijos, y está próximo al lugar donde fue fusilado en diciembre de 1831. 


Desde ahí fui caminando hacia el oeste, aprovechando el paseo que discurre paralelo a la línea de playa y por donde me fui encontrando con varios referentes dignos de mención, bien lo sean en forma de arte o bien de vestigios de un pasado fenecido hace casi medio siglo, en el que convivían lo industrial y lo marinero

El primero de esos referentes, cuando acaba el puerto y se inicia la playa de Huelin, fue la escultura "El Marengo", de la artista Elena Laverón. Hecha en bronce,  data de  1963, si bien fue instalada en el paseo en 1996. Sus 5 metros de altura representan a un hombre que parece tirar de una gruesa cuerda para arrastrar una jábega hasta la orilla. Es un homenaje a las gentes del mar, en cualquiera de sus oficios: pescadores, cargadores, constructores de barcas, rederas, cenacheros... Una obra  que en sus formas nos recuerda el estilo organicista que el artista británico Henry Moore fue  desarrollando desde mediados del siglo XX, alternando los vacíos con las masas estilizadas y onduladas.


Lo siguiente que puede contemplarse es el monumento "La palera", de Miquel Navarro, que fue erigido en 2002. Tiene 26 metros de altura y está hecha en hierro. En esta ocasión el autor ha hecho uso de formas geométricas abstractas, con unas formas que evocan, a la vez, la naturaleza y lo humano, o el pasado y el presente... Aunque el nombre alude a la palabra con la que en el Levante peninsular se menciona a la chumbera, en la parte inferior podemos intuir a una persona andando y en la parte superior, coronando el monumento, se percibe una chimenea, a modo de guiño al pasado industrial de la zona.


Y es así como llegamos a lo que fue la Chimenea de la antigua Fábrica de Abonos La Trinidad, perteneciente a lo que fue la empresa Unión Española de Explosivos. Su silueta, de casi 40 metros, se yergue hacia el cielo como un rastro del pasado flanqueado por dos edificios de la modernidad. 


Siguiendo por el paseo nos topamos con la escultura "Espetero", obra de Machú Harras. Modelada en hormigón, fue instalada en 2006, como un homenaje a uno de los oficios tradicionales más conocidos de Málaga: el de las personas que preparan las sardinas a la brasa, hincando sobre la arena de la playa 
las cañas que las sostienen trepanadas


El punto más lejano que alcancé, ante un sol que se mostraba cada vez más impenitente, fue la Chimenea de la Fundición Los Guindos, la fábrica que se dedicó a fundir la galena obtenida en las minas de Jaén para obtener plomo. Su silueta se contempla desde bastante lejos, a lo que no son ajenos los  96 metros de altura que se elevan desde su base, uniéndose entre sí los enésimos millares de ladrillos refractarios que la sostienen. Su construcción acabó en 1922 y la fábrica estuvo funcionando entre 1923 y 1979. 


Durante mi regreso, ya en en el puerto malagueño, me topé con una sorpresa: la Maqueta del Muro de Cisjordania. Levantada en 2024, como una réplica de la realidad a escala 1:3, se trata de un espacio de exposición reivindicativo y solidario. No pude entrar, pues se encontraba cerrada, pero desde el exterior sentí, aunque fuera simbólicamente, el efecto que se puede percibir por la ominosa y genocida red de muros de hormigón que las autoridades sionistas de Israel han ido levantando desde hace décadas para segregar a la población palestina.


Mi paseo acabó en la Alameda, no sin antes detenerme en el Puente de Hierro situado en la desembocadura  del río Guadalmedina. Un vestigio más del patrimonio industrial de la ciudad, que se construyó en 1913 para el tránsito ferroviario entre el puerto y la parte alta del valle del Guadalhorce, con final en el municipio de Coín.  

Y en ese tránsito de lo que acabó yéndose y lo que llegó para instalarse, con el año 1978 como referente, el escritor Antonio Soler ha dejado escrito en las primeras líneas de su novela El camino de los ingleses:

"En el centro de nuestras vidas hubo un verano. Un poeta que no escribió ningún verso, una piscina desde cuyo trampolín saltaba un enano con ojos de terciopelo y un hombre al que una noche se llevaron las nubes. Los días cayeron sobre nosotros como árboles cansados".

martes, 23 de junio de 2026

El olivo de Alfacar y el asesinato de Federico García Lorca


Saber dónde se encuentran los restos mortales de Federico García Lorca sigue siendo un misterio. Sus asesinos y cómplices firmaron en su día un pacto de silencio, y lo acompañaron con una serie de falsedades, que con el paso de los años lo siguieron manteniendo. Sí sabemos que todo ello ocurrió entre  los términos municipales de Víznar y Alfacar, y que en esos momentos tan dramáticos estuvo acompañado de Dióscoro Galindo, el maestro de Pulianas, y de los banderilleros Francisco Galadí y Joaquín Arcollas Cabezas. 

Antes de su muerte García Lorca estuvo recluido, posiblemente desde el 17 de agosto, en "La Colonia" de Víznar, donde había sido conducido tras su detención desde Granada. Al amanecer del día siguiente fue llevado junto a sus compañeros al lugar de la muerte. ¿Dónde? En 1979 Ian Gibson (1), su primer biógrafo,  se expresó de esta manera:

Desde Granada los nacionalistas llevaron a "La Colonia" a un grupo de masones, a los que añadieron otros "indeseables", para que efectuaran el trabajo  de enterramiento. Entre los masones figuraban Manuel Plaza, Henares, Lopera, Bocanegra, un tal Fernando (nadie recuerda su apellido) y A.M., que vive todavía y nos ha informado plenamente sobre el funcionamiento de "La Colonia".
Junto a los masones trabajaba de enterrador un muchacho de 17 años, M.C., quien fue llevado a Víznar para ser fusilado. Por suerte, y a instancias de unas señoras de derechas que intercedieron por él ante [el capitán] Nestares, pudo salvarse de la muerte, destinándosele a servir de enterrador. No quiere M.C. que consignemos su nombre completo, y resulta perfectamente comprensible. Él fue quien enterró a García Lorca y sabe que, de ser identificado, los periodistas del mundo entero le hostigarían. Acompañados por él hemos ido en dos ocasiones a Víznar  (en 1966 y en 1978), y nos ha confirmado y ampliado sobre el terreno la información proporcionada por A.M.

 

Luego fuimos sabiendo que el tal M.C. era Manuel Castilla Blanco, apodado Manolo "el Comunista".   

A mediados de la década de los cincuenta regresó a España Agustín Penón, hijo de una familia catalana que se exilió en Costa Rica, aunque él acabó adoptando la nacionalidad estadounidense. Fue  el primer investigador sobre las circunstancias de la muerte del poeta, llegando a hacer un acopio de información y documentación muy valiosas. Nunca llegó a publicar su trabajo, al parecer consecuencia de una grave depresión. Fallecido en 1976, la conocida como "maleta de Penón" parecía haberse quedado en el olvido, hasta que en 2009 Marta Osorio, la penúltima receptora, acabó publicando buena parte de lo que había dejado escrito (2). En la edición del libro puede leerse lo que sigue de una conversación con Manuel Castilla  Blanco, que había sido testigo directo de lo ocurrido, escribió estas palabras: 

Y entonces de forma natural, sin ninguna afectación, [Manuel Castilla Blanco] dice:
-Yo lo enterré. En Fuente Grande.
Estoy emocionado. Le miro a los ojos. No puedo hablar. Sólo le tomo una mano y se la aprieto con fuerza. Cuando me repongo le pregunto:
-Dónde está exactamente...? ¿Lo recuerda?
-¿Cómo me podría olvidar de una cosa así...? Está cerca de la fuente, en el camino que lleva a Víznar, a la izquierda. En un olivar pequeño, al lado de un barranquillo, cerca de un olivo, a tan sólo diez metros de la carretera. Allí está, casi debajo del olivo.
                                                                                                                                                                
El lugar indicado se encuentra actualmente modificado por el crecimiento urbanístico que se ha ido llevando a cabo en Alfacar. Desde 1986, sin embargo, se ha erigido el Parque Federico García Lorca, tal como me referí en la entrada que publiqué ayer. Por detrás del pequeño espacio ovalado hay un monolito, con una inscripción en la que puede leerse:

"A la memoria de Federico García Lorca y de todas las víctimas de la guerra civil. 1936-1939".

Y a pocos metros puede verse un olivo. En ese paraje no se han encontrado los restos mortales del poeta ni de ninguna otra persona asesinada durante ese tiempo. Con toda seguridad la tumba se ha ido removiendo, como una forma de seguir haciendo efectivo el tenebroso manto de silencio.


(1) Ian Gibson (1981): El asesinato de Federico García Lorca; Barcelona, Bruguera, pp. 242-243.
(2) Agustín Penón (2009): Miedo, olvido y fantasía. Crónica de la investigación de Agustín Penón sobre Federico García Lorca (1955-1956); edición de Marta Osorio; Granada, Comares, pp. 582-583.

(Imagen 2: Ian Gibson, 1981, p. 259; imagen 3: Agustín Penón, 2009, p. 585).

sábado, 25 de abril de 2026

martes, 14 de abril de 2026

El poema que José Miranda de Sardi dedicó a la Segunda República


Tras la proclamación de la Segunda República  el poeta y periodista chipionero José Miranda de Sardi (1899-Cádiz) le dedicó un poema: "14 de abril de 1931". Pero antes de leerlo no está de más hacer un pequeño repaso de lo que fue su vida. 

Nacido  en 1899, desde temprana edad fue dotándose de una forma autodidacta de una rica cultura, que, con el paso del tiempo, le serviría para abrirse camino en varias facetas del trabajo intelectual: además de poeta y periodista, trabajó como maestro y como administrativo de empresas e instituciones. En Chipiona se convirtió  en un activo militante de la CNT, lo que le llevó a ser detenido a principios de 1921, y poco a poco se fue iniciando en los dos campos que lo harían conocido en su tiempo. Conocido como "el Poeta", en 1922 publicó el poemario Pétalos sangrantes, que vendió particularmente y a través de los medio libertarios. 

Tuvo dificultades para encontrar trabajo, por lo que en 1923 se vio obligado a trasladarse a Barbate, donde vivía un familiar. Empezó trabajando como listero de los marineros y administrativo, y desde 1925 acabó dirigiendo los periódicos locales Heraldo de Barbate (1925-1927) y La Independencia de Barbate (1930-1931). Fue un actor importante de la vida pública de la localidad, por entonces dependiente del municipio de Vejer de la Frontera, y siempre tuvo presente su sensibilidad social. Continuó con su labor poética, cuyos versos fue incluyendo dentro de la sección "Coplas de la quincena", firmados como Martín Galas. 

En marzo de 1931 se trasladó a Tarifa, dirigiendo primero El Progreso y desde noviembre, Vox Populi. Allí participó en septiembre en la constitución de la Agrupación Socialista. Sus artículos y poemas los firmaba como A mí Prim y los segundos los incluyó dentro de la sección "Copas al viento". No se olvidó de la vida política de su Chipiona natal, a la que dedicó artículos y poemas

Desde principios de enero de 1933, al menos, empezó a vivir en Cádiz, donde nació su tercer hijo y al poco de llegar fue condenado a una pena de destierro de Tarifa. A mediados de ese mes se hizo pública la sentencia tras una denuncia  por injurias hecha en junio  de 1931 por el cacique tarifeño Carlos Núñez. Ya alejado del mundo socialista, volvió a retomar su relación con el libertario: la CNT, el Partido Social Revolucionario Ibérico y desde 1935 el Partido Sindicalista. Colaboró con diversos periódicos, partidistas y no partidistas, ejerció durante unos meses como maestro de huérfanos de algunas víctimas mortales de Casas Viejas y desde abril de 1936 asumió la representación de su partido en el Ayuntamiento. 

Nunca perdió su versatilidad y su compromiso social, que fue lo que acabó llevándolo a la muerte. Detenido en la madrugada del día 19 de julio de 1936, después de haber estado entre los resistentes en el edificio consistorial, fue recluido en el carbonero "Miraflores", habilitado como prisión flotante. Entre los días 14 y 15 de agosto fue asesinado, pero hasta hoy sigue siendo uno de las tantas víctimas mortales que hizo desaparecer el fascismo.

He aquí el poema que José Miranda de Sardi dedicó a la recién nacida Segunda Repúblicas, que publicó el 23 de abril en El Progreso:

Fuego en las pasiones,
fulgencia del sol,
día esplendoroso
del pueblo español;
lucha ciudadana,
batalla civil,
fecundo y glorioso
catorce de abril,
que en Jaca irradiaste
tu primer albor,
siendo a un tiempo mismo
gemido y clamor.

Roja fue tu aurora
y rojo tu afán;
la sangre de Hernández
y Fermín Galán
matizó de grana
tu naciente luz,
eres, día catorce,
redención y cruz.

Tu breve reinado,
todo claridad
encendió la tea
de la libertad,
que ha de alumbrar siempre
como un nuevo sol
los vastos confines
del pueblo español.

Por eso el coplero
humilde y vulgar
quiere en este día
tu gloria cantar,
poniendo en sus versos
emoción viril,
glorioso y fecundo
catorce de abril.

    

José Miranda de Sardi (al fondo, el segundo por la derecha) en el homenaje al teniente José Galán, hermano del capitán Fermín Galán,  realizado en Tarifa (20-04-1931).

A 95 años de la proclamación de la Segunda República...

sábado, 11 de abril de 2026

Homenaje a Francisco Javier Verdejo Lucas en Granada, en el 50 aniversario de su asesinato

Estamos en el 50 aniversario del asesinato en Almería de Francisco Javier Verdejo Lucas, un joven luchador antifascista y militante de la Joven Guardia Roja (JGR). Su delito fue estar haciendo una pintada con las palabras PAN TRABAJO Y LIBERTAD, que no pudo acabar después de que hubiera recibido un disparo por un agente de la Guardia Civil. 

El pasado 8 de abril tuvo lugar en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Granada un emotivo acto de homenaje, dado que era estudiante de ese centro universitario. Semanas antes, el 18 de marzo, se inauguró en el mismo recinto la exposición "Verdejo y la lucha antifranquista en la Universidad de Granada", que estará abierta hasta el 16 de abril. Todas estas actividades han sido organizadas por la Asociación por la Memoria Histórica del Partido del Trabajo de Andalucía y de la Joven Guardia Roja, y ha contado con la colaboración del Decanato de la Facultad de Ciencias de la Universidad granadina, la Cátedra de Memoria Democrática de la Universidad de Almería y la Secretaría de Estado de Memoria Democrática. 


Aunque no pude asistir al acto del día 8, he estado en todo momento informado de lo pormenores sobre su organización y realización, así como de la exposición. El resultado de ambos eventos ha sido (está siendo) un éxito de público, entre el que no ha faltado una importante presencia de antiguos militantes tanto del PTE y la JGR como de otros grupos, todo ello dentro de un ambiente altamente emotivo y, por qué no, también reivindicativo.

Me ha llegado también la información de la queja que el Coronel Jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Granada ha elevado al Decano de la Facultad de Ciencias, después que en el cartel y en la exposición de homenaje se haya hecho constar la expresión "asesinado por la Guardia Civil". Según ese mando policial no ha habido ninguna resolución judicial que lo haya determinado, por lo que no procede mencionarla. La reacción de indignación por parte de los organizadores, de las personas asistentes y de quienes han conocido la noticia no se ha hecho esperar. El propio Decano ha tomado la decisión de no contestar. 

Lo ocurrido aquel fatídico 14 de agosto de 1976 sigue muy presente en mucha gente. En su momento no se hizo ninguna investigación oficial, entre otras cosas porque la familia se negó a hacerlo. El padre de Francisco Javier Verdejo Lucas, que había sido Alcalde de Almería, era un hombre del régimen e hizo todo lo posible para que evitarla. Han pasado los años -¡medio siglo ya!- y oficialmente todo sigue igual. Eso no ha impedido, empero, que cada mes de agosto se haya seguido recordando de distintas maneras la memoria de la víctima o que en numerosos libros se tenga presente su asesinato como tantos otros perpetrados en los años de la Transición. 


Desde mi cuaderno lo he hecho en diversas ocasiones. Conservo, incluso, una pequeña pintura que hice al poco de su asesinato. En enero de 2020 publiqué la entrada "Víctimas de la represión franquista (recuerdos de mis años jóvenes)", en la que reflejé cosas como éstas:

"Fue el asesinato de Francisco Javier Verdejo el que más me impactó. Entre otras cosas, porque coincidía en militancia en la JGR. Lo ocurrido generó una oleada de indignación y de movilizaciones en todo el país. Curiosamente era hijo del alcalde de la ciudad y pese a ello, se cernió una cortina oscura para evitar que los responsables fueran juzgados. Todo quedó en un tropezón fortuito del agente, con la fatalidad que se le disparó el arma. Quien por entonces era gobernador civil de la provincia, Roberto García-Calvo, conoció en los años siguientes una carrera fulgurante en el mundo judicial, hasta el punto de acceder, sucesivamente, al Consejo General del Poder Judicial, el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional".


(Imágenes 1, 2 y 4: Asociación por la Memoria Histórica PTE-JGR)

sábado, 14 de marzo de 2026

40 años del referéndum de la OTAN


Han pasado 40 años de la celebración del referéndum de la OTAN. Triunfó la opción del SÍ, esto es, la del mantenimiento de nuestro país en la alianza militar occidental. Atrás quedó la conocida transmutación  del PSOE cuando pasó de su "OTAN de entrada NO" a, una vez ganadas las elecciones en octubre de 1982, defender lo contrario. 

Fueron años de movilizaciones contra la OTAN y las bases americanas, y a favor de la paz y el desarme de los bloques militares existentes por entonces: la OTAN y el Pacto de Varsovia. Unas movilizaciones que se sucedieron de una manera continuada en muchos países y que en España se vieron potenciadas por el debate en torno a la entrada, primero, y la salida, después, en la citada alianza  occidental. En mayo de 1982 el Gobierno de UCD, presidido desde febrero de año anterior por Leopoldo Calvo Sotelo, había tomado la decisión de integrarnos. Y no lo perdamos de vista: el relevo que hizo a Adolfo Suárez tuvo como uno de los ingredientes la integración.

Durante la campaña electoral en el mes de octubre de 1982 el PSOE defendió la realización de un referéndum para decidir sobre esa cuestión, pero, una vez en el Gobierno, desde el primer momento se negó a cumplir la promesa. Hubieron de pasar casi cuatro años cuando, forzado por las movilizaciones multitudinarias, decidió convocarlo para el 12 de marzo de 1986. Eso sí, defendiendo el mantenimiento, algo que ya hizo años atrás. Un año antes, en mayo, Ronald Reagan, presidente de EEUU, había visitado nuestro país, a lo que no fue ajena su presión para que en España no se rompieran los pactos militares: el de 1953, para la instalación de bases en Morón, Rota, Torrejón y Zaragoza; y el de 1982, para la entrada en al OTAN.    

Fueron numerosos los colectivos antimilitaristas y pacifistas que se formaron en esos años a  lo largo y ancho del país. En Salamanca estaban la Comisión Anti-OTAN y la Plataforma por la Paz.  En las campañas y movilizaciones también participaron partidos políticos (PCE, MC y LCR), sindicatos (CCOO, CNT y STE), asociaciones vecinales y grupos ecologistas (Comité Antinuclear y Colectivo Social Ecologista).  Yo estuve entre las numerosas personas que hicimos lo posible para que la OTAN  y la bases se fueran de nuestro país. Manifestándome, pegando carteles, repartiendo folletos y, finalmente, estando presente en una mesa electoral. 

Cuando supimos los resultados, la decepción fue grande, pese al gran esfuerzo desplegado: el 57% de la gente optó por el SÍ frente al 43% del NO. 

No voy a entrar en detalles  de tantos comportamientos personales, como la de esa gente que había luchado contra la dictadura y que acabó plegándose al atlantismo...  

A los pocos días del referéndum escribí unas líneas sobre el momento que estaba viviendo. Ahora las he rescatado. Reflejan mi estado de ánimo del momento, pero traslucen también un análisis de la situación general. Dejo el escrito para su lectura.     

Asistimos a un espectáculo sorprendente. Son tiempos de payasos que obedecen las órdenes de sus directores de escena. Dicen y hacen lo que les dicen. Interpretan su papel a la perfección en cuanto que la mayor parte del público les aplaude. Incluso hasta les aclama y ovaciona. Pero en las gradas hay voces de desagrado. Unas lo hacen permanentemente. Otras, sólo en diversos actos, escenas o pasajes. Las hay que abuchean, otras también patalean y hay quien incluso lanza objetos. El escenario, por ahora, está seguro. Sus actores sonríen ante la ovación mayoritaria. Las voces que se oponen están dispersas y sólo en algunos rincones se muestran más cohesionados y hasta implacables. La obra, hay que reconocerlo, es fácil de representar. El público lo facilita. Los actores no son de gran categoría. Eso sí, cumplen más que decentemente con lo que les dicen. Lo malo es que  empresarios y directivos pueden perfectamente desecharlos en cualquier momento. No ahora, que parece que cumplen su cometido de divertir. La bufonada es perfecta. Se dice, como se ha dicho siempre, que el teatro está en crisis. Es cierto, lo está, pues sus obras adolecen de la calidad artística, técnica y humana que necesitan. Estará en crisis antagónica mientras subsista esta antítesis entre lo que representan y lo que representa su representación. Existe una manipulación de las mentes. Se hace ver la realidad de una manera diferente a lo que se refleja. Existe un enmascaramiento de la realidad, una ideologización en el sentido estrictamente marxista, pero, paradójicamente, bajo unas formas desideologizadas. Existe, en el fondo, un doble enmascaramiento y, por tanto, una doble ideologización. La que corresponde a todo proceso de justificación superestructural de una realidad y la que corresponde al proceso específico en el que la acción se desarrolla. Los espectadores ríen la bufonada presentada, ideologizada o enmascarada porque se creen que asisten a una obra que les representa. Ignoran eso. Están alienados con respecto a lo que les ofrecen. Pero olvidan también que todo ello obedece a un trasfondo que pretende justificar la realidad existente como la única manera de verla. Ante este panorama, los espectadores, si quieren descubrir cuál es la clave de todo el entramado en el que está sumergido, deben abuchear a sus actores preferidos y únicos y a la obra que representan. Luego, sólo les queda subir al escenario y convertirse en actores de una nueva obra. En el momento en que se conviertan en actores de sí mismos, habrán dejado atrás toda una etapa negra, dominada por directores falsificadores y actores de bufonadas, para romper con una obra falsa en sus esencias y elaborar una obra nueva, a su medida, verdadera, desideologizada, en su sentido estricto, y no enmascarada.

(Salamanca, 18 y 19 de marzo de 1986) 

martes, 3 de marzo de 2026

3 de marzo de 1976: ¡medio siglo ya de la matanza de Vitoria/Gasteiz!

 

El 3 de marzo de 1976 es una de las fechas que tengo grabadas en la memoria: fue el día que tuvo lugar el asesinato de cinco indefensos trabajadores, cuando salían de una asamblea celebrada en la iglesia de San Francisco de Asís de Vitoria/Gasteiz.  Fueron víctimas de los disparos indiscriminados y a quemarropa efectuados contra los huelguistas por la Policía Armada. Una matanza que pudo haber sido mayor, porque hubo también decenas y decenas de personas heridas. 

Murieron en el mismo momento Pedro María Martínez Ocio y Francisco Aznar Clemente, y con posterioridad, Romualdo Barroso Chaparro, José Castillo García y Bienvenido Pereda Moral, que habían sido gravemente heridos. Era frecuente en esos años que las instalaciones de la Iglesia (templos, salones, conventos...) fueran refugio para hacer reuniones y asambleas. En muchas ocasiones la policía aprovechaba la salida de la gente para llevar a cabo detenciones, pero ese día 3 se dio un paso más dramático haciendo uso de unos disparos alevosos.  

1976 fue un año especialmente duro (1). Al menos hubo un total de 18 muertes provocadas por las fuerzas del orden, en mayor medida, o por pistoleros fascistas: Elda, Alicante (febrero); Tarragona (marzo); Basauri, Vizcaya (marzo); Baracaldo, Vizcaya (abril); Montejurra, Navarra (mayo), con dos; Madrid (mayo); Santurce, Vizcaya (julio); Almería (agosto); Madrid (septiembre); La Laguna, Tenerife (septiembre); Santesteban, Navarra (noviembre); y Madrid (diciembre). 

Estamos en el 50 aniversario: ¡medio siglo ya! Peo ningún responsable, político o policial, se ha sentado en el banquillo. Carlos Arias Navarro era, como jefe de Gobierno, y Manuel Fraga Iribarne, al frente de las fuerzas de orden público, como ministro de Gobernación. Este último, sin rubor, lo justificó con estas palabras: "Aquello de Vitoria había que aplastarlo, porque estaba dirigido por dirigentes que manipulaban a la clase trabajadora y eran pequeños soviets que se estaban gestando y había que extinguirlos". Rodolfo Martín Villa era ministro de Relaciones Sindicales y bastantes años después estuvo, junto al capitán Quintana, entre los que la jueza argentina María Servini consideró como responsables de lo sucedido.  En 2017 Martín Villa no tuvo la decencia de pedir perdón a familiares de dos de los asesinados, cuando en las puertas del Congreso le recordaron lo ocurrido (2).

El año siguiente de los sucesos salió a la luz, en homenaje a las víctimas, la emotiva cantata Campanades a morts, compuesta por Lluis Llach, que también interpretó las canciones. Invito a escucharla. 

Por mi parte, en este cuaderno han sido varias las entradas que he dedicado explícitamente a la memoria de las víctimas mortales de los sucesos de Vitoria/Gasteiz. Las dejo para su lectura (3).

lunes, 23 de febrero de 2026

Antonio Machado y Collioure, 87 años ya

 

Dos reflexiones de 1981 al calor de la intentona golpista del 23 de febrero


Han pasado 45 años. Fue durante la tarde de ese día, cuando se estaba celebrando la investidura de Leopoldo Calvo Sotelo. Hacía poco que Adolfo Suárez se había visto obligado a dimitir. Desde las alturas del poder ya no les servía. El rey de entonces y hoy emérito, Juan Carlos I, jugó su papel para que se apartara. En su partido, la UCD, habían surgido grandes disensiones, de manera que cada vez se iba viendo más solo. Entre los círculos militares con apego a la dictadura no dejaban de organizar tramas involucionistas. Y desde los EEUU no creían que fuera la persona idónea para completar sus planes en la plena integración de nuestro país en la estructura de la OTAN. 

Durante esos días hice dos reflexiones por escrito sobre lo ocurrido, mientras iban circulando muchos rumores. La primera, a los cuatro días:  

"El intento de golpe de estado fascista que hace cuatro días nos amenazó, aún colea. Ya tendré tiempo, creo, de extenderme más sobre el tema. Ahora sólo quiero trazar una serie de líneas que puedan servir, más que como conclusiones, de interrogantes. Los medios de comunicación, el estado y los partidos parlamentarios tratan de interpretarlo como un golpe a la democracia. Sin embargo, fue este mismo estado, su gobierno y los partidos parlamentarios los que no hicieron nada para atajarlo. La 'Operación Galaxia' o las razones que obligaron a dimitir a Suárez, conocedor del intento, nos muestran el poco interés [del gobierno] por sofocar la sublevación contra la democracia o, en el caso de la 'oposición', las presiones que hayan podido ejercer para denunciar públicamente las maniobras y exigir una depuración seria. A mi modo de ver el golpe en sí no va contra el concepto abstracto de democracia. No está exento de estar inmerso en la lucha de clases. De hecho, hoy se está utilizando para forzar a la 'oposición' a apoyar una derechización del gobierno so pretexto de salvar a la democracia. Yo me pregunto: ¿a quién le interesa el golpe fascista? ¿No se ha dicho que la 'democracia' supone una forma de dominación más acorde a los nuevos tiempos y requisito indispensable para poder tener la burguesía española más dinámica relaciones con la europea? A mi modo de ver el fascismo (de cualquier tipo: a los años 30, a lo Franco o a lo actual) es una forma de dominación del gran capital financiero que se utiliza cuando se necesita, cuando peligra su forma de dominación. Aquí, en España, la herencia de 40 años de franquismo ha dejado sus secuelas y se tienen que dejar sentir. Pero hay más: yo no me creo que las supuestas intenciones de los golpistas de suspender ciertos artículos de la Constitución, acabar con el terrorismo de forma contundente y devolver el poder a los civiles con unas elecciones sean las únicas. En España, en la lucha contra el fascismo, ha surgido una generación de cuadros forjados en su lucha que tienen la suficiente capacidad como para potenciar, o al menos ser el embrión, de futuras bases de lucha contra el sistema. Contra ésos iría dirigido el golpe. Conseguido eso, harían falta muchos años para volver a reconstruir lo perdido" (27-02-1981).

Ya en el mes de marzo escribí un artículo para la revista Voz Universitaria. Era una publicación que habíamos puesto en funcionamiento estudiantes de varias facultades salmantinas y que tenía la finalidad de dejar constancia de nuestras inquietudes. 

"Todavía sigue coleando el tema de la intentona golpista del pasado febrero. Mientras vamos teniendo la impresión de que no todos los golpistas serán castigados y que los detenidos serán tratados benévolamente (con los riesgos trágicos que ello conlleva), nos vamos enterando cada día de más datos sobre su extensión y sus objetivos. Aunque en otras partes de la revista se trate el tema en su conjunto, hemos de resaltar en este artículo uno de esos objetivos, por afectarnos de lleno a los universitarios y, en concreto, a todos los que pretendemos cambiar esto.

Según una información de la revista Sábado Gráfico, uno de los puntos de una supuesta junta cívico-militar a formar sería el de detener a todas aquellos estudiantes de tendencia izquierdista. Que un órgano de información lo diga, ya es importante (se dice que en nuestro país el rumor es la antesala de la noticia) y máxime esa revista, que no es nada sospechosa.

¿Qué supone este punto represivo? Además de reconocer la importancia de la Universidad como un lugar donde la oposición a todo tipo de golpismo y fascismo sería casi seguro (no olvidemos que durante el franquismo jugó un papel muy importante para su caída), significaría, nada más y nada menos, que todos aquellos estudiantes que no nos conformamos con el sistema nos ofrece, con lo que la Universidad nos da y con lo que sus rectores nos escatiman, cometemos delito. Que todos los estudiantes que queremos cambiar lo que nos rodea, para hacerlo accesible a todos, menos injusto, más solidario y más participativo, cometemos delito.

Ya sabemos lo que nos espera a los estudiantes inquietos y rebeldes, que hablamos en las asambleas, pegamos carteles, participamos en coordinadoras o nos manifestamos en la calle. Todo lo que hicimos y hagamos, es delito. Quizás nuestra misión [debía haber] sido la de callar y bajar la cabeza, copiar apuntes como borregos, dedicarnos a organizar 'pasos del Ecuador' y 'viajes fin de carrera', y, como máximo, dirigir unas asambleas para fijar las fechas de los exámenes y luego decírselo al profesor.

Fascistas puros, enemigos del saber y de la cultura, asesinos de vidas y de esperanzas, chantajistas y cobardes, eso es lo que son los golpistas y sus cómplices. Y desde aquí, con el rasgo más fuerte de nuestra escritura, y desde las aulas, con la voz más fuerte de nuestras gargantas, nos opondremos a cuantos intenten forzar la soberanía popular y privarnos de la libertad con la fuerza de los tanques" (Voz Universitarian. 2, marzo-abril de 1981).

sábado, 13 de diciembre de 2025

Andrés Vázquez de Sola y el patio dedicado a la literatura de la II República, en la Casa de la Memoria de Jimena de la Frontera

El segundo patio que se ha acondicionado recientemente en la Casa de la Memoria La Sauceda está dedicado a la Memoria Poética de la II República. Consta de varios paneles, en los que se reproducen los retratos que el brillante y original artista sanroqueño Andrés Vázquez de Sola realizó sobre escritores y escritoras que vivieron esos años, y que durante la guerra y lo que le siguió sufrieron los rigores, en distintas formas, del fascismo. Junto a cada retrato se ha añadido una breve semblanza y un texto literario. 


En su mayoría, poetas. Así, pueden contemplarse a Rafael Alberti, Vicente Aleixandre, Dámaso Alonso, José Bergamín, el algecireño José Luis Cano, Luis Cernuda, León Felipe, Federico García Lorca, Miguel Hernández, Juan Ramón  Jiménez, Antonio Machado, Emilio Prados. 


Pero no solamente. Están también el novelista Max Aub; el polifacético Francisco Ayala (narrador, ensayista, periodista...); el dramaturgo de la postguerra Antonio Buero Vallejo; el periodista cubano Pablo de la Torriente Brau; o el también polifacético Miguel de Unamuno (ensayista, novelista, poeta...).  No falta dos mujeres: María Teresa León y María Zambrano. La primera, autora de cuentos, teatro, relatos o poesía. Y la segunda, filósofa y también poeta.


El texto seleccionado de María Teresa León, un fragmento de su autobiografía Memoria de la melancolía (1963), sintetiza con emoción y una excelente prosa el espíritu que se respira en el patio:

"Porque todos los desterrados de España tenemos los ojos abiertos a los sueños. León Felipe aseguró que nos habíamos llevado la canción en los labios secos y fruncidos, callados y tristes. Yo creo que nos hemos llevado la ley que hace al hombre vivir en común, la ley de la vida diaria, hermosa verdad transitoria. Nos la llevamos sin saberlo, prendida en los trajes, en los hombros, entre los dedos de las manos… Somos hombres y mujeres obedientes a otra ley y a otra justicia que nada tenemos que ver con lo que vino y se enseñoreó de nuestro solar, de nuestros ríos, de nuestra tierra, de nuestras ciudades. No sé si se darán cuenta los que quedaron por allá, o nacieron después de quienes somos los desterrados de España. Nosotros somos ellos, lo que ellos serán cuando se restablezca la verdad de la libertad. Nosotros somos la aurora que están esperando".


Por lo demás, mencionar a quienes han hecho posible el Catálogo editado para la ocasión: Andrés Rebolledo Barreno (coordinación), Juan Manuel Pizarro Sánchez (texto y documentación), José M. Fernández (diseño gráfico) y el Ayuntamiento de Jimena de la Frontera en la financiación.