domingo, 31 de enero de 2016

Nuevo intento por revitalizar el proceso de paz en el País Vasco

Este fin de semana ha tenido lugar en Gernika el III Foro Social para impulsar el proceso de paz en el País Vasco, organizado por los grupos Bake Bidea, Gernika Batzordea y Uharan. De nuevo se han reunido representantes de grupos políticos, sindicatos, colectivos civiles y expertos internacionales en resolución de conflictos, incluidos miembros del Grupo Internacional de Contacto (GIC). Ha habido ausencias importantes, como las del PP y el PSE-EE, pero eso no quita para que se siga impulsando el proceso de paz iniciado hace cinco años. Entre quienes han participado destacan el sudafricano Brian Currin, la persona que tiene mayor presencia pública del GIC, y Alberto Steptorowski, experto en resolución de conflictos y mediador internacional. 

La valoración que se ha hecho de la marcha del proceso de paz es ambivalente. De un lado, se critica la actitud del gobierno y del propio PP, poco interesados en que la situación avance, entre otras cosas porque se considera que no le supone ningún rédito político. Para Steptorowski, como ha declarado en una entrevista a Público, "este tema no le da ganancia política al PP. Lo paradójico de todo esto es que como no hay violencia, tampoco hay urgencia. Si te portas bien, no creas urgencia; y si te portas mal, te dan por la cabeza". Tampoco se valora positivamente el papel que está teniendo la comunidad internacional. Según informa Gara el propio Spektorowski expresó en el auditorio que sus "posibilidades de implicación aquí son muy pequeñas, no tienen interés en esto". Algo en lo que coincidió Currin, para quien "la comunidad internacional ha fracasado, no ha hecho la contribución que debiera, no ha presionado más al Estado español".

Tampoco han faltado críticas a ETA, de quien se reconoce su voluntad de implicarse en el proceso y de haber dado pasos puntuales, pero insuficientes. Según Currin, como informa Gara, no ha aprobado "el test de transparencia absoluta" y adolece por ello de lagunas de "credibilidad". Así mismo, esta vez en declaraciones a El Mundo, considera de gran importancia la entrega de las armas, "un punto crítico y un requisito imprescindible", que "no es una rendición", pero sí un gesto "simbólico". 

Lo más importante para Veronique Dudouet y Kristian Herbolzheimer se encuentra en las posibilidades que existen en la participación civil. Sin que sea una panacea y habiendo conocido experiencias negativas (por ejemplo, en el conflicto israelí-palestino), consideran que ese ingrediente es importante. Para Dudouet, "para acompañar estos procesos y para certificarlos", y para Herbolzheimer, porque aportan un plus que los acuerdos entre élites, como son las mesas de negociación, no tienen.

En relación a lo que pueden hacer las instituciones políticas, Spektorowski ha destacado lo positivo que puede resultar un cambio de gobierno y el papel del gobierno vasco. En este sentido ha dicho que "Madrid tiene las llaves sobre los presos, pero aquí, si hay unión nacional, y se piensa en una especie de desarme hacia el País Vasco, sería todo un golpe soberanista. Y eso a Madrid le podría asustar. ¿Acaso meterían preso al PNV?".

sábado, 30 de enero de 2016

Palabras de dinosaurios de la política

Estos días han vuelto a salir a la palestra políticos de otro tiempo. Dinosaurios, vamos. Felipe González ha lanzado eso de "Ni el PP ni el PSOE deberían impedir que el otro gobierne" y José Mª Aznar, lo de "Podemos es una amenaza para nuestro sistema democrático y nuestras libertades". No han faltado otras voces, como los Leguina, Corcuera o Rodríguez Ibarra, que a coro están alertando sobre los peligros de un gobierno de izquierdas. 

Es cierto que nunca han dejado de hablar en público, aprovechando cualquier ocasión o foro que tuvieran a mano. Conferencias (bien pagadas, lo preferido por Aznar), entrevistas (muy practicadas por González), tertulias en los medios de comunicación (donde es asiduo Leguina, sin que le falten los emolumentos correspondientes), eventos de patrocinio empresarial (muy propios también de Aznar y González) o incluso mítines (con González como un buen practicante). 

Sus palabras resuenan graves y pretenden ser las voces de unas conciencias que creen perdidas en sus sucesores. Aznar no para de recordarle a Rajoy que lo está haciendo mal, si no muy mal, creyendo que una mayor radicalidad (por la derecha, por supuesto) sería beneficiosa para su partido. González, por su parte, ha dejado patente en los dos últimos años su obsesión por que se forme una gran coalición, mirando a esa Alemania a la que tanto debe: la de un más que generoso SPD que tanto le apoyó antes de ser jefe de gobierno o la de una CDU, con el señor Kohl como todopoderoso, con cuyos gobiernos cerró tratos suntuosos.  

Aznar y González, ya se sabe, se dedican ahora a sus negocios. Con suculentos beneficios, como corresponde a su condición. Siguen creyéndose imprescindibles y por eso dicen lo que dicen y hacen lo que hacen. Por aquí y por allá. Verlos me parece tragicómico. Por lo que representaron, como capitales de los pilares del sistema, y por lo que son ahora. Antaño, rivales hasta la extenuación, aunque fuera sólo para disputarse el puesto en la poltrona del poder. Hoy, sin que se sientan amigos, diciendo las mismas cosas. Porque cuando gobernaron, siempre defendieron lo mismo, salvo matices de poca monta.   

viernes, 29 de enero de 2016

Firmar por un referéndum para el Sáhara Occidental

El Comité Suizo de Apoyo al Pueblo Saharaui ha lanzado la campaña internacional de recogida de firmas con el mensaje "Sáhara Occidental-Referéndum ya". Una iniciativa que coincide con el 40º aniversario de la ocupación de la antigua colonia española por parte de Marruecos y que acabó dividiendo a la población saharaui. Una parte sigue viviendo en los territorios ocupados, sufriendo situaciones penosas de represión, mientras que otra se desplazó hacia el este, dentro de territorio argelino, donde se han establecido en campamentos y han organizado la estructura estatal de la conocida como República Árabe Saharaui Democrática. Apoyar la campaña es un acto de solidaridad, por lo que invito a su adhesión a través del enlace http://www.westernsahara-referendum.org/ 

jueves, 28 de enero de 2016

Un paso efímero dentro de una vida más intensa

Llegamos al mismo tiempo al instituto. Pero ella se fue al poco, llamada por la universidad de la capital mediterránea del sur para dar clases. Dejó, pues, a jóvenes que en teoría estaban saliendo de la pubertad para encontrarse con jóvenes que, también presumidamente, se iniciaban en la aventura de la madurez. Doctorada como estaba ya, ese paso suponía una adecuación a su formación intelectual. Cuando llegó aquí en cierta medida se sintió arrinconada, debiendo conformarse con lo que le habían dejado sin quererlo. Algo oí de sus quejas, nunca de su boca, pero por la expresión de su cara se le notaba un tanto afectada. Sí nos llamaba la atención sus ojos azules, que, acompañados de su nombre, delataban que había nacido en otras tierras. No tengo memoria de su voz, quizás porque apenas dejó que se le oyera más allá de lo necesario para ella. 

Pasado el tiempo fui sabiendo de su hacer universitario, con algún artículo en alguna obra colectiva, y de una vertiente que le ha dado cierta fama hilando palabras, sentimientos y mensajes. Se ha ganado, así, una parcela en el mundo de la filosofía y la literatura, lo que la ha llevado a ser objeto de entrevistas, reseñas y hasta estudios de su vasta obra. Ha llegado incluso a integrarlas en un todo que las fusiona, si es que, haciendo yo una interpretación de sus palabras, no las supera.  


Leyendo, y a veces oyendo, lo que dice se trasluce una personalidad fuerte con apariencia de fragilidad. O quizás lo contrario, a saber, una fragilidad que se soporta sobre una fortaleza escondida. Todo lo que ha sufrido y hecho a lo largo de su vida, surcada de viajes y estancias de un lado para otro, pero siempre en su ciudad de acogida como referencia, es lo que ha ido alimentando esa dualidad. Eso la llevó a refugiarse en la literatura desde muy temprano, el mundo donde pudo ir dando rienda suelta a la imaginación y a la descarga de la adrenalina acumulada cuando sentía que lo que le rodeaba la invadía sin quererlo. Mediante la filosofía intentó comprenderlo lo todo, buscando las razones que pudieran explicar lo que somos, por qué existimos o qué nos lleva a hacer lo que hacemos
. Y eso la acabó llevando hacia el oriente, donde se ha sumergido en las profundidades de una cultura que la ha dotado de los ingredientes necesarios para vivir y sobrevivir.

Después de un largo recorrido en el tiempo, limitada por la heridas de la vida, se siente con ánimo para seguir adelante. Confiesa haber roto con los absolutos y los paraísos para quedarse con lo concreto, con las cosas reales. Pero como conseguirlo resulta imposible, dice, ha decidido aprender a convivir con el dolor y con las abstracciones, dotada de una herramienta que la ayuda a convivir con lo negativo y a sobrevivir en los momentos difíciles.   

He rastreado en sus palabras buscando los lugares por donde ha pasado. Y en ninguno he encontrado que haya nombrado este lugar donde estuvo hace algo más de un cuarto de siglo. Como si lo efímero del paso por esta pequeña parte del mundo hubiera sido para ella una insignificancia olvidada dentro una vida mucho más intensa.

martes, 26 de enero de 2016

El continuo suma y sigue del PP con la corrupción

Hace cuatro días tuvo que dimitir Federico Ramos de Armas, subsecretario de Presidencia y mano derecha de la vicepresidenta del gobierno Soraya Saez de Santamaría. Está involucrado en el escándalo de Acuamed, una empresa pública que presidió hasta 2013 y donde el juez Eloy Velasco está investigando el pago de una compensación de 40 millones de euros a la empresa FCC. Además se está difundiendo por algún medio de comunicación la posible participación en el escándalo de Miguel Arias Cañete, anterior ministro de Agricultura y flamante comisario europeo. 

El mismo día apareció otra noticia cuando la jueza Esperanza Collazos decidió la imputación del PP por la destrucción en 2013 de los discos duros donde se guardaban datos relevantes del caso Bárcenas. 

Y esta mañana se ha anunciado una macrorredada en Valencia relacionada con el caso Imelsa, una red creada para el cobro de comisiones ilegales procedentes de las concesiones públicas a empresas privadas. Son varias las detenciones de dirigentes y cargos públicos de miembros del PP, en algunos casos ya dimitidos, como Alfonso Rus, vicepresidente de la diputación valenciana, famoso por el episodio contando billetes procedentes de dichas comisiones. Y se habla de Rita Barberá, aforada como senadora, pero en el punto de mira. 

Lo del PP no tiene parangón, pues supone todo un cúmulo de casos de corrupción que vienen de lejos, desde sus inicios como partido cuando todavía se llamaba AP, y que se han ido extendiendo por todos los lugares y en todos los niveles de la administración pública. Se trata de un partido que se ha dado a la práctica de relaciones entre delictivas e impúdicas con las empresas privadas, y a la apropiación privada de todo tipo de mordidas, dádivas y prebendas. 


Es un partido donde todos sus tesoreros (los Naseiro, Sanchís, Bárcenas, Lapuerta...) han sido, o lo están siendo, investigados por delitos y/o prácticas irregulares. Pese a ello, Naseiro, cogido in fraganti, fue exonerado en un tribunal de justicia por defectos en la forma de recoger pruebas por parte del juez instructor. El partido de un superministro, Rodrigo Rato, al que se le atribuye ser el autor del "milagro económico",  que está ahora inmerso en varios procesos judiciales acusado de graves delitos económicos. El partido de numerosos dirigentes encarcelados por corrupción, en su mayoría con cargos en las distintas administraciones: los Jaume Matas, Francisco Granados, Carlos Fabra, Marcos Martínez... Y tantos casos todavía inmersos en procesos judiciales que pueden acabar con el mismo destino. Es el partido cuya sede central se ha pagado con dinero negro, con altos dirigentes que han sido receptores de sobres con cuantiosas cantidades de dinero negro y con campañas electorales que han sido pagadas a través de cuantiosas donaciones procedentes de las empresas beneficiarias de las concesiones públicas.

El PP está lleno de frases y anécdotas que, no por aparentemente graciosas, esconden una realidad muy negra: el "España va bien" de su primer jefe de gobierno; el "aguanta, Luis" de Rajoy a Bárcenas; lo de "los españoles son muy españoles y mucho españoles" del mismo personaje; “la indemnización que se pactó fue una indemnización en diferido (…), en diferido, en forma, efectivamente, de simulación” que pronunció su secretaria general, la señora De Cospedal, en plena vorágine del escándalo del extesorero; el episodio de la "sexagenaria que ha aceptado la multa" de tráfico, expresidenta de la Comunidad de Madrid que se escapó derribando la motocicleta de un guardia municipal cuando se estaba cumplimentando el atestado; las ocurrencias de la ministra de Empleo cuando se encomendó a la virgen del Rocío con un "de la Virgen un capote siempre llega"; las recurrentes condecoraciones del ministro del Interior a la Virgen del Pilar; el deseo de "españolizar a los niños catalanes" que expresó el ministro de Educación más despreciado por la opinión pública; el "que se jodan" de la diputada Fabra; precisamente la hija de un corrupto que ya está en la cárcel, que le preguntaba a su nieto eso de "¿te gusta el aeropuerto del abuelo?" o que se vanagloriaba de las veces que le tocaba la lotería; un recurso, el de la lotería, que también utilizó el ya referido Rus... 

Es el mismo partido en el que sus dirigentes y militantes se llenan la boca de expresiones como "España", "unidad de España", "España, una gran nación", "mucho españoles"... El mismo que tiene al frente a un candidato a la presidencia del gobierno que ha declinado por ahora proponerse a la investidura en el Congreso a sabiendas que no tiene el apoyo de ningún grupo en el Congreso. El partido de un gobierno que ha llevado a buena parte de la sociedad española a un callejón sin salida retirando derechos, recortando y privatizando servicios públicos, empobreciendo a amplios sectores de la población, y que está condenando a las generaciones más jóvenes a un futuro incierto de paro y precariedad laboral.


El partido que, en fin, suma y sigue con la corrupción. 


¡Como para no quitarlo de en medio!



domingo, 24 de enero de 2016

La singularidad política de Argentina (y 4)

Después de lo escrito en los anteriores artículos parece claro que la singularidad de la política en Argentina parte de la presencia desde hace siete décadas del peronismo. Un movimiento, catalogado como populista, que se ha conformado desde la transversalidad política y social, y que, pese a sus situaciones cambiantes, aún sigue condicionando la vida política del país. 

Pero a quien más ha afectado el peronismo ha sido a los grupos de izquierda, cuya presencia política a lo largo de los años ha sido escasa, cuando no irrelevante. A ello no han sido ajenos errores graves, como los cometidos en distintos momentos por el Partido Comunista, incluido su papel en los momentos iniciales de la dictadura militar de los Videla y compañía. Tampoco ha sido ajena la deriva insurreccional en los años setenta de algunos grupos guevaristas  y trostquistas. Lo que vino después de la dictadura ha sido una sucesión de alianzas cambiantes e inestables, muy fraccionadas y, por ello, con poca representatividad institucional    

Por el contrario, en Argentina ha sido una constante la existencia de movimientos sociales de base muy activos y variados, aunque hayan sido los sindicatos los que más han arraigado y se han mantenido. La combatividad de los sectores populares ha propiciado importantes avances en la adquisición de derechos e incluso en los momentos en que las condiciones fueron muy difíciles, como las dictaduras, tuvieron capacidad de resistir para intentar mantenerlos. La última dictadura no dejó de ser la reacción de los sectores económicos dominantes ante una creciente movilización popular. Supuso en gran medida la persecución contra dirigentes y militantes populares con el fin de domesticar a la gente y poder aplicar un plan neoliberal de privatizaciones, financiarización y recorte de derechos sociales. Lo mismo que se estaba llevando a cabo desde los años sesenta en Indonesia, tras el derrocamiento de Sukarno, o en Chile desde 1973.

La movilización social que se produjo hace tres lustros por las consecuencias del gobierno de Menem y la consiguiente quiebra financiera fue impresionante, dando lugar a la creación de nuevas formas de lucha y organización, como la que representaron los llamados piqueteros. Sin embargo, de aquello quedan, si no restos, sí una menor presencia organizativa.  

Los gobiernos del kirchnerismo fagotizaron, una vez más, a los grupos de izquierda, atrayendo a amplios sectores de la población que, estando dentro de los diferentes postulados progresistas, han prestado su apoyo a dichos gobiernos. El kirchnerismo ha sabido atraer a mucha gente de la izquierda política y social a través de algunas medidas que tenían un gran componente simbólico. No ha faltado tampoco el apoyo de conocidas figuras de la izquierda, que, no exentas de críticas, han primado su oposición a la derecha política o su acercamiento a gobiernos como el de Venezuela con Chávez. No debemos olvidar que Ernesto Kirchner y Cristina Fernández pusieron fin a la impunidad de quienes participaron en la represión durante la dictadura, que rompieron con las imposiciones de los organismos financieros internacionales, que dotaron de mejoras a los sectores más desfavorecidos, que propiciaron un ciclo de crecimiento económico o que se alinearon con los gobiernos latinoamericanos progresistas.

Agotado el modelo por sus contradicciones derivadas de su propia naturaleza, la situación se ha tornado favorable, sin embargo, a la derecha política, vencedora en las recientes elecciones presidenciales. Y de nuevo la izquierda sigue manteniéndose desorientada y dividida. Resulta evidente que el peronismo, desde su vertiente populista progresista, es el principal condicionante en la conformación de grupos y alianzas políticas de izquierda más sólidas y estables, a la vez que más efectivas a la hora de condicionar los gobiernos, incluidos los del kirchnerismo. 

¿Por qué no un gobierno de izquierdas basado en un programa progresista ?

Horas antes (de madrugada) de que Pablo Iglesias, en nombre de Podemos, lanzara en la mañana del viernes el órdago a Pedro Sánchez para la formación de un gobierno de los dos partidos con el apoyo de las confluencias y UP-IU, El País publicó un editorial con un titular muy explícito: "Rajoy no puede, Sánchez no debe". Ponía en entredicho, así, a los dos líderes del bipartidismo en proceso de descomposición y, a la vez, aludía a una estrategia aplicada por el PP promoviendo a Podemos desde medios de comunicación conservadores con el fin de repetir la pinza contra el PSOE. Pero en el editorial no se daba ninguna alternativa. Y ha sido hoy cuando lo ha hecho a través de la demoscopia: en el sondeo publicado se dice que para la formación de un nuevo gobierno un 62% de la gente considera que sería mejor sin Rajoy y el 50%, sin Sánchez; se presenta como opción preferida la formación de un gobierno de PP, PSOE y Ciudadanos sin ninguno de esos líderes como presidente; y, ante todo, se resalta que el líder mejor valorado es Albert Rivera, dentro de una lista en que aparecen también Soraya Saez de Santamaría, Eduardo Madina y Susana Díaz, pero no así Alberto Garzón. Y por debajo de ese artículo aparece otro mucho más explícito: "Albert Rivera se afianza como el líder político más valorado".

En los medios de comunicación conservadores se trata hoy el tema de otra manera, que no es contradictoria, sino complementaria. Aparte de los previsibles y repetitivos ABC o La Razón,  en el El Confidencial se destaca el enorme titular "Grandes fortunas se van a Suiza, Londres y Luxemburgo por miedo al 'frente popular'", y en El Mundo, más recatado en el tamaño pero no en la ubicación, se refleja con otro en la misma línea: "Luis de Guindos: 'Los mercados temen más a Podemos que a Cataluña'".

Resulta evidente dónde están las preocupaciones dentro del sistema de poder económico. Temeroso de ver paralizado, si no revertido, el proceso de desmantelamiento social y económico en la órbita del neoliberalismo, están poniendo el acento en lo que resulta primordial: cortar cualquier alternativa que lo ponga en entredicho. El sistema económico que puso todo tipo de impedimentos a Syriza en Grecia, aunque finalmente consiguiera neutralizar y doblegar a su gobierno. O el mismo que sigue mirando con preocupación lo que sucede en Portugal tras el pacto de PSP, Bloco de Esquerda y PCP. 

Llama la atención cómo De Guindos ha sabido lanzar el mensaje principal, desechando, a través de la alusión a Cataluña, lo que hasta ahora ha sido utilizado por el PP y Ciudadanos como excusa para atraer votos. El cuento de la unidad de España sólo ha servido de argamasa ideológica, encubridora en realidad de lo principal. 

El órdago de Pablo Iglesias es atrevido y coincide con lo que al poco de las elecciones de diciembre plantearon Alberto Garzón o Cayo Lara, proponiendo un gobierno progresista que pudiera fin a la deriva del PP en tantos frentes (reforma laboral, ley mordaza, LOMCE...). Hablarlo, estudiarlo y darle contenido debe ser la prioridad en el seno de los grupos de izquierda. No tanto en el reparto de cuotas de poder y de ministerios (Iglesias ya se ha postulado como vicepresidente) como en la dotación de un programa político que permita al nuevo gobierno paralizar lo iniciado por el PP y la puesta en práctica de medidas de urgencia social, restitución de derechos, regeneración democrática, diálogo con los distintos territorios, equidad en las relaciones de género, lucha contra las agresiones medioambientales, etc.

Los principales obstáculos están en el PSOE. Sus dirigentes son expresión de un dilema: quienes no desechan el acuerdo son conscientes de que puede ser la última oportunidad para que el partido no acabe como en Grecia; quienes se oponen corren el riesgo de abocar al partido a la pasokización y a lo sumo a mantenerlo en los gobiernos de algunas comunidades.  

En el seno de IU se está hablando mucho de ello. Hay divergencias, pero no se debe rehuir el debate y menos establecer posiciones apriorísticas fijas. Apoyar un gobierno progresista, sólo si es necesario y sin entregar un cheque en blanco, no tiene por qué conllevar el formar parte de él. Hay consenso para que la decisión que se tome sea de manera colectiva, por el conjunto de militantes y simpatizantes. Es lo que se hizo, por ejemplo, en Andalucía en 2012 y a finales de 2014. 

Cada tiempo requiere su análisis y toma de decisiones. Ahora está en juego continuar en la agenda marcada por el sistema económico desde hace más de un lustro y que en España, cuyas consecuencias están lastrando a buena parte de la sociedad y condenando a las generaciones más jóvenes a la precariedad laboral, la emigración y la pobreza. O romperla, para iniciar un camino nuevo que abra perspectivas ilusionantes para la inmensa mayoría.  En última instancia discutirlo no es malo
.

domingo, 17 de enero de 2016

Trini Urién, anarquista y mujer libre

Casi por casualidad me ha llegado hoy una breve información de Trinidad Urién, una militante anarquista guipuzcoana que participó a distancia en la gestación de la revista Mujeres Libres y luego en su difusión. Ignoro dónde y cuándo nació. Sí, que vivió en Pasaia/Pasajes (Gipuzkoa/Guipúzcoa) hasta 1936, en que, como consecuencia de la Guerra Civil, tuvo que abandonar la provincia hacia otros lugares del bando republicano.

Supe de esta mujer cuando escribí mi libro dedicado a la organización anarquista Mujeres Libres (2003) y su revista homónima, a la que dediqué algún apartado por haber sido de las mujeres que más colaboraron en la difusión de la revista dentro de los grupos locales del movimiento libertario (pp. 93-98). Fue de las fundadoras de las Juventudes Libertarias de su localidad, llegando a ser elegida secretaria, y estuvo entre las corresponsales de la revista que se dedicaron a difundirla. De ella estaba esperando Lucía Sánchez Saornil, el alma de la revista, que escribiera un reportaje sobre la situación de las mujeres en su municipio, apegadas por entonces en gran medida al mundo de la mar. Pero fue el inicio de la guerra lo que finalmente impidió que pudiera escribirlo.

Precisamente parte de la información aportada por mí en mi  libro es la que se refleja básicamente en las pocas referencias que aparecen de ella en la red (Pérez de Lara, 2012; y Dictionnaire des militants anarchistes). No he podido consultar todavía la Enciclopedia histórica del anarquismo español, la ampliación en tres volúmenes que hizo Miguel Íñiguez de su inicial Esbozo de una Enciclopedia histórica del anarquismo español, donde distintas publicaciones remiten como fuente de información bien sobre ella, bien sobre su compañero o bien sobre el hijo que tuvieron en común.

Es, pues, siguiendo la biografía de su compañero, Miguel González Inestal, como podemos ampliar un poco el conocimiento de la de Trini Urién. Sabemos a través de él que tuvieron que acabar huyendo de Guipúzcoa, al ser una de las provincias donde, pese a la resistencia popular durante los primeros días, acabó triunfando el golpe de estado. 

González Inestal fue un destacado militante anarquista, por lo que su trayectoria vital es más conocida (Íñiguez, 2001; 278-279; Dictionnaire des militants anarchistes, 2007y López, 2014). Había sido entre finales de la dictadura y principios de la república dirigente del sindicato de la construcción y, además, miembro de la FAI. Sin que sepa la razón, acabó instalado en Pasaia/Pasajes, donde organizó el sindicato de pescadores, mientras participaba a su vez en el desarrollo de la CNT en la provincia. Su presencia en el municipio guipuzcoano no debió de ser permanente, pues estuvo viajando por varios lugares del país e incluso llegó estar encarcelado durante algún tiempo, quizás en 1933. En todo caso es en este contexto en el que conoció a Trini Urién, quien en noviembre de 1935 ya lo mencionaba en una carta como su compañero (Montero Barrado, 2003: p. 94).

Tras el golpe de estado de julio de 1936 González Inestal llegó a ser comisario de Comunicaciones y Transportes en la Junta de Defensa de Gipuzkoa/Guipúzcoa, y tras conquista de la provincia por el bando sublevado pasó a otros lugares, ocupando distintas responsabilidades dentro de la CNT y la FAI, así como en la administración republicana. Después de su salida de España por Cataluña entre enero y febrero de 1939, desde París fue el encargado de organizar el exilio anarquista hacia América, por varios de cuyos países viajó, como Santo Domingo, Cuba y Bolivia, hasta recalar definitivamente en Chile. Quizás fue en 1945 cuando él y Trini Urién se asentaron en el país andino, pues fue el año en que nació su hijo, también llamado Miguel, que con el tiempo también llegó a ser militante anarquista, autor de algunos escritos sobre la historia del anarquismo español y compilador de documentos junto con su padre (Fundación Salvador Seguí-Madrid, 2012).

Volviendo a Trini Urién, en la correspondencia que mantuvo con la redacción de Mujeres Libres (en realidad, con Lucía Sánchez Saornil) se reflejan algunos pormenores de sus peripecias como corresponsal. Entre ellas estaban las dificultades para realizar su labor de distribución en Guipúzcoa, habida cuenta del poco arraigo del anarquismo en la provincia, y ante todo lo penoso que le resultó poder hacer un reportaje sobre las mujeres de la mar. Pese a que envió a Madrid algunas fotografías, no fue capaz de enviar la información necesaria para completarlo, toda una muestra de las limitaciones instrumentales en su labor propiamente intelectual.

Es también a través de esta correspondencia como sabemos que Trini Urién contribuyó a organizar las Juventudes Libertarias en Pasaia/Pasajes, de la que fue secretaria, o que escribió el artículo "Con, de, en por, sin sobre, tras la mujer en la prensa anarquista. Para el compañero Berbegal" para la revista Tierra y Libertad, publicado en diciembre de 1935, donde criticaba el comportamiento sexista de muchos de sus compañeros. 

Dentro de esa correspondencia llaman la atención también algunas referencias hechas en un momento determinado a las diferencias en el seno del movimiento libertario, concretamente sobre la división habida en 1933 con la salida del grupo de treintistas, que tuvieron a Ángel Pestaña y Joan Peiró como principales referentes. Sánchez Saornil le pidió a información sobre dicho grupo en su provincia, a lo que Urién le contestó que era probable que acabaría reintegrándose en la CNT. 

No falta, en fin, una alusión a su propio compañero, al que menciona con su nombre Miguel y del que resalta que sólo con él podía hablar de temas que no fueran banales.

Es una lástima no poder haber podido averiguar más aspectos de la vida de Trini Urién, más allá de su salida de Guipúzcoa, su vida junto junto a Miguel González Inestal, su asentamiento en Chile a partir de 1945 o una fotografía suya de joven. En la referencia biográfica sobre el hijo (Fundación Salvador Seguí-Madrid, 2012) se dice que la familia regresó a España en las postrimerías del franquismo, pero no se alude explícitamente a la madre. Del padre se dice que su regreso tuvo lugar concretamente en 1973 o incluso antes (Íñiguez, 2001), pero sin aludir a su compañera. Por ello no sabemos tampoco cuándo murió.

Sobre su actividad político-sindical tampoco sabemos nada. Según Íñiguez (2001) Miguel González Inestal fue partidario  de la participación electoral en febrero de 1936 y luego, durante la guerra, de "posturas revisionistas", lo que supuso defender la participación gubernamental o la militarización de las milicias. También lo relaciona con la división habida en la CNT a finales de los setenta, por lo que estaría, sin citarlo, entre quienes participaron en la creación de la CNT. Su hijo, por otro lado, estuvo también en esa línea (Fundación Salvador Seguí-Madrid, 2012).

¿Coincidió Trini Urién con todos esos planteamientos? ¿Llegó a vivir la división de la CNT? ¿Y qué fue de su postura ante el problema de la mujer, del que participó, al menos que sepamos, durante los primeros momentos de la revista Mujeres Libres? Tantas preguntas sin responder sobre una militante anarquista, casi anónima, de la que sabemos que fue activa en los años previos a la guerra y mostró un gran entusiasmo en la conformación de lo que acabó siendo la organización Mujeres Libres.

Publicaciones de referencia

Fundación Salvador Seguí-Madrid (2012). “Miguel González Urién (Chile 1945-Madrid 2012)”, en revista Rojo y Negro, CGT, 24/04/2012, http://www.rojoynegro.info/articulo/memoria/miguel-gonzalez-urien-chile-1945-madrid-2012.
"González Inestal, Miguel", en Dictionnaire des militants anarchistes, 18/09/2007, http://militants-anarchistes.info/spip.php?article2352
Íñiguez, Miguel (2001). Esbozo de una Enciclopedia histórica del anarquismo español. Madrid, Fundación de Estudios Anselmo Lorenzo.
López, Francisco Javier (2014). “Miguel González Inestal”, en https://plus.google.com/109915495419504304431/posts/PJ9foMHgfyM; también puede consultarse en http://www.estelnegre.org/documents/inestal/inestal.html.
Montero Barrado, Jesús Mª (2003). Anarcofeminismo en España. La revista Mujeres Libres antes de la Guerra Civil, Madrid, Fundación de Estudios Anselmo Lorenzo.
Pérez de Lara, Inma y Mujeres Lliures de Alacant (2012). “Trinidad Urién”, en Rojo y Negro, CGT, n. 258, junio,  http://issuu.com/karter/docs/rojo_y_negro_258_2012_ok/21?e=1350790/2878750
“Urién, Trinidad, ‘Trini’”, en Dictionnaire des militants anarchistes, 17/12/2013, http://militants-anarchistes.info/spip.php?article9876   


(Fotografía de Trini Urién que aparece en el número 258 de la revista Rojo y Negro y en el Dictionnaire des militants anarchistes)

Hay que evitar que el fotoperiodista Raúl Capín sea condenado

Raúl Capín está a punto de ser juzgado por el delito de atentado contra la autoridad, por lo que puede ser condenado a dos años de cárcel. El origen de todo esto se encuentra en varias movilizaciones que tuvieron lugar entre febrero y abril de 2013, tras las cuales se le acabó acusando de intentar agredir a fuerzas de seguridad. Llama la atención el papel que los medios de comunicación conservadores han jugado en las acusaciones, como ocurrió con los diarios La Razón, El Mundo y ABC, que publicaron en sus portadas imágenes donde aparecía Capín, pero no como periodista, sino como participante directo y miembro de organizaciones de extrema izquierda, desvinculándolo así de su actividad profesional. 

Este caso no es único, sino que está afectando a bastantes fotoperiodistas más, también dentro de procesos penales o de sanciones administrativas, esta vez relacionadas con la ley mordaza aprobada el año pasado. La idea es que se trata de amedrentar la labor de profesionales de la información que, con su atrevimiento, están sacando los colores de la represión ejercida por el poder sobre las movilizaciones ciudadanas. Teniendo en cuenta que los dos primeros años del gobierno del PP conocieron numerosas movilizaciones contra las medidas impopulares que introdujeron a saco y que la reacción fue aplicar mano dura, se entiende la reacción policial y judicial contra Capín, en este caso, y contra más periodistas.

La solidaridad con Capín lo es hacia su persona, extensible a quienes están en la misma situación, coartado en el derecho al ejercicio de su profesión y violentado en su dignidad personal. A través de los diarios digitales Diagonal Tercera Información se puede saber más de lo ocurrido, como, entre otras cosas, los comunicados de apoyo y sendas entrevistas al periodista.   

martes, 12 de enero de 2016

La decisión de la CUP

Desde hace tres meses lleva estando en el candelero la CUP. De ella se dice que tiene varias almas políticas, al conjugar el anticapitalismo y el independentismo. No necesariamente contradictorias, pero que en determinadas situaciones pueden resultarlo. Sus militantes y simpatizantes han tenido que dilucidar si continuar en el proceso de independencia, con el objetivo de formar una república catalana, aunque ello suponga apoyar a un gobierno que pueda seguir aplicando medidas contrarias a sus planteamientos sociales y económicos; o romper con dicho proceso si no se tienen en cuenta dichos planteamientos. 

Lo que finalmente han decidido ha sido seguir en el proceso, pero con algunas condiciones que consideran que están en la línea de lo que defienden. Una de ellas ha sido el desplazamiento de Artur Mas, cuyo sustituto, Carles Puigdemont, no ha tenido vinculación con los gobiernos catalanes que han dado lugar a casos graves de corrupción. Otra condición ha sido introducir en el programa de gobierno medidas que tengan un carácter más social y se alejen del sesgo neoliberal propio de los gobiernos de Mas.

Las interpretaciones que se están dando son diversas. Hay quienes dicen, por distintas razones, que han traicionado a sus principios y con ello han cavado su propia tumba política. Y hay quienes dicen, también por distintas razones, que han actuado con sentido de la responsabilidad. 

No sabemos cómo se acabará percibiendo todo esto en el seno de la CUP. Ya en las semanas anteriores hubo desavenencias importantes. Las asambleas locales y generales lo reflejaron, incluida la famosa votación con el empate de 1515 votos sobre si investir o no a Artur Mas como President. Incluso su primer candidato por Barcelona llegó a anunciar su renuncia cuando, siendo finalmente partidario de permitir la investidura de Mas, parecía que se decantaba la postura de no apoyarla. El domingo, durante la votación de investidura de Carles Puigdemont, hubo dos abstenciones. No sabemos si el resto, que votó afirmativamente, lo hizo forzado por las circunstancias o por convencimiento. 


En todo caso, la decisión tomada sigue siendo un arma de doble filo, cuyos resultados están aún por ver. Como también está por ver cómo va a proseguir la confrontación política entre Cataluña y el conjunto de poderes del estado. Todo va unido.

viernes, 8 de enero de 2016

La Sauceda, de la utopía al horror

He visto hoy el documental La Sauceda, de la utopía al horror. Está basado en los sucesos ocurridos durante los primeros meses de la Guerra Civil en un rincón geográfico colindante entre las provincias de Cádiz y Málaga.

Hace poco más de cuatro años salió a la luz la localización de la fosa común en el paraje conocido como El Marrufo, perteneciente al término municipal de Jerez de la Frontera (ver de este cuaderno la entrada "Una noticia espeluznante sobre la represión franquista"). Próximo a La Sauceda y situado en el término de Cortes de la Frontera, se trata de un lugar hoy prácticamente despoblado, pero hasta el otoño de 1936 lleno de vida. Allí moraron desde siglos numerosas personas, dedicadas sobre todo al pastoreo y a la recolección de recursos del monte, desarrollando incluso prácticas comunitarias en la siembra, el pasto del ganado o el uso del horno y el molino. Gentes que desde décadas lucharon por hacer un mundo mejor y que durante los años de la Segunda República participaron del sueño colectivo para hacerlo realidad. 

Pero la Sauceda acabó convirtiéndose en un lugar de muerte. Mucha gente de los pueblos gaditanos más próximos fue refugiándose allí tras el golpe militar de julio de 1936, la progresiva conquista territorial de las tropas sublevadas y la consiguiente represión sangrienta que iban aplicando. Por su situación estratégica acabó siendo además un lugar de paso de las tropas sublevadas desde Cádiz hacia Málaga.

Y es en este contexto en el que La Sauceda acabó convirtiéndose en escenario de uno de los episodios más dramáticos de la Guerra Civil. Durante el otoño de 1936 varios bombardeos destruyeron viviendas, mataron a personas de todas las edades y en muchos casos provocaron la huida hacia otros lugares. Lo que vino después fue una sucesión de situaciones donde se unieron las detenciones, las torturas, los fusilamientos, las humillaciones, las requisas de lo poco que tenían, el exilio... Y el cortijo de El Marrufo acabó siendo la fosa común para muchas personas. Un cúmulo de horrores y la implosión de un terror generalizado. La presencia del fascismo, en suma. 

A la brutalidad de lo ocurrido se unió otro hecho: el despoblamiento de la zona, esparcidas sus gentes hacia otros municipios. Y con ello, la apariencia de que todo acabaría ahogado en el paisaje de areniscas y alcornoques. Eso ha propiciado que la memoria quedara fragmentada y dispersa. Y ha dificultado que pudiera conocerse lo ocurrido en toda su dimensión.

Pese a ello sólo faltó que se fueran uniendo piezas. Que quienes vivieron esos años se atrevieran a sacar a la luz lo que escondían en sus casas, sigilosamente iban transmitiendo a sus descendientes o contaban con temor a la gente allegada. También que quienes trabajan en los campos de la historia y la arqueología pusieran sus conocimientos y recursos al servicio común. O que las asociaciones de memoria contribuyeran con su tarea de coordinación y divulgación, como han hecho la Asociación de Familiares de Represaliados por el Franquismo en La Sauceda y El Marrufo (AFRESAMA) y el Foro por la Memoria del Campo de Gibraltar. 

Juan Miguel León Moriche, como director y guionista, y José Antonio Bermejo Canua, como realizador, han aportado, con su buen hacer en forma de documental, un eslabón más. No el último, pero necesario para poder seguir sabiendo más y seguir manteniendo la memoria.   

martes, 5 de enero de 2016

Día de Reyes, pero con lucha y con amor

Días pasados, quizás por las fechas en que nos encontramos, me vino a la memoria la canción "Día de Reyes" de Pablo Milanés. Siempre me encantó: por su música, su letra y, claro está, su interpretación. Pertenece al disco No me pidas, editado nada menos que en 1977 junto con otras canciones, todas ellas para mí preciosas y emotivas, entre las que se encuentran dos muy conocidas. "Años" y "Yo no te pido".  

La letra es impresionante. Tiene, además, una gran actualidad. La de un mundo donde la miseria sigue extendida por todos los rincones, incluidos los de los países ricos. Una letra dedicada a un día que llena de alegría e ilusión a muchos niños y muchas niñas, pero que para otra buena parte se queda en nada. 

Se trata de llenar de contenido real tantas proclamaciones, bellas en su enunciado, pero que no dejan de ser más que meras fachadas para que siga habiendo grandes desigualdades sociales. Cumplir con lo que más de dos siglos atrás, en plena revolución francesa, Luis le Pelletier dijo: "es necesario que las leyes y las costumbres tiendan a que desaparezca la desigualdad en el disfrute de los bienes". O con el mensaje que hace casi cuatro décadas Pablo Milanés nos dejó en su canción: "Sin magias y sin leyendas / Y con lucha y con amor / Vendrá la revolución / Sin santos llenos de estrellas".

He seleccionado el video que ofrezco, porque me ha gustado el montaje de imágenes que acompañan la canción, que es una reproducción de la versión original del disco. Y aquí, la letra:

Queriendo despertar pronto
Y buscar bajo la cama
Encuentras llorando a tu hermana
Y a tus zapatos viejos y rotos.

Así, aún con esa edad,
No te permitas soñar
Porque vas a despertar
Con tu triste realidad.

Quiero que cantes y juegues
Para lo que va a pasar,
Es algo que hay que buscar
Sin esperar a que llegue.

Sin magias y sin leyendas
Y con lucha y con amor
Vendrá la revolución
Sin santos llenos de estrellas.

Guarda tu risa para mañana
Y seca hoy tu llanto,
En tanto
Llega la libertad, sí.

Después del 20-D: 5, Izquierda y derecha

La izquierda

El conjunto de los grupos de izquierda

La suma de todos los grupos de izquierda resulta ganadora en País Vasco (57,4%, contando con el 15,1% de EH Bildu), Cataluña (56,4%, con el 16% de ERC), Andalucía (54,1%), Asturias (53,1%), Navarra (51,7%, que con Geroa Bai alcanzaría el 60,4%), Baleares (50,7%, con el 7% de Més), Galicia (50,6%) y País Valenciano (49,9%).

En Canarias (48,4) superan en dos décimas a los grupos de derecha, incluyendo entre éstos a CC; y en Aragón (47,8) quedan a ocho décimas de los grupos de derecha. 

En el resto de comunidades la situación de los grupos de izquierda ha quedado bastante por debajo: Madrid (43%), Castilla La Mancha (45,6%), Cantabria (44,7%), La Rioja (43,7%), Castilla y León (42,1%), Murcia (38,6%), Ceuta (38,5%) y Melilla (37,2%).

Los diferentes espacios de la izquierda

Dentro de la izquierda pueden distinguirse tres espacios: el del PSOE; el de Podemos, UP-IU y las confluencias territoriales (En Comú, En Marea y Podemos-Compromís); y el de los grupos nacionalistas. En la correlación entre esos espacios hay importantes variaciones. Veámoslo.

El PSOE ha superado al resto en Cantabria (22,3 / 22,4), Murcia (18,3 / 20,3), La Rioja (20 / 23,7), Castilla y León (19,6 / 22,5), Ceuta (15,4 / 3,1), Andalucía (22,6 / 31,5), Castilla La Mancha (17,2 / 28,4), Melilla (12,6 / 24,6), y Extremadura (15,7 / 36). 

Podemos, UP-IU y las confluencias han superado al PSOE en el País Vasco (29 / 13,3), Navarra (27,1 / 15,5), País Valenciano (30,1 / 19,8), Madrid (26,1 / 16,9), Cataluña (24,7 / 15,7), Baleares (25,4 / 18,3), Asturias (29,8 / 23,3), Galicia (25 / 21,3), Canarias (26,4 / 22) y Aragón (24,7 / 23,1).

Los grupos nacionalistas de izquierda han sufrido en general un retroceso, salvo ERC y Més, y en ninguna comunidad caso se han erigido como el espacio de la izquierda más votado. Así, en Cataluña ERC ha obtenido el 16%; en el País Vasco EH Bildu, el 15,1%; en Navarra, también EH Bildu9,1%, sin contar el 8,7% de GB; en Baleares, con Més, 7%; y en Galicia el BNG, 4,3%.

En la correlación entre Podemos, UP-IU, las confluencias y los grupos nacionalistas de izquierda, por un lado, y el PSOE, por otro, también hay importantes variaciones, pero en general son muy favorables a los primeros, en detrimento del PSOE. Éstos son los resultados: País Vasco, 44,1 / 13,3; Cataluña, 40,7 / 15,7; Navarra, 36,2 (que llega al 44,9 con GB) / 15,5; Baleares, 32,4 / 18,3; País Valenciano, 30,1 / 19,8; Madrid, 26,1 / 16,9; Galicia, 29,3 / 21,3; Asturias, 29,8 / 23,3; Canarias, 26,4 / 22; y Aragón, 24,7 / 23,1.

Podemos versus UP-IU

Durante estas elecciones no faltado una pugna entre Podemos y UP-IU. Para el primero, buscando conseguir el máximo de votos anteriormente de IU o de los que hasta finales de 2013 se estaban orientando hacia IU; y para ésta, resistiéndose a perder su electorado de 2011 y marcando ser el referente de la izquierda. 

En dos comunidades, Cataluña y Galicia, han participado en confluencias con otros grupos, no sin problemas en el primer caso. Y en el País Valenciano la confluencia sólo se ha dado entre Podemos y Compromís, quedando UP-EU descolgada. Aun con todo, los resultados han sido excelentes.

Los mejores resultados de Podemos han estado en el País Vasco (26%), Canarias (23,3), Baleares (23,1), Navarra (23), Asturias (21,3) y Madrid (20,9). En Aragón (18,6), Andalucía (16,9) y Cantabria (17,8, pero sin escaño) han estado en un escalón inferior. Y en el resto de comunidades ha oscilado entre el 10 y el 15%.

UP-IU, por su parte, ha tenido sus mejores resultados en Asturias (8,2%), Aragón (6,2, donde estaba la Chunta Aragonesista), Andalucía (5,8) y Madrid (5,3). Sólo en esta última ha obtenido representación parlamentaria, habiendo estado en Málaga a unos pocos de miles de votos de conseguir un tercer escaño.   

En todo caso la pugna ha sido favorable a Podemos, que ha algo más que triplicado en votos a UP-IU (3,2 millones frente a 0,92) y optimizado en escaños (42 frente a 2). Aun con ello, el sistema electoral ha perjudicado gravemente a UP-IU, para la que el valor de cada escaño ha sido de 460.000 votos, mientras que el de Podemos (75.000 votos) ha estado en la media (72.000).

La hipótesis de una confluencia entre Podemos y UP-IU

Se ha especulado sobre lo que hubieran cambiado los resultados, incluido el mapa político, de haber habido una confluencia entre ambos grupos. En este sentido la suma de votos de Podemos, UP-IU y las confluencias territoriales los habría convertido en la segunda fuerza: 6,1 millones de votos (24,3%) y 85 escaños (14 más que en la suma por separado). Como consecuencia se habría producido una modificación en el reparto de escaños, de manera que el PP habría perdido 9, Ciudadanos, 4 y el PSOE, 2. 

Territorialmente esos 14 escaños se hubieran repartido de la siguiente manera: Andalucía, 4 más entre Granada, Jaén, Málaga y Sevilla; Castilla La Mancha, 3 entre Albacete, Ciudad Real y Guadalajara; Canarias, 2 entre Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife; Madrid, 2; Asturias, 1; Aragón, 1 en Zaragoza; y Murcia, 1.

La derecha 

Los grupos  españolistas 

PP y Ciudadanos ganan con claridad, superando la mitad de los votos, en Melilla (59,5%), Ceuta (58,2), Murcia (58,1), Castilla y León (54,5), La Rioja (53,5), Madrid (52,3), Cantabria (52,2) y Castilla La Mancha (51,9).

Mantienen un nivel de votos cercano al 50%: Aragón (48,6), donde supera ligeramente a los grupos de izquierda; País Valenciano (47,1), en este caso con tres puntos por debajo de los grupos de izquierda; Galicia (46,2), cuatro puntos por debajo; y Extremadura (46,2), cinco.

Se sitúan entre el 40 y el 45%, quedando a bastante distancia de los grupos de izquierda: Baleares (43,9%), Asturias (43,7), Andalucía (42,9) y Canarias (40).

Y obtienen los resultados peores en: Navarra (28,9%), donde compite relativamente con la coalición vasquista Geroa Bai (una amalgama de grupos que van desde el PNV hasta la izquierda moderada); Cataluña (24,2), donde los grupos nacionalistas catalanes conservadores suman el 16,8%; y País Vasco (15,7), con la presencia del PNV.

En la correlación entre PP y Ciudadanos, el primero sale beneficiado en todas las comunidades, excepto en Cataluña, donde Ciudadanos lo supera en tres puntos, precisamente el territorio originario del partido. Aun con ello es donde la suma entre los dos partidos alcanza niveles muy bajos (24,2%). En el País Vasco,  por otra parte, la diferencia de 7,5 puntos está por debajo de la media, pero es donde tienen los peores resultados entre los dos (15,7%).

Donde el PP supera claramente a Ciudadanos, con diferencias por encima de 20 puntos es en Ceuta (31,6), Melilla (28,3), Galicia (28), Castilla La Mancha (24,4), Castilla y León (23,8), Extremadura (23,4), La Rioja (23,3), Navarra (21,8), Murcia (22,7), Cantabria (21,6).

Y donde las diferencias son menores se encuentran Aragón (14,1), Baleares (14,3), Madrid (14,7), Andalucía (15,3), País Valenciano (15,5), Asturias (16,6) y Canarias (17,1). Es entre estas comunidades donde Ciudadanos ha obtenido sus mejores resultados, destacando Madrid (18,8%), Murcia (17,7) y Aragón (17,2%). 

Los grupos nacionalistas de derecha 

Han sufrido un retroceso en todos los casos, aunque con variaciones según las comunidades: País Vasco, con una bajada moderada del PNV, que es el segundo en votos, con el 24,8%, pero el primero en escaños; Cataluña, donde además se ha escindido entre DL/CDC (15,1%) y UC/UDC (1,7%); Canarias, con una fuerte caída de CC (8,2%), perdiendo incluso la representación parlamentaria; y Navarra, con GB ( 8,7%) en una situación similar.

lunes, 4 de enero de 2016

Después del 20-D: 4, Andalucía

Los resultados del pasado 20 de diciembre no han alterado en lo fundamental los que hubo en las elecciones andaluzas de abril. El mapa político no se ha alterado en el orden de los grupos políticos y en cuanto a los votos obtenidos no ha habido grandes variaciones ni en el número ni en los porcentajes. Otra casi ha sido lo que ha influido el incremento de participación, que ha sido de casi medio millón de personas y siete puntos, hasta llegar al 71,7%.

Grupos y coaliciones


Así se han repartido los votos:


Primero, el PSOE con 1.400.000 votos (31,5%), que prácticamente se ha mantenido, bajando en 9.000. Mantiene el medio rural como el principal cantera de sufragios, así como su dificultad para recobrar el terreno perdido en las principales ciudades.
 

Segundo, el PP con 1.292.000 votos (29,1%) y subiendo en 228.000 (2,3 puntos). Al contrario que el PSOE, está consolidado como primera fuerza en las zonas urbanas, sobre todo las capitales y las zonas costeras, y en la provincia de Almería. 

Tercero, Podemos con 749.000 votos (16,9%) y una subida de 159.000 (2,1 puntos). Basa sus votos en el medio urbano, sobre todo de las principales ciudades y especialmente de algunas de la Bahía de Cádiz, y prosigue su crecimiento en aquellos pueblos de fuerte presencia jornalera donde IU conseguía buenos resultados.

Cuarto, Ciudadanos con 612.000 votos (13,8%) y la mayor subida: 243.000 (4,5 puntos). Al igual que el PP, se trata ante todo de un partido de base urbana.

Y quinto, UP-IU con 256.000 votos (5,8%), que ha sido la más perjudicada con la pérdida de 18.000 (1,1%) y con ellos de influencia en antiguos bastiones rurales. Los mejores resultados provinciales los ha tenido en Córdoba y Málaga, en este último caso a unos pocos miles de votos de conseguir un escaño.

No conviene olvidar, sin embargo, que en relación a las generales de 2011, el PP ha perdido 690.000 votos (15,5 puntos), el PSOE lo ha hecho en 190.000 (3,9 puntos) e UP-IU, 104.000 (2,5 puntos). Al margen del ya desaparecido PA (obtuvo 77.000 votos) o la duramente castigada UPyD (ha pasado de 208.000 a 23.000), Podemos y Ciudadanos han sido los grandes beneficiados, aprovechándose de las pérdidas antes indicadas y de quienes salieron de la abstención.


Bloques político-ideológicos

PSOE, Podemos y UP-IU han sumado 2.405.000 votos (54,2%). 132.000 votos más que en las elecciones andaluzas de abril, si bien, en términos porcentuales, casi tres puntos menos (57,1%). PP y Ciudadanos, por su parte, han sumado 1.927.000 votos (42,9%), subiendo 471.000 votos y casi 7 puntos (36,1%).

Si sumamos sólo los votos de Podemos y UP-IU, el aproximadamente millón de votos (22,7%) ha supuesto una subida de un punto sobre abril, lo que indica. 

En el seno de la izquierda se ha producido un trasvase de votos desde el PSOE y UP-IU hacia Podemos, pero posiblemente en una cuantía por debajo de lo que ha ocurrido en otros lugares. La subida de Podemos debe de haberse basado más en anteriores abstencionistas y, quizás, en mayor medida en quienes han accedido al voto por primera vez. 

Parece claro que en estas elecciones ha habido una mayor movilización de voto de la derecha sobre las elecciones de abril, que ha reducido las distancias con respecto al de la izquierda: si en abril fue de 21 puntos, ahora lo ha sido de unos 11 puntos.

Desglosando ahora el voto en tres bloques, la cosa quedaría así: Podemos y UP-IU, por la izquierda, 22,7%; el PSOE, 31,5%; y la derecha, 42,9%. 

Una interpretación de lo ocurrido

Hablar de Andalucía es hacerlo de un ámbito que tiene una enorme influencia en el equilibrio político territorial del estado. Aparte de su población, donde ocupa el primer lugar entre las comunidades, es, por ahora, el elemento que desequilibra la balanza en favor del predominio de la visión unitaria del estado, fortaleciéndola y dejando en minoría a las opciones centrífugas, bien las que defienden la soberanía de cada territorio o bien las que son abiertamente independentistas.

Después del breve paréntesis de 2001 y 2012, cuando el PP fue el partido más votado en las tres elecciones habidas, su importancia ha ido decreciendo. Primero, cuando fue desplazado de la posibilidad de gobernar en 2012 en la comunidad tras el pacto entre el PSOE e IU. Luego, ya en 2015, con el duro fiasco de las elecciones andaluzas de abril, cuando tuvo que sufrir el aterrizaje de Ciudadanos, que se hizo con un sorprendente casi 14% de los votos; y las pérdidas sufridas en mayo en las elecciones municipales. Y ahora, sin que haya recuperado el primer puesto, pese a la subida derivada de la movilización de votantes que se abstuvieron meses antes.  

Y en este panorama el PSOE en Andalucía sigue jugando un papel primordial. Además de ser el partido más votado, es también el que ocupa la centralidad del mapa político, recogiendo votos de distintos sectores políticos, incluyendo tanto los más moderados del centro como la izquierda. Sigue siendo por el centro un muro al crecimiento de la derecha. Y también una fuerza que atrae votos por la izquierda, impidiendo que la presencia de otros grupos sea mayor. Andalucía ha estado entre las comunidades donde no ha tenido lugar el sorpasso por la izquierda.  

Fuera de Andalucía el PSOE aporta dos cosas que son de suma importancia: votos a su partido y más después de la bajada generalizada sufrida en casi todos los territorios; y peso en la correlación de fuerzas en el equilibrio territorial. Pese a haber sido la única comunidad que consiguió la autonomía por la vía del artículo 151, sus gobernantes, siempre con la presencia ininterrumpida del PSOE, se han posicionado frente a Cataluña y el País Vasco. 

Y lo que representa políticamente la actual presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, está en esa línea. No en vano ha encontrado en Ciudadanos su principal aliado externo.

domingo, 3 de enero de 2016

El compañero de trabajo engreído y la advertencia

Cada vez que paseo por las calles de mi ciudad de nacimiento me viene al recuerdo cantidad de situaciones y, con ellas, de personajes. No sé por qué, la verdad, pero, poco antes de llegar hoy a casa tras un largo paseo matutino, se situó en mi mente un personaje del que no hace mucho supe que había fallecido hace casi dos décadas. Trabajé con él allende el río. Eso sí, cada uno en su sitio: él en la confección de las páginas de un periódico que llegó a ser centenario y yo, en la mejora, dentro de mis posibilidades, de todo aquello que ayudara a leerlas. Él, sintiéndose importante, y yo, peleándome cada día por intentar poner orden en el mundo de la ortografía, las tildes y la puntuación. Él, en fin, montando y yo, corrigiendo. Nunca pudimos cruzarnos en los quehaceres diarios, salvo en una cosa, a la que me referiré más adelante.

Siempre me pareció distante, displicente y hasta engreído. Esa conducta suya quizás fuera fruto de su propia consideración, que por entonces estaba por encima de lo que era profesionalmente hablando y, ya según mi parecer, por encima de su valía. Su apariencia física, sin embargo, no daba esa personalidad. Iba casi desaliñado, con una estética más propia de los años setenta y que empezaba a parecer de otro tiempo en los años de apogeo del felipismo, esos en que se puso mucho empeño en modernizar España para que, en boca del que figuraba como número dos de aquello, no la conociera "ni la madre que la parió".  

El caso es que el hombre que me ocupa en este reencuentro se daba unos aires... Y precisamente esta última palabra en singular aparecía en una columna suya, muy bien situada en la jerarquía de páginas del periódico, que le permitía decir lo que le viniera en gana cada día. Su estilo era muy directo, como lo era también su falta de respeto a las normas de la formalidad del idioma. ¿Por qué ese chollo? Me consta, porque fui testigo, que se llevaba muy bien con el jefe. Algo sabía también de su pertenencia por parte de madre a una familia con lustre social en la ciudad. He sabido después que, además, era uno de los vástagos de quien fue unos cuantos años atrás uno de los directores del periódico. Incluso supe, ya no hace mucho, que él mismo llegó a situarse en el penúltimo escalón de la cúspide, pero con la desgracia de que las fauces del destino se lo llevaron para siempre en plena madurez de su cómputo vital

De entre las columnas que leí de él durante los casi dos años que trabajé en el periódico, menos un día a la semana que descansaba, hubo una que siempre me dejó sorprendido y que tituló "La advertencia". Estaba dedicada a una película de Juan Antonio Bardem con el mismo título y que TVE acababa de estrenar a principios de 1985 sin que antes se hubiera hecho en ninguna sala comercial española. Qué curioso que un año antes yo hubiera tenido la oportunidad de haber visitado en Sofía el mausoleo con el cuerpo embalsamado de quien era el personaje principal de la película, un dirigente comunista búlgaro que fue acusado falsamente en los albores de la Alemania nazi de haber sido el autor del incendio del edificio del Reichstag berlinés. Y qué curioso que eso de lo que trata la película y que el personaje que me ocupa comentaba en su columna, esto es, la unidad de los grupos de izquierda, es lo mismo que esta noche he estado hablando con un viejo amigo.