miércoles, 16 de enero de 2019

Defendiendo los derechos igualitarios de género y de orientación sexual

No sé cuántas personas estuvimos ayer en la capital gaditana haciéndonos eco de la convocatoria de grupos feministas. Miles, por supuesto, que nos unimos a las otras tantas que se movilizaron por el resto de capitales andaluzas y también por numerosas ciudades españolas. Decenas de miles de personas, pues. Y es que la ofensiva de la derecha contra los derechos sociales y civiles, coincidiendo de una manera especial con su éxito en las elecciones andaluzas pasadas, busca un objetivo muy claro. Bajo la fuerte presión de Vox y con el apoyo de los medios de comunicación conservadores, el PP, de una manera especial, y Ciudadanos quieren modificar la legislación igualitaria en relación al género y la orientación sexual. Pero les va a resultar difícil conseguirlo, porque está calando hondo la respuesta social. Ayer fue una prueba de que no nos vamos a quedar en casa. 

domingo, 13 de enero de 2019

Rosa Luxemburg


Hace algo más de dos décadas escribí para Debate Ciudadano (n. 25, marzo-abril, 1998) una breve dedicatoria a Rosa Luxemburgo. En el centenario de su muerte no está de más que lo reproduzca.

Es frecuente encontrar en cualquier biografía de esta mujer lo de "revolucionaria alemana de origen polaco", porque, habiendo nacido en Polonia en 1870, donde participó en la formación del partido socialista, se trasladó a Suiza y finalmente, a Alemania. Concibió la lucha política como una síntesis de teoría y práctica,  cosa que aplicó con tenacidad, coherencia y dignidad durante su vida. En seguida destacó como hábil escritora en periódicos y revistas socialdemócratas, y fue autora de importantes obras políticas y económicas sobre el socialismo (La crisis de la socialdemocracia), el militarismo (Militarismo, guerra y clase obrera), el imperialismo (La acumulación del capital) o la revolución rusa. Se mostró implacable contra el reformismo dentro de la socialdemocracia, desconfiando de la burguesía y del parlamentarismo ("hoy el proletariado combate por la democratización del estado burgués, no junto a la burguesía, sino contra la burguesía"). Consiguió en 1907 que la IIª Internacional aprobara su propuesta de resolución contra la guerra, posición antimilitarista y pacifista que mantuvo durante la primera guerra mundial con su grupo de la Liga Espartaquista, lo que le valió persecuciones y encarcelamientos. Defendió la espontaneidad creadora de las masas, pero fue crítica con los bolcheviques en su concepción centralista del partido y el autoritarismo del nuevo régimen ruso tras la revolución de 1917 ("la democracia socialista comienza al mismo tiempo que la democracia del estado de clase"). Participó en el movimiento revolucionario alemán al acabar la guerra y a ella se debe el programa de fundación del partido comunista alemán en 1919. Detenida en los primeros días de 1919 junto con Karl Liebknecht (compañero en la lucha revolucionaria y antimilitarista), sus cuerpos fueron encontrados en un canal meses después. Dramático final que presagiaba el fascismo que se estaba incubando en esos años.

jueves, 10 de enero de 2019

En la muerte de Andrés Sorel, un compromiso inquieto

Me enteré ayer de la muerte de Andrés Sorel. En realidad ése era su nombre público, porque el que consta en los registros es el de Andrés Martínez López. Sin saber las razones de tal cambio en el apellido, al parecer la elección del nuevo estaba relacionada con personaje protagonista de la novela de Stendhal Rojo y negro

Castellano de Segovia, era un internacionalista y, de una manera especial, muy amigo de la Cuba revolucionaria. Escritor prolífico, se ocupó de varios campos, desde el ensayo político e histórico hasta la literatura. He leído varias de sus obras, ninguna de literatura, aunque en algunas de ellas se denota su estilo cuidado y emotivo. Militante del PCE desde muy joven, vivió el exilio por ello, si bien se separó del partido sin perder nunca el referente político de ser un hombre comprometido y luchador en favor de la justicia.

Fue precisamente su libro Introducción a Cuba (Madrid, ZYX, 1970) el que, cuando era un joven adolescente, me permitió conocer mejor la revolución de ese país. Por esos años también, en 1976, leí su Guía popular de Antonio Machado (por cierto, ejemplar que presté a una amiga y nunca más volvía a saber), que utilicé para preparar un recital de poesía donde dimos a conocer a la gente joven de mi barrio la trayectoria y parte de la obra del poeta sevillano. Aprendí con ello, o más bien completé con lo que había leído de Manuel Tuñón de Lara, una visión de un poeta que era algo más que un aglutinador de palabras y descriptor de paisajes. 


Tuve la ocasión de conocer  a Sorel en persona en dos ocasiones cuando en 1984 se puso al frente de Liberación, un proyecto de periódico alternativo que pretendía ser portavoz de la disidencia surgida a raíz del primer gobierno del PSOE.  La primera vez fue en Madrid, apresurada y de apenas un saludo, cuando me acerqué a la redacción del periódico en pleno parto del primer número, como "enviado" del grupo de apoyo que habíamos formado en Salamanca. La segunda, ya en la ciudad castellana, cuando se reunió en la cafetería El Corrillo con varios de los componentes de dicho grupo de apoyo, que tenía a los entusiastas hermanos Vallejo a la cabeza. Recuerdo el encuentro como interesante, con un elevado grado de simpatía y confianza mutuas. En su posterior libro Liberación, desolación de la utopía (Madrid, Ediciones Libertarias, 1986) dejó constancia del papel activo que nuestro grupo jugó en la conformación de Liberación, que buscaba la participación de la gente, así como las cartas que enviábamos al consejo editorial defendiendo esa vía.


Entre sus ensayos históricos, uno de ellos, Yo, García Lorca (Madrid, Zero/ZYX, 1977), lo leí con ocasión de la preparación de dos artículos que dediqué a la figura del poeta granadino (publicados ambos en este cuaderno y en Rebelión). El libro de Sorel fue uno de los trabajos pioneros en el estudio de lo ocurrido en torno a la muerte de Lorca. 


El otro ensayo histórico es La guerrilla antifranquista. La historia del Maquis contada por sus protagonistas (Tafalla, Txalaparta, 2002). Escrita con delicadeza, su aportación de los testimonios de quienes combatieron al franquismo con las armas resulta más que interesante, aun no siendo una obra de investigación sensu stricto.


La última obra que leí de Sorel fue Siglo. Tiempo de canallas (Tafalla, Txalaparta, 2006), todo un alegato contra las enormes contradicciones surgidas entre tantas gentes al final de un siglo convulso y las consecuencias inquietantes que hemos heredado en el presente. Escrito desde el corazón, no le falta en ningún momento la necesaria reflexión. 


He sabido que pasaba temporadas en Zahara de los Atunes. Que haya pasado desapercibida para mí su presencia en esa localidad quizás se haya debido a su voluntad de pasar desapercibido. Lástima no haberlo sabido. 

miércoles, 9 de enero de 2019

Mucho cuidado con el señoritismo andaluz

La derecha se ha  llevado siempre muy mal con la defensa de la autonomía andaluza. Se opuso ya durante la Transición, cuando UCD y AP obstaculizaron el proceso iniciado desde los ayuntamientos para alcanzar la autonomía a través del artículo 151 de la Constitución. La vía rápida, como era llamada, y que tuvo en el referéndum del 28 de febrero de 1980 su momento culminante. UCD, en el gobierno, y AP, un partido minoritario, defendieron el no y fueron derrotados. El pueblo andaluz, por amplia mayoría, logró una proeza. Ahí se encuentra una de las claves del suplicio electoral que ha sufrido la derecha desde entonces.

Aprobado el Estatuto en 1981, fue reformado en 2007 y de nuevo la derecha, esta vez con el PP en solitario, volvió a sus andadas. Durante la tramitación en el Parlamento de Andalucía a lo largo de 2006 se opuso, si bien, sorprendentemente, cambió de actitud en el Congreso. Eran los tiempos del Estatut catalán, donde el PP se mostró con ferocidad todas sus armas, y mantener tantos frentes abiertos le podía resultar perjudicial. 

Ahora estamos en un presente diferente. Ha surgido una derecha muy radicalizada, Vox, que está haciendo una ostentación descarada en su programa del centralismo político-territorial. Eso conllevaría la desaparición del actual estado de las autonomías y con ello, claro está, de la autonomía andaluza. Los viejos fantasmas de la derecha en Andalucía, la del perverso señoritismo, andan sueltos. Mucho cuidado. 

sábado, 5 de enero de 2019

La irreverencia de Antonio Saura en Mentira y sueño de Franco

Encontré el otro día por casualidad el libro Mentira y sueño de Franco (Fondation
Archives Antonio Saura/Editions Medecine et Hygiène, 2017), basado en una colección casi homónima de 41 litografías de Antonio Saura. No conocía la obra, pero desde el primer momento me atrapó, razón por la que decidí hacerme con él.  


Realizada entre 1958 y 1962, Saura la tituló Mentira y sueño de Franco. Una parábola moderna. El libro la reproduce en su totalidad, pero incluye algunos textos que ayudan a comprenderla mejor. Cuenta con una breve "Nota del editor", de Olivier Weber-Caflicht; un texto de  presentación que el propio Saura escribió y publicado en 2009, cuando se dio a conocer por primera vez esta obra, varios años después de su muerte; una introducción de Bartolomé Bennassar, titulada "La mirada de un historiador"; y los comentarios de cada una de las obras hechos por el recién fallecido Eduardo Arroyo (traducidos al inglés al final del libro), que llevan el título "Flexible con pluma de perdiz". Este mismo artista es quien ha confeccionado la portada, consistente en un collage donde mezcla una imagen fotográfica de la cabeza de Franco y el fragmento de una de las obras de Saura, con la que recubre sus ojos. 

Detenerse en cada una de las litografías es impactante. En muchas resulta fácil entender su significado, pese al estilo tan enrevesado de Saura, pero en otras es necesario dejarse llevar por las descripciones que hace en mayor medida Arroyo, amigo y gran conocedor de la obra de Saura, y Bennassar. De éste podemos aprovechar mejor el contexto en que se inscribe tanto su realización (en plena dictadura franquista, unas dos décadas después de la guerra) como los momentos que se reflejan en la serie (la guerra, los primeros años de la postguerra y el presente). 


Arroyo nos lleva a una vorágine de ideas e impresiones, sintetizadas en 16 textos, en los que nos desentraña la naturaleza y las manifestaciones de esa España negra triunfante en 1939, llena de militares, curas, obispos y señoritos, con Franco a la cabeza. Todo un mundo que Saura no tuvo reparo en reflejarlo de una forma iconoclasta e irreverente, como señala Weber-Caflicht. Tampoco tuvo reparos se dejarse llevar libremente por sus obsesiones sexuales, escatológicas y sacrílegas, entre las que incluyó tanto a Franco como a la primera dama del régimen, Carmen Polo.


Estamos ante un trabajo que alude en su título a otro de Pablo Picasso, "Sueño y mentira de Franco", formado por 18 viñetas que realizó en los primeros meses de 1937, antes de que pintara su "Guernica". Coinciden en el carácter satírico y, en cierta medida, hasta en el estilo. Del artista malagueño Saura toma el descaro en la representación de atributos sexuales, irreverencias religiosas, mitos, tradiciones... 

Yendo más lejos, la obra de Saura también tiene raíces en los grabados de Francisco de Goya (Los caprichosLos desastres de la guerra y Los disparates) y en los frescos de las Pinturas negras. Se nutre de esas obras, si no tanto del estilo, sí del hondo dramatismo, y a veces de la sátira, que contienen. Es lo que se ve en "Detrás, en la esperanza", donde se agolpa una multitud de personas anónimas y aterradas que desprenden una sensación de desesperanza. En "Pequeño Saturno, devorado-cerrado", con la presencia de una gran araña que se ha apropiado de España para devorarla y/o encerrarla en una gran prisión. Y en "Blanco muro de cal" y "Blanco muro de España", en los que evoca los versos que el poeta granadino dedicó al torero Ignacio Sánchez Mejías en su conocido "Llanto" y que con seguridad enlaza su trágico final con lo ocurrido a quienes perdieron la guerra. 


No faltan otras fuentes de inspiración, como las que provienen de artistas de otras épocas. Lo hace con el renacentista alemán Holbein, del que transforma una de sus danzas macabras, de la Danza de la muerte, en "Concibió la esperanza". O con los barrocos españoles Velázquez, Zurbarán o Ribera, de los que toma sus Cristos crucificados para convertirlos en "Como un solo hombre" (1 y 2). Y siguiendo con el tema de la cruz, ¿qué hay de "¡Sexo-cruz, despierta!"? ¿Estaría inspirado en el retrato que Rigaud hizo de Luis XIV, el rey absoluto por excelencia? ¿Lo estaría en la recreación que Francis Bacon, contemporáneo de Saura, hizo del retrato del papa Inocencio X, de Velázquez? 


Ya en el siglo XX "Temblor del instante: Capa viendo al miliciano de la camisa blanca" reproduce la icónica imagen "Muerte de un miliciano" del fotógrafo húngaro Robert Capa. "Despertar de la bella durmiente, o un triste relámpago", por su parte, está inspirado en una performance representada en la Exposición Internacional del Surrealismo que había coordinado André Breton y que se celebró en París en el periodo que Saura creaba sus litografías. 


Los títulos no son producto del azar, llegando a introducir Saura palabras o versos completos de poemas y canciones. Además de los ya referidos "Blanco muro de cal" y "Blanco muro de España", de García Lorca, en "Rocío, capullito florecido" se reproducen los de una conocida canción de Rafael de León. En "Volverá a reír la primavera" y en "Manchado deseo de otoño: otra vez volverá a reír la primavera" hay ecos de la letra del himno falangista "Cara al sol", escrita por José Mª Pemán. En "Bésame mucho" se apropia de una conocida canción de la compositora y cantante mexicana Consuelo Velázquez, interpretada por la entonces famosa Sara Montiel. Y en "Campos de soledad, mustio collado" (1, 2 y 3), se reproducen versos del poema "¡A las ruinas de Itálica", de Rodrigo Caro, con una posible alusión oculta a Los grandes cementerios de la luna, de George Bernanos. 
¿Acaso en estos campos llenos en su interior de fosas colectivas, verdaderos cementerios anónimos, no estaba Saura antecediéndose al movimiento de recuperación de la memoria tan presente desde los últimos años?


El cine también está presente en los títulos, como lo hace en "¡A ti la legión!" (1 y 2), alterando el inicial pronombre "mí" de la obra de Juan de Orduña. Como lo está, así mismo, la música clásica española en "Noche de los jardines de España: e
l precio del esfuerzo", donde Saura reduce al singular la primera palabra de una composición de Manuel de Falla, exiliado finalmente a Argentina, y de cuya obra Joaquín Turina dijo que se trataba de la composición más triste del artista gaditano. Y está, en fin, la novela, esta vez con William Golding, como ocurre en "El Señor de las Moscas", donde identifica a Belcebú con el dictador, calificándolo de esa manera tan categórica.


Los demás títulos aluden, con mayor o menor grado de claridad, a personajes, instituciones, mitos o aniversarios del universo franquista, sin que falte la alusión a una de las aficiones preferidas de Franco. Se encuentran en "¡Viva la muerte!", dedicado a su primer mentor-protector, José Millán-Astray. "¿Brazo o mano? Santa Teresa en la mesilla de noche como perpetuo socorro", representación de una de las obsesiones de Franco que le sirvieron para legitimarse desde la religión. "Estos son mis poderes", rememorando la famosa frase que se dice que pronunció el cardenal Cisneros mientras exhibía sus cañones. "Alzamiento Glorioso", evocador del 18 de julio de 1936, con un Franco montado sobre un caballo-crustáceo. "Burgos aclama al Generalísimo de las Fuerzas Nacionales", cuando acabó concentrando los poderes militar y político en octubre 1936. "Amanecer en los luceros: décimo aniversario", conmemorando la efemérides del inicio de la guerra. "Energía vital, 1953, primer Consejo Nacional de Falange Española Tradicionalista y de las JONS", donde Franco aparece flanqueado por dos ministros de la Iglesia. "1961: aniversario de la exaltación a la Jefatura del Estado.¡Mi pulso no temblará!", que empieza narrando un acontecimiento y acaba con una frase de Franco atribuida por su primo Francisco Franco Salgado-Araújo. "La pequeña sensación o mal augurio: un estrecho paso" y "El atún", retratado como alguien que es más que un simple aficionado a la pesca, siendo sus capturas una metáfora de sus víctimas.

La esposa de Franco cobra una gran relevancia en la serie. Por el número de veces en que aparece (hasta 6, según Bennassar) y por la forma como es representada. Sola, en forma de busto, en "La Señora", con una peineta que parece un abanico sobre la cabeza y un escote que deja ver dos pequeños pechos. Acompañada por su esposo o viceversa está en "Viviremos en familia, junto a los nietos de la Patria", "Bésame mucho", "En seco jinete cabalgando, rápido y certero, por el Imperio hacia Dios" y "1961: aniversario de la exaltación a la Jefatura del Estado. ¡Mi pulso no temblará!". 


Distintos son otros dos retratos, en cierta medida enigmáticos y ambiguos. El primero de ellos es "Estos son mis poderes", donde la figura, inicialmente femenina, está ataviada con una peineta y aparece flanqueada por un fusil, a la derecha, y un hueso, a la izquierda, con sus manos sosteniendo una cruz, en la izquierda, y una persona colgada, en la derecha. Para Bennassar se trata de un Jano Bifronte, pero ¿por qué con la peineta propia de doña Carmen? ¿Acaso las dos caras no podrían corresponderse con cada componente del matrimonio, haciendo de la peineta femenina una alusión sarcástica a la sexualidad del dictador? 


El segundo retrato es "Ahora o nunca", con un personaje defecando sentado en su trono. Su pelo nos lleva a pensar que pueda ser una mujer, pero el hecho de que esté sobre un trono quizás nos pueda llevar al dictador. ¿Estamos de nuevo ante la ambigüedad sexual de su figura? 

Pese a lo osado e irreverente del contenido y las formas de la obra, Mentira y sueño de Franco nunca fue publicada en vida de Saura. ¿Cómo puede explicarse? Él mismo lo justifica con unas escuetas palabras: "motivos obvios". Aun así, reconoce que personalmente contribuyó a la lucha contra la dictadura, "casi siempre al margen de mi pintura". También, que esos dibujos "no hubieran podido surgir en otro momento y casi tampoco en otro lugar". Y en un acto de sinceridad añade que "lo restringido de su difusión los hizo inoperantes", dado que sólo pudo acceder a ellos un círculo reducido de personas


Después de este recorrido me resulta difícil elegir una imagen entre todas que pueda sintetizar el conjunto de la obra. He optado, a pesar de todo, por "Despertar de la bella durmiente, o un triste relámpago". Quizás sea la que mejor nos dé una idea de lo que fueron las cuatro décadas de guerra y represión. Para Arroyo "la bella durmiente del bosque español aún seguía dormida y cuando despertó ya se la habían comido y solo quedaba una sombra apenas perceptible".


Post data

Publicado en Rebelión el 9-01-2019.

viernes, 4 de enero de 2019

¿Errores en los sondeos, manipulación, desorientación en parte del electorado...? (A propósito del primer sondeo del CIS de 2019)

Se ha publicado hoy el nuevo barómero del CIS. Después de lo que comenté ayer ("El vértigo que se nos avecina en 2019"), los datos ofrecidos por el CIS resultan en parte sorprendentes. Dos cosas podemos destacar de ellos: 1) coinciden bastante con los resultados de las elecciones andaluzas, si bien con una excepción; 2) ésta es Vox, del que se hace una estimación muy por debajo, incluidas las recientes encuestas hechas para El Mundo y Público; 3) de los partidos nacionalistas se hace una estimación superior en ERC, PNV y EH-Bildu, e inferior en el PDeCat; y 4) la abstención no sería tan alta. Voy a extenderme un poco.

Sobre el primero de los aspectos, la estimación en el reparto de los votos es la que sigue: PSOE, 28,9%, lo que supone 0,9 puntos más sobre las elecciones andaluzas del pasado 2 de diciembre; Unidos Podemos y sus confluencias, 14,9%, con 1,3 puntos menos; Ciudadanos, 17,9% y 0,4 puntos menos; PP, 19,1% y 1,7 puntos menos. Sorprende lo del PSOE, que se situaría en una primera posición que, si no es muy cómoda, le permitiría seguir pivotando la vida política, aun cuando fuera con dificultades. Las sospechas hacia la dirección del CIS, en mano de un antiguo dirigente del PSOE, resultan evidentes. 


Pero lo más sorprendente sería lo de Vox, que con el 3,7% estimado perdería 7,3 puntos sobre dichas elecciones, 9,2 sobre el sondeo de El Mundo y 4,9 sobre el de Público. El PACMA, por su parte, pese a sus escasos apoyos electorales, obtendría un 1,2% de los votos, que suponen 0,7 puntos menos que en las andaluzas.

En cuanto a los partidos nacionalistas, teniendo en este caso como referencia la encuesta de Público, se hacen las estimaciones siguientes: el PDeCat, con el 1,4%, estaría 0,4% puntos por debajo; ERC, con el 4,7%, 1,8% por encima; el PNV, 1,6% y 0,5 puntos por encima; y EH-Bildu, 1,1% y 0,3 puntos también por encima. Una subida general, salvo en la derecha catalanista, que ve cómo la distancia con ERC se va ampliando a favor de éste, partido que, además, seguiría aumentando sus apoyos electorales. 


Por último, en la abstención y el voto no partidario hay importantes diferencias. La declaración explícita de abstención sólo es del 9%, que podría ampliarse en parte desde el 15,3% de personas que no tiene decidido qué hacer o el 1,6% que no ha contestado. Entre los dos casossuman un 16,9%, pero no se sabe la cuantía de quienes optarían por la abstención o de quienes lo harían por alguna forma de voto, fuera partidario o no. Los votos nulos y en blanco sumarían según el CIS el 4,3%, lo que supondría 0,6 puntos menos que en las andaluzas.   


¿Qué puede estar ocurriendo? ¿Errores (graves) en los sondeos? ¿Manipulación en el realizado por el CIS? ¿Desorientación en parte del electorado?...


(Imagen: "España", de Eduardo Arroyo)

jueves, 3 de enero de 2019

El año de vértigo que se nos avecina en 2019

Han salido ayer (Sigma 2, para El Mundo) y hoy (Key Data, para Público) dos sondeos electorales referidos al conjunto del estado. Ya sabemos que las predicciones para las pasadas elecciones andaluzas fracasaron de una forma estrepitosa, por lo que conviene no sacar grandes conclusiones más allá de dos cosas: sirven como un referente a la hora de detectar por dónde pueden ir las cosas; y, en lo general, coinciden con los resultados de las andaluzas. Me voy a centrar sólo en los votos (porcentaje, en el caso de El Mundo, y número y porcentaje, en el de Público), dejando al lado el reparto por escaños.

Me interesa destacar, en primer lugar, las previsiones de participación y también la intención de votar en blanco o nulo. Y sobre esto el sondeo de Público nos ofrece datos importantes: la abstención junto con el voto nulo aumentaría 1,1 punto en relación a 2016, y el voto en blanco lo haría en 1,4. Numéricamente serían, respectivamente, 400.000 y 300.000 votos. Comparado con lo ocurrido en diciembre en Andalucía, habría una diferencia de unos 10 puntos menos en la abstención y los votos nulos, y un aumento en los votos en blanco de 2,8. 

Son datos interesantes, porque, de entrada, tendríamos un aumento de las abstenciones y de los votos no partidarios, como ya ocurrió en Andalucía, Teniendo en cuenta que en esta comunidad ha afectado sobremanera tanto a PSOE como a Adelante Andalucía, puede sacarse como conclusión que también podría ocurrir en el conjunto del estado. Es decir, que los alrededor de 700.000 votos resultantes de la suma de abstencionistas o no partidarios lo serían principalmente de votantes de PSOE o de Unidos Podemos y sus confluencias. 

En cuanto al voto partidario, las previsiones que se publican en los dos medios (sitúo primero a El Mundo y luego a Público) no difieren mucho: son similares en el PSOE (22,6%/22,6%), en Unidos Podemos junto a sus confluencias (15,8/15,2) y en la suma de los dos (38,4/37,8); también lo son en la suma de Ciudadanos, PP y Vox (50,9/51,1), pero no así en el reparto por partidos, sobre todo porque El Mundo (12,9) le da 4,3 puntos más a Vox que Público (8,6), lo que, como consecuencia, resta tanto a PP (19,2/22) como a Ciudadanos (18,8/20,5). 

Si comparamos los resultados de las elecciones de 2016 y, en este caso, las previsiones del sondeo de Público, resultan evidentes varias cosas: el mantenimiento del PSOE (-0,1%/-110.000 votos), que ya sería la fuerza más votada, cosa que ya vienen apuntando los sondeos hechos desde el verano; la fuerte caída de Unidos Podemos y sus confluencias (-5,9/-1.450.000); el enorme declive del PP (-11/-2.700.000), que no para de perder votos; la consiguiente e importante subida de Ciudadanos (7,4/1.700.000); y la confirmación de la irrupción de Vox (8,4/2.000.000).

No podemos dejar al lado las previsiones para los partidos nacionalistas territoriales, sólo reflejadas en Público. Y ésta sería la situación, también en relación a 2016: el PDeCat sufriría una bajada en los apoyos (-03/-80.000); ERC, por el contrario, subiría (0,3/50.000); el PNV bajaría también (-0,1/-30.000); EH-Bildu mejoraría algo (0/13.000); y CC perdería (0/-11.000).

Llegado a este punto, ¿han sido las elecciones andaluzas un test de lo que queda venir? Puede responderse afirmativamente, si nos atenemos a dos factores para mi relevantes: la irrupción de Vox, que crece a costa sobre todo del PP; y la elevada abstención y los crecientes votos nulos o en blanco, que afectarían más al  PSOE y a Unidos Podemos y sus confluencias. De esto último se desprendería, además, una sobrerrepresentación de los grupos de derecha y en ella, del propio Vox.

Para el año presente tenemos tres elecciones fijas, que se van a celebrar en la última semana de mayo: europeas, municipales y autonómicas (salvo en Cataluña, País Vasco, Galicia y Andalucía). Eso sí, cada una con su especificidad, lo que las hace diferentes. Las europeas, porque la circunscripción es única, lo que permite que una representación más proporcional; pero, a su vez, suele ser la que arrastra mayor número de abstenciones. Las municipales, por el elevado grado de atomización que tienen, dando paso a muchos grupos locales y reflejando en mayor medida el microcosmos de cada municipio. Y las autonómicas, teniendo en cuenta las excepciones antes indicadas, porque van a reflejar realidades diferentes: de un lado, la de los territorios donde los grupos de derecha y el nacionalismo español tienen una mayor presencia (las dos Castillas, Aragón, Madrid, Extremadura, La Rioja, Murcia, Asturias); por otro, la de otros donde se mantiene un pulso entre lo anterior y las opciones progresistas y/o del nacionalismo periférico (País Valenciano, Baleares, Navarra); y, por último, la incógnita que supone Canarias.

¿Se adelantarán elecciones generales? Si la respuesta es afirmativa, ¿cuándo?, ¿antes, después o coincidiendo con las del mes de mayo?

2019 puede ser un año de vértigo. Y peligroso, si los vientos que soplaron del sur hace un mes se mantienen o acaban llegando los de otros países. Va ser necesario hacer un gran esfuerzo desde la izquierda. Y propongo que se haga desde la unidad y la generosidad, aprovechando la experiencia de las confluencias en las municipales de 2015, las generales de 2016, las catalanas de 2017, las andaluzas de 2018... Añadiendo un llamamiento a la responsabilidad de quienes, por cualquiera de las razones, se han inhibido o tienen pensado hacerlo en las elecciones. Hacer esto no deja de ser un acto de irresponsabilidad, que lo único que permite es ampliar el camino que las derechas pretenden seguir recorriendo. 

martes, 1 de enero de 2019

Balance de los asesinatos por violencia de género durante 2018


Los asesinatos relacionados con la violencia de género siguen siendo una triste realidad. El año que ha acabado ha vuelto a demostrar que esa forma de violencia extrema, lejos de erradicarse, sigue siendo una constante. Son la punta del iceberg de una violencia estructural que expresa el poder del heteropatriarcado dominante. Los datos que se han ido recopilando difieren en la cuantía. Los que provienen de medios oficiales suelen ser más cautelosos, en bastantes casos matizando, cuando no silenciando, muertes violentas de mujeres. 

La Delegación del Gobierno para la Violencia de Género ha cuantificado estas muertes en 47, sin que se hayan incluido todavía algunos casos conocidos (por ejemplo, los de Diana Quer o Laura Luelmo) o queden varios casos aún por resolver. Se resalta además que es el número más bajo en los últimos 15 años, que es el periodo en el que se ha hecho un registro más minucioso.


Muy diferentes son los datos que ofrece la página electrónica Feminicidio.net, que ha contabilizado hasta el 19 de diciembre. El número de asesinatos lo eleva considerablemente, hasta alcanzar los 97. Añade además 2 desapariciones y los asesinatos de 3 varones, relacionados con otros de mujeres, por lo que el número total se eleva a 102. La información que se puede obtener es la más completa, porque su contenido se presenta por meses, características de los asesinatos y ámbito territorial. Veámoslo.

De los 97 feminicidios han sido reconocidos como oficiales 47. Luego, todavía no reconocidos como oficiales, se encuentran: 2, calificados como íntimos; 6, no íntimos; 21, cometidos por familiares; 8, infantiles; 2, por prostitución; 7, sin datos suficientes; 1, por violencia juvenil; 2, por robo; y 1, en proceso de investigación.  

Durante los seis primeros meses del año ha habido 46 feminicidios  y en los seis últimos, 51. Por meses destacan septiembre, en el que hubo 15, y marzo, con 12, como si el final del invierno y el inicio del otoño se convirtieran en los principales hitos de la violencia desatada. 


Por comunidades destacan Andalucía (con 21 feminicidios) y Cataluña (16). Luego siguen País Valenciano (10), Canarias (9) y Madrid (8), siendo las que menos Aragón (6), País Vasco (5), Castilla-La Mancha (4), Castilla y León (4), Galicia (3), Navarra (3), Asturias (3), Baleares (2), Murcia (2), Extremadura (1). Y en cuanto a las provincias, se encuentran a la cabeza Barcelona (9) y Madrid (8), seguidas de Santa Cruz de Tenerife (6), Granada (6), Málaga (5), Alicante (5), Girona (4), Castellón (4), Zaragoza (4) y Almería (4). Otras 23 provincias han conocido entre 1 y 3 casos de feminicidio, siendo 17 y las dos ciudades autónomas las que no lo han sufrido.

Frente a la fachada de la Universidad salmantina, mi despedida de su octavo centenario

Ayer di un paseo vespertino por Salamanca. Fui en busca de la última luz del día, con la intención prioritaria de ver la fachada de la Universidad. Aunque construida tres siglos después de su fundación, es, creo, la imagen que representa mejor que nada su larga y honda historia. El presentarme ante ella fue una forma de despedirme de su octavo centenario. Esos ochocientos años de andanzas, llenos de situaciones diversas, contradictorias, entre gloriosas y penosas. 

Cuando al sol apenas le quedaba poco más de media hora para esconderse en la lejanía, la imagen que capté (en realidad fueron varias) refleja ese momento sobre la fachada plateresca. Tomada en diagonal, se percibe como una especie de retablo exterior que adorna, embelleciéndola, una estructura gótica. Una especie de tapiz de piedra arenisca, dorada, que la luz del atardecer la resalta en su colorido. Es lo que se ve en su nivel superior, cuando el sol parece que se resiste a abandonarla. 

Ha pasado ya el 2018 y se ha iniciado la cuenta de otro siglo más. Como es lógico, será imposible que pueda conocerlo. No sé cuántos años me quedan para poder seguir observando ese tapiz de piedra, obra, al parecer, de un tal Juan de Talavera. Cuando supe de su autoría, que se ha conocido no hace mucho, me pareció entender parte de su misterio y ante todo el porqué de su mestizaje. La fachada está colocada sobre un edifico construido con arreglo al último estilo del medievo y, a su vez, está ordenada a la manera clásica importada de las ciudades italianas, que llevaban ya un siglo dando muestra de ello. 

El que el autor añadiera el tapiz de piedra, plagado de una decoración exuberante de formas, le confirió su singularidad. Porque entre los estilos dominantes del pasado y del presente se interpuso otro, expresión desde siglos atrás de lo que fue la pertenencia a un mundo que se extendía en busca de
donde sale el sol. El mudejarismo representa lo más genuino de un mestizaje de culturas diversas que se entrecruzaron y recrearon en esta Península tan esquinada en  nuestro continente y tan cercana al situado un poco más al sur. El horror vacui presente en la fachada puede explicarse por el origen de su autor. Porque el Toledo que le vio formarse como artista, es el marco donde mejor puede percibirse el mestizaje de lo mudéjar. 

Cuando ayer me presenté ante la fachada, no había mucha gente, como
tampoco la había a esas horas por la calles de la ciudad. Pude por ello contemplarla sin las estridencias de los momentos de aglomeración. No pretendía dedicarle mucho tiempo, ansioso por captar la última luz del sol sobre otros monumentos. Incluso, durante mi paseo, atrapé el momento en que el sol se perdía sobre el horizonte, más allá del río que dio sobrenombre al Lazarillo, y escoltado por las siluetas de los chopos desnudos en sus ramas.