jueves, 27 de febrero de 2014

Meterse a puta

El otro día un concejal del PP en Villarrobledo (Albacete) le soltó un "o la das en adopción o te metes a puta" a una mujer en paro, cuando ésta le se solicitaba trabajo con su bebé en brazos. Expresiones como "que se jodan", "algo habrían hecho cuando los mataron durante la guerra", "sólo se acuerdan de sus familiares cuando hay subvenciones" y tantas más han salido de militantes de ese partido, que se sienten caciques del gran cortijo de su España y sus gentes.

Días antes había visto por la red un fragmento del programa matutino de TV1 presentado por Mariló Montero y dedicado en ese caso a informar sobre unos cursos bajo el título "Cómo ser una buena prostituta". Para ello llevaron a una profesional que estuvo hablando de sus características, para acto seguido pasar a una especie de debate sobre el tema. Sin embargo, cuando inició su intervención Lidia Falcón, que había sido invitada para la ocasión, se topó con una triple sorpresa: la primera, que fue permanentemente interrumpida por la citada puta (como se refirió a sí misma continuamente); la segunda, que ésta al poco se fue de la mesa por interpretar como una agresión la expresión "degeneración ética de nuestra sociedad"; y la tercera, que la presentadora interrumpió de inmediato el debate por considerar que faltaba una de las partes. Falcón ya había manifestado al comienzo de su intervención sentirse pasmada por lo que estaba oyendo, pero sobre todo vio cómo apenas pudo expresar los argumentos que tiene para analizar el fenómeno de la prostitución.  

Hoy he leído en Público el artículo de la propia Lidia Falcón "Ética radical" -cuyo título alude a la última obra de su compañero Carlos París, recientemente fallecido-, donde cuenta lo ocurrido, y hace una valoración de la prostitución como tal y del tratamiento que se hizo el otro día en el programa de televisión. En su escrito es rotunda en la calificación: "no es un oficio, ni un empleo, ni una tarea. La prostitución es una explotación, la más grave de todas porque afecta a lo más íntimo del ser humano que es la sexualidad, porque reduce a las mujeres a la categoría de objetos sexuales para disfrute de los hombres". Denuncia, así mismo, la parcialidad de la presentadora y manifiesta también, más que sospecha, que todo estaba preparado para que no pudiera explicar sus argumentos. No a Falcón lanzar una advertencia de cara a lo que puede ocurrir: "Nos dirigimos a la instauración de una sociedad prostituida, un Estado proxeneta, que cobrará buenos impuestos por ello, y un pueblo que aceptará que sus hijas sean prostitutas y sus hijos prostituidores". 

Decir lo de "te metes a puta" o divulgar por medios de comunicación públicos cursos sobre "cómo ser una buena prostituta" son un síntoma de lo que pasa por la cabeza de quienes tienen las riendas del poder político en España. Al fin y al cabo, ha sido una tradición entre las gentes pudientes y devotas de este país separar en la moral lo público de lo privado en lo referente al sexto mandamiento. Total, para eso están quienes les corresponde jugar el papel de "que se jodan". Nada nuevo, pues.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Malos tiempos para la lírica

Conozco el poema de Bertolt Brecht "Malos tiempos para la lírica" desde mi temprana juventud, a mediados de los setenta, dentro del por entonces muy conocido libro Poemas y canciones que había editado Alianza Editorial. Así nos lo ofrecen en su traducción Jesús López Pacheco y Vicente Romano: 

Ya sé que sólo agrada
quien es feliz. Su voz
se escucha con gusto. Es hermoso su rostro.

El árbol deforme del patio
denuncia el terreno malo, pero
la gente que pasa le llama deforme
con razón.

Las barcas verdes y las velas alegres del Sund
no las veo. De todas las cosas,
sólo veo la gigantesca red del pescador.

¿Por qué sólo hablo
de que la campesina de cuarenta años anda encorvada?
Los pechos de las muchachas
son cálidos como antes.

En mi canción una rima
me parecería casi una insolencia.

En  mí combaten
el entusiasmo por el manzano en flor
y el horror por los discursos del pintor de brocha gorda.
Pero sólo esto último
me impulsa a escribir.

Unos versos tristes, en todo caso, que aludían a los años que Alemania vivía tras el acceso del fascismo nazi al poder. El poema acaba con un arrebato contra el fascismo que estaba destrozando cualquier atisbo de esperanza, pero que impulsaba al autor a seguir escribiendo como una forma de combatir su horror, calificando satíricamente y sin empacho a Hitler como un pintor de brocha gorda.

El título del poema fue una frase que empezamos a utilizar con frecuencia entre los círculos de la izquierda política, aludiendo a una situación que se nos iba presentando cada vez más difícil, en la medida que los sueños que habíamos creado se nos iban desvaneciendo. Luego, ya en los años ochenta, el famoso grupo de música Golpes Bajos lo popularizó con una canción homónima, cuya letra reza así:    

El azul del mar inunda mis ojos.
El aroma de las flores me envuelve.
Contra las rocas se estrellan mis enojos
y nuevas sensaciones me devuelven.
Malos tiempos para la lírica.

Las ratas corren por la penumbra del callejón.
Tu madre baja con el cesto y saluda.
Ya casi ha terminado tu jersey de cotton.
Dedicas tu sonrisa blanca y pura.
Malos tiempos para la lírica.

Seguro que algún día, cansado y aburrido,
compartirás con alguien nuevo amanecer.
Trabajo de banquero bien retribuido.
Tu madre con anteojos volverá a tejer.
Malos tiempos para la lírica.
Malos tiempos para la lírica.

El autor de este texto, Germán Coppini, ha fallecido hace unas pocas semanas y conociendo su adscripción ideológica, además de estar inspirada en el dramaturgo alemán, alude también a la desesperanza de la España de esa década, cuando los triunfos electorales del PSOE desvanecieron cualquier atisbo de cambio que no fuera su programa de modernización, la palabra talismán semiótico que ilustró la integración definitiva de nuestro país en el mundo occidental capitalista y atlantista. Aquí ya no había un pintor estampas que horrorizaba a la gente con sus discursos, sino un mundo de apariencia más amable, que servía para crear un futuro "de banquero bien retribuido". Una forma, en fin, de definir la ilusión de ascenso social dentro del sistema económico que se estaba poniendo al día y, a la vez, consolidando. 

Esta tarde he acudido a buscar la canción por la red y, no siendo entendido, asiduo y devoto de esos grupos, he vuelto a escucharla o más bien reconocerla en su melodía. ¿Y a cuento de qué viene todo lo que estoy contando? Hoy es de esos días donde uno se siente, si no triste, melancólico. Por algunas razones concretas, claro, pero ante todo por la acumulación de situaciones cuya deriva intuyo, más que se me antoje, difícil. Ya no es el fascismo extemporáneo al que se refirió Brecht ni tampoco son los primeros pasos del social-liberalismo que inspiró a Coppini. Estamos en un nuevo tiempo. Espero recuperar el entusiasmo por el manzano en flor. 

(Foto: "Retrato de Bertold Brecht", de Rudolf Schlichter)

martes, 25 de febrero de 2014

Convergencias y divergencias preelectorales

Estoy siguiendo los contactos entre Izquierda Unida y Podemos. El lunes se reunieron representantes de ambos grupos y por lo que leído saco dos conclusiones (provisionales, claro): hay coincidencia en el programa -lo que considero más importante- y un gran desacuerdo en el sistema de elección de las candidaturas. IU opta por un método basado en la militancia, completado con acuerdos con otras fuerzas políticas, y Podemos lo hace por lo que llama primarias abiertas. 

Lo que no entiendo todavía es cómo se puede plasmar en la práctica lo de las primarias abiertas. ¿Quiénes votan? ¿Quiénes quieran? ¿Cómo se garantiza que quienes lo hacen no buscan otras intenciones? ¿Acaso eso no puede suponer que lo haga gente que nada tenga que ver con los grupos que participan, pero que puedan tener intereses digamos malintencionados? ¿Como en EEUU, donde las campañas son financiadas con fondos privados y donde participan desde las grandes corporaciones a las personas que aportan sus pequeñas donaciones? 

He militado en IU durante bastantes años y siempre he participado, como el resto de la militancia, en la elección de las personas que encabezaban las listas. No me parece un mal sistema, si a eso se le añaden mejoras, que pueden ser muchas. He sido miembro de una asamblea de base y las decisiones se tomaban en las reuniones del amplio consejo local que semanalmente celebrábamos, donde además podía participar quienes no lo pertenecían formalmente. La orientación del voto del grupo municipal en las sesiones plenarias del Ayuntamiento salía de esas decisiones colectivas. Recientemente el diputado de IU  Alberto Garzón ha expuesto unas aportaciones interesantes acerca del mandato imperativo y los revocatorios de representantes. Plantea también algunos riesgos que conllevan las primarias abiertas, como lo referente a convertir los grupos políticos en plataformas electorales ligadas a la ley de la oferta y la demanda. 

Voy a ser sincero y es que creo que Podemos busca un atajo en su apuesta electoral. Es fácil desde la (casi) nada decir que todo está abierto. Ya escribí en su momento sobre el entorno político de donde emana ("Podemos y los movimientos preelectorales en la izquierda"). Se trata de un segmento de la izquierda que tiene a Izquierda Anticapitalista como grupo mejor organizado, que es muy activo en determinados ámbitos de las redes sociales y que tiene como cabeza visible a un personaje bastante conocido en medios de comunicación convencionales, como es Pablo Iglesias. El papel que están jugando no es nada despreciable y el propio Iglesias puede aportar sapiencia, dinamismo y frescura al panorama político institucional. Pero Podemos parte de un hecho real: apenas tiene infraestructura organizativa -y menos, estable-y tiene una imagen pública que apenas va más allá de lo que representa su líder.   

No sé por qué se ha de minusvalorar la militancia de los grupos políticos. En el caso de IU, además, una militancia activa, que es un verdadero capital humano que se ofrece con una elevada dosis de generosidad para llevar a cabo tareas día tras día, y no sólo periódicamente. Los acuerdos con otros grupos políticos, además, ayudan a ampliar el espectro político y electoral. Actuar con inteligencia, alteza de miras y generosidad en esas circunstancias no es malo, sino todo lo contrario. A modo de ejemplo reciente, no sé cómo se concretará el acuerdo con Anova -un grupo nacionalista gallego con el que Esquerda Galega comparte la coalición Alternativa Galega de Esquerda-, pero, después de la votación favorable de su militancia para ir coaligada con IU, me parece sumamente importante. ¿Por qué menospreciar esas cosas? 

(Foto: "Carnaval", de Héctor Julio Páride Bernabó “Carybé”) 
     

sábado, 22 de febrero de 2014

Puede conseguirse

Se siguen dando pasos hacia la resolución pacífica del conflicto armado. La suma está dando resultado a un avance importante. Son más explícitos y decididos los pasos que se están dando desde la izquierda abertzale. Está también el importante apoyo, con distintos grados, de la mayor parte de la sociedad vasca y en ella de diversos colectivos sociales y de víctimas. Son menos y muy apocados los pasos que está dando el gobierno central y el partido que lo sostiene. La oposición al proceso proviene de la mayoría de las asociaciones de víctimas de ETA, de diversos sectores políticos (dentro del PP, recién salidos de él o UPyD) y los medios de comunicación conservadores. 

Precisamente son estos últimos los que están haciendo al gobierno el trabajo sucio. Anoche mismo fui testigo de una tertulia en Radio Nacional donde sus participantes, amén de no reconocer ningún valor al último gesto de ETA entregando la primera remesa de armamento, se mofaron de la Comisión Internacional de de Verificación. El ministro del Interior había declarado antes de conocerse la cuantía de la entrega que "todo lo que vaya hacia la autodisolución es positivo", si bien cuando ya tuvo conocimiento calificó el acto de "teatralización". Y no le faltó razón, porque todo lo que está ocurriendo, como en cualquier acto político, contiene una gran dosis de escenificación. Y eso incluye que el gobierno mantenga cierta distancia con respecto al proceso de paz e incluso que utilice a determinados medios de comunicación para contentar o neutralizar a quienes se oponen a dicho proceso. 

La vida política está llena de gestos, que contienen una gran carga simbólica y que buscan dar respuesta a las expectativas existentes, éstas dependiendo del posicionamiento político sobre lo que está ocurriendo. En el conjunto de la izquierda abertzale se ha apostado decididamente por la resolución pacífica del conflicto político y la adopción de una estrategia que excluye la vía armada. Incluye a todos los sectores y entre ellos a la propia ETA. Eso explica los últimos pasos dados por esa organización o por quienes han mantenido o mantienen vinculación con ella: reconocimiento de haber causado dolor a sus víctimas, aceptación de la legislación penitenciaria o la entrega de la primera remesa de armamento. El gobierno, por su parte, se muestra entre cauteloso y temeroso. No puede rechazar de plano lo que está ocurriendo, como ha reconocido tantas veces el ministro del Interior, pero se ve en gran medida abrumado por las presiones de quienes se oponen al proceso de paz. El PP es consciente que electoralmente le perjudica una postura abierta en favor del proceso de paz, como se ha demostrado en la pasada Conferencia Política de Valladolid. Ha ido perdiendo por el camino una minoría de dirigentes que quieren más contundencia en la política relacionada con el País Vasco y los nacionalismos, llegando incluso a formar un partido propio, como es Vox. UPyD, además, no deja de apretar en esa dirección con su permanente criminalización de la izquierda política abertzale y la defensa de un estado centralista. 

Pretender oponerse a que continúe el proceso de paz sería un acto de una gran irresponsabilidad. Resultaría incomprensible para gobernantes de otros países europeos y mundiales, que han visto cómo se ha ido resolviendo los problemas de El Salvador, Irlanda del Norte o Sudáfrica, o empiezan a verlo en Colombia. No reconocer la labor de quienes forman la Comisión Internacional de Verificación es negar que en el mundo existan personas que busquen y fomenten vías pacíficas para la resolución de los conflictos. En la "Declaración" emitida ayer no dejan dudas acerca de las perspectivas positivas que siguen abiertas: "Desde nuestra experiencia, en otros procesos, la elaboración de un inventario y la puesta fuera de uso operativo de armas, munición y explosivos es un paso necesario previo al desarme completo. Tenemos la esperanza de que esto puede conseguirse con el apoyo de todos los actores políticos y sociales". 

viernes, 21 de febrero de 2014

Francisco Granados, mucho más que un caradura

Francisco Granados ha sido cogido en renuncio. Una cuenta oculta de 1,5 millones de euros en un banco de Suiza ha sido el motivo. Eso puede suponer, en un principio, delito fiscal. Y más después de haber declarado en 2011 que poseía sólo medio millón de euros en cuentas y fondos, sin contar un patrimonio personal inmobiliario nada despreciable (dos pisos en Madrid, un chalet unifamiliar en Valdemoro, cuatro plazas de garaje, un unifamiliar en Málaga...).

Granados fue alcalde de Valdemoro entre 1999 y 2003. En este último año pasó a ser diputado en la Asamblea autonómica madrileña y tras el tamayazo Esperanza Aguirre lo nombró consejero de Transportes, y en la siguiente legislatura pasó a acumular las áreas de Presidencia, Justicia e Interior. Paralelamente accedió a la secretaría general de su partido en la comunidad. Se convirtió, así, de facto en el número dos del PP y con Francisco González, ex aequo, del ejecutivo de Madrid. Su paso por todos esos cargos dejó huella. Fue evidente su vinculación a constructoras e inmobiliarias. Estuvo en el centro de la operación de espionaje que organizó contra miembros de su propio partido, pero de la facción de Alberto Ruiz Gallardón, por entonces enfrentado a Aguirre. No le faltó tampoco la vinculación con la trama Gurtel. En 2011 Aguirre prescindió de él sin decir por qué, pero dejando entender que ya no le servía o simplemente le estorbaba. Continuó como parlamentario autonómico, pero pasó a ser también senador. Desde entonces ha sido asiduo de tertulias políticas en varios medios de comunicación, sobre todo del conocido como "tedeté party". 

Siempre ha hecho gala de un desparpajo verbal fuera de lo común, claramente chulesco, sin importarle qué, cómo, dónde y a quién lo decía. Presumió de pertenecer a un partido honrado y de serlo él mismo. Fue rotundo cuando calificó a Bárcenas de delincuente y se refirió a aquello del grano y la paja. Fue el prototipo de dirigente del PP desinhibido y sacando pecho de lo que hacía. Hasta que el otro día fue descubierto. Después de ver que todas sus excusas no han surtido efecto, que sus colegas de tertulias ya no podían hacer nada por echarle un capote y que en el seno de su partido lo han dejado a los pies de los caballos, aunque todavía sin expedientarlo siquiera, ha decidido dimitir. Su decisión la ha adornado con una frase muy suya que dice más o menos así: "para lo que hacía, que no era más que darle a un botón cuando lo indicaba el encargado de turno...". A la vez ha lanzado otro no sé si órdago: "vuelvo a lo que toda la vida he hecho".

¿Y a qué se ha referido Granados? Antes de meterse en política fue un bróker exitoso. De ahí que se haya dicho de él que fue un yupi. Si se echan cuentas, desde que acabó la carrera en 1986 hasta 1995 pasaron nueve años, a los que hay que sumar, hasta 13, otros cuatro mientras estuvo de concejal en la oposición. Como cargo público con responsabilidad ejecutiva estuvo 12 años, a los que hay que añadir otros tres sólo de representante y tertuliano. ¿Su actividad de toda la vida, pues? ¿O toda la vida es la suma de su etapa de bróker y la de gestor de lo público con intereses privados? Granados es más que un caradura. Y, por su supuesto, algo más que su persona. 

martes, 18 de febrero de 2014

Catarata de mentiras contra Venezuela a través de twitter

En los medios de comunicación alternativos y en alguno algo más convencionales (Público, eldiario.es) podemos enterarnos de lo que está ocurriendo en Venezuela fuera de las noticias deformadas y malintencionadas, cuando no grotescas, que los medios del sistemas nos ofrecen. Hoy en Rebelión y eldiario.es  aparecen sendos artículos sobre la manipulación descarada que se está llevando a cabo en las llamadas redes sociales y, más concretamente, a través de twitter

Esta mañana accedí al artículo de Luigino Braci Roa en Rebelión, "Manipulación de fotos de Venezuela", donde se puede ver el cúmulo de mentiras que se están vertiendo sobre ese país. Aparecen, así, en twitter fotografías de supuestas víctimas de las fuerzas del orden venezolanas, aunque en realidad nada tienen que ver con ello. He aquí varias muestras: Unai Romano torturado por la policía española, acusado de pertenecer a ETA; represión de policías de Bulgaria, Chile, Brasil, Grecia o Egipto contra manifestantes; participantes de la cadena humana del 11 de septiembre en Cataluña; una escena de porno sadomasoquista; un niño herido en la guerra de Siria... 

Pascual Serrano, por su parte, ha escrito en eldiario.es el artículo "Venezuela y Twitter, la orgía desinformativa", donde también nos muestra varias fotografías, algunas coincidentes con el de Braci Roa. En la introducción hace algunas reflexiones que merecen ser tenidas en cuenta. Nos dice, quizás con una pequeña dosis de sarcasmo, que "la ilusión de que íbamos a llegar a conocer la verdad mediante la masiva participación ciudadana y todo el potencial tecnológico parece que fue un espejismo". Advierte, en un tono más serio, que el país sudamericano se "ha convertido en el campo de pruebas de las nuevas tendencias (des)informativas". Y ahonda aún más en esa idea con una frase rotunda: "hasta qué punto internet y esta red social se pueden convertir en un estercolero gracias a la intervención de militantes paranoicos y campañas dirigidas por manos ocultas". 

Una vez más, como ya hicieron en su día los dirigentes nazis con una gran efectividad, han hecho de la mentira una fuente de efectividad malévola. Si Goebbels habló sobre aquello de la mentira repetida mil veces acaba convirtiéndose en verdad, ahora parece que, como concluye Serrano, "resulta más laborioso desmontar las mentiras que contar la verdad". 


sábado, 15 de febrero de 2014

Le siguen teniendo ganas a la revolución bolivariana

Venezuela es, después de Cuba, el principal quebradero de cabeza de EEUU. La revolución bolivariana liderada por Hugo Chávez hasta su muerte el año pasado ha supuesto un duro revés en la estrategia imperial sobre el continente latinoamericano. Chávez y su movimiento trenzaron un modelo para su país de desarrollo independiente, antiimperialista y de redistribución de la riqueza que ha sorprendido por originalidad y su consistencia. Disponen de un apoyo popular impresionante, con victorias electorales ininterrumpidas, incluso con Nicolás Maduro. Es un modelo que está siendo imitado, con algunas diferencias, por otros países vecinos y está sirviendo de referente a numerosos grupos y movimientos políticos del mundo. Por eso le tienen ganas. 

Chávez sufrió numerosas acciones y presiones para ser derrocado, siendo la más peligrosa el golpe de estado de 2002, desbaratado por la combinación de la presión popular y la fidelidad de amplios sectores de las fuerzas armadas. Maduro lo vivió tras su elección hace un año y ahora lo está padeciendo de nuevo. Las noticias que nos ofrecen los medios de comunicación occidentales son penosas, por malintencionadas y ajenas a la realidad. Los sucesos acaecidos hace unos días, con varias personas muertas, se han presentado como producto de la represión del gobierno sobre los grupos de oposición. Han minimizado, cuando no ocultado, el desmarque del propio Henrique Capriles, sobre el papel líder de la oposición, pero objeto de deserción por parte de los sectores más extremos. Éstos, liderados por Leopoldo López -muy activo en el golpe de 2002-, son los que ha protagonizado las acciones de días pasados, dentro de una estrategia de fomento de la violencia que propiciara reacciones contra el gobierno dentro y fuera del país. Más de lo mismo: golpismo, fascismo...

La reacción de la gente está siendo ejemplar. Se mantiene alerta desde la movilización permanente. Apoya en su mayoría al gobierno, que lo considera suyo. Y lo hace esperanzada y con alegría, consciente de que es ella misma la que debe hacer frente a la reacción, porque es la única forma de garantizar sus conquistas sociales y políticas. Que no es poco.  

Público nos ofrece un artículo de Juan Carlos Monedero, titulado "A vueltas con el golpismo en Venezuela", donde se disecciona con maestría lo ocurrido días pasados y su trasfondo. Es un profundo conocedor de ese país y ese continente, y sabe de lo que habla.       

Aprender de la labor sanitaria cubana

Se ha abierto un debate en Brasil en torno a la presencia de profesionales de la medicina procedentes de Cuba. Entre los sectores políticos de la derecha se mantiene una actitud contraria, con argumentos que van desde ser agentes de propaganda del comunismo hasta otros con claras connotaciones racistas, llegando a equiparar su trabajo al de las empleadas domésticas. No ha faltado el montaje relacionado con la defección de una médica, que ha acudido a la embajada estadounidense para denunciar quién sabe qué. En el propio campo de la medicina brasileña hay profesionales que ven esta presencia como una forma de intrusismo. La mayoría de la población, sin embargo, la apoya, consciente de la labor que realizan por los lugares más recónditos del país, llegando hasta allí donde nunca se había instalado un dispensario médico y mejorando las condiciones generales de salud. 

Brasil es un país donde no está todavía garantizada la asistencia sanitaria universal. Quienes salen con el título de las facultades de medicina han tendido en su mayoría a orientarse al sector privado, donde existen claras posibilidades de hacerse con una clientela con recursos económicos que generan réditos económicos atractivos, cuando no suculentos. La ausencia de un servicio de salud público y universal fomenta y fortalece ese comportamiento. El resultado es que la prestación sanitaria no se adapta a las necesidades reales, quedando amplios sectores de la población desprovistos de los más elementales servicios. 

Los datos que ofrece la OMS son ilustrativos: la esperanza de vida en Brasil es de 71 años para los varones y 78 para las mujeres; y la tasa mortalidad infantil hasta los cinco años es 14%0. Son unos números que esconden, sin embargo, una realidad mucho más dura, pues no contempla las enormes diferencias entre quienes sí tienen acceso a los servicios de salud, aunque sea pagándolos, y quienes no lo tienen, en su mayor parte la gente humilde que vive en el medio rural y en las favelas de las ciudades.  

El convenio firmado hace años entre los gobiernos brasileño y cubano durante el mandato de Lula da Silva, desarrollado ahora con Dilma Ruseff, se inscribe en el intento por mejorar la situación sanitaria del país, propiciando así que se beneficie esa gran parte de la población que carece de un derecho fundamental. Y el papel que están jugando los médicos y las médicas del país caribeño está resultando primordial a la hora de elevar las condiciones de salud y vida de la gente. 

Quienes se oponen a que esto ocurra están encubriendo dos cosas: un clasismo descarnado, al negar que se garantice un derecho fundamental a quienes no disponen de recursos para costearse los servicios sanitarios; y un elitismo que prima los intereses corporativos de profesionales que obtienen beneficios individuales por su trabajo sin que repercuta en el interés general. 

Los argumentos mezquinos que se están vertiendo dañan la profesionalidad y el nivel de formación de los médicos y las médicas de Cuba, poniendo en duda logros importantes, que también son reconocidos por los organismos internacionales, en especial la OMS. En ese país los indicadores de salud son excelentes y más teniendo en cuenta los recursos económicos con los que cuentan. Su gasto en salud per capita es del 9,4% sobre el PIB, algo inferior al español y algo superior al brasileño. Pero en relación al nivel de renta, que es bastante inferior a esos dos países, sus resultados resultan muy satisfactorios y con escasas diferencias entre su población: una esperanza de vida de 76 años para los varones y 80 para las mujeres, similar a la de EEUU, pero donde el gasto per capita asciende al 18%; y un mortalidad infantil de menores de 5 años de 6%0, algo inferior a EEUU. 

Cuba ofrece además otro tipo de logros, que tienen que ver con la solidaridad internacional. Sus profesionales de la salud están repartidos por numerosos países pobres o en vías de desarrollo de todos los continentes, especialmente de Latinoamérica y el Caribe, desarrollando programas diversos que van desde la medicina general hasta la más especializada. En sus universidades se forma gratuitamente a un gran número de jóvenes de todo el mundo que después regresan a sus países de origen. Tampoco faltan quienes acuden a la propia isla para beneficiarse de prestaciones a las que no accederían en su país.      

La salud en Cuba tiene, pues, unas connotaciones muy diferentes al resto de países y sus profesionales dan muestras de una forma ejercer la medicina lejanas del clasismo, elitismo y corporativismo. Son un magnífico ejemplo de su buen hacer y de un compromiso humano inigualable. Por eso merecen que su labor sea reconocida y también imitada. El mundo sería distinto.

viernes, 14 de febrero de 2014

Israelíes valientes y solidarios

He leído un artículo en Público que tiene a dos israelíes como protagonistas: Sahar Vardi, insumisa del servicio militar, y Micha Kurz, que fue soldado del ejército. Han venido a España denunciando que en su país se fomenta desde edades muy tempranas el miedo entre la población dentro del mensaje de "lucha por la supervivencia". Son valientes. La primera empezó a serlo cuando se negó a servir al ejército, consciente de que iba a sufrir como consecuencia un doloroso calvario y con ello ser considerada una traidora. El segundo, cuando, después de haber prestado su servicio militar, tomó la decisión de denunciar lo que había visto, que no era otra cosa que el sufrimiento de un pueblo del que le habían inculcado que era el mal.

Israel es un estado fuertemente militarizado. Tiene sus razones: de ello depende su seguridad interior y exterior. Eso no presupone que disponga de argumentos legítimos para su comportamiento contra la población palestina y como potencia regional intervencionista. Conforma una sociedad variopinta y contradictoria, formada por una amalgama de gentes procedentes de diversos puntos del mundo a lo largo de distintas épocas, en su mayoría durante el siglo XX. La argamasa que las une es su conciencia de identidad judía, formada por unos ingredientes tradicionales, en cierta medida de naturaleza religiosa, que se derivan de una cultura ancestral que se mantiene en distintos grados entre la población. Pero, por otro lado, han creado también una estructura social y política de tintes occidentales, que le hace ser una excepción en una región de mayoría musulmana, sociedades menos occidentalizadas y a veces ancladas en siglos pretéritos, y sistemas políticos autoritarios en distinto grado. Este hecho es muy destacado por quienes defienden a Israel, que le confieren la virtud de ser una isla civilizada en medio de la barbarie. 

A ello hay que unir la legitimidad histórica proveniente de la sinrazón nazi, cuando una gran parte de la población judía europea fue diezmada hasta el paroxismo. Esa fue la razón principal que se esgrimió en su momento para justificar la partición de Palestina en dos estados. No fue el origen del desencuentro entre las comunidades que vivían en ese territorio, toda vez que el sionismo y el consiguiente asentamiento de población judía desde finales del siglo XIX fue la primera causa de los enfrentamientos. Ilan Pappé lo explica muy bien en su obra La limpieza étnica de Palestina. No obstante, la creación del estado de Israel fue en 1948 el inicio de las hostilidades abiertas que llegan hasta nuestros días, con una sucesión de guerras, por un lado, y de deportaciones y represión contra la población palestina, de otro. 


Desde 1948 el estado de Israel lo ha tenido fácil, pues, para encontrar su legitimidad frente a la comunidad occidental. Con la ayuda de EEUU, sobre todo, y las potencias europeas occidentales ha sido armado hasta los dientes para evitar cualquier peligro de derrota militar, a la vez que se ha fomentado la idea de que es un país democrático, donde se garantizan los derechos de las personas y se elige libremente a sus representantes.


Se olvida, sin embargo, que esa cara tiene una cruz: la que sufre el pueblo palestino. Despojado en el primer momento de todas sus posesiones en los territorios que pasaron a depender del estado israelí, a lo que se añadió una diáspora hacia la otra parte de Palestina o países vecinos como Líbano, Jordania o Egipto, vio después cómo lo que le correspondió territorialmente para formar su propio estado le fue progresivamente arrancado en las guerras de 1948, 1967 y 1973. Actualmente la mayor parte de esta población está relegada a dos pequeños territorios, Gaza y Cisjordania, separados entre sí y en relación a Israel, que ha trazado unas fronteras fuertemente militarizadas y amuralladas. A ello hay que añadir el permanente crecimiento de asentamientos judíos, que van mermando poco a poco sus territorios. Y además tienen que sufrir una durísima represión, especialmente en Gaza, cuando se llevan a cabo las letales operaciones de castigo.

En este cuaderno ya me he referido en varias ocasiones a Israel y Palestina (entre otros, "El drama del pueblo palestino""La operación 'lluvia de verano' de 2006""De errantes a errados" o "La sal imposible de un mar cercano"). Sigue siendo uno de los problemas más candentes y de los más difíciles de resolver. El atrevimiento de Vardi y Kurz, sin embargo, es de los gestos que ayudan a que se pueda seguir manteniendo la esperanza de que las cosas puedan cambiar a mejor.     


  

miércoles, 12 de febrero de 2014

El espacio del centro político está en disputa

El espacio político del centro es motivo de una fuerte disputa. Representa, de una forma explícita, alrededor de la tercera parte del electorado en sentido estricto (autoposicionamiento ideológico 5-6). Alcanzaría el 50% si tenemos en cuenta los bordes por su izquierda (4) y derecha (7). 

Estuvo en manos de la UCD durante la Transición, pasó al PSOE dirigido por Felipe González en los años 80 -lo que le permitió tres triunfos electorales holgados- y fue escorándose progresivamente hacia el PP en los años 90. Este partido se benefició por las aportaciones provenientes de tres ámbitos: las pérdidas del PSOE, el hundimiento del CDS de Adolfo Suárez y el electorado más joven. Entre 2004 y 2011 el PSOE volvió a recuperarlo parcialmente -nunca consiguió las mayorías absolutas de los años 80- como reacción al conservadurismo del gobierno del PP durante su segundo mandato. La gestión de la crisis por el gobierno de Zapatero, sin embargo, permitió que el PP se hiciera de nuevo con el electorado de centro de una forma abrumadora. 

Siguiendo el último barómetro del CIS, el electorado de centro del PP está en torno al 43%, incluso por encima del que se autoposiciona como de derecha, que representa la tercera parte. UPyD es el partido que mejor refleja el carácter centrista de su electorado: su promedio es de 4,5, coincidente con el del conjunto del estado (4,6); aunque reparte por igual -en algo más de la tercera parte- su electorado del centro y la izquierda, de este último espacio la cuarta parte se sitúa en nivel 4. PP, con 15%, y UPyD, con 24%, tienen en común el mayor nivel de gente del grupo NS/NC. En el caso del PSOE, su electorado de centro es bastante bajo, un indicio más que razonable del distanciamiento mutuo que existe: 16%, casi en su totalidad con el nivel 5.  

Actualmente existe una gran competencia por conseguir votos en ese espacio. Gracias a la circunscripción única las elecciones europeas permiten que puedan acceder a tener representación grupos que en otras circunstancias lo tendrían más difícil. Esa competencia se da en una doble dirección: en primer lugar, la existente entre los grupos tradicionales que han obtenido réditos en mayor o menor en ese electorado, como es el caso de PP y PSOE, sobre todo, pero también de CiU, PNV o CC; y en segundo lugar, la que se da entre los grupos de creación más reciente, como UPyD, Ciutadans e incluso Vox. 


En el primer caso conviene hacer algunas matizaciones. Es evidente que el PP está perdiendo apoyos como consecuencia de su acción gubernamental, pero al PSOE, por el contrario, le está costando recuperarlos. Los grupos diversos nacionalistas, por su parte, deben buscar votos fuera de su ámbito propio mediante la conformación de alianzas entre sí.


En cuanto al segundo caso, los tres grupos mencionados tienen en común dos cosas: sus veleidades antinacionalistas, bien defendiendo un modelo territorial centralista (UPyD y Vox) o bien el actual de las autonomías (Ciutadans); y su postura ante el problema del País Vasco y las víctimas de ETA, muy presente en UPyD y en la naciente Vox. Parece, no obstante, que UPyD es el grupo que mejor se está aprovechando de las pérdidas del PP y la incapacidad del PSOE, con la salvedad de Cataluña, donde Ciutadans es más influyente. Queda por ver qué grado de apoyo conseguirá este último grupo fuera de Cataluña, teniendo en cuenta el esfuerzo que está realizando buscando aliados y ayudas a través de los medios de comunicación y ciertas figuras simbólicas (Javier Nart, Francisco Vázquez, Antoni Asunción...). El caso de Vox parece más complicado, tanto por su debilidad organizativa como por su naturaleza, más vinculada al electorado de la derecha.


A todo esto hay que añadir el factor de la abstención, que se prevé más alta de la que suele serlo ya en las europeas. Y parece previsible que una parte del electorado centrista opte por esa vía, mostrando su disconformidad con los grupos que potencialmente le pueden representar mejor.

Parece que estas elecciones van a ser planteadas por todos los grupos como un ensayo de cara a las siguientes citas: las municipales y autonómicas de 2015 y quién sabe si también las generales. Y especialmente por los dos partidos mayoritarios, que son los que están viendo cómo sus apoyos se están mermando. El PP está centrando sus esfuerzos en conseguir unos logros en la política económica que son por ahora inexistentes, pese a las autoalabanzas reiteradas en forma de frases como "brotes verdes", "final del tunel", etc. En la recién celebrada conferencia política lo ha intentado, junto con la puesta en escena de unidad en torno al problema vasco y las víctimas de ETA. La reforma de la ley del aborto, sin embargo, aleja a los sectores más sensibles a los derechos civiles. El PSOE, por su parte, ha nombrado a un peso pesado de la actual dirección, Elena Valenciano, que le sirva de revulsivo tanto para el partido como tal como para la estrategia de Alfredo Pérez Rubalcaba. 

Atendiendo a los sondeos que se van publicando, el escenario electoral parece bastante distinto de lo ocurrido en 2009, cuando se celebraron las anteriores elecciones europeas y se produjo un triunfo del bipartidismo, y 2011, con la mayoría absoluta del PP y el batacazo del PSOE. Todo apunta a cambios importantes en varias direcciones. El fuerte castigo que sufriría el PP sería rentabilizado en mayor medida por UPyD, a expensas de lo que ocurra con Ciutadans, sin olvidar un retraimiento electoral de una parte en forma de abstención. El PSOE tendría serias dificultades en subir en relación a 2011: lo que pudiera ganar a costa del PP lo seguiría perdiendo por el centro hacia UPyD y Ciutadans. En Cataluña y País Vasco parece previsible que la alianza de grupos nacionalistas conservadores, con CiU y PNV a la cabeza, permitiría aumentar hasta tres su representación en la cámara europea.  

En suma, en la disputa por el apetitoso centro político las elecciones europeas prometen ser un escenario al azul vivo. Por lo que pueda venir después.

Clara Campoamor

La portada del Google nos ofrece hoy la figura de Clara Campoamor por motivo de su natalicio. Hace años Debate Ciudadano (n. 7, abril 1997) publicó un breve escrito mío dedicado a ella, cuya acción en favor del voto de las mujeres no debe olvidarse nunca.

La IIª República trajo el voto para las mujeres. Y en la  conquista de ese derecho, reconocido por la constitución de 1931, jugó un papel primordial Clara Campoamor (Madrid, 1888). Escritora y abogada, desde joven destacó como luchadora por los derechos de las mujeres durante la monarquía. Fue elegida diputada en 1931 por el partido Radical, destacando en el debate parlamentario sobre el voto femenino. Mantuvo su coherencia -y defendió con ella la dignidad de las mujeres- cuando se enfrentó a otra diputada, Victoria Kent (republicana y feminista), quien consideraba que no era todavía el momento de hacer efectivo ese derecho, temerosa (como la mayoría de sus compañeros varones de los partidos republicanos) de que sus votos pudiesen ser aprovechados por los partidos monárquicos (que, en esas paradojas de la vida y de la historia, la apoyaron). Con palabras como éstas contestó a su compañera: "¡Las mujeres! ¿Cómo puede decirse que cuando las mujeres den señales de vida por la República se les concederá como premio el derecho a votar? ¿Es que no han luchado las mujeres por la República?... ¿Por qué el hombre, al advenimiento de la República, ha de tener sus derechos y ha de ponerse un lazareto a los de la mujer?". En las elecciones de 1933 fue retirada de las listas de su partido, por la osadía mostrada dos años antes y se llegó incluso a responsabilizarla de la derrota electoral de los partidos de izquierda. Aparte de ser injusta la acusación, ella misma declaró sentirse utilizada como un chivo expiatorio. Llegó a ser delegada del Gobierno en la Sociedad de las Naciones y directora general de Asistencia Pública. En 1936 escribió dos libros (El derecho femenino en España y El voto femenino y yo. Mi pecado mortal), donde reflejó su pensamiento y sus peripecias como diputada. La guerra civil la llevó al exilio por varios países, muriendo en la ciudad de Lausana (Suiza) en 1972.

martes, 11 de febrero de 2014

Un ataque a la jurisdicción universal

Hoy se ha debatido en el Congreso una proposición de ley del PP para modificar la Ley Orgánica del Poder Judicial. Se evita así que el gobierno presente un proyecto de ley, cuyo procedimiento, aunque más largo, supondría un mayor grado de control, al tener que emitir los correspondientes informes órganos como el Consejo General del Poder Judicial, el Consejo de Fiscales o el Consejo de Estado. La propuesta del PP busca limitar las actuaciones judiciales a responsables que sólo tengan la nacionalidad  española.

No debemos olvidar que la jurisdicción universal ha sido la base legal para poder actuar en casos como la detención en Londres en 1998 de Augusto Pinochet o la causa abierta por una jueza argentina por crímenes cometidos durante la guerra civil y el franquismo. Con la  modificación legal del PP se impediría que se pudiera seguir investigando y juzgando a quienes han cometido graves delitos en forma de crímenes contra la humanidad, crímenes de guerra, desapariciones forzadas, torturas, genocidio, etc.

En la práctica paraliza varios casos abiertos por la justicia española. Se está hablando que la iniciativa del gobierno obedece a las presiones del gobierno chino, después que un juez de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, haya iniciado el procesamiento de Jiang Zemin, acusado de genocidio en Tibet. Pero no sólo es eso. No debemos olvidar, en primer lugar, las presiones más o menos veladas del gobierno de EEUU por el caso Couso. Este gobierno, además, está involucrado en numerosas acciones contrarias al derecho internacional, como ocurre con las numerosas detenciones de la base de Guantánamo. Existen más casos en curso, como las acciones de  Israel en Gaza, de Marruecos en el Sáhara Occidental, del ejército salvadoreño en el asesinato de Ignacio Ellacuría y cuatro religiosos… En Público puede leerse un interesante artículo sobre los casos que se verían afectados.

La oposición a la propuesta del PP es, una vez más, muy amplia, pues ningún otro grupo parlamentario la apoya. Numerosas asociaciones de derechos humanos han manifestado su rechazo, destacando la Asociación pro Derechos Humanos, Human Rights Watch o Amnistía Internacional. Desde esta última se ha advertido que “no podemos permitir que los autores de crímenes de derecho internacional se conviertan en “intocables” y puedan refugiarse impunemente, sin que el gobierno español haga nada”. También entre las asociaciones de la magistratura se han expresado, cuando menos, críticas, siendo Jueces para la Democracia la que lo ha hecho con mayor rotundidad su oposición.

La familia del periodista José Couso, víctima mortal del ejército estadounidense en 2003 cuando se inició la guerra de Irak, está desarrollando una labor muy intensa para esclarecer lo ocurrido. Un hermano ha declarado que la modificación de la ley “es un torpedo dirigido contra la separación de poderes que marca nuestra Constitución, y un golpe mortal a la independencia del poder judicial. Cuando los jueces toman decisiones que no gustan al Gobierno, se les persigue o, como ha ocurrido en el caso de la investigación sobre el asesinato de mi hermano, se cambia arbitrariamente la ley para impedirles continuar con su trabajo”. 

lunes, 10 de febrero de 2014

Una propuesta para la unión de la izquierda

He leído en laRepública.es el documento político "Unidad", que ha elaborado la asamblea local de Esquerra Unida de Paterna (Valencia). Se trata de una propuesta para el debate de cara a las elecciones europeas del mes de mayo que se centraría en el establecimiento de un programa de mínimos común por los distintos grupos políticos de izquierda y movimientos sociales. Parte de la idea de la pluralidad existente en el seno de la izquierda política y social. Pretende por ello que se forje "un proceso de Unidad estable, de abajo a arriba, con una base programática y con el objeto de que cada organización, colectivo o movimiento, siga desplegando todas sus funciones y todas sus capacidades". 

La propuesta obliga a la necesidad de nuevas formas de actuación y coordinación que, en vez de dividir, generen unidad. Se considera que la creación de un frente electoral único daría lugar a más problemas que inconvenientes. De un lado impediría que cada grupo pudiera defender su propio programa. Y de otro provocaría conflictos programáticos y de identidad, conflictos en la elección de candidaturas, debilitamiento ideológico, fomento de los personalismos, etc. Para evitar eso se considera que cada grupo actúe, incluso electoralmente, dentro de su autonomía organizativa, pero se exhorta a realizar un esfuerzo para fijar un programa común de mínimos. 

domingo, 9 de febrero de 2014

El canguelis del ministro Wert

El ministro Juan Ignacio Wert no va a asistir a la gala de los premios Goya de cine de esta noche. Lo anunció el otro día, poniendo como motivo un compromiso en Londres, donde se reunirá con responsables de la administración educativa británica. El problema de agenda surgido a última hora, como se comunicó desde el ministerio, no se lo creía nadie. Hoy Público destapa que la fecha del acto de los Goya se conocía desde abril pasado y que según fuentes oficiales británicas la fecha fijada ha sido una propuesta española reciente. Wert, pues, ha sido puesto en evidencia una vez más. 

Que tenía pocas ganas de estar en la gala cinematográfica no es ningún secreto. Además de su bajísima popularidad, es el ministro que más protestas directas está recibiendo. Entre tantas, fue célebre la que recibió en junio de 2013 por parte de quienes se negaron a estrechar su mano durante la entrega de los premios al estudiantado universitario. Relacionado con el mundo del cine, la última edición del Festival de San Sebastián fue escenario de varias protestas, incluidas las palabras que pronunció en su cara el director Juan Antonio Bayona: "sin educación y cultura no llegaremos a ningún sitio". Hace apenas un mes recibió fuertes abucheos durante la entrega de los premios Forqué. Son los vientos que está recogiendo por su nefasta gestión ministerial, llena de decisiones erráticas y su actitud prepotente. 

Como ministro -también- de Cultura parece serlo de lo contrario, dada su nula sensibilidad por su protección y promoción. El mundo del cine tiene una larga trayectoria reivindicativa, que expresa en el campo propiamente profesional y también en el político. La edición de 2003, con Aznar al frente del gobierno, fue altamente ilustrativa por la forma que adquirió la protesta contra la guerra de Irak. Con el gobierno actual el sector está sufriendo una dolorosa sinrazón, alejada del comportamiento que recibe en otros países europeos. Esa actitud no deja de ser una clara muestra de venganza por su postura crítica hacia los gobiernos conservadores. A ese distanciamiento ideológico hay que unir la política fiscal regresiva, la escasez de ayudas públicas y la nula valoración de su trabajo. El cine español se ha ganado un prestigio nada desdeñable en el exterior, pero en España sufre la falta de reconocimiento de los medios conservadores, que no pierden ocasión en minusvalorarlo y denigrarlo. La espantada de Wert no es otra cosa que canguelis. Eso no evitará que, aun in absentia, sea recordado esta noche.           

sábado, 8 de febrero de 2014

¿Todo por amor?

La infanta Cristina ha declarado ya. El objetivo: salvarla del embrollo donde se encuentra y con ella, a la corona. Todo estaba preparado, al detalle, incluido algún ensayo. Y la sonrisa, por supuesto. En su comparecencia en los juzgados de Palma de Mallorca ha negado muchas cosas, ha dicho no saber otras tantas, no le han faltado problemas con la memoria, pero, ante todo, ha dicho que tenía plena confianza en su marido. El amor como coartada. Aunque eso suponga que se haga pasar por tonta. En el trasfondo se encuentra la derivación de seis millones de euros provenientes de fondos públicos de Baleares y la Comunidad Valenciana hacia el entramado de empresas gestionado por el Instituto Noos. Y rondando, los delitos de blanqueo de dinero y contra el fisco. Corrupción en las alturas. Corrupción real.   

viernes, 7 de febrero de 2014

Muertes en las aguas de Ceuta: otra forma de matar

Se habla ya de 14 personas ahogadas en las aguas de Ceuta. Las versiones oficiales cambian sin cesar. Es real que quienes se lanzaron al agua para llegar a Ceuta  fueron objeto de acciones intimidatorias violentas por parte de la Guardia Civil. Puede que también desde la policía marroquí. También es real que quienes fueron retenidos fueron devueltos de inmediato a Marruecos. Que haya sido por iniciativa propia o por órdenes superiores muertas, es igual, porque el resultado es el mismo. Sigue habiendo víctimas y víctimas. Y es que hay muchas formas de morir. Muchas formas de matar.

sábado, 1 de febrero de 2014

Carlos París

Ayer murió Carlos París. Un hombre singular y cabal. Filósofo, profesor universitario, escritor prolífico y hábil conferenciante. Un hombre político, que pasó del catolicismo y el falangismo de sus años de juventud y primera adultez, hacia el comunismo. En cierta ocasión, en plena Transición, oí de mi padre que otro catedrático universitario, originario de Salamanca, bramó contra su persona por el hecho de haber pasado del falangismo al comunismo. Lo ponía como ejemplo de lo que por entonces se conocía como cambio de chaqueta. Craso error, porque París no perteneció a esa ralea, como intentaré responder en lo que sigue.

Fue un intelectual precoz. Muy pronto accedió a la docencia universitaria, a la vez que se dedicó a una labor intelectual creadora. Vinculado con otros profesores al falangismo, intentó aunar el mito fascista de la justicia social y el nacionalismo. La realidad, sin embargo, lo llevó por otros derroteros. A la vez que su pensamiento fue descubriendo nuevos horizontes, se atrevió a sentir en su propia carne el peso de la explotación. Eso le llevó a trabajar durante un verano en un pozo minero, lejos de su condición de catedrático universitario. Después vino su militancia comunista, que se hizo conocida en los años del tardofranquismo. Sufrió por ello las iras del que le gustaba firmar como "ministro de Carrero", el nefasto Julio Rodríguez, que le apartó en 1973 de su cátedra. 

Lo recuerdo de mis años de juventud como un hombre del eurocomunismo, del que Santiago Carrillo se erigió como su sumo sacerdote. Luego, en plena crisis del PCE de principios de los 80, rompió con él. Pero, a diferencia de tanta gente que hizo lo mismo y acabó asentándose en el remanso de las aguas del sistema, París se mantuvo en la militancia de la vida, como decía Benedetti. Le he ido siguiendo a través de sus artículos publicados en periódicos revistas y, más tarde, los medios digitales. Siempre ha mantenido el norte de sus convicciones. Ello le llevó a saber deslindar en sus críticas lo que había de aborrecible en el campo del comunismo de la URSS y sus aliados, y lo que pertenecía al sistema dominante generador de explotación, guerras, miseria o alienación. Fue generoso con los pueblos que han deseado y desean mantener sus dignidad, lo que explica su actividad en pro del Sáhara Occidental, de la Nicaragua sandinista, de Cuba... Fue añadiendo en sus preocupaciones aspectos de la realidad que necesitaban de respuestas políticas, a las que pasó siempre por el tamiz de su universo intelectual. Así se entiende su atención al feminismo, el pacifismo o el ecologismo. Tras su jubilación encontró en el Ateneo madrileño un medio donde encauzar públicamente sus preocupaciones políticas y culturales. Lo presidió, hasta su muerte, durante varios mandatos y contribuyó a erigirlo en un faro de la cultura de nuestro tiempo.

Carlos París ha participado, en suma, en la conformación de una nueva dimensión ética del mundo en que vivimos, de carácter radical, necesaria para hacer frente a los poderes que controlan el mundo y ayudar a resolver los retos que permitan construir un mundo más justo y solidario. Eso le llevó a denunciar que "vivimos en la gran mentira", como dijo en octubre pasado cuando inauguró el curso actual del Ateneo y que desarrolló en su último libro. Dijo también que "la verdad está en el pueblo, en las masas", añadiendo que "las masas salgan del engaño". Coherente con lo que practicó durante buena parte de su vida, no ha dejado de apelar a la movilización permanente para hacer frente a tanto desatino.