miércoles, 30 de mayo de 2012

Noticias de Francia sobre el retraso en la edad de jubilación

Días pasados el nuevo gobierno francés anunció la aprobación de un decreto restableciendo al jubilación a los 60 años, que durante la presidencia de Sarkozy se había retrasado a los 62. La edición de hoy del periódico electrónico Tercera Información nos informa de ello y denuncia que, excepto el diario económico Expansión, la noticia no se ha podido leer o escuchar en ningún medio de comunicación. Yo mismo he podido ampliarla a través de la propia prensa francesa, donde se está reflejando el debate político correspondiente, que la derecha del UMP, a través del presidente de la Asamblea Nacional (el de la foto), ha centrado más en el aspecto formal de la medida, es decir, que se esté tramitando mediante decreto y por el parlamento. En nuestro país, mientras tanto, seguimos con los 67 años que el gobierno del PSOE aprobó en 2010. Es más, El Confidencial informa hoy que Europa está presionando al gobierno del PP para que, entre otras cosas, acelere su implantación. En los diversos medios de comunicación no paran de repetirnos por doquier el cuento de que es necesario retrasar la jubilación porque la seguridad social resulta insostenible. El problema es que mucha gente se cree el cuento. ¡Cuántas cosas son insostenibles!

sábado, 26 de mayo de 2012

El chantaje moral de Rouco

Días pasados el cardenal Rouco Varela, arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal, declaró que si la Iglesia se ve obligada a pagar el Impuesto de Bienes Inmuebles, tendrá que reducir sus aportaciones a las obras sociales, como la de Cáritas. Desde hace tiempo se viene hablando del dinero que dejan de recaudar los ayuntamientos por los numerosos edificios que tiene la Iglesia, al estar exonerada del pago del IBI. Los cálculos que se han hecho varían sobre su cuantía con grandes oscilaciones, pero ascienden a varios millones de euros. Varios ayuntamientos, con apoyo incluso del PP, ya están reclamando el pago del IBI a la Iglesia. Hay resistencias evidentemente. La alcaldesa de Madrid ha declarado que no lo hará. El PP y CiU han rechazado una propuesta de IU en el Congreso para que se introduzca ese pago. Y, claro, está la propia Iglesia y sus voceros. Rouco ha aludido a que su institución no tiene ánimo de lucro. También, a la labor social que realiza. No me voy a referir al voluminoso patrimonio que tiene, ni a la defensa intolerante de su moralidad religiosa, ni al componente clasista de su práctica diaria. Lo voy a hacer a la relación que mantiene con Cáritas. Le presta instalaciones, pero fondos, pocos. Las cantidades varían, pero en Barcelona, por ejemplo, no llegan al 1%.  

viernes, 25 de mayo de 2012

La sanguijuela neoliberal


"Es como si hubiera una sanguijuela que chupa la sangre del cuerpo y que, como resultado de ello, la persona estuviera a punto de morir y le inyectaran sangre para que pudiera continuar viviendo y así la sanguijuela pudiera continuar chupándole la sangre". Con estas palabras Vincenç Navarro ahonda en las claves de la situación que está viviendo Europa, la política económica que se está aplicando y quiénes se están beneficiando de la situación. Plantea que dos son los pilares sobre los que se sustenta dicha política económica: los planes de estabilización y la actuación del Banco Central Europeo. De lo primero, como tantas veces se ha repetido, parten las duras medidas de ajuste que los estados están aplicando, lo que está conllevando, entre otras cosas, la rebaja de los salarios y el recorte de servicios sociales. De lo segundo señala un hecho que es altamente significativo: el Banco Central Europeo no actúa como tal, en la medida que el papel que le han asignado no se corresponde con lo debería hacer. Esto es, ayudar a conjugar los deficits de los estados y protegerlos de las agresiones que los mercados financieros lanzan sucesivamente. Por eso Navarro utiliza el símil de la sanguijuela. La cosa consiste en prestar dinero muy barato (1%) a los bancos privados para que compren deuda pública a intereses superiores (por ejemplo, el 6%). Así resulta imposible que se pueda salir de la situación crítica por muchas medidas de ajuste que se tomen. 

También así se entiende que las dos principales potencias europeas, Alemania y Francia, insistan en forzar la actual orientación económica. Los bancos de estos países, especialmente los alemanes, junto con bancos de otros países (británicos, holandeses...), son los que se están beneficiando de ese negocio. En consonancia con lo que llaman mercados financieros, se ha creado una estrategia de lanzarse contra las economías europeas más débiles (griega, irlandesa, portuguesa, española, italiana...) que les está resultando muy rentable. Ya en la etapa anterior los principales bancos se beneficiaron prestando dinero a los bancos de los países menores, que hacían lo propio, a diestro y siniestro, sobre la gente y empresas, mientras crecía la burbuja de la especulación financiera e inmobiliaria. Ahora, cuando ha estallado y con la ayuda del Banco Central Europeo, lo que se ha hecho es reorientar el negocio hacia la compra de deuda pública de los países con economía más débil, creando, cuando resulta necesario, alarmas artificiales para que las inversiones especulativas se muevan según interese. Todo un juego perverso del latrocinio más feroz.

Los medios de comunicación del sistema, que se sostienen con los fondos de las grandes corporaciones o son portavoces de los gobiernos, se encargan de airear números y palabras sin que casi nadie sepa qué significa, y que se asocian con lo negativo, con los peligros más inusitados. Sólo oír esa cantinela pone en guardia a la gente, como cuando en la infancia de otro tiempo se oía lo del hombre del saco. Bastaba que alguien lo dijera, para que saliéramos corriendo. 

En toda esta estrategia no todo está saliendo según lo previsto. El primer obstáculo lo han encontrado en Islandia, donde la gente dijo no a las medidas que, a través de su gobierno, querían imponer. Y también donde se ha encarcelado a responsables del desaguisado. Varios banqueros –algunos huidos- y algún exministro aguardan a los juicios correspondientes. El segundo obstáculo lo están encontrando en Grecia, donde la resistencia popular está haciendo difícil que se siga llevando a cabo la política criminal que aplican sus gobiernos, obedientes de sus superiores foráneos. Las últimas elecciones, además, han hecho saltar las alarmas y más aún cuando las previsiones de las convocadas para junio pueden dar como ganadora a una fuerza política de izquierda opuesta a dichas medidas. Está por ver lo que pueda salir de Francia, teniendo en cuenta que la elección de Hollande ha supuesto, de partida, una fisura en el tándem que antes formaban Merkel y Sarkozy. Y sin olvidar tampoco la cita electoral de junio, donde los resultados pueden condicionar aún más el futuro.

La confrontación política no está generalizada, pero sí se perciben atisbos de que puedan aparecer nuevas situaciones. De un signo y otro. Y aquí puede jugar un papel importante el factor nacional, como ya ocurrió en otras épocas. Una muestra es el apoyo reciente que el SPD alemán acaba de dar a Merkel en su política europea, priorizando así la hegemonía política y económica alemana en Europa. Una apuesta arriesgada, que puede tener sus réditos políticos a corto plazo en ese país, pero que puede verse cortada por el grado de sumisión o resistencia, según sea el caso, que muestren las gentes  de los otros países, sobre todo los que peor lo están pasando.   

Por lo que podemos ver, en los tiempos que corren no es necesario llevar los ejércitos más allá de las fronteras para conseguir los objetivos económicos. De momento son otro tipo de armas las que se utilizan. Más sutiles, eso sí, pero creadoras también de víctimas. En Europa, por ahora, en forma de paro, recortes sociales, pobreza, desesperación, suicidios... Y en el otro lado de la frontera quienes dominan el mundo continúan con sus guerras para controlar los recursos estratégicos. Así está el mundo.

jueves, 24 de mayo de 2012

Aquellos irrepetibles años

No se si Vale sabe de ella. Me imagino que no. Han pasado ya tres décadas. Llegó ella con mucho ímpetu, cargada de un buen expediente y una gran vitalidad. Era de palabra fácil, atrevida y, a veces, radical. Nos cayó bien al rojerío, del que también se sentía parte. Seguían siendo años de ese romanticismo que se desprendía de las asambleas, las manifestaciones y los encierros. Y también de dolor, el de la muerte, como la de Emilio y José Luis, que en diciembre del 80, en Madrid, fueron alcanzados por disparos de la policía cuando se manifestaban contra la LOU. Meses antes, el 28 de febrero, llevó su bandera andaluza a clase y encima de la mesa profesoral la colocamos para que estuviera presente durante las disertaciones. Estaba sujetada por una botella, sí, pero no como una irreverencia, sino como señal de heterodoxia. Fue un día memorable, porque, estando lejos de su tierra, se sintió cercana, acompañada y, al final del día, plena cuando se supo que la gente estampó su voluntad en la frente del caciquismo cerril. Era pura contradicción. Muchas veces tierna y algunas, dura. Feminista de convicción y religiosa de compromiso. Tuvo sus tropiezos académicos y no le faltó hacer uso de lo prohibido en el templo de la sabiduría. Ignoro el porqué de ese extremo, pero acabó yéndose –estoy seguro- maldiciendo. Recompuso su vida en la capital, en busca de su segundo objetivo en la vida, que hubo de ser el decisivo. Desde entonces todo fue un camino de éxitos. En España y en el exterior. Ha sido hasta hace poco una de las mujeres con más poder en el país. Recuerdo cuando, tiempo ha, la veía presentando uno de los programas del canal de 325 líneas que empezó a emitir por estas tierras. Años después supe de su participación, también lejana, en un homenaje del cura Diamantino, el cura jornalero de Los Corrales. Luego perdí su rastro. Hasta su nombramiento hace pocos años en un puesto profesional de suma importancia, que la puso, si no en portada, sí en la actualidad de los medios de comunicación. Por eso he podido averiguar su trayectoria. He leído de hace unos días una entrevista. Mostró nostalgia de sus años universitarios, que calificó como irrepetibles. De la música dijo amar la ópera y el flamenco. Cuando estudiaba en la ciudad dorada castellana llevaba su guitarra a la plaza de Anaya para cantar a Silvio Rodríguez. No sé si le seguirá gustando o si fue cosa de otro tiempo.  

Quien hace la ley, hace la trampa

Lo digo porque hace unos días el presidente, a la vez, del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial se refirió  como "miseria"  a los 12.296 euros que se gastó en sus 20 viajes a Marbella. Carlos Jiménez Villarejo, que fue fiscal anticorrupción en los años 90, ha calificado lo ocurrido como "impunidad". Aunque soy profano en la materia jurídica, he consultado el Código Penal para informarme acerca del  hurto. Y en el artículo 234 se especifica cuándo se considera falta y cuándo delito, siendo esto último si excede la cantidad de 400 euros. La pena que se impone por ello, reflejado en el artículo 235, es de de privación de libertad entre uno y tres años. No es el caso, evidentemente, de la persona en cuestión, pero sí muestra cómo se establecen los parámetros de determinados actos. El hurto es cosa, por lo general, de pringadillos. Lo otro, de gente que se encuentra en otros niveles. No pagar la hipoteca de una vivienda conlleva perder ésta, si es que no tienes después que seguir pagando parte de lo prestado. Gestionar un banco hasta llevarlo a la ruina, como vemos que se lleva haciendo desde hace años, te permite salir con indemnizaciones personales y, por supuesto, que el banco reciba ayuda del estado para enjugar las pérdidas. Vamos, lo que reza el dicho que titula este escrito.     

martes, 22 de mayo de 2012

Grecia, ¿tragedia o esperanza?


Si hay un país la que se ha demonizado en extremo desde hace un par de años, ha sido Grecia. Las imagen negativa que se ha creado ha sido tal, que buena parte de la opinión pública dé por buena la versión que están trasmitiendo los medios de comunicación del sistema. Esto conlleva que se considere que su población está corrompida hasta la médula. Esos mismos medios no pararon de defender a quienes gobernaron el país durante los últimos meses, una coalición de partidos e independientes presidida por el tecnócrata Papademos, que antes había sido vicepresidente del Banco Europeo. Fue un gobierno que se encargó de cumplir fielmente las directrices de los altos poderes instalados en la Unión Europea y los organismos económicos económicos del capitalismo, hundiendo aún más a la mayor parte de la población en la miseria.

Las elecciones del 6 de mayo

Los resultados de las elecciones de hace un par de semanas hicieron saltar todas la alarmas de esos poderes. Los dos partidos que han gobernado el país durante décadas, Nueva Democracia y el PASOK, y los que se unieron en el último gobierno de coalición fueron derrotados contundentemente. El PASOK perdió 31 puntos, quedando en tercera posición con un 13,2% de los votos; el derechista Nueva Democracia, a su vez, perdió 14,6 puntos, si bien ha sido el más votado con un escuálido 18,9% de los votos; y el nacionalista Laos ha  desaparecido del parlamento. 

Los beneficiados de esa debacle se han repartido entre la izquierda y la derecha, si bien con un mayor escoramiento hacia la primera. Syriza (Coalición de Izquierda Radical) ha sido la gran sorpresa, triplicando sus votos hasta alcanzar el 16,8%. Una escisión de este grupo, Izquierda Democrática, se ha quedado en un 6,1%. El KKE, comunista, ha obtenido el 8,5%, subiendo un punto. El resto de grupos de izquierda, incluidos los verdes, han sumado un 6% de los votos. Los votos perdidos por Nueva Democracia y Laos han ido a parar a Griegos Independientes, que ha obtenido el 10,6%, y el fascista Amanecer Dorado, con el 7%. El resto de grupos de la derecha ha sumado alrededor del 13%.

Los grupos de izquierda han obtenido algo más del 37% de los votos, que, sumados a los del PASOK, superan ligeramente el 50%. Los grupos de derecha, por su parte, han conseguido el 49%.  

Los intentos por configurar un gobierno de coalición europeísta han fracasado, pese al plus  de 50 escaños que el sistema electoral griego da al partido más votado. Tampoco se ha podido configurar un gobierno de izquierdas en torno a Syriza. El PASOK (partidario de la política europeísta), Izquierda Democrática (cercano al PASOK) y el KKE (que califica a Syriza de reformista y europeísta) lo han desechado. Todo esto ha desembocado en una nueva convocatoria electoral.

Lo que dicen los sondeos electorales

La nueva cita electoral es el 17 de junio y las previsiones que se atisban de los sondeos no son halagüeñas para los partidos europeístas. Posiblemente se despeje el panorama tan atomizado de las anteriores, que dieron más del 20% de los votos a grupos que no obtuvieron ningún escaño. Su distribución va a resultar clave. 

Los sondeos (1) vaticinan el reforzamiento de los dos partidos más votados hace dos semanas, es decir, Nueva Democracia y Syriza, dando en algunos casos  vencedor al primer grupo y en otros, al segundo. Nueva Democracia oscilaría entre el 19,7% y el 24,4%, mientras Syriza lo haría entre el 20,8% y el 28%. En todo caso, sigue siendo llamativo el crecimiento de este grupo. ¿A costa de quién? Mientras el PASOK parece que se mantiene estancado (entre el 13,5% y el 15%), al igual que Izquierda Democrática (7%), el KKE podría perder apoyos (lo sitúan entre el 5% y el 6%) y, quizás, lo mismo harían los pequeños grupos que representaban el 7%.

En el caso de la derecha, la subida de Nueva Democracia se haría a costa de Griegos Independientes (entre el 6,5 y el 8,5%) y Amanecer Dorado (en torno al 5%).

¿Qué es Syriza?

La traducción que se hace del nombre de este grupo es Coalición de Izquierda Radical. Sus orígenes recientes se remontan a las elecciones de 2004, producto de una coalición de grupos de izquierda de ideología diversa. Sus raíces, sin embargo, se hunden no sólo en las trayectorias más o menos largas de cada uno de eso grupos, sino en un camino enriquecido con la presencia en movilizaciones variadas, en las que el sindicalismo, el movimiento altermundista e incluso la lucha contra el paro. Su líder, Alexis Tsipras, ilustra lo antes dicho. Es una persona curtida en los movimientos sociales y políticos, y coherencia personal le ha permitido que haya ido ganando una gran popularidad. Yorgos Mitralias (2) nos presenta una visión de esta coalición que aporta datos interesantes sobre su trayectoria y carácter. Su programa electoral (3) no deja dudas acerca de los objetivos que persigue: oposición a las medidas neoliberales, anticapitalismo, apuesta por los sectores populares, replanteamiento de los acuerdos con la Unión Europea...          

Los apoyos (4) que ha obtenido Syriza en las pasadas elecciones han provenido sobre todo de los medios urbanos y especialmente de los núcleos principales de Grecia. Lo ha sido en la región de Ática, la más poblada, y dentro de ella en los dos distritos de Atenas (21,8% y 19,2%) y los otros dos de El Pireo (23,9% y 19,2%). También lo ha sido en uno de los dos distritos de Tesalónica (17,5%), la segunda ciudad del país; en Acaya (21,8%), al norte del Peloponeso; en Voiotia (19,4%), al norte de Atenas; o en Canea (17,9%), el distrito más occidental de Creta. Los otros distritos donde ha sido la fuerza más han sido Corfú (19,3%), Xanthi (23,7%), Eubea (18,6%) o Cefalona (18,9%). 

¿Hay esperanza?

Es necesario un ejercicio de solidaridad hacia el pueblo griego, que está sufriendo con extrema dureza una situación sin precedentes, castigado por el paro, el descenso en el nivel de renta, el deterioro de sus derechos sociales básicos y la pérdida de derechos laborales. Hacerlo para desterrar la imagen negativa que se está dando del país, culpabilizando a su población de la situación de profunda crisis y bancarrota en que se encuentra. Hacerlo frente a los intentos reiterados de exculpar a quienes han sido los verdaderos responsables, que se encuentran dentro y, sobre todo, fuera del país. 

Los planes de quienes mandan en Europa y el mundo se han visto truncados hace dos semanas. Por esa razón se caracteriza como de tragedia desde los medios de comunicación del sistema. Lo que tenga que ocurrir, incluidas las elecciones del 17 de junio, está por ver. Por ahora el pueblo griego está dando una lección de resistencia. Lo que no es poco. Demos, pues, un voto a la esperanza.    

Notas

(1) ABC, edición digital, 20 de mayo de 2012. 
(2) "Syriza o la apertura magistral de una experiencia unitaria, única y original", Rebelión, 22 de mayo de 2012.
(3) Ignacio escolar, "El programa de la izquierda radical griega", Rebelión, 22 de mayo de 2012.
(4) Pueden verse los resultados desglosados por distritos electorales en la página http://national12.ekloges.dolnet.gr/index.php?lang=en

Los largos fines de semana del jefe de los magistrados

Se llama Carlos Dívar. Preside el Consejo General del Poder Judicial y el Tribunal Supremo. Fue denunciado por un vocal de dicho Consejo por malversación de caudales públicos. Concretamente por haber viajado en varias ocasiones a Marbella durante fines de semana, hospedándose en hoteles de lujo de Puerto Banús y no privándose de comer en restaurantes de ese nivel. Inicialmente el magistrado denunciante se refirió a seis viajes durante 2010 y 2011, que, siguiendo los datos aportado por el diario El País, tuvieron un coste de 5.658,99 euros, con el añadido de otros 26.741,86 euros de gastos relacionados con escoltas y demás. Posteriormente amplió la denuncia, de manera que desde 2008 fueron 20 los viajes que hizo a la misma localidad marbellí, cuyo montante total ascendió a 18.654 euros (más de tres millones), esta vez sin contar el gasto de acompañantes. Fines de semana que oscilaban entre jueves y martes, y viernes y domingo, incluyendo siempre, por supuesto, sábado y domingo. No está mal la cosa. Quizás por un amor desenfrenado al trabajo, sacrificando los fines de semana. O quizás para hacer honor a los cargos que ostenta. Resulta curioso que esa persona dejara de pasar al Consejo las facturas correspondientes desde noviembre del año pasado precisamente cuando el que acabó siendo denunciante empezó a indagar sobre ellas. Pues bien, ayer el fiscal correspondiente del Tribunal Supremo, con la aquiescencia del Fiscal del Reino, ha decidido archivar la denuncia, porque considera que no ha habido ánimo de lucro. Punto. ¿Punto final?   

miércoles, 16 de mayo de 2012

No me ha gustado cómo ha empezado la cosa en Andalucía

No me han gustado las medidas tomadas por el nuevo gobierno andaluz. Son claramente de ajuste. Lo es la rebaja de los ingresos de las personas que trabajan en la administración pública, la disminución de la jornada laboral y el correspondiente en sueldo del personal interino, los recortes en diversos apartados de educación (libros, guarderías...) o el parón en las obras públicas. Ello supondrá más pérdida de empleo y menor capacidad adquisitiva. Son medidas que están inscritas en el credo neoliberal del control del déficit. No  ayudarán a dinamizar la economía, sino lo contrario, la  retraerán más. Es cierto que hay un condicionante, cual es el durísimo recorte presupuestario del gobierno central. También que hay un esfuerzo en Andalucía para preservar lo público y especialmente los servicios básicos de salud y educación. No estoy de acuerdo con lo que ha dicho el vicepresidente de la Junta de Andalucía, Diego Valderas, de sentirse corresponsable con las medidas aun no estando de acuerdo con ellas. Días anteriores ya había hablado de tener que acatar por imperativo legal buena parte de las reformas del gobierno. Al final IU corre el riesgo que acabe siendo partícipe de las medidas neoliberales que, por lo que vemos, no paran de aplicarse. Una forma distinta de hacer política desde la izquierda debe tener la suficiente dosis de valentía para decir no cuando sea necesario. Y no sirve escudarse en lo que se dice o hace desde otras instancias. Eso es someterse a los designios de quienes han provocado la crisis y quieren que sea la gente la que pague los platos rotos.          

viernes, 11 de mayo de 2012

Una primera lectura de las elecciones presidenciales en Francia (y 3)

Ha ganado François Hollande. Era lo previsto en los sondeos, pero con un estrechamiento en la diferencia entre los dos candidatos. Como ya apunté en anteriores artículos, la clave en el resultado final estaba en el destino de los votos que recibieron en la primera vuelta François Bayrou y Marine Le Pen. Y así ha sido: el esfuerzo de Nicolas Sarkozy por conseguirlos ha permitido el acercamiento a Hollande, pero ha sido insuficiente. Según la información dada en Le Monde (1), el candidato conservador ha obtenido el 42% de los votos de Bayrou y el 51% de Le Pen. Hollande, por su parte, recibió el 29% de los votos de Bayrou y sólo el 14% de Le Pen. El resto de los votos, una tercera parte, han sido de abstención, blancos o nulos.

Resulta evidente que la opción dentro del bloque político pudo más que la orientación dada durante la campaña por Bayrou y Le Pen: el primero llamó a votar a Hollande, mientras la segunda lo hizo por la abstención. En el primer caso, por su oposición a Sarkozy y su escoramiento hacia la derecha; en el segundo, por oportunidad política, dentro de una estrategia más ambiciosa que busca que el Frente Nacional se pueda convertir en la primera fuerza política de la derecha. En la izquierda la opción por el bloque, como estaba previsto, se ha mantenido: el 81% de los votos de Mélenchon ha ido a parar a Hollande. Algo que puede haber ocurrido con el electorado de los grupos políticos más pequeños.

La sociología electoral de los candidatos

Si analizamos el carácter del voto de cada candidato, hay importantes diferencias atendiendo al sexo, el grupo socio-profesional, los ingresos, el ámbito geográfico y el tamaño de los municipios. No conviene desdeñar cada uno de estos aspectos. Dibujan la sociología del electorado de cada candidato, pero también de los distintos micromundos donde están enraizados. Veámoslo, pues.

En el reparto por sexo tanto los varones como las mujeres lo han hecho en la misma proporción: en torno al 52% a Hollande y al 48% a Sarkozy. Por grupos de edad Hollande ha tenido mayor apoyo en todos, excepto en las personas mayores de 60, donde Sarkozy ha vencido claramente con un 59%. Los mayores apoyos a Hollande han venido de la gente joven: 62% en el grupo entre 25 y 34 años, y 57% entre quienes tienen menos de 25 años. Las ciudades han dado mayor apoyo a Hollande, siempre descendiendo según su tamaño de mayor a menor, destacando el 57% en las que tienen más de 100.000 habitantes. El medio rural, por el contrario, ha votado preferentemente por Sarkozy, con un 52% de apoyos.

Por grupos socio-profesionales, la gente asalariada, en cualquiera de sus grupos, ha apoyado a Hollande: clase obrera, gente empleada, cuadros medios y cuadros altos, en este último caso junto con el grupo de profesiones liberales. Los niveles de estos apoyos han sido elevados, en torno al 60%, destacando el grupo de profesionales intermedios, con una fuerte presencia de la administración pública, con el 61%.  El mundo de la propiedad, sin embargo, lo ha hecho por Sarkozy. De una forma abrumadora, con el 70%. Aquí entran todos los niveles de renta, la gente del medio urbano (independientes, pequeño comercio, medianas y grandes empresas) y la propiedad agraria, en este último caso en consonancia con los apoyos recibidos en el medio rural. Completan este panorama las personas jubiladas y pensionistas, que han optado también por Sarkozy en un nivel, el 57%, algo inferior al recibido entre la población con más de 60 años.

Por ingresos económicos, los apoyos a Hollande aumentan según descienden dichos ingresos. Han optado por el candidato triunfador quienes los tienen inferiores a 3000 euros mensuales, con un máximo de apoyos, del 59%, en las rentas más bajas, donde no llegan a 1200 euros. Sarkozy, por su parte, ha triunfado en las rentas más altas, con un apoyo del 56%.

En cuanto al ámbito territorial (2), grosso modo Hollande ha triunfado más hacia el sur, el oeste y los departamentos fronterizos del norte, mientras que Sarkozy lo ha hecho más hacia el este, el sureste y una franja central intermedia que va desde las fronteras suiza y alemana hasta la costa atlántica (La Vendée), pasando por los departamentos que rodean la región de la Isla de Francia. En ésta, formada por París y su cinturón metropolitano, ha triunfado Hollande, si bien con un reparto variable según los distritos, donde la composición social y el nivel de renta han sido determinantes. En el propio París, donde ha triunfado Hollande con un 55,6%, los distritos orientales han optado por el candidato ganador y los occidentales, menos poblados, por Sarkozy, aunque en tres de ellos con niveles por encima del 70%.

¿Qué ha ocurrido?

Hay un hecho que no debemos despreciar y es que los resultados de la primera vuelta fueron favorables a los candidatos de la derecha y el centro. El que finalmente haya habido un triunfo de Hollande se debe al comportamiento de parte del electorado del centro y la derecha que se ha salido de su bloque político. Y la encuesta antes aludida de Le Monde nos da una pista muy importante y es que los apoyos recibidos por Hollande han partido de dos intencionalidades diferentes: mientras un 45% lo ha hecho para que fuera presidente, el 55% restante ha querido evitar que ganara Sarkozy.

Está por ver lo que pueda ocurrir en las próximas elecciones para conformar una nueva Asamblea Nacional. También está por ver el contenido de los programas que presente cada partido. Los de la derecha diferirán poco de lo que sus candidatos no han parado de pregonar en las elecciones presidenciales. ¿Qué hará Hollande? Las propuestas que defendió durante la primera vuelta de la campaña  diferían poco de las de Sarkozy, con puntos esenciales en común. Hollande representa el socialiberalismo que ha participado desde los años 80 en la construcción y consolidación del modelo económico neoliberal actual. Pertenece a la estirpe de los González, Jospin, Schroeder, Blair, Zapatero y tantos más que sólo se diferenciaron de los partidos conservadores en algunos aspectos del gasto público y una visión diferenciada de los derechos civiles, pero no en el progresivo desmantelamiento del llamado estado de bienestar. Lo que defendió Hollande durante la primera vuelta es el pilar sobre el que se está sustentando la política neoliberal en tiempos de crisis: una mayor estabilidad financiera y monetaria, y el consiguiente ajuste sobre la población, tanto en salarios como en servicios públicos. Hoy Navarro nos deleita con una reflexión muy interesante acerca de las limitaciones del programa del candidato del PSF (3).

La novedad del Frente de Izquierda

La salida a escena del Frente de Izquierda ha sido en cierta medida una sorpresa. La alianza del PCF y otros grupos menores, con Jean Luc Mélenchon -que fue ministro con Jospin- como candidato presidencial, parece que está fructificando. Partiendo de unos niveles de apoyo muy bajos, pronto algunos sondeos le situaron en el 17% de los votos. Aunque finalmente se quedó en torno al 11%, conviene no olvidar que hubo en el último momento una deriva de sus previsibles votos hacia Hollande, ante el temor que pudiera ocurrir lo de hace 10 años, cuando Jospin no pudo competir con Chirac por la presidencia al ser superado por Jean Marié Le Pen. La campaña electoral, no obstante, dejó presente un estilo, un programa, una asistencia y hasta unas esperanzas que pueden marcar el futuro.

El propio Mélenchon ha situado su actividad electoral y la de su grupo desde la resistencia, a la vez que ha marcado el comienzo de una nueva etapa (4). Su principal objetivo es romper con la dinámica neoliberal de reforzar la política de estabilidad y austeridad, utilizando el término “austeritarismo” para denominar el poder impone de los mercados. También, poner freno al avance de la extrema derecha, que tiene como principal peligro que compite con parte del electorado  popular que ha sido atraído por el discurso xenófobo. El Frente de Izquierda no ha dudado tampoco en priorizar la derrota de Sarkozy, prestando su apoyo a Hollande para que fuera elegido presidente. 

En el electorado del Frente de Izquierda (5) hay un predomino de la gente del mundo del trabajo asalariado en sus diversos grupos y niveles; y un claro decantamiento entre la población más joven. Si lo primero supone un reparto entre la base social tradicional de los grupos de izquierda, como la clase obrera, y los nuevos sectores terciarios, lo segundo es un potencial de futuro. En la primera vuelta obtuvo resultados en consonancia con la orientación del voto según el bloque político, sin que sobresaliera especialmente ningún departamento. Sólo en algunos distritos occidentales de París y de su entorno próximo superó el 15%. Esto podría ser un factor negativo, teniendo en cuenta que el sistema electoral francés, mayoritario, prima a las dos opciones más votadas.       

A la espera de lo que pueda ocurrir en unas semanas

La coyuntura actual es diferente de la hace unas semanas. Hollande tuvo que hacer un esfuerzo por diferenciarse con sumo cuidado de Sarkozy, buscando un equilibrio entre la crítica a su contrincante por su relación con Angela Merkel y la moderación para no enturbiar una futura relación con la cancillera alemana. Hollande, así mismo, ha recibido votos desde el electorado de la izquierda, ajenos a los de su partido y que en la primera vuelta han sido del 15%. Lo ocurrido en Grecia, con el derrumbe del PASOK, y  en noviembre en España, con el batacazo del PSOE, son signos de los peligros que puede correr el PSF. No debemos olvidar tampoco a Andalucía, cuyo resultados han sido muy significativos a la hora de entender, en cierta medida, hasta dónde está dispuesta la gente a aguantar.

No estoy diciendo que Francia marque el camino, pero sí que puede reforzar una tendencia. Y eso podrá ser posible si la gente se hace presente en la vida pública de una forma activa. Las movilizaciones han de jugar un papel importante. No va a ser fácil. De todas las maneras en unas semanas lo podremos saber.

Notas

(1) Le Monde, edición digital del 7 de mayo de 2012.
(2) La edición electrónica de Liberation ofrece los datos muy interesantes por departamentos mediante un mapa virtual.
(3) Navarro, Vicenç (2012). “Las propuestas de François Hollande son insuficientes para salir de la crisis”, en Rebelión, 11 de mayo, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=149444.
(4) Mélenchon, Jean Luc (2012). “Nuestra resistencia francesa no ha hecho más que empezar”, en Rebelión, 1 de mayo, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=148866&titular=nuestra-resistencia-francesa-no-ha-hecho-m%E1s-que-empezar-
(5) El País, 23 de abril de 2012.

En torno a lo público y su perversión en el lenguaje

"Acampar en una plaza es privatizar el espacio público", ha declarado Esperanza Aguirre. El dogma de la libertad económica absoluta lleva no sólo a la expansión permanente de la propiedad privada per se, a la que se sacraliza, sino la privatización de lo social, al que le quita lo que tiene de común y el aderezo ético de los derechos humanos para convertirlo en una mera mercancía. La plaza representa desde tiempos muy lejanos lo público por excelencia, como lugar de encuentro para discutir, participar, divertirse y hasta, por qué no, negociar. La agorá griega (o el forum romano) fue el lugar donde nació la politeia, la esencia de la polis griega. Es decir, donde nació la política, que por definición es la manifestación, la puesta en práctica, máxima de lo público, la comunión de las gentes para discutir y decidir sobre sus asuntos. Desde hace años las prácticas neoliberales están llevando a privatizar hasta los espacios de encuentro común (dando lugar a los centros comerciales, las grandes áreas de diversión...), a la vez que vaciando de contenido los espacios comunes que había en las ciudades. No es ni casualidad ni baladí que sea precisamente en el momento presente, en que se está poniendo una vez más en evidencia la pantomima de un sistema político corrompido y supeditado a los intereses privados de las grandes empresas, cuando estén naciendo y se estén desarrollando por diversos países los movimientos de gente indignada. Es la acción de una ciudadanía que quiere retomar el uso de las plazas y las calles para discutir, decidir y hacerse presente. Y ante esta marea humana reacciona el poder. Reprimiendo cuando es preciso y haciéndolo cada vez más. Acotando, mediante normas cada vez más restrictivas, las iniciativas de la gente. Y también embadurnando su acciones de pura ideología neoliberal, con proclamas mixtificadoras. Una vocera del neoliberalismo, la presidenta de la Comunidad de Madrid, nos acaba de advertir que hacer uso de los espacios comunes es privatizar lo público. La más pura perversión del lenguaje en la ideología neoliberal.

lunes, 7 de mayo de 2012

De banqueros y ladrones

Se habla de una inyección de 10.000 millones de euros de fondos públicos lo que el gobierno puede dar a Bankia para sanear el agujero financiero que tiene.  Bankia es una de las principales entidades financieras del país, surgida de un proceso de fusiones con Caja Madrid y Bancaja (Valencia) como principales referentes. La mala situación financiera está directamente relacionada con las trampas generadas en el negocio inmobiliario. Rodrigo Rato, su presidente, ha anunciado su dimisión. El año pasado cobró, que se sepa, 2,3 millones de euros por su cargo. Antes fue director del FMI, y entre 1996 y 2004 el ministro de economía en los dos gobiernos presididos por José Mª Aznar. La persona propuesta por Rodrigo Rato para sucederle al frente de Bankia es José Antonio Gorigolzarri. Hasta 2009 fue consejero delegado del BBVA, momento en que pasó a recibir como compensación una pensión anual vitalicia de 3 millones de euros. Estamos asistiendo a un episodio más de la crisis del modelo económico depredador social y ecológicamente, a la vez que altamente rentable para las grandes empresas (bancos, inmobiliarias, constructoras, petroleras, eléctricas...) y quienes se cobijaron a su sombra. Personajes que forman parte de ese entramado que político-financiero que sigue mandando e imponiendo las medidas de ajuste contra la mayoría.