martes, 31 de mayo de 2016

Las genialidades de Felipe González

Hace un par de meses se soltó una buena, al comparar la "dictadura" de Venezuela con la de Pinochet o los últimos años de la de Franco. Dijo que era mucho peor la primera, claro. Lo dijo quien fue protegido por los servicios secretos del régimen franquista en su viaje a Suresnes en 1974, donde fue elegido secretario general del PSOE, gracias a los favores del SPD y la CIA. El mismo que no pisó una comisaría como detenido o la cárcel, ni fue aporreado ni menos torturado. De ese partido que, como dijo el por entonces comunista Ramón Tamames, había estado de 40 años de vacaciones. 

Y es que González es un tipo genial..., a su manera, claro. Hay que reconocerlo. Es el artífice del aggiornamento de su partido y luego, como jefe de gobierno, del país. Se estrenó con la expropiación de RUMASA y vendió casi gratis Galerías Preciados a un oligarca venezolano. Fue el artífice de meternos en el club de los países occidentales, es decir, de los ricos. Supo engañar a mucha gente para dejarnos finalmente en la OTAN y luego dio el empujón definitivo para meternos en la CE, hoy UE. A costa, eso sí, de un fuerte desmantelamiento del tejido industrial y la creación de las bases de lo que después fue la burbuja inmobiliaria con eso del país de camareros y la residencia para la gente jubilada de los países del norte. Es cierto que acercó al país a los niveles del estado de bienestar, pero siempre por debajo de la media europea en gasto público. También fue uno de los pioneros en aplicar las recetas neoliberales y con ellas las privatizaciones de empresas públicas, el endurecimiento de las condiciones para recibir pensiones o la precarización del empleo cuando, con Solbes como ministro, llegaron los contratos basura. Social-liberalismo lo llamaron, antecediendo al segundo Mitterrand y, sobre todo, a los Blair y Schroeder.  

Durante sus gobiernos se llegó más lejos que sus antecesores del postfranquismo en la guerra sucia contra ETA, montando el GAL, enterrando en cal viva a detenidos o repartiendo sustanciosos sobres procedentes de los fondos reservados. Fue señalado por ello como posible X en la trama, que equivalía a ser el principal responsable. En 1993 fue el que dijo que había entendido el mensaje tras su casi derrota electoral, pactando de inmediato con Pujol. El líder de un partido que se sacó de la manga en 1996, con el apoyo mediático de PRISA y demás, lo de la pinza, aunque su partido y el PP votaran casi siempre lo mismo. Y lo del dóberman con el PP como el enemigo equiparable al nazismo, aunque casi dos décadas después haya defendido un gobierno de gran coalición si el país lo necesita.

González, genial como siempre, no ha parado desde que dejó la actividad política directa. Es frecuente verlo con oligarcas de México, Venezuela... No resulto extraño por ello que viajara hace unos meses a Venezuela, donde es bien recibido por quienes quieren acabar con el gobierno que desplazó a quienes hasta 1998 hacían y deshacían a su antojo. Desde su puesto de asesor de la multinacional Gas Natural recibe millonarios emolumentos a cambio de tejer lazos entre gobiernos y grandes empresas. Ha salido estos días lo de su mediación ante el presidente de Sudán, dictador él, para que concediera a su amigo Zandí una explotación de petróleo. Bien sabido es que tiene casa y excelentes relaciones en Marruecos, un país modelo en el respeto a los derechos humanos.

En fin, qué más se puede decir de este genio de la política y, por lo que sabemos, también de los negocios. Un gran embaucador, sin duda. Eficaz y fiel servidor del sistema.   

lunes, 30 de mayo de 2016

¿El harakiri del PSOE?

La estrategia electoral del PSOE se está haciendo cada vez más visible. Dadas las escasas posibilidades de hacer valer que es, a dúo con Ciudadanos, la opción de gobierno más válida, cada vez más está dejando caer que dejará gobernar al PP si gana las elecciones. Si embargo, en su insistencia de rechazar cualquier pacto por la izquierda, esto es, con Unidos Podemos y las confluencias afines, está cavando su propia tumba. Es cierto que hay una parte importante de su electorado que prefiere cualquier forma de coalición moderada, incluida la de una gran coalición,  pero también lo es que hay otra parte que mira hacia la izquierda. Ante esa tesitura el electorado más a la izquierda del PSOE podría preferir el voto a Unidos Podemos y sus aliados. ¿La pasokización del PSOE? ¿Su harakiri? ¿Su tumba? Ya veremos.

jueves, 26 de mayo de 2016

Una campaña electoral que se prevé muy dura

Sí, eso es lo que se desprende desde que hace un par de semanas se anunció la convocatoria de elecciones para el 26 de junio. Una campaña muy dura, sí, pero contra la coalición Unidos Podemos y las confluencias en Cataluña, Galicia y País Valenciano. La posibilidad de ser una alternativa real de gobierno frente al PP tras el acuerdo entre IU y Podemos está preocupando mucho al resto de partidos, que no paran de lanzar ataques directos y a través de los medios de comunicación afines, donde no les faltan  sus voceros y voceras profesionales y con remuneraciones bien convenidas. 

Que en todo momento se utilice expresiones con sentido peyorativo como comunistas, extrema izquierda o izquierda radical no es que sorprenda, pero es un síntoma. Como lo es también que se esté generando un clima de alarmismo en torno a las pensiones, la inestabilidad económica, el aislamiento internacional, etc., claramente dirigido a los sectores de población más sensibles a admitirlo, esto es, la gente de más edad, que no en vano es la más proclive a votar al PP y el PSOE. Desde este partido se quiere asociar, con Julio Anguita de por medio, la actual situación con la vivida en los años noventa, cuando se lanzó la idea falsa de la pinza. Que hace una semana se viviera el episodio de la prohibición por la delegada del gobierno en Madrid de la estelada en la final de la Copa, como ya apunté en este cuaderno, es otro síntoma. Los ataques furibundos a Ada Colau y su gobierno por cualquier motivo no son una mera coincidencia. O lo más reciente, el traslado de la precampaña a Venezuela y en torno a Venezuela. Primero, con el gobierno interfiriéndose en los asuntos internos de ese país. Luego, con la visita del José Luis Rodríguez Zapatero. Y ahora, con la presencia de Albert Rivera y los continuos mensajes a Podemos sobre su financiación y lo que denominan dictadura.

Me ha llegado al oído de ciertos dirigentes del PP que ya están mencionando en reuniones de diversa índole el término guerra civil. Lo que expresa un tono más elevado y conlleva una mayor gravedad. Se hace desde el mismo partido que está corrompido hasta la médula con exministros, expresidentes de comunidad, expresidentes de diputaciones, exalcaldes y exalcaldesas, exaltos dirigentes, exconcejales y exconcejalas, exconsejeros y exconsejeras y cualquier otro tipo de ex que están o han estado en la cárcel o tienen condenas, imputaciones, sospechas y cuantas figuras judiciales existan. El mismo partido que tiene a dirigentes (la vicepresidenta en funciones, el portavoz del partido, el portavoz del grupo parlamentario, la exvicepresidenta del Congreso...) que se atrevieron a decir ayer sucesivamente que el juez que está investigando su financiación ilegal y el pago en negro de la remodelación de la sede central resulta poco de fiar (dicho moderadamente por mi parte).

Y es que, según los sondeos, se consolida que Unidos Podemos superaría al PSOE y que, a su vez, se estaría acercando al PP. La posibilidad de un vuelco electoral, por difícil que pueda ser y parecer, es real. Y para que se pueda materializar, deberían ocurrir dos cosas: que hubiera la menor abstención posible, especialmente entre la gente joven, que es más proclive a hacerlo, aunque también lo sería a votar a Unidos Podemos; y que se ganara cuanta más mejor a las personas de mayor edad, atenazadas por el miedo que insufla sobre todo el PP.    

En fin, lo que nos queda por ver y sufrir.    

Vicenç Navarro y su crítica a la sociedad del 1% versus 99%

He leído esta mañana en Público un artículo de Vicenç Navarro muy interesante: "Algunas izquierdas están equivocadas. El mito del 99% versus el 1%". En efecto, critica cierta posición de algunos sectores de la izquierda de los países occidentales que simplifican la brecha social entre una minoría exigua y el resto de la población. Por el contrario, Vicenç considera que ese 1%, formado por quienes forman parte del poder económico productivo y financiero internacional, es insuficiente a la hora de explicar la realidad. Existe, al menos, un 20% de la población, formado por altos profesionales, que está al servicio de ese 1%, participando en la gestión de las empresas y en la creación de ideología y, en ella, de opinión. 

Se trata de un sector de la población que tiene una visión elitista de la sociedad, formado en instituciones privadas, con frecuencia en EEUU. Está imbuido de un individualismo exacerbado y, por ello, es partidario de la meritocracia, defiende a ultranza lo privado y manifiesta un claro desdén por lo público y lo que conlleva de sentido de la redistribución.   

En el caso de España eleva esa parte de la población al 30%, partiendo de un hecho que no nos debe extrañar y es de suma importancia: quienes se forman en centros privados (subvencionados o no) y hacen uso de la sanidad privada. Es precisamente España uno de los países donde la educación privada tiene mayor presencia. Considera Vicenç que buena parte del personal político de PP, PSOE, la antigua CiU y Ciudadanos se nutre de este sector. Más concretamente dice que el partido de Albert Rivera es el que mejor representa el perfil de ese sector y sus valores. Algo así como los de una derecha laica, en la medida que le interesa distanciarse de los aspectos más retrógrados del PP en materia política.

Un buen diagnóstico de la realidad, previo análisis científico, permite acometer acciones que lleven a buen puerto. Y el artículo de Vicenç acierta en lo primero.

(Viñeta de El Roto)

domingo, 22 de mayo de 2016

Venezuela, un pieza codiciada en el tablero latinoamericano

La situación en Venezuela se está volviendo cada vez más dramática. Las protestas callejeras van a más, como a más está aumentando la violencia de la oposición; la injerencia de otros países, con EEUU a la cabeza, no cesa; la manipulación de la mayor parte de los medios de comunicación internacionales es continua; la economía sigue deteriorándose; los rumores de golpe militar no faltan... Hace unos días el presidente Nicolás Maduro declaró el estado de excepción, queriendo así atajar el problema. 

Mientras tanto, se suceden los posicionamientos en otros países. Hace unos meses Felipe González se destapó con la calificación de dictadura al gobierno venezolano, considerándolo peor que la de Pinochet en Chile o la de Franco en sus últimos años. José Mujica, expresidente uruguayo, ha sorprendido estos días con su frase "está como una cabra", refiriéndose a Maduro. Por otra parte, José Luis Rodríguez Zapatero está visitando el país con el fin de intermediar en el conflicto, para lo que se está reuniendo con dirigentes de ambas bloques. En España los partidos y medios de la derecha quieren hacer de Venezuela un tema de campaña, mientras Pablo Iglesias echa balones fuera. 

Lo que está ocurriendo en el país caribeño me recuerda en parte lo ya sucedido en Chile durante el periodo anterior al golpe de estado. El boicot generalizado a la economía nacional y la creciente movilización política que está propiciando la derecha, junto con la complicidad del gobierno de EEUU y algunos de sus países aliados, no son sino expresión de una insurrección abierta contra el presidente y el gobierno bolivariano. 


Si ya fue difícil la situación económica en Chile, como consecuencia de la confluencia de la bajada de las inversiones extranjeras, la caída de los precios de algunos productos primarios (en especial, el cobre) y el boicot del empresariado y buena parte de las clases medias, la situación actual en Venezuela tiene grandes paralelismos. Calificada de bancarrota, guarda, en primer lugar, una relación directa con el fuerte descenso de los precios internacionales del petróleo, la base de su economía,  lo que está impidiendo poder llevar a cabo el mantenimiento del programa de gobierno bolivariano. Pero sin olvidar las prácticas de importantes sectores de la población, que mediante el acaparamiento y paros económicos están provocando el desabastecimiento de productos básicos. Esto provoca malestar, pero a la vez permite el enriquecimiento de de quienes especulan en el mercado negro. 


Coincide también el hecho de la dualidad existente en el control de los poderes políticos. En ambos casos las cámaras legislativas se encuentran en manos de la derecha, no siendo así en la jefatura del estado y el gobierno, que son la expresión política del movimiento popular revolucionario, esto es, la Unidad Popular en Chile y el movimiento bolivariano en Venezuela. Con la ventaja a favor de Maduro de haber obtenido su mandato mediante el sufragio directo en las elecciones presidenciales de 2013, lo que le otorga, si se quiere, una mayor legitimidad. 

Hay diferencias que operan en favor del movimiento bolivariano. Una de ellas es el papel del ejército. Mientras en Chile estaba en manos principalmente de los sectores conservadores, muchos de ellos abiertamente golpistas y numerosos por lo que se vio después, en Venezuela el peligro, por ahora, resulta menor. Para poder explicarlo hay que tener en cuenta dos factores: el  mayor grado de extracción popular en su oficialidad y el control en las altas jerarquías llevado a cabo durante el mandato de Hugo Chávez, sobre lo que no resultan ajenas las medidas tomadas después del fracasado golpe de 2002. El golpismo militar, pues, siendo un peligro real, está siendo neutralizado en Venezuela por la actuación en el seno de la institución militar de los sectores contrarios a la insurrección reaccionaria.


No debemos olvidar tampoco la permanente movilización popular bolivariana, mayor que la habida durante los años del gobierno de la Unidad Popular chilena. De hecho está suponiendo un gran contrapeso a la también permanente movilización que están protagonizando los sectores políticos derechistas. Las guarimbas opositoras han ocasionado numerosas víctimas, en su mayoría de gente partidaria del gobierno y de las fuerzas de seguridad, pese a las noticias falsas o manipuladas que siguen ofreciendo muchos medios de comunicación (puede leerse en este cuaderno, por ejemplo, "El periodista Mark Weisbrot y Venezuela").


Creo que sin la movilización de quienes defienden el proceso revolucionario las cosas hubieran sido muy distintas, pues hubiera dejado en manos de la reacción el control de las calles y la posibilidad de asaltar los principales centros institucionales. Demuestra, así mismo, que la revolución sigue muy viva y que derrotarla no va a ser una tarea fácil. El conflicto está agudizándose cada vez más, pero por ahora, después del tiempo transcurrido, resulta incierto en su desenlace. 

De lo que no cabe duda es que Venezuela es una de las piezas más codiciadas y cruciales del tablero latinoamericano. Durante un periodo de más de una década se fueron instalando gobiernos progresistas que han expresado, cuando no lo siguen haciendo, la voluntad de cambio de amplios sectores de la población, hartos en muchos casos del abandono secular y de las políticas neoliberales aplicadas desde los años ochenta. Un hartazgo que se tradujo en el repudio de sus gobernantes, la multiplicación de las movilizaciones populares, la asunción por diversas organizaciones de sus reivindicaciones y los sonados éxitos electorales. Su concreción tuvo distintos grados, pero coincidieron en la voluntad de contribuir a mejorar las condiciones de vida de los sectores más desfavorecidos y en conquistar la soberanía nacional plena.


Paralelamente EEUU fue perdiendo su hegemonía en el continente, en parte por su mayor atención de otras regiones del planeta, pero sin olvidar lo antes dicho. Ahora parece que tienen interés en recuperarla, incluyendo los intereses económicos que siempre le son necesarios. Y no creo que la recesión internacional que se está viviendo en el comercio de los bienes primarios, donde estos países tienen importantes reservas importantes, sea producto del azar. 

Los actuales cambios políticos en el continente se están reflejando en una clara involución política, expresada de formas diferentes. Además del caso venezolano, es lo que está ocurriendo en Argentina con la derrota presidencial de kirchnerismo, en Brasil con la defenestración de Dilma Roussef, en Bolivia con la derrota de Evo Morales en el plebiscito para la reforma constitucional, en Ecuador con las dificultades del gobierno de Rafael Correa o en Uruguay con la mayor moderación de Óscar Tabárez.  


Al margen de Cuba, Venezuela es el país donde los cambios han llegado más lejos, con un claro carácter revolucionario antiimperialista y en la senda de un socialismo de nuevo tipo. Su ejemplo, pues, tiene todos los atributos para ser apagado como sea. La muerte de Chávez fue un gran contratiempo, teniendo en cuenta el liderazgo que ejercía en el proceso revolucionario en general y, más particularmente, entre los sectores populares, el propio ejército e incluso entre las diferentes tendencias del PSUV, el partido principal del bolivarianismo. 


La ofensiva contra Maduro lo ha sido desde el primer momento de su acceso a la presidencia, que, además, ha coincidido con la agudización de la crisis económica. Se está hablando mucho de su liderazgo, criticándose sus formas y las medidas que está tomando. Lo que resulta evidente es que el acoso que está sufriendo no lo es sólo contra su persona, sino contra lo que representa, que no deja de ser una experiencia colectiva rica que ahora se quiere ahogar. 


Defender al presidente de Venezuela y su gobierno es un acto de solidaridad con lo que representan. Centrarse en sus errores, que se pueden reconocer, es una forma de ningunear una experiencia histórica que no se puede perder, cuando no el hacer el juego a la reacción y al imperialismo de EEUU.    


viernes, 20 de mayo de 2016

La prohibición de la estelada, ¿imbecilidad o intencionalidad?

Es lo que puede desprenderse tras la prohibición inicial de la exhibición de las esteladas en la final de la Copa entre el Sevilla y el Barça. Una decisión tomada formalmente por Concepción Dancausa, delegada de gobierno en Madrid, pero con grandes sospechas de que obedecía a una estrategia política de mayor calado proveniente del gobierno y/o el PP. Que el hecho en sí tuviera un claro componente antidemocrático no cabe la menor duda. La decisión última del juez, desestimando la  prohibición, lo corrobora. ¿Cómo es posible deducir que un símbolo del independentismo sea sinónimo de incitación a la violencia? ¿Acaso no lo es la prohibición misma al vulnerar el derecho a la libertad de expresión? ¿Cómo puede equipararse la estelada, símbolo de una reivindicación política legítima, con las banderas que simbolizan el fascismo o el racismo? He mencionado el término imbecilidad porque creo que no lo es, aunque lo parezca. Estamos formalmente en precampaña electoral, pero de hecho en campaña. Y sabemos que el PP se alimenta de cosas como la que se ha buscado con la prohibición, esto es, escenificar el anticatalanismo y en él, por supuesto, la demonización de la opción independentista. Es cierto que eso conlleva un daño colateral en Cataluña para el PP, donde este partido y Ciutadans han criticado la postura de la delegada de gobierno en Madrid. Pero que lo que se ha buscado son votos elevando el sentimiento anticatalán, no resulta descabellado. Menos mal que el juez ha puesto las cosas en su sitio para que no se vulneren derechos fundamentales. El domingo, como es de prever, habrá más esteladas. Y después, ¡menuda campaña nos espera!    

miércoles, 18 de mayo de 2016

Otro barco de guerra en Barbate

Desde hace tiempo me gusta ir paseando junto a la playa camino del trabajo. Hacerlo a las primeras horas de la mañana resulta reconfortante. Permite percibir los cambios estacionales en la luz o las diferentes coloraciones del mar y el cielo según esté el tiempo. No hay silencio, porque las olas, las gaviotas y en ocasiones el viento se encargan de emitir sus sonidos como un fondo musical que se agradece. Está el leve trasiego de pequeños barcos que entran y salen del puerto, y que a veces dejan sentir el rugir de sus motores, pero sin que su ruido altere en demasía. Las últimas semanas, como cada primavera, son los artilugios y las barcazas de la almadraba lo que llama la atención sobre el cercano horizonte. Hoy, sin embargo, se ha incrustado un barco de guerra en la bahía barbateña. Como lo han hecho los aviones que surcan el cielo en sus vuelos rasantes. En la imagen vemos el artefacto de guerra como un elemento distorsionador de la belleza que puede contemplarse desde el paseo marítimo. En el Rompeolas de la Paz tapizado de colores que nos dejó Luis Valverde, la mujer desgarrada que mira a la lejanía buscando a sus hombres de la mar se sentirá horrorizada. El pequeño faro de la segunda punta del puerto flaqueará en la luz que despide cada noche. Y hasta la almadraba, invisible en la fotografía, notará su presencia con su cercanía.       

martes, 17 de mayo de 2016

Juan Rosell y su mundo sin trabajo fijo y seguro

"El trabajo fijo y seguro es un concepto del siglo XIX", es la frase que ha pronunciado hoy Juan Rosell, presidente de la CEOE. Forma parte de ese tipo de frases al gusto de quienes dirigen las asociaciones patronales en este país -me imagino que como en otros-, como lo de trabajar más y ganar menos de Gerardo Díaz Ferrán, anterior presidente de la CEOE; lo de no fiarse de un empresario que le pagara en negro de Arturo Fernández, presidente de la patronal madrileña; lo de no contratar a mujeres en edad de procrear de Mónica Oriol, presidenta del Círculo de Empresarios... Lo dicho por Rosell no es una ocurrencia, porque pertenece a uno de los dogmas del neoliberalismo imperante: el abaratamiento extremo de la mano, a la vez que el aumento de los beneficios del capital. El siglo XIX, el momento en que el precio de la mano de obra asalariada en el mundo occidental, que aumentaba a medida que desaparecían otras formas de explotación y crecía la población ante el descenso de la mortalidad, resultaba altamente barata. Y no sólo porque los salarios fueran de subsistencia, sino por las elevadas jornadas laborales, la desprotección social, el uso desmesurado mano de obra infantil e incluso, en la periferia del sistema, el empleo de mano de obra esclava. Un siglo, empero, en que quienes vendían su fuerza de trabajo aprendieron a resistir y luchar, acumularon experiencias y crearon sus propias organizaciones. Fueron sentando las bases de lo que con el tiempo, en ese mismo siglo y en el siguiente, cristalizó en forma de derechos sociales. Los mismos que se están desmantelando en los últimos años. En la línea de lo que ha dicho el señor Rosell, que en su modernidad sueña con la arcadia feliz de un mundo sin trabajo fijo y seguro. Un mundo a la medida, eso sí, de sus amos.   

Acto en Barbate de solidaridad con las personas refugiadas

Ayer tuvo lugar en la Casa de la Cultura un acto de solidaridad con las personas refugiadas en las fronteras del este de Europa. Intervinieron Diego Boza, que es abogado y miembro de la Asociación pro Derechos Humanos de Cádiz; Caterina Amicucci, voluntaria italiana en la isla griega de Lesbos, cercana a las costas de Turquía; y Daniel Pérez, periodista, que ha estado en los campamentos griegos de El Pireo, en Atenas, e Idomeni, junto a la frontera con Macedonia.

Un acto interesante, en el que se hizo una rotunda denuncia de la situación que están viviendo cientos de miles de personas huidas de sus países en guerra y maltratadas tanto en Turquía como en los países de la UE, que están conculcando su propia carta de derechos humanos y los tratados internacionales existentes. 

Diego Boza matizó que el tratamiento que se está dando a estas personas en su mayoría no es, contrariamente al derecho, el de refugiadas, siendo en realidad desplazadas, que en numerosas ocasiones supone que sean engañadas autodeclarándose como detenidas. Puso de relieve también los cambios habidos con el acuerdo entre la UE y Turquía, que supone la externalización del control de las fronteras, en esta ocasión por un país que viola sistemáticamente los derechos humanos (véase en este cuaderno "La vergüenza de la UE sobre las personas refugiadas"). Fue muy claro a la hora de denunciar el papel que están jugando los gobiernos europeos y, de una manera más concreta, el español, incumpliendo incluso los acuerdos tomados para la acogida. Como muestra, el que sólo hayan llegado 18 personas desde otoño, cuando el compromiso era acoger a 15.000. Mientras tanto, numerosos municipios y algunas comunidades autónomas esperan a que el gobierno resuelva la situación, enredado en trámites burocráticos encubiertos de meras excusas.

Daniel Pérez se extendió en los pormenores de la iniciativa donde participa, proveniente de Puerto Serrano y que está contando con la ayuda de gente de varios municipios gaditanos. Durante su estancia en Grecia en otoño pasado, donde aportó numerosos recursos, estuvo primero en el campamento situado en el puerto ateniense de El Pireo, que le puso en contacto con una realidad muy dura. La mayor parte del tiempo la pasó en Idomeni, en el que vio las condiciones de la gente antes de que se pusiera en práctica el acuerdo de la UE con Turquía. Calificó el lugar literalmente de un arrozal, dada la cantidad de agua y barro allí existente, y en el que se hacinan miles de personas. Puso de relieve las duras condiciones de higiene, salud y alimentación que están sufriendo, con mayor gravedad para los niños y las niñas. Considera por ello que lo que se está cometiendo es un verdadero genocidio.

Por su parte, Caterina Amicucci sacó a relucir el papel que están jugando las mafias en Turquía para el posterior envío de personas a Europa a través de las islas griegas, entre las que Lesbos ocupa un lugar preferente. No se olvidó de las numerosas muertes habidas, en buena parte víctimas de naufragios y en mayor medida ocurridas cuando el problema no se había visibilizado. La puesta en práctica del acuerdo entre la UE y Turquía ha alterado las cosas, ya que ahora se devuelve a muchas personas a Turquía, pasan otras a ser consideradas como detenidas y, a la vez, se ha desmantelado la mayor parte de las instalaciones de las ONGs e instituciones internacionales.

Una acción valiente de Greenpeace contra el TTIP

Esta mañana seis activistas de Greanpeace han protagonizado en Madrid un acto de protesta espectacular contra el Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP). Han desplegado para ello dos grandes pancartas con el mensaje "No al TTIP", después de haberse encaramado en lo alto de una de las conocidas como Torres KIO de la capital española. Una de tantas acciones llamativas y valientes propias de la organización ecologista, en este caso protestando contra el tratado de carácter neoliberal que las autoridades de la UE y EEUU están negociando a espaldas de la gente. En la página electrónica de la sección española pueden verse pormenores de la acción.  

domingo, 15 de mayo de 2016

El puedo prometer y prometo de Pedro Sánchez

No, no lo ha dicho Adolfo Suárez, sino Pedro Sánchez, el candidato del PSOE a la Moncloa. Lo hizo ayer acompañado de Susana Díaz, que una veces le da y otras le requiere. Ayer estuvo con él, pero le advirtió que tenía que ganar. Como haciendo valer eso de que hay amores que matan. Las palabras en cuestión son todo un guiño al centro, el espacio donde busca los votos que necesita para poder mantenerse a flote. Imposible de arañarlos por su izquierda, se va a topar ahora con que Ciudadanos ya tiene ocupado en buena medida el espacio de la moderación. Competiría, así, con el mismo partido con el que el firmó un acuerdo de investidura y de gobierno hace un par de meses como fórmula de recambio del PP. A ese acuerdo lo calificaron de cambio y reformista, un lenguaje, como el del prometer y prometo, muy propio de Suárez en su tiempo. Un movimiento, el de Sánchez, muy difícil, producto del estado de desesperación en que se encuentra él, su gente y su partido.   

Indignación, cinco años después

Hoy se cumple el quinto aniversario del inicio del movimiento de la indignación. Con epicentro en la Plaza del Sol de Madrid, que fue donde alcanzó mayor afluencia de gente y notoriedad en los medios de comunicación, se expandió rápidamente por numerosas ciudades. Plazas y lugares emblemáticos de cada una de ellas se convirtieron en escenarios improvisados de una forma de democracia directa, rememorando las antiguas ágoras griegas. 

Pronto se pasó de la deliberación a la acción y las movilizaciones que convocaron, unidas a las que hicieron los numerosos colectivos afectados por la crisis y por las medidas que iban tomando los gobiernos (al principio, el PSOE, y luego, el PP)  se fueron sucediendo hasta llegar a niveles desconocidos. La represión policial siempre estuvo presente, las provocaciones de todos tipo no faltaron y el gobierno del PP acabó sacándose de la manga su ley mordaza, con una fuerte naturaleza, además de represora, antidemocrática. 

Desde entonces ha llovido bastante, pero los efectos que se han derivado son claros. Uno de ellos ha sido la caída en picado de las movilizaciones, que puede tener relación con varios factores: cierto cansancio de la gente, la pérdida de iniciativa de los sindicatos mayoritarios, la represión creciente y, sobre todo, el desplazamiento de la expresión del malestar hacia la vía electoral. La irrupción de Podemos en las europeas de 2014 puede ser el punto de inflexión, un momento en que, tras sus resultados sorprendentes, inició una escalada que la catapultó hacia la cúspide del escenario político.       

El mapa político se ha transformado y no sabemos hasta dónde puede llegar la cosa. El PP, aun manteniéndose como primera fuerza, se ha situado a unos niveles generales que no superan el 30%, con grandes diferencias territoriales. En su flanco algo más centrista le ha surgido un competidor, Ciudadanos, que, a la vez que ha acabado con UPyD, se ha apoderado de los sectores conservadores más jóvenes, dejando al PP como la opción preferida mayoritaria a partir de los 60 años. 

El PSOE, a su vez, pagano en 2011 de la acción del gobierno presidido por Zapatero, se está viendo constreñido por sus dos flancos: hacia Ciudadanos, por el derecho, y hacia Podemos y las confluencias, por el izquierdo. Ahora se encuentra en una situación difícil, dividido internamente, con perspectivas de pasar a ser la tercera fuerza y ante el dilema de dejar gobernar a la derecha, hacerlo con ella o aliarse con la izquierda.

La aparición de Podemos no ha sido la única novedad, debiéndose añadir también diversas plataformas político-electorales. En su conjunto han atraído con fuerza a los sectores de la población más jóvenes y a una parte importante de la abstención. Que estos grupos sean la opción favorita de quienes tienen menos de cuarenta años, no es producto del azar. Se trata de precisamente de quienes están sufriendo con mayor dureza las consecuencias de las transformaciones sociales y económicas implementadas desde los valores del neoliberalismo. El problema generacional no obedece a razones culturales, sino que se insertan en un modelo social diferente de una naturaleza clasista desgarradora y donde buena parte de la gente de mayor edad mantiene la doble ilusión, alienante, de conservar lo que tienen y de ayudar a mantener a sus vástagos, aun cuando los están condenando de por vida.

IU quedó en cierta medida desplazada de lo que parecía que podía ser un espacio que se iba ampliando en conexión con grupos ya existentes, los movimientos actuantes y las plataformas que iban surgiendo. Galicia, por ejemplo, fue ya en 2012 un antecedente con la confluencia en AGE de nacionalistas de izquierda (Anova), Esquerda Unida y ecologistas. Lo que se estaba dando en Aragón, con el acuerdo entre IU y la Chunta, o en las europeas, dentro de Izquierda Plural, eran otras muestras que apuntaban hacia formas de convergencia y colaboración abiertas bajo programas de izquierda.  

En todo caso, la voluntad unitaria de la mayor parte de esos grupos ha empezado a dar resultados importantes, como se reflejó en mayo del año pasado en las elecciones municipales, con el acceso a los gobiernos municipales de numerosas ciudades, algunas importantes, a través de diversas confluencias (Madrid, Barcelona, Zaragoza, La Coruña, Santiago de Compostela...), de acuerdos posteriores entre grupos (Valencia, Cádiz...) o por  el triunfo de uno de los partidos (IU, en Zamora).

Las elecciones generales de diciembre, por el contrario, dejaron constancia de los límites cuando se perdía el horizonte unitario. Sólo hubo confluencia en Cataluña y Galicia, con resultados positivos; no se dio completa en el País Valenciano, al quedarse descolgada EUPV, lo que impidió conseguir ser la primera fuerza; y, lo que fue peor, en el resto de territorios no se dio, en gran medida por la actitud de Podemos, que estaba actuando bajo los parámetros de su estrategia de la transversalidad y del desdén hacia IU, a la que consideraba fenecida.

Hoy las portadas de los medios de comunicación se refieren al 15M y, dependiendo de la línea editorial, se posicionan sobre el acontecimiento de hace cinco años. Uno de ellos, eldiario.es, nos recuerda 15 portadas de varios diarios, todos de la derecha, rezumando alarmismo. El mismo que están mostrando estos días, ante el nuevo reto que se ha presentado tras el acuerdo entre Podemos, IU, Equo y diversos . Éste, con el nombre, Unidos Podemos, y los existentes en Cataluña (En Comú Podem), Galicia (En Marea) y País Valenciano (A la Valenciana, donde también se ha incorporado EUPV) constituye un desafío, el de mayor calado, al sistema que se conformó en torno a la Constitución de 1978. Paradójicamente este sistema está teniendo como corolario el vaciamiento de sus aspectos más progresistas mediante la puesta en práctica de las medidas neoliberales impulsadas por los gobiernos del PSOE y el PP.  

sábado, 14 de mayo de 2016

El doble desastre de Seseña

Seseña, un municipio toledano colindante con Madrid, lleva varios años de actualidad, pero por lo negativo. En su término se construyó una urbanización salvaje promocionada por un personaje de tantos que conformaban la fauna de los años del pelotazo inmobiliario. Conocido como "el Pocero", ya en 2010 le dediqué el comentario "¡Habráse visto!"

La polémica que se originó acabó en 2011 con el gobierno municipal de IU, contrario al proyecto, que pagó así un duro tributo. Una muestra de que la coherencia política en la defensa del bien público por encima de los intereses privados, barruntados de corrupción, no tuvo el respaldo social suficiente. Lo que vino poco después a nivel general, ahora lo seguimos sufriendo.  

Estos días Seseña y su famosa urbanización han vuelto a salir a la primera fila de las noticias: por el incendio de un vertedero de neumáticos contiguo, del que se dice que es el mayor de Europa. Un vertedero ilegal, permitido de hecho por los gobiernos de la comunidad castellano-manchega, tanto del PSOE como del PP, que ha acabado siendo pasto de las llamas.

Las consecuencias que está generando no son poca cosa. Una ha sido la evacuación de quienes residen en la citada urbanización, por los riesgos sobre la salud humana que supone la exposición directa a la elevada toxicidad de los gases y las partículas emitidas. Hoy he oído de un experto medioambiental que dichas emisiones a la atmósfera son equivalentes a las que durante un año producen en este país los vehículos propulsados por derivados de hidrocarburos. 

A falta de una evaluación final, lo cierto es que la gravedad de lo que está ocurriendo es evidente. Estamos ante un síntoma más de la escasa preocupación de quienes nos gobiernan por el cuidado del medio ambiente.

viernes, 13 de mayo de 2016

Apuntes sobre la confluencia IU-Podemos

Esta entrada estaba prácticamente escrita a primera hora de la mañana, pero por distintas razones no la he podido publicar. He decidido mantener su contenido, pese a que a lo largo del día han ido apareciendo varias noticias de importancia (nombre de la coalición, primer sondeo electoral, reacción de Julio Anguita, acuerdo en el País Valenciano...). Mañana las tendré en cuenta.

El interés mutuo

El que se haya apostado por una coalición responde a un interés mutuo: poder optimizar mejor los resultados yendo juntos que por separado 


Podemos ha comprendido que necesita los votos de IU, tanto por los que obtuvo en diciembre como por lo que apuntan los sondeos: IU mejora en sus perspectivas, mientras que Podemos las empeora, con fugas en buena parte hacia IU, lo que supone una demostración de lo fallido del planteamiento anterior al 20D rechazando de plano a IU, de la que esperaba peores resultados, y apostando, desde la transversalidad, por ganar votos más moderados por el centro.


En el caso de IU renunciar a la confluencia tendría serios riesgos: podría ser mal interpretada por parte de su electorado, que en general ve como positivo lo que se denomina comúnmente como unión de la izquierda; a su vez, correría el riesgo de ser penalizada de nuevo con el voto útil.


Los sondeos


En las interpretaciones de los últimos sondeos se ha tendido a valorar que la confluencia puede mejorar los resultados, desechándose opiniones acerca de que la suma podría restar, a la vez que aceptándose que podría incluso ser un revulsivo; de hecho tanto en el PP y el PSOE como en los medios de comunicación afines se está mostrando cierta preocupación, teniendo en cuenta que con la confluencia se daría un nuevo escenario de disputa de escaños que perjudicaría a ambos partidos.


En todo caso, lo que ocurra en junio es todavía una incógnita, porque los sondeos últimos partían de la posibilidad de una confluencia, algo que ya es una realidad; cuando aparezcan los próximos se podrá tener una idea más aproximada de lo que opina el electorado.


Las listas


No ha habido mucha generosidad por parte de Podemos: en su mayoría ha cedido puestos donde no había obtenido escaños en diciembre.


IU sí la ha tenido, lo que resulta positivo, tanto para el objetivo inmediato, que es muy importante, como para sembrar de cara al futuro, que lo es más; y de esto IU sabe bastante, aunque no se entienda.

Los escaños son seguros en Madrid (puestos 5º y 9º) y Málaga (2º), en este caso teniendo en cuenta que por unos dos mil votos IU no obtuvo un escaños.

El resto, en su mayoría, se trata de puestos que podrían obtenerse si se cumpliera la suma aritmética: Madrid (11º), Sevilla (3º), Ciudad Real (1º), Álava (2º), Teruel (1º), Zaragoza (2º), Córdoba (2º).


Hay tres casos donde esa suma no permitiría obtener resultados, si bien existen ciertas posibilidades de conseguirlos: Cádiz (3º), Asturias (3º) y Palencia (1º).


En el País Valenciano todavía se está negociando.


El programa


Se ha presentado un programa marco de 50 medidas que recoge en lo fundamental las aspiraciones de Podemos e IU, dentro de unos parámetros propios de la izquierda política.

Llama la atención la no mención de la política de defensa y, dentro de ella, de la posición ante la OTAN y las bases de EEUU, sobre la cual la posición de IU es contraria, mientras que la de de Podemos nada entre la ambigüedad y la aquiescencia; otro asunto controvertido es la posición ante el modelo de jefatura de estado, donde IU manifiesta explícitamente su compromiso republicano.   

Los (algunos) problemas

Aunque los resultados de la consulta interna ha sido ampliamente favorables a la coalición electoral, ya ha surgido malestar dentro de IU en algunos territorios, si bien por distintas razones: en Almería, por la presencia del general Julio Rodríguez como número 1 de la candidatura; en el País Valenciano, donde la representación de EUPV se ha levantado de la mesa por serias discrepancias; o en Asturias, por el 3º puesto asignado a IU.


  

jueves, 12 de mayo de 2016

Una calle sevillana para Miguel Jiménez Hinojosa

He leído estos días acerca del nombre de una calle de Sevilla que se ha dedicado a Miguel Jiménez Hinojosa, un humilde trabajador y militante antifranquista fallecido el año pasado. La citada calle se encuentra entre la avenida de la Paz y la calle Piel de Toro, en el barrio del Sur, el entorno donde residió buena parte de su vida. En 1971, viviendo clandestinamente en Barcelona, fue tiroteado a bocajarro cuando fue detenido y después lanzado a la calle desde una ventana. Era militante del entonces conocido como PCE(i), luego PTE, y había huido a la capital catalana desde Sevilla en 1969 para evitar un juicio pendiente después de haber sido detenido por primera vez ese mismo año por repartir propaganda política. 

Salvó la vida milagrosamente, pese a que, como dijo en alguna ocasión, "los policías me dejaron muerto". Lo ocurrido no evitó que fuera juzgado por un consejo de guerra, que le condenó a 20 de años de cárcel. En 1976 fue liberado, pero su hígado acabó sufriendo unas secuelas graves de por vida. Los protagonistas de la agresión fueron los policías Atilano del Valle Oter y Francisco Rodríguez Álvarez, el primero de los cuales, ya fallecido, fue incluido por la juez argentina María Servini dentro de la causa abierta contra torturadores franquistas. 

Miguel fue siempre un humilde trabajador, originario del barrio del Cerro del Águila, que nunca perdió la perspectiva de la acción colectiva para cambiar el sistema capitalista. Tras la disolución de su partido en 1980, no volvió a la militancia partidaria, pero estuvo vinculado a CCOO, del que fue delegado en su empresa, y trabajó en diversos colectivos sociales, como la asociación vecinal de su barrio, el movimiento por la paz o el ecologismo.   

(Fotografía publicada en la página de la Asociación por la Memoria Histórica del PTE y la JGE; desde este enlace puede escucharse una entrevista realizada en 2007).

sábado, 7 de mayo de 2016

13 asertos en favor de una confluencia de los grupos de izquierda

1. IU nació como un proyecto unitario e, independientemente de las situaciones vividas, se ha mantenido siempre en esa línea; lo ha practicado incluso en confluencia con otros grupos en los distintos niveles electorales y ámbitos territoriales. 

2. Para las elecciones generales de 2015 defendió siempre la confluencia entre los distintos grupos de izquierda y si no fue posible en todos los casos, se debió a la actitud de Podemos, que prefirió una absorción de hecho mediante la integración en sus listas de personas de IU.

3. Durante el reciente proceso de investidura de jefe de gobierno y, de haberse dado la ocasión, de formación de un gobierno de grupos de izquierda, ha defendido un programa común de mínimos, respaldado por el PSOE, Podemos, UP-IU y otros grupos de izquierda, que pudiera poner en práctica medidas que acabaran con las agresiones generalizadas por el gobierno del PP.

4. En el actual escenario preelectoral ha seguido apostando por la confluencia de los grupos de izquierda, lo que se ha concretado en las resoluciones de los órganos federales y la ratificación en consulta por parte de militantes y simpatizantes. 

5. Que los resultados de diciembre no fueran buenos en términos absolutos para UP-IU, no quita importancia a tres hechos: obtuvo casi un millón de votos dentro de un escenario con mayor competencia; fue duramente castigada, una vez más, por una ley electoral que beneficia a los dos principales partidos partidos del sistema, esto es, PP y PSOE; y estuvo integrada en las confluencias de Cataluña (En Comú Podem) y Galicia (En Marea).

6. El comportamiento mantenido por UP-IU durante estos últimos meses ha sido valorado positivamente por parte del electorado de izquierdas, como reflejan las numerosas encuestas realizadas, que coinciden en la subida en intención de voto y en que Alberto Garzón sea el líder más valorado. 

7. La situación de Podemos, con bajada en intención de voto y pérdida de popularidad de su líder, ha forzado  un reordenamiento interno y una variación en su política de alianzas, aceptando con un mayor grado de flexibilidad las negociaciones de cara a la confluencia con IU.

8. Es cierto que en IU hay diversidad de interpretaciones sobre las perspectivas de la posible confluencia electoral, algo inherente a la naturaleza plural de la organización, pero existe unanimidad en que ha de mantener su propia identidad.

9. Aunque el proceso de negociación es complejo, tanto en la elaboración del programa como en la confección de las listas, a lo que hay que añadir la premura en el tiempo, la coyuntura política en que nos encontramos requiere de altura de miras, generosidad y atrevimiento.

10. Más que nunca el duopolio de PP y PSOE está amenazado, y en ello las candidaturas unitarias de los grupos de izquierda pueden juzgar un papel importante, si no decisivo.

11. La confluencia de los grupos de izquierda posibilitaría superar al PSOE no sólo desde la suma de buena parte de los electorados propios, sino de la atracción de otros sectores de la población que verían con ilusión una alternativa política nueva y factible.

12. Esto permitiría competir de tú a tú con el PP, el principal beneficiario del sistema electoral vigente, de manera que, a la vez que podría perder escaños que en otras circunstancias los ganaría, las candidaturas unitarias de la izquierda podría obtenerlos, frenando, así, la posibilidad de un gobierno de la derecha en cualquiera de sus formas.

13. Como toda apuesta política, se puede ganar o perder, pero más que nunca existen amplias posibilidades de lo primero.  
         

jueves, 5 de mayo de 2016

La valentía de Tess Amplund

Una imagen, captada por David Lagerlöf, ha dado estos días la vuelta al mundo: la de una mujer de color levantando el puño al grupo de neonazis que desfilaban por las calles de la ciudad sueca de Börlange el pasado 1 de mayo. Ha confesado que fue un impulso que le vino al ver a los tres centenares de militantes uniformados del Movimiento Nórdico de Resistencia que pedían, entre otras cosas, la expulsión de la población inmigrante. Una mujer valiente, activista contra la xenofobia, que no dudó en realizar un gesto que tiene un claro carácter antifascista. Algo que lleva haciendo desde hace años. Y que merece ser reconocido.

miércoles, 4 de mayo de 2016

El dramático dilema del PSOE

Pedro Sánchez se arrepiente de haber llamado indecente a Mariano Rajoy durante el debate televiso de las elecciones de diciembre. Lo ha dicho hace unos días, cuando las perspectivas que en estos momentos le dan a él y a su partido las encuestas no son buenas. Y precisamente cuando vuelven a salir las voces dentro de su partido que no sólo lo cuestionan, sino que le ponen fecha de caducidad en caso de fracaso el 26 de junio.  

Sánchez es rehén de varias cosas y una de ellas es el calificativo, no exento de razón, que le dirigió a Rajoy. ¿O acaso no es así siendo el presidente de un partido que está tan contaminado por la corrupción? 


También es rehén de su propio partido y, más concretamente, de las líneas rojas que le marcaron en el Comité Federal: la explícita, rechazando un acuerdo de investidura que incluyera a los grupos independentistas; la implícita, rechazando un acuerdo de investidura y/o de gobierno con los grupos de izquierda. Lo suscrito con Ciudadanos fue siempre un acuerdo imposible de llevarse a cabo: era el que menos apoyos sumaba (130 escaños frente a los 163 de PP y C's o los 161 de PSOE, Podemos y UP-IU) y suponía que desde la derecha (PP) o la izquierda (Podemos, confluencias e UP-IU) se le diera un cheque en blanco. 



De ser real una debacle electoral para el 26 de junio la postura del PSOE va a tener que decantarse ante un acuerdo con la derecha, en cualquiera de las variantes (gran coalición, abstención para que gobierne el PP solo o acompañado...), o un acuerdo con la izquierda (Podemos, confluencias y UP-IU). Lo primero condenaría al partido a una progresiva, cuando no brusca, pérdida de votantes, como está pasando con los partidos socialistas que han seguido la senda de la colaboración con la derecha. Lo segundo daría lugar a una ruptura interna, consecuencia del rechazo que manifiestan los amplios sectores que se oponen a pactar con los grupos de izquierda. Un dilema, en todo caso, dramático.  

martes, 3 de mayo de 2016

La huella de Miguel Hernández en Vila Verde de Ficalho

Hemos estado recorriendo estos días la comarca del Andévalo, cuya etimología puede provenir del dios celta Endovélico. Es la comarca más occidental de Andalucía, lindante con Portugal, que me ha recordado la penillanura del oeste de la Meseta, desde Salamanca hasta Badajoz. Una tierra con raíces profundas en el tiempo: en lo puramente físico, dentro de la parte más meridional de lo que fue el llamado macizo Hespérico; y en lo más propiamente humano, con huellas que permiten percibir paisajes agrarios de dehesa, los más recientes de los cultivos intensivos y, por supuesto, las profundas horadaciones de la tierra excavadas para buscar metales en sus entrañas. 

El sábado pasado, cuando ya salíamos de San Bartolomé de la Torre, vi desde el cochepor casualidad, una placa dedicada al poeta oriolano. Sabía de su intento de huida por la provincia de Huelva hacia Portugal cuando acabó la guerra, allá por 1939, pero muy poco recordaba sobre los detalles de lo ocurrido y menos de las poblaciones por las que pasó. No dudé en hacer una fotografía de la placa, donde aparecen la imagen del poeta y unos versos de "Vientos del pueblo me llevan" ("cantando espero a la muerte, / que hay ruiseñores que cantan / encima de los fusiles / y en medio de las batallas"), creyendo que el pueblo tuviera que ver con la peripecia de su huida. 

Dos días después, también por azar, volví a encontrarme con otra huella del poeta. Habíamos entrado unas horas antes en Portugal desde Paymogo, comido en un humilde restaurante de Santa Iria y paseado por las calles de la preciosa Serpa, cuando, llegando a la frontera, propuse parar en Vila Verde de Ficalho. Y ahí fue donde, después de hacer un fotografía a la iglesia del pueblo, me topé con un pequeño jardín y un monolito dedicado a Miguel Hernández. Dada la proximidad con Rosal de la Frontera, creí en ese momento que estaba en el lugar donde había sido detenido. 

Ya en casa he procurado documentarme mejor. Cruzó la frontera el 29 de abril y, al parecer, fue Santo Aleixo el primer pueblo portugués en el que estuvo y desde ahí se dirigió a Moura, la capital del municipio, donde fue detenido al día siguiente por la guardia portuguesa. El 4 de mayo fue devuelto a las autoridades españolas en Rosal de la Frontera, iniciando así el periplo de lugares de detención que le llevaron a la muerte tres años después en el penal de Alicante. Según cuentan, lo ocurrido fue toda una concatenación de circunstancias, a cual más dramática: el aspecto externo del poeta debió de ser deplorable; la necesidad de obtener dinero le llevó a vender el único objeto de valor que tenía, un reloj de oro que le había regalado su amigo Vicente Aleixandre por su boda; y el relojero con quien hizo la operación acabó denunciándolo, creyendo que era robado

No he podido averiguar la relación de Vila Verde de Ficalho en todo esta historia. Desde que se colocó el monolito hace unos pocos años se vienen celebrando encuentros poéticos de gentes de los dos países vecinos. No falta que le dediquen canciones las gentes del lugar, haciendo gala de unas voces que parecen salir de lo más profundo del ser humano. De lo que no cabe duda es que se trata del pueblo más próximo a Rosal de la Frontera, por lo que resultaría más probable que fuera por su término por donde acabara cruzando clandestinamente la frontera para luego dirigirse a Santo Aleixo y Moura. He leído que de haberlo hecho más al norte, habría encontrado la ayuda solidaria que recibieron las personas que huían de la cárcel y de la muerte. 

Que fuera o no una elección acertada, no deja de ser una conjetura. Lo cierto es que por esos días -ignoro si antes o después de su detención- dejó escritos estos versos:

Llegó con tres heridas:
la del amor,
la de la muerte,
la de la vida.

Con tres heridas viene:
la de la vida,
la del amor,
la de la muerte.  

Con tres heridas yo:
la de la vida,
la de la muerte,
la del amor.