martes, 30 de abril de 2013

El pueblo saharaui sigue luchando

El pasado fin de semana salieron por las calles de El Aaiun cientos de saharauis, quizás miles, gritando por la independencia y enarbolando su banderaEl pueblo saharaui sigue luchando. Se siente con fuerza. La ONU de nuevo ha ratificado el derecho que le asiste a decidir sobre su futuro. Esto es, el derecho de autodeterminación. Lo tiene claro, pese a la represión que no cesa. La niegan las autoridades marroquíes, pero las declaraciones de activistas de derechos humanos y las imágenes difundidas por distintos medios son claras. Ver, si no, las imágenes que aparecen en Tercera Información. Ha habido decenas de detenciones y varias personas heridas.

Accawen, Shawen, Xauen, Chauen...

Hay muchas formas de llamarla. Del rifeño Accawen, cuya traducción sería "los cuernos" (por los picos que la coronan, han derivado Shifshawen, en una mezcla de árabe y rifeño; Shawen (الشاون), en la forma abreviada que utiliza la gente del lugar; Xauen, la castellanización de lo anterior durante la presencia colonial española; Chaouen, en francés; Chauen, forma abreviada de ese idioma; Chefchaouen, en su denominación oficial. Se trata de un viejo asentamiento que ganó importancia en el siglo XV, cuando la conquista castellana del reino nazarí de Granada acabó con el último reducto de Al Ándalus y forzó de nuevo la salida de parte de su población. A ella se unió la población sefardí expulsada en 1492. Y también los habitantes de las ciudades costeras norteafricanas que sufrían las incursiones portuguesas y castellanas. No faltó la población morisca que acabó huyendo por no soportar la presión cristiano-castellana a lo largo del siglo XVI. Todo un cúmulo de situaciones que hicieron de Shawen una ciudad sincrética, donde se fueron mezclando el sustrato rifeño-bereber del entorno, la expansión cultural de lo árabe-musulmán y la llegada sucesiva de población procedente de la Península Ibérica. Esto último es lo que quizás le haya dado ese carácter sui generis, esa idiosincrasia que la hace parecida a pueblos y ciudades de Andalucía donde la huella árabe-musulmana sigue presente. Basta haber paseado por las sierras de Cádiz, Málaga, Granada y Almería para sentirlo. Si a todo esto le unimos el pasado geológico común existente entre las montañas del Rif y de la Penibética, visitar Shawen resulta hacerlo a un mundo con enormes coincidencias. Pasear por sus calles de la medina es sumergirse en un mar de blancos y azules que ponen fondo a los otros colores que aportan las plantas, las gentes, los animales, las viviendas, las alfombras... Es hacerlo por una sucesión de cuestas, escaleras, recovecos, pasajes, soportales, patios, arcos, pilones... Las casas nos ofrecen en el exterior sus puertas, ventanas y tejados que se adornan con tejaroces, alfices, rejas, arquillos ciegos, formas caladas, cornisas... Junto a los faroles artesanales hay un enredo de cables y soportes que acaba fundiéndose en el paisaje urbano. El trasiego de gente con chilabas y caftanes es continuo. Hay hombres que se atavían con tarbushs y mujeres que lo hacen con fulares que tapan su cabello y, a veces, su cara. Los zocos intensifican las sensaciones. Las plazas las expanden. Los hornos, los baños y los telares las particularizan. Quienes visitamos Shawen parece que nos transportamos al pasado. Pero también es presente.   

Que pague el muerto

Está saliendo a la luz lo ocurrido en torno al accidente del metro de Valencia en el año 2006, que tuvo un resultado de 43 personas fallecidas y decenas de heridas. El programa "Salvados", de la cadena La Sexta, ofreció el domingo un reportaje con el título "Los olvidados" que resulta escalofriante. Hoy El Mundo publica el artículo "Así se manipuló el accidente del metro", que refuerza y complementa lo que denunció el programa televisivo que dirige Jorge Évole. Se ha buscado ocultar las irregularidades que posibilitaron el accidente o incidentes anteriores. También todo tipo de investigación posterior que hubiera permitido esclarecer los hechos. Se ha utilizado todo tipo de subterfugios para ocultar, manipular, acallar... El objetivo ha sido hacer creer que lo ocurrido fue un accidente y que el responsable, en todo caso, fue el conductor. Claro, fallecido. Y en medio de todo esto está, una vez más, el PP. Un partido que se siente el dueño de lo que considera su cortijo. Que no ha parado de hacer y deshacer a su antojo. Que ha dejado en manos de intereses privados lo que es público a través de concesiones y privatizaciones. Que ha repartido prebendas de todo tipo a su gente en forma de comisiones, sueldazos, sobresueldos, cargos, empleos... Que no ha dejado de manipular y engañar para evitar que se sepa lo que hace, lo que ocurre, lo que se denuncia, lo que se investiga. Y en el caso del  accidente del metro, que pague el muerto.    

martes, 23 de abril de 2013

Un día del libro dedicado a la pintura


23 de abril. Día del libro. Hoy he dedicado una de mis clases, la de Historia del Arte, a la lectura de poemas del libro A la pintura. Arte y literatura. Lo propio. Y bonito. Así ha resultado el tiempo, una hora, en que alumnos y alumnas se han batido con los versos de Rafael Alberti mientras contemplaban obras de arte. 

A ti, lino en el campo. A ti, extendida
superficie, a los ojos, en espera.
A ti, imaginación, helor u hoguera,
diseño fiel o llama desceñida.

A ti, línea impensada o concebida.
A ti, pincel heroico, roca o cera,
obediente al estilo o la manera,
dócil a la medida o desmedida.

A ti, forma; color, sonoro empeño
porque la vida ya volumen hable,
sombra entre luz, luz entre sol, oscura.

A ti, fingida realidad del sueño.
A ti, materia plástica palpable.
A ti, mano, pintor de la Pintura.

Alberti ("¡El tonto de Rafael!", como se dijo de sí mismo). Poeta, ante todo. Genial. Y pintor, también. El mismo habló en alguna cosa ocasión de haber sido un artista frustrado. Pero eso no importa, porque, de ser así, en A la pintura se redime. Funde la poesía de la palabra con la del color (“sonoro, puro, quieto, blando, / incalculable al mar de la paleta”), la línea (“contorno de la gracia humana, / recta, curva, bailable geometría”), la perspectiva (“engaño ideal, por quien la vista / anhela hundirse, prolongada en mano”), la proporción (“cárcel feliz de la retina, / áurea sección, celeste cuadratura”), la sombra (“penumbra del color que te aposenta, / tenebrosa en el rayo que violenta”)...

Eleva a ese mundo lo material del pincel (“Tu vida es tallo que sin tierra crece”), la paleta (“En ti se cuece la visión que nace”) o el lienzo (“Ya no eres lino, plano humilde, tela. / Ya eres barco celeste, brisa, vela”).

Nos deleita con sus dedicatoria cómplice al desnudo (“contemplación, gusto, recreo, / plástica enamorada del deseo, / trauma interior, hermosa cobertura”). Nos acerca a la belleza de la pintura mural (“La lluvia, el viento, el sol, nadie te ofende. / Tu alba rústica sangre te defiende”). Nos traslada a esa constelación de pequeños poemas que dedica al color azul:

1
Llegó el azul. Y se pintó su tiempo.

2
¿Cuántos azules dio el Mediterráneo?

(...)

29 

La sombra es más azul cuando ya el cuerpo
que la proyecta se ha desvanecido.

30 
Tiene el azul estático nostalgia
de haber sido azul puro en movimiento.
(...).


Alberti nos traslada, nos lleva de su mano, al mundo de los propios artistas y poder, así, sentirlos. Como hace con El Bosco y la colección de palabras que se mezclan entre sí para fundirse en el caos de las delicias humanas:

El Diablo hocicudo,
ojipelambrudo,
cornicapricudo,
perniculimbrudo
y rabudo,
zorrea,
pajarea,
mosquiconejea,
humea,
ventea,
peditrompetea
por un embudo.
     Amar y danzar,
     beber y saltar,
     cantar y reír,
     oler y tocar,
     comer, fornicar,
     dormir y dormir,
     llorar y llorar.
(…).

También con Pierro della Francesca, a quien sintetiza con estos versos finales:

Místico del diseño
y del número, santo.
Tu aritmética es canto,
tu perspectiva, sueño.

Y con Tiziano, maestro de la luz y del color:

(…)
No ignoran las alcobas ni el brocado
del cortinón que irisa el escarlata
cuánto acrecienta un cuerpo enamorado
sobre movidas sábanas de plata.
Nunca doró pincel en primavera
mejor cintura ni mayor cadera.
(…).                                              

Con Goya nos invita a compartir en sus versos el mundo que creó el pintor aragonés desde lo terrenal hasta la ensoñación de la fantasía:

(…)
¿De dónde vienes tú, gayumbo extraño, animal fino,
corniveleto,
rojo y zaíno?
¿De dónde vienes, funeral,
feto,
irreal
disparate real,
boceto,
alto
cobalto,
nube rosa,
arboleda,
seda umbrosa,
jubilosa
seda? 
(…).

¿Y con Picasso? Cómo no, si era su amigo y su compañero de armas. Si los dos hicieron que el siglo XX fuera, como contraste de la violencia y la inmundicia, algo distinto, para hacerlo más bello. Con estos versos empieza su poema:

Málaga
     Azul, blanco y añil
     postal y marinero.

Más adelante define del pintor malagueño lo que ha de ser la gran revolución pictórica del siglo XX:

¿Quién sabrá de la suerte de la línea,
de la aventura del color?
               Una mañana,
vaciados los ojos de receta,
se arrojan a la mar: una paleta.
Y se descubre esa ventana
que se entreabre al mediodía
de otro nuevo planeta
desnudo y con rigor de geometría.

Y al final nos muestra la plenitud del artista en el momento en que  ocurre la tragedia española mientras se fragua la de Europa y el resto de mundo:

La guerra: la española.
     ¿Cuál será la arrancada
     del toro que le parten en la cruz una pica?
     Banderillas de fuego.
     Una ola, tras otra ola desollada.
                               Guernica.
                               Dolor al rojo vivo.  
...Y aquí el juego del arte comienza a ser un juego explosivo.

Leer a Alberti es un gozo. Hacerlo con A la pintura, algo sublime.

martes, 16 de abril de 2013

Quieren ahogar la revolución en Venezuela

Lo advertí ayer. Me referí a la siembra de la duda sobre los resultados de las elecciones del domingo con el fin de desestabilizar, una vez más, a la revolución bolivariana. Erré, sin embargo, en la prontitud con la que se han desatado los acontecimientos. La derecha venezolana está dispuesta a todo con tal de recuperar el poder de las fuerzas a las que representa. Se ha destapado una vez más. La moderación del mensaje que mantuvo Capriles durante las elecciones fue una perfecta mascarada. Su anuncio de no reconocer los resultados fue el punto de partida de una operación de mayor dimensión. El pronunciamiento de los voceros del imperio, no reconociendo a Maduro como vencedor de la contienda electoral, fue el otro aldabonazo. En medio, bocazas como el ministro de Asuntos Exteriores español, que se ha atrevido a dudar de lo ocurrido el pasado domingo. Y el momento ha llegado: van ya siete personas muertas y son decenas las heridas; son numerosos los lugares atacados por las hordas fascistas, que han asediado la cadena Telesur e incendiado sedes del partido socialista unificado, dispensarios sanitarios atendidos por personal de origen cubano o casas construidas dentro del programa de vivienda para la gente humilde. Maduro ha denunciado la preparación de un golpe militar. Uno más, después del ocurrido en 2002 y  felizmente detenido por el pueblo que salió a la calle para defender a su presidente y a su revolución. Mientras tanto los medios de comunicación del sistema siguen malinformando, manipulando, distorsionando. Para el imperio, para el capital, para los amos del mundo todo vale. Lo quieren todo. No importa cómo. Quieren acabar con otra revolución en marcha. Es la mismo de siempre. Lo que ocurra a partir de ahora, está por ver. De momento el pueblo venezolano está resistiendo. Tiene experiencia. Ojalá le sirva para derrotar, una vez más, al fascismo.        

lunes, 15 de abril de 2013

Sembrar una nueva duda en Venezuela

Nicolás Maduro ha ganado las elecciones presidenciales de Venezuela. Por un margen estrecho, sí, pero suficiente: alrededor de 235.000 votos más que los obtenidos por Henrique Capriles, lo que supone un 1,6% más. La diferencia se ha reducido en relación a octubre, cuando Chávez obtuvo 1,6 millones de votos más, que suponían algo más del 10%. Es -conviene recordarlo- la victoria número 17 del bolivarianismo. Está claro que ha sido fuerte la apuesta por parte de la derecha venezolana y el entramado socio-económico nacional e internacional que la sustenta. Los recursos con los que ha contado han sido numerosos y eficaces. Dinero, medios de comunicación y asesoramiento. Sobre esto último hay detalles que no deben menospreciarse. Ya en diciembre, con Chávez como contrincante, Capriles prometió respetar los logros sociales los últimos años. Con Maduro de rival, ha moderado  sus alusiones a la figura de Chávez, ha prometido mantener las misiones educativas y sanitarias, ha ofertado la nacionalidad venezolana a los cubanos y cubanas que trabajan en los programas de sanidad... No ha faltado el juego sucio, incluidos sabotajes eléctricos. Ahora, tras la salida a la luz de los resultados, la reacción de la derecha ha sido no reconocerlos. Los procesos electorales venezolanos han sido impecables desde que ha estado Chávez. Algo reconocido por las numerosas personas, representantes de partidos y agencias que han estado presentes como observadoras y que las han supervisado. Para la fundación de Jimmy Carter y el propio expresidente de EEUU son las más transparentes del continente. Pero no importa, ahora toca sembrar una nueva duda.     

domingo, 14 de abril de 2013

República

Hoy es 14 de abril. En el recuerdo está un día que dio paso a un periodo esperanzador, aunque de gran brevedad y cortado de raíz por la fuerza de las armas. Durante décadas, en dictadura o después de ella, ha habido una pasividad mayoritaria a la hora de reivindicar un modelo de jefatura de estado no basado en el privilegio. Una actitud que ha alimentado esa postura cómoda del "no soy monárquico, pero sí juancarlista". Sin embargo, corren malos tiempos para la monarquía. El mito del monarca demócrata, atrevido y hasta héroe se está desmoronando. Los últimos escándalos le están pasando factura. Propios (cacerías, mansiones, herencias...) y del entorno (de un yerno, de una hija...). El CIS ya no pregunta en sus encuestas por la institución. No lo hace desde octubre de 2011, cuando su valoración bajó del 5. Y peor todavía: suspende con claridad entre la gente joven, lo que le augura un futuro poco halagüeño. Público está sacando en estos días de wikileaks información bastante comprometedora acerca del papel jugado durante el tardofranquismo y la transición el que fue primero príncipe y luego acabó siendo rey. Fue una pieza primordial para el gobierno de EEUU en la estabilidad geoestratégica de la región. La prioridad no era la democracia, aunque ésta al final acabara siendo un subproducto. Ya hubo quienes plantearon con rigor esa relación (Garcés: Soberanos e intervenidos), pero las últimas revelaciones la confirman y amplían. Aún queda por esclarecer su papel el 23-F. Y saber más de lo que desde determinados ámbitos (Jesús Cacho: Asalto al poder; Patricia Sverlo: Un rey golpe a golpe...) se sacó a la luz sobre su fortuna, sus negocios, sus asesores (los Prado y Colón de Carvajal, De la Rosa, Conde...). Hoy, más que nunca, resulta coherente proclamar monarchia, delenda est. Mi deseo es que eso -como Tasio ha reflejado tan espléndidamente en su viñeta- llegue pronto.    

jueves, 11 de abril de 2013

El decreto andaluz sobre la función social de la vivienda

El gobierno andaluz, por iniciativa de Elena Cortés (IU), consejera de Fomento y Vivienda, ha aprobado un decreto directamente relacionado con el problema de la vivienda y los desahucios, resaltando como primordial la defensa de la función social de la vivienda. Por eso se dice que "La función social de la vivienda configura el contenido esencial del derecho mediante la posibilidad de imponer deberes positivos a su titular que aseguren su uso efectivo para fines residenciales, entendiendo que la fijación de dicho contenido esencial no puede hacerse desde la exclusiva consideración subjetiva del derecho o de los intereses individuales". 

El objetivo es que las numerosas viviendas que están desocupadas  pertenecientes a bancos, inmobiliarias y otras entidades financieras puedan ser objeto de alquiler social. Para ello se establecen tres tipos de medidas: el refuerzo de las ayudas al alquiler, sanciones para las entidades mantengan sus viviendas vacías, y la expropiación temporal de las viviendas que se encuentran en proceso de desahucio y afecten a personas en situación de emergencia. 

El nuevo decreto, que tiene el título Medidas para asegurar el cumplimiento de la Función Social de la Vivienda y va a ser tramitado como ley en el Parlamento de Andalucía. Mientras eso ocurre, ya ha entrado en vigor, lo que le da de entrada un un importante valor. Supone un paso importante en la defensa de la propiedad con fines sociales. La complejidad de la norma se enfrenta a la protección legal que acoraza a la propiedad en general y, sobre todo, la de las grandes corporaciones financieras. Las reacciones no se han dejado esperar, aunque en sentido contrario. Desde el sector inmobiliario y de la construcción se califica al decreto de confiscador. El PP habla de oportunismo y manipulación, y ya ha anunciado un recurso de inconstitucionalidad. La Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), por el contrario, ha valorado muy positivamente la medida e invita a imitarla. 

Por su parte IU ha hecho público un Argumentario, donde se explica sintéticamente el contenido del decreto. A modo de ejemplos, se dice que en Andalucía se han cuantificado las viviendas desocupadas en un número que oscila entre 350.000 y 500.000. También se dice que es una de las comunidades con mayor número de desahucios, que afectan diariamente a 45 familias, habiendo llegado a 86.000 en los últimos seis años.

En todo caso supone un reto que puede servir para medir la fortaleza del pacto de gobierno existente en Andalucía y el contenido que debe tener su programa. Y por ahora, una medida esperanzadora. 

miércoles, 10 de abril de 2013

El funeral de la dama

El cineasta británico Ken Loach ha reaccionado tras a muerte de Margaret Thatcher con una curiosa propuesta: "¿Cómo deberíamos honrarla? Privaticemos su funeral. Saquémoslo a concurso público y aceptemos la oferta más barata. Es lo que ella hubiera querido". Loach es una de las personas firmantes que se oponen a celebración de un funeral de estado. Su ironía tiene, desde luego, una lógica contundente. Sabe, como mucha gente en su país, lo que ha representado "la dama de hierro". Ha dirigido varias películas relacionadas con los estragos que hizo en el seno de la sociedad en general y de la clase obrera en particular (¿quién no recuerda Lloviendo piedras, con ese padre en paro haciendo lo posible para que su hija pudiera hacer la primera comunión?). Ahora ha vuelto a recordar aquellos años terribles y, por supuesto, lo mucho que queda de ellos en nuestros días. Mucha gente es consciente de ello. Y no lo ha olvidado.  

martes, 9 de abril de 2013

José Luis Sampedro: a la vejez, cordura

Tuvo una trayectoria atípica. Fue una persona culta. También, polifacética. Economista de formación y profesión, también se dedicó a la literatura, donde destacó como novelista en la vejez. Se educó en un entorno conservador, de padre médico militar. Al comenzar la guerra civil se sintió anarquista. Luego estuvo en el otro bando. Recuerdo una entrevista que le hicieron en televisión a principios de los 80 donde esquivó la pregunta sobre ese periodo de su vida. Con el tiempo se hizo un hueco en el mundo académico universitario, llegando a catedrático. Fue solidario con los Tierno Galván, Aranguren y García Calvo, por lo que acabó yéndose del país a finales de los 60 para dar clases al Reino Unido. De esos años data un libro suyo que luego leí en mi primera juventud: Las fuerzas económicas de nuestro tiempo. Un ensayo sobre los sistemas económicos del tiempo de la guerra fría y la perspectiva de los países del entonces llamado Tercer Mundo. Abogaba por el socialismo, aun democrático, frente al capitalismo, que consideraba injusto. Ya en España fue directivo del Banco Exterior de España y en 1977 pasó a ser uno de los senadores nombrados por Juan Carlos de Borbón. Luego vino su mayor dedicación a la literatura, con su Octubre, octubre, La sonrisa etrusca... En esta novela presenta a un abuelo y a su nieto desde cuyas vidas se marca el paso del tiempo. ¿Acaso una idealización de su propia vida traspuesta a otro país? Quizás.

Políticamente pertenece a esa rara clase de personas que se radicalizan con el tiempo, sobre todo durante la vejez. Ha imprimido a su vida una gran dosis de cordura, lo que no es poco para los tiempos que corren. En los últimos años no ha parado de lanzar duros ataques contra el capitalismo, del que ha augurado que está en las últimas. En su breve obra El mercado y la globalización, dedicada al gran público, es taxativo en la valoración de ese sistema económico y, más concretamente, de su fase actual neoliberal y globalizadora: tiene un carácter antidemocrático. Y lo es, dice, porque deja en manos de la iniciativa privada la toma de decisiones económicas, lo que resulta contradictorio con que la sociedad pueda elegir a sus representantes. Una idea que no ha parado de repetir en sus otras obras, entrevistas o artículos. Ello le llevó a invitar a la gente a no quedarse quieta, a salir a la calle, a rebelarse. Fue impulsor intelectual del movimiento 15-M y prologó la edición española de Indignaos, de Stéphane Hessel. Hasta el último momento ha estado lanzando su voz contra la injusticia. Y por un mundo posible, sin exclusiones. 

lunes, 8 de abril de 2013

La dama que derrotó a la clase obrera

La llamaron la "Dama de Hierro", por aquello de la contundencia con la que gobernó. No hay duda, ella fue la cabeza visible de una forma de hacer política basada en la mano dura y un discurso vigoroso. Pero, ante todo, fue la cabeza de un programa político de nuevo cuño por esos años, que acabó resultando decisivo para lo que le siguió. Ganó sus primeras elecciones en 1979 al frente del Partido Conservador, precediendo en algo más de un año a Ronald Reagan, el otro líder de la contrarrevolución conservadora. Líderes, ex aequo, del inicio de la llamada gran divergencia. Fue la pionera en la aplicación sistemática de medidas neoliberales, tales como la privatización de empresas públicas, la bajada de impuestos a las rentas altas, el recorte de derechos sociales, el acoso a la acción sindical... Fue, por ello, la artífice de la derrota de los sindicatos, minando su base social mediante la represión, el cierre de fábricas y minas, y mucha demagogia. Ésta, por supuesto, con la ayuda de los medios de comunicación, que participaron con un gran entusiasmo en la estrategia de recuperación de la hegemonía ideológica conservadora. 

Thatcher aprovechó, además, la popularidad que le aportó un acontecimiento inesperado -¿o provocado?-, cual fue la Guerra de las Malvinas. Desatada tras el ataque a ese archipiélago por parte de los dictadores militares argentinos, hizo resucitar en el Reino Unido un nacionalismo neoimperialista exacerbado. Fue también la principal aliada de EEUU en la reactivación de la guerra fría y con ello en su política hacia Latinoamérica, donde mantuvo excelentes relaciones con sus dictadores, en especial con Augusto Pinochet.    

La década de los ochenta fueron años de una fuerte conflictividad social en el Reino Unido, consecuencia de la durísima ofensiva lanzada por el gobierno. Hubo una resistencia tenaz, que poco a poco fue cediendo ante una maquinaria poderosa. Fue el momento en que se hablaba de la sociedad de los tres tercios: el de los sectores sociales acomodados, el de los intermedios y el formado por los grupos subalternos, precarizados o en paro. 

Hay una película, hecha algunos después, que refleja maravillosamente esos años tristes años: Full Monty, de Peter Cattaneo. La lucha por la supervivencia de una clase -la obrera-, de lo que iba quedando de ella, en regresión y que acabó siendo derrotada. La historia del tercio de abajo, de las familias obreras que iban sufriendo cómo el padre o el hermano mayor perdían sus trabajos, que veían reducidas las ayudas sociales, que sentían el estigma de la marginación... Y fue la Thatcher con su gobierno quien dejó a esa gente con el culo al aire.

Después de once años al frente del gobierno, la Tahtcher acabó siendo desplazada en 1990 por su propio partido. Había ido demasiado lejos -en ese momento- cuando intentó imponer la poll tax. Pero no por el contenido en sí de la medida, de clara naturaleza neoliberal y basada en un impuesto municipal común independientemente de la renta. Lo fue, porque se disparó su impopularidad y con ésta la de su partido. Le sustituyó John Major, de imagen más moderada, que abrió el camino años después al laborista Tony Blair. La sociedad, una limpiada por abajo, estaba ya lista para que los escalones intermedios y superiores legitimasen el nuevo estado de cosas. Ya no se necesitaba a una "Dama de Hierro" que metiera en vereda a los sindicatos o a los argentinos. El modelo neoliberal se fue perfeccionando en ese país con los Major, Blair, Brown o Cameron, que siguieron la senda marcada por la Thatcher. Algo parecido a lo que ocurrió en los otros países del entorno. Una historia que ya nos sabemos. ¿O no?

viernes, 5 de abril de 2013

La hija, el padre y Roca

Anteayer el juez José Castro hizo público el auto judicial por el que se imputa a la infanta Cristina de Borbón y Grecia dentro del caso Nóos. De inmediato se manifestó desde la Casa Real que no hacía declaraciones sobre el tema. Al poco el príncipe Felipe dijo en un acto público que confiaba en los jueces. El fiscal anticorrupción de Palma de Mallorca, por su parte, hizo pública la disconformidad con la medida adoptada por el juez. Por la tarde se dijo desde la Casa Real que la imputación había sido una sorpresa. Al día siguiente, ayer, el ministro de Asuntos Exteriores declaró que la imputación de la Infanta perjudica a la marca España. Desde altas esferas del PP y el PSOE se manifestó una gran preocupación por lo que estaba ocurriendo en el entorno de la institución  monárquica. En la prensa apareció la noticia de que el rey, Juan Carlos de Borbón, habría pedido a Miquel Roca y Junyent, otrora dirigente de CiU y "padre de la Constitución", que se ocupara de la defensa de su hija, la infanta Cristina. El presidente del gobierno, Mariano Rajoy, dijo que la Casa real no entraba en la futura ley de Transparencia. Hoy por la mañana el juez ha dictado una providencia por la que suspende la declaración de la infanta, prevista para el día 27 de abril, hasta que la audiencia de Palma no decida sobre las discrepancias existentes entre su decisión y el recurso del fiscal. A su vez, el propio Miquel Roca asumió públicamente la defensa de la infanta Cristina. Desde fuentes del gobierno se ha anunciado que la Casa Real si va a entrar en la ley de Transparencia. Hay presentes ingredientes de primer orden: monarquía, justicia, leyes, Cataluña, España... Me pregunto qué pinta Roca en todo esto. ¿Qué acabará ocurriendo?

En Alemania también hay clases sociales

Leí el otro día el articulo de Oscar Lafontaine titulado "¿Es esto, todavía, democracia? El Partido de La izquierda, frente al sistema alemán de partido único", publicado en la revista sinpermiso.info. En el se hace un interesante análisis sobre el panorama político alemán de cara a las próximas elecciones generales y las perspectivas del partido del que es dirigente: La Izquierda (Die Linke). Se destaca la americanización de la representación política en ese país, que ha convertido a los partidos CDU-CSU, SPD, FPD y Los Verdes en las cuatro alas de un partido único. También se hace referencia a la demagogia electoral, donde no faltan pugnas irrelevantes y vacías de contenido, y hasta  el plagio de ideas y propuestas lanzadas desde hace años por La Izquierda sobre el salario mínimo, las pensiones, la sanidad, la evasión fiscal, etc. Y todo eso para que después se acabe volviendo a la defensa de los intereses de los bancos y las grandes empresas. No se olvida Lafontaine de las consecuencias de esto último, como lo que ocurre en la realidad de cada día, donde existen importantes diferencias sociales para quienes sufren el trabajo temporal, los contratos de obra, los sueldos bajos y esa modalidad de contratación laboral alemana sui generis conocida como minijobs. Ni tampoco se olvida de Europa y con ello del pacto fiscal regresivo, de las reformas constitucionales sobre el tope de deuda, de los rescates, de las desregulaciones financieras...  Un modelo de Europa que se sigue construyendo al margen de buena parte de la sociedad y, ante todo, de la gente joven. 

Vicenç Navarro, por su parte, nos ofreció ayer otro artículo, titulado "La relación imperial del establishment alemán", en el que destaca la centralidad que tiene el sistema alemán en la configuración de Europa. Formado por corporaciones financieras y grandes empresas muy vinculadas a la exportación y representado políticamente por su gobierno -ahora, presidido por Angela Merkel-, el sistema alemán es el elemento dominante de las instituciones europeas. Una centralidad que le permite jugar un papel importante en las decisiones económicas que se están tomando en Europa y que están generando repercusiones de gran trascendencia sobre la mayor parte de la población europea, afectando al desmantelamiento del estado de bienestar. Repercusiones de las que, por supuesto, Alemania tampoco queda exenta. Porque, como nos recuerda Navarro, en ese país también hay clases sociales. 

En Alemania también existen víctimas, que se encuentran en la clase trabajadora. Esas personas que sufren la precarización laboral. Que sufren las  reformas laborales que han ido introduciendo los distintos gobiernos de Schröder y Merkel con participación, según el momento, de socialdemócratas, verdes, democristianos y verdes. Las cuatro alas del partido único alemán.

jueves, 4 de abril de 2013

El cortijo de los Aznar y compañía

Leí el otro día una noticia relacionada con José Mª Aznar en la que se decía que le gusta pasear con sus perros por una de las playas de Marbella sin que haya sido multado por ello. Y claro, la gente del lugar se ha quejado por trato discriminatorio. Hace un par de días ha salido la noticia de que la familia Aznar recibió hace unos años en el Club de Campo de Madrid -con una participación del ayuntamiento de un 51%unas clases de golf por las no pagó nada. Su coste era alto, aunque con variaciones según las fuentes: 9.000, 12.000 euros... Ahora que se ha destapado el escándalo, han surgido situaciones rocambolescas. Pero no sólo. Resulta que José Álvarez del Manzano, que por entonces era el alcalde de Madrid, le soltó ayer a Ana Botella un "tú di que eso es falso, pero échame a mí la culpa". Los micrófonos, una vez más, les jugaron una mala pasada. También ayer desde el Club de Campo de Madrid se dijo que la propia familia Aznar iba a hacerse cargo del pago. Hoy se ha vuelto a anunciar lo mismo desde fuentes de la propia familia. 

Son claras muestras de los niveles de moralidad en que se mueve ese tipo de gente. Esa moralidad que hace que existan centenares de cargos públicos, militantes y gente allegada al PP con graves imputaciones de corrupción y delitos diversos. Que estén jugando con la legalidad haciendo uso de una potente maquinaria jurídica, económica y mediática con la que burlan la justicia y manipulan la información. Esa moralidad que nos recuerda a ese caciquismo tan arraigado en nuestro país desde el siglo XIX. El de los señoritos dueños de los cortijos que campaban por sus respetos y hacían y deshacían a su antojo sobre las gentes a las que tenían sometidas. 

miércoles, 3 de abril de 2013

Lamela, denuncias falsas y privatización de la sanidad

El que fuera consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid entre 2003 y 2007, Manuel Lamela, ha pasado a formar parte del consejo de administración de la empresa Assignia Infraestructuras, la empresa concesionaria del hospital del Tajo de Aranjuez. Se trata del hospital pionero en el modelo sanitario de privatización en la gestión de servicios que se está implantando en esa comunidad. 

Fue durante su mandato cuando tuvo lugar un episodio de gran repercusión mediática y en la opinión pública, cuando se acusó al doctor Luis Montes, responsable de los servicios de urgencia del hospital Severo Ochoa de Leganés, de la muerte de numerosos pacientes -hasta 400- como consecuencia del uso de sedaciones ilegales. El caso quedó sobreseído en diversas instancias judiciales entre 2007 y 2008. Esto llevó a que el propio Montes presentara en 2009 una querella por denuncia falsa y falsedad contra Lamela, si bien en 2011 un juzgado la acabó sobreyendo. 

La presión que se creó durante esos años desde los medios conservadores fue terrible, identificando al doctor Montes con prácticas nazis. El que fuera portavoz durante el gobierno de José Mª Aznar, Miguel Ángel Rodríguez, llegó a ser condenado en 2011 por delito continuado de injurias, precisamente por el empleo de la palabra nazi contra Montes.

Después de ayer saltara la noticia del fichaje de Lamela por la misma empresa a la que concedió la explotación privada del hospital de Aranjuez, Montes ha declarado a elplural.com lo siguiente: "siempre dijimos desde el hospital [Severo Ochoa de Leganés] que era una cortina para dar entrada a la privatización, la construcción de nuevos hospitales, la entrada de empresas con ánimo de lucro y, de alguna manera, el reparto de beneficios". En ese mismo diario digital se recuerda y facilita el enlace de una entrevista de 2009 en nuevatribuna.es donde Montes llamaba la atención sobre ese hecho, resaltando que la persecución que estaba sufriendo "tenía un origen económico, político e ideológico". Resultaba fácil que un asunto tan sensible pudiese ser utilizado para manipular a determinados sectores de la población.

Montes fue exculpado, pero no salió indemne. El precio que ha tenido que pagar ha sido muy elevado. Y lo que es peor, el motivo principal por lo que fue acusado, sigue presente y está en crecimiento: la implantación de un modelo sanitario favorable a los intereses privados de grandes empresas y perjudicial para la salud de la sociedad.