martes, 22 de septiembre de 2020

Díaz Ayuso o el colmo de la incompetencia

Isabel Díaz Ayuso se entrevistó ayer con Pedro Sánchez. El motivo, pactar un conjunto de actuaciones de cara a combatir la pandemia del covid-19. No lo olvidemos: la Comunidad de Madrid es el principal foco de contagios y, lo que es peor, se encuentra dentro de unos parámetros tan peligrosos, que está al borde de un confinamiento general. 

Fue un evento que tuvo dos partes: de un lado, la reunión propiamente dicha entre la presidenta de esa comunidad autónoma y el jefe del gobierno central; y de otro, la comparecencia que le siguió ante los medios de comunicación, con puesta en escena incluida.

Pero lo que más ha trascendido ha sido lo segundo. Al atracón de banderas como fondo del escenario que nos ofreció la gente de Ayuso, se le unió la retahíla de reproches que lanzó a Sánchez y su gobierno. A su decir, la peligrosa situación sanitaria en que se encuentra su comunidad tiene como responsable al gobierno central, a lo que sólo le faltó añadir, en ese momento, que de socialistas, comunistas, separatistas y terroristas. 

Ayuso se olvidó de la falta de un plan serio y efectivo por parte de su gobierno de cara a afrontar la pandemia o de la descoordinación existente en su seno.  También, claro, de la desatención existente en los centros de salud por falta de personal sanitario, de la casi ausencia de personas dedicadas a rastrear los contagios, de la desatención en las residencias de mayores... Eso sin contar el clasismo del que están haciendo gala, como ocurre con el confinamiento de determinadas zonas de la capital y municipios, o con la culpabilización de las personas inmigrantes.

Para Ayuso sólo existe eso de que Madrid es el motor de la economía española y es la comunidad donde menos impuestos se paga. E incluso, como dijo en esa frase por la que va a pasar a la posteridad, que "Madrid es España dentro de España. ¿Qué es Madrid si no es España?". 

Y para rematarlo, no le faltó pedir más dinero y hasta más competencias. Sí, lo dijo una incompetente.         

lunes, 14 de septiembre de 2020

Mario Benedetti, en el centenario de su nacimiento

Un siglo ha pasado desde que naciera Mario Benedetti (1920-2009). Escritor prolífico y polifacético, tocó prácticamente todos los palos de la literatura (cuentos, novela, teatro...), a lo que añadió una fecunda labor periodística y varios libros de ensayo. 

Amante de la música, muchos de sus poemas tuvieron ese destino, como también se tomaron poemas suyos para ser musicalizados. Y no le faltó tampoco participar en persona en recitales, en los que se aunaban la música y su poesía. A mediados de los ochenta tuve la suerte de asistir en Salamanca a uno de ellos, "Un cantante y un poeta", a dúo con el también uruguayo Daniel Viglietti.  

Empecé a conocer la poesía de Benedetti a finales de los años setenta, a través del disco Nacha canta a Benedetti, en el que la cantante argentina Nacha Guevara puso su voz a los poemas musicados por Alberto Favero. Tiempo después me hice con uno de los libros que tengo más manoseados: Inventario. Poesía completa (1950-1980) (Madrid, Visor, 1981). La recopilación de toda su obra poética hasta ese momento, que está presentada, curiosamente, por un orden que empieza por los libros más recientes para concluir con los más antiguos. Años más tarde publicó Inventario Dos. Poesía 1986-1991 (Madrid, Visor, 2004) e Inventario tres. Poesía 1995-2002 (Madrid, Visor, 2004).  

Entre 1982 y 1984 colaboró con el diario El País, que fue publicando semanalmente sus columnas de opinión, una selección de las cuales acabó siendo editada en el libro El desexilio y otras conjeturas (Madrid, PRISA, 1984). Una palabra, desexilio, que inventó para definir el acto voluntario de regresar al país de origen, antítesis de exilio, que es lo que sufrió cuando se vio obligado a salir de Uruguay en 1973 so pena de ser detenido y quièn sabe qué más cosas. Y una prosa en la que se mezcla lo delicioso de su estilo con lo pasional de su contenido.  

A lo largo de los años he ido leyendo sus cuentos y novelas, que han sumado hasta ahora un total de nueve libros. Helos: Cuentos (Madrid, Alianza, 1983), Primavera con una esquina rota (Barcelona, Edhasa, 1983), La tregua (Madrid, Alianza, 1985), La sirena viuda (Madrid, Santillana, 2000), La borra del café (Madrid, Santillana, 2000), El cumpleaños de Juan Ángel (Madrid, Santillana, 2002),  Quién de nosotros (Madrid, Santillana, 2007), Andamios (Madrid, Santillana, 2008) y Vivir adrede (Madrid, Santillana, 2009).

En los últimos años de su vida Benedetti escribió Memoria y esperanza. Un mensaje a los jóvenes (Barcelona, Destino, 2004), una especie de libro-testamento con vocación de futuro. Un libro en el que buscaba hacer posible, a través de los "lazos en el tiempo", una continuidad de la tradición liberadora, de la que fue partícipe a lo largo de su dilatada vida, en las nuevas generaciones. Y pese a preguntarse "¿Qué puede hacer un poeta de más de ochenta años a la gente joven, que no lo haya dicho ya?. Poco. Sólo contarles qué satisfecho y bien me siento". 

Benedetti también fue amante del fútbol, confesándose incluso seguidor del Nacional de Montevideo, club rival del Peñarol en la capital uruguaya. Y como tema también lo incluyó en algunos de sus escritos, al igual que hicieron otros escritores, como Alberti, Hernández, Nabokov, Passolini, Galeano etc. Medio de pasada lo hizo, por ejemplo, en la novela Andamios, pero sin ningún tipo de tapujo se convirtió en el tema central en uno de sus relatos, "El césped", donde recrea el espacio en el que tiene lugar el pulso entre los dos equipos contendientes.

Y ya para acabar, considerándose él ante todo como poeta, creo que nada mejor que hacerlo con algunos de sus poemas. He seleccionado diez de su libro Inventario. Poesía completa (1950-1980), aunque en realidad son nueve, ya que el titulado "Intimidad" se trata de dos versiones del mismo poema, escritas en dos momentos diferentes. El criterio para su elección pertenece a esos momentos en que, allá a principios de los años ochenta, a sus versos fui adosando unas notas musicales para hacer que resonaran en lo posible. Bastantes años después, allá por 2009, algunas de las canciones las interpreté con Montse, Felisa y Juanjo en una cafetería de Vejer de la Frontera. Fue nuestro homenaje al escritor, que acababa de fallecer.     



Intimidad

Soñamos juntos
juntos despertamos

el tiempo
mientras tanto
hace o deshace

no le importan
tu sueño
ni mi sueño

somos dóciles
torpes
destructibles

pensamos que no cae
esa gaviota

que más allá del fin
hay otra orilla
que la batalla es nuestra
o de ninguno

vivimos juntos
juntos
nos destruimos

pero la destrucción es una broma
un detalle
una ráfaga
un instante
un abrir y cerrarse
de ojos ciegos

ah nuestra intimidad
es tan inmensa
que la muerte la esconde
en su vacío.

(En Contra los puentes levadizos, 1966).


Los héroes

Resido en una región donde los héroes
suelen morir de lumbre y osadía
pero de todos modos esplenden fulgen
siguen reverberando
existen en los ojos de los niños
y desde las grandes vallas comparecen
transforman
aprueban
acompañan

en mi lejano país en cambio
los héroes
que también los hay
no pueden ser nombrados en voz alta
ni abrazados por una bandera
ni siquiera aludidos por el llanto
sencillamente no han sido autorizados
a existir como cadáveres
y menos aún
como cadáveres reverberantes

ah pero ¿quién podrá evitar
que desde su inexpugnable clandestinidad
esos muertos ilegales
conspiren?

(De “Soy un caso perdido”, en Cotidianas, 1979).


Distancia

Pensar que en un antes neblinoso y remoto
tu adolescencia era cotidiana
y notabas en las yemas de los dedos
las variables superficies de vida
que ahora sentís a veces en las uñas

en aquel breve prólogo del duelo
te recordás empero como un náufrago
que jamás había estado en un navío
o asimismo como un reloj de arena
al que nadie se ocupó de subvertir

pero también te evocás como un presagio
con el que hoy tenés hondas diferencias.

(De “Botella de mar”, en Cotidianas, 1979).


José Martí pregonero

Tu nombre es como el crisol
donde se funde la hazaña
tu nombre es como la caña
que endulza con lluvia y sol

de su destino naciente
sólo tu pueblo es el dueño
cual figuraban en tus sueño
por fin es libre tu gente

josé marti pregonero
no moriste en tu pregón
tus versos viven y son
pregones de un pueblo entero

tu isla exporta el verano
y hay flambollán y justicia
la buena tierra nutricia
da frutos para el cubano

tu nombre es como el crisol
donde se funde la hazaña
tu nombre es como la caña
que endulza con lluvia y sol

tan sobrio y tan desbordante
tan bueno y tan orgulloso
tan firme y tan generoso
tan pequeño y tan gigante

tan profundamente isleño
tan claramente cubano
tan latinoamericano
en tu suelo y en tu sueño

siempre nos tienes despierto
con tu constante mirada
con tu suerte despejada
y con tu fe de ojos abiertos

tu nombre es como el crisol
donde se funde la hazaña
tu nombre es como la caña
que endulza con lluvia y sol.

(De “Retratos y canciones”, en Cotidianas, 1979).


Por qué cantamos

Si cada hora viene con su muerte
si el tiempo es una cueva de ladrones
los aires ya no son los buenos aires
la vida es nada más que un blanco móvil

usted preguntará por qué cantamos

si nuestros bravos quedan sin abrazo
la patria se nos muere de tristeza
y el corazón del hombre se hace añicos
antes aún que explote la vergüenza

usted preguntará por qué cantamos

si estamos lejos como un horizonte
si allá quedaron árboles y cielo
si cada noche es siempre alguna ausencia
y cada despertar un desencuentro

usted preguntará por que cantamos

cantamos por qué el río está sonando
y cuando suena el río / suena el río
cantamos porque el cruel no tiene nombre
y en cambio tiene nombre su destino

cantamos por el niño y porque todo
y porque algún futuro y porque el pueblo
cantamos porque los sobrevivientes
y nuestros muertos quieren que cantemos

cantamos porque el grito no es bastante
y no es bastante el llanto ni la bronca
cantamos porque creemos en la gente
y porque venceremos la derrota

cantamos porque el sol nos reconoce
y porque el campo huele a primavera
y porque en este tallo en aquel fruto
cada pregunta tiene su respuesta

cantamos porque llueve sobre el surco
y somos militantes de la vida
y porque no podemos ni queremos
dejar que la canción se haga ceniza.

(De “Retratos y canciones”, en Cotidianas, 1979).


Estados de ánimo

Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas

unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano

q veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas

pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones

una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces

sereno en mi confianza
confiado en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.

(“Canciones de amor y desamor”, en Poemas de otros, 1974).


Intimidad

Soñamos juntos
juntos despertamos
el tiempo hace o deshace
mientras tanto

no le importan tu sueño
ni mi sueño
somos torpes
o demasiado cautos

pensamos que no cae
esa gaviota
creemos que es eterno
este conjuro
que la batalla es nuestra
o de ninguno

juntos vivimos
sucumbimos juntos

pero esa destrucción
es una broma
un detalle una ráfaga
un vestigio
un abrirse y cerrarse
el paraíso

ya nuestra intimidad
es tan inmensa
que la muerte la esconde
en su vacío

quiero que me relates
el duelo que te callas

por mi parte te ofrezco
mi última confianza

estás sola
estoy solo
pero a veces
puede la soledad
ser
     una llama.

(“Canciones de amor y desamor”, en Poemas de otros, 1974).


No te salves

No te quedes inmóvil          
al borde del camino           
no congeles el júbilo          
no quieras con desgana              
no te salves ahora             
ni nunca           
             no te salves
no te llenes de calma         
no reserves del mundo               
sólo un rincón tranquilo              
no dejes caer los párpados         
pesados como juicios         
no te quedes sin labios       
no te duermas sin sueño             
no te pienses sin sangre             
no te juzgues sin tiempo             

pero si             
          pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo            
y quieres con desgana        
y te salvas ahora               
y te llenas de calma           
y reservas del mundo         
sólo un rincón tranquilo              
y dejas caer los párpados           
pesados como juicios         
y te secas sin labios           
y te duermes sin sueño              
y te piensas sin sangre               
y te juzgas sin tiempo        
y te quedas inmóvil            
al borde del camino           
y te salvas        
                entonces
no te quedes conmigo.

(“Canciones de amor y desamor”, en Poemas de otros, 1974).


Te quiero

Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro

tu boca que es tuya y mía
tu boca no se equivoca
te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

y por tu rostro sincero
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo
porque sos pueblo te quiero

y porque amor no es aureola
ni cándida moraleja
y porque somos pareja
que sabe que no está sola

te quiero en mi paraíso
es decir que en mi país
la gente viva feliz
aunque no tenga permiso

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.

(“Canciones de amor y desamor”, en Poemas de otros,1974).


Todavía

No lo creo todavía
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría

palpo gusto escucho y veo
tu rostro tu paso largo
tus manos y sin embargo
todavía no lo creo

tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto

nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa

sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía

pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro

y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido

y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más
                     todavía.

(“Canciones de amor y desamor”, en Poemas de otros, 1974).


(Imagen: retrato de Mario Benedetti hecho por Justo Barboza y publicado en 1982 en El País).

domingo, 13 de septiembre de 2020

PP, SD (y 6)

Tres patas para un banco

He querido dejar para el final de esta serie una columna antológica de Ignacio Escolar que publicó hace tres días en eldiario.es, del que es también su director: "La cloaca policial no fue la única herramienta que el PP usó para callar a Bárcenas"

Lo he calificado de antológico en un doble sentido: primero, por su calidad; y  también, porque los 16 puntos en que ha ordenado su contenido suponen una antología de la situaciones que han ido sucediéndose en torno a las peripecias habidas en relación a la investigación de la financiación del PP.  

Pero el artículo apunta a un tercer componente de todo lo que está sucediendo. Y que para mi serie de entradas sobre el tema supone un colofón: la trama urdida por el PP con el ministerio del Interior tiene como tercera pata al poder judicial. 

Se completa, así, el triángulo partido, ejecutivo y justicia. Las tres patas para un banco. 

La tercera pata: los rincones oscuros de la justicia

Que la administración de justicia española es conservadora, no es decir nada nuevo. Me remito para ello a una entrada que dediqué el pasado mes de enero a una entrevista hecha al jurista  Joaquín Urías. En las alturas de la jerarquía judicial y en el propio seno del Consejo General del Poder Judicial las cosas se ponen muy difíciles cuando se tratan asuntos controvertidos, como ocurre con el que nos ocupa.

Pero vayamos al artículo de Escolar, en el que desmenuza con maestría la secuencia de los hechos acaecidos desde 2013, cuando estalló el caso Bárcenas: 

a) el espionaje a Bárcenas tenía dos objetivos: encontrar información perjudicial para que el PP pudiese usarla en una negociación; y encontrar en su domicilio el disco duro donde guardaba las pruebas más comprometedoras para el PP; 

b) los dos objetivos se consiguieron: información sobre parte del patrimonio oculto de Bárcenas, posiblemente escondido "en las Antillas Neerlandesas y en Cracovia"; y el robo por el chófer/espía del disco duro, que desde entonces está desaparecido y, por supuesto, no se ha entregado al juzgado; 

c) desde entonces Bárcenas está callado, con la amenaza de que su mujer pueda ir a la cárcel; eso explicaría que en 2016 cambiara de abogado y retirara la acusación contra el PP por la destrucción de los discos duros que tenía en la sede;

d) el PP también ha cumplido su parte: aunque en 2018 la sentencia de la Gürtel en la Audiencia Nacional supuso una condena de 33 años de prisión al tesorero y de 15 a su mujer, ésta nunca ha entrado en prisión; en la vistilla que tenía que decidir sobre ese último asunto, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) retiró al juez José Ricardo de Prada, que había sido uno de los redactores de la sentencia.

Un epílogo

A la espera de la decisión del Tribunal Supremo sobre la sentencia de la Gürtel, nos encontramos con una situación preocupante: el PP tiene bloqueada la renovación del CGPJ. En este órgano, así como en el Tribunal Supremo, se sigue manteniendo al frente como presidente desde 2013 Carlos Lesmes. Un juez conservador, claro está, vinculado a la aznarista FAES y calificado por algún medio como "de obediencia divina"

Sobre la mesa se encuentra el nombramiento de tres nuevos miembros del alto tribunal. Y entre las personas que ha propuesto el PP están Concepción Espejel, amiga declarada de María Dolores de Cospedal, y Ángel Hurtado, que votó en contra de la sentencia sobre la Gürtel y apoyó después por ello que la mujer de Bárcenas siguiera en libertad condicional.

Y fin de esta serie.

sábado, 12 de septiembre de 2020

PP, SD (5)

Los balones fuera del actual presidente del PP...

Hace unos días, cuando empezó a hacerse público el contenido del informe de la Fiscalía Anticorrupción, Pablo Casado reaccionó de esta manera: "Yo era diputado por Ávila". De esa manera pretendía dos cosas: evadir su responsabilidad personal en el caso y dejar caer que ése era otro PP... Y hasta quizás buscaba otras dos cosas, como cuando dijo eso de los "garbanzos negros" o se refirió a que "los otros también lo hacen". 

En lo personal, algo le correspondió, pues no era un humilde militante y diputado más. Forjado en las Nuevas Generaciones, presidió nada menos que la organización madrileña entre 2005 y 2013, en pleno apogeo del mandato de Esperanza Aguirre. Diputado en el Congreso desde 2011, en 2013 se vinculó al entonces secretario de organización del PP, Carlos Floriano, y en 2015, en la plenitud de escándalos de su partido (Gürtel, Bárcenas, Púnica, Lezo, Rato...), asumió la vicesecretaría de comunicación. Un cometido, este último, que no es precisamente el de limpiar al partido, sino lavar su cara y, de paso, ensuciársela a los demás.    

Pero, claro, dejar de lado que ahora es el presidente del partido resulta más grave. Porque el partido es el mismo y desde su cargo debe asumir la responsabilidad que la corresponde. Si, como se está viendo, en su partido se ha delinquido desde la cúpula hacia abajo y desde abajo hacia la cúpula, y no de una forma aislada ni puntual, es que algo está fallando. Por decirlo a la baja.   

... y los del anterior

Echar balones fuera también lo está haciendo Mariano Rajoy, que salió ayer con otra de sus frases gloriosas: "Yo no soy ya un personaje público, ya no". Vaya, que de lo hecho, como si nada. Cuando salió a la luz la trama Gürtel, allá por 2009, ya nos salió a la palestra, rodeado de toda la plana mayor de su partido, lanzando una dura diatriba contra su acusador judicial, el entonces juez Baltasar Garzón: "Esto no es una trama del PP, es una trama contra el PP".  

Sin embargo, los hechos, investigaciones y sentencias judiciales incluidas, no le han dado la razón. Y en medio, más de sus frases gloriosas. Como esa de "Luis, sé fuerte, hacemos lo que podemos", en el mensaje que envió a Bárcenas en 2013. O esa otra de "No conozco absolutamente nada de eso por lo que usted se interesa", hecha durante su comparecencia en 2017 como testigo en el caso Gürtel. 

Desalojado de la jefatura del gobierno en 2018 mediante una moción de censura y retirado de inmediato de la vida política, para dedicarse a su jugoso despacho como registrador de la propiedad, el hombre, amante de la marcha, quiere hacernos ver que con él ya no va la cosa.   

viernes, 11 de septiembre de 2020

PP, SD (4)

Un matrimonio de bien...

María Dolores de Cospedal e Ignacio López del Hierro son matrimonio desde 2009. Por entonces ella ya había accedido a la secretaría general del PP, echando, así, una mano a Mariano Rajoy. Éste acababa de ser derrotado por segunda vez en las elecciones generales y estaba viendo cómo el aznarismo no cesaba en su intento de apartarlo al frente del PP. López del Hierro, por su parte, tenía a sus espaldas una larga trayectoria. Siendo todavía veinteañero, fue doblemente gobernador civil en los tiempos de UCD y tras el fracaso y desaparición de su partido, se pasó al mundo de la empresa privada, donde se labró un próspero futuro, hasta el punto de haber sido calificado como lobista.  

La ascensión política de Cospedal fue fulgurante, pues en 2011 accedió a la presidencia de Castilla-La Mancha, mientras mantenía el segundo puesto en su partido, que, además, en noviembre del mismo consiguió la mayoría absoluta en las elecciones generales. Un partido que se convirtió de hecho en amo y señor de la mayor parte de los ámbitos políticos, y que le valió para hacer y deshacer a su antojo en cuanto a modificaciones legislativas y en cuanto a otras cosas. 

Y, claro, entre las últimas estuvo el afán por cortar la vía de agua que supuso el caso Bárcenas. Y ello Cospedal jugó un papel crucial como una responsable más en la utilización del aparato del estado para beneficio de su partido. Papel crucial, hasta el punto que la Fiscalía Anticorrupción ha pedido su imputación. Y un papel también cómico, si no vergonzoso, con el asunto de los martillazos a los discos duros o eso de la "indemnización en diferido, efectivamente, en forma de simulación".

.. y en apuros

¿Y qué pìnta aquí su marido, del que también se ha solicitado su imputación? En el informe de la Fiscalía Anticorrupción se le menciona como el intermediario de la reunión entre José Manuel Villarejo y el policía Andrés Gómez Gordo, "el "policía de la Cospe", dedicado desde 2011 a dar protección a Cospedal desde que accedió a la presidencia castellano-manchega y entre 2016 y 2018, cuando fue ministra de Defensa. Una reunión importante, en la que se decidió que el chófer de la familia Bárcenas se convirtiera en el topo de la trama.     

Así, en un principio, podría considerarse que estaríamos ante un favor de esposo a esposa. Pero es que López del Hierro, el lobista, está involucrado en los papeles de Bárcenas, pues su nombre aparece como uno de los donantes de sumas importantes de dinero al PP. 

Hoy Público ha dedicado un extenso artículo sobre el caso. Y entre la información aparece esta conversación entre dos de los protagonistas y la mención que hacen al matrimonio que nos ocupa:

Enrique García Castaño: Si saco el pendrive de Bárcenas, ¿qué pasa?
Francisco Martínez: ¿¿Nos matarán a todos??
E.G.C.: A casi todos. López del Hierro se cabreó hoy porque siguen sin dar la cara conmigo. Como no espabile el PP, le van a dar la del pulpo, aunque me dice un amigo de Susana que primero se matarán entre ellos.
F.M.: Sí, eso es muy probable... Bueno ¿y cómo tienes el distrito? ¿Todo en orden? ¿Criminalidad bajo mínimos? Imagino que nadie te ha llamado para nada... Me suena esa situación...
E.G.C.: Me encontré con la Cospey [sic] y su marido, me dijeron que el tema se tenía que haber arreglado ya, que hablaría conmigo. Según el ses [sic], ya dio orden que me cambiaran y de forma clandestina volviera a montar el tema catalán. No sé si fiarme.

F.M.: Yo ya no me fio. De "naiden" [sic].

jueves, 10 de septiembre de 2020

PP, SD (3)

Cuando el diablo está por medio

Sabido es que Jorge Fernández Díaz es una persona al que le gusta hacer gala de su fe católica. Entre sus devociones, prácticas y vínculos se encuentra su pertenencia al Opus Dei. Poco hay que descubrir del papel que ha jugado desde su nacimiento  dicho instituto religioso a lo largo y ancho del mundo. Ha supuesto una vía de renovación ultraconservadora (aunque pueda parecer un oxímoron) del mensaje católico, haciendo de la santificación por el trabajo, a modo de la versión católica del calvinismo, la base de su incardinación directa y sin tapujos con el capitalismo. 

En España, donde nació su fundador, mantuvo unos lazos estrechos con el régimen franquista y miembros relevantes del mismo fueron quienes desde finales de los años 50 lo sacaron del atolladero económico en que se encontraba. En el Vaticano arraigó con fuerza entre la Curia y la burocracia, hasta el punto que, pasada la fiebre de los Juan XXIII y Pablo VI, el papa Juan Pablo II, campeón del anticomunismo, lo convirtió en uno de sus baluartes operativos e ideológicos.

La devoción católica del exministro del Interior tiene también una vertiente mariana. La misma que le llevó en 2014 a conceder la medalla al mérito policial a la Nuestra Señora Santísima del Amor y en 2015 la Cruz de Plata de la Guardia Civil a la Virgen de los Dolores. O a manifestar el año pasado que fue gracia a la Virgen del Pilar como se ganó la Guerra Civil. Sólo le faltó nombrar a Franco y sus secuaces. 

Y para rematar su fe religiosa, nada mejor que lo dijo en el pasado mes de junio, cuando reveló parte de una conversación mantenida con Joseph Ratzinger, el emérito Benedicto XVI, posiblemente en 2015: "Me dijo: 'Mire, el diablo quiere destruir España, el diablo sabe los servicios prestados por España a la Iglesia de Cristo; conoce la misión de España, la evangelización de América por España, (...) el diablo ataca más a los mejores, y por eso ataca especialmente a España y la quiere destruir'”.

Policía, juez, sacerdote... y confidente

Estos días ha salido en algunos medios de comunicación un personaje relacionado con la trama Kitchen y que resulta altamente curioso por poliédrico y algo más: Silverio Nieto. Se inició como marino mercante; pasó luego a la policía, donde actuó como confidente hasta para la interpol; opositó a juez y llegó a ser miembro del Tribunal Superior de Justicia de Madrid; de vocación tardía, se ordenó sacerdote a finales del anterior siglo; no le faltó convertirse en asesor de la Conferencia Episcopal Española, especializado en temas de pederastia... 

Pero no quedó ahí la cosa, porque, por lo que sabemos, ha vuelto a ejercer de hecho en sus funciones de la que fue su antigua profesión de confidente policial. (Me pregunto si alguna vez la ha perdido: ¿qué haría como juez?). Por un lado, se ha dedicado a prestar servicios a los jerarcas del Vaticano y la Iglesia española, contribuyendo a desactivar con malas artes algunas de las denuncias hechas contra clérigos involucrados en la corrupción sexual de menores. Y por otro, que es lo que ahora nos interesa, ha prestado sus servicios también a Jorge Fernández Díaz.

Amigos y colegas en lo religioso, al parecer Silverio Nieto es también el confesor de Jorge Fernández Díaz. Y desde que saltó el caso Bárcenas el entonces ministro ha sabido aprovechar la experiencia del personaje poliédrico. Según ha contado El Plural, Nieto era una persona de confianza del comisario Enrique García Castaño, el topo de José Manuel Villarejo en la policía. Incluso Nieto se encontraba en compañía de García Castaño cuando éste fue detenido en 2018 por su relación con Villarejo, ya preso desde el año anterior.

Para Religión Digital se trata de un "agente doble" que está implicado en la operación Kitchen. Lo considera como el que fue intermediario entre Jorge Fernández Díaz y Francisco Martínez en el ministerio del Interior. Y ahora, en el informe de la Fiscalía Anticorrupción consta el intento de Nieto para exonerar al exministro de su imputación en el procedimiento judicial.

Pues que Dios los coja confesados.

miércoles, 9 de septiembre de 2020

PP, SD (2)

Levantamiento del secreto del sumario

El lunes pasado el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón decidió levantar el secreto del sumario de una pieza de la macrocausa abierta en el caso Villarejo. Conocida esa pieza con el nombre de Kitchen, está relacionada con la trama parapolicial montada para espiar a Luis Bárcenas y su familia. 

El contenido del informe de la Fiscalía Anticorrupción no deja la menor duda de la implicación de las altas esferas del gobierno, del estado y del PP. En el mismo se ha solicitado  la imputación (investigación, según el eufemismo introducido por el gobierno de Rajoy hace unos años) de Francisco Martínez Sánchez, exsecretario de Estado de Seguridad, y Jorge Fernández Díaz, exministro del Interior, por delitos de prevaricación, descubrimiento y revelación de secretos, y malversación de caudales públicos. Tampoco se ha dudado en hacerlo con Mariano Rajoy, exjefe del gobierno, y María Dolores de Cospedal, exsecretaria general del PP. 

Francisco Martínez Sánchez, un personaje clave

Desde su responsabilidad al frente de la secretaría de Estado de Seguridad, y a la sazón número 2 del ministerio, fue el encargado de coordinar todo lo relacionado con la operación Kitchen. Sus declaraciones, por ahora, están resultando cruciales. O, dicho a las claras, está cantando, porque no estaría dispuesto a comerse todo el marrón él solito. De lo que vamos sabiendo, como ha desvelado el diario InfoLibre, están unas declaraciones suyas realizadas hace un año durante una conversación telefónica mantenida con José Ramón Navarro, presidente de la Audiencia Nacional. En ella dice cosas que resultan altamente reveladoras:

"Tú sabes que me han utilizado vilmente, unos y otros".

"[Lo que he hecho ha sido] trabajar con un enorme coste personal y familiar, y ahora esto".

"Ésta será la primera declaración de un político, a la que seguirán varias más"

"[He cometido un grandísimo error [por] ser leal a miserables como Jorge o Rajoy o Cospedal".

"En fin, gracias por todo. No sé si un presidente puede ser siendo amigo de un imputado... queda fatal".