domingo, 21 de octubre de 2018

El Tribunal Supremo primero dice y luego se desdice

El jueves pasado el Tribunal Supremo tomó una decisión importante: que la responsabilidad en el pago del impuesto sobre actos jurídicos documentados relacionados con los préstamos hipotecarios correspondería a los bancos y no, como hasta ahora ha ocurrido, en quienes obtenían las hipotecas. Resolvía de esa manera un recurso presentado en su día por la Empresa Pública de la Vivienda del ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid (por cierto, gobernado por IU desde hace muchos años), que se hacía eco de los reivindicaciones e intereses de la mayoría de la población, en detrimento del poder financiero. Sin embargo, al día siguiente, en lo que no ha dejado de ser un hecho inaudito, Luis María Díez-Picazo, presidente de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del citado tribunal, dejó en suspenso la sentencia. Tomada por una sección de la Sala, quiere ahora que sea el Pleno la que vuelva a estudiar el recurso. ¿Qué habrá pasado? ¿Algunas llamaditas...?  

Migrantes y neoliberalismo

Buscar las causas por las que migran las personas, nos puede ayudar a entender mejor la realidad que vivimos. Son cientos de miles, millones, quienes han ido dejando sus hogares y se han aventurado a moverse hacia un más allá terrenal. Gentes de todos los continentes. El Mediterráneo lleva más de dos décadas convertido en un espacio donde arriesgan sus vidas para cruzarlo hacia el norte, desde África, o hacia el oeste, desde Asia. Aún más tiempo la frontera fortificada por EEUU lleva siendo el parapeto para impedir que desde México lleguen de diversos países del continente latinoamericano. Migrantes que huyen de la miseria, las guerras, las persecuciones... Personas a las que se dificulta, cuando no se impide, que crucen los límites marcados por los estados, y a las que se maltrata en su mayoría cuando los han traspasado. 

Estos días estamos viendo la caravana originaria de Honduras que quiere llegar a México para, a través de su territorio y pasando antes por Guatemala, intentar acercarse al muro norteamericano. Gentes desesperadas, desorientadas, que huyen como zombis de la nada hacia un destino incierto, pero que anhelan como un sueño. No teniendo nada que perder, se aventuran a lo desconocido, como una especie de Eldorado.

Para Rita Segato se trata de una realidad, muy dura, que confronta dos situaciones antagónicas. Nos habla de dos proyectos, el de los vínculos y el de las cosas. El primero, el de las comunidades, fuertemente -cada vez más- socavado por el segundo, que es del individualismo. Unos vínculos de pertenencia a comunidades concretas que generan confianza recíproca, pero que se van desmoronando por la fatal atracción de la acción de las cosas. 

Estamos ante la tiranía del neoliberalismo imperante, que sigue destruyendo sin cesar los lazos que las personas hemos ido construyendo socialmente. Ante el neoliberalismo creador de falsas ilusiones, de las cosas, que se concretan en el consumismo desmesurado, el individualismo atroz, la violencia rampante... El neoliberalismo, capaz de convertir en cosas a las personas. Capaz de agrandar cada vez más el abismo existente entre los territorio, las clases, los géneros... 

Ya lo dijo José Saramago: "El desplazamiento del sur al norte es inevitable; no valdrán alambradas, muros ni deportaciones: vendrán por millones. Europa será conquistada por los hambrientos. Vienen buscando lo que les robamos. No hay retorno para ellos porque proceden de una hambruna de siglos y vienen rastreando el olor de la pitanza. El reparto está cada vez más cerca. Las trompetas han empezado a sonar. El odio está servido y necesitaremos políticos que sepan estar a la altura de las circunstancias".

viernes, 19 de octubre de 2018

Con el Barba-teño

Hace unas semanas mi amigo Paco Malia me anunció que iba a preparar unas viñetas con motivo de mi jubilación. Maestro también jubilado y excelente profesional, se trata de una persona con una gran bonhomía. Le gusta ejercer de ser de su pueblo, Barbate, y ha llegado a inventar una palabra para ello: barbatero. A todo esto se le une su  impresionante capacidad para crear: relatos breves, poesía, historia local... y viñetas. 

Hace cuatro años, cuando presentó su libro de poemas Piel de otoño, le dediqué una entrada, pero ahora voy a resaltar su faceta de dibujante, como creador de un personaje entrañable: "El Barba-teño". Durante varios años sus viñetas estuvieron presentes en Debate Ciudadano, el boletín que IU de Barbate editaba casi mensualmente. Las situábamos en la contraportada y vaya si daba lustre, junto con las ilustraciones en la portada y las páginas interiores de Luis Valverde, a una publicación cargada de política. "El
Barba-teño" aportaba la sabiduría de un abuelo del pueblo, que en el fondo, como heterónimo, era la del propio Paco. 

Ahora, con su regalo-dedicatoria me ha investido como miembro de esa orden ficticia que tiene en la gorra y el bastón los elementos más típicos de su indumentaria. Gracias, amigo.

(Fotografía: Felisa Rico)

martes, 16 de octubre de 2018

La foto, la escoba y la ayuda real

Felipe VI fue ayer a visitar Mallorca, después de las dramáticas inundaciones sufridas el pasado fin de semana en el pueblo de Sant Llorenç. Mientras saludaba a la gente, un joven le ofreció su escoba, a la vez que le preguntaba si iba a ayudar en algo. El monarca le contestó con un escueto "ahora no puedo" y acto seguido le dio una palmadita en la espalda. 

Por lo que hemos podido ver, eso de la limpieza no va con él. Al fin y al cabo ha sido una forma de hacer gala de lo que nobleza ha tenido a bien practicar por los siglos de los siglos. Es decir, dejar el trabajo manual, el de mancharse, para la plebe. En realidad lo que buscaba era hacerse la foto y punto. Para quedar bien y hacer ver que está con la gente. En eso consistió su ayuda. Una ayuda verdaderamente real. 

Octubre del 68 en México: el orgullo del black power

Ha pasado medio siglo desde que sucediera uno de los episodios más impactantes ocurridos durante la celebración de los juegos olímpicos. Ciudad de México fue el escenario, cuando tres atletas protagonizaron un momento inolvidable: los afroamericanos Tommie Smith y John Carlos, y el australiano Peter Norman. En EEUU eran los tiempos de la lucha por los derechos civiles para la población afroamericana, también lo eran de la lucha contra la guerra de Vietnam... Meses antes las calles de Praga habían conocido lo que se conoció como su Primavera, en París había estallado el célebre Mayo y en la Plaza de Tlatelolco de la capital mexicana, semanas antes del inicio de los Juegos, caían abatidas por las balas de la policía centenares de personas.

Fue el 16 de octubre cuando, durante la entrega de medallas de la prueba de 200 metros lisos, Smith y Carlos se dirigieron descalzos hacia el podio, el primero con una bufanda negra y el segundo con un rosario. Los tres, además, se colocaron una insignia del Programa Olímpico para los Derechos Civiles. Iniciado el himno de EEUU, los dos afroamericanos levantaron sus puños recubiertos por un guante negro mientras agachaban la cabeza. Se trataba de una reivindicación sobre los derechos humanos, apoyada solidariamente por Norman, que procedía de un país donde los derechos de la comunidad aborigen estaban también pisoteados. Era también una apuesta por el black power, en boga en EEUU durante esos años. Toda una simbología transgresora, que denunciaba ante millones de personas del mundo la realidad de la comunidad afroamericana de EEUU. El color negro, mostrado con orgullo. Los pies descalzaos y el rosario, dejando ver la postración sufrida desde siglos atrás.

El escándalo fue mayúsculo. Desde el propio COI se instó a la expulsión de Smith y Carlos de la villa olímpica. Y lo que vino después para los tres protagonistas en sus respectivos países fue un largo calvario de amenazas y marginación.  

jueves, 11 de octubre de 2018

A vueltas con el estado de opinión sobre monarquía y república

Ha aparecido una nueva encuesta sobre el estado de opinión de la monarquía. Al igual que la publicada durante el verano por Contexto, a la que me ya me referí en este cuaderno ("Monarquía o república en España? Los resultados de una encuesta"), la monarquía no sale muy bien parada como se desprende de la encuesta realizada por el portal electrónico Electomanía

Pero veamos un resumen de la misma, que puede ser el siguiente:

1. La valoración media de la institución monárquica es bastante baja: 3,8 sobre 10

2. Por edades, todos los grupos la suspenden, incluido el que más la apoya, el de mayores de 55 años, que le da un 4,5.

3. Lo mismo ocurre por comunidades autónomas, donde en ninguna alcanza el aprobado, salvo en Canarias, donde obtiene precisamente un 5.

4. Por partidos sólo entre los de derecha roza el aprobado, con 4,9 en Vox y PP, y 4,4 en Ciudadanos.

5. En las preferencias entre monarquía y república, la primera alcanza el 48,1% y la segunda el 45,6%.

6. El reparto territorial, sin embargo, es llamativo: la opción por la república es mayoritaria en Cataluña (74%), País Vasco (74), Navarra (61%), País Valenciano (60), Baleares (60), Galicia (54) y La Rioja (53); mientras que la monarquía es la preferida en Castilla y León (61%), Castilla-La Mancha (60), Madrid (57), Andalucía (55), Murcia (52), Cantabria (51), Extremadura (50) y Canarias (50); en Asturias (48/47) y Aragón (49/47) la cosa está más reñida, con una ligera ventaja de la monarquía.

7. Por edades resulta llamativo el progresivo descenso en los apoyos a la monarquía según avanzamos en los años: por debajo de 35 la república es la preferida por el 54%, 14 puntos por encima de la monarquía; entre los 35 y los 55 años la república, con el 49%, sigue estando por delante, pero por 4 puntos; sólo entre la población con más de 55 años la monarquía, con el 53%, supera a la república, con el 43%. 

A un compañero que se jubila..., a un amigo

Ha estado más de 36 años en el instituto Trafalgar de Barbate y ha sido una persona que ha sabido identificarse con él. Se ha involucrado como el que más a través del trabajo, pero no sólo. Ha participado en fomentar el buen rollo con el profesorado, el alumnado, el personal no docente y los padres y las madres, y se ha convertido en uno de los principales propagandistas, en el buen sentido de la palabra, del centro.

Amante del deporte, ha sido coherente en practicarlo, especialmente el fútbol, donde se mantuvo hasta muy tarde. Fue uno de los baluartes de los partidos que jugábamos los profesores con los alumnos en mayor medida, pero también con veteranos del deporte y los maestros de los colegios. Coincidí con él en los “años dorados” de la primera mitad de los noventa, cuando jugábamos casi todas la semanas, llegamos a ser terceros en el campeonato de veteranos y no teníamos rival entre los colegios.

Otra de sus facetas has sido su amor por la escritura. Es un asiduo de las Cartas al Director del Diario de Cádiz, habiéndose convertido casi en un corresponsal-articulista del periódico. No le ha faltado El País, que de vez en cuando se ha hecho eco de sus misivas. Como una reciente en la que recordó a una antigua alumna, Rosa Castillo, que jugó algunas veces con los alumnos y llegó más tarde a ser componente de la selección española. En la carta que publicó ese diario reivindicó el papel de la mujer en el deporte y no le faltó la ocasión para sacar a relucir a su querido Barbate.

Recientemente se ha dedicado también a hacer uso de los correos electrónicos, a través de los cuales nos manda sus reflexiones personales, más sobre lo humano que sobre lo divino, con especial interés por lo ocurre con el Trafalgar y sus gentes. Y en todo ello nunca le ha faltado el sentido del humor, que rezuma en cada momento.

He coincidido con él durante 29 años y puedo presumir de haberme llevado bien, que no es poco por mi parte. Hemos compartido muchas conversaciones y también inquietudes. Sobre la política, el deporte... A él le debo una de las dedicatorias más emocionantes que he recibido, la que dedicó el día de mi jubilación y que hasta ahora no me había atrevido a publicarla en este cuaderno.

Puedo decir que eso de las prisas no era lo suyo, sin que por ello dejara de cumplir con sus obligaciones, y que las mejores de sus virtudes han sido siempre la amabilidad y la generosidad. Y puedo decir también que es una persona culta, que no tiene por qué estar reñido con tener o no tener títulos universitarios. Y a José Antonio Cabeza Cabeza no creo que se le pueda negar el haber obtenido el doctorado de la vida.

(Fotografia: Ángeles Vélez)