jueves, 21 de noviembre de 2019

Apuntes sobre las elecciones del 10-N: 2) Cataluña, País Vasco y Galicia

Cataluña

Participación: ha sido inferior en votos (-273.000) y porcentaje (-4'4) en relación a abril, pero superior (+2'3 puntos) a la media del estado.  


Bloque nacionalista (ERC+JxC+CUP): ha obtenido 1'6 millones de votos (42'7%); ha sido el único bloque que ha subido sobre abril, tanto en votos (+6.500) y porcentaje (+3'3); ERC ha perdido votos (-145.000), no así JxC (+30.000) y CUP (+245.000 por sí sola; y +132.000 si tomamos como referencia al Front Republicá en abril).


Bloque de izquierda (ERC+CUP+PSC+ECP+MP): ha sumado 2'5 millones (64'8%); lo perdido (207.000 votos y 0'6 puntos) proviene, además de ERC, de PSC (-168.000 votos) y ECP (-68.000 votos); han aportado votos positivos la CUP y Más País (42.000), que no se presentaron en abril.  


Bloque de derecha españolista (PP+Vox+Cs): ha obtenido 747.000 votos (19'3%), con una pérdida de 71.000 (-0'7 puntos); ha sido llamativa la caída de Ciudadanos (-261.000 votos y -6 puntos), paliada en parte por las subidas de PP (88.000 votos) y Vox (95.000 votos).


País Vasco


Participación: ha sido inferior en votos (-96.000) y porcentaje (-5'6) sobre abril, pero superior (1 punto) a la media del estado.  

Bloque nacionalista (PNV+EHB): ha obtenido 598.000 votos (50'8%), con una ligera subida sobre abril, tanto en votos (18.500) y porcentaje (2); el PNV ha perdido votos (17.000 y 1 punto), no así EH-B (+18.000 y +2 puntos).


Bloque de izquierda (EHB+PSE+PodIU+MP): ha conseguido 636.000 votos (54%), inferiores a abril (-52.000 y -0'2 puntos); la subida de EH-B y los nuevos votos a Más País (8.500) contrastan con las bajadas de PSE-EE (27.000 votos y 0'7 puntos) y Podemos+IU (42.000 votos y 2'2 puntos).  


Bloque de derecha españolista (PP+Vox+Cs): ha obtenido 146.000 votos (12'3%), con una pérdida de 17.000 votos (-0'5 puntos); el PP sigue siendo el grupo más votado en este bloque (104.000 votos y 8'8%), habiendo subido en  votos (+9.300); por su parte, Vox (28.700 votos y 2'4%) ha subido ligeramente (700 votos), mientras que Ciudadanos (13.000 votos y 1'1%) ha perdido 37.000 votos.


Galicia 


Participación: ha sido inferior en votos (167.000) y porcentaje (7'4) que en abril y también inferior (3'3) a la media del estado.  

Bloque nacionalista: sólo compuesto por el BNG, sus 119.600 votos (8'1%) han supuesto sobre abril una subida de 26.000 votos (+2'4 puntos).


Bloque de izquierda (BNG+PSG+PodEU+MP): ha sumado 789.000 votos (53'6%), por debajo de los obtenidos en abril (-67.000, pero +1'3 puntos); las pérdidas del PSG (65.000 votos y 0'8 puntos) y Podemos+EU (50.000 votos y 1'8 puntos) han sido paliadas parcialmente por la subida del BNG y la aportación de Más País (22.500).  


Bloque de derecha españolista (PP+Vox+Cs): los 648.400 (44%) que ha obtenido han supuesto una pérdida de 68.000 votos sobre abril (no así en %: +0'1); en gran medida se ha debido a la fuerte caída sufrida por Ciudadanos (119.000 y 6'9 puntos); el PP ha recuperado por poco la primacía de la comunidad (470.000 votos y 31'9%), habiendo subido también sobre abril (22.400 votos y 4'5 puntos); por último, Vox (115.000 votos y 7'8%) ha subido 28.700.


Algunas conclusiones


1. En Cataluña (42'7%) y País Vasco (50'8%) siguen teniendo una gran presencia los grupos nacionalistas, siendo bastante inferior en Galicia (8'1%); pese al aumento general de la abstención, estos grupos han subido en votos y porcentaje: así, respectivamente, en Cataluña, 6.500/3'3; en País Vasco, 9.300/2; y en Galicia, 26.000/2'4.


2. En las tres comunidades la suma de las fuerzas de izquierda es claramente superior a las de derecha: en Cataluña, 64'8%; en País vasco, 54%; y en Galicia, 53'6%. 
En comparación con el conjunto del estado se encuentran, respectivamente, 14'8, 14 y 3'6 puntos por encima.

3. La presencia de la derecha españolista es muy baja en Cataluña (19'3%) y País Vasco (12'3); sólo en Galicia (44%) alcanza niveles altos, pero gracias al PP (31'9%). Vox es en la práctica un grupo testimonial: 3'6%, en Cataluña; 2'4%, en el País Vasco; y 7'8%, en Galicia. Sobre los resultados de estos grupos en 
el conjunto del estado (43'1%) se encuentran en Cataluña 23'8 puntos por debajo y en el País Vasco, 30'8 puntos; sólo en Galicia superan la media, concretamente en 3'6 puntos.

4. Y siguiendo con las comparaciones con el conjunto del estado, la suma de los grupos de izquierda supera a los de la derecha españolista de la siguiente manera: en Cataluña, 30'7 puntos; en el País Vasco, 37'7 puntos y en Galicia, 6 puntos.

(Imágenes: resultados por municipios teniendo en cuenta los bloques izquierda/derecha; fuente: eldiario.es

Apuntes sobre las elecciones del 10-N: 1) los resultados del conjunto del estado

En los resultados de las elecciones no me interesa tanto el reparto de escaños como el número de votos obtenidos. Lo primero atiende a los rasgos del sistema electoral y determinados factores derivados que llevan a que haya escaños que bailen hacia una fuerza política u otra según las circunstancias. Lo segundo, sin embargo, permite ver el grado real de apoyos que tiene cada grupo y cada bloque. A ello hay que añadir la participación, que ayuda a entender los cambios habidos en relación a las elecciones de abril y cómo han afectado a los distintos grupos y bloques. 

No considero los bloques como agrupaciones estructuradas y cohesionadas internamente, sino, que lo hago en un sentido amplio. Es decir, desde la percepción que tiene mucha gente en base a elementos comunes, aun cuando sean simples, y no desde las calificaciones que suelen hacerse en algunos círculos de puristas de la ideología. Por eso me refiero a los bloques de izquierda, derecha y nacionalistas [1], que combino con aspectos más específicos, como lo estatal (para la izquierda) o lo españolista (para la derecha).

No he contemplado algunos grupos por la dificultad a la hora de incluirlos en los bloques propuestos. Se trata del PRC o ¡Teruel Existe!, que han obtenido escaños; o PACMA, PUM+J, Recortes Cero, etc.

Creo que de esta manera  podemos hacernos una idea de cómo está respirando políticamente la sociedad española y de cómo pueden entenderse los posicionamientos que cada grupo político hace con vistas a conformar posibles gobiernos.

Veamos, pues, los resultados obtenidos por los distintos bloques y las conclusiones a las que llego, siempre atendiendo, a modo de comparación, a lo ocurrido en las elecciones de abril.

Los resultados

Participación: abril, 26’36 millones (75’8%); noviembre, 24’36 millones (69’9%); diferencia, -2 millones (-5’9%).

Bloque izquierda estatal: abril (PSOE+UP/conf.), 11'25 millones; noviembre (PSOE+UP/conf.+MP [2]+comun. [3]), 10'15 millones; diferencia, 1’1 millones.

Bloque derecha españolista (PP+Cs+Vox+NaS [4]): abril, 11'3 millones; noviembre, 10'4 millones; diferencia, -900.000. 

Bloque nacionalistas izquierda: abril (EHB+ERC+FR 
[5]+BNG+EnM [6]+Comp.+ChA+M [7]), 1'7 millones; noviembre (EHB+ERC+BNG+Comp.+ChA+M), 1'75 millones; diferencia, +50.000.

Bloque nacionalistas derecha (PNV
[8]+JXC+CC): abril, 1'05 millones; noviembre, 1'04 millones; diferencia, -10.000. 

Bloque nacionalistas derecha e izquierda: abril, 2'75 millones; noviembre, 2'77 millones; diferencia, +20.000.

Bloque izquierda (estatal+nacionalistas): abril, 12'9 millones; noviembre, 11’9 millones; diferencia, 1 millón.

Bloque izquierda estatal, izquierda nacionalista y derecha nacionalista: abril, 14 millones; noviembre, 12,95 millones; diferencia, 1 millón.

Conclusiones

1. Las bajadas en votos en los bloques de izquierda estatal y de derecha españolista han sido importantes; están claramente relacionadas con el aumento de la abstención; la bajada es algo mayor en el bloque de la izquierda, que ha perdido 210.000 votos más que el de la derecha.

2. En el bloque de la izquierda han perdido votos el PSOE (-728.000) y UP y sus confluencias (-636.000); buena parte se ha ido a la abstención, pero otra se ha ido a Más País (+255.000, sin las confluencias de Comunidad Valenciana y Aragón)

3. En el bloque de la derecha las subidas de PP (+664.000) y Vox (+963.000) las han obtenido a costa de Ciudadanos (-2’5 millones). 

4. En los grupos nacionalistas ha ocurrido lo contrario: han ganado apoyos en su conjunto, si bien gracias a los grupos nacionalistas de izquierda (+130.000).

5. En Cataluña los grupos nacionalistas han aumentado ligeramente los apoyos (+25.000), que coincide con la subida de JxC (+29.000); la presencia de la CUP (+245.000) ha provocado pérdidas a ERC (-145.000), pero con seguridad habría recogido los votos que obtuvo el FR en abril (113.000).

6. En el País Vasco han mantenido los apoyos, pero con una subida en EH-B (+17.000) que coincide con la bajada del PNV (-17.000).

7. En Galicia el BNG (+28.000) ha subido lo necesario para recuperar el diputado perdido hace varias elecciones, quizás aprovechándose del voto nacionalista de lo que en 2016 fue En Marea.

8. Si nos atenemos al conjunto de los grupos de izquierda, aun cuando ha tenido pérdidas importantes, lo han sido por las sufridas por los grupos que actúan en el ámbito estatal.

9. La suma de los grupos de izquierda y los nacionalistas de derecha tiene una particularidad importante: se trata de grupos que en su mayoría apoyaron la moción de censura contra Mariano Rajoy y permitieron el acceso a la presidencia del gobierno de Pedro Sánchez; pese a sus contradicciones, conforman en su conjunto un bloque claramente diferenciado del bloque de la derecha españolista; sobre el papel, aunque en distinto grado, plantean y/o admitirían una recomposición del modelo territorial; por último, tienen mayores posibilidades de llegar a acuerdos sobre diferentes aspectos.    

10. En los apoyos a los bloques de la izquierda estatal y de la derecha españolista, frente al empate de abril, la derecha españolista ha cobrado ventaja en la última cita electoral: respectivamente, en abril, 11'3 millones/11'3 millones; y en noviembre, 10'14 millones/10'4 millones.

11. Si nos atenemos a todos los grupos de izquierda, la situación cambia a su favor en relación al bloque de la derecha españolista: respectivamente, en abril, 12'9/11'3; y en noviembre, 11’9/10'4.

12. Y si sumamos los grupos de izquierda y los nacionalistas de derecha, la diferencia de los primeros se amplía con respecto a la derecha españolista: respectivamente, en abril, 14/11'3; y en noviembre, 12’95/10'4. 

13. Como puede verse, y atendiendo a la correlación de fuerzas en el conjunto del estado, la derecha españolista, pese a disponer de un número importante de apoyos (entre 10’4 millones y 11’3 millones de votantes; menos que en 2011, que alcanzó los 12 millones), se encuentra por debajo de los grupos de izquierda, que la han superado en 1'6 millones de votos en abril y 1'5 en noviembre; lo que se amplía en alrededor de un millón de votos si sumamos los grupos nacionalistas de derecha.


Notas

[1] Me refiero a los grupos nacionalistas de un ámbito territorial inferior al estatal, sean o no independentistas.
[2]En este caso no se incluyen los resultados de las confluencias de Más País con grupos nacionalistas: con Compromís, en la Comunidad Valenciana; y con la Chunta Aragonesa, Aragón.
[3] Se trata de PCPE, PCTE y PCOE.
[4] Navarra Suma, la confluencia en esa comunidad de UPN, PP y Ciudadanos.
[5] Front Republicá, formado desde sectores de la CUP.
[6] En Marea surgió en 2016 de la confluencia de AGE (Anova, Esquerda Unida y Equo) con Podemos.
[7] Mes, formado por grupos nacionalistas en Baleares.
[8] Como Geroa Bai en Navarra.


miércoles, 20 de noviembre de 2019

Contra el despido por enfermar, contra la reforma laboral

En el pasado mes el Tribunal Constitucional emitió una sentencia mediante la cual ratificó la parte de la reforma laboral que califica como despido objetivo las ausencias intermitentes al trabajo aun cuando estén justificadas, entre las cuales se encuentran las bajas por enfermedad. La modificación que en 2015 se hizo del artículo 52c del Estatuto de los Trabajadores está suponiendo que muchas personas afectadas por algún tipo de enfermedad se vean obligadas a reincorporarse al trabajo, ante el riesgo de despido.

Estamos ante una clara regresión en los derechos sociales, con origen en la reforma laboral aprobada a instancias del PP en 2102, pero en este caso ratificada por un órgano político-judicial que está en manos (mentes, en realidad) conservadoras.

Este atropello en los derechos contraviene los acuerdos internacionales, como es el caso del Convenio 158 de la Organización Internacional del Trabajo, que en su artículo 6.1. establece claramente lo siguiente: “La ausencia temporal del trabajo por motivo de enfermedad o lesión no deberá constituir una causa justificada de terminación de la relación de trabajo”.

La reacción de los sindicatos no se ha hecho esperar, hasta el punto que CCOO ha lanzado la campaña #27N #NoAlDespidoPorEnfermar y junto a UGT ha convocado una jornada de movilización para el 27 de noviembre.

La sentencia de los EREs de Andalucía, una impugnación al PSOE andaluz y más

La sentencia de la Audiencia Provincial de Sevilla ha sido dura. No tanto por las penas en sí como por la trascendencia política que contiene. Dos expresidentes de la Junta de Andalucía han quedado más que en entredicho, aunque con penas diferentes. Mientras que a José Antonio Griñán le han caído seis años de cárcel y quince de inhabilitación por los delitos de prevaricación y malversación, Manuel Chaves se ha quedado sólo en 9 años de inhabilitación por el delito de prevaricación. Y junto a ellos, con condenas que oscilan de la cárcel a la inhabilitación, varios exconsejeros y altos cargos, entre quienes destacan Gaspar Zarrías o Magdalena Álvarez. Toda una impugnación a la cúpula del PSOE andaluz, que gobernó ininterrumpidamente la comunidad desde 1982 hasta 2018. 

El motivo de las condenas ha sido el desvío de fondos públicos para hacer frente a los numerosos expedientes de regulación de empleo que las empresas iban presentando, pero sin la fiscalización debida. Lo primero ayudó a mantener una red clientelar con los correspondientes réditos electorales. Lo segundo supuso que apareciesen ventajistas para quedarse con parte del pastel, desde ese director general que negó ser putero, pero amante de los "yintonis", hasta algún que otro conseguidor de empresas para negociar EREs.

Puede que la cuantía de las penas sufra alguna modificación cuando otras instancias judiciales resuelvan los más que seguros recursos que se interpongan. Pero eso no quita la gravedad de lo ocurrido. Tanta, que el PP se ha lanzado a la yugular de la actual dirección federal de PSOE, olvidando su propia trayectoria como partido corrupto hasta la médula.

De lo que no cabe la menor duda es que los principales partidos que han ocupado los gobiernos en sus distintos niveles (PSOE, AP/PP, CiU...) se han aprovechado perniciosamente de los fondos públicos. Y lo han hecho de distintas formas: para financiarse, para enriquecerse individualmente, para pagar emolumentos económicos complementarios a sus dirigentes, para favorecer a determinadas empresas, para crear redes clienterales, para pagar campañas electorales, para conseguir puestos de relevancia y bien remunerados en las grandes empresas... Poco a poco van saliendo condenas y se siguen gestionando procesos judiciales. Pero en muchos casos ha habido sentencias exculpatorias, condenas benignas, prescripciones...     

Estamos ante faceta de la herencia de 40 años bajo el amparo de una Constitución invocada por esa clase de patriotas que pone su mano derecha sobre el costado izquierdo, pero no por el corazón, sino por la cartera cargada de dinero. 

(Imagen: eldiario.es)

lunes, 18 de noviembre de 2019

Un gobierno de coalición para frenar al nuevo fascismo

Hace unos días me pronuncié sobre la situación creada tras las elecciones del 10 de noviembre y puse un nombre: Pedro Sánchez. Fui duro con él (y no me arrepiento) cuando lo califiqué de incoherente, irresponsable e inútil. No es para menos si nos atenemos a la actitud mostrada desde abril, buscando un gobierno en solitario de su partido, negándose a un gobierno de coalición con Unidas Podemos y buscando la inhibición de la derecha en su investidura. Por todo eso consideraba que debería salir del escenario político

Los resultados han puesto de relieve varias cosas: que el PSOE no ha conseguido reforzarse para erigirse en fuerza de gobierno en solitario; que Ciudadanos ha caído en picado, ya sin posibilidad de ayudar a conformar una mayoría con el PSOE; que Unidas Podemos, aun cuando haya perdido escaños, no lo ha hecho tanto en apoyos electorales, pese a la irresponsabilidad de quienes crearon Más País; que los diferentes grupos nacionalistas periféricos siguen teniendo grandes apoyos en sus respectivos territorios, aumentando incluso el número de escaños; o que en la derecha se sigue fortaleciendo el flanco más extremo. 

La rapidez con la que se llegó a un preacuerdo entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias para formar un gobierno de coalición ha resultado sorprendente y más después de las "lindezas" que uno y otro, pero sobre todo el primero, se  lanzaron meses antes.  Ahora toca responsabilidad y altura de miras. Porque el reto está en evitar que el nuevo fascismo -expresado en Vox, pero no sólo- pueda seguir creciendo.

Tras el golpe en Bolivia, el futuro sigue siendo incierto

Todo estaba preparado para que ocurriera lo que estamos viendo desde que el pasado 20 de octubre el MAS ganó las elecciones con más de diez puntos de ventaja sobre Carlos Mesa. Quien fuera vicepresidente del país, Álvaro García Linera, lo ha definido en pocas palabras: odio racial, que es la expresión boliviana del odio de clase. De quienes han estado ostentando desde tiempos lejanos los privilegios de casta y quieren seguir perpetuándolos.

Y es que el golpe, urdido con la intención de frenar a cuajo el proceso de cambios progresistas iniciado hace 14 años, está adquiriendo un cariz propio: la lucha contra lo indígena, que ha tenido a Evo Morales como referente. Siendo Bolivia un país con una abrumadora presencia de ese componente, que ha sido además el principal protagonista y beneficiario de los cambios habidos, lanzarse a la yugular de ese mundo supone cortar de raíz cualquier atisbo de resistencia. Y se está haciendo con brutalidad.     

Llevo semanas leyendo información sobre Bolivia. He leído de todo. En bastantes casos se alude a los errores cometidos por el gobierno del MAS, dando a entender que son el origen de lo ocurrido. Hace unos días el propio García Linera declaró a eldiario.es desde su exilio en México que "no supimos ver las señales. Había un plan previamente establecido, lo han denunciado unas grabaciones publicadas (...). Dos meses antes ya empezó la campaña de que iba a haber fraude (...). Estaban preparando el escenario para no reconocer los resultados". Puede que los errores puedan haber facilitado algunas cosas, pero en ningún caso pueden ser considerados como la causa de lo ocurrido. 

En la evolución de los acontecimientos, instalados ya en el golpe, se atisba un futuro negro para Bolivia. Aún quedan muchas cosas por saber. Y también nos quedan muchas cosas por ver. Porque mucha gente, en su mayoría indígenas, está resistiendo. Porque en algunos sectores del ejército no hay unanimidad en el apoyo mostrado al golpe. Porque en el seno de la oposición existen también contradicciones. Porque las diferentes instituciones siguen en disputa por hacer valer su legitimidad, como hace el legislativo en manos del MAS, o su fuerza, como pretende la nueva presidenta, apoyada en la policía, parte del ejército y las bandas paramilitares.

Y quedan unas nuevas elecciones pendientes. A las que apeló la oposición cuando hablaba de fraude y las que anunció Evo Morales poco antes de su renuncia forzada.    

(Imagen tomada de Resumen Latinoamericano)

jueves, 14 de noviembre de 2019

Beneharo y la Cantata del Mencey Loco


Estos días, durante mi estancia en Tenerife, me he topado con los antiguos menceyes de la isla, a los que he visto representados en forma de esculturas en Las Caletillas, en piedra volcánica, y en Candelaria, en bronce. Sabía de la existencia de uno de ellos, Beneharo, protagonista de la Cantata del Mencey Loco. El disco lo escuché por primera vez a mediados de los años 70, gracias a mi hermano Jorge -músico y melómano-, a quien tanto le gustaba el grupo canario de Los Sabandeños. 

El texto está basado en un poema del libro La tierra y la raza, del poeta tinerfeño Ramón Gil-Román. Fue precisamente hace un siglo, en 1919, cuando lo dio a conocer en público, si bien no fue hasta 1927 cuando fue editado en papel. Hubieron de pasar muchos años para que la segunda parte de su libro, titulada "El Mencey Loco", fuese escogida y adaptada por Elfidio Alonso, el
alma del famoso grupo Los Sabandeños. Él mismo se encargó de llevar a cabo el ensamblaje musical, que resolvió, por un lado, con fragmentos de diferentes palos de la canción popular canaria que Teobaldo Power había recopilado en el siglo XIX, como folías, isas, tajarastes o malagueñas; y por otro, como contraste, con otros palos musicales peninsulares. Y para la interpretación de la obra se aunaron la voz de un narrador, las excelentes voces del grupo y el empleo de una gran diversidad de instrumentos, donde cobran especial relieve el timple, la chácara, la flauta, la caracola o la tambora.

La cantata fue grabada en Madrid en 1974 y a principios del año siguiente se hizo la primera representación en público, concretamente en el Teatro Guimerá de Santa Cruz d Tenerife. De inmediato tuvo un gran éxito tanto en las representaciones hechas en directo como en el disco editado. No le faltaron problemas con la censura, lo que obligó a tener que hacer algunas modificaciones del texto que hoy pueden resultar ridículas. 

Estamos ante una historia, entre mítica y real, que cuenta lo ocurrido con el guanche Beneharo, el mencey de Anaga, que a finales del siglo XV hizo intentó hacer frente a la conquista castellana: "Oíd la doliente historia / de Beneharo el de Anaga, / el Mencey desventurado / que enloqueciera de rabia / al perder la libertad / de su estirpe y de su patria".

Beneharo puso en práctica una estrategia peculiar y frágil. Inicialmente dispuso de palos y piedras como armas. Luego, consciente de su debilidad ("más loco cuanto más cuerdo"), intentó llegar a un acuerdo con los conquistadores. Sin embargo, acabó engañado, lo que lo llevó a precipitarse desde lo alto de uno de los tantos barrancos que surcan la isla invocando a sus dioses: "¡Guañoth, Guañoth! / ¡Achamán, Achamán! / ¡Guañoth, Guañoth, Achamán… / Achamán repitió el eco. / Y el Mencey, de un salto ingente, /lanzó al abismo su cuerpo". 

Para saber más


Rafael Delgado Perera es autor del artículo "La Cantata del Mencey Loco y su peculiar prohibición", en el que se refiere a algunos pormenores de la gestación de la obra y los primeros momentos de su grabación y representación (La verdad de Lanzarote el 28-09-2018,  http://www.laverdaddelanzarote.com/opinion/rafael-delgado-perera/cantata-mencey-loco-peculiar-prohibicion/20180928021044018242.html).


Por otra parte, en el artículo "La Cantata del Mencey Loco" puede obtenerse información muy interesante sobre el autor y las vicisitudes del libro La tierra y la raza, la estructura de la obra musical, el texto completo y un breve comentario de cada una de las canciones (https://nuevepuertas.files.wordpress.com/2010/05/la_cantata_del_mencey_loco.pdf).


Por último, a través de la red electrónica puede escucharse la obra musical en su totalidad; merece la pena hacerlo (http://www.youtube.com/watch?v=z8OmDFmpUjQ).