jueves, 31 de enero de 2019

Una comisión independiente pide que se esclarezcan los asesinatos de los Kennedy, Malcom X y Luher King

"JFK y los demás, silenciados" es el artículo de Rafael Poch que publicó ayer la revista Ctxt. El motivo ha sido una noticia surgida hace un par de semanas en EEUU, donde un grupo de intelectuales, actores de cine y familiares ha pedido "que se reabran las investigaciones de los cuatro principales asesinatos políticos de los años sesenta en Estados Unidos".

El primero de los nombres, John F. Kennedy, resulta fácil identificarlo, pero los demás no son otros que Malcolm X, Martin Luther King y Robert Kennedy. Los cuatro, víctimas de atentados, pero demasiado oscuros como para creerse las versiones oficiales. Y es que sus historias personales, siendo bastante diferentes entre sí, salvo las de los dos hermanos Kennedy, no dejan de tener un denominador común: eran, cuando menos, incómodos al sistema (el célebre establishment). Por ello hace unos años publiqué la entrada "El atentado contra JFK: demasiadas sombras medio siglo después", donde me centraba en el caso de quien llegó a ser presidente del país, pero sin olvidarme de los otros tres. 

El artículo de Poch tiene interés. Vuelve a sacar nombres que se pretende que se olviden y de no ser así, que su recuerdo quede deformado. Son una prueba más de que en EEUU existe un sistema que se comporta con crudeza y contundencia contra la disidencia, independientemente del grado que tenga. Un sistema poderoso, con muchos y extendidos tentáculos. Suficientes como para que la noticia se haya ignorado en los principales medios de comunicación del país y, como consecuencia, del mundo. Un sistema, en fin, que, según Poch, hasta ahora ha sido "irreformable".

Me temo que el Comité por la Verdad y la Reconciliación, nombre que se ha dado al grupo referido al principio, lo va a tener difícil. No por ello resulta necesario que siga adelante en el intento. 

(Imagen obtenida en https://riverwestcurrents.org/2014/02/project-unspeakable.html)

martes, 29 de enero de 2019

"Nana del asedio" (a 75 años del fin del sitio de Leningrado)

Hace dos días se cumplió el 75 aniversario del fin del asedio que las tropas nazis sometieron a la ciudad de Leningrado, la antigua y actual San Petersburgo. 872 días, entre 1941 y 1944, donde al horror de la guerra y sus secuelas se unieron, como contrapartida, la resistencia y la heroicidad de una población que, a pesar de todo, tenía muchas ganas de mantenerse en vida.

Escuchar la Sinfonía número 7 de Dimitri Shostakovich, compuesta en 1941 y dedicada a la ciudad de Leningrado, puede ser una emotiva manera de recordar lo ocurrido. 

También puede serlo leyendo el breve texto que aporto, "Nana del asedio"*, perteneciente al libro Cuaderno del asedio, fechado en 1990 y escrito es Antonina Emeliánovna Maslóvkaia. Poco o nada se sabe de su autora, que expresó o recordó en el libro sus vivencias del sitio de Leningrado.  

-Duerme, hijo mío, mientras cesan las bombas.
-Mamá querida, ¿me cocinarás cebada?
-Duérmete ahora, mi niño querido, que mamá enseguida te la preparará.
-Mamá querida, ¿dónde está la cebada que no me comí antes de la guerra?
-Los pajarillos se la han comido. Duérmete ahora, mi niño querido.
-¿Y dónde están esos  pajarillos?
-Han emigrado volando en busca de seguridad.
-Escapémonos también nosotros volando.
-Cuando recibamos una carta de papá, así lo haremos.
-¿A papá le gusta la cebada?
-Mucho. Duérmete ahora, mi niño querido.
-Cocínanos mucha cebada.
-Así lo haré, cariño.
-Mamá, ¿a ti también te gusta la cebada?
-Duérmete ya, mi niño querido.
-Entonces cocina montones y montones de cebada.
-Eso haré.
-Mamá, una cosa  más, ¿la guerra acabará pronto? 
-Acabará, cariño, acabará... 

*El texto se ha publicado en la obra Escritos de mujeres desde el sitio de Leningrado (Segovia, La Uña Rota, 2014, p. 281), de Simmons y Nina Perlina, que han recopilado testimonios y escritos de mujeres que vivieron el sitio de Leningrado. 

(Imagen: escultura "Madre-Patria", situada en el cementerio Piskariovo de San Petersburgo; fotografía obtenida en https://sp.depositphotos.com/10391118/stock-photo-statue-of-mother-homeland-in.html), 

lunes, 28 de enero de 2019

La mercadotecnia de Redondo y el gobierno de Sánchez

Iván Redondo es el jefe de gabinete de Pedro Sánchez. Como buen profesional de la mercadotecnia política está marcando la toma de decisiones del jefe de gobierno. Se basa en ese principio tan sencillo como el de no dar puntada si hilo. Y por ahora la cosa le está saliendo bien. Aun con todo, se encuentra ante un equilibrio que, no por difícil de mantener, tiene por qué resultar imposible.

Redondo/Sánchez y viceversa están jugando a la moderación. Buscan aprovecharse de los errores ajenos. Desde que Sánchez triunfara en su moción de censura contra Mariano Rajoy, el PSOE se encaramado en la cabeza de las encuestas. La derrota de Susana Díaz en las últimas elecciones andaluzas no la ha visto como propia, sino que la ha situado en el debe de su enemiga en el partido. El desplazamiento hacia la derecha de Ciudadanos ha permitido que se  frene por ahora la fuga de votos del centro. Los vaivenes de Podemos le están permitiendo recuperar votos perdidos por su flanco izquierdo e incluso hacerse con una buena porción de los del electorado más joven.

¿Y cómo lo están consiguiendo? Por un lado, dando una imagen de moderación, y por otro, de ambigüedad, cuando no de marcha atrás sobre en relación a medidas de carácter progresista. Veamos algunos ejemplos. Si hace año y medio fue el primero en apoyar a Rajoy en la aplicación del artículo 155, ganada la moción de censura se ha presentado como el valedor del diálogo y la moderación en el asunto catalán. Tras el golpe de efecto de la acogida de inmigrantes del barco Aquarius, lo que le ha seguido ha sido una sucesión de rechazos de otros barcos e incluso de devoluciones en caliente a quienes han saltado la valla fronteriza de Melilla. En la venta de armas y municiones a Arabia Saudí han primado los intereses económicos por encima de la defensa de los derechos humanos. Después del ímpetu inicial para la exhumación de los restos de Franco, los plazos sé están dilatando en el tiempo. Si en los presupuestos negociados inicialmente con el grupo Unidos Podemos, presentados como los más sociales, hubo que sortear situaciones difíciles, como la subida del salario mínimo, recientemente no ha sido capaz de cumplir lo pactado sobre el freno de la especulación en los alquileres de viviendas.  

Y lo último ha sido el asunto de Venezuela y la autoproclamación de Juan Guaidó como presidente. El gobierno de Sánchez ha sido el primero en anunciar  un ultimátum a Nicolás Maduro para que convoque elecciones en un plazo de ocho días. Nada menos. Lo ha hecho antes incluso que el resto de gobiernos europeos. Una forma, en fin, de neutralizar los apoyos al golpìsmo venezolano que desde el primer momento han dado el PP y Cs. Como en este país vende la demonización del gobierno bolivariano, Redondo, como buen asesor en mercadotecnia, ha animado a nuestro presidente (ejem, de gobierno) para que siga dando leña al mono (gorila llamaban a Hugo Chávez desde los medios racistas europeos). 

¡Y esta gente es la moderada! 

sábado, 26 de enero de 2019

70 intelectuales denuncian la injerencia de EEUU en Venezuela y defienden la vía del diálogo

Un grupo de 70 intelectuales, en su mayoría de EEUU y entre quienes se encuentra Noam Chomsky, ha suscrito un llamamiento contra el golpe de estado que se está perpetrando contra el gobierno venezolano, después de que hace dos días Juan Guaidó se autoproclamara presidente del país. Con el título "Han empujado a Venezuela al precipicio", denuncian la injerencia del gobierno estadounidense, así como la complicidad de otros gobiernos latinoamericanos y de la OEA.

Consideran por ello que los gobiernos de esos países, con EEUU a la cabeza, "deben dejar de alentar la violencia presionando por un cambio de régimen violento y extralegal. Si la administración Trump y sus aliados continúan su curso imprudente en Venezuela, el resultado más probable será el derramamiento de sangre, el caos y la inestabilidad". Recuerdan, así mismo, que las formas que se están empleando coinciden con las que los propios EEUU llevan años poniendo en práctica en otras regiones del mundo, con los resultados tan dramáticos que conocemos: "debería haber aprendido algo de sus iniciativas de 'cambio de régimen' en Irak, Siria, Libia y su larga y violenta historia de patrocinio de 'cambios de régimen' en América Latina".

Por todo ello, apuestan por el diálogo como única vía de solución, "como sucedió en el pasado en países latinoamericanos cuando las sociedades políticamente polarizadas no pudieron resolver sus diferencias a través de las elecciones. Ha habido esfuerzos con potencial, tales como los liderados por el Vaticano en el otoño de 2016, pero no recibieron apoyo de Washington y sus aliados".

El llamamiento concluye recalcando la necesidad del diálogo y la intermediación internacional: "Por el bien del pueblo venezolano, la región y por el principio de la soberanía nacional, estos actores internacionales deben apoyar las negociaciones entre el gobierno venezolano y sus oponentes que permitirán que el país salga finalmente de su crisis política y económica".

jueves, 24 de enero de 2019

¿Ahora le toca a Venezuela?

Acaba de empezar una nueva ofensiva  (de tantas) contra el gobierno venezolano. Esta vez con dos novedades: la autoproclamación de un tal Juan Guaidó como presidente, y el reconocimiento internacional del presidente de EEUU y de los gobiernos oligárquicos de algunos países latinoamericanos. ¿Legitimidad? Ninguna, pero con la suficiente desfachatez para elevar a un grado todavía mayor la presión contra la revolución bolivariana. La UE, mientras tanto, pidiendo nuevas elecciones. ¿Cuántas llevan ya? Pedro Sánchez, sumándose a ese coro. Y Pablo Casado y Albert Rivera, que llevan tiempo haciendo de Catalunya y Venezuela dos de sus leiv motiv principales, sumándose al coro de golpistas, como ya lo hiciera en 2002 su jefe José Mª Aznar, hoy reconvertido en gurú de la derecha radical. ¿Cuánto ha llovido desde entonces, para estar de nuevo en el principio! 

Vice (o El vicio del poder), de Adam McKay

Haber visto la película de Adam Mckay me ha supuesto un ejercicio de recuerdo de mis vivencias. Los personajes (reales, en su mayoría) que han ido desfilando a lo largo de las dos horas de duración de la película, he podido identificarlos en su mayoría. Los personajes y sus hechos. Y teniendo en cuenta el país al que pertenecen, unos hechos de gran trascendencia. Toda una pléyade de hombres (sí, de varones) a cuál más relevante. Los presidentes Nixon, Ford, Bush padre y Bush hijo, excepto Carter, Reagan y Obama, aparecidos en imágenes reales, o el ausente Clinton. Los altos jerarcas del poder ejecutivo, como Kissinger,  Rumsfeld, Rice o Powell, o del judicial, como Scalia... Y siempre, el propio Cheney. 

De fondo, la guerra de Vietnam, el rearme militar con Reagan, la primera guerra de Irak, la caída de las Torres Gemelas, la guerra de Afganistán, la segunda guerra de Irak... Y Al Qaeda, la tortura, el ISIS... Y también el neoliberalismo, con la bajada de impuestos a las grandes fortunas, la desregulación laboral.... Y el rearme ideológico neoconservador, con la cruzada antiabortista, homofóbica, contra el medio ambiente... Y, cómo no, las controvertidas elecciones de 2000, con el polémico recuento de votos en el estado de Florida.

Y en medio de todo ello, nuestro protagonista, Dick Cheney. El hombre en la sombra, oscuro, gris, silencioso, agazapado... el burócrata. El Vice, como da título a la película en su versión original, alterado en castellano con otro en el que se juega con las palabras (vicio/vice) y se hace un añadido explicativo hasta convertirlo en El vicio del poder

Si nos atenemos a los primeros años de su vida, podría haberse tratado de una persona mediocre. Lo fue en los estudios y en el (tan apreciado en EEUU) deporte. Más aún, fue un joven borracho y pendenciero. Y hasta le faltó haber prestado los servicios a la patria (imperial) en los años de la guerra de Vietnam. Pero hete ahí que nuestro hombre llegó pronto a los círculos del centro del poder. Primero, como un actor de tercera o cuarta fila, y luego, en menos tiempo, a los verdaderos círculos. Lo hizo de la mano de otro lince, Donald Rumsfel, aunque éste sí había cumplido con el cuasi obligado perfil de buen estudiante, excelente deportista y piloto del élite.

En la película juega un papel relevante la mujer, novia desde la adolescencia, muchacha responsable, brillante estudiante y, lo que es más importante, capaz de plantear a Dick un ultimátum decisivo muy a lo made in America. Y desde ahí, a no parar de animarlo en su progresivo ascenso por la jerarquía del poder. Real o no, exagerado o no, lo cierto es que es posible que así fuera.  

Y como estamos ante el poder político en toda su dimensión y en el país más poderoso habido a lo largo de la historia, no podía faltar la mención recurrente del concepto de poder ejecutivo individual. Asociado en la película al juez Antonin Scalia, estuvo en todo momento en la base de la práctica de Cheney. La idea de un ejecutivo fuerte, con origen en el artífice de la Constitución Alexander Hamilton, le sirvió para sustentar el principio de que en la práctica política es necesario minimizar al máximo los controles parlamentarios. Nada nuevo, pues ha sido una pulsión permanente en la historia política de EEUU, pero suficiente para hacer uso de ella. Pero, siguiendo la narrativa de la película, le sirvió a Cheney para actuar, desde su papel en la vicepresidencia, como el poder principal del país. Aprovechando un vacío constitucional en torno a dicha institución, se erigió, ausente de cualquier control, en el facto factotum del poder, con presencia (esto es, con despachos) en la Casa Blanca, el Senado, la Cámara de Representantes o el Pentágono.   

Ayudado por la legislación introducida durante la presidencia reaganiana referente al papel que debería jugar la prensa y por las crecientes donaciones (inversiones, en realidad) de las grandes fortunas y corporaciones en relación a la conformación de un corpus ideológico entre neoliberal y neoconservador, todo lo que se puso en práctica durante las presidencias de Reagan y Bush padre alcanzó su esplendor en la de Bush hijo, con Cheney, su vicepresidente, como hombre fuerte.    

La película me ha recordado parcialmente en su formato a las que hace Michael Moore. Con un narrador omnisciente, continuos paréntesis explicativos y la apelación al humor, pese a lo lóbrego del paisaje y del ambiente. Como diferencia, eso sí, una mínima presencia de lo documental y la presentación de la historia desde la ficción dramática. 

Invito a ver la película. Es esclarecedora sobre lo ocurrido. Ayuda a recordar cosas a veces olvidadas. A conocer personajes reales desconocidos. Y a mantener la conciencia del mundo donde vivimos y de quiénes siguen mandando.  

miércoles, 23 de enero de 2019

La poesía a través de la luz

Una mesa en el centro de la habitación. La luz de una bombilla que descompone con su halo los colores y los transforma en sus secundarios. Un espacio que no está cerrado, sino abierto. Una puerta que nos permite ver, al fondo, un mueble pequeño. Todo son diagonales. Y verticalidad. Composición atectónica, sin que rompa la unidad. Ausencia de deformidad, aun cuando lo parezca. Y una perspectiva que, siendo caprichosa, nos ofrece lo principal. Un cuaderno y un lápiz, o acaso un bolígrafo, en el centro, y escorado hacia la derecha un portalápices. La huella de lo escrito. Poesía, quizás. Expuesta para ser leída e iluminada para facilitarlo. Recuerdo. Memoria. La misma que, después de algo más de cuatro décadas, intento recuperar a través de la imagen. 

sábado, 19 de enero de 2019

La Bauhaus, a cien años de su nacimiento

Hace ahora cien años del nacimiento de la escuela de la Bauhaus. Lo hizo en la ciudad alemana de Weimar, la misma que también vio nacer varios meses después la primera Constitución democrática de ese país. Fundada por el arquitecto racionalista Walter Gropius, buscó aunar el diseño, las artes plásticas y la arquitectura desde el doble principio de la colaboración entre docentes y discentes, y de la proyección de la creatividad artística hacia las gentes. Tuvo, pues, un alma y una práctica democráticas, que sirvieran de germen de una sociedad nueva.

Entre sus prioridades por abrirse a la sociedad estuvo la búsqueda para ayudar a resolver problemas concretos, lo que conllevaba un elevado sentido práctico a la hora de resolverlo. Eso explica la máxima que se atribuye a Gropius: “La forma sigue a la función”.

La Bauhaus fue un espacio de acción que bebió de las tendencias más avanzadas de su momento. Tendió a la estética racionalista, lo que la llevó a nutrirse del constructivismo ruso o el neoplasticismo holandés. Pero en ella trabajaron también artistas como Kandinski, que hacían del espíritu la inspiración de sus obras abstractas. Inicialmente, incluso, estuvo presente el influjo del expresionismo, y posteriormente los contactos con el más efímero dadaísmo y el surrealismo nunca faltaron.

Desde el punto de vista arquitectónico diseñaron bloques de edificios horizontales y de formas simples, con la intención de ir conformando un nuevo modelo de ciudades donde los espacios fueran sustituyendo las angostas ciudades de origen medieval. El vidrio estaba muy presente en las fachadas, de manera que los interiores se iluminaban y a la vez se convertían en espacios de distribución flexible.

En todo esto no faltaba el diseño de un mobiliario diverso, donde sillas, butacas, mesas, estanterías, etc. fueron adquiriendo formas originales, atrevidas y dotadas de un gran cromatismo.

Los primeros años estuvieron cargados de idealismo e indefiniciones, con un equipo de trabajo prestigioso, que con el tiempo fue cambiando. Además de Gropius, arquitecto y director de la escuela hasta 1928, fueron pasando los también arquitectos Luidwg Mies van der Rohe y Hannes Meyer; los pintores Lyonel Feininger, Paul Klee o Vassily Kandisky; el escultor Gerhard Marcks; el diseñador y fotógrafo László Moholy-Nagy; el arquitecto y diseñador de muebles Marcel Breuer; o el multifacético Oskar Schlemmer, a quien se encargó la tarea de la formación teatral. En 1928 Meyer sustituyó a Gropius en la dirección de la escuela y dos años lo hizo Mies van der Rohe, con quien coincidió el cierre definitivo de la escuela.

Sería injusto no mencionar el papel jugado por las mujeres. Algunas, como profesoras y otras, como alumnas. Entre las primeras estuvieron Lilly Reich, diseñadora industrial y arquitecta; Gunta Stölzl, tejedora y diseñadora textil; Anni Albers, pintora, grabadora y diseñadora textil; Marianne Brandt, pintora, escultora, diseñadora industrial y fotógrafa; o Friedl Dikcer-Brandeis, diseñadora industrial y pintora. Entre las segundas destacaron quienes se acabaron convirtiendo en  importantes fotógrafas, como Lucia Schulz, luego Moholy-Nagy, Florence Henry, Grete Stern o Ellen Auerbach. Por otro lado, Lotte Metzel, diseñadora industrial, y Otti Berger, tejedora y diseñadora textil, pasaron de ser alumnas a impartir clases. 
  
La Bauhaus tuvo tres sedes. La primera, en Weimar, hasta 1925, cuando las autoridades conservadoras de la ciudad decidieron dejar de sustentar un proyecto que les asustaba por considerar demasiado avanzado y peligroso en sus planteamientos, prácticas e incluso devenir diario. De ahí pasó a Dessau, donde se construyó el paradigmático edificio, proyectado por el propio Gropius, y se consolidó el proyecto desde una perspectiva más racionalista. El acceso al poder municipal en 1931 por parte del partido nazi supuso el cierre de la escuela. Trasladada a Berlín, en 1933, ya con el partido nazi en el poder de toda Alemania, fue clausurada definitivamente.

Dado el momento histórico en que se desarrolló -el periodo de Entreguerras-, así como el marco territorial -como lo fue Alemania-, la trayectoria de la Bauhaus no resultó ajena a ello. Si Gropius estuvo vinculado a la socialdemocracia alemana, buena parte del profesorado y del alumnado también participó de las pulsiones políticas de esos años. No faltaron tampoco disputas políticas internas. 

La fama de “bolcheviques culturales” fue una de los motivos por los que se vio obligada a trasladar su sede en dos ocasiones. A ello se unió que hubiera docentes pertenecientes a la comunidad judía, lo que elevó la animadversión y contribuyó a que el gobierno nazi ordenara su cierre. Fueron estériles los esfuerzos de Mies van der Rohe por desvincularla de esa fama y su pretensión de hacer de ella una escuela sólo relacionada con el arte. Y es que tanto judío, comunista y arte degenerado no podía caber en la nueve Alemania. El exilio y los campos de concentración nazis acabaron siendo el destino de una parte de sus protagonistas

Lo que podría parecer un programa frío, fue, "en realidad, la lúcida defensa de la conciencia frente al desorden y la  desesperación de la catástrofe histórica"*.  La enorme actividad y creatividad generada dejó una profunda huella en su tiempo, que ha ido perdurando a lo largo de las décadas siguientes. Hasta tal punto, que buena parte de los códigos estéticos heredados nos siguen resultando familiares en nuestros días. 


*Giulio Carlo Argan: El arte moderno. 1770-1970 (v. II). Valencia, Fernando Torres editor, 1977. 

(Imagen: fotografía de Lucia Moholy-Nagy del edifico de la Bauhaus en Dessau, diseñado por Walter Gropius) 

viernes, 18 de enero de 2019

Carmena, Errejón y el experimento de una operación de mayor calado

Se llevaba barruntando un tiempo y la cosa parece mucho clara ahora. Podemos, si no se  ha roto, está a punto de hacerlo. El suflé que creció tan rápido durante un tiempo, se ha ido desinflando y ahora está a punto de estallar. Lo ocurrido estos días en Madrid, capital y comunidad, quizás esté siendo la gota que esté a punto de colmar el vaso. En otros territorios ya se lleva un tiempo en algo más que en tensiones secundarias. En el caso de Andalucía la apuesta por una candidatura unitaria con IU y otros grupos nacionalistas, con el nombre de Adelante Andalucía, no gustó en el centro de la organización y menos a quienes ahora apuestan en Madrid por algo al margen de Podemos. Y es que la cosa es compleja, porque lo que se está produciendo es una fragmentación desde proyectos y ámbitos diferenciados: pablistas, errejonistas, anticapitalistas...; Cataluña, Galicia, Andalucía, Madrid...; centro, círculos...

He escrito bastante sobre los orígenes y la evolución de Podemos durante los primero años. Lo he hablado con gente de confianza, incluida del propio Podemos. Uno de los rasgos de los primeros momentos fue la prepotencia de la que hizo gala. Resultó peligrosa. Muchas de las cosas que dijeron e hicieron se las tuvieron que tragar ante una realidad que resultaba mucho más difícil de afrontar. 

En los últimos años Podemos ha tendido a buscar la colaboración con otros grupos y movimientos. Las confluencias, diferenciadas según cada realidad concreta, parecían el camino a seguir. Pero la manera de afrontarlas ha ido generando tensiones. Porque en ellas se han puesto en valor las diferencias de proyectos. Por lo ocurrido aquí, en Andalucía, he leído o escuchado cosas como que la suma resta, que se necesitaba la marca Podemos, que los comunistas son un lastre, que había que haberse centrado más en la clave española que en la andaluza...

Y de pronto nos encontramos con Madrid. Con su capital y con la comunidad. Con dos personas en el centro de atención: Manuela Carmena e Íñigo Errejón. La primera, con cierto gancho electoral, pero moderada en lo político, capaz de arrebatar sus competencias a quienes sanearon las arcas del ayuntamiento,  aumentando incluso el gasto social, con tal de no crear una tensión por el entonces ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. Capaz, más recientemente, de nuclear su candidatura con sus fieles en el gobierno municipal, personas de la corriente de Errejón. Y capaz de hacer que Pablo Iglesias haya cedido en ello, evitando así una división que pudiera poner en peligro las próximas elecciones municipales. 

En el caso de la candidatura para la comunidad, Iglesias apostó en su día por Errejón. Una forma de evitar la división, intentar aprovechar la valía de un peso pesado e incluso conectar con Carmena y los sectores moderados de la izquierda. Alcanzado un acuerdo desde la dirección regional de Podemos con IU, todo podría parecer que se solucionaría la confección de la lista. Pero en apenas dos o tres días todo se ha precipitado hasta producirse un vuelco. Sin consultarlo con su grupo, Errejón anunció ayer un acuerdo con Carmena para encabezar y nuclear la marca Más Madrid independientemente de los grupos. 

Intuyo que desde esas dos personas se busca, salvando las distancias, un proyecto que me recuerda a lo que en su día ya se produjo en Italia, cuando desde las cenizas del PCI, después PDS, surgió el Partido Democrático. Un partido de centro-izquierda, moderado, alejado de lo que pudieran ser estridencias políticas en el discurso y la gestión. Una plataforma electoral, al estilo de EEUU, más que un partido. En el caso de Madrid, quizás el germen de algo más amplio que podría ser trasladado a otros ámbitos. Un espacio difícil, muy competitivo, porque en él se encuentra el PSOE y, sobre todo, el que lidera Pedro Sánchez. Pero es que, sospecho, que estamos ante una operación de amplio calado. El germen de ella. ¿Cómo puede explicarse, si no, el eco tan rápido con que El País se ha hecho a la hora de tratar lo ocurrido? 

miércoles, 16 de enero de 2019

En la movilización feminista del 15 de enero

No sé cuántas personas estuvimos ayer en la capital gaditana haciéndonos eco de la convocatoria de grupos feministas en defensa de los derechos igualitarios. Miles, por supuesto, que nos unimos a las otras tantas que se movilizaron por el resto de capitales andaluzas y también por numerosas ciudades españolas. Decenas de miles de personas, pues. Y es que la ofensiva de la derecha contra los derechos sociales y civiles, coincidiendo de una manera especial con su éxito en las elecciones andaluzas pasadas, busca un objetivo muy claro. Bajo la fuerte presión de Vox y con el apoyo de los medios de comunicación conservadores, el PP, de una manera especial, y Ciudadanos quieren modificar la legislación igualitaria en relación al género y la orientación sexual. Pero les va a resultar difícil conseguirlo, porque está calando hondo la respuesta social. Ayer fue una prueba de que no nos vamos a quedar en casa. 

domingo, 13 de enero de 2019

Rosa Luxemburg


Hace algo más de dos décadas escribí para Debate Ciudadano (n. 25, marzo-abril, 1998) una breve dedicatoria a Rosa Luxemburgo. En el centenario de su muerte no está de más que lo reproduzca.

Es frecuente encontrar en cualquier biografía de esta mujer lo de "revolucionaria alemana de origen polaco", porque, habiendo nacido en Polonia en 1870, donde participó en la formación del partido socialista, se trasladó a Suiza y finalmente, a Alemania. Concibió la lucha política como una síntesis de teoría y práctica,  cosa que aplicó con tenacidad, coherencia y dignidad durante su vida. En seguida destacó como hábil escritora en periódicos y revistas socialdemócratas, y fue autora de importantes obras políticas y económicas sobre el socialismo (La crisis de la socialdemocracia), el militarismo (Militarismo, guerra y clase obrera), el imperialismo (La acumulación del capital) o la revolución rusa. Se mostró implacable contra el reformismo dentro de la socialdemocracia, desconfiando de la burguesía y del parlamentarismo ("hoy el proletariado combate por la democratización del estado burgués, no junto a la burguesía, sino contra la burguesía"). Consiguió en 1907 que la IIª Internacional aprobara su propuesta de resolución contra la guerra, posición antimilitarista y pacifista que mantuvo durante la primera guerra mundial con su grupo de la Liga Espartaquista, lo que le valió persecuciones y encarcelamientos. Defendió la espontaneidad creadora de las masas, pero fue crítica con los bolcheviques en su concepción centralista del partido y el autoritarismo del nuevo régimen ruso tras la revolución de 1917 ("la democracia socialista comienza al mismo tiempo que la democracia del estado de clase"). Participó en el movimiento revolucionario alemán al acabar la guerra y a ella se debe el programa de fundación del partido comunista alemán en 1919. Detenida en los primeros días de 1919 junto con Karl Liebknecht (compañero en la lucha revolucionaria y antimilitarista), sus cuerpos fueron encontrados en un canal meses después. Dramático final que presagiaba el fascismo que se estaba incubando en esos años.

jueves, 10 de enero de 2019

En la muerte de Andrés Sorel, un compromiso inquieto

Me enteré ayer de la muerte de Andrés Sorel. En realidad ése era su nombre público, porque el que consta en los registros es el de Andrés Martínez López. Sin saber las razones de tal cambio en el apellido, al parecer la elección del nuevo estaba relacionada con personaje protagonista de la novela de Stendhal Rojo y negro

Castellano de Segovia, era un internacionalista y, de una manera especial, muy amigo de la Cuba revolucionaria. Escritor prolífico, se ocupó de varios campos, desde el ensayo político e histórico hasta la literatura. He leído varias de sus obras, ninguna de literatura, aunque en algunas de ellas se denota su estilo cuidado y emotivo. Militante del PCE desde muy joven, vivió el exilio por ello, si bien se separó del partido sin perder nunca el referente político de ser un hombre comprometido y luchador en favor de la justicia.

Fue precisamente su libro Introducción a Cuba (Madrid, ZYX, 1970) el que, cuando era un joven adolescente, me permitió conocer mejor la revolución de ese país. Por esos años también, en 1976, leí su Guía popular de Antonio Machado (por cierto, ejemplar que presté a una amiga y nunca más volvía a saber), que utilicé para preparar un recital de poesía donde dimos a conocer a la gente joven de mi barrio la trayectoria y parte de la obra del poeta sevillano. Aprendí con ello, o más bien completé con lo que había leído de Manuel Tuñón de Lara, una visión de un poeta que era algo más que un aglutinador de palabras y descriptor de paisajes. 


Tuve la ocasión de conocer  a Sorel en persona en dos ocasiones cuando en 1984 se puso al frente de Liberación, un proyecto de periódico alternativo que pretendía ser portavoz de la disidencia surgida a raíz del primer gobierno del PSOE.  La primera vez fue en Madrid, apresurada y de apenas un saludo, cuando me acerqué a la redacción del periódico en pleno parto del primer número, como "enviado" del grupo de apoyo que habíamos formado en Salamanca. La segunda, ya en la ciudad castellana, cuando se reunió en la cafetería El Corrillo con varios de los componentes de dicho grupo de apoyo, que tenía a los entusiastas hermanos Vallejo a la cabeza. Recuerdo el encuentro como interesante, con un elevado grado de simpatía y confianza mutuas. En su posterior libro Liberación, desolación de la utopía (Madrid, Ediciones Libertarias, 1986) dejó constancia del papel activo que nuestro grupo jugó en la conformación de Liberación, que buscaba la participación de la gente, así como las cartas que enviábamos al consejo editorial defendiendo esa vía.


Entre sus ensayos históricos, uno de ellos, Yo, García Lorca (Madrid, Zero/ZYX, 1977), lo leí con ocasión de la preparación de dos artículos que dediqué a la figura del poeta granadino (publicados ambos en este cuaderno y en Rebelión). El libro de Sorel fue uno de los trabajos pioneros en el estudio de lo ocurrido en torno a la muerte de Lorca. 


El otro ensayo histórico es La guerrilla antifranquista. La historia del Maquis contada por sus protagonistas (Tafalla, Txalaparta, 2002). Escrita con delicadeza, su aportación de los testimonios de quienes combatieron al franquismo con las armas resulta más que interesante, aun no siendo una obra de investigación sensu stricto.


La última obra que leí de Sorel fue Siglo. Tiempo de canallas (Tafalla, Txalaparta, 2006), todo un alegato contra las enormes contradicciones surgidas entre tantas gentes al final de un siglo convulso y las consecuencias inquietantes que hemos heredado en el presente. Escrito desde el corazón, no le falta en ningún momento la necesaria reflexión. 


He sabido que pasaba temporadas en Zahara de los Atunes. Que haya pasado desapercibida para mí su presencia en esa localidad quizás se haya debido a su voluntad de pasar desapercibido. Lástima no haberlo sabido. 

miércoles, 9 de enero de 2019

Mucho cuidado con el señoritismo andaluz

La derecha se ha  llevado siempre muy mal con la defensa de la autonomía andaluza. Se opuso ya durante la Transición, cuando UCD y AP obstaculizaron el proceso iniciado desde los ayuntamientos para alcanzar la autonomía a través del artículo 151 de la Constitución. La vía rápida, como era llamada, y que tuvo en el referéndum del 28 de febrero de 1980 su momento culminante. UCD, en el gobierno, y AP, un partido minoritario, defendieron el no y fueron derrotados. El pueblo andaluz, por amplia mayoría, logró una proeza. Ahí se encuentra una de las claves del suplicio electoral que ha sufrido la derecha desde entonces.

Aprobado el Estatuto en 1981, fue reformado en 2007 y de nuevo la derecha, esta vez con el PP en solitario, volvió a sus andadas. Durante la tramitación en el Parlamento de Andalucía a lo largo de 2006 se opuso, si bien, sorprendentemente, cambió de actitud en el Congreso. Eran los tiempos del Estatut catalán, donde el PP se mostró con ferocidad todas sus armas, y mantener tantos frentes abiertos le podía resultar perjudicial. 

Ahora estamos en un presente diferente. Ha surgido una derecha muy radicalizada, Vox, que está haciendo una ostentación descarada en su programa del centralismo político-territorial. Eso conllevaría la desaparición del actual estado de las autonomías y con ello, claro está, de la autonomía andaluza. Los viejos fantasmas de la derecha en Andalucía, la del perverso señoritismo, andan sueltos. Mucho cuidado. 

sábado, 5 de enero de 2019

La irreverencia de Antonio Saura en Mentira y sueño de Franco

Encontré el otro día por casualidad el libro Mentira y sueño de Franco (Fondation
Archives Antonio Saura/Editions Medecine et Hygiène, 2017), basado en una colección casi homónima de 41 litografías de Antonio Saura. No conocía la obra, pero desde el primer momento me atrapó, razón por la que decidí hacerme con él.  


Realizada entre 1958 y 1962, Saura la tituló Mentira y sueño de Franco. Una parábola moderna. El libro la reproduce en su totalidad, pero incluye algunos textos que ayudan a comprenderla mejor. Cuenta con una breve "Nota del editor", de Olivier Weber-Caflicht; un texto de  presentación que el propio Saura escribió y publicado en 2009, cuando se dio a conocer por primera vez esta obra, varios años después de su muerte; una introducción de Bartolomé Bennassar, titulada "La mirada de un historiador"; y los comentarios de cada una de las obras hechos por el recién fallecido Eduardo Arroyo (traducidos al inglés al final del libro), que llevan el título "Flexible con pluma de perdiz". Este mismo artista es quien ha confeccionado la portada, consistente en un collage donde mezcla una imagen fotográfica de la cabeza de Franco y el fragmento de una de las obras de Saura, con la que recubre sus ojos. 

Detenerse en cada una de las litografías es impactante. En muchas resulta fácil entender su significado, pese al estilo tan enrevesado de Saura, pero en otras es necesario dejarse llevar por las descripciones que hace en mayor medida Arroyo, amigo y gran conocedor de la obra de Saura, y Bennassar. De éste podemos aprovechar mejor el contexto en que se inscribe tanto su realización (en plena dictadura franquista, unas dos décadas después de la guerra) como los momentos que se reflejan en la serie (la guerra, los primeros años de la postguerra y el presente). 


Arroyo nos lleva a una vorágine de ideas e impresiones, sintetizadas en 16 textos, en los que nos desentraña la naturaleza y las manifestaciones de esa España negra triunfante en 1939, llena de militares, curas, obispos y señoritos, con Franco a la cabeza. Todo un mundo que Saura no tuvo reparo en reflejarlo de una forma iconoclasta e irreverente, como señala Weber-Caflicht. Tampoco tuvo reparos se dejarse llevar libremente por sus obsesiones sexuales, escatológicas y sacrílegas, entre las que incluyó tanto a Franco como a la primera dama del régimen, Carmen Polo.


Estamos ante un trabajo que alude en su título a otro de Pablo Picasso, "Sueño y mentira de Franco", formado por 18 viñetas que realizó en los primeros meses de 1937, antes de que pintara su "Guernica". Coinciden en el carácter satírico y, en cierta medida, hasta en el estilo. Del artista malagueño Saura toma el descaro en la representación de atributos sexuales, irreverencias religiosas, mitos, tradiciones... 

Yendo más lejos, la obra de Saura también tiene raíces en los grabados de Francisco de Goya (Los caprichosLos desastres de la guerra y Los disparates) y en los frescos de las Pinturas negras. Se nutre de esas obras, si no tanto del estilo, sí del hondo dramatismo, y a veces de la sátira, que contienen. Es lo que se ve en "Detrás, en la esperanza", donde se agolpa una multitud de personas anónimas y aterradas que desprenden una sensación de desesperanza. En "Pequeño Saturno, devorado-cerrado", con la presencia de una gran araña que se ha apropiado de España para devorarla y/o encerrarla en una gran prisión. Y en "Blanco muro de cal" y "Blanco muro de España", en los que evoca los versos que el poeta granadino dedicó al torero Ignacio Sánchez Mejías en su conocido "Llanto" y que con seguridad enlaza su trágico final con lo ocurrido a quienes perdieron la guerra. 


No faltan otras fuentes de inspiración, como las que provienen de artistas de otras épocas. Lo hace con el renacentista alemán Holbein, del que transforma una de sus danzas macabras, de la Danza de la muerte, en "Concibió la esperanza". O con los barrocos españoles Velázquez, Zurbarán o Ribera, de los que toma sus Cristos crucificados para convertirlos en "Como un solo hombre" (1 y 2). Y siguiendo con el tema de la cruz, ¿qué hay de "¡Sexo-cruz, despierta!"? ¿Estaría inspirado en el retrato que Rigaud hizo de Luis XIV, el rey absoluto por excelencia? ¿Lo estaría en la recreación que Francis Bacon, contemporáneo de Saura, hizo del retrato del papa Inocencio X, de Velázquez? 


Ya en el siglo XX "Temblor del instante: Capa viendo al miliciano de la camisa blanca" reproduce la icónica imagen "Muerte de un miliciano" del fotógrafo húngaro Robert Capa. "Despertar de la bella durmiente, o un triste relámpago", por su parte, está inspirado en una performance representada en la Exposición Internacional del Surrealismo que había coordinado André Breton y que se celebró en París en el periodo que Saura creaba sus litografías. 


Los títulos no son producto del azar, llegando a introducir Saura palabras o versos completos de poemas y canciones. Además de los ya referidos "Blanco muro de cal" y "Blanco muro de España", de García Lorca, en "Rocío, capullito florecido" se reproducen los de una conocida canción de Rafael de León. En "Volverá a reír la primavera" y en "Manchado deseo de otoño: otra vez volverá a reír la primavera" hay ecos de la letra del himno falangista "Cara al sol", escrita por José Mª Pemán. En "Bésame mucho" se apropia de una conocida canción de la compositora y cantante mexicana Consuelo Velázquez, interpretada por la entonces famosa Sara Montiel. Y en "Campos de soledad, mustio collado" (1, 2 y 3), se reproducen versos del poema "¡A las ruinas de Itálica", de Rodrigo Caro, con una posible alusión oculta a Los grandes cementerios de la luna, de George Bernanos. 
¿Acaso en estos campos llenos en su interior de fosas colectivas, verdaderos cementerios anónimos, no estaba Saura antecediéndose al movimiento de recuperación de la memoria tan presente desde los últimos años?


El cine también está presente en los títulos, como lo hace en "¡A ti la legión!" (1 y 2), alterando el inicial pronombre "mí" de la obra de Juan de Orduña. Como lo está, así mismo, la música clásica española en "Noche de los jardines de España: e
l precio del esfuerzo", donde Saura reduce al singular la primera palabra de una composición de Manuel de Falla, exiliado finalmente a Argentina, y de cuya obra Joaquín Turina dijo que se trataba de la composición más triste del artista gaditano. Y está, en fin, la novela, esta vez con William Golding, como ocurre en "El Señor de las Moscas", donde identifica a Belcebú con el dictador, calificándolo de esa manera tan categórica.


Los demás títulos aluden, con mayor o menor grado de claridad, a personajes, instituciones, mitos o aniversarios del universo franquista, sin que falte la alusión a una de las aficiones preferidas de Franco. Se encuentran en "¡Viva la muerte!", dedicado a su primer mentor-protector, José Millán-Astray. "¿Brazo o mano? Santa Teresa en la mesilla de noche como perpetuo socorro", representación de una de las obsesiones de Franco que le sirvieron para legitimarse desde la religión. "Estos son mis poderes", rememorando la famosa frase que se dice que pronunció el cardenal Cisneros mientras exhibía sus cañones. "Alzamiento Glorioso", evocador del 18 de julio de 1936, con un Franco montado sobre un caballo-crustáceo. "Burgos aclama al Generalísimo de las Fuerzas Nacionales", cuando acabó concentrando los poderes militar y político en octubre 1936. "Amanecer en los luceros: décimo aniversario", conmemorando la efemérides del inicio de la guerra. "Energía vital, 1953, primer Consejo Nacional de Falange Española Tradicionalista y de las JONS", donde Franco aparece flanqueado por dos ministros de la Iglesia. "1961: aniversario de la exaltación a la Jefatura del Estado.¡Mi pulso no temblará!", que empieza narrando un acontecimiento y acaba con una frase de Franco atribuida por su primo Francisco Franco Salgado-Araújo. "La pequeña sensación o mal augurio: un estrecho paso" y "El atún", retratado como alguien que es más que un simple aficionado a la pesca, siendo sus capturas una metáfora de sus víctimas.

La esposa de Franco cobra una gran relevancia en la serie. Por el número de veces en que aparece (hasta 6, según Bennassar) y por la forma como es representada. Sola, en forma de busto, en "La Señora", con una peineta que parece un abanico sobre la cabeza y un escote que deja ver dos pequeños pechos. Acompañada por su esposo o viceversa está en "Viviremos en familia, junto a los nietos de la Patria", "Bésame mucho", "En seco jinete cabalgando, rápido y certero, por el Imperio hacia Dios" y "1961: aniversario de la exaltación a la Jefatura del Estado. ¡Mi pulso no temblará!". 


Distintos son otros dos retratos, en cierta medida enigmáticos y ambiguos. El primero de ellos es "Estos son mis poderes", donde la figura, inicialmente femenina, está ataviada con una peineta y aparece flanqueada por un fusil, a la derecha, y un hueso, a la izquierda, con sus manos sosteniendo una cruz, en la izquierda, y una persona colgada, en la derecha. Para Bennassar se trata de un Jano Bifronte, pero ¿por qué con la peineta propia de doña Carmen? ¿Acaso las dos caras no podrían corresponderse con cada componente del matrimonio, haciendo de la peineta femenina una alusión sarcástica a la sexualidad del dictador? 


El segundo retrato es "Ahora o nunca", con un personaje defecando sentado en su trono. Su pelo nos lleva a pensar que pueda ser una mujer, pero el hecho de que esté sobre un trono quizás nos pueda llevar al dictador. ¿Estamos de nuevo ante la ambigüedad sexual de su figura? 

Pese a lo osado e irreverente del contenido y las formas de la obra, Mentira y sueño de Franco nunca fue publicada en vida de Saura. ¿Cómo puede explicarse? Él mismo lo justifica con unas escuetas palabras: "motivos obvios". Aun así, reconoce que personalmente contribuyó a la lucha contra la dictadura, "casi siempre al margen de mi pintura". También, que esos dibujos "no hubieran podido surgir en otro momento y casi tampoco en otro lugar". Y en un acto de sinceridad añade que "lo restringido de su difusión los hizo inoperantes", dado que sólo pudo acceder a ellos un círculo reducido de personas


Después de este recorrido me resulta difícil elegir una imagen entre todas que pueda sintetizar el conjunto de la obra. He optado, a pesar de todo, por "Despertar de la bella durmiente, o un triste relámpago". Quizás sea la que mejor nos dé una idea de lo que fueron las cuatro décadas de guerra y represión. Para Arroyo "la bella durmiente del bosque español aún seguía dormida y cuando despertó ya se la habían comido y solo quedaba una sombra apenas perceptible".


Post data

Publicado en Rebelión el 9-01-2019.

viernes, 4 de enero de 2019

¿Errores en los sondeos, manipulación, desorientación en parte del electorado...? (A propósito del primer sondeo del CIS de 2019)

Se ha publicado hoy el nuevo barómero del CIS. Después de lo que comenté ayer ("El vértigo que se nos avecina en 2019"), los datos ofrecidos por el CIS resultan en parte sorprendentes. Dos cosas podemos destacar de ellos: 1) coinciden bastante con los resultados de las elecciones andaluzas, si bien con una excepción; 2) ésta es Vox, del que se hace una estimación muy por debajo, incluidas las recientes encuestas hechas para El Mundo y Público; 3) de los partidos nacionalistas se hace una estimación superior en ERC, PNV y EH-Bildu, e inferior en el PDeCat; y 4) la abstención no sería tan alta. Voy a extenderme un poco.

Sobre el primero de los aspectos, la estimación en el reparto de los votos es la que sigue: PSOE, 28,9%, lo que supone 0,9 puntos más sobre las elecciones andaluzas del pasado 2 de diciembre; Unidos Podemos y sus confluencias, 14,9%, con 1,3 puntos menos; Ciudadanos, 17,9% y 0,4 puntos menos; PP, 19,1% y 1,7 puntos menos. Sorprende lo del PSOE, que se situaría en una primera posición que, si no es muy cómoda, le permitiría seguir pivotando la vida política, aun cuando fuera con dificultades. Las sospechas hacia la dirección del CIS, en mano de un antiguo dirigente del PSOE, resultan evidentes. 


Pero lo más sorprendente sería lo de Vox, que con el 3,7% estimado perdería 7,3 puntos sobre dichas elecciones, 9,2 sobre el sondeo de El Mundo y 4,9 sobre el de Público. El PACMA, por su parte, pese a sus escasos apoyos electorales, obtendría un 1,2% de los votos, que suponen 0,7 puntos menos que en las andaluzas.

En cuanto a los partidos nacionalistas, teniendo en este caso como referencia la encuesta de Público, se hacen las estimaciones siguientes: el PDeCat, con el 1,4%, estaría 0,4% puntos por debajo; ERC, con el 4,7%, 1,8% por encima; el PNV, 1,6% y 0,5 puntos por encima; y EH-Bildu, 1,1% y 0,3 puntos también por encima. Una subida general, salvo en la derecha catalanista, que ve cómo la distancia con ERC se va ampliando a favor de éste, partido que, además, seguiría aumentando sus apoyos electorales. 


Por último, en la abstención y el voto no partidario hay importantes diferencias. La declaración explícita de abstención sólo es del 9%, que podría ampliarse en parte desde el 15,3% de personas que no tiene decidido qué hacer o el 1,6% que no ha contestado. Entre los dos casossuman un 16,9%, pero no se sabe la cuantía de quienes optarían por la abstención o de quienes lo harían por alguna forma de voto, fuera partidario o no. Los votos nulos y en blanco sumarían según el CIS el 4,3%, lo que supondría 0,6 puntos menos que en las andaluzas.   


¿Qué puede estar ocurriendo? ¿Errores (graves) en los sondeos? ¿Manipulación en el realizado por el CIS? ¿Desorientación en parte del electorado?...


(Imagen: "España", de Eduardo Arroyo)

jueves, 3 de enero de 2019

El año de vértigo que se nos avecina en 2019

Han salido ayer (Sigma 2, para El Mundo) y hoy (Key Data, para Público) dos sondeos electorales referidos al conjunto del estado. Ya sabemos que las predicciones para las pasadas elecciones andaluzas fracasaron de una forma estrepitosa, por lo que conviene no sacar grandes conclusiones más allá de dos cosas: sirven como un referente a la hora de detectar por dónde pueden ir las cosas; y, en lo general, coinciden con los resultados de las andaluzas. Me voy a centrar sólo en los votos (porcentaje, en el caso de El Mundo, y número y porcentaje, en el de Público), dejando al lado el reparto por escaños.

Me interesa destacar, en primer lugar, las previsiones de participación y también la intención de votar en blanco o nulo. Y sobre esto el sondeo de Público nos ofrece datos importantes: la abstención junto con el voto nulo aumentaría 1,1 punto en relación a 2016, y el voto en blanco lo haría en 1,4. Numéricamente serían, respectivamente, 400.000 y 300.000 votos. Comparado con lo ocurrido en diciembre en Andalucía, habría una diferencia de unos 10 puntos menos en la abstención y los votos nulos, y un aumento en los votos en blanco de 2,8. 

Son datos interesantes, porque, de entrada, tendríamos un aumento de las abstenciones y de los votos no partidarios, como ya ocurrió en Andalucía, Teniendo en cuenta que en esta comunidad ha afectado sobremanera tanto a PSOE como a Adelante Andalucía, puede sacarse como conclusión que también podría ocurrir en el conjunto del estado. Es decir, que los alrededor de 700.000 votos resultantes de la suma de abstencionistas o no partidarios lo serían principalmente de votantes de PSOE o de Unidos Podemos y sus confluencias. 

En cuanto al voto partidario, las previsiones que se publican en los dos medios (sitúo primero a El Mundo y luego a Público) no difieren mucho: son similares en el PSOE (22,6%/22,6%), en Unidos Podemos junto a sus confluencias (15,8/15,2) y en la suma de los dos (38,4/37,8); también lo son en la suma de Ciudadanos, PP y Vox (50,9/51,1), pero no así en el reparto por partidos, sobre todo porque El Mundo (12,9) le da 4,3 puntos más a Vox que Público (8,6), lo que, como consecuencia, resta tanto a PP (19,2/22) como a Ciudadanos (18,8/20,5). 

Si comparamos los resultados de las elecciones de 2016 y, en este caso, las previsiones del sondeo de Público, resultan evidentes varias cosas: el mantenimiento del PSOE (-0,1%/-110.000 votos), que ya sería la fuerza más votada, cosa que ya vienen apuntando los sondeos hechos desde el verano; la fuerte caída de Unidos Podemos y sus confluencias (-5,9/-1.450.000); el enorme declive del PP (-11/-2.700.000), que no para de perder votos; la consiguiente e importante subida de Ciudadanos (7,4/1.700.000); y la confirmación de la irrupción de Vox (8,4/2.000.000).

No podemos dejar al lado las previsiones para los partidos nacionalistas territoriales, sólo reflejadas en Público. Y ésta sería la situación, también en relación a 2016: el PDeCat sufriría una bajada en los apoyos (-03/-80.000); ERC, por el contrario, subiría (0,3/50.000); el PNV bajaría también (-0,1/-30.000); EH-Bildu mejoraría algo (0/13.000); y CC perdería (0/-11.000).

Llegado a este punto, ¿han sido las elecciones andaluzas un test de lo que queda venir? Puede responderse afirmativamente, si nos atenemos a dos factores para mi relevantes: la irrupción de Vox, que crece a costa sobre todo del PP; y la elevada abstención y los crecientes votos nulos o en blanco, que afectarían más al  PSOE y a Unidos Podemos y sus confluencias. De esto último se desprendería, además, una sobrerrepresentación de los grupos de derecha y en ella, del propio Vox.

Para el año presente tenemos tres elecciones fijas, que se van a celebrar en la última semana de mayo: europeas, municipales y autonómicas (salvo en Cataluña, País Vasco, Galicia y Andalucía). Eso sí, cada una con su especificidad, lo que las hace diferentes. Las europeas, porque la circunscripción es única, lo que permite que una representación más proporcional; pero, a su vez, suele ser la que arrastra mayor número de abstenciones. Las municipales, por el elevado grado de atomización que tienen, dando paso a muchos grupos locales y reflejando en mayor medida el microcosmos de cada municipio. Y las autonómicas, teniendo en cuenta las excepciones antes indicadas, porque van a reflejar realidades diferentes: de un lado, la de los territorios donde los grupos de derecha y el nacionalismo español tienen una mayor presencia (las dos Castillas, Aragón, Madrid, Extremadura, La Rioja, Murcia, Asturias); por otro, la de otros donde se mantiene un pulso entre lo anterior y las opciones progresistas y/o del nacionalismo periférico (País Valenciano, Baleares, Navarra); y, por último, la incógnita que supone Canarias.

¿Se adelantarán elecciones generales? Si la respuesta es afirmativa, ¿cuándo?, ¿antes, después o coincidiendo con las del mes de mayo?

2019 puede ser un año de vértigo. Y peligroso, si los vientos que soplaron del sur hace un mes se mantienen o acaban llegando los de otros países. Va ser necesario hacer un gran esfuerzo desde la izquierda. Y propongo que se haga desde la unidad y la generosidad, aprovechando la experiencia de las confluencias en las municipales de 2015, las generales de 2016, las catalanas de 2017, las andaluzas de 2018... Añadiendo un llamamiento a la responsabilidad de quienes, por cualquiera de las razones, se han inhibido o tienen pensado hacerlo en las elecciones. Hacer esto no deja de ser un acto de irresponsabilidad, que lo único que permite es ampliar el camino que las derechas pretenden seguir recorriendo.