Con estas palabras empezaba en 2011 el artículo "Fue hoy, hace 75 años, cuando se inició el golpe del 36",
"Fue el 17 de julio de 1936 cuando se inició el golpe de estado contra la República. Fue en Melilla y, de inmediato, en el resto de los acuartelamientos del protectorado español de Marruecos donde los militares golpistas declararon el estado de guerra, poniendo así en marcha con antelación el plan diseñado para el día 19 por el general Mola".
Ahora, 15 años después, estamos en el 90 aniversario, pero ha cambiado una cosa: el fascismo de nuestros días está envalentonado y se ha quitado las caretas. Sus defensores han perdido el complejo a la hora de defender el golpe militar contra los avances sociales y políticos llevados a cabo entre 1931 y 1933 y febrero y julio de 1936; a los personajes que lo llevaron a cabo, principalmente militares; a la oligarquía que llevaba décadas dominando el país y que no dudó en financiarlo; a la dictadura que durante casi cuatro décadas subyugó a buena parte de la sociedad...
No puedo por menos que alertar del peligro que estamos corriendo en un contexto de avance del fascismo, tanto en nuestro país como en el ámbito internacional. Defender hoy la democracia es hacerlo, como siempre, por los derechos sociales, políticos, civiles... Defender lo público, la redistribución de la riqueza, el medioambiente, la igualdad entre géneros, la libertad en la orientación sexual, la soberanía de los pueblos, la dignidad de todas las personas, la paz, los derechos humanos.. Combatir el clasismo, el sexismo, el racismo, la homofobia, el negacionismo climático, las guerras, la violación de los derechos humanos...
Sí, han pasado 90 años y hay quienes quieren que todo siga igual. Repruebo a quienes quieren que todo siga igual en favor de la gente poderosa y sus secuaces, y reivindico lo maravilloso que es seguir manteniendo vivos los sueños de un mundo mejor para todas las personas, sin excepciones. Y, por supuesto, no me olvido de quienes, hace 90 años, hicieron lo posible para que que así fuese.

