viernes, 14 de septiembre de 2018

Las bombas de precisión

Ayer nos salió Josep Borrell, a la sazón ministro de Asuntos Exteriores, con lo de que se trata de "un armamento de precisión. Eso quiere decir que no se producen efectos colaterales, en el sentido que se da en el blanco que se quiere con una precisión extraordinaria de menos de un metro". Patético. Hoy la ministra portavoz del gobierno, Isabel Celaá, lo ha redondeado: "son láser de alta precisión y, si son de alta precisión, no se van a equivocar matando a yemeníes".  ¡Vaya argumentos, con tal de seguir haciendo negocios con la muerte y de paso quitarse de en medio la presión basada en los puestos de trabajo! Ya me referí el otro día al falso dilema moral entre paz o pan. Lo primero, un fundamento ético, no puede ser utilizado como contrario de lo segundo, otro fundamento ético. La contraposición real existe entre quienes hacen de la guerra y de la explotación un negocio, frente a los derechos humanos de paz y de trabajo digno.    

jueves, 13 de septiembre de 2018

El juego de títulos universitarios en el mundo de la alta política

Esto de los títulos universitarios está resultando cada vez más polémico en el mundo de la alta política. En los casos que vamos conociendo los currículos pueden resultar sorprendentes. De Cristina Cifuentes, Pablo Casado, Carmen Montón... hemos sabido que sus másteres han sido obtenidos, en mayor o menor grado, con favores, privilegios e incluso trampas. Del actual máximo dirigente del PP hay serias dudas hasta de la forma con que obtuvo su titulación como licenciado. 

Si subimos en el escalón académico, hace unos años supimos de la tesis doctoral de Francisco Camps, que defendió un año después de su dimisión como presidente de la Generalitat valenciana en 2011. De entrada, toda una hazaña. Pero, sin embargo, existen más que sospechas de que hubo plagio. Algunos años más atrás, en 1998, fue Federico Trillo, ya como ministro de Aznar, quien alcanzó su grado de doctor. Pero también de su tesis hay sospechas de plagio. Lo último es lo de Pedro Sánchez y su tesis doctoral de 2012, realizada -no lo olvidemos- en una universidad privada. Aunque no es nuevo, Ciudadanos lleva días poniéndola en duda y hoy El Mundo ha aportado algunas cosas que pueden resultar raras.   

De éstos y algunos casos más de políticos se han venido aportando datos en otros medios. En el Huffington Post aparecieron hace un par de años los nombres de Trillo, Camps, Sánchez y algunos más, cuya situación se comparó con la de Pablo Iglesias e Íñigo Errejón, de los que resaltó la calidad de sus trabajos. No debemos olvidar que fueron realizados antes de su salto a la "alta política", dentro de una trayectoria de formación que venía de años antes. 

Si se indagara más profundamente, seguramente nos llevaríamos muchas más sorpresas. Y en todo esto está la Universidad española de por medio. Todo, muy preocupante. 

martes, 11 de septiembre de 2018

La ministra que también ha sido pillada

Ahora le ha tocado a una militante del PSOE. Ministra desde hace tres meses, consejera de la Generalitat valenciana con anterioridad, diputada... Carmen Montón se llama y por lo que su apellido indica -es sólo una coincidencia-, se trata de una más de esa gente privilegiada a la que se regala o facilita títulos universitarios. En su caso, aprovechando que era diputada. Y de nuevo la Universidad Rey Juan Carlos. Y en ella -que tuvo un rector catedrático-plagiador- ese chiringuito académico montado por Enrique Álvarez Conde que obedecía al nombre de Instituto de Derecho Público. La tal Montón no ha dimitido todavía. Tampoco, que sepamos, se lo ha pedido quien la nombró. Estoy seguro que acabará dejando el puesto. Vergüenza aparte, porque pillarla, bien que lo han hecho.

¿Por qué te masacraron, Chile?






















¿Por qué 
te machacaron,
te asesinaron, 
te masacraron?
¿Por qué, Chile?
¿Por qué?
Era casi un niño seguía tu destino.
Cuando vino la hora de la muerte,
descubrí cuán grande había sido lo vuestro.
Lloré aquel día, 
contuve mi rabia años y años
y ahora vuelvo a rememorarte.
¡Qué terribles debieron de ser aquellos días, aquellos meses, años!
Dolor, sangre, muerte...

(Diciembre de 1982).

lunes, 10 de septiembre de 2018

¿Paz o pan?

Es el dilema que ha vuelto a salir a debate. La fabricación de armas y su venta a países que agreden a otros se contrapone a los puestos de trabajo que generan. Hace unos meses, con el gobierno del PP, se firmó un contrato con Arabia Saudita para la venta de varias corbetas de guerra. Su destino claro es claro: Yemen. Hubo reacciones en contra de distintos partidos y grupos de derechos humanos. Hace unos días saltó la noticia de la venta de bombas al mismo país. Luego, ante el rechazo desde sectores de la opinión pública, se desmintió por parte del gobierno. Ahora, ante la amenaza de la potencia árabe de cancelar el contrato, no sabemos qué se va a hacer. Para el alcalde de Cádiz, José María González Santos, no hay duda. Opta por lo segundo. Pertenece a Podemos y está vinculado a la tendencia de Anticapitalistas. Para los trabajadores, que suelen actuar desde la radicalidad sindical, tampoco hay duda. Al fin y al cabo se están jugando su pan. Han preferido el pan. Han dejado de un lado la paz. Aquí, en Andalucía, hay una frase proveniente del mundo jornalero que encierra una gran sabiduría: "pan para hoy, hambre para mañana".

domingo, 9 de septiembre de 2018

Corinna, la corona...

De nuevo han saltado a la palestra dos personajes. Uno, el rey emérito, que ya no es rey por ello. El otro, la que al parecer fue su amante durante los últimos años. Ya hace un par de meses supimos ("Todo real: amoríos, negocios, engaños, desengaños...") que el emérito había provocado una gran decepción a su amante, que se había sentido amada, pero que, por lo oído, se vio utilizada. El que se haya querido saber más de lo ocurrido a través del Congreso, previa petición de comparecencia del grupo Unidos Podemos, ha sido vetado por los tres principales partidos del sistema: PP, PSOE y C's. Normal. Para eso lo son y la corona forma parte del entramado político. Sorprenden más las declaraciones del fiscal Pedro Horrach, que ya sorprendió en su día por la defensa a ultranza de la que fuere infanta y esposa de un marido condenado por corrupción. Dicho fiscal dijo que por lo aparecido en las grabaciones hechas por Corinna, la susodicha amante y decepcionada, quizás podría haber sido llamado a declarar el emérito. El caso es que el Congreso ha dado portazo. Pretenden proteger una institución que cada vez se está desgastando más. No sé hasta dónde llegará la permisividad en esta sociedad nuestra.  

sábado, 8 de septiembre de 2018

El atún que salió de un árbol, de Jesús González Quirós













































Conozco algunas de las obras de Diego Jesús González Quirós. El haberlo tenido como compañero de trabajo durante algunos años, me lo ha permitido. Presumo de haber tenido compañeros que en esto de las artes plásticas nos deleitan. Luis Valverde, Tato Cort... 


En la escultura le gusta trabajar con la madera, pero la técnica del modelado a través del barro, que utiliza para los bocetos, no le hace de menos a la de la talla. En la pintura hace uso de la acuarela, donde se maneja también con soltura. 

Hace unos días me sorprendió con una obra que está acabando, situada en la plaza del Ayuntamiento. Ha aprovechado el tronco talado de un pino para dejar plasmado un atún. Ha sabido aprovechar algunas de sus protuberancias para darle forma. Si hay una especie marina que dé impronta a este pueblo, nada mejor que un túnido rojo, como los que milenariamente se atrapan en las redes de las almadrabas. La tarea está bastante avanzada, pero lo que vemos en la foto nos permite intuir que está logrando una obra más que interesante.  

Me gusta que los espacios públicos se llenen de obras de arte. Embellecerlos los hace más atractivos. Y la mano de este artista está contribuyendo a que sea posible.      

viernes, 7 de septiembre de 2018

La madre del artista



































Decir que Tato Cort es un excelente retratista, poca gente o nadie lo duda. 
Contemplar sus trabajos, por tanto, supone un verdadero disfrute. Haberlo hecho a lo largo del tiempo permite ver cómo su técnica se ha ido depurando, incorporando cada vez con  mayor maestría unos matices cromáticos que enriquecen el resultado.

Hace unos días nos deleitó en el café La Galería de Barbate con otra tanda de retratos. Allí estaba una variada gama de personajes, de distinta índole, pero con el mundo de la cultura como denominador común. Del mundo del cine y de la música, su Marilyn Monroe, Plácido Domingo, Rocío Jurado, Sara Montiel, Manolo Escobar y Aida Garifullina. De la pintura, su favorito Joaquín Sorolla. De la literatura, Eduardo Galeano (genial, por cierto). 
Una excepción es la de Rafa Nadal, a quien ha rendido tributo como aprecio por su tesón.

Mención aparte se encuentran dos retratos: el de su hija, Águeda,
y el de su madre, Florentina. Dos eslabones de su cadena familiar. La hija, heredando parte de esa cadena, pero con rasgos que nos llevan a su progenitora. Y la madre, joven y bella, rotunda en sus facciones y con una mitrada penetrante y cautivadora, lo que me llevó a decir a su autor que parecía una artista de cine. Y hete ahí que, no habiéndolo sido, sí tuvo en su juventud una formación musical que, por desgracia, fue cortada por el modelo de familia que se impuso en los cuarenta años de sombra vividos en este país. Un buen homenaje del hijo, artista, a la madre, que lo pudo ser.

Colombia se desangra y el estado tiene responsabilidad en ello

Siguen llegando malas noticias de Colombia. La violencia contra líderes sociales y políticos no cesa. Son datos preocupantes, con más de 300 personas asesinadas desde que firmaron los acuerdos de paz hace dos años, 170 en lo que va de año y 30 en el mes de agosto. Cuando se abrió la mesa de diálogo en 2012 y luego se firmaron los acuerdos de paz en 2016 entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC parecía que se abría un camino de esperanza. Pero lo que está ocurriendo sigue poniendo al descubierto una sociedad donde existen amplios sectores que prefieren mantener el estado de cosas anterior. Lo pusieron de relieve los resultados del referéndum sobre los acuerdos de paz en 2016 y los habidos en las dos últimas elecciones de este año. Es cierto también  que se ha visibilizado esa parte de la sociedad que quiere cambios. Que apuesta por la paz y quiere una sociedad más justa. Pero no dejan de ser un eslabón muy débil y máxime cuando el gobierno actual, presidido por el uribista Iván Duque, y otros poderes del estado (policía, ejército, judicatura...) no muestran ninguna voluntad por protegerlos, sobre todo cuando se encuentran alejados de los medios urbanos. Siguen operando los grupos paramilitares, financiados por la oligarquía terrateniente y apoyados por sectores del aparato estatal. Actúan sin piedad contra esas personas que juegan un papel fundamental en la defensa de los derechos humanos y en la creación de tejidos sociales que defienda a las pequeñas comunidades campesinas de la voracidad de la oligarquía terrateniente, o que han estado relacionados con las FARC. Ya en los años ochenta, tras la firma de otro acuerdo de paz entre el gobierno de Belisario Betancur y el mismo grupo guerrillero, se produjo una matanza sobre antiguos guerrilleros y líderes de la Unión Patriótica que tuvo no menos de 3.000 víctimas. Lo que está ocurriendo en Colombia es muy preocupante. La violencia, estructural, es la única que actúa ahora. En ella el estado siempre tuvo una gran responsabilidad. Y la sigue teniendo, porque desde sus aparatos se sigue ejerciendo directa o indirectamente.  

domingo, 2 de septiembre de 2018

De héroes y criminales (a propósito de la muerte de John McCain)
























El otro día falleció John McCain. Los medios de comunicación del sistema lo han presentado, en contraposición a Donald Trump, como la expresión del viejo republicanismo, edulcorando una trayectoria política que venía de lejos, a lo que se unió lo vivido como piloto de guerra en Vietnam. Y es que como tal estuvo entre los tantos aviadores que se dedicaban a masacrar con napalm a la población vietnamita, y destruir sus infraestructuras y campos de cultivo. Que fuera derribado y capturado como prisionero fue motivo, tras su liberación, de su consideración como héroe por las autoridades a las que sirvió. Después no le faltó mucho tiempo para pasar al mundo de la política, desde donde se convirtió en un adalid del belicismo imperial de EEUU. Como uno de los halcones más sonados, fue siempre un firme defensor del estado de Israel, y apoyó las intervenciones militares en Nicaragua, Granada o Panamá de los años ochenta, la de varios países africanos, Yugoslavia o Irak en los noventa, y ya en el siglo actual, durante la presidencia del segundo de los Bush, en Afganistán e Irak. Fracasó en 2008 ante Barak Obama en su intento por alcanzar la presidencia, pero no por ello cesó en su vocación guerrera, instigando o apoyando las acciones llevadas a cabo por EEUU en Libia, Ucrania o Siria. Es cierto que Trump no era de su agrado, hasta el punto de repudiarlo públicamente e incluso pedirle, ante la inminencia de su muerte, que no acudiera a su entierro. Como así ha sido, al que, por cierto, ha ido la corte de grandes servidores del imperio, incluidos Clinton y Obama, con quienes coincidió en tantas aventuras imperiales. Al fin y al cabo pertenecen a la misma casta. ¿Héroe, pues? No, criminal de guerras.