(...)
Poesía es corazón.
Lo bello,
lo feo,
lo alegre,
lo triste,
lo propio,
lo ajeno,
lo de mayoría,
también los fracasos,
la ausencia de porvenir...
Corazón.
Poesía es desprendimiento,
es desnudarse,
dejar todo a la luz,
no guardarse nada,
ser uno mismo,
decir,
escribir lo que se siente,
lo que se piensa,
lo que se anhela,
lo que se aborrece.
Es eso.
Sufrir,
gozar,
vivir.
Sí, vivir.
La vida misma.
Espejo oculto que lo descubre todo.
Vedlo, si no,
no sólo en estos versos,
que, como dije, sólo yo los entiendo,
vedlo en los poetas
(y digo poetas,
no fabricantes de versos,
que existen),
grandes o pequeños,
consagrados o fracasados,
conocidos o desconocidos,
reconocidos o sorprendentes,
de ayer,
de hoy,
de siempre.
Vedlo en Hernández,
en Machado,
en Lorca, en Aleixandre,
en Neruda, en Benedetti,
en Mayakovski,
en Vallejo, en León Felipe,
en Bertold
y hasta en Juan Ramón
o Mao,
en Blas, en Celaya,
en Rafael,
Prados, Guillén, Salinas,
y Bécker y Rosalía,
y tantos y tantos
que a la memoria no me vienen
(no olvido a los de casa,
los Félix, Remigio, Josefina...
a quienes yo he leído,
he escuchado en la calle,
en recitales,
en festivales).
En ellos está el pájaro que canta,
los gañanes que trabajan,
el amor de las entrañas,
la música bajo tantos cabellos,
el cardo azul de Chile,
los militantes de la vida,
el martillo que construye,
la llamada a los niños del mundo,
el caminante que escribe,
el que llama contra seducción,
la pureza de la palabra,
la aurora luminosa,
la voz de todos,
el que grita "¡a la calle!",
los horizontes del mar sobre mañana,
el grito profundo de las entrañas,
la lealtad de la mayoría,
el amor, la duda,
la oscuridad y la poesía.
La poesía.
(...)
(1982)
1. Los resultados de las elecciones catalanas han estado en general dentro de lo previsto, atendiendo a los diferentes sondeos realizados: en el orden de los bloques, en el orden de los grupos dentro de cada bloque y en el número de escaños y porcentaje de votos de cada grupo.
2. La participación, del 77,4%, ha sido bastante elevada, la más alta de las elecciones catalanas realizadas y la segunda del conjunto de elecciones habidas en España desde 1977; una prueba inequívoca del interés de la sociedad catalana por participar en el proceso político que se lleva viviendo durante los últimos años.
3. Las mayores sorpresas se han dado en Ciudadanos, con un nivel de escaños y votos por encima del promedio de los sondeos; en el PSC, con unos resultados mejores de lo previsto, alcanzando el tercer puesto; en Catalunya Si Es Pot (ICV, EUiA, Equo...), con malos resultados, por debajo de las peores previsiones de los sondeos; y en la CUP, que ha obtenido más escaños y votos de lo previsto.
4. Donde más han coincidido las previsiones con los resultados ha sido en el conjunto de cada bloque, bien lo sea de carácter independentista o bien lo contrario: el independentista ha obtenido 72 escaños (4 por encima de la mayoría absoluta), cuando el promedio de las previsiones ha estado en 72/73; y en cuanto a los votos, su porcentaje ha sido del 47,8%, en la línea de los sondeos.
5. Si nos atenemos a otros bloques, en el caso de soberanismo (Junts Pel Sí, CUP, CSP y UDC) versus antisoberanismo el primero ha obtenido 83 escaños y el 59,2% de los votos, algo por debajo de los sondeos y derivado de los peores resultados de CSP (4/5 escaños y 3/5% de votos menos); en cuanto al segundo bloque, los grupos más claramente unionistas (PP y C's) han sumado 36 escaños y el 26,4% de los votos, algo por encima de las previsiones, sobre todo en escaños (2/3).
6. Se está hablando mucho del fracaso de JPS: porque la suma de CiU y ERC en 2012 era de 71 escaños, frente a los 62 actuales; y porque en la suma con la CUP sólo ha obtenido mayoría absoluta en escaños (62+10), pero no así en votos (39,5+8,2); se olvida que UDC ha obtenido el 2,5% de los votos, si bien ningún escaño; y, en todo caso, lo que ha habido es una reubicación del voto catalanista, no explícito en JPS, por ir en coalición, y aumentado en la CUP.
7. Sospecho que la CUP, que casi ha triplicado el número de votos, y ganado 7 escaños y el 3,7% de los votos, se ha beneficiado de una parte del voto independentista de izquierda (proveniente de ERC), y el de la izquierda, bien con un carácter más social (grupos como Procés Constituent), bien político (ICV y EUiA) o bien de abstencionistas y votantes más jóvenes...; la opción de la CUP se ha presentado como la apuesta por una doble ruptura: la política, de carácter republicano e independentista; y la social, de carácter anticapitalista.
8. El pulso federalista lo ha ganado el PSC frente a CSP; en parte sorprendentemente, pero que se puede explicar por la confluencia de varios factores: la movilización de una parte del voto de origen inmigrante, frecuentemente abstencionista, en el que ha jugado un papel importante el desembarco de figuras como Felipe González o Susana Díaz; el excesivo peso en la campaña de CSP de figuras relevantes de Podemos y además foráneas, como Pablo Iglesias e Íñigo Érrejón, reorientando a parte del electorado catalanista de izquierdas hacia la CUP.
9. En CSP resulta claro que no ha funcionado la suma de fuerzas políticas: la de la vieja coalición ICV-EUiA, que hace tres años obtuvo dos escaños más, un punto más y sólo siete mil votos menos con menos participación; y la de Podemos, que tendría que haber aportado lo que hasta ahora está recogiendo en otros ámbitos: votos desde la abstención, los nuevos votantes y votantes del PSC; CSP se ha visto lastrada por varios factores: uno puede ser su candidato, poco conocido y perteneciente a la generación de la Transición; otro, la mayor polarización política catalana entre independentismo y no independentismo, prioritaria para mucha gente sobre lo social; y también el papel jugado por Podemos en detrimento de los de ICV y EUiA.
10. No se debe menospreciar esto último, dado el excesivo protagonismo jugado por Podemos en el seno de CSP y especialmente de sus lideres estatales, que provienen de Madrid; éstos, aunque han hecho hincapié en lo social y han defendido el derecho a decidir, han puesto poco acento en lo catalán y han dado en el fondo una imagen que me atrevo a denominar como de neojacobinismo, espantando a sectores más a la izquierda, que se pueden haber orientado hacia la CUP; a su vez, ha habido sectores más moderados que pueden haber preferido el PSC o C's.
11. Ciudadanos (25 escaños y 17,9% de los votos) se ha convertido en el principal grupo de la oposición, pero lejos de JPS; ha superado al PP y ahora es la principal opción del sistema en sus vertientes política (monarquía, neocentralismo...) y socioeconómica (neoliberalismo); tiene a su favor la casi ausencia de corrupción, por no haber gobernado todavía, y la juventud de sus líderes; puede convertirse en el recambio, al menos parcial, del PP en el conjunto del estado; en todo caso, su proyección electoral en Cataluña se encuentra limitada a lo que horade del PP (más fácilmente) y del PSC, y en el resto del estado aún está por ver, pudiendo aprovecharse de los errores del PP.
12. El PP ha sufrido una fuerte derrota, quedando en quinta posición, con un raquítico 8,5% de los votos y perdiendo casi 125.000 votos en un contexto de mayor participación; es evidente que su candidato, una mezcla de centralismo y xenofobia, no era el más adecuado; la presencia de sus líderes y, más concretamente, de Mariano Rajoy no ha hecho más que empeorar las cosas; pero, ante todo, el proyecto del PP en Cataluña no tiene cabida, dado su intransigencia centralista y su anticatalanismo furibundo, incapaz de entender otras realidades y los cambios que se operan.
13. Los resultados siguen siendo una incógnita, porque Artur Mas no ha salido fortalecido y el peso en el seno de los grupos independentistas se ha escorado hacia la izquierda: el número uno de JPS proviene de ICV; ERC sigue teniendo un gran protagonismo en el proceso soberanista; la CUP, que ha salido fortalecida, ha vuelto a anunciar que no va a votar a Mas...
14. Por mucho que se diga desde el sistema político y socioeconómico español dominante, incluidos sus medios de comunicación, la suma de las opciones unionistas es minoritaria, tanto en su versión intransigente C's-PP (26,3%) como con la suma del PSC (39,2%); muy lejana de lo que representan los grupos independentistas (47,8%) o los soberanistas (59,2%).
15. La vía federalista que defiende la soberanía de Catalunya ha fracasado, representada por CSP (antes, por ICV-EUiA, y en la Transición, por el PSUC); lo ha hecho dentro de un contexto de gran polarización política; quizás se deba a que no ha sabido contribuir a armonizar los diversos nudos de ruptura que, aun contradictorios, existen en Catalunya.
16. Entre esos nudos de ruptura se encuentran: los grupos políticos independentistas (sobre todo la CUP, pero también ERC); los grupos políticos federalistas y los no partidistas que defienden el derecho a decidir; los grupos y movimientos sociales que se oponen al neoliberalismo y sus medidas austericidas, y que defienden un modelo de relaciones entre las personas libre de ataduras e igualitario, y el respeto al medio ambiente.
17. La síntesis de todo ello debe generar un nuevo marco de actuación en un contexto que, siendo difícil en Catalunya, debe resolverse teniendo en cuenta que: la opción unionista y neoliberal está debilitada; y la coalición independentista de neoliberales e izquierda moderada no se ha impuesto con rotundidad y en su seno existen importantes contradicciones.
18. En las elecciones del domingo ha habido pocas novedades y quedan muchas cosas pendientes; lo que ocurra en Catalunya redundará en el resto del estado; también lo que ocurra en las próximas elecciones generales influirá en Catalunya; y desde la izquierda habrá que tener consciencia de que hay que eliminar muchos prejuicios instalados, sobre todo los que no entienden las realidades cambiantes; los grupos de izquierda, pues, deben esforzarse por aunar lo político y lo social.
Cuatro décadas han pasado desde los fusilamientos de José Humberto Baena, José Luis Sánchez Bravo, Ramón García Sanz, Juan Paredes Manot y Ángel Otaegui. Los tres primeros, del FRAP, en Hoyo de Manzanares (Madrid); los otros dos, de ETA, en el bosque de Cerdanyola (Barcelona) y Castrillo del Val (Burgos), respectivamente. Este drama fue la inspiración de una de las canciones más bellas para mí: "Al alba", de Luis Eduardo Aute.
Los días previos lo fueron de movilizaciones en muchas ciudades del país y en varios países, y de numerosas peticiones para que se conmutaran las penas máximas. Una de éstas, del papa Pablo VI. Pero dio lo mismo, porque Franco sabía que las sentencias tenían que cumplirse. Era su advertencia a una sociedad cada vez más descontenta y movilizada en amplios sectores. Un escarmiento para quienes osaran a ir más allá de la simple protesta. Por eso estuvo presente en la concentración que tuvo lugar en la Plaza de Oriente madrileña, acompañado en el balcón del Palacio Real por los miembros de su gobierno y el heredero de la jefatura de estado, el príncipe Juan Carlos. En su breve discurso, con una voz débil y una mano temblorosa, no faltó la misma diatriba de casi cuarenta años antes, esta vez en forma de "conspiración masónica e izquierdista, y contubernio con la subvención comunista-terrorista en lo social".
El día anterior a su ejecución Baena había escrito una carta a su familia donde, entre otras cosas, decía: "muero pero que la vida sigue. Recuerdo que en tu última
visita, papá, me habías dicho que fuese valiente, como un buen gallego. Lo he
sido, te lo aseguro. Cuando me fusilen mañana pediré que no me tapen los ojos,
para ver la muerte de frente". Paredes Manot, más conocido como Txiki, hizo uso de unos versos del Che: "Mañana, cuando yo muera,
no me vengáis a llorar. Nunca estaré bajo tierra, soy viento de libertad".
Para mi amigo Chema el día de las ejecuciones fue uno de los más tristes de su vida. Es lo que ha escrito esta mañana, en el segundo de los correos que me ha enviado recordándomelo. "En Salamanca lucía el sol, era domingo, la calle estaba abarrotada de gente, paseando, como si no ocurriera nada...", continuaba.
Estos días varios medios de comunicación nos lo están recordando y mi memoria tiene retenida una vivencia que conocí en mi propia carne. No sé cuál fue el día concreto, pero sí las consecuencias que acarreó la manifestación de protesta que en Salamanca convocaron el PTE y la JGR. Hubo poca gente, pero la detención de un joven militante llevó a una redada contra esas organizaciones. Una de las personas detenidas fue un hermano mío y yo mismo fui testigo de la presencia de la policía en nuestra habitación.
Fueron momentos de miedo. Peores para mi hermano, claro, que hubo de pasar unas semanas en la cárcel. Pero, ante todo, peores para quienes al alba encontraron la muerte delante de unos pelotones de fusilamiento. Fueron las últimas ejecuciones de la dictadura. El último furor asesino de un Francisco Franco que dos meses después acabó muriendo.
(Imagen: "Seis jóvenes", pintura de Juan Genovés, 1975)
Que el gobierno, con Mariano Rajoy a la cabeza, está siendo torpe en la crisis catalana, resulta evidente. También lo es que haya mucho de intencionalidad. La suma de ambas, en todo caso, conlleva elevadas dosis de irresponsabilidad. Sus consecuencias, las iremos viendo, pero tengo la impresión que, por ahora, las cosa huele mal.
Mariano y su gente gozan de muchos títulos universitarios: En algunos casos, como el suyo o el de la vicepresidenta, están adornados de la pertenencia a cuerpos privilegiados de la profesiones liberales (registrador de la propiedad, él) o del funcionariado (abogada del estado, ella). En el resto, hay de todo, si bien abundan quienes han pasado de la universidad al partido y poco más. Mucho título, sí, pero poca sustancia gris que les permita mostrarse como personas cultas. Siempre he defendido que con frecuencia la inteligencia está reñida con la cultura, pues ésta no necesita de títulos.
El gobierno, con sus cabezas al frente, está actuando en clave electoral. Pero no en Cataluña, donde su partido tiene poco que rascar, sino fuera, donde quiere aprovecharse de la ola de anticatalanismo a la que contribuyen que crezca. Una estrategia peligrosa, que puede conllevar un choque de trenes y quién sabe qué más cosas.
Y dentro de todo este barullo salió ayer el jefe de gobierno con una muestra más de su mal hacer y de su poco saber, que le llevó, claro está, al ridículo. Entrevistado en Onda Cero por Carlos Alsina, a la pregunta de qué ocurrirá con los españoles que vivan en Cataluña si se produce la independencia, le contestó que perderían la condición española y europea. Ante lo erróneo de la contestación, el periodista, con inteligencia y valentía, le dijo que eso no era posible, pues la nacionalidad española no puede perderse, excepto si se renuncia a ella. Ante este callejón sin salida, Mariano continuó con silencios, dudas y movimientos corporales desde la cabeza hasta los pies que delataban su no saber y su ridículo. Ver para creer, que invito a comprobarlo por vídeo.
Post data
Al día siguiente de la entrevista radiofónica en Onda Cero (ayer, jueves), Mariano Rajoy se despachó en Televisió de Girona con una frase antológica. Preguntado sobre la presencia o salida de Cataluña de la Unión Europea en caso de independencia, ésta fue su respuesta: "sinceramente lo que dicen los tratados es muy claro y lo entiende todo el mundo (...), pero, claro, realmente un vaso es un vaso y un plato es un plato".
Reconozco que lo que está ocurriendo en Grecia me produce desazón. Después del triunfo de Syriza en enero, la actitud mostrada por el nuevo gobierno durante las negociaciones con la UE y los resultados del referéndum de julio, parecía que en ese país se estaba desarrollando un polo de resistencia sólido frente a la troika. Pero fue una ilusión, porque, pese al capital político acumulado tras el referéndum, al poco Alexis Tsipras y su gente decidieron aceptar las condiciones dictadas desde la UE en el tercero de los memorandos. A partir de ese momento han cambiado las cosas en Europa y en Grecia. Syriza se ha roto y la cara más conocida de la resistencia en las negociaciones, Yanis Varoukakis, que se vio obligado a dimitir como ministro de Finanzas-habrá que saber por qué-, se ha distanciado del nuevo rumbo adoptado por su partido.
Las elecciones de ayer han mantenido el mapa político de hace ocho meses, con números prácticamente similares, aunque con más abstención. Syriza ha vuelto a ganar, la escisión por su izquierda, Unidad Popular, se ha quedado sin representación y el comunista KKE mantiene su nivel de apoyos. El problema es que las medidas aceptadas por el gobierno griego en julio van a seguir azotando a la población. Ésta no quiere gobiernos como los de Nueva Democracia y el PASOK, que los llevaron a la ruina, pero tienen miedo a trazar nuevos caminos. Por eso Syriza ahora representa hoy el miedo, aunque sea de otra forma. Ha ganado otra vez, es cierto, pero no es lo mismo que meses atrás. Las calles han dejado de ser espacios de ilusión y alegría.
El que fuera jefe de gobierno lleva un tiempo dejándose ver. Y algo más, no ha parado de decir cosas sobre las que pretende influir. El año pasado ya lo hizo cuando la crisis de la institución monárquica o en las elecciones europeas, y este año ha viajado a Venezuela para defender a Leopoldo López y más recientemente se ha referido al problema catalán. Este fin de semana ha vuelto a la carga con lo de Venezuela después de la condena judicial del dirigente de la oposición. Y, entre otras cosas, ha ha calificado el juicio de López como de "burla sangrienta". A su vez, ha hecho un paralelismo entre Nicolás Maduro y Augusto Pinochet, como una forma de desacreditar al presidente venezolano. Y para más inri, ha llegado a decir que mientras él fue abogado durante la dictadura de Franco había más garantías procesales.
González fue el jefe de gobierno de los años del GAL, un grupo terrorista financiado por los aparatos coercitivos del estado, y por algunas de sus acciones fueron condenados varios altos cargos políticos y policiales. Unas condenas que cumplieron cómoda y rápidamente. Él mismo acudió a despedir a José Barrionuevo y Rafael Vera cuando entraron en la cárcel. También fue señalado extraoficialmente como la X del organigrama de los GAL y, pese a haber negado en su día que lo fuera, hace pocos años manifestó que sabía lo que estaba ocurriendo, dejando entrever que las sospechas no eran infundadas.
El exjefe de gobierno vive ahora más que cómodamente. A su pensión derivada de su condición política se le une lo que recibe como consejero de Gas Natural. Es amigo o protegido de tiranos de diversa índole, y algunos países sólo viaja por motivos de placer, olvidándose de recordar las tropelías que cometen. No tiene reparos, sin embargo, en lanzarse a la yugular del gobierno venezolano y hacer similitudes que, no por ridículas, no dejan de escandalizar.
González sigue sintiéndose todavía muy importante. De ahí su incontinencia verbal.
He leído en Público el interesante y atrevido artículo de Shangay Lily "Los refugiados como arma de invasión". Y en él aparece el mapa que he reproducido. Se trata de los países donde está presente ISIS y, por el contrario, donde no lo está. Y no es casualidad lo que se puede ver, pues los primeros se corresponden con aquellos que están sufriendo la intervención militar de las potencias occidentales y sus aliados, caso de Afganistán, Irak, Siria, Yemen, Libia, Egipto y el Kurdistán turco. Países de la zona, como Arabia Saudí, Kuwait, Jordania, Emiratos Árabes Unidos o el propio Israel, no tienen presencia de ese sospechoso ejército formado por islamistas radicales, apoyados y financiados desde el primer momento por EEUU e Israel.
Las elecciones catalanas del próximo 27 de septiembre son trascendentales. Están en juego muchas cosas y, según sean los resultados, se plantearán varias posibilidades. De entrada el panorama es muy complejo y en gran medida está lleno de contradicciones múltiples. Una de ellas -no, la única- deriva de la lista unitaria Junts Pel Sí (CDC, ERC, Asamblea Nacional de Catalunya, Omnium Cultural e independientes), que está integrada por fuerzas y personas distantes en la orientación política y se ha conformado con un objetivo prioritario: conseguir el máximo de apoyos en favor de intensificar el proceso de independencia. Pero hay más cosas y no menos importantes, como vamos a poder ver.
Los ejes en disputa
Las diversas encuestas realizadas coinciden en cuanto a la tendencia de los resultados, si bien con algunas variaciones sobre los porcentajes y la asignación de los escaños. En todo caso, se pueden distinguir varios ejes dicotómicos como forma de poder ilustrar la complejidad existente.
Soberanismo/antisoberanismo. Es lo que se da entre quienes defienden el derecho del pueblo catalán a decidir su futuro. Entre las candidaturas contendientes, de un lado se encuentran Junts Pel Sí, UDC, Catalunya Si Es Pot (ICV, EUiA, Podemos y miembros de colectivos cívicos) y la CUP, apoyando el derecho a decidir del pueblo catalán; y de otro, PSC-PSOE, Ciutadans y PP. Las encuestas dan una clara mayoría de las fuerzas soberanistas, con unos apoyos en torno a las dos terceras partes; algo parecido ocurre cuando se formula la pregunta explícita -no siempre, quizás porque no interesa- sobre el derecho a decidir. En el reparto por provincias, el soberanismo es mayor en Girona y Lleida, y menor en Tarragona y Barcelona, siendo mayoritario en todos los casos.
Independentismo/no independentismo. Aquí los grupos soberanistas están divididos, pues la primera opción la defienden Junts Pel Sí y la CUP, que, según los sondeos, superarían claramente el 50% de los escaños, casi siempre entre 70 y 75 escaños, y por encima de los 68 que se necesitan para tener mayoría absoluta. Otra cosa es el porcentaje de votos, que rondaría el 50%, tirando hacia abajo. Los otros grupos nunca superarían a la opción independentista en escaños, si bien los sondeos varían sobre cuál de la dos opciones sería mayoritaria en votos. Por provincias Girona y Lleida, más claramente (sobre las dos terceras partes), y Tarragona (algo más del la mitad) apoyarían mayoritariamente a los grupos independentistas, en especial a Junts Pel Sí, mientras que en Barcelona lo harían más a los no independentistas.
Izquierda/derecha. En este caso las cosas cambian, resultando más difíciles de cuantificar, si no imposible. En Junts Pel Sí están coaligados grupos y personas de ambas tendencias; CDC, claramente conservadora y ERC, de la tendencia contraria; así mismo, las listas provinciales tienen una parte importante de independientes de izquierdas, como ocurre con Romeva, cabeza en Barcelona, o Lluis Llach, en Girona. Por otra parte, Catalunya Si Es Pot y la CUP sumarían entre el 20 y el 25% de los votos y entre 20 y 30 escaños. Si se añade el PSC-PSOE, los grupos de izquierda rondarían, con variaciones, el 33% de los votos y obtendrían entre 30 y 40 escaños. Los grupos de la derecha españolista (C's y PP) sumarían, por su parte, alrededor de 30 escaños y alrededor del 25% de los votos. UDC, conservador y soberanista a la vez, añadiría como mucho un 5% de los votos y oscilaría entre ninguno y 5 escaños.
Las opciones que priman lo social
Hoy se ha hecho público un escrito, con el título "Más allá del 27S: Manifiesto por la ruptura", en el que sus firmantes llaman a votar a las opciones de ruptura democrática que representan la CUP y Catalunya Si Es Pot. Entre las personas que lo han firmado se encuentra el historiador Josep Fontana, el jurista Gerardo Pisarello, activistas sociales y miembros de Procés Constituent como Teresa Forcades y Arcadi Oliveres...
El manifiesto supone una apuesta rotunda por los grupos explícitamente de izquierdas, al margen de su posicionamiento favorable al proceso independentista, como ocurre con la CUP, o contrario, como hace Catalunya Si Es Pot.
Su contenido se sintetiza en cuatro puntos: superar el estado de las
autonomías y dar la palabra al pueblo de Cataluña para que decida libremente su
futuro; responder a la emergencia social que han provocado la crisis económica
y la actual política de recortes; romper con el sistema patriarcal para
garantizar la sostenibilidad de la vida; y recuperar la democracia como forma
de incidencia efectiva e inclusiva.
El unionismo españolista
Resulta evidente que el unionismo está en minoría en Cataluña. C's y PP sumarían en torno al 30% de los votos, que con el PSC-PSOE llegarían, como mucho, al 40%. Los apoyos en su mayoría están concentrados en el cinturón metropolitano de Barcelona, que es donde predomina la población inmigrante proveniente de otras partes de España y llegada entre los años 50 y 70, tradicionalmente vinculada al PSC-PSOE, en mayor medida, y a ICV-EUiA.
Mientras que el PSC-PSOE defiende el federalismo y, con ello, una modificación de la Constitución, los otros dos grupos mantienen una postura continuista en cuanto al estado de las autonomías y ante todo se muestran muy beligerantes con el soberanismo catalán. Más acentuada en el PP, cuyo candidato representa la postura más retrógrada (centralista y xenófoba), y más moderada en C's. Ambos grupos se opusieron a los procesos de elaboración de los dos proyectos de Estatut de la década pasada, llegando a interponer el PP los recursos de inconstitucionalidad del Estatut en vigor. Las sentencias del Tribunal Constitucional, que derogaron varios artículos, acabaron por originar un gran malestar en amplios sectores de la sociedad catalana, originando el inicio del actual proceso soberanista y el aumento del sentimiento independentista.
Desde el PP se están defendiendo incluso posturas más extremas, que lo único que llevan es a una mayor confrontación política. Una de ellas es la defensa velada de una intervención militar o la suspensión del propio Estatut. Y la más reciente, el anuncio de la modificación de la Constitución para dotar al Tribunal Constitucional de competencias efectivas que penalicen las actuaciones que se están llevando desde las instituciones catalanas.
¿Qué puede ocurrir?
Es difícil saberlo. Es más que previsible una victoria de los grupos independentistas en número de escaños, pero no se sabe el nivel de apoyos en votos. Hay diferencias a la hora de interpretar los resultados, pues desde Junts Pel Sí se defiende que basta con la mayoría en el Parlament para proseguir en el proceso de independencia, mientras que desde la CUP se considera que debe haber mayoría holgada de votos.
No sabemos si la apuesta de Junts Pel Sí se va a mantener y máxime ante las presiones que puedan seguir dándose e incluso intensificándose desde los aparatos del estado. A ello hay que unir la presión que están ejerciendo otros estados, sobre todo desde la UE, generando una gran alarma sobre los riesgos de la independencia de Cataluña.
Tampoco sabemos si el proceso puede revertirse hacia el reconocimiento del derecho de autodeterminación o hacia una forma de acuerdo que acabe reconociendo constitucionalmente como una nación y con mayores competencias.
La orientación social que defienden la CUP y Catalunya Si Es Pot, con una mayor movilización ciudadana, podría atraer al conjunto de grupos de izquierda, incluyendo a los que hoy están priorizando la independencia. Y es que en el seno de Junts Pel Sí hay demasiadas contradicciones, pues no debemos olvidar que la presencia de CDC, con Artur Mas al frente, no deja de esconder su naturaleza política, al ser el partido que ha implementado en Cataluña y apoyado a los gobiernos centrales medidas sociales y económicas de corte neoliberal, y el mismo que está inmerso en unas tramas de corrupción muy graves.
Dentro de diez días podremos saber más. Y hay que prepararse para todo.
(Fotografía: Monumento a los castellers, en Tarragona)
Acabo de leer Aversiones
(Donostia, Ttarttalo, 2015), de Alejandro Fernández Aldasoro. Es un libro corto, pero de lectura rápida, porque se lee fácil y es (lo ha sido para mí) muy entretenido. Y algo más: original y hasta simpático. En la contraportada se puede leer que "Las Aversiones son versiones descontentas y maliciosas de historias que todo el mundo conoce y representa una y otra vez". Y en efecto, su autor aprovecha en su mayor parte personajes de cuentos (Caperucita Roja, Guillermo Tell, Cuentos de Navidad), novelas (Ana Karenina, Frankenstein, Robinson Crusoe), leyendas (Ulises), películas o series de televisión (Tarzán, Drácula, Telmo y Luis, La naranja mecánica, La ventana indiscreta, Emmanuelle, Curro Jiménez) y hasta de una marca comercial (Smirnorff), a quienes dota de un nombre adaptado, pero reconocible, e introduce en historias cargadas de un fuerte actualidad. A esta originalidad se le une un gran sentido del humor y un elevado grado de escepticismo (debe de estar en la personalidad del autor, pues su novela Tal vez sea suficiente está dedicada a Alberto Moyano, su "maestro" de ese sustantivo). Derivado de lo último mantiene cierto distanciamiento hacia las mujeres, a las que dota a veces de defectos que podrían ser considerados como políticamente no correctos. En todo caso Fernández Aldasoro lo que busca es desentrañar el mundo en que vivimos desde una crítica demoledora al conformismo, las rutinas alienantes, los convencionalismos, los estereotipos sociales, el consumismo, el arribismo... El título del libro contiene, como caras de la misma moneda, dos de sus pretensiones: la de ser versiones de historias conocidas y la de tratarlas como "la crónica de un monumental descontento". En suma: bueno, simpático y barato.
He hecho un rastreo rápido de los titulares en 12 publicaciones digitales sobre la manifestación celebrada esta tarde en Barcelona y convocada por los grupos independentistas. Prensa de distintas tendencias políticas. Hay casi unanimidad en destacar la asistencia de 1,4 millones de personas, siguiendo los datos ofrecidos por la Guardia Urbana. Hay dos excepciones: Punt Avui, que se basa en los datos de la Asamblea Nacional de Catalunya, resaltando concretamente la asistencia de dos millones de personas; y La Razón, que se refiere a "miles de personas". A la hora de calificar lo ocurrido se pueden destacar tres periódicos: para El Mundo se ha tratado de un "Alud independentista"; para El Periódico, "Desbordante"; y para Público, "Una Diada para impresionar al mundo". Dentro de dos semanas sabremos más cosas. Pero hay quienes no se enteran de la misa la media. O peor: no se quieren enterar.
(Fotografía: Punt Avui)