domingo, 19 de junio de 2016

A una semana del 26-J

Queda una semana para las elecciones generales y las espadas siguen en alto.

Los sondeos

Todos los sondeos de las últimas semanas coinciden en varias cosas: a) ningún grupo conseguiría mayoría absoluta; b) el orden en votos y escaños sería PP, UP, PSOE y C’s; c) el sorpasso de UP al PSOE parece un hecho; d) el bloque de UP+PSOE (entre 45,5 y 46,9%) superaría al de PP-C’s (entre 43 y 45,6%) en votos y casi siempre en escaños, con la única excepción del sondeo publicado hoy por El Español (45,6% para la derecha y 44,4% para la izquierda); e) en algunos sondeos la suma de escaños está próxima a una hipotética mayoría absoluta entre UP+PSOE; f) en general existe un lento avance de UP, recortando la distancia con el PP…

La encuesta del CIS es la que da mayor número de escaños a la suma de UP y PSOE, con 46,8%, a la vez que sitúa una diferencia de hasta tres puntos con respecto a PP y C’s. Los dos sondeos publicados por eldiario.es y el último de El País y el Electómetro coinciden con el CIS. Curiosamente el publicado hoy por El Español concede una ventaja de 1,2 puntos a PP y C’s, no sólo en contra del resto de sondeos, sino del anterior propio, donde daba una ventaja de 2,8 puntos a UP+PSOE.

La horquilla de votos del PP se sitúa entre el 27,9% y el 30,5%, estando, pues, en torno al 28,7% que obtuvo en diciembre pasado. Ligeras variaciones que reflejan una elevada estabilidad en los apoyos.

UP ha experimentado un avance si sumamos los resultados de Podemos y UP-IU de diciembre, que fueron del 24,4%. En casi todos los sondeos UP supera dicha suma, con una horquilla que va del 44,3 al 46,5%. Resulta evidente que el riesgo de que la coalición no sumara, como en algunos sectores de Podemos se creía (Errejón, por ejemplo), no se está cumpliendo, dándose incluso una mejoría moderada.    

El PSOE está sufriendo para mantener el 22% obtenido en diciembre. En todos los sondeos le dan una bajada, que en algún caso podría llegar al 20%. Sólo dos lo sitúan en el 22 y el 22,1%.
 
Ciudadanos, por último, también subiría, siendo el que más lo haría en términos absolutos (hasta 3 puntos) y relativos (hasta un 21,6%). No obstante, los sondeos de los últimos días están tendiendo a limitar ese crecimiento entre 1 y 1,5 puntos.

Estrategias electorales

Desde el primer momento cada grupo ha marcado una orientación clara en su discurso y en cuanto a sus adversarios, sean principales o secundarios.

PP y UP han buscado polarizar la campaña, como la mejor manera de remarcar ser los referentes de su bloque político y rentabilizar así los votos en sus flancos inmediatos. El PP se ha centrado en dos cosas: lanzar un mensaje de miedo con respecto a UP (comunismo, extrema izquierda, inestabilidad…) y sobredimensionar los logros de su gobierno. Defiende insistentemente que debe gobernar el grupo más votado, pero  no rechaza una coalición pequeña, con C’S, o grande, con el PSOE.

UP, por su parte, ve al PP como el enemigo a batir, incluyendo también a C’s en la medida que es considerado como la marca blanca del primero. Con respecto al PSOE está evitando la confrontación, a la vez que le ofrece una colaboración postelectoral para aplicar un programa de gobierno con medidas progresistas.

PSOE y C’s han tendido a criticar por igual a esos dos polos, que califican como extremos, dotándolos de caracterizaciones diferentes. Coinciden en identificar al PP con la continuidad de una política que ha resultado en gran medida errónea  y con la corrupción. A su vez,  rechazan de plano a Mariano Rajoy.

El PSOE está haciendo mucho hincapié en identificar a UP como el grupo que impidió un gobierno presidido por Pedro Sánchez con el apoyo de C’s y, a la vez, que el PP dejara de gobernar. Implícitamente ha recurrido al mensaje de la pinza, que tan eficaz fue en los años noventa.

C’s ha centrado sus ataques a UP en la misma línea que el PP, aunque con una mayor insistencia en algunos aspectos de la política exterior, como Venezuela y Grecia. Y en cuanto a un posible gobierno de futuro, defiende el reformismo, la moderación, el centro político…, un lenguaje que le permitiría estar con el PSOE e incluso con un PP renovado y sin Rajoy.

Los cambios de los últimos días

Mientras que PP, PSOE y C’s están redoblando sus esfuerzos insistiendo en las líneas marcadas en los primeros momentos, las principales novedades están viniendo de UP y, dentro de la coalición, especialmente de Podemos. En el debate a cuatro del lunes se vio con toda claridad entre los tres primeros y sólo en parte en UP, que dejó vislumbrar una mayor apuesta por la moderación.

Que en la boca de Iglesias hayan salido expresiones  como “ser socialdemócratas”, “Zapatero ha sido el mejor presidente de la democracia”, “somos los únicos que defendemos el sistema” o “Maduro no ha hecho las cosas bien como debía” no es algo que resulte baladí. Responden a un salto cualitativo: dinamitar al PSOE, hurgando en sus heridas internas y atrayendo al electorado que, sintiéndose de izquierdas, no quiere un gobierno de gran coalición en cualquiera de sus formas.

Desde luego que las declaraciones de Jordi Sevilla no han ayudado al PSOE, en la medida que deja abierta esa puerta. ¿Acaso el grupo que concite más apoyos sería la suma de PSOE y C’s, que según los sondeos se vería reducida en relación a diciembre? Y sobre la mención a Zapatero por parte de Iglesias tampoco han ayudado ni el silencio de Pedro Sánchez ni las palabras de Susana Díaz. Y lo peor es que los sondeos que se siguen publicando no apuntan a ninguna recuperación del PSOE, a la vez que siguen dejando a su líder como una persona cada vez más irrelevante, más allá de concitar menos rechazos que Rajoy o Iglesias.

En el caso del PP, por último, parece que se está reforzando el recurso de apelar al voto útil entre el electorado de la derecha. Teniendo en cuenta que el votante del C’s procede en mayor medida del PP, el partido de Albert Rivera podría resentirse. Otra cosa es no perder de vista que C’s tiene sus apoyos en mayor medida entre la gente joven, lo que en principio chocaría con las intenciones del PP.

¿Qué puede ocurrir?

Parece evidente que PP y UP se están disputando la primacía electoral. Y aunque el PP sigue manteniéndola, UP está recortando moderadamente las distancias. Están por ver los resultados de los nuevos cambios en su estrategia electoral, que le permitiría aumentar los apoyos en detrimento del PSOE y desde potenciales abstencionistas. También está por ver si la bipolarización de la campaña afectaría a C’s, después de la apelación del PP al voto útil.

Los sondeos publicados están marcando un mapa político como se ha descrito antes, pero faltan por conocer los sondeos que cada grupo ha elaborado y que, de alguna manera, están incidiendo en los cambios en las estrategias electorales de última hora. Lo iremos viendo en los próximos días. Y la cosa promete ser interesante.     

viernes, 17 de junio de 2016

Alberto Garzón, la derecha y el heteropatriarcado

El atentado de Orlando sigue levantando ampollas. No sólo por su dimensión cuantitativa, que parece que conlleva la condena (casi) unánime), sino por lo que tiene de valor en un contexto de ideología androcéntrica, basada en el sistema patriarcal, y homófoba, que supone el odio hacia aquello que sale de la norma de la heterosexualidad. 

Ya dediqué el otro día una entrada en este cuaderno sobre lo ocurrido hace una semana en la capital de Florida, relacionando el fundamentalismo religioso y la extrema derecha, donde la homofobia, que fue el motivo principal de la acción de Orlando, es uno de sus nexos. Que en medios de la derecha y la extrema derecha occidentales (fui cuidadoso el otro día en delimitar la amplitud, pero me quedé conscientemente corto) se haya buscado identificar el atentado con el islam, no deja de ser una forma de ocultar la realidad, para lo que se ha recurrido a fijar el foco de atención en el que es el nuevo enemigo de nuestros días.

Pero el motivo de esta entrada tiene que ver con los ataques que desde los medios de comunicación y las redes sociales conservadoras, cuando no reaccionarias, están lanzando contra Alberto Garzón, que ha relacionado el atentado de Orlando con el heteropatriarcado. En su ignorancia esos medios y redes califican al coordinador federal de IU de tonto o ridículo, entre otras lindezas. Digo ignorancia, porque manifiestan un desconocimiento de la realidad y de la conceptualización que se hace de la misma en medios académicos y del propio activismo LTBT. 

No es algo nuevo. Desde amplios sectores del entorno político-ideológico conservador y reaccionario se ha negado siempre el feminismo, del que se rechaza lo que tiene de igualitario y al que se sigue anteponiendo como concepto el machismo. Se rechaza desde esos sectores, así mismo, la perspectiva de género, lo que ha llevado a renombrados jerarcas de la Iglesia Católica a identificarla como una ideología perversa o que llevó a Ciudadanos -considerada la derecha civilizada- en las pasadas elecciones a negar una ley contra la violencia sufrida por las mujeres. Y por supuesto no faltan ni la homofobia y la transfobia, que siguen siendo motivo de ataques permanentes. 

La negación de derechos tales como la igualdad entre las personas y la diversidad en la orientación y la identidad sexuales no deja de ser el caldo de cultivo que alimenta tanta violencia desatada contra las mujeres y las personas homosexuales o transexuales. Una violencia que adquiere formas diversas (física, psicológica, cultural...), así como grados que van desde lo más pequeño (las microviolencias) hasta matanzas como la del otro día. 

La movilización de la derecha política y su adláteres sigue su curso. Y un asunto aparentemente ajeno, como lo ocurrido en Orlando, está siendo utilizado para atacar a quienes han puesto las cosas en su sitio, como ha hecho Alberto Garzón, que definió ne toda su dimensión el suceso.   

martes, 14 de junio de 2016

Matanza de Orlando: del fundamentalismo religioso a la extrema derecha

En los medios de comunicación de extrema derecha, derecha extrema o similares españoles se está diciendo que la matanza cometida en Orlando no tiene que ver con que en EEUU exista libertad de tenencia de armas, sino con la propia religión islámica, a la que consideran por naturaleza maligna. Venían a criticar a las palabras lanzadas por el presidente Obama tras conocer lo ocurrido. La matanza fue obra de Omar Mateen, un ciudadano estadounidense del que se dice que se trataba de un "lobo solitario" vinculado ideológicamente al fundamentalismo islámico. 

Es cierto que el fundamentalismo islámico en cualquiera de sus formas lleva tiempo atentando en algunos países occidentales (EEUU, España, Reino Unido, Francia, Bélgica...). Pero también lo es que el objetivo de Omar Mateen era muy claro y explícito: la comunidad homosexual. En la visión que se tiene del mundo por parte de amplios sectores islamistas la homosexualidad es considerada como una perversión de la naturaleza humana. Lo que supone que es inmoral y debe ser objeto de castigo. Una idea que es compartida por amplios sectores de otras religiones, como la católica. 

No hace muchos días el arzobispo de Valencia, monseñor Cañizares, volvió a lanzar duros ataques morales contra la ideología de género, que considera contraria a la naturaleza y, por supuesto, a la ley divina. Llegó incluso a considerarla como más peligrosa que otras ideologías del siglo XX, sin decir cuáles, pero me imagino que refiriéndose al comunismo y al nazismo. Y dentro de la ideología de género Cañizares incluye "el imperio gay y ciertas ideologías feministas".

Él discurso islamófobo es común entre los grupos de extrema derecha europeos y el candidato republicano a la presidencia de EEUU, Donald Trump. La homofobia es común entre los sectores más intransigentes de algunas religiones, que coinciden, a su vez, con los grupos de extrema derecha. 

Demasiadas coincidencias, ¿no? 

lunes, 13 de junio de 2016

Juan José y Genoveva, una amistad desde Bretaña






















Hace once años conocí a Juan José y Geneviève. Formábamos parte de un grupo de amigos y amigas que nos dedicamos durante un año a recorrer distintos lugares de la provincia de Cádiz, con algunas escapadas a otras provincias cercanas de Andalucía. Pateábamos caminos, a veces agrestes, y aprovechábamos para degustar la cultura culinaria que nos ofrecía cada lugar. Juan José y Geneviève viven en Francia, en la ciudad de Brest, el extremo más occidental de la península de Bretaña. Pero llevan años yendo y viniendo a Barbate a pasar algunas temporadas en busca de la suavidad de su clima y, como les gusta decir, de la amabilidad de sus gentes.

Brest es la capital occidental de una región bella, de cultura ancestral y en parte misteriosa. Y una ciudad donde se divisa la inmensidad del océano en la plenitud de su bravura, rodeada de espléndidos acantilados graníticos y por cuyas costas, por el norte y por el sur, se diseminan pequeñas ciudades y pueblos que a lo largo del tiempo han hecho del mar su vocación. 

Geneviève es francesa, pero la llamamos Genoveva, castellanizando así su nombre para hacer más fácil su pronunciación. Originaria de Saint-Germain-en-Laye, una pequeña ciudad próxima a París, siendo estudiante acabó recalando en Rennes, la capital oriental de Bretaña, donde estaba estudiando Juan José. Éste nació como tal, aun cuando en Francia se le conozca como Jean. Y es que lo hizo en España, en Santander. Fue en un momento malo, porque muy de niño, en julio de 1937, tuvo que huir del país con destino a Francia junto con su madre Sabina y su abuela también Sabina, cuando las tropas fascistas, después de haber tomado Vizcaya, prosiguieron su camino hacia la provincia cántabra. Su padre, al que llamaban Pepín y era oficial del Ejército Popular republicano, hubo de permanecer un mes más en España, hasta que se vio obligado a huir al país vecino.

Juan José me ha ido contando con detenimiento las vicisitudes que pasaron él y sus progenitores por esos años. Como la salida desde el puerto de Santander en un barco que les llevó a Saint Nazaire junto a centenares de personas, en su mayoría vascas. O su recorrido en ferrocarril por varios departamentos franceses y el reparto en pequeños grupos que se iba haciendo en cada estación. Y en una de ellas, en la pequeña ciudad de Mayenne, del departamento del mismo nombre situado entre Rennes y Le Mans, les correspondió bajar a las dos Sabinas con el pequeño Juan José. Allí permaneció durante su niñez y adolescencia, hasta que a mediados de los cincuenta marchó a la cercana Rennes para iniciarse en sus estudios universitarios.

Su padre, por su parte, hubo de pasar lo suyo desde que llegó a Francia. Fue en París donde se le informó en la embajada española de la situación de su familia. Y cuando parecía que podía reiniciar su vida junto a ella, aunque fuera alejado de su patria, como le ocurrió a tanta gente forzada al exilio, se encontró con que lo que llegó fue aún peor. Enrolado en la Legión Extranjera francesa al inicio de la Segunda Guerra Mundial, allá por 1939, y prisionero del ejército alemán cuando Francia fue ocupada en junio de 1940, evitó ser deportado a los campos de concentración que prepararon para quienes el fascismo alemán consideraba indeseables.

Aunque Juan José no tiene recuerdos de la guerra española más allá de lo que le fueron contando en casa, sí los tiene propios de la contienda bélica mundial. Y entre los horrores sufridos su mente tiene retenido el bombardeo angloamericano que sufrió la población de Mayenne en junio de 1944, en los días previos al comienzo del desembarco de Normandía. Pero lo que vino después, ya acabada la guerra, pertenece a otro momento.

Fue el año pasado cuando Juan José me habló de una de las peripecias por las que pasó, concretamente la relacionada con el barco que les llevó desde el puerto de Santander al de Saint Nazaire. Sabe que su salida de España tuvo lugar el primer domingo de julio, que fue el día 4. Y sabe también que dicho barco era el Sarastone, de bandera británica, cuyo capitán se llamaba John Jones, que a su vez llevó a cabo labores de evacuación de personas refugiadas hacia Francia. El mismo barco  que acabó siendo hundido en plena guerra mundial por un avión alemán frente a las costas de Huelva. En todo caso tiene motivos suficientes para haber mostrado interés por saber algo más de lo ocurrido.  

Juan José cuenta con la ventaja de conocer el diario que el capitán Jones escribió durante ese tiempo. Por él ha sabido muchas cosas, como, por ejemplo, que en cierta ocasión el Sarastone fue retenido por las autoridades francesas en el puerto de Burdeos bajo la sospecha de portar armas y que los trabajadores del puerto presionaron para que pudiera salir y proseguir así con sus actividades al margen de las propiamente comerciales.

Indagando por la red he podido ir conociendo algunas cosas más del Sarastone*. La prensa de Huelva le da dedicado algunos artículos y he localizado un breve escrito de un hijo de John Jones donde da cuenta de algunos párrafos del diario de su padre*. Se trataba de un barco perteneciente a una compañía británica ubicada en el País de Gales que se dedicaba al transporte de minerales desde algunas zonas mineras españolas, como Asturias y Huelva, hacia la isla. El hecho de que en algunos momentos de la guerra española también se dedicara a la evacuación de personas refugiadas, resulta entre curioso y sorprendente, teniendo en cuenta el papel poco amistoso que el gobierno británico mantuvo en relación al republicano. Hay constancia de que esa tarea solidaria no fue fácil, porque el acoso de varios buques de la marina fascista estuvo a punto de impedirlo en más de una ocasión de no ser por la ayuda prestada por otros buques de la marina republicana e incluso de la británica.  

El que el Sarastone se hubiera dedicado a realizar actividades comerciales con el gobierno republicano y hasta labores humanitarias no debió de gustar a las autoridades fascistas españolas, por lo que pasó a formar parte de una especie de lista negra. Y quizás así se explique el destino que sufrió años después, junto con otro carguero británico, el 29 de octubre de 1941, cuando un avión alemán, alertado por los servicios de espionaje español e italiano, los atacó frente a las costas de Mazagón. El Sarastone se llevó la peor parte, porque acabó hundiéndose en el fondo del mar. Con él lo hizo su capitán John Herbert, que había sucedido a John Jones por haberse retirado.

Juan José y Genoveva forman una pareja encantadora. No se han separado desde que tomaron la decisión de compartir sus vidas hace más de medio siglo. En 1966 recalaron en Brest, donde trabajaron como enseñantes hasta su jubilación. Y allí siguen, alternando su vida con algunas estancias en Barbate, después de haber dejado atrás una aventura atrevida que les llevó a recorrer los mares en su modesto velero.

Desde que nos conocemos, rara es la estancia en Barbate en que no encontramos la ocasión para vernos y pasar en compañía de amigos y amigas unos ratos agradables, disfrutando de manjares de la tierra y caldos de cualquier otro lugar, pero, sobre todo, charlando sobre lo divino y lo humano. Hace dos o tres años Felisa y yo tuvimos la suerte de recibir un precioso regalo: una acuarela, pintada por el propio Juan José, de un paisaje marino de su tierra bretona de adopción. Una muestra más de amistad. 

* En 1996 se publicó el libro Espías y neutrales: Huelva en la II Guerra Mundial, donde su autor, Jesús Ramírez Copeiro del Villar, trata sobre lo acontecido en torno al Sarastone. En los últimos años varios diarios de Huelva han informado sobre el hecho, como el huelva24.com en septiembre de 2011 o el huelvabuenasnoticias.com en octubre de 2014, entre otros. También he podido localizar por la red un artículo de  Charles Jones, titulado "Running Franco's blockade: captain John Jones, Aberarth, and the S.S. Sarastone" / "Rompiendo el bloqueo de Franco: capitán John Jones, Aberath y el S.S. Sarastone", en el http://welshjournals.llgc.org.uk, donde cuenta las peripecias protagonizadas por su padre basándose en el diario que escribió.




sábado, 11 de junio de 2016

Janna Ayyad, la niña palestina valiente

Sí, es una niña, tiene 10 años y, viviendo donde vive, muestra una actitud inusitada de valentía. Vive en la aldea palestina de Nabi Sabeh, en la Cisjordania ocupada por el estado de Israel. Y lle desde los 7 años grabando con la cámara de su móvil lo que ve, que no son otras cosas que los horrores que lleva viviendo su pueblo desde que en 1948 inició el calvario de la ocupación, la división, el exilio y la persecución permanente. Hace tres años fue testigo de la muerte de dos compatriotas, lo que la llevó a comprometerse con la denuncia de los abusos contra su pueblo. Ha dicho no hace mucho que sus ojos ven "ocupación, soldados, cañones y policías". Y también que se siente periodista. Con su móvil -en realidad, de su madre, pero manejado por ella misma- ha recogido imágenes de Jerusalén, Hebrón, Nablus y Jordán. A través de ellas, que difunde por facebook, podemos ver cosas que no quieren que se vean: la dura realidad de una política genocida, la que lleva a cabo el estado de Israel. Janna es una niña que con su actitud está dando unas muestras de valentía y dignidad que debería avergonzar a tanto dirigente político que llena su boca de la palabra libertad. Dirigentes que pululan por el mundo y, claro está, por este país nuestro de cada día. 

(Fuente e imagen: palestinalibre.org)

miércoles, 8 de junio de 2016

El recambio generacional en IU: y 2, apuntes sobre su futuro























En el breve análisis de la nueva ejecutiva de IU que publiqué ayer me referí a un cambio generacional que conlleva también cambios en otros aspectos, como la formación académica o la procedencia geográfica de sus componentes. 
De lo primero, junto con las actividades profesionales que desarrollan, derivaría la condición socioeconómica predominante. No obstante, a falta de datos, no he podido sacar conclusiones sobre los orígenes sociales. En cuanto a la paridad de sexos, en fin, se cumple. 


De lo que no cabe la menor duda es que en IU se están produciendo cambios importantes. Y entre ellos el relevo generacional está en consonancia con la nueva realidad de la sociedad española, inmersa, como los países capitalistas occidentales, en un proceso de mutación de naturaleza neoliberal iniciado en los años ochenta e intensificado en los últimos años por parte del último gobierno del PSOE y del actual del PP.


Lo que no cabe la menor duda es que para la nueva ejecutiva, con su coordinador al frente, existe un gran reto. IU fue sobrepasada electoralmente por Podemos hace algo más de un año (en marzo, las andaluzas y en mayo, las municipales y autonómicas). Éste es el partido que mejor expresa los anhelos de las generaciones más jóvenes, ajenas a lo que consideran ya como caduco y más próximas a 
un grupo con el que se identifican más indumentaria, gestos, estilo de vida y afinidad vital. Buena parte de sus dirigentes más relevantes no pertenecen a las generaciones más maduras que han ido copando puestos de trabajo y cargos públicos, y que se benefician en mayor medida de las ventajas conquistadas en el estado de bienestar (estabilidad laboral, remuneraciones aceptables, pensiones garantizadas, etc.). Las generaciones más jóvenes se reconocen mejor en la dirigencia de Podemos, que en buena parte no dispone de las ventajas antes referidas. 


Pero conviene no mitificar el papel que están jugando estas generaciones jóvenes. No debemos olvidar que tienen elevadas cotas de pasividad y que en su afán por romper con el pasado han desechado formas de organización y de lucha tradicionales que siguen teniendo validez. El descenso de las movilizaciones es sintomático. En ello se aúnan varios factores: un tejido económico atomizado, precarizado y terciarizado, esto último en detrimento de los sectores productivos; la influencia de una ideología neoliberal que ha hecho posible que su combate del sindicalismo y las movilizaciones sociales coincida con el rechazo generacional de esos instrumentos; el papel represivo del estado, acrecentado por la ley mordaza; y una idea bastante extendida que confía en lo electoral como forma de conseguir las cosas, reforzada por la rapidez con que Podemos ha conseguido subir en votos. 


En Podemos hay cierta orfandad en su estructura organizativa, cosa de la que no adolece IU, que ofrece mayor solidez y experiencia. Lo que está saliendo ahora a la luz en IU es el relevo de unas generaciones que se fraguaron sucesivamente en el antifranquismo, la Transición y la crítica a los excesos del conocido como régimen del 78. Sus militantes han luchado duro y creado una tradición en condiciones muy adversas. Pero las condiciones han cambiado, en la línea antes apuntada de lo que puede considerarse como la consagración del neoliberalismo  


Mientras el régimen del 78 expresaba políticamente una sociedad en pleno desarrollo, inserta en el modelo de los países capitalistas occidentales, IU tuvo grandes dificultades para encontrar un hueco, aun cuando en los años noventa alcanzara cotas importantes de representación e influencia. Pero esas cotas fueron siempre insuficientes, en parte derivadas de un sistema electoral injusto, hecho a la medida del bipartidismo. IU acabaría fuertemente golpeada por los aparatos ideológicos del sistema, en especial los mediáticos, y no tenida en cuenta por la mayor parte de la sociedad. Esto último explicaría el valor del voto útil en favor del PSOE, que tanto le perjudicó en las elecciones generales, o el castigo que sufrió en los municipios donde la fiebre del ladrillo alcanzó niveles de corrupción inusitados. Aun con ello, IU mantuvo en numerosos municipios niveles de representación más que aceptables, prueba de que era reconocida como un instrumento útil por una parte de la sociedad. 


La coyuntura que se ha abierto con la actual crisis económica sistémica, las mutaciones sociales provocadas por el neoliberalismo y el agotamiento del régimen del 78 pudo haber sido la oportunidad de IU. Parecía que así iba a ocurrir entre 2012 y 2013, cuando sus expectativas de voto iban aumentando, siendo en varios sondeos la primera fuerza política en intención de voto directo. La irrupción de Podemos, sin embargo, abrió una fuerte crisis en IU. 


Lo ocurrido el domingo en la Asamblea Federal culmina un camino del que podría decirse que se inició hace dos años, cuando Alberto Garzón asumió una responsabilidad que le llevaría a ser el candidato a la presidencia de gobierno. Considero, sin embargo, que la cosa viene de varios meses antes, cuando se precipitó -ignoro el porqué, al margen de los comentarios realizados por sus protagonistas- un hecho de gran trascendencia: la decisión que tomó el grupo formado en torno a Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero y demás, quienes, alterando la pretensión inicial de utilizar a IU como instrumento político, acabaron presentándose
por su cuenta a las elecciones europeas baja la marca de Podemos. 


En ese momento atrajo un voto que difería del que con el tiempo le ha ido caracterizando. Había mucho de malestar, castigo si se quiere, en sectores de la izquierda que con anterioridad no habían votado o lo habían hecho por grupos radicales minoritarios e incluso por el PSOE. Luego, como ya fueron apuntando los sondeos posteriores y demostraron las elecciones habidas en 1015, acabaría siendo la representación de los grupos de edad más jóvenes, atrayendo a más abstencionistas y anteriores votantes del PSOE y, en menor cantidad, de IU. 


La coalición Unidos Podemos, después que Podemos corrigiera el error de creer que IU estaba moribunda, ha abierto un camino nuevo y también imprevisible. Y en ello está IU, que ha dado un paso importante en su renovación interna, sin renegar de su pasado, pero sacando a la luz lo que mejor puede representar a las generaciones más jóvenes. 
Y sobre esto último no es ajena la figura de Alberto Garzón. Su juventud y lo que representa políticamente facilitan que sea considerado como uno de los políticos mejor valorados, con una popularidad superior a la de Pablo Iglesias.


Hay un temor en algunos sectores de IU por que acabe siendo engullida por Podemos. Un riesgo real, como lo es también que, manteniéndose aislada, podría quedar reducida a una minoría cada vez más estrecha. La capacidad de resistencia que demostró en las elecciones pasadas y su comportamiento posterior ha puesto de relieve el gran patrimonio político que atesora. Pero en el seno de la sociedad y, sobre todo, de la gente joven, que tiene un horizonte vital más lejano, se desea un mayor grado de unidad política. Ésta ha sido posible en las confluencias habidas en varias ciudades durante las municipales y en Cataluña y Galicia durante las generales. La formación de Unidos Podemos, aunque por ahora sea una marca electoral, ha puesto de relieve el error cometido por Podemos y las buenas intenciones que mantuvo siempre IU. 


Lo que pueda ocurrir el 26 de junio es difícil de saber, aun cuando los pronósticos apuntan a la consolidación del sorpasso al PSOE y un acercamiento lento al PP. ¿Y después? Más imprevisible aún. Y ahí IU tiene mucho que decir. Porque tiene capacidad de analizar, organizar y movilizar. Y porque aporta aspectos políticos de suma importancia, como pueden ser
 su defensa de la república o su oposición a la OTAN. En todo caso, en unas condiciones de unidad se facilitan las cosas.   

martes, 7 de junio de 2016

El recambio generacional en IU: 1, apuntes sobre su nueva ejecutiva federal















Si se hace un somero repaso de la composición de la nueva ejecutiva federal de IU, se pueden sacar varias conclusiones que, en conjunto, apuntan a un relevo generacional. 
A falta de que se complete su composición con los cuatro miembros que le corresponden a la candidatura encabezada por Paloma López y uno más de EUiA, los datos que aquí se ofrecen permiten un acercamiento a lo que puede ser la nueva IU en un contexto diferente.  


Lo generacional


La edad media es de 40 años, siendo de 39,7 en los varones y 40,4 en las mujeres. Otra cosa es la composición por edades, donde, de entrada, se perciben importantes cambios. Resulta evidente que quienes han nacido después de la muerte de Franco son mayoría, concretamente el 60%, frente al 40% de quienes lo han hecho antes. Afinando más, quienes han nacido en los años ochenta representan el 40% y por grupos de edad el más representativo es el de 31-35 años, que supone el 35%.


En el reparto por sexos, la mayoría de los varones ha nacido después de 1975 (70%), mientras que las mujeres se reparten por igual. No obstante, el contraste generacional es más acusado entre los varones, con tres miembros de la ejecutiva nacidos entre 1958 y 1970 y un arco de 29 años de diferencia; en las mujeres, por el contrario, hay menos diferencia, con un arco que baja a 18 años. 



Lo formativo y la condición social

El nivel de estudios realizados marca claramente un rasgo muy llamativo: en todos los casos han completado estudios universitarios, sean diplomaturas o licenciaturas. La amalgama de carreras es amplia, aunque destacan abrumadoramente las de ciencias sociales y humanidades. En tres casos se tienen estudios de Magisterio, Periodismo y Filosofía, y en dos de Ciencias Políticas, Derecho, Economía y Trabajo Social. En algunos casos disponen de dos titulaciones y más frecuente es haber realizado algún máster. El grado de doctorado apenas está presente, salvo un caso y varios pendientes de culminarlo. 

En todos los casos ejercen o han ejercido actividades profesionales acordes con sus estudios. Llama la atención, no obstante, que el funcionariado no está presente, aun cuando en algunos casos, muy pocos, se trabaje o se haya trabajado para la administración pública. En consonancia con la realidad de la generación más joven, en muchos casos no han tenido un empleo estable. Es frecuente que la actividad propiamente profesional haya sido sustituida por la política, bien por tener algún cargo público institucional (concejalías, una alcaldía, escaños en parlamentos autonómicos, uno en el Parlamento Europeo y, en el caso del coordinador, uno en el Congreso desde 2011) o bien porque desempeñen labores remuneradas para IU directa o indirectamente. 


Llama la atención también la ausencia de la clase obrera tradicional. Desconociendo el origen social de cada componente, no se pueden sacar conclusiones acerca de lo que predomina, pero todo apunta que se trata de personas pertenecientes a los estratos sociales intermedios.  


La procedencia geográfica


En cuanto a la procedencia geográfica (no referida al lugar de nacimiento, sino de actividad política y/o profesional) llama la atención la mayor presencia de Andalucía, con 8 miembros, lo que supone el 42,1%, y especialmente de Málaga, que tiene 4. No resulta extraño, teniendo en cuenta el peso cuantitativo y cualitativo que su federación representa en IU, dada su afiliación, historia, implantación territorial, número de votos y presencia en las instituciones, sobre todo en el ámbito municipal.


Madrid y el País Valenciano aportan 4 miembros cada una de las comunidades, lo que también puede resultar acorde por el peso que tradicionalmente han tenido esas federaciones. Por último, Murcia, Castilla y León y País Vasco, tienen un miembro 1 cada una. En el caso de Cataluña que, como se indicó al principio, le corresponden 2 miembros, sólo se conoce el nombre de una mujer.


La hegemonía del PCE


La mayor parte milita en el PCE y en buena parte lo han hecho habiendo pasado anteriormente por la UJCE. Su tránsito por la política, pues, ha sido largo, dada la edad temprana en que se inició, y dentro de un medio con un nivel de ideologización elevado, en lo que no ha faltado un activismo vinculado sobre todo a los movimientos estudiantiles. Esta militancia no está exenta de formar parte o haberlo hecho en otros colectivos: sindicales (CCOO), ecologistas, de solidaridad, altermundistas, etc.


Entre la minoría de miembros que no son del PCE, hay quien tiene la condición de independientes, vinculado al cristianismo de base y el altermundismo de ATTAC. Hay también un representante del grupo Izquierda Abierta. Y no falta la presencia de un representante de uno de los partidos que forman IU, concretamente Izquierda Republicana.

     
El coordinador federal 

Alberto Garzón puede representar  mejor que nadie lo que supone el relevo generacional. Es, además, el segundo más joven entre quienes conforman la ejecutiva. Algo que no debe sorprender teniendo en cuenta que ya fue en 2011 el diputado más joven de su legislatura y que su acceso a la coordinación federal ha roto con una tradición de personas que lo hacían a una edad madura: Gerardo Iglesias, con 41 años; Julio Anguita, con 48; Gaspar Llamazares, con 42; y Cayo Lara, con 56.


Su perfil es el de un varón joven, con estudios de Economía, procedente de Andalucía, más concretamente de Málaga, y militante del PCE. Antes de ser diputado, como tanta gente joven con estudios, proseguía con su formación académica  a través de másteres y preparando su tesis doctoral, a la vez que era beneficiario de una beca de investigación.


Su perfil le acerca a lo que caracteriza a buena parte de la gente que ha nacido desde la década de los ochenta. Su procedencia social, de una familia de clase media con un padre enseñante y una madre farmacéutica, le sitúa en un estrato superior, pero en todo caso coincidente en cuanto a las dificultades potenciales que podría haberse encontrado en la obtención de un empleo acorde con su formación. Es más, dado su origen social, sería la expresión de ese sector de las clases medias cuya progenie sería víctima de una movilidad social descendente, sometida a los embates que el neoliberalismo está generando en el estado del bienestar y las perspectivas de futuro.    


domingo, 5 de junio de 2016

Francia vuelve a hervir

La llegada a la presidencia de François Hollande en 2011, lejos de abrir una vía diferenciada de la predominante en la UE, marcada por Alemania, ha acabó siendo un fiasco prácticamente desde el primer momento. Y desde 2014, con Manuel Valls al frente del gobierno, se ha seguido profundizando en la senda neoliberal, pero a un ritmo más intenso. Una política que, como la de presidentes anteriores, ha estado alimentando el crecimiento de la extrema derecha xenófoba y antieuropeísta que representa el Frente Nacional. 

La nueva vuelta de tuerca imprimida por el gobierno de Valls afecta ahora a la reforma laboral, en cuyo texto se pretende flexibilizar más aún las relaciones laborales y en ella la autonomía de las empresas, permitiendo contrataciones al margen de los convenios colectivos y del código de trabajo, y abaratando el despido. Lo que ya conocemos en España, que está suponiendo el abaratamiento de la mano de obra, su precarización y la pérdida de derechos sociales. Y, sobre todo, la condena de por vida de las generaciones más jóvenes. 

La reacción de la sociedad francesa, que parecía dormida en sectores tradicionalmente combativos, no se ha dejado esperar. Si hace unos meses ya sorprendió el surgimiento del movimiento de protesta Nuit Debout, con ciertas semejanzas al movimiento de la indignación español, ahora las protestas se han redoblado desde los ámbitos sindicales y estudiantiles. Cada vez hay más gente en las calles y en los propios centros de trabajo y estudio dejando oír su voz. 

Hollande y Valls no lo van a tener fácil. Su entreguismo a  los designios de la troika y los intereses de las grandes empresas no ha parado de pasarles factura en las elecciones habidas con anterioridad y puede que el coste acaba siendo irreversible. Ante el peligro que la alternativa cristalice en el nuevo fascismo del Frente Nacional, la movilización popular contra el neoliberalismo debería ser el nacimiento de una nueva alternativa.  

sábado, 4 de junio de 2016

Obama, Abe y la nueva época

Hace una semana el presidente de EEUU, Barak Obama, estuvo en Japón. Y entre las ciudades que visitó se encontraba Hiroshima. Una visita histórica, se ha dicho en muchas partes. En su discurso se refirió a que lo ocurrido hace siete décadas tiene que ser un recuerdo que no debe desvanecerse, apostó por un mundo sin armas nucleares y evitar nuevas guerras... Palabras que suenan huecas. Porque ni pidió perdón por el horror ocasionado, porque su país es la primera potencia atómica y porque él mismo ha decidido que mantener guerras cruentas en varios países, suministrar armamento a aliados para que las lleven a cabo o seguir instigando golpes de estado donde considere. 

Junto a Obama, el primer ministro japonés, Shinzo Abe, sumiso ante el emperador real e interesado sólo por los negocios. Anfitrión de una visita de la que anticipó que marcaría una época. La de un mundo sin fronteras, pero para los capitales. Recién firmado uno más de los tratados de libre comercio e inversiones. Si hace dos siglos un presidente de EEUU, llamado James Monroe, lanzó lo de "América para los americanos", parece que el de ahora está diciendo lo propio del Pacífico, a la espera de consolidar su hegemonía en el Atlántico a través del TTIP.

(Imagen: fragmento de un trabajo de Josetxo Ezcurra publicado en Rebelión)

jueves, 2 de junio de 2016

Violaciones, en la red

Hace unos días salió una noticia espeluznante procedente de Brasil: la violación colectiva de una joven y su publicación por las redes sociales electrónicas. Si ya el hecho en sí de la violación merece la mayor de las condenas, su difusión supone otro agravante. Y no sólo por lo que se refiere al dolor de la propia víctima indefensa, sino también por la ostentación de los gestos de prepotencia de los verdugos. Pero la cosa no ha quedado ahí, porque, una vez más, se ha puesto en duda la honorabilidad de la víctima desde determinados sectores de la sociedad. Como en tantas ocasiones se ha vuelto al empleo de excusas para justificar, o al menos aminorar, lo ocurrido. Volvemos al recurrente recurso de la provocación por parte de las mujeres, cuando no su consentimiento. Subterfugios abominables de una ideología criminal que sólo pretenden perpetuar la dominación patriarcal. La misma que justifica que el cuerpo de las mujeres no les pertenece a ellas.