miércoles, 21 de enero de 2026

A nuestro amigo Juanjo, in memoriam



Ahora te unes a Luis, Geneviève y Juan José, 
que poco a poco se fueron yendo.
Por aquí seguimos Ascensión, Charo, Felisa, José Manuel, Pedro, Tere 
y este que te escribe.

El lunes falleció Juanjo. Atrás ha dejado una vida dedicada a su familia, trabajo, a la gente... Se volcó en su profesión de maestro, hasta su jubilación en 2008, para imbuir entre sus alumnos y alumnas las ganas por aprender. Luchó con denuedo para hacer más habitable el mundo en el que vivimos, sin que ninguna persona quedara excluida. Y es así como se desvivió por las personas migrantes, en especial de la comunidad senegalesa. Ayudó cuanto pudo a su familia. Fue un amante apasionado de la música, de la lectura o del cine. Le gustaba darse sus paseos junto al mar y por el entorno natural que le rodeaba…

Lo conocí a principios de la década de los noventa. Y han sido muchas las cosas en las que hemos estado involucrados y muchos los momentos que hemos compartido. En el empeño por buscar e incentivar nuevas formas en el mundo de la docencia. En el compromiso político dentro de IU, compartiendo reuniones, actos, escritos, mesas electorales… No puedo olvidarme del homenaje que, junto a Paqui Vera, dedicamos a Rafael Alberti tras su fallecimiento en 1999. Tampoco de esas caminatas que hacíamos en grupo por los senderos: de Puerto Serrano a Olvera, de Puerto Real a Medina Sidonia, por Tarifa, por la sierra de Aracena…

Entre amigos y amigas hemos pasado y disfrutado momentos inolvidables. Comiendo, charlando, cantando, recordando, visionando películas… En cualquiera de nuestras casas, en bares y restaurantes, en el pinar de La Breña o allá por donde viajáramos. Hemos pisado las tierras de de Cádiz, de Badajoz, de Cáceres, de Jaén, de Córdoba, del Algarve, del Alentejo… Hemos visitado sus monumentos y museos, degustado sus comidas, divisado sus parajes… ¡Lástima de ese viaje que no pudimos hacer a Bretaña para visitar a Juan José y Geneviéve! No nos han faltado las obras de teatro y los recitales de música en Barbate, en Zahora, en Chiclana…

Nos despedimos de él hace dos semanas,
a sabiendas que se acercaba su final.
Fue en su Talavera de acogida,
donde no le faltó la compañía de María,
su sobrina más querida.
Y ha sido allí donde ha dado su último suspiro.
Ahora le toca regresar a Barbate
para que, en la cercanía del mar,
pueda seguir oyendo el susurro del viento
que sopla entre las ramas de su hermoso pinar.