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Nazanin Armanian: analista política iraní: "Trump va a secuestrar la revolución iraní"
La primera vez que Nazanin Armanian salió de Irán fue en 1976. Llegó a Barcelona en avión, donde las autoridades españolas la entregaron rápidamente a sus homólogos iraníes. En aquel momento, Armanian huía del gobierno del sha, Reza Pahlavi, cuyo represivo régimen fue derrocado por una revolución social en 1978. Después, explica, EEUU "entregó la revolución al ayatolá Jomeini", quien convirtió a Irán en "una teocracia fascista". Quienes no se había exiliado durante el mandato del sha lo hicieron con el de los ayatolás. Nazanin Armanian salió por segunda y última vez de Irán en 1983 para nunca volver.
Desde entonces, esta politóloga e intérprete de persa y darsi ha dedicado su vida a traducir el complejo contexto de su país a quien desea conocerlo. Ahora, el sistema político iraní se tambalea de nuevo, sacudido por unas revueltas populares que exigen un cambio de régimen y bajo el acecho de Washington, que amenaza con precipitar un cambio que se adapte a sus intereses.
¿Cómo de inminente se siente un ataque de EEUU a Irán? ¿Qué objetivos podría tener?
Aumenta por momentos la amenaza de un ataque militar de EEUU contra Irán, y de Irán contra Israel. Trump optaría por un ataque quirúrgico, cuyos objetivos serían las infraestructuras militares y las centrales nucleares, y el asesinato de los dirigentes de la teocracia. Para eso necesita la colaboración de los agentes infiltrados del Mossad [espionaje israelí] en el alto poder islámico, para luego alcanzar un acuerdo con los generales del ejército o de los "supuestos" disidentes de los Guardianes Islámicos, con el fin de hacerse con el control del país.
También están los Guardianes Islámicos, que son los verdaderos dirigentes de Irán, que pueden lanzar un ataque contra una base militar de EEUU en la zona o directamente contra Israel, con el fin de exportar la crisis interna. Sería un suicidio, como morir matando.
A Trump no le interesa desestabilizar un país productor de petróleo, menos en invierno. Sin embargo, lo que le interesa a Israel es una larga guerra civil para desgastar a uno de los tres países con los que mantiene un pulso por la hegemonía regional. Los otros dos son Turquía y Arabia Saudí.
¿Qué papel tendrían aquí los iraníes que ahora protestan en las calles del país?
Hay que tener en cuenta que el pueblo, a pesar de que va a derrocar al totalitarismo teocrático, no tendrá ningún papel en decidir su futuro. La totalidad de las fuerzas progresistas del país han sido eliminadas y estos son los únicos que podrían introducir conciencia sobre sus derechos. Las masas son muy manipulables: han creído que Trump va a salvarles de la teocracia medieval y criminal, a pesar de que en el ataque de junio sus bombas asesinaron a al menos 1.200 civiles sin rozar siquiera la sotana del ayatolá Jamenei.
En su último artículo en Público afirmaba que "La economía de Irán (...) está bajo el control de la Reserva Federal de EEUU" ¿Podría desarrollar esta idea?
En aquel artículo conté que los iraníes desayunan mirando el precio del dólar. Según haya subido su valor en el mercado negro, sube el precio de los productos iraníes. Irán importa todo lo que consume, no produce nada. Incluso el té, el arroz, el acero o los coches que se producían durante la época del sha han dejado de hacerse. Ahora importan todo, así que el precio oscila cada día. El valor del dólar en Wall Street determina lo que comen los iraníes. Esto no es independencia. Irán nunca había tenido tanta dependencia de la economía mundial, de EEUU y de sus sanciones, como la tiene ahora.
La postura de Masoud Pezeshkian parece casi de derrotismo. ¿Cuál es la situación interna del Gobierno Irán?
Hay que saber que el Estado de Irán no es una república. Las repúblicas tienen ciudadanos, que tienen partidos políticos, derechos y deberes. Eso no existe en Irán. Yo estuve en la revolución que derrocó al sha y gritábamos que queríamos una república democrática. Cuando Jomeini llega a Irán dice que quiere un Estado Islámico pero su primer ministro, Mehdí Bazargán, que era una persona más o menos moderna, le dijo que no podía hacer eso.
Así que optaron por llamarlo "República Islámica" y en la Constitución metieron la figura del califa islámico, que controla todos los poderes del Estado: puede suspender el parlamento, al presidente, declarar la guerra…
El presidente es una figura decorativa que no tiene ningún poder y Pezeshkian se ha dado cuenta de eso. Llegó al poder prometiendo que iba a cambiar las cosas, como si no supiera dónde estaba. Antes de los disturbios insinuó que se había dado cuenta de que era inútil ser presidente.
Entonces ¿todo el poder lo tiene Jamenei?
Ni Jamenei, ni los ayatolás, ni el presidente, ni el parlamento. Quién manda allí son los Guardianes Islámicos, que también controlan los servicios de inteligencia. Hace unas semanas Pezeshkian insinuó que iba a dimitir, pero parece que tras las presiones ha cambiado de opinión y ha dicho que van a resistir hasta el final, hasta el martirio. Vete a saber el plan que tiene.
Una anécdota. Su predecesor, el presidente Rohani, insinuó que [Qasem] Soleimani, el comandante de la Guardia de la Revolución Islámica que fue asesinado por Donald Trump en 2020, que planeaba un golpe de estado contra él. Soleimani le dijo entonces: "Señor Rohaní, nosotros no necesitamos un golpe de Estado". Y es verdad. Al final Rohani se fue y es una de las figuras que puede volver a aparecer en un nuevo escenario.
Te voy a dar un dato interesante. Cuando Israel mató en 2025 a una veintena de los guardianes en pocas horas, desapareció el gobierno de facto en Irán. No solo esto. Se desmoronó la economía, porque eran ellos quienes la controlaban. No hay continuidad ni nadie que les sustituya, porque es un régimen cerrado que no deja entrar a nadie que no sea extrema derecha chiita y fiel al ayatolá y que debe pasar por decenas de filtros. Pero no han podido renovar este poder.
Jamenei tiene 86 años. Está en su búnker, enfermo con cáncer. Los que ahora están al frente del país son algunos comandantes de la Guardia Islámica que no tienen poder real porque la situación se les ha escapado de las manos.
Decía que Trump no quiere un cambio de régimen en Irán. Si su plan es actuar como en Venezuela ¿en qué figuras nos deberíamos fijar?
El ejército permanecerá, pero no los Guardianes islámicos. A Trump lo que le importa es China y no quiere perderse en una guerra en Oriente Medio, por lo que querrá cerrar la crisis en Irán con un tejemaneje en el poder. Pero no podrá hacerlo por dos motivos. Primero, porque aquí está Israel, que es quién manda en Oriente Medio. Este factor no estaba en el caso de Latinoamérica. Netanyahu quiere acabar con el islamismo que tan útil le ha sido durante estos 46 años. El ayatolá Jomeini y los demás islamismos han justificado el expansionismo militar de Israel.
El resultado es el que hemos visto. El eje de resistencia [árabe] es una pantomima. Esto llevo publicándolo 40 años: es una farsa. El eje de resistencia ante Israel no es nada. Con palos y piedras no se puede luchar contra el país con la más alta tecnología militar del mundo, por encima de EEUU. Entonces, lo que quiere Trump es cerrar la crisis, poner quizá a un hombre militar con mano de hierro, como el general Al-Sisi en Egipto, y ya está. Pero para hacer todo esto, primero tiene que matar a Jamenei.
¿Cómo de cerca cree que están de esto?
Yo creo que Jamenei es un hombre muerto y que el plan que tiene su familia o parte del poder es acabar con él de forma discreta y digna, para que no le maten ni le secuestren, como a Saddam Hussein o a Gadafi. Pase lo que pase, el próximo escenario ocurrirá sin Jamenei. No será juzgado en un tribunal internacional por sus crímenes, que es mi deseo.
Las figuras que van a jugar un papel importante son Reza Pahlavi y algún militar del ejército nacional… Pero no hay otros rostros destacados en la oposición iraní, aunque esto no será un problema para EEUU. Harán lo que hicieron con Jomeini. Nosotros hicimos la revolución, no habíamos oído el nombre de ayatolá Jomeini cuando estábamos en las calles derrocando al sha. En tres meses los medios de comunicación le convirtieron en el líder indiscutible de la revolución iraní.
Bueno, ahora los medios de comunicación afines a EEUU fabricarán un líder que dará muchas entrevistas, pero lo importante será quién estará detrás. Cuando Trump dice que va a ayudar a los iraníes se refiere a que va a secuestrar la revolución iraní, que es una revolución por el bienestar, contra la crisis económica y por las libertades. Trump va a derrocar al régimen, eso sí, pero va a poner otro déspota, capitalista y primitivo.
Por último, en los medios occidentales se ha destacado mucho la relevancia de las mujeres en las revueltas ¿Cómo de importante son ellas en estas movilizaciones?¿Hay cabida para sus proclamas dentro del futuro Irán?
El primer colectivo que se lanzó a las calles contra la teocracia islámica fuimos las mujeres. Yo estuve allí. Jomeini llega el 11 de febrero de 1978 y el 8 de marzo de aquel año -el primero y último en el que nos manifestamos, porque después se ilegalizó- 200.000 mujeres iraníes salimos a las calles. Nos revelamos contra la imposición del velo y la suspensión del código de familia que habíamos conseguido tras tanta lucha. Por lo tanto, las mujeres somos las primeras que luchamos.
Luego vino la clase obrera, porque Jomeini había prometido que iba a haber un estado de bienestar, con agua, luz y transporte gratis. Tras tomar el poder dijo que preocuparse de lo material era algo de animales y que nosotros, seres humanos espirituales, tenemos que preocuparnos por expandir el islam, no pensar en mejorar la vida. Después de la clase obrera llegaron los estudiantes, y los agricultores, a los que les comenzaron a confiscar tierras para los guardianes islámicos.
Ahora, de nuevo, están todas las capas sociales en la calle. Pero también hay que decir que no hay una organización que organice esta revolución. Y digo revolución porque se han dado dos hechos que las ciencias políticas definen como revolución: que los de arriba no puedan gobernar como antes y que los de abajo, el pueblo, no quiera ser gobernado como antes.
Antes pedían reformas, mayores libertades como acabar con la imposición del velo... Ahora se sabe que todo esto es imposible. En una teocracia fascista ninguna reforma es posible. Por eso piden su derribo.
Desde entonces, esta politóloga e intérprete de persa y darsi ha dedicado su vida a traducir el complejo contexto de su país a quien desea conocerlo. Ahora, el sistema político iraní se tambalea de nuevo, sacudido por unas revueltas populares que exigen un cambio de régimen y bajo el acecho de Washington, que amenaza con precipitar un cambio que se adapte a sus intereses.
¿Cómo de inminente se siente un ataque de EEUU a Irán? ¿Qué objetivos podría tener?
Aumenta por momentos la amenaza de un ataque militar de EEUU contra Irán, y de Irán contra Israel. Trump optaría por un ataque quirúrgico, cuyos objetivos serían las infraestructuras militares y las centrales nucleares, y el asesinato de los dirigentes de la teocracia. Para eso necesita la colaboración de los agentes infiltrados del Mossad [espionaje israelí] en el alto poder islámico, para luego alcanzar un acuerdo con los generales del ejército o de los "supuestos" disidentes de los Guardianes Islámicos, con el fin de hacerse con el control del país.
También están los Guardianes Islámicos, que son los verdaderos dirigentes de Irán, que pueden lanzar un ataque contra una base militar de EEUU en la zona o directamente contra Israel, con el fin de exportar la crisis interna. Sería un suicidio, como morir matando.
A Trump no le interesa desestabilizar un país productor de petróleo, menos en invierno. Sin embargo, lo que le interesa a Israel es una larga guerra civil para desgastar a uno de los tres países con los que mantiene un pulso por la hegemonía regional. Los otros dos son Turquía y Arabia Saudí.
¿Qué papel tendrían aquí los iraníes que ahora protestan en las calles del país?
Hay que tener en cuenta que el pueblo, a pesar de que va a derrocar al totalitarismo teocrático, no tendrá ningún papel en decidir su futuro. La totalidad de las fuerzas progresistas del país han sido eliminadas y estos son los únicos que podrían introducir conciencia sobre sus derechos. Las masas son muy manipulables: han creído que Trump va a salvarles de la teocracia medieval y criminal, a pesar de que en el ataque de junio sus bombas asesinaron a al menos 1.200 civiles sin rozar siquiera la sotana del ayatolá Jamenei.
En su último artículo en Público afirmaba que "La economía de Irán (...) está bajo el control de la Reserva Federal de EEUU" ¿Podría desarrollar esta idea?
En aquel artículo conté que los iraníes desayunan mirando el precio del dólar. Según haya subido su valor en el mercado negro, sube el precio de los productos iraníes. Irán importa todo lo que consume, no produce nada. Incluso el té, el arroz, el acero o los coches que se producían durante la época del sha han dejado de hacerse. Ahora importan todo, así que el precio oscila cada día. El valor del dólar en Wall Street determina lo que comen los iraníes. Esto no es independencia. Irán nunca había tenido tanta dependencia de la economía mundial, de EEUU y de sus sanciones, como la tiene ahora.
La postura de Masoud Pezeshkian parece casi de derrotismo. ¿Cuál es la situación interna del Gobierno Irán?
Hay que saber que el Estado de Irán no es una república. Las repúblicas tienen ciudadanos, que tienen partidos políticos, derechos y deberes. Eso no existe en Irán. Yo estuve en la revolución que derrocó al sha y gritábamos que queríamos una república democrática. Cuando Jomeini llega a Irán dice que quiere un Estado Islámico pero su primer ministro, Mehdí Bazargán, que era una persona más o menos moderna, le dijo que no podía hacer eso.
Así que optaron por llamarlo "República Islámica" y en la Constitución metieron la figura del califa islámico, que controla todos los poderes del Estado: puede suspender el parlamento, al presidente, declarar la guerra…
El presidente es una figura decorativa que no tiene ningún poder y Pezeshkian se ha dado cuenta de eso. Llegó al poder prometiendo que iba a cambiar las cosas, como si no supiera dónde estaba. Antes de los disturbios insinuó que se había dado cuenta de que era inútil ser presidente.
Entonces ¿todo el poder lo tiene Jamenei?
Ni Jamenei, ni los ayatolás, ni el presidente, ni el parlamento. Quién manda allí son los Guardianes Islámicos, que también controlan los servicios de inteligencia. Hace unas semanas Pezeshkian insinuó que iba a dimitir, pero parece que tras las presiones ha cambiado de opinión y ha dicho que van a resistir hasta el final, hasta el martirio. Vete a saber el plan que tiene.
Una anécdota. Su predecesor, el presidente Rohani, insinuó que [Qasem] Soleimani, el comandante de la Guardia de la Revolución Islámica que fue asesinado por Donald Trump en 2020, que planeaba un golpe de estado contra él. Soleimani le dijo entonces: "Señor Rohaní, nosotros no necesitamos un golpe de Estado". Y es verdad. Al final Rohani se fue y es una de las figuras que puede volver a aparecer en un nuevo escenario.
Te voy a dar un dato interesante. Cuando Israel mató en 2025 a una veintena de los guardianes en pocas horas, desapareció el gobierno de facto en Irán. No solo esto. Se desmoronó la economía, porque eran ellos quienes la controlaban. No hay continuidad ni nadie que les sustituya, porque es un régimen cerrado que no deja entrar a nadie que no sea extrema derecha chiita y fiel al ayatolá y que debe pasar por decenas de filtros. Pero no han podido renovar este poder.
Jamenei tiene 86 años. Está en su búnker, enfermo con cáncer. Los que ahora están al frente del país son algunos comandantes de la Guardia Islámica que no tienen poder real porque la situación se les ha escapado de las manos.
Decía que Trump no quiere un cambio de régimen en Irán. Si su plan es actuar como en Venezuela ¿en qué figuras nos deberíamos fijar?
El ejército permanecerá, pero no los Guardianes islámicos. A Trump lo que le importa es China y no quiere perderse en una guerra en Oriente Medio, por lo que querrá cerrar la crisis en Irán con un tejemaneje en el poder. Pero no podrá hacerlo por dos motivos. Primero, porque aquí está Israel, que es quién manda en Oriente Medio. Este factor no estaba en el caso de Latinoamérica. Netanyahu quiere acabar con el islamismo que tan útil le ha sido durante estos 46 años. El ayatolá Jomeini y los demás islamismos han justificado el expansionismo militar de Israel.
El resultado es el que hemos visto. El eje de resistencia [árabe] es una pantomima. Esto llevo publicándolo 40 años: es una farsa. El eje de resistencia ante Israel no es nada. Con palos y piedras no se puede luchar contra el país con la más alta tecnología militar del mundo, por encima de EEUU. Entonces, lo que quiere Trump es cerrar la crisis, poner quizá a un hombre militar con mano de hierro, como el general Al-Sisi en Egipto, y ya está. Pero para hacer todo esto, primero tiene que matar a Jamenei.
¿Cómo de cerca cree que están de esto?
Yo creo que Jamenei es un hombre muerto y que el plan que tiene su familia o parte del poder es acabar con él de forma discreta y digna, para que no le maten ni le secuestren, como a Saddam Hussein o a Gadafi. Pase lo que pase, el próximo escenario ocurrirá sin Jamenei. No será juzgado en un tribunal internacional por sus crímenes, que es mi deseo.
Las figuras que van a jugar un papel importante son Reza Pahlavi y algún militar del ejército nacional… Pero no hay otros rostros destacados en la oposición iraní, aunque esto no será un problema para EEUU. Harán lo que hicieron con Jomeini. Nosotros hicimos la revolución, no habíamos oído el nombre de ayatolá Jomeini cuando estábamos en las calles derrocando al sha. En tres meses los medios de comunicación le convirtieron en el líder indiscutible de la revolución iraní.
Bueno, ahora los medios de comunicación afines a EEUU fabricarán un líder que dará muchas entrevistas, pero lo importante será quién estará detrás. Cuando Trump dice que va a ayudar a los iraníes se refiere a que va a secuestrar la revolución iraní, que es una revolución por el bienestar, contra la crisis económica y por las libertades. Trump va a derrocar al régimen, eso sí, pero va a poner otro déspota, capitalista y primitivo.
Por último, en los medios occidentales se ha destacado mucho la relevancia de las mujeres en las revueltas ¿Cómo de importante son ellas en estas movilizaciones?¿Hay cabida para sus proclamas dentro del futuro Irán?
El primer colectivo que se lanzó a las calles contra la teocracia islámica fuimos las mujeres. Yo estuve allí. Jomeini llega el 11 de febrero de 1978 y el 8 de marzo de aquel año -el primero y último en el que nos manifestamos, porque después se ilegalizó- 200.000 mujeres iraníes salimos a las calles. Nos revelamos contra la imposición del velo y la suspensión del código de familia que habíamos conseguido tras tanta lucha. Por lo tanto, las mujeres somos las primeras que luchamos.
Luego vino la clase obrera, porque Jomeini había prometido que iba a haber un estado de bienestar, con agua, luz y transporte gratis. Tras tomar el poder dijo que preocuparse de lo material era algo de animales y que nosotros, seres humanos espirituales, tenemos que preocuparnos por expandir el islam, no pensar en mejorar la vida. Después de la clase obrera llegaron los estudiantes, y los agricultores, a los que les comenzaron a confiscar tierras para los guardianes islámicos.
Ahora, de nuevo, están todas las capas sociales en la calle. Pero también hay que decir que no hay una organización que organice esta revolución. Y digo revolución porque se han dado dos hechos que las ciencias políticas definen como revolución: que los de arriba no puedan gobernar como antes y que los de abajo, el pueblo, no quiera ser gobernado como antes.
Antes pedían reformas, mayores libertades como acabar con la imposición del velo... Ahora se sabe que todo esto es imposible. En una teocracia fascista ninguna reforma es posible. Por eso piden su derribo.
