jueves, 10 de diciembre de 2020

"No todos somos iguales ante la ley"

 

Sí, ésa es la frase que Isabel Ayuso ha pronunciado esta mañana en la Asamblea de la Comunidad de Madrid. Y lo ha hecho no sólo para reconocer la realidad de los privilegios que otorga la Constitución a quienes ocupan o han ocupado el trono monárquico. Con ello ha defendido también que esa desigualdad ante la ley es la que permite que el hoy rey emérito, Juan Carlos de Borbón, haya podido transgredir la propia ley, como ha hecho, entre otras cosas, en lo relativo al fraude de las tarjetas "black" y el escaqueo en sus obligaciones fiscales. De paso, en un ejercicio de sorprendente agudeza histórica, la señora Ayuso lo ha convertido en un antifascista -así, como se oye-, pues en el razonamiento sobre sus méritos ha dicho que gracias a él hemos pasado de una dictadura, "con la que no se llevaba especialmente bien", a la democracia. Y, a la vez, ha ninguneado a quienes conforman la oposición en la Asamblea, pues "no es un ciudadano más, no es como ustedes, ¡que se van creer!". ¡Pues claro!