lunes, 19 de abril de 2021

La libertad, degustada a través de la poesía

Nada mejor que la poesía para que podamos percibir, degustar y compartir la utopía de querer ser libres e iguales proyectando ese amor que nos hace sentir más felices. Dejo aquí 20 poemas, cuya lectura, con toda seguridad, nos lo va a poner más fácil. Y más si también los podemos escuchar en forma de canciones, como ocurre con la segunda parte de "El herido", de Miguel Hernández, musicada  e interpretada por Joan Manuel Serrat; "Si morimos", de Ethel Greenglass, adaptado, musicado e interpretado por Pablo Milanés; "Canto a la libertad", de José Antonio Labordeta; "Así te quiero", de Adela Gleijer y Diana Reches, interpretado por Claudina y Alberto Gambino; "Pequeña serenata diurna", de Silvio Rodríguez; "Libertad", de Luis Eduardo Aute; "Yo te nombro", inspirado en el poema "Liberté" de Paul Elouard, musicado por Gian Franco Pagliaro e interpretado por Nacha Guevara; o "Libre te quiero", de Agustín García Calvo, musicado e interpretado por Amancio Prada.


El herido

II

Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.

Para la libertad, siento más corazones
que arenas en mi pecho dan espuma a mis venas;
y entro en los hospitales, y entro en los algodones,
como en las azucenas.

Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,
ella pondrá dos piedras de futura mirada,
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.

Retoñaran aladas de savia sin otoño,
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida;
porque soy como el árbol talado que retoño:
aún tengo la vida.

(Miguel Hernández).


Liberté

Sur mes cahiers d’écolier
Sur mon pupitre et les arbres
Sur le sable sur la neige
J’écris ton nom

Sur toutes les pages lues
Sur toutes les pages blanches
Pierre sang papier ou cendre
J’écris ton nom

Sur les images dorées
Sur les armes des guerriers
Sur la couronne des rois
J’écris ton nom

Sur la jungle et le désert
Sur les nids sur les genêts
Sur l’écho de mon enfance
J’écris ton nom

Sur les merveilles des nuits
Sur le pain blanc des journées
Sur les saisons fiancées
J’écris ton nom

Sur tous mes chiffons d’azur
Sur l’étang soleil moisi
Sur le lac lune vivante
J’écris ton nom

Sur les champs sur l’horizon
Sur les ailes des oiseaux
Et sur le moulin des ombres
J’écris ton nom

Sur chaque bouffée d’aurore
Sur la mer sur les bateaux
Sur la montagne démente
J’écris ton nom

Sur la mousse des nuages
Sur les sueurs de l’orage
Sur la pluie épaisse et fade
J’écris ton nom

Sur les formes scintillantes
Sur les cloches des couleurs
Sur la vérité physique
J’écris ton nom

Sur les sentiers éveillés
Sur les routes déployées
Sur les places qui débordent
J’écris ton nom

Sur la lampe qui s’allume
Sur la lampe qui s’éteint
Sur mes maisons réunies
J’écris ton nom

Sur le fruit coupé en deux
Du miroir et de ma chambre
Sur mon lit coquille vide
J’écris ton nom

Sur mon chien gourmand et tendre
Sur ses oreilles dressées
Sur sa patte maladroite
J’écris ton nom

Sur le tremplin de ma porte
Sur les objets familiers
Sur le flot du feu béni
J’écris ton nom

Sur toute chair accordée
Sur le front de mes amis
Sur chaque main qui se tend
J’écris ton nom

Sur la vitre des surprises
Sur les lèvres attentives
Bien au-dessus du silence
J’écris ton nom

Sur mes refuges détruits
Sur mes phares écroulés
Sur les murs de mon ennui
J’écris ton nom

Sur l’absence sans désir
Sur la solitude nue
Sur les marches de la mort
J’écris ton nom

Sur la santé revenue
Sur le risque disparu
Sur l’espoir sans souvenir
J’écris ton nom

Et par le pouvoir d’un mot
Je recommence ma vie
Je suis né pour te connaître
Pour te nommer

Liberté.

[En mis cuadernos de escolar
Sobre mi escritorio y los árboles
Sobre la arena sobre la nieve
Escribo tu nombre

Sobre todas las páginas leídas
Sobre todas las páginas blancas
Piedra sangre papel o ceniza
Escribo tu nombre

Sobre las imágenes doradas
Sobre las armas de los guerreros
Sobre la corona de los reyes
Escribo tu nombre

En la jungla y el desierto
En los nidos en la escoba
En el eco de mi infancia
Escribo tu nombre

En las maravillas de las noches
En el pan blanco de los días
En las estaciones de los compromisos
Escribo tu nombre

En todos mis trapos azules
En el estanque mohoso al sol
En la luna viviente del lago
Escribo tu nombre

En los campos en el horizonte
En las alas de los pájaros
Y en el molino de las sombras
Escribo tu nombre

En cada soplo del amanecer
En el mar en los barcos
En la montaña loca
Escribo tu nombre

En la espuma de las nubes
En el sudor de la tormenta
En la lluvia espesa y rancia
Escribo tu nombre

En las formas espumosas
En las campanas de colores
En la verdad física
Escribo tu nombre

En los senderos despiertos
En los caminos abiertos
En las plazas desbordadas
Escribo tu nombre

En la lámpara que se enciende
En la lámpara que se apaga
En mis casas reunidas
Escribo tu nombre
 
En la fruta cortada en dos
Desde el espejo y desde mi habitación
En mi cama vacía
Escribo tu nombre

Sobre mi perro avariento y tierno
Sobre sus orejas erguidas
Sobre su pata torpe
Escribo tu nombre

Sobre el pedestal de mi puerta
Sobre los objetos familiares
En el flujo del fuego bendito
Escribo tu nombre

Sobre toda la carne entregada
Sobre la frente de mis amigos
Sobre cada mano extendida
Escribo tu nombre

En el vaso de las sorpresas
En los labios atentos
Muy por encima del silencio
Escribo tu nombre

En mis refugios destruidos
En mis faros derrumbados
Sobre los muros de mi aburrimiento
Escribo tu nombre

En la ausencia sin deseo
En la soledad desnuda
En los pasos de la muerte
Escribo tu nombre

En la salud devuelta
En el riesgo desaparecido
En la esperanza sin memoria
Escribo tu nombre

Y por el poder de una palabra
Empiezo mi vida de nuevo
Nací para conocerte
Para nombrarte 

Libertad].

(Paul Elouard).


Mereces un amor que te quiera despeinada…

Mereces un amor que te quiera despeinada,
incluso con las razones que te levantan de prisa
y con todo y los demonios que no te dejan dormir.

Mereces un amor que te haga sentir segura,
que pueda comerse al mundo si camina de tu mano,
que sienta que tus abrazos van perfectos con su piel.

Mereces un amor que quiera bailar contigo,
que visite el paraíso cada vez que ve tus ojos
y que no se aburra nunca de leer tus expresiones.

Mereces un amor que te escuche cuando cantas,
que te apoye en tus ridículos,
que respete que eres libre,
que te acompañe en tu vuelo,
que no le asuste caer.

Mereces un amor que se lleve las mentiras,
que te traiga la ilusión,
el café
y la poesía.

(Frida Khalo).


La libertad tú la conoces

La libertad tú la conoces
La libertad no la conoces
La libertad es un deseo
La libertad es estar preso
Preso en un cuerpo que no es mío
En unos brazos, una boca,
Una boca que bebe nuestra vida,
Lentamente, una muerte.
La libertad es una muerte,
Una muerte es nacer en otro espíritu,
Un espíritu, un hombre, es un deseo,
Un deseo es amor por libertarse.
La libertad, la libertad,
La libertad es un olvido,
En otro cuerpo, es un olvido,
Es un amor la libertad.
Libértame o me muero.

(Luis Cernuda).


Retorno de la dulce libertad

Podías, cuando fuiste un marinero en tierra,
ser más libre que ahora,
yéndote alegremente,
desde las amarradas comarcas encendidas
de tu recién nacido soñar, por los profundos
valles de huertos submarinos, por las verdes
laderas de delfines, sumergidos senderos
que iban a dar a dulces sirenas deseadas.

Podías, bien podías entonces, bien podías,
sin lágrimas inútiles, sin impuestas congojas,
viajar, llenos de viento los labios, con un golpe
de abierta luz en medio del corazón, bien alta
la valerosa vida cayendo de tu frente.

¿En dónde las fronteras entonces, ese miedo,
ese horror a los límites,
ese cerco que escuchas avanzar en la noche
como un triste mandato que ha de cumplirse al alba?

Libertad, dulce mía,
por muy niña que fueses,
por más chicos que fueran tus tiernos pasos, dime,
contéstame si aún tus pequeños oídos
me conocen: ¿No intentas, fugitiva y cantando,
retornarme a tus libres comarcas venturosas?
¿Quién te encarcela, dime? Di, ¿quién te pone grillos?
¿Quién te esposa las alas y quién, dime, cerrojos
clava en tu lengua y sombras pone sólo en tus ámbitos?

Libertad, no me dejes. Vuelve a mí, dura y dulce,
como fresca muchacha madurada en la pena.
Hoy mi brazo es más fuerte que el de ayer, y mi canto,
encendido en el tuyo, puede abrir para siempre,
sobre los horizontes del mar, nuestra mañana.

(Rafael Alberti).


Libertad

Crecieron así seres de manos atadas
                                (Empédocles)

A tiros nos dijeron: cruz y raya.
En cruz estamos. Raya. Tachadura.
Borrón y cárcel nueva. Punto en boca.

Si observas la conducta conveniente,
podrás decir palabras permitidas:
invierno, luz, hispanidad, sombrero.
(Si se te cae la lengua de vergüenza,
te cuelgas un cartel que diga “mudo”,
tiendes la mano y juntas calderilla).

Si calzas los zapatos según norma,
también podrás cruzar a la otra acera
buscando el sol o un techo que te abrigue.

Pagando tus impuestos puntualmente,
podrás ir al taller o a la oficina,
quemarte las pestañas y las uñas,
partirte el pecho y alcanzar la gloria.

También tendrás honestas diversiones.
El paso de un entierro, una película
de las debidamente autorizadas,
fútbol del bueno, un vaso de cerveza,
bonitas emisiones de la radio
y misa por la tarde los domingos.

Pero no pienses “libertad”, no digas,
no escribas “libertad”, nunca consientas
que se te asome al blanco de los ojos,
ni exhale su olorcillo por tus ropas,
ni se te prenda a un rizo del cabello.

Y, sobre todo, amigo, al acostarte,
no escondas “libertad” bajo tu almohada
por ver si sueñas con mejores días.
No sea que una noche te incorpores
sonambulando “libertad”, y olvides,
y salgas a gritarla por las calles,
descerrajando puertas y ventanas,
matando los serenos y los gatos,
rompiendo los faroles y las fuentes,
y el sueño de los justos, porque entonces,
punto final, hermano, y Dios te ayude.

(Ángela Figuera).


Si morimos

Vosotros sabréis, hijos míos, sabréis
por qué dejamos las canciones sin hacer,
los libros sin leer, el trabajo sin hacer,
para descansar bajo la hierba.

No más lamentos, hijos míos, no más,
porque las mentiras y las calumnias han sido montadas,
las lágrimas que derramamos y el dolor que nos penetra
para todos deberá ser proclamado.

La tierra sonreirá, hijos míos, sonreirá,
y el verde sobre nuestro lugar de reposo crecerá,
el crimen finalizará, el mundo se regocijará en hermandad y paz.

Trabajad y construid, hijos míos,
construid un monumento al amor y a la alegría,
al valor humano, a la fe que guardamos por vosotros, mis hijos, por vosotros.

(Ethel Greenglass/Rosenberg).


Mi destino y su clave

Bajo tu signo ideal ¡Oh, Victoria
de Samotracia! inicié mi camino
Tu lucha -¿con qué viento?- que adivino
tu impetuoso avance -¿hacia qué gloria?-

grabados para siempre en mi memoria
dieron sentido y clave a mi destino,
-el loco carrusel que fue mi sino-
y a ellos acordé mi breve historia.

¡Qué timón esas alas! ¡y qué vuelo…
sin perder el contacto con el suelo!
¡qué lección se desborda de tu paso!

Con tu sello la frente me señalas,
perderé, como tú, si se da el caso,
la cabeza, pero nunca las alas.

(Lucía Sánchez Saornil).


Canto a la libertad

Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.

Hermano, aquí mi mano,
será tuya mi frente,
y tu gesto de siempre
caerá sin levantar
huracanes de miedo
ante la libertad.

Haremos el camino
en un mismo trazado,
uniendo nuestros hombros
para así levantar
a aquellos que cayeron
gritando libertad.

Habrá un día...

Sonarán las campanas
desde los campanarios,
y los campos desiertos
volverán a granar
unas espigas altas
dispuestas para el pan.

Para un pan que en los siglos
nunca fue repartido
entre todos aquellos
que hicieron lo posible
por empujar la historia
hacia la libertad.

Habrá un día...

También será posible
que esa hermosa mañana
ni tú, ni yo, ni el otro
la lleguemos a ver;
pero habrá que forzarla
para que pueda ser.

Que sea como un viento
que arranque los matojos 
surgiendo la verdad,
y limpie los caminos
de siglos de destrozos
contra la libertad.

Habrá un día...

(Juan Antonio Labordeta).


Así te quiero

Como un pájaro libre,
de libre vuelo,
como un pájaro libre
así te quiero.

Nueve meses te tuve
creciendo dentro
y aún sigues creciendo
y descubriendo.
Descubriendo, aprendiendo
a ser un hombre,
no hay nada de la vida
que no te asombre.

Como un pájaro libre,
de libre vuelo,
como un pájaro libre
así te quiero.

Cada minuto tuyo
lo vivo y muero.
Cuando no estás, mi hijo,
¡cómo te espero!
Es el miedo un gusano,
me roe y come.
Apenas abro un diario,
busco tu nombre.

Como un pájaro libre,
de libre vuelo,
como un pájaro libre
así te quiero.

(Adela Gleijer y Diana Reches).


Pequeña serenata diurna

Vivo en un país libre,
cual solamente puede ser libre
en esta tierra, en este instante,
y soy feliz porque soy gigante.
Amo a una mujer clara,
que amo y me ama
sin pedir nada
-o casi nada,
que no es lo mismo,
pero es igual-.
Y si esto fuera poco,
tengo mis cantos,
que poco a poco
muelo y rehago,
habitando el tiempo,
como le cuadra
a un hombre despierto.
Soy feliz,
soy un hombre feliz
y quiero que me perdonen
por este día
los muertos de mi felicidad.

(Silvio Rodríguez).


Libertad

Y van pasando los años
y al fin la vida no puede ser.
Sólo un tiempo que ha que recorrer
a través del dolor y el placer.
Quién nos compuso el engaño
de que existir es apostar a no perder.

Vivir es más que un derecho,
es el deber de no claudicar,
el mandato de reflexionar.
Qué es nacer, qué es morir, qué es amar,
el hombre por qué está hecho
y qué eres tú, libertad.
Libertad, libertad, libertad.

La idea no es razonable,
tampoco el verbo fundamental.
¿Es el alma principio o final,
o armonía del bien frente al mal?
Qué es el amor insondable
que empuja al cuerpo a ser incógnita
inmortal.

El siglo está agonizando
y el testamento que va a dejar
es un orden que quiere ocultar
el preciso compás del azar.
A qué seguir respirando,
si no estás tú, libertad.
Libertad, libertad, libertad.

(Luis Eduardo Aute).


Yo te nombro

Por el pájaro enjaulado
Por el pez en la pecera
Por mi amigo que está preso
Porque ha dicho lo que piensa
Por las flores arrancadas
Por la hierba pisoteada
Por los arboles podados
Por los cuerpos torturados
Yo te nombro Libertad

Por los dientes apretados
Por la rabia contenida
Por el nudo en la garganta
Por las bocas que no cantan
Por el beso clandestino
Por el verso censurado
Por el joven exilado
Por los nombres prohibidos
Yo te nombro Libertad

Te nombro en nombre de todos
Por tu nombre verdadero
Te nombro y cuando oscurece
cuando nadie me ve

Escribo tu nombre
en las paredes de mi ciudad
Tu nombre verdadero
Tu nombre y otros nombres
que no nombro por temor

Por la idea perseguido
Por los golpes recibidos
Por aquel que no resiste
Por aquellos que se esconden
Por el miedo que te tienen
Por tus pasos que vigilan
Por la forma en que te atacan
Por los hijos que te matan
Yo te nombro Libertad

Por las tierras invadidas,
Por los pueblos conquistados
Por la gente sometida
Por los hombres explotados
Por los muertos en la hoguera
Por el justo ajusticiado
Por el héroe asesinado
Por los fuegos apagados
Yo te nombro Libertado

Te nombro en nombre de todo
Por tu nombre verdadero
Te nombre cuando oscurece
cuando nadie me ve

Escribo tu nombre
en las paredes de mi ciudad
Tu nombre verdadero
Tu nombre y otros nombres
Que no nombro por temor
Yo te nombro Libertad.

(Gian Franco Pagliaro).


Libre te quiero

Libre te quiero
como arroyo que brinca
de peña en peña,
pero no mía.

Grande te quiero
como monte preñado
de primavera,
pero no mía.

Buena te quiero
como pan que no sabe
su masa buena,
pero no mía.

Alta te quiero
como chopo que al cielo
se despereza,
pero no mía.

Blanca te quiero
como flor de azahares
sobre la tierra,
pero no mía.

Pero no mía
ni de Dios ni de nadie
ni tuya siquiera.

(Agustín García Calvo).


¿Tu nombre...?

¿Tu nombre responde a una realidad?
¿Eres también esa paloma que representan?
¿O corresponde sólo a tu hermana?
¿Eres un sueño, una utopía, un anhelo?
¿O la esperanza que día a día se conquista?

(Diego Sánchez Curto).


Uno no escoge

Uno no escoge el país donde nace;
pero ama el país donde ha nacido.

Uno no escoge el tiempo para venir al mundo;
pero debe dejar huella de su tiempo.

Nadie puede evadir su responsabilidad.

Nadie puede taparse los ojos, los oídos,
enmudecer y cortarse las manos.

Todos tenemos un deber de amor que cumplir,
una historia que nacer
una meta que alcanzar.

No escogimos el momento para venir al mundo:
Ahora podemos hacer el mundo
en que nacerá y crecerá
la semilla que trajimos con nosotros.

(Gioconda Belli).


Somos lo que soñamos ser

Somos lo que soñamos ser
Y ese sueño, no es tanto una meta
Como una energía
Cada día es una crisálida

Cada día alumbra una metamorfosis
Caemos, nos levantamos
Cada día la vida empieza de nuevo
La vida es un acto de resistencia y de reexistencia
Vivimos, revivimos
Pero todos esos tienen la memoria

Somos lo que recordamos
La memoria es nuestro hogar nómada
Como las plantas o las aves emigrantes
Los recuerdos tienen la estrategia de la luz
Van hacia delante
A la manera del remero que se desplaza de espaldas para ver mejor
Hay un dolor parecido al dolor de muelas
A la pérdida física
Y es perder algún recuerdo que queremos
Esas fotos imprescindibles en el álbum de la vida
Por eso hay una clase de melancolía que no atrapa
Sino que nutre la libertad
En esa melancolía como espuma en las olas
Se alzan los sueños.

(Manuel Rivas).


De valor y libertad

El hombre es un pez
que sueña con ser
león o pájaro.
Nada piensa
nada olvida
y sigue nadando.
La ciudad es una pecera
que necesita una limpieza
de alquitrán y tiburones.
Pobre sardina
que nada enlatada
en la nada
conservada.
Mira las nubes
y ruge
callando.

(Ginimar de Letras).


¿Cuántos versos hacen falta?

Cuántos versos hacen falta por escribir
para que tiemblen los cimientos
de la injusticia.

Cuántos versos hacen falta por escribir
para convertir en cenizas los fantasmas
de la injusticia.

Cuántos versos hacen falta por escribir
para que reina la justicia en su palacio
sin injerencia.

Cuántos versos hacen falta por escribir
para que coronen la verdad  en  nombre
de la justicia.

Cuántos versos hacen falta por escribir
para que las túnicas negras, abriguen antes
la razón que el corazón
sin  preferencia.

Cuántos versos hacen falta por escribir
para que  la dignidad sea una esencia
de nuestra existencia.

Cuántos versos hacen falta por escribir
para que la independencia, no sea un rehén
de nuestra ignorancia.

Cuántos versos hacen falta por escribir
para que las palomas de la paz  posen
en los tejados de la inocencia.

Cuántos versos hacen falta por escribir
Para que  la bandera de la libertad  ondee
con honra y elegancia.

Cuántos versos hacen falta por escribir
para que  las sentencia de la justicia sean
el elixir de la conciencia.

Cuántos versos hacen falta por escribir
para que los indignados luchen a diario
con vehemencia.

Cuántos versos hacen falta por escribir
para que suenen las campanas de la tolerancia
desde nuestra  infancia.

Cuántos versos hacen falta por escribir
para que el  amor sea el aroma
de nuestra fragancia.

Cuántos versos hacen falta por escribir
para que  la felicidad sea la gran
exigencia.

Cuántos versos hacen falta por escribir
para que la buena convivencia
no sea una apariencia.

Cuántos versos hacen falta por escribir
para que la violencia en nuestro universo
no tenga presencia.

Cuántos versos hacen falta por escribir
para que la pobreza no sea
una herencia.

Cuántos versos hacen falta por escribir
para que la riqueza no caiga en manos
de la codicia.

Cuántos versos hacen falta por escribir
para que la generosidad no sea víctima
de la avaricia.

Cuántos versos hacen falta por escribir
para que la solidaridad no esté retenida
por la intransigencia.

(Fatma Galia).


Trenzo mi pelo, cae un rayo

En este pueblo no había espejo
ni ventanas
nos mirábamos en las paredes
sucias de los desastres sin origen
con raíces enredadas en látigos
aprendimos:
cada movimiento puede ser el último
respirar, tajearnos la espalda
vimos nuestra cara en las telarañas
nos balanceamos con cuidado
entre los nudos
apretamos la boca
el aire justo que deja entrar
insectos raquíticos
una mínima luz de proteína,
crecimos como espigas encorvadas
por el verano de los ojos dentados
sanguijuelas succionando
nuestra marcha arrancadas en lo más tierno
por manos limpias
de sangre hasta las muñecas, así
nos enseñaron el gesto de la margarita
lánguida, blanca, se abre, da
se abre, se desnuca: se queda calva
el cuello disecado en las yemas
de los predadores.

Fuimos enviadas al desierto
a amamantar a las hienas
a pescar anguilas con hachas
ahí nos vimos, en el filo
los ojos brillantes
nuestras lenguas rojas
uñas perforando el eco del estanque
nos reconocimos,
ya habíamos besado tantas veces

con los labios curtidos
de otras, que éramos nosotras
observándonos a ciegas
en las fallas del muro

-Todas fuimos nuestro espejo-

Una mujer grita en una fiesta
una mujer cosecha en la montaña
una mujer canta al pie de un abismo
una mujer se cubre la boca y la nariz
con un pañuelo
una mujer acaricia un colibrí
una mujer prende fuego las cruces
que le colgaron
una mujer cabalga de espaldas
saluda a un puma detrás del monte
una mujer hace un círculo de sal
y mira las estrellas
una mujer arroja al agua un manojo de células
que no tienen el nombre de su deseo
una mujer astilla mil pantallas
una mujer abre una ventana
una mujer cierra una puerta
una mujer baila desnuda
una mujer entra en el río
una mujer conjura las mareas
una mujer abraza el peso de su cuerpo
una mujer trenza su pelo, cae un rayo

Hermana,
la tormenta que se aproxima
somos nosotras centelleantes,
estamos en camino.

(Gabriela Clara Pignataro).

De la presencia del trumpismo en España y las elecciones en Madrid

El trumpismo se ha instalado en el solar patrio. Esto es, ha llegado la mentira descarada y sistematizada. Llevamos así, después que el PP perdiera el gobierno en 2018, cerca de dos años. Aun cuando ya había habido antecedentes (recordemos a Esperanza Aguirre, por ejemplo), lo ha puesto en práctica sin tapujos el actual equipo dirigente del PP, con Pablo Casado a la cabeza. Primero, durante las elecciones de 2019 y, de una forma plena, cuando tuvo lugar la investidura de Pedro Sánchez y la conformación del gobierno de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos, a principios de 2020. De inmediato, con la pandemia, lo  ha intensificado y desde entonces todo ha sido un continuo juego de ataques verbales y despropósitos argumentales lanzados desde todos los ámbitos: del partido, de los otros partidos de la derecha, de los medios de comunicación afines... 

Sin embargo, en esa guerra, llevada a cabo sobre todo en forma de mensajes, a medida que el protagonismo de Casado y su gente ha ido perdiendo fuelle, que no ladridos, la ha ido ganando la baronesa madrileña Isabel Díaz Ayuso. 

Subrayemos: Casado ha sido un fracaso. Veamos: ha perdido las dos elecciones generales en las que se ha presentado; ha visto cómo el triunfo de Alberto Núñez Feijoo en Galicia se basó en un alejamiento de su presencia y la desaparición de las siglas del partido; ha sufrido dos severas derrotas en el País Vasco y Cataluña... La cosa se le ha puesto tan difícil, que, falto de financiación (por cualquiera de las la vías: a, b, c...), se ha visto obligado a tomar la decisión de deshacerse de la sede central, la joya de la corona del PP de José María Aznar y Mariano Rajoy. 

Por ahora, el protagonismo creciente de Ayuso y lo que están apuntando sus perspectivas electorales de cara al 4 de mayo puede dar la impresión de que está dando alas al PP. A Casado, desde luego que no. Y al PP,  tal como lo hemos conocido, tampoco. Porque Ayuso es la personificación made in Spain de Trump. Mentir, ocultar, salir por la tangente, poner poses, ser simplona, decir estupideces... son sus sellos. Sólo le ha faltado reproducir el estilo autoritario de su referente norteamericano, algo que, por lo que estamos viendo, se ha sustituido por ahora con imágenes públicas de una especie de Virgen sufriente o de una joven inocente maltratada, cuando no la representación del cas-ti-cis-mo ma-dri-le-ño.

Veamos, si no, algunos ejemplos. ¿Que se opone a las medidas contra la contaminación tomadas por el gobierno municipal presidido por Manuel Carmena? ¡Ay que ver, atacan una de las señas de identidad de Madrid! ¿Que le alquilan a precio de ganga un apartamento de lujo en un zona céntrica de Madrid? Es que tiene buen ojo, aunque quien lo haya hecho haya sido un empresario favorecido por concesiones públicas. ¿Que se gasta 153 millones de euros en el hospital Zendal, teniendo hospitales con espacios vacíos y reduciendo la contratación de personal sanitario? No importa, es una genialidad en la lucha contra el covid 19, aunque sólo se esté usando un parte de lo construido y las personas enfermas estén situadas en hileras de camas, vean caer el agua por las goteras, tengan escasez de baños o soporten comidas de mala calidad. ¿Que relaja las restricciones en las instalaciones hosteleras, y con ello promueve la llegada de turistas del exterior y la proliferación de fiestas? Pues ya está, da fuerza a la economía de la Comunidad, aunque sea  a costa de las mayores tasas de contagios, hospitalizaciones o muertes. ¿Que presume de bajar los impuestos? Pues claro, aunque sólo favorezca a quienes más tienen y debilite la sanidad y educación públicas, o la atención a las personas mayores y los sectores sociales más vulnerables. ¿Que la critican? Pues están haciendo una campaña contra Madrid, que es España dentro de España ¿Que la pillan sin declarar todo su patrimonio? No importa, dice que es una mentira, aunque sea una verdad, y que no se trata de una empresa, sino de una sociedad limitada... ¡Para qué seguir!

Lo que ocurra en las elecciones madrileñas está por ver. La clave no va a estar en que se pueda convencer a quienes votan al PP o a Vox, que lo tienen bien claro. Lo harán sí o sí, salvo el grado de voto útil que pueda haber, castigando a Vox en favor del PP de Ayuso. La clave estará en lo que hagan quienes no hayan votado en otras ocasiones, ubicados en bastante mayor medida en los barrios populares de la capital y las ciudades de su cinturón al sur y al este, y en la capacidad que  tengan el PSOE, Más Madrid y Unidas Podemos para que así sea. Existe el antecedente de las últimas presidenciales de EEUU, donde Trump aumentó sus votos, pero en menor medida que su oponente. Por eso Joe Biden consiguió hacerse con tradicionales abstencionistas, lo que le permitió derrotarlo.

En Madrid, por suerte, el progresismo no se concentra en un partido, como en EEUU, sino en tres. El sistema electoral facilita, además, el reparto proporcional de los escaños. Al margen de lo que podamos desear de ese reparto, en cualquiera de las direcciones, lo cierto es que hay margen para derrotar al PP de Ayuso y a su aliado Vox, que son la expresión del trumpismo en Madrid en dos de sus facetas. Hacerlo puede servir de ejemplo en otros territorios. Andalucía, por ejemplo. 

jueves, 15 de abril de 2021

El 14 de abril descrito por María Zambrano

Ayer dediqué a la proclamación una entrada hecha con rapidez, basada en un texto de María Zambrano. Dado que a lo largo del día había estado ocupado en otras cosas, no me dio tiempo a más. Hoy voy a reproducir el texto más amplio del que forma parte lo ayer publicado. Pertenece a su obra autobiográfica Delirio y Destino, escrita en 1952 en La Habana, mientras Zambrano se encontraba en el exilio, y publicada bastantes años más, en 1989, después de haber regresado a España. En uno de sus capítulos, titulado "14 de abril", rememora lo vivido en esa jornada, de la que fue testigo en el mismo Madrid junto a su hermana Araceli. 

Es un texto bello, poético, como suele ser en muchas ocasiones la prosa de la pensadora malagueña. Está cargado de una fuerte emoción, acompañado a veces de un fuerte simbolismo, como se refleja, por ejemplo, en estas dos frases: "Florecieron las banderas republicanas, florecieron no se sabía desde qué campo de amapolas o de tomillo. Hasta había perfume a campo, a campo de España". La misma emoción que sintieron numerosas personas, en los distintos rincones del país, desde Éibar, que fue la pionera en proclamar la República, hasta la propia capital, donde se hizo de una forma oficial en el marco de la Puerta de Sol. 

Se ha dicho que lo ocurrido en esos días fue una manifestación colectiva de alegría. No era para menos. Se salía de una dictadura, pero también de varias décadas de dominio de un bloque de poder oligárquico que tenía sumido a la mayoría de la población en la miseria económica, política y cultural. Y la República se presentaba para ellas como una esperanza.

He aquí el texto de María Zambrano: 

En el himno de Homero, Afrodita se hace merecedora de ese mismo epíteto: La Naciente. Así es llamada. Y de Afrodita fue aquel día, un día naciente, donde todo nació: hasta el día, hasta las nubes, hasta la gente.

Pasaban guardias civiles llevados a hombros por el pueblo, por las gentes del pueblo de Madrid, y ellos eran felices. Los rateros se declararon en huelga; no hubo un solo hurto, por pequeño que fuera. Las personas entraban en los bares, donde pedían y pagaban; nadie intentó tomarse ni siquiera un café sin pagar. Las joyerías estaban intactas, con sus alhajas resplandecientes; nadie pensó en romper los cristales, nadie pensó en romper nada.

Creo yo que era la claridad del día. Pero si esa claridad del día se dio precisamente el 14 de abril, y si lo que nació ese día naciente fue la República, no puede ser por azar. Fue, pues, un nacimiento y no una proclamación. 

(…) Florecieron las banderas republicanas, florecieron no se sabía desde qué campo de amapolas o de tomillo. Hasta había perfume a campo, a campo de España. Y, entonces, todo fue muy sencillo: Miguel Maura avanzó con la bandera republicana en los brazos. La llevaba tiernamente, como se lleva un depósito sagrado, un ser querido. La desplegó y dijo simplemente: “Queda proclamada la República”. Fue un momento de puro éxtasis. (…).

Los tranvías se habían ido quedando parados, no había lugar para uno más, ni dentro de ellos para un ser viviente más, ni sobre su techumbre, ni sobre el tejadillo de la Estación de Metro, ¡oh, cómo les envidiaban, eran los privilegiados!

Se enracimaban los cuerpos humanos en los balcones, de pie en los barandales; festoneaban los áticos de todos los edificios, se erguían como bandadas de cigüeñas en los tejados, buscando respaldo en las chimeneas. Y seguían, seguían viniendo; más no era posible, sin codazos, pisotones, tropiezos.

Llegaron aún unas oleadas desde las calles Mayor y Arenal, y como el viento en un campo de trigo, se extendió la onda sonora: “Se ha ido, se acaba de ir, ahora, en este momento”… Y en este momento todas las cabezas se alzaron hacia arriba, hacia el Ministerio de la Gobernación; se abrió el balcón, apareció un hombre, un hombre solo, alto, vestido de oscuro traje ciudadano; sobrio, dueño de sí, izó la bandera de la República que traía en sus brazos y se adelantó un instante para decir unas pocas palabras, una sola frase que apenas rozó el aire, y levantando los brazos con el mismo gesto sobrio, en una voz más sonora, como se cantan las verdades, gritó: “¡Viva la República!” “¡Viva España!”.

Y como una sola voz de mil registros, llenó el aire, subió hacia las nubes blancas, redondas, que habían venido también, no acababa de extinguirse y en tonos diferentes, en cien registros como en un gigantesco y nunca oído órgano en una coral, que entonaba todo un pueblo, subía la voz a las nubes, y volvía a bajar y así el aire estuvo lleno de esos gritos, que aunque ya no hubieran repetido estarían allí llenándolo todo.

El cielo de abril dejaba caer su luz blanca, azul y blanca hasta tocar transfigurando a la multitud. La luz era también de mil reflejos, en un blanco único toda la infinitud que hay en el blanco.

En la blancura destacándose, perfilándose en el cielo. Alta, alta, ondeaba la bandera republicana, ahora ya del todo desplegada.

Y mirándola, fijó los ojos en el reloj de la torre
Eran las seis y veinte.
Las seis y veinte de la tarde de un martes 14 de abril de 1931.

(Fuente del texto que se reproduce de María Zambrano: https://errepublikaplaza.wordpress.com/2016/04/15/un-martes-14-de-abril-de-1931-con-maria-zambrano/).

miércoles, 14 de abril de 2021

domingo, 11 de abril de 2021

De cómo José Bono ha definido intelectualmente a Julio Anguita

El felipìsmo en su auge tuvo una fijación especial sobre Julio Anguita. Nunca le perdonaron que fuera una especie de voz de la conciencia desde la izquierda y, a la vez, de un ejemplo en su integridad personal. Anguita no dudó en denunciar la deriva neoliberal y atlantista de los sucesivos gobiernos del PSOE. Lo hizo, así mismo, con el continuismo en la forma de luchar contra ETA a base de la "guerra sucia" a través de los GAL y la tortura. Y no le faltó tampoco poner el acento en la  creciente corrupción que se había colado en las filas de ese partido. 

Llegadas las elecciones de 1993, Felipe González, después que el PP de José María Aznar se le acercara peligrosamente, no dudó en decir en la noche electoral que había entendido lo sucedido. Y fue claro: lejos de mirar hacia su izquierda, lo hizo hacia los partidos nacionalistas conservadores, especialmente la CiU que lideraba desde Cataluña Jordi Pujol. Hasta 1996 la orientación política del gobierno del PSOE no sólo no varió, sino que dio nuevas vueltas de tuerca: los contratos basura de Solbes, el Tratado de Maastricht... 

Y Anguita, claro está, redobló sus críticas al gobierno y al PSOE, respondiendo, con el apoyo del grupo PRISA (cadena SER, diario El País...), con una estrategia de comunicación basada en una mentira flagrante: la pinza. Y, a la vez, en la creación de una imagen de Anguita como un dogmático, un iluminado...  Retirado de la primera línea de la política en el año 1999, después de haber sufrido un segundo infarto, Anguita volvió a dar una muestra más de su coherencia e integridad persona, regresando a su puesto de profesor en un instituto de secundaria.  

Anguita fue siempre la bestia negra del felipismo y de sus secuaces, entre quienes estaba, y sigue estándolo, José Bono. El mismo que puso en duda la entrada de Unidas Podemos en el gobierno y el mismo que ayer salió con otra de las suyas. Sí, fue ayer cuando en un conocido programa de televisión soltó lo siguiente: "[Pablo Iglesias] era muy amigo de Julio Anguita. Yo un día le vi abrazándose con él y casi lloriqueando. Y he de decirle que me afectó, porque yo tenía de Iglesias mejor concepto en el terreno intelectual y Anguita me parecía intelectualmente más pobre". 

No se trata de comparar, pero conviene aclarar los conceptos. Ayer mismo, por ejemplo, dediqué una entrada a un catedrático universitario que dio muestras de una pobreza intelectual supina en lo referente al cambio climático. Una prueba, de otras tantas, de que ser inteligente (por aquello de haber alcanzado un grado académico elevado), no es sinónimo de ser culto. 

Y Anguita, maestro de profesión y titulado universitario, dio muestras a lo largo de su larga trayectoria política de ser una persona culta, sabia e intelectualmente brillante. Fue a través de su palabra hablada donde dio las mejores muestras. Cuando lo hacía, no era un demagogo que jugaba con las palabras vacías, sino una persona que hacía valer toda su sabiduría. La misma que había adquirido leyendo, escuchando, debatiendo y observando la realidad que le rodeaba. La misma que supo transmitir como nadie, como la haría un buen maestro en el amplio sentido de la palabra.

Fallecido hace casi un año nuestro querido Julio, parece que la sombra alargada de ese felipismo que tanto lo odió no acaba de desaparecer. 

¡Ay!     

sábado, 10 de abril de 2021

La ignorancia del catedrático (y diputado de Vox) negacionista del cambio climático


Se llama Francisco José Contreras y es catedrático de Filosofía del Derecho en la Universidad de Sevilla. También es diputado de Vox. Su intervención el otro día en la Comisión de Transición Ecológica y Reto Demográfico del Congreso es digna de resaltar. En lo negativo, claro. 

Entre las perlas que expresó se encontraban cosas como éstas: "la temperatura desde 1850 ha subido algo más de un grado (...), pero no parece que nos haya ido tan mal en el siglo XX y principios del XXI (...), por tanto, cuando suba 2,6 grados a lo largo del siglo XXI, los efectos no tienen por qué ser desastrosos (...). Según la revista The Lancet hoy en día mueren de frío 17 veces más personas que de calor. Por lo tanto, que se caliente un poquito el planeta, para empezar, reducirá un poco las muertes por frío (...). Será un problema gestionable por nuestros descendientes, que lo pueden solucionar con diques".

No se pueden decir mayores memeces en tan poco tiempo, con el agravante de que, siendo más bien propias de un ignorante, las ha pronunciado un catedrático universitario. Que haya dicho lo que dijo dice mucho del nivel intelectual que hay en determinadas instituciones, sean políticas o académicas. No sé si en su Universidad, por ser a la que pertenece, se habrán sonrojado por ello. No estaría de más que en el gremio dejaran de mirarse el ombligo corporativista y denunciaran que uno de sus "príncipes del saber" no es otra cosa que un ignorante. 

viernes, 9 de abril de 2021

Vallecas, como excusa para Vox

El barrio de Vallecas ha sido utilizado por Vox para su precampaña electoral. El partido de la extrema derecha ha estado buscando una excusa para llevar a cabo una nueva provocación. Su pretensión ha sido hacer que lo que pudiera ocurrir en Vallecas sirviera como un foco de resonancia dirigido a su electorado de los barrios de Madrid donde sus apoyos son mayores. Es algo que necesita en unas circunstancias en las que el voto útil al PP no sólo está mermando sus posibles apoyos electorales, sino que incluso está poniendo en peligro su presencia en la Asamblea de Madrid.

Lo ocurrido anteayer en la Plaza de la Constitución vallecana, conocida en el barrio como Plaza Roja, pertenece al manual de la provocación. La llegada de Santiago Abascal y su cohorte de dirigentes al lugar estuvo acompañada, como contraparte, de una presencia de manifestantes que no le daban precisamente la bienvenida, queriendo dejar constancia de su oposición al fascismo. Manifestantes que, eso sí, estaban separados de quienes asistieron al acto de Vox mediante un nutrido cordón policial. Y el momento en que aparecieron los incidentes fue precisamente cuando el propio Abascal se dirigió a esos manifestantes, rompiendo el citado cordón. 

Esto último es algo que ha sido destacado hasta por un periódico nada sospechoso de izquierdista, como es ABC. Recogiendo fuentes policiales, ese diario señaló que, después de una breve intervención, el líder Vox bajó de la tribuna y se dirigió hacia los manifestantes. Pese a las advertencias hechas por la policía, hizo caso omiso, provocando que el dispositivo policial organizado para la ocasión acabara echado por tierra. Según esas mismas fuentes, "Determinadas actitudes, sobre todo aquellas que se produjeron al no seguir las indicaciones de los agentes que velaban por la seguridad, ponen en riesgo el trabajo y la integridad de los propios policías".

Se da la circunstancia, además, que después que Vox hubiera anunciado a bombo y platillo que iba a realizar un mitin, lo cierto es que en la organización del acto se cometieron por su parte varias irregularidades. Es lo que ha señalado el diario Público, que ha informado que la solicitud correspondiente se hizo a destiempo, lo que llevó al propio Ayuntamiento a no autorizarlo. Fue la delegación del Gobierno la que finalmente no se opuso a una concentración en la vía pública, dado que, como derecho fundamental, sólo se necesita solicitarla. Diferente fue lo que en realidad hizo ese partido, pues instaló en el lugar solicitado una tramoya propia de un mitin: tribuna y megafonía. Y a ello hay que añadir que no se cumpliera con la obligatoria distancia social entre la poca gente que asistió para ver a Abascal. 

Como en tantas otras ocasiones, la cosa tuvo un final muy conocido. Las cargas policiales se dirigieron a quienes se estaban manifestando contra Vox, sufriendo por ello algunas personas detenciones y contusiones físicas. No faltaron periodistas agredidos, bien por el servicio de orden de Vox o bien por la policía. Y lo peor de todo ha sido que quienes fueron a provocar consiguieron su objetivo. 

(Imagen: Público; https://blogs.publico.es/memento/2021/04/08/gracias-vallekas/).

La poesía de Joxean Artze en las canciones de Mikel Laboa

Me ha llegado esta mañana un mensaje de mi amiga (y antigua compañera de trabajo) María José que contenía el poema "Txoria txori". Su autor, Joxean Artze Agirre (1939-2018), fue un escritor nacido en el municipio guipuzcoano de Usúrbil y que también fue intérprete de la txalaparta, un instrumento ancestral y quizás el más genuinamente vasco. El poema fue musicado a finales de los años 60 por el donostiarra Mikel Laboa (1934-2008), todo un referente de la canción vasca interpretada en euskera y que tuvo una presencia activa en plena dictadura franquista hasta su muerte. No fue el único poema que Laboa utilizó como texto para sus canciones. En su disco Bat hiru [Uno tres] aparecen musicados, además de "Txoria txori", otros seis poemas de Artzea: "Gogo eta gorputzaren zilbor-hesteak" ["El cordón umbilical de la mente y el cuerpo"], "Amai hil zaigu" ["La madre ha muerto"], "Baztan", "Nere juaneteak" ["Mis juanetes"], "Geure Bazterrak" ["Nuestros rincones"], "Zaude lasai" ["Mantener la calma"] y "Gernika". 

Escuchar las canciones de Mikel Laboa es una delicia. En mayo de 1976 tuve la suerte de escucharlo en directo, cuando asistí al Festival de los Pueblos Ibéricos. Fue uno de los artistas invitados  a un acto histórico que tuvo lugar en la campa de la Universidad Autónoma de Madrid. No recuerdo cuál fue la canción que interpretó, pero me llamó la atención su intervención. Al poco conocí su canción "Gernika", entre experimental (por la forma) y testimonial (por el contenido), en la que, tras el canto/recitado del poema de Artze, aparece la voz cuasi quebrada de Laboa. A modo de un grito desgarrado y acompañado de la disonancia de los acordes de su guitarra, no lleva a un clímax desgarrador, en el que la villa de Gernika bombardeada por la aviación alemana en 1937 se convierte en el símbolo de todo un pueblo. 

Desde entonces he ido escuchando por distintas vías sus canciones. Y entre tantas, puedo destacar las mencionadas "Gernika" y "Txoria txori" (aquí, en una versión de Laboa cantando con el Orfeón Donostiarra), o "Negu hurbilak" ["Viene el invierno"], las dos últimas de una belleza sublime. También, "Baga, biga, higa" ["Un, dos, tres"] (de nuevo con el Orfeón Donostiarra), basada en la tradición cultural vasca y cuyos sonidos onomatopéyicos fueron utilizados por el propio Laboa en sus sesiones clínicas como neuropsiquiatra infantil, además de ser muy conocida por haber sido utilizada como parte de la banda sonora de la película La pelota vasca, de Julio Médem. 

A través de los enlaces señalados de las canciones de Mikel Laboa, dejo para su lectura, en euskera y traducidos al castellano, tres poemas de Joxean Artze. Una manera de conocerlo y de conocer más la cultura del pueblo vasco.


Gure bazterrak / Nuestros rincones

Maite ditut maite
Gure bazterrak, lambroak.
Izkutatzen diskidanean.
Zer izkutatzen duen
Ezdidanean ikusten uzten
Orduan hasten baitnaiz
Izkutukoa
Nere baitan pizten diren
Bazter miresgarriak ikusten.

Askatuko zaitue
zai bazaude
zaude lasai,
zaude ziur
askatuko zaituela
Kateak itsusiak baitira
hilotzaren gorputzetan!!

(Adoro nuestros rincones
cuando la niebla me los esconde,
cuando no me deja ver qué es lo que oculta.
Es entonces cuando
comienzo a desvelar
lo guardado,
aquellos rincones que comienzan
a surgir dentro de mí.

Si esperas que te liberen,
estáte tranquilo,
estáte seguro de que serás liberado;
¡¡porque las cadenas son feas
sobre la ropa del muerto!!).


Txoria txori / Pájaro pajarito

Hegoak ebaki banizki
nerea izango zen
ez zuen alde egingo
Bainan, 
honel
ez zen gehiago txoria izang
eta nik..
txoria nuen mait
eta nik.

(Si le hubiera cortado las alas,
habría sido mío,
no se me habría escapado.
Pero de esa manera 
habría dejado de ser pájaro.
Y yo...
a quien amaba era al pájaro).


Gernika

1200, 1332, 1379,
1512,
1609, 1789,1794
1839, 1878,
1931, 1937, 1966, 1971…

Arrano beltzarekin joan ziren
joan joan
Jaengo
Navas de Tolosara
Nafarrak
etakkate kateekin itzuli etxera
Etakkate kateak ekarri Herrira
Etakkate kateak harmarria.

Atzerritarrentzat
gerla irabazi
atzerrian
eta Herria Nafarroa galdu
Nafar aroa
Aroa galdu

Ez dea bada
etsipengarria
oraindik
ez dugula ikusi,
ez dugula ikasi,
ez da nonbait aski.

Gibeletik eman
nor nor nor
nork ez daki
digutela
ematen ari
ari
ari zaizkigula
digutela eman
eman
ematen,
eman eta har,
eman eta sar,
sar eta har
hartuko,
sartuko
dugula
digutela
sartuko
hartuko
dugula
digutela
sartuko
hartuko

Baldin
badatoz
datozenean
ematera ez badugu beingoz
lehiatila nola itxi ikasten.

(1200, 1332, 1379,
1512,
1609, 1789, 1794,
1839, 1878,
1931, 1937, 1966, 1971…

Fueron con el Águila Negra,
fueron, fueron, sí,
a las Navas de Tolosa de Jaén
los navarros
y cadena,
con las cadenas volvieron a casa,
y cadena,
las cadenas trajeron al pueblo,
al escudo.

Ganaron la guerra
para los extranjeros
en el extranjero
y perdieron Navarra en casa,
la era navarra.

No es pues desesperante
que todavía no hayamos visto-aprendido,
visto-aprendido,
no es acaso suficiente.

Dar por detrás
quién quién quién
quien no sabe que
que
nos
dan,
que nos están dando,
que nos han dado,
que nos dan,
dar y tomar,
dar y entrar,
entrar y tomar,
tomaremos,
entraremos,
nos la meterán,
nos la cogerán.

Si es que vienen
cuando vengan a dar a dar
no aprendemos
de una vez por todas.
cómo cerrar las puertas de atrás).

(Imagen: mural urbano dedicado a Joxean Artze y Mikel Laboa; http://nexgraff.com/es/graffiti-tribute-to-joxean-artze-mikel-laboa/).  

martes, 6 de abril de 2021

Elecciones en Madrid: parece que hay partido

Hace tres semanas Isabel Díaz Ayuso anunció por sorpresa la convocatoria de unas elecciones en la Comunidad de Madrid. La excusa fue la presentación en Murcia de una moción de censura a cargo de Ciudadanos y el PSOE. En ese momento la presidenta madrileña dijo que en Madrid iba a ocurrir lo mismo, algo que se negó desde Ciudadanos, tanto a través de Ignacio Aguado, vicepresidente de la Comunidad, y de la propia Inés Arrimadas. 

Entre las primeras reacciones políticas, dos provinieron de los grupos de izquierda. De un lado, cada uno por separado y por ese orden, Más Madrid y el PSOE registraron sendas mociones de censura. Por otro, Pablo Iglesias anunció su salida del Gobierno para presentarse como candidato a las elecciones. Para Ayuso, como es evidente, esos dos hechos le sirvieron para reforzar su justificación de convocatoria de elecciones.

A partir de ese momento el panorama político se ha visto trastocado. Madrid se ha convertido en una especie de test de cara al futuro. La inicial preocupación de Pablo Casado y su gente de la dirección del PP por lo de Murcia, la resolvieron al poco tiempo gracias a las maniobras dirigidas por Teodoro García Egea, cuando  lograron comprar a tres tránsfugas de Ciudadanos. Pero lo de Madrid les tocaba, pues Ayuso se estaba erigiendo en ese momento en el principal referente de la derecha, presentándose al frente de un modelo económico y político que se sitúa como contrapeso del Gobierno de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos, y con vocación de exportarlo allí donde pueda. Un modelo de neoliberalismo puro y duro, aderezado de un ventajoso dumping fiscal, de regresión en derechos políticos y civiles, y de un nacionalismo español exacerbado, teñido para la ocasión de un postureo casticista madrileño, para lo cuentan el apoyo de Vox en los dos casos. 

Y en ésas estamos. El 4 de mayo competirán principalmente seis candidaturas, tres por cada bloque. Desde el PP existe la confianza de un triunfo seguro, aunque conscientes de que necesitarían el apoyo de Vox. Un optimismo que está avalado por la crisis de Ciudadanos, que conllevaría la absorción de buena parte de su electorado, y por la aparición de un voto útil que penalizaría a Vox. Su lema "Comunismo o libertad", sustituto del inicial "Socialismo o libertad", lo sintetiza con claridad. 

Los grupos de izquierda, por otro lado, están optando por estrategias diferentes. El PSOE, a través de su candidato Ángel Gabilondo, apuesta por la moderación. Eso supone atraer parte del electorado de Ciudadanos, para lo que ha prometido un distanciamiento con respecto a Unidas Podemos. Más Madrid, por su parte, desechó una candidatura común con Unidas Podemos, como hizo público Mónica García al día siguiente del anuncio de Iglesias. Desde la seguridad de conservar lo obtenido hace dos años, confía en unos buenos resultados y, a la vez, está abierta a cualquier fórmula de pacto o coalición postelectoral con tal de desalojar al PP. 

La estrategia de Unidas Podemos se basa en dos aspectos. Uno, hacer frente a lo que sin tapujos llaman extrema derecha e implícitamente fascismo, que es lo que representan el actual PP y por Vox. El propio Iglesias lo expresó de esta manera: "hay que impedir que estos delincuentes, que estos criminales que reivindican la dictadura, que hacen apología del terrorismo de Estado, que promueven la violencia contra los migrantes, contra los homosexuales y contra las feministas, que cuando unos militares hablan de fusilar a 26 millones de rojos dicen que son su gente, puedan tener todo el poder en Madrid, con todo lo que eso implica para el resto del país". 

El segundo aspecto, relacionado con el aumento en las expectativas de voto, pasa, junto al trasvase de votos que pueda haber desde electorado de PSOE o Más Madrid, por hacer un gran esfuerzo a la hora de movilizar al electorado progresista. Y, ante todo, por conseguirlo en las zonas populares, tradicionalmente más abstencionistas, que son las situadas en mayor medida en los barrios del sur de la capital, y en las ciudades del este y sur del cinturón capitalino. Y para ello debe incidir en unas propuestas que pongan en valor lo social y, como consecuencia, la defensa de los derechos sociales (vivienda, educación, sanidad, lucha contra la marginación y la pobreza...).   
    
Las encuestas han estado marcando hasta ahora varias cosas: de un lado, el triunfo del bloque de la derecha, con un PP en alza, una Vox perjudicada por el voto útil y la caída, hasta la desaparición, de Ciudadanos; y de otro, la derrota del bloque de la izquierda, en el que Unidas Podemos subiría en votos y escaños, garantizando su presencia en la Asamblea.  

Pero la publicación ayer de la encuesta del CIS parece haber alterado las expectativas que se estaban anunciando y que en general se daban por seguras. Las previsiones del CIS han hecho saltar las alarmas en el PP y, a la vez, ha abierto esperanzas en los grupos de la izquierda. De esta manera, el PP seguiría  concentrando el voto de la derecha (39'2%), en detrimento de un Ciudadanos sin representación parlamentaria (4'4%) y de un Vox que correría el riesgo de quedarse también fuera de la Asamblea (5'4%). Por su parte, con respecto a 2019, la bajada de dos puntos del PSOE (25'3%) y el casi mantenimiento de Más Madrid (14'8%), se compensaría con la subida de tres puntos de Unidas Podemos (8'7%). 

Por bloques habría un empate técnico en votos. La derecha sumaría el 49% de los votos (1'5 puntos menos que en 2019), mientras que la izquierda alcanzaría el 48'8% (1'3 puntos más). El reparto de escaños, sin embargo, ha generado polémica. Para el CIS se repetiría el empate, asignando a cada bloque 66 escaños. Algo que ha sido criticado desde algunos círculos demoscópicos, políticos y mediáticos, pues la suma de escaños tendría que ser favorable al bloque de la izquierda (70) frente al de la derecha (64), optimizando el primero sus apoyos en detrimento del segundo. 

En todo caso, esto último sería lo de menos. Lo más importante es que de confirmarse por otras encuestas que se hagan el sentido general de lo publicado ayer por el CIS, la cosa cambiaría. O, dicho como reza el título de la entrada, parece que hay partido.