domingo, 4 de octubre de 2026

La bola negra, de Javier Ambrosi y Javier Calvo


El viernes pasado estuve viendo La bola negra, dirigida por Javier Ambrosi y Javier Calvo, conocidos en el mundo del cine como los Javis. El título es homónimo de una obra de teatro de Federico García Lorca, desconocida, salvo sus cuatro primeras páginas. La Guerra Española y sus circunstancias han impedido que podamos leerla en su totalidad. Está basada en otra obra de teatro, La piel oscura, escrita por Alberto Conejero, que publicó en 2013 y ha sido representada en diversas salas. Conejero, además, es el tercer guionista, junto a los dos directores.  

La película se estructura en tres momentos, que se entrelazan de una forma permanente, combinando la ficción y la realidad. 1932, 1937 y 2017 nos llevan a la Segunda República, la Guerra Española y la actualidad. Y, a la vez y respectivamente, a Granada, la provincia de Santander y una sucesión de lugares (Atenas, Madrid, Santander...). 

La obra de Conejero actúa como eje vertebrador, llevándonos al verano de 1937, cuando las tropas sublevadas están ocupando la provincia cantábrica,  y presentándonos a dos de los protagonistas principales: Rafael y Sebastián. El primero es en realidad Rafael Rodríguez Rapún, que fue uno de los amores de Federico García Lorca e inspiró el libro Sonetos del amor oscuro. Y el segundo, de ficción, nos permite enlazar el momento de la guerra con los otros dos. Rafael es un oficial del Ejército Popular que ha sido herido y hecho prisionero en un combate. Y Sebastián es un joven montañés, amante de la trompeta, que se ve enrolado en las filas sublevadas y al que se le encomienda la vigilancia de Rafael antes de ser fusilado.

Hay otros dos protagonistas. Con Carlos nos vamos a la pieza de teatro de Federico García Lorca. Un joven granadino que en 1932 ve truncado su ingreso en el Casino de la capital, víctima de las habladurías acerca de su homosexualidad. El predominio de las la bolas negras en la votación es lo que lo impide. De ahí el título. Con Alberto estamos en los años actuales. Como alter ego de Alberto Conejero, es un joven dramaturgo e investigador de la obra de Federico García Lorca. Y como personaje de ficción, resulta ser nieto de Sebastián, lo que nos lleva al nudo de la trama.   

La película es toda una reivindicación de la libertad de amar, la libertad de ser y la tolerancia. Los cuatro protagonistas son homosexuales, a los que podemos añadir el quinto: el propio autor granadino.  Por eso también es un recordatorio de su memoria, asesinado hace 90 años.

Y para acabar, invito a escuchar la canción "La nieve", parte de la banda sonora de la película. Es interpretada por Álvaro Lafuente Calvo, "Guitarricadelafuente", que actúa como Sebastián.