lunes, 14 de marzo de 2016

La UDS, soldados que se arriesgaron por la democracia

Ha aparecido hoy en el diario Público el artículo "La historia perdida de los soldados demócratas en el ejército franquista", escrito por Carlos del Castillo. Está dedicado a la Unión Democrática de Soldados (UDS), un grupo surgido en las postrimerías del franquismo con el fin de organizar a los soldados ante la tesitura de tener que enfrentarse a una intervención militar contraria al proceso de movilizaciones que se estaba desarrollando. En el artículo se ofrece un vídeo de corta duración en el que intervienen Fernando Luego y Heriberto Cairo, dos antiguos miembros de la JGR que trabajaron en la organización de la UDS, y el historiador Gonzalo Wilhelmi (1), quienes ofrecen una valiosa información acerca del grupo, sus objetivos y su trascendencia, modesta y olvidada, pero digna.

La UDS fue impulsada en 1976 por el Partido del Trabajo de España y su organización juvenil, la Joven Guardia Roja, si bien los numerosos soldados que se vincularon a ella no tenían por qué militar en ninguna de esas dos organizaciones. Los objetivos que se marcó fueron principalmente tres: la mejora de las condiciones de vida de los soldados en los cuarteles; la democratización del ejército; y el establecimiento de vínculos con el pueblo y sus aspiraciones democráticas (2). Llegó incluso a tener su propio periódico, El Soldado, que repartían por los cuarteles junto con las octavillas que se confeccionaban en cada caso para publicitar al grupo y las acciones que desarrollaba.


La labor que desarrolló fue difícil y arriesgada, dado el entorno en que se movían: el ejército, a cuya naturaleza autoritaria se le unía el gran número de oficiales y jefes fascistas que tenía en su seno, siempre con el trasfondo de la dictadura, que nunca perdió su carácter represivo. Esto llevó a que fueran bastantes los soldados detenidos, juzgados en consejos de guerra y condenados a penas severas, incluso tras las elecciones de junio de 1977. 


Junto a las dificultades derivadas de la represión estaban también las de la temporalidad de la prestación del servicio militar, que no excedía de un año y medio. Esto suponía que cada cierto tiempo se fueran renovando sus miembros, dificultando la estabilidad de las estructuras que se iban creando en los cuarteles. 
Aun así, lograron dar cierta continuidad a sus actuaciones y, como ha destacado Fernando Luengo, algunos pequeños éxitos, como el derecho a tener pases per nocta sin restricciones durante los fines de semana. 
Enric Prat (3), por su parte, se refiere a un boicot masivo durante el postre realizado en marzo de 1978 y relacionado con las demandas de transporte gratuito y dos permisos al mes.


Leer el artículo me ha traído de nuevo el recuerdo de esos años. No habiendo hecho la mili, mi militancia en la JGR, primero, y el PTE, después, ya me permitió conocer su existencia. Era frecuente que El Correo del Pueblo y la Unión del Pueblo, periódicos del PTE, publicaran de vez en cuando noticias sobre la UDS. Siguió existiendo acabada la dictadura y, hasta que yo sepa, desapareció con la disolución de ambas organizaciones en 1980. Prat sitúa la fecha en 1979 y menciona como causas la represión sufrida por el grupo, sobre todo a raíz del boicot de 1978, y la crisis de los grupos políticos más combativos (4).  


Diversos hechos me acercaron algo más a varios de sus miembros y lo que hacían. Un hermano mío, por ejemplo, participó en sus acciones cuando estuvo haciendo la mili entre 1976 y 1977 en uno de los cuarteles de Madrid. En plena campaña de las elecciones de junio de 1977 fue muy llamativa la participación fugaz de un miembro de la UDS en el mitin del Frente Democrático de Izquierdas que se celebró en el Pabellón Municipal de Deportes. Una acción valiente y arriesgada, resuelta con astucia por parte de los compañeros que le ayudaron para evitar que pudiera ser detenido. Fue un verdadero golpe de efecto y más por el hecho de presentarse vestido con el uniforme militar.


A partir de la primavera de 1977 fueron pasando de vez cuando por la sede del PTE en Salamanca militantes de otras provincias que estaban haciendo la mili en la ciudad. Aunque formalmente tenía vedado su acceso a las sedes por razones de seguridad, pasado ya el tiempo de la clandestinidad no podían por menos que acercarse a charlar con algún camarada y romper así la monotonía diaria de los cuarteles. En alguna ocasión me tocó echarles una mano en el reparto de propaganda, aprovechando el regreso masivo a los cuarteles en la última hora de la tarde de los domingos y la nocturnidad que permitía el invierno. 


No puedo olvidarme de mi amigo Arturo, compañero de la JGR en Salamanca que a finales de 1976 se fue a hacer la mili como voluntario, inicialmente con el fin de seguir en el ejército. Este hecho le llevó a formar parte de la organización que el partido estaba creando en su seno, pero desligada de la UDS, dada la temporalidad de ésta. Como solíamos cartearnos, era frecuente que me transmitiera sus preocupaciones cuando en el cuartel donde se encontraba los mandos les instaban a realizar actividades más que sospechosas, como preparativos de armas con municiones de cara a una intervención en la calle. 


Lo más frecuente ha sido recordar a los militares de la Unión Militar Democrática (UMD), formada por oficiales y jefes del ejército. En algunos casos también fueron víctimas de la represión de la dictadura, sufrieron posteriormente la marginación de la institución a la que pertenecieron e incluso los hubo que fueron expulsados. Aunque tarde, durante el último gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero se reconoció oficialmente su contribución a la democracia.


Pese a ello, la UMD mostró su oposición a que se creara la UDS, por considerar que perjudicaba su la labor (5). Llegó incluso a responsabilizarla de haber perjudicado a varios de sus dirigentes que fueron juzgados y condenados en 1976 en el consejo de guerra celebrado en Hoyo de Manzanares (Madrid). No debemos olvidar que la UMD estaba formada por militares demócratas vinculados a las distintas tendencias del espectro político, pero con escasa presencia de los grupos de la izquierda radical, a la que pertenecían el PTE y la JGR.


Los soldados que participaron de la UDS han tenido hasta ahora un pobre, si no nulo, reconocimiento. Han sido en la práctica olvidados, que es la mejor forma de hacer creer que nunca existieron. Por eso reconocer que existieron jóvenes que se sacrificaron por la democracia, arriesgando sus vidas y sufriendo en bastantes casos las cárceles militares, es un acto de justiciaOtros, con menos o ningún mérito, han pasado a la historia como demócratas, en muchos casos sin serlo. 



Notas

(1) 
Wilhelmi, Gonzalo (2016). Romper el consenso. La izquierda radical en la Transición (1975-1982), Siglo XXI, Madrid. 

(2) En el libro PTE. La lucha por la ruptura democrática en la Transición (editado por la Asociación por la Memoria Histórica del Partido del Trabajo de España y de la Joven Guardia Roja de España, 2010) se hace una breve referencia a la UDS, sus orígenes, sus objetivos y algunas dificultades con que se encontraron, acompañada de varias fotografías (pp. 150-153). Enric Prat, en "Antimilitarismo y movimiento antimili" (Viento Sur, n. 58, enero 1988, pp. 4-5, en http://cdn.vientosur.info/Capitulo%208%20PDFs/Doc.%208.43.pdf), también hace una breve referencia a la UDS desde sus orígenes hasta su desaparición. Por último, Raquel Barrios Ramos ("El inicio de la democracia en las fuerzas armadas españolas: los primeros militares rebeldes", en Espacio, Tiempo y Forma, Serie V, Historia Contemporánea, n. 14, 2001, en file:///C:/Users/usuario/Downloads/3049-6337-1-PB.pdf, pp. 513-515) se extiende en el programa de la UDS a partir de 1977 y los intentos por extender el movimiento de soldados.
(3) Prat (p. 4).
(4) Prat (pp. 4 y 5).
(5) PTE. La lucha por la ruptura..., (p. 150).

domingo, 13 de marzo de 2016

Podría titular este poema...


Podría titular este poema: "Definición de ocaso".
La música va. Va en su línea. Ambienta mi poema.
Los pájaros, las nubes, el cielo...
La luz se apaga. La luz propia.
Cambian los colores. Varían. Se transforman.
Sin darme cuenta.
Azul.
Rojo.
Rosa.
Gris. 
Morado.
Amarillo.
Colores de todos los colores.
¿Pero no es un poema del ocaso?
¿Por qué colores?
El ocaso, lo que muere, la muerte...
¿Y por qué muerte?
¿Ocaso y muerte?
Lo que había antes desaparece.
Se va a la luz, se apaga el día, la vida.
¿Se apaga o se duerme?
Gris.
Morado.
Todavía azul, amarillo, rojo...
Lentamente.
No oigo nada, sólo la música de fondo.
Todo cambia.

Post scriptum

Después lo vi amarillo
Más tarde se tornó rojo.
Después, morado.
Al final todo estaba oscuro, casi negro.
El ocaso se hizo realidad.
Yo lo vi.
El ocaso del astro celeste que nos ordena.
El ocaso del astro rey.
El ocaso del adorado.

(Salamanca, diciembre de 1984)

Tres circunstancias explican este poema: la música de Haydn, concretamente Las estaciones; la puesta del sol vista desde la ventana de mi casa; y mi propio estado de ánimo. Está construido en dos tiempos: antes de irme a trabajar, durante el atardecer, y al regreso, ya de madrugada. La imagen que lo ilustra, una de las que por aquellos años realicé, intentando captar ese momento del día con las pinturas de cera. 

sábado, 12 de marzo de 2016

Tres décadas ya del referéndum de la OTAN

Hoy se cumplen 30 años del referéndum de la OTAN. Algunos medios de comunicación lo están recordando. Fue un momento contradictorio. En los medios políticos y sociales que nos estábamos movilizando casi sin descanso para conseguir la salida de la organización militar y defendíamos el NO en el referéndum convocado existía confianza por alcanzar el objetivo. Parecía que los sondeos reflejaban la posibilidad de ganar. Era, no obstante, una confianza contenida, siempre pensando que podía ocurrir lo contrario. 

La campaña fue dura y difícil, desigual en medios económicos y, sobre todo, abrumadoramente desigual en los medios de comunicación, tanto públicos como privados, que se lanzaron en tromba en favor del SÍ. Cuando asistía al recuento del colegio electoral donde estuve de interventor me fui dando cuenta que la cosa pintaba mal. Luego, en la sede del PCE, donde acudí a entregar el acta del escrutinio pude contemplar una gran desazón. Y como la noche fue larga, estuve con otros amigos merodeando lugares donde intercambiar opiniones, tomarnos algunas cervezas y descargar tanta tensión acumulada. Se decía de todo. Recuerdo a un militante del PCP que dijo que se habían conseguido casi siete millones de votos antifascistas. Por supuesto que nos reímos por no llorar. 

De unos días después conservo un escrito, que no es sino una breve reflexión hecha, como tantas otras, de madrugada, cuando llegaba de trabajar del periódico. Parte del mismo lo utilicé en un relato breve que publiqué en este cuaderno digital en 2009, titulado Elogio de la memoria. Ahora lo reproduzco en su totalidad y sin modificaciones, respetando lo que escribí en una noche de marzo de 1986 en Salamanca. Buscaba dar una explicación a lo sucedido, tras meses de movilizaciones, dentro de la situación que se vivía en España. Estábamos en pleno dominio político del PSOE y con una derecha todavía descompuesta y desorientada. Era la España que se decía que estaba en proceso de modernización, esa palabra fetiche que sirvió para justificar las políticas desarrolladas por el gobierno. Eso sí, manteniendo los pilares heredados de las cuatro décadas del franquismo, introduciendo algunas novedades del momento dentro del modelo económico neoliberal que estaba naciendo y, por supuesto, en el caso que nos ocupa, consolidando la presencia en las instituciones internacionales del sistema. Recuérdese que 1986, además del referéndum de la OTAN, también fue el de la firma de entrada en lo que empezó a llamarse como Comunidad Europea. 

Volviendo ahora a leer el escrito y preparándolo para publicarlo, creo que sigue teniendo actualidad. Como si poco o nada en lo fundamental hubiera cambiado después de tres décadas.        

Asistimos a un espectáculo sorprendente. Son tiempos de payasos que obedecen las órdenes de sus directores de escena. Dicen y hacen lo que les dictan. Interpretan su papel a la perfección en cuanto que la mayor parte del público les aplaude. Incluso hasta les aclama y ovaciona. Pero en las gradas hay voces de desagrado. Unas lo hacen permanentemente. Otras, sólo en diversos actos, escenas o pasajes. Las hay que abuchean, otras también patalean y hay quien incluso lanza objetos. El escenario, por ahora, está seguro. Sus actores sonríen ante la ovación mayoritaria. Las voces que se oponen están dispersas y sólo en algunos rincones se muestran más cohesionadas y hasta implacables. La obra, hay que reconocerlo, es fácil de representar. El público lo facilita. Los actores no son de gran categoría. Cumplen, eso sí, más que decentemente lo que les dicen. Lo malo es que  empresarios y directivos pueden perfectamente desecharlos en cualquier momento. No ahora, que parece que cumplen su cometido de divertir. La bufonada es perfecta. Se dice, como se ha dicho siempre, que el teatro está en crisis. Es cierto, lo está, sus obras hoy adolecen   de la calidad artística, técnica y humana que necesitan. Estará en crisis antagónica mientras subsista esta antítesis entre lo que representan y lo que representa su representación. Existe una manipulación de las mentes. Se hace ver la realidad de una manera diferente a lo que se refleja. Existe un enmascaramiento de la realidad, una ideologización en sentido estrictamente marxista, pero, paradójicamente, bajo unas formas desideologizadas. Existe, en el fondo, un doble enmascaramiento y, por tanto, una doble ideologización. La que corresponde a todo proceso de justificación superestructural de una realidad y la que corresponde al proceso específico en el que la acción se desarrolla. El espectador ríe la bufonada presentada, ideologizada o enmascarada porque se cree que asiste a una obra que le representa. Peor ignora eso. Está alienado con respecto a lo que le ofrecen. Ignora también que todo ello obedece a un trasfondo que pretende justificar la realidad existente como la única manera de verla. Ante este panorama el espectador, si quiere descubrir cuál es la clave de todo el entramado en el que está sumergido, debe abuchear a sus actores preferidos y únicos, y la obra que representan. Luego sólo le queda subir al escenario y convertirse en actor de una nueva obra. En el momento en que se convierta en actor de sí mismo, habrá dejado atrás toda una etapa negra, dominada por directores falsificadores y actores de bufonadas, para romper esa obra falsa en sus esencias y elaborar una obra nueva, distinta, a su medida, verdadera, desideologizada en su sentido estricto y no enmascarada. 

(Salamanca, 18/19 de marzo de 1986)

La vergüenza de la UE sobre las personas refugiadas

La última cumbre de jefes y jefas de estado y de gobierno de la UE, celebrada recientemente en Bruselas, ha tomado una decisión de gran trascendencia contra las personas refugiadas. Una decisión vergonzante que supone un atentado muy grave contra los derechos humanos. Se ha decidido la expulsión hacia Turquía, sin que pueda solicitarse asilo, a todas las personas llegadas a las costas de Grecia desde los países en conflicto, siendo excepción quienes provengan de Siria.

Lo que se conoce como “devoluciones en caliente” acaba de ser legalizado en la UE, rompiendo con lo establecido por la Convención de Ginebra de 1951 en el Estatuto de Refugiados y en Nueva de York en 1967 con el Protocolo sobre el Estatuto de Refugiados. Vulnerando la propia normativa de la UE y, más concretamente, su Carta de Derechos Fundamentales, aprobada en el año 2000. En todos los casos los tratados internacionales prohíben las devoluciones de personas que corran peligro de cárcel, tortura o muerte, las devoluciones colectivas o la discriminación por cualquiera de los motivos, en este caso el de nacionalidad.

La decisión tomada tiene, además, el agravante de que las personas afectadas tendrían que regresar a un país, Turquía, donde los derechos humanos son vulnerados sistemáticamente. Su gobierno no está actuando debidamente en el trato a estas personas, está facilitando el tránsito de combatientes, armas y recursos petrolíferos con los grupos islamistas que operan en Siria e Irak, sigue masacrando al pueblo kurdo y está violando sistemáticamente derechos como el de prensa, reunión, manifestación, etc. A cambio el gobierno turco recibirá de la UE importantes contrapartidas económicas, como pago por sus servicios de hacer el juego sucio. Mucho dinero, cuantioso, negado con anterioridad al gobierno griego para hacer frente a las situaciones que cada día se tiene que enfrentar sólo en este asunto.    

Durante los últimos meses estamos asistiendo en el seno de la UE a un pulso entre quienes  se oponen a la llegada de personas refugiadas y quienes no lo rechazan. Hay sectores de población que están actuando con un claro sesgo xenófobo y racista, amparados bajo el manto de un nacionalismo excluyente que en muchas ocasiones adquiere un carácter fascista. Por otro lado, se encuentran los sectores de la sociedad que defienden los principios universales de los derechos humanos como valores éticos que permiten establecer relaciones incluyentes y solidarias entre  las personas, independientemente de su origen o condición.

Los gobiernos de los distintos países están actuando dentro de unos parámetros retrógrados y contrarios a los derechos humanos. En algunos países del este de Europa estos gobiernos tienen un claro carácter xenófobo y en el resto se están dejando influir por los movimientos xenófobos. Temen que sus decisiones, en caso de respetar los derechos humanos, puedan tener repercusiones electorales negativas. Llevan tiempo construyendo alambradas, poniendo todo tipo de trabas, criminalizando su situación, incumpliendo la normativa internacional...

Todo esto es lo que explica el fracaso del plan de reubicación aprobado hace unos meses, pero incumplido flagrantemente todos los gobiernos. Y, por supuesto, la decisión tomada en la Cumbre de Bruselas.



viernes, 11 de marzo de 2016

"Compi yogui" y las amistades peligrosas

Ésa es la expresión de moda que ha salido estos días, acuñada por nada menos que la reina Letizia, esposa del rey Felipe VI. Amiga ella, como amigo él, de un tal Javier López Madrid. 

Sí, un sujeto que es yerno de Juan Miguel Villar Mir, exalto cargo de Franco y exministro del primer gobierno tras su muerte, que se ha convertido en uno de los prebostes de la oligarquía española. Y, claro, Javier está en ello, dedicado a los negocios y vinculado a una de las constructoras del suegro, OHL, y a Bankia, que no ha sido poco. Está involucrado en la trama Púnica, una vía de financiación del PP con derecho a pernada; y tiene relación con varios asuntos de Bankia, como el de las tarjetas black. 

A través de eldiario.es han salido a la luz varios mensajes que se han intercambiado esos personajes por correo telefónico. Y al margen del vocabulario pijo que tiene en uno de los escritos por Letizia Ortiz, lo cierto es que resultan altamente sospechosos y preocupantes. Me ha recordado lo ocurrido entre Rajoy y Bárcenas con aquello de "sé fuerte, Luis". Para Letizia está lo de "sabemos quién eres, sabes quiénes somos. Nos conocemos, nos queremos, nos respetamos, lo demás merde". Y tras la respuesta del tal Javier ("Os lo agradezco mucho. En el futuro extremare el cuidado, vivimos en un país muy difícil y sere aun mas consciente mi conducta"), a la de Felipe no le falta contundencia: "Y tanto! Me uno al chat, pero prefiero tener un rato para charlar sin intermediación electrónica ni telefónica". 

Hay ahora un contencioso entre el ministro de Justicia e Ignacio Escolar, director del diario digital, acerca de la revelación de información secreta del sumario. Para Escolar ya se ha levantado el secreto, por lo que no procede nada que no sea apechugar cada cual con lo que ha dicho, al margen de las implicaciones judiciales. 

jueves, 10 de marzo de 2016

La intrahistoria de "El abrazo" de Juan Genovés




























Es frecuente que las obras de arte famosas -y no digo las que son menos o nada conocidas- hayan sufrido distintas peripecias, lo que se añade como un componente más de lo que podríamos llamar con el unamuniano término de intrahistoria. Y el cuadro "El abrazo", de Juan Genovés, no ha sido la excepción. Acaba de ser instalado en el Congreso, un lugar que quizás pueda darle cierta tranquilidad después de lo sufrido desde su nacimiento, allá por 1973, hasta hoy, cuando parece que ha conseguido un asiento, si no definitivo, sí al menos visible y tranquilo. 


Su traslado a la cámara baja parlamentaria española puede considerarse de hecho como un rescate, pues una vez que fue adquirido por el estado en 1980, pasó a depender del Museo Español de Arte Contemporáneo, un etéreo y disperso ente cultural que tardó unos años más en encontrar su actual ubicación en el antiguo Hospital General de Madrid, frente a la estación de Atocha. Aquí acabó siendo depositado en 1988, en sus sótanos, sin ser expuesto y, por supuesto, sin poder ser contemplado.

El artista ha contado en varias ocasiones el origen del cuadro y, sobre todo, de su posterioridad popularidad. Si bien las fechas no acaban de ser precisas, sí se pueden aclarar algunos detalles que nos acercan más al tiempo real. Al parecer habría sido realizado en 1973, y entre 1974 o 1975 fue seleccionado por representantes de la Junta Democrática, la principal plataforma unitaria de oposición a la dictadura entre 1974 y 1976, como imagen de un cartel en favor de la amnistía. El cuadro, titulado "El abrazo", hecho en acrílico sobre lienzo y unas medidas de 200 cm de largo y 150 de alto, lo tenía preparado, junto con otros, para ser expuesto en los museos Marlborough de Zurich y Nueva York. Fue en esta última ciudad donde lo compró un coleccionista estadounidense, que lo llevó a Chicago. 

Mientras tanto, ya muerto el dictador, la impresión definitiva de los carteles se empezó a hacer a principios de 1976, precisamente el año que se publicita como de la aparición del cuadro. Sin embargo, un grave contratiempo se interpuso en su camino: la policía irrumpió en la imprenta, destruyó los ejemplares impresos y el propio Genovés tuvo que pasar varios días en el los calabozos de la Dirección General de Seguridad. 

Pese a ello la imagen se convirtió en uno de los iconos de los momentos finales del franquismo y los inicios de la Transición, pues simbolizó una de las reivindicaciones más deseadas por la oposición, la lucha por la amnistía, que fue el nombre que mucha gente utilizó para denominarlo. 

Genovés ha contado en alguna ocasión qué le llevó a pintar ese cuadro, donde aparece un grupo de personas, casi todas de espaldas, dándose un abrazo de recogimiento. En su mente estaba la salida de presos políticos de una cárcel y la recepción por parte de sus familiares o amistades. Y para plasmarlo se inspiró en una imagen que había visto a la salida de un colegio, donde un grupo de escolares se abrazaban y saltaban de alegría. 

Se considera a Genovés como un artista de multitudes. Son famosas sus figuras minúsculas que llenan el espacio para darle un significado propio desde la singularidad de cada una de ellas. En "El abrazo", como hiciera en esos años con otras obras, como "Seis jóvenes", sigue habiendo grupos humanos, pero las figuras se agrandan, ganando dimensión  física y emotiva. En "El abrazo", mediante la alegría que transmiten quienes, pese a sufrir la opresión política, sienten el orgullo de la solidaridad humana. En "Seis jóvenes", a través del drama del dolor de un grupo de jóvenes que parecen a punto de ser fusilados, quizás la plasmación en el lienzo de las ejecuciones producidas en septiembre de 1975 contra cinco militantes antifranquistas.   

Los asesinatos de los cinco abogados laboralistas en la calle de Atocha en enero de 1977 le dieron el aldabonazo al cuadro y su reproducción en papel. El hecho de que un ejemplar del cartel se encontrara en la pared de una de las habitaciones del despacho y que fuese salpicado de sangre, motivó que las copias se multiplicaran por decenas o quizás centenas de miles. 

En pleno proceso de la Transición, cuando parecía que la dictadura era algo del pasado, el gobierno de la UCD, con Adolfo Suárez al frente, decidió adquirir el cuadro. Una vez conseguido en 1980, regresó a España y pasó a depender del Museo de Arte Contemporáneo, que lo depositó en una de sus sedes, concretamente la situada en la Ciudad Universitaria. Pero, lejos de ser expuesto al público, quedó abandonado en uno de sus almacenes, no sin la acción insidiosa de sus responsables y la desgana de los gobiernos de turno, tanto de la UCD como del PSOE. Genovés ha recordado que mucha gente de otros países se preguntaba por qué el cuadro no estaba expuesto al público y cómo en algunas ocasiones, ya en el Reina Sofía, era sacado ocasionalmente de su encierro para que lo pudiera ver alguna delegación extranjera que lo había solicitado.

Hubo de esperarse a 2003 para que entre la plaza de Antón Martín y la calle de Atocha de Madrid se ubicase un grupo escultórico que reproduce la pintura. Fue hecho por el mismo Genovés. El lugar no fue elegido al azar, pues se encuentra frente al edificio en que tuvo lugar la matanza de Atocha y desde CCOO se quiso poner en conexión el contenido del cuadro con su presencia en forma de cartel en el lugar de los crímenes.

A finales de 2015 ha llegado el cuadro a la sede del Congreso. IU llevaba tiempo solicitándolo y ha tenido que ser a los pocos días del fin de la legislatura cuando se tomara, por fin, la decisión de pedirlo al Museo Reina Sofía, que lo ha cedido. Ahora llena una de las paredes de la cámara baja y, aunque no es un lugar de visita abierta al público, al menos puede verse por quienes por allí transitan a diario, a través de las imágenes de alguna televisión o cuando tenga lugar la jornada de puertas abiertas.

Cuando se hizo la presentación oficial del cuadro en el Congreso, con la plana mayor del PP en la foto, Genovés se refirió a la idea de reconciliación y dijo que era  algo que para él tuvo desde el primer momento. Fue un hombre ligado al PCE, un partido que desde los años sesenta tuvo entre sus objetivos lo que denominó como política de reconciliación nacional, una estrategia que pusiera fin a la dictadura y diera paso a la democracia. Resulta evidente que sus palabras nos retrotraen a ese tiempo, al margen de que se pueda discrepar o no de esa interpretación. 

En todo caso, los avatares sufridos por el cuadro como tal y el cartel que lo reprodujo a miles le han ido dando distintos significados, como he tratado de exponer. Y es que el abrazo, los abrazos, no dejan de ser una forma de manifestar los afectos y, en el caso que nos ocupa, la fraternidad humana. ¡Ay, y cuánta gente la sigue negando! 


Referencias documentales

Sáenz de Ugarte, Íñigo (2009). "Juan Genovés: 'el artista no es dueño de su obra'", Público, 30 de octubre, en http://www.publico.es/internacional/juan-genoves-artista-no-dueno.html 
Subirats, Eduardo (1992). "La mirada y el poder. Una introducción a la pintura de Juan Genovés", texto publicado en el catálogo de la exposición "Genovés", IVAM Centre Julio González, 26 noviembre 1992 / enero 1993, en Juan Genovés - VeGaP Madrid, 2016, http://www.juangenoves.com/es/videotextos/La-mirada-y-el-poder-una-introduccion-a-la-pintura-de-Juan-Genoves.html
Tsanis, Magdalena (2016). "'El abrazo' de Juan Genovés, de la clandestinidad al Congreso de los Diputados".
Vicent, Manuel (1992). "El último compromiso de Juan Genovés", texto publicado en el catálogo de la exposición "Genovés", IVAM Centre Julio González, 26 noviembre 1992 / enero 1993, en Juan Genovés - VeGaP Madrid, 2016, http://www.juangenoves.com/es/videotextos/El-ultimo-compromiso-de-Juan-Genoves.html.
Viñas-Valle, Carlos (2012), "El abrazo de Juan Genovés", 16 de enero, http://madridafondo.blogspot.com.es/2011/09/el-abrazo-de-juan-genoves.html

(Fotografía: Genovés, tercero por la izquierda, con dirigentes de IU y CCOO).

martes, 8 de marzo de 2016

Repaso de un 8 de marzo

Hoy es el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Una fecha que lleva décadas celebrándose. No como un día festivo, pero sí reivindicativo. Sus orígenes están vinculados a las luchas de las mujeres trabajadoras cuando aunaban los derechos sociales con los políticos. Las mejoras salariales y en las condiciones de trabajo con el derecho a voto. Luchas que tuvieron, como tantas otras, su vertiente dramática. De muertes. 

Hoy en muchos países, más del mundo occidental, los medios de comunicación dedican muchas páginas a ello, los lugares de trabajo suelen llenarse de carteles alusivos, en muchas aulas se realizan actividades didácticas y las calles suelen ser escenario de algún tipo de manifestación. El domingo pasado pudimos ver en una cadena pública de televisión la película Pan y rosas, de Ken Loach, lo que es de agradecer. Mujeres inmigrantes de hoy, del país más rico del mundo, que sufren la triple explotación: la laboral, la de género y la de origen. Es la realidad del neoliberalismo y el sistema patriarcal.

Del mundo las noticias negativas sobre las mujeres no paran, casi en una sucesión infinita. Hace unos días nos estremecimos del asesinato por parte de la mafia empresarial de Berta Cáceres, activista ecologista e indigenista hondureña. También, de la violencia sexual que sufren numerosas mujeres esclavizadas por los guerrilleros islamistas que combaten en el Oriente Próximo. O de los casos de violaciones masivas de mujeres que abundan en numerosas aldeas de la India. O de la explotación laboral llevada a cabo en el sureste asiático por el grupo de empresas textiles del hombre más rico de este país llamado España.   

Aquí, en este país, la enumeración de este tipo de situaciones sería también interminable. Hoy ha sido noticia la propuesta de Podemos de cambiar el nombre de Congreso de los Diputados, de claro carácter sexista en su lenguaje, por el de Congreso, a secas. Oímos o leemos repetidamente acerca de la falla salarial que existe entre varones y mujeres. La página web del Betis ha tenido durante unas horas la camiseta de unos de sus jugadores que ha sido condenado por violencia de género contra su antigua compañera.   

Del lugar donde trabajo también se pueden decir muchas cosas. Hace años, mientras dedicábamos tiempo e ilusión a organizar actividades didácticas, escuché de algunos compañeros preguntarse por qué no había también un día dedicado al trabajador masculino. El año pasado, resultado de un pequeño cartel puesto en una de las paredes del centro con una mujer vomitando machismo, hubo comentarios sobre lo desagradable de la imagen. En más de una ocasión ha habido gente, también mujeres, que han rechazado ponerse el lazo lila que repartíamos. El otro día, tratando de llevar a cabo una actividad para el día de hoy, escuché de una compañera que eran las amas de casa las que debían ser motivo de homenaje. Esta mañana he visto mucha desatención y alguna complicidad en la humilde actividad realizada. No digo que sea síntoma del tiempo que vivimos, porque, dependiendo de cada año, el ambiente ha sido diferente, en bastantes ocasiones bonito e incluso ilusionante. 

domingo, 6 de marzo de 2016

Reunión en Jerez sobre la recuperación de la memoria histórica

El pasado martes, 1 de febrero, asistí a una reunión sobre la recuperación de la memoria histórica que tuvo lugar en la sede de la de la CGT en Jerez de la Frontera. Lo hice en nombre del Ateneo Republicano de Barbate y también, dada mi relación con la asamblea local de IU de Barbate como simpatizante, a petición de su coordinador local. 

Asistimos representantes provinciales de diversos grupos memorialísticos (foros, asociaciones o ateneos de Algeciras, Jerez, Puerto de Santa María, Barbate, Puerto Real, Ubrique, Jimena de la Frontera, San Fernando, CGT…), grupos municipales (Bornos, Medina Sidonia, Trebujena, Jerez…, en todos los casos de IU) y grupos políticos y sindicatos (IU, Podemos, CCOO, UGT, CGT…). No faltaron tampoco representantes de la Plataforma de apoyo a la Querella Argentina contra los crímenes del franquismo, como José Mª “Chato” Galante, de la asociación La Comuna, un asesor jurídico y Paqui Maqueda, miembro de dicha plataforma en Andalucía. Se contó con la coordinación y moderación de Cristóbal Orellana, de la Plataforma de Memoria Histórica de Jerez, y Ana Fernández, concejala de IU en Jerez.

La reunión tuvo dos partes, que, aunque diferenciadas, tenían nexos en común. La primera estuvo relacionada con la presencia de miembros de la Plataforma de apoyo a la Querella Argentina, que, principalmente en las personas de “Chato” Galante y el asesor jurídico que le acompañó, informaron acerca de la labor que están desarrollando y propusieron participar en la querella. La otra trató de la necesidad de coordinación de los distintos grupos memorialísticos de la provincia, para lo que se hicieron dos propuestas concretas que más adelante se expondrán.

La querella argentina contra los crímenes del franquismo

“Chato” Galante resaltó, en primer lugar, el hecho de encontrarnos en la mejor oportunidad desde la Transición para acabar con la impunidad del franquismo. Aludió por ello a la admisión por parte de la justicia argentina de una querella contra ese régimen por crímenes contra la humanidad.

La propuesta que planteó consiste en que los ayuntamientos se personen directamente en la querella. Esto se llevaría a cabo a través de un que se iniciaría con el acuerdo corporativo de declaración de la querella; luego, con la recogida de información, en muchos casos ya obtenida por los grupos memorialísticos, en forma de testimonios personales y pruebas basadas en las investigaciones históricas y exhumaciones de fosas realizadas; y finalmente, con la presentación de la querella.

Todo lo realizado hasta ahora está conllevando un proceso unitario y de gran complejidad, que se abrió el año pasado cuando un grupo de personas viajaron a Argentina y presentaron la querella, admitida por la jueza de ese país María Servini. Cada vez son más las personas que se están adhiriendo a título particular y son ya varios los ayuntamientos que han iniciado el proceso, como los de Pamplona y Zaragoza.

 “Chato” Galante hizo hincapié en el trabajo que se está llevando a cabo desde la base por parte de los grupos memorialísticos, algo que está siendo reconocido por parte de la comunidad universitaria. La plataforma cuenta también con el asesoramiento científico de algunas  universidades, como la Complutense y la Autónoma de Madrid, así como la Cátedra de Memoria Histórica de la UCM.

También  destacó Galante las mayores posibilidades existentes en la judicatura de base, más próxima a la realidad social y, por tanto, más sensible a las demandas que se le plantean de cara a llevar a cabo exhumaciones de fosas. Esto está ayudando mucho en la investigación y adquisición de pruebas incriminatorias contra el franquismo. Por el contrario, las instancias judiciales superiores están resultando poco receptivas, cuando no obstáculos directos, como ocurrió cuando el juez Baltasar Garzón fue acusado de prevaricación en su intención de procesar al régimen al franquista.

Los crímenes contra la humanidad no prescriben

El asesor jurídico presente en la reunión informó acerca de los argumentos jurídicos en que se está basando la querella. El primero, que los crímenes contra la humanidad no prescriben. Y el segundo, relacionado con la ley española de amnistía de 1977, porque la jurisprudencia internacional no avala que ese tipo de crímenes puedan ser motivo de olvido judicial.

Recordó que España ya firmó en 1976 el Pacto Internacional de Derechos Humanos, que implica la aceptación por la legislación española de su contenido. Dentro de la jerarquía de normas, siendo la Constitución la más alta, en ella se menciona la adhesión a dicho pacto y cuantos lo sean de ámbito internacional, por lo que no procede que ninguna ley orgánica u ordinaria la contradiga. Como consecuencia, impedir la investigación y juzgar el delito de crímenes contra la humanidad no puede impedirse. Otra cosa es si la aplicación de cualquier sentencia debe hacerse efectiva en virtud de la existencia de una ley de amnistía.

Intervenciones

A lo largo de la reunión hubo bastantes intervenciones, en su mayoría de gran interés. Andrés Rebolledo, de la Asociación de Familiares de Represaliados por el Franquismo en La Sauceda y El Marrufo, destacó las enormes dificultades con que se encuentran a la hora de ahondar en su labor, derivadas sobre todo de la no admisión por parte de los medios judiciales de las víctimas que, habiendo desaparecido, no fueron nunca encausadas. Propuso, por otra parte, la elaboración de un plan B en caso de que la vía de la querella argentina no prosperara y concretamente mencionó la formación de una Comisión de la Verdad. En otra intervención posterior se refirió a la necesidad de ubicar y fomentar la publicidad de los lugares de memoria.

Cristóbal Orellana, de la Plataforma de Memoria Histórica de Jerez, resaltó la necesidad de una mayor y más permanente coordinación, proponiendo dos reuniones: una, en abril, con el fin de evaluar las actuaciones que se puedan llevar a cabo desde los ayuntamientos en torno a la querella argentina; y otra, para el otoño, con el fin de hacer una puesta en común de los trabajos de que se están llevando a cabo (investigación histórica, exhumaciones, divulgación, etc.).

José Luis Gutiérrez Molina, del grupo vinculado a la CGT Recuperación de la Memoria de la Historia Social de Andalucía, resaltó la importancia de las exhumaciones y pidió que desde los ayuntamientos se facilitara el registro de las personas represaliadas que no fueron inscritas como tales.

León Moriche, del Foro de la Memoria del Campo de Gibraltar, llamó la atención de la necesidad de que la Junta de Andalucía se involucre más en el tema y recordó que Andalucía ha sido el territorio más castigado por el franquismo.

Hugo Palomares, alcalde de Bornos, y Santiago Gutiérrez, primer teniente de alcalde de Medina Sidonia, pusieron a disposición sus ayuntamientos para llevara a cabo cuantas actuaciones se necesiten. Se recordó, así mismo, que, dada la precariedad de medios económicos que suelen tener los pequeños ayuntamientos, se pueden utilizar los recursos jurídicos existentes en la Diputación Provincial.  

Durante la reunión hubo un asunto que pareció esclarecerse, relacionado con las exhumaciones de los cuerpos de dos guerrilleros antifranquista enterrados en el término municipal de Medina Sidonia. La falta de coordinación y comunicación entre el grupo de memoria histórica de la CGT y del ayuntamiento es lo que ha llevado a ciertos malentendidos, que parece que ya están en vías de solucionarse.

Conclusiones

Finalmente, después de unas dos horas y media de reunión, se expusieron las conclusiones a las que se llegaron. Por un lado, lo relacionado con la querella argentina, de manera que desde la plataforma estatal se va a enviar un modelo tipo de declaración para iniciar el proceso en cada ayuntamiento; también, la necesidad de contemplar un plan B, concretado en la posibilidad de crear una Comisión de la Verdad; y por último, prestar atención desde los ayuntamientos a los registros de personas represaliadas que no aparecen inscritas ni en causas judiciales ni en ningún tipo de registro oficial.

Por otro lado, se aceptó la realización de las reuniones propuestas por Cristóbal Orellana para abril y otoño. Sobre la primera no quedó claro dónde iba a celebrarse, si bien el grupo de Jerez se propuso para coordinarla y desde Medina Sidonia se propuso acogerla.  

sábado, 5 de marzo de 2016

Impresiones de un debate de investidura en dos tiempos

1ª Mariano Rajoy es la imagen del patetismo. Se sintió en todo momento víctima de una conspiración y hasta de un fraude político, pero lo cierto es que no tuvo arrestos para presentarse a la investidura. Lo de ser el partido más votado no sirve, porque no lo es en el Congreso. Resulta evidente que es un partido con el que nadie quiere ir, consecuencia de la prepotencia con la que ha actuado en la anterior legislatura y los rasgos tan casposos, cuando no reaccionarios, que mantiene en tantos temas. Rajoy tiene otro problema y es que sabe que cada vez tiene menos apoyos en su partido, que lo ven como una rémora. Otra cosa es que por ahora nadie se atreva a decirlo en público o decírselo a la cara.

2ª Pedro Sánchez es rehén de los sectores de su partido vinculados al felipismo, que no quieren nada por la izquierda y apuestan por un gobierno de coalición de los partidos del sistema en cualquiera de sus formas. Lo de Ciudadanos les sirve para justificarse y presentarse ante el electorado de centro y centro-izquierda como un partido responsable y de cambio, capaz de pactar con otro, del espacio de centro y centro-derecha, que también apuesta por el cambio. El programa presentado sería, grosso modo, una síntesis de neoliberalismo en lo económico, medidas que liman algunos de los excesos del gobierno del PP y algunas reformas políticas que se adecúan a los nuevos tiempos. De ahí lo de gobierno del cambio y reformista. 

3ª Albert Rivera es la cara amable de la derecha. El recambio joven ante el anquilosamiento del PP. La contraparte del PSOE por la derecha, que complementa lo que quiere el sistema. Parece que ha sido el ganador del debate, recuperando así lo perdido durante la campaña electoral. Para ello, en caso de unas nuevas elecciones, horadaría en el electorado del PP.

4ª Pablo Iglesias ha apostado fuerte marcando las distancias con el PSOE, al que acusó de depender demasiado del felipismo. Otra cosa es la forma de tratarlo, con su alusión a los GAL, que ha levantado ampollas. De ahí que el propio González sacara a relucir a Anguita. La postura contundente de Iglesias supone una apuesta que, como todas, puede salir bien o lo contrario. Teniendo en cuenta que una parte importante de los votos de Podemos provienen de anteriores votantes del PSOE, está por ver si se mantienen o se decantan por volver al partido de la estabilidad del sistema. Como síntomas en su contra, las declaraciones de Manuela Carmena o Carlos Jiménez Villarejo.

5ª Alberto Garzón ha estado en el sitio que le está correspondiendo a UP-IU, infrarrepresentada en escaños y relegada al grupo mixto, pese al casi millón de votos obtenidos. Juega a un pacto de los grupos de izquierda, que es lo que más suma en el Congreso y cuenta, además, con un apoyo, aunque sea indirecto, de los grupos nacionalistas. 

6ª Joan Tardá y Gabriel Rufián han sido muy claros en dos cosas: que buscan la independencia de Cataluña y que la vía elegida, de carácter democrático, supondría aceptar el resultado del referéndum. 

7ª Frances Homs estuvo claro en el primer debate y mucho más en el segundo. Su propuesta de apoyo a un gobierno de izquierdas a cambio de una consulta en Cataluña tiene varias vertientes. Una, que en el seno de su partido, DiL, no ven claro que el proceso soberanista, en caso de haber un referéndum, resultara favorable a la independencia. Otra, como forma de legitimar dicho proceso. Y la última, como vía de salida hacia un nuevo pacto con el estado en el supuesto de que el resultado del referéndum fuera negativo.  

8ª Patxi López hizo el ridículo al final del segundo debate y le faltó ecuanimidad. Dio la palabra por alusiones a Juan Carlos Girauta, de Ciudadanos, cuando no debió hacerlo y luego se la negó al resto, que, lógicamente, tenían el mismo derecho. Antes había cortado el micrófono a Rufián durante su turno de intervención, que estaba algo pasado de tiempo, pero como le ocurrió a Sánchez o Rajoy. 

9ª Vistas las cosas, como llevo tiempo sospechando, en junio habrá nuevas elecciones.

jueves, 3 de marzo de 2016

Los yacimientos arqueológicos de Orce




















Cuando se llega a la comarca septentrional de Granada se ven carteles anunciando estar en la tierra de los primeros pobladores europeos. Es un espacio rico en yacimientos prehistóricos, dadas sus características geológicas y ecológicas, otrora, en el periodo del Pleistoceno, con un hábitat muy diferente al actual. Lo que fue durante la primera etapa de la era Cuaternaria un espacio rico en vegetación y fauna, nucleado sobre un lago, se ha acabado convirtiendo en un proceso de algunos cientos de miles de años en otro árido, donde la vegetación esteparia ha relegado a los árboles a la mínima expresión. Fue el escenario donde vivieron homínidos, de naturaleza humana, como van apuntando los descubrimientos de algunos restos fósiles y algunos más de herramientas de piedra. 


En las proximidades de la pedanía de Venta Micena se encuentra ubicado el yacimiento prehistórico más conocido del lugar. A él fueron a parar hace nueve años las cenizas del paleoantropólogo que le dio fama y ha sido protagonista de una polémica científica que aún sigue sin resolver. Josep Gibert llegó allí en 1976 y desde entonces dedicó el resto de su vida a escarbar en las epidermis de la tierra buscando vestigios humanos.  

En los años ochenta seguí las noticias que iban saliendo sobre el conocido como Hombre de Orce. En 1982 el equipo dirigido por Gibert había encontrado en el yacimiento de Venta Micena, en el término municipal de Orce, un fragmento de cráneo al que caracterizaron como humano y una datación en torno a 1,4 millones de años. El descubrimiento compitió, así, con los hallazgos habidos por entonces en Atapuerca (Burgos), donde se había encontrado también otro fragmento craneal, si bien con una antigüedad más reciente, de unos 0,78 millones de años.

La polémica surgió cuando buena parte de la comunidad científica acabó desechando la teoría de Gibert, apostando por que el hueso fósil perteneciera a un équido, dada la existencia de una pequeña cresta en la cara interna del hueso. Con el paso de los años la polémica pareció desaparecer, pese a los intentos de Gibert por mantener su posición, que fue reforzando con nuevos argumentos. Uno de ellos se basó en dos estudios epidemiológicos realizados por especialistas de las universidades de Granada y California, que encontraron restos de albúmina en el hueso. Otro, en la aparición en 1995 de un fragmento molar, datado en torno a 1,25 millones de años, esta vez en Barranco León, también en el término municipal de Orce. Pasados los años aparecieron en ese mismo yacimiento y en el de Fuente Nueva 3 varias herramientas de piedra, cuya datación oscilaba entre los 0,9 y 1,6 millones de años. La aparición en 2006 en la provincia Tarragona de un cráneo humano con una pequeña cresta reforzó la postura de Gibert, algo que fue avalado por Emiliano Aguirre, el primer director del yacimiento de Atapuerca.

Nada de eso impidió que se siguiera descartando el origen humano del cráneo de Orce. Consideraciones como la contaminación del cráneo o la adulteración del dibujo de sus suturas, que el fragmento de molar no es humano o que, en todo caso, no son pruebas concluyentes, siguen estando presentes en buena parte de la comunidad científica. La Junta de Andalucía llegó a prohibir a Gibert que siguiera trabajando en Orce y una vez muerto, en 2007, a su hijo no se le ha concedido permiso para continuar la labor de su padre.

El ayuntamiento de Orce ha apostado fuerte por difundir la relevancia de los yacimientos ubicados en su término municipal y resaltar su antigüedad, lo que explica la leyenda de los carteles. El nombre del Museo recién inaugurado lleva el nombre de quien allá por 1976 llegó al pueblo con el fin de explorar su potencial paleoantropológico y lo sacó al escenario mundial en 1982. Una decisión que también ha vuelto a sacar ampollas, dado lo controvertido del personaje.

Se ha escrito que lo ocurrido con Orce ha supuesto un nuevo paradigma en el tratamiento del debate científico, con una comunidad muy dividida y una creciente importancia de los medios de comunicación, que en muchas ocasiones han tomado partido.

Gibert fue consciente de su soledad en el mundo de la academia universitaria, que, salvo algunas excepciones, le dio la espalda. Pero murió orgulloso de la labor realizada. José María Bermúdez de Castro y Eudald Carbonell, dos de los directores de Atapuerca, han sabido reconocer sus méritos, pese a haber tenido discrepancias. Invito a ver el documental El hombre de Orce, dirigido por Manuel Navarro, donde, a la vez que se hace un homenaje a Gibert, no se esconde la controversia científica.

Seis años después del fallecimiento de Gibert apareció en el yacimiento de Barranco León un molar humano, al que se le ha dado una antigüedad de 1,4 millones de años. El mundo de la paleoantropología es fascinante. Está lleno de continuas sorpresas, fruto de los continuos hallazgos que van apareciendo y que permiten que cada vez sepamos más.  


Bibliografía orientativa

Carandell Baruzzi, Miquel (2013). “Homínidos, dudas y grandes titulares: La controversia del Hombre de Orce en la prensa española (1983-2007)”, en Dynamis, n. 33 (2), 28 febrero, http://blogs.iec.cat/schct/wp-content/uploads/sites/24/2016/05/article-cientific-llarg-castella.pdf
Gibert Clols, José (2004). El Hombre de Orce. Córdoba, Almuzara.
Gómez, Juan Enrique (2007). “Hombre de Orce, espaldarazo científico”, en Waste, enero,
http://waste.ideal.es/orce-4.htm
Iglesias Diéguez, Alfredo, y Gibert y Clols, Josep (2003). “Orce (1976-2002): Balance de veinticinco años de investigaciones sobre el poblamiento más antiguo de la Península Ibérica, en Gallaecia, n. 22, file:///C:/Users/usuario/Downloads/Dialnet-Orce19762002-633410.pdf
Molina, Eustoquio (1998). “El polémico fósil de Orce: ¿falta de rigor o fraude”, en el escéptico, junio, http://wzar.unizar.es/perso/emolina/pdf/Molina1998Esceptico.pdf