Cada año, en los primeros días, dedico una entrada al balance de las mujeres que han sido víctimas mortales de la violencia de género o bien de otro tipo de violencia que tiene alguna relación. Me he basado para ello principalmente en los datos publicados en el portal electrónico Feminicidio.net y en el Instituto de las Mujeres, dependiente del Ministerio de Igualdad.
Los datos de Feminicidio.net
Ofrece una tipología variada de feminicidios/asesinatos, incluyendo los de varones que, bien menores o bien mayores de edad, se han visto involucrados en episodios de violencia contra las mujeres. El total asciende a 105, 17 más que en el año 2024 y 23 más que en el 2023. Si nos atenemos a los calificados como asesinatos íntimos oficiales, que coinciden con los denominados como violencia de género por el Instituto de las Mujeres, en el año 2025 habrían sido asesinadas 47 mujeres, esto es, dos menos que en 2024 y 11 menos que en 2023. Éste es el desglose:
Feminicidios íntimos oficiales: 47Feminicidios íntimos no oficiales: 3Feminicidios familiares: 21Feminicidios no íntimos: 10Feminicidios por prostitución: 1Feminicidios por conexión: 1Feminicidios infantiles oficiales: 2Asesinato de mujeres por violencia juvenil: 1Asesinato de mujeres por violencia comunitaria/económica: 2Asesinato de mujeres por robo: 3Asesinato de mujeres por narcotráfico: 1Feminicidio/asesinato de mujeres sin datos suficientes: 4Menores varones asesinados por violencia machista/violencia vicaria: 3Varones asesinados en el marco de la violencia machista: 1Casos en investigación por Feminicio.net: 3
Si nos detenemos a la frecuencia por meses:
Enero: 7Febrero: 4Marzo: 10Abril: 9Mayo: 5Junio: 13Julio: 6Agosto: 3Septiembre: 8Octubre: 10Noviembre: 12Diciembre: 10
Como puede desprenderse de esos datos, si durante el verano, con 17, es cuando se ha producido el menor número de feminicidios/asesinatos, el último trimestre ha conocido un aumento considerable, hasta alcanzar los 32.
En cuanto a la distribución territorial, ateniéndonos en esta ocasión solamente a los datos de feminicidios íntimos oficiales, Andalucía continúa a la cabeza, con 14, de los cuales 6 han tenido lugar en la provincia de Málaga, seguida de 3 en la de Sevilla y 2 en la de Huelva, no habiendo habido ninguno en Cádiz y Córdoba. He aquí los datos por comunidades autónomas:
Andalucía: 14Cataluña: 5Comunidad Valenciana: 4Madrid: 4Asturias: 3Badajoz: 3Canarias: 2Castilla-La Mancha: 2Galicia: 2Murcia: 2Aragón: 1Baleares: 1Castilla y León: 1La Rioja: 1Navarra: 1País Vasco: 1
Ni Cantabria ni las ciudades autónomas de Ceuta y de Melilla han sufrido episodios de asesinatos por violencia de género.
Los datos del Instituto de las Mujeres
Los datos que se ofrecen se refieren únicamente a la violencia de género. El número de asesinatos, 46, casi coincide con los 47 señalados en Feminicidio.net, debido a que no ha reflejado uno de los habidos en Asturias. El número supone 3 muertes menos que en 2024 y 12 menos que en 2023. Y desde 2006, año en que se inició el registro oficial sistemático, se sitúa en el número más bajo.
Los asesinatos han sido llevados a cabo por las parejas de las mujeres en un número de 29, que representan el 63% de los casos. Los otros 17 los han ocasionado las exparejas o parejas en fase de separación, en este caso representando el 37%.
El reparto territorial coincide con el ofrecido por Feminicidio.net, salvo lo antes referido de Asturias.
Por edades, las víctimas tenían:
Hasta 17 años: 0De 18 a 30 años: 6De 31 a 60 años: 3161 y más años: 9
Y los agresores:
Hasta 17 años: 0De 18 a 30 años: 5De 31 a 60 años: 2961 y más años: 12
Tanto víctimas como agresores estaban sobre todo en las edades adultas: el 67'4% de las primeras y el 63% de los segundos. Existe, por tanto, una gran correspondencia en las edades de unas y otros.
Y por último, en cuanto a la nacionalidad, 27 mujeres eran españolas y 19 extranjeras; y 27 agresores eran españoles y 19 extranjeros.
Para acabar: unas reflexiones en torno a la violencia de género y el negacionismo
No quiero extenderme mucho más, pero creo que resulta necesario hacer algunas reflexiones. Los datos que he presentado, pese al descenso que sigue produciéndose año a año, son elocuentes sobre una realidad tan dura. La violencia contra las mujeres, sea de cualquier índole, está muy presente. Puede que nos llamen más la atención los asesinatos, como es normal, pero los otros tipos de violencia no dejan de seguir existiendo: directa y simbólica, física y psicológica... De alguna manera esas violencias las alimentan.
Y un factor que posibilita que todo eso se mantenga, tiene que ver con el negacionismo que se fomenta principalmente desde los grupos políticos de derecha y de extrema derecha. En España y fuera de España. En el pasado mes de octubre Rocío Aguirre, diputada por Vox y hermana de Esperanza, no tuvo reparos, por no decir vergüenza, en manifestar en la Asamblea de Madrid que "son 48 al año" las mujeres asesinadas por violencia machista. Todo un ejemplo de cómo se ven las cosas por parte ese tipo de gente.
El fascismo de los años 20 y 30 del siglo defendió la permanencia y/o la vuelta de las mujeres al hogar. Se decía, y hasta se obligó, que tenían que dedicarse a procrear la raza y cuidar a la familia. Se cortaba el avance, todavía lento, del progresivo acceso de las mujeres a la esfera de lo público y a la adquisición de derechos. Por eso habían nacido en el siglo XIX el sufragismo y el feminismo. Eso fue cortado de raíz por el fascismo italiano y alemán, que en España, aderezado de nacional-catolicismo, se mantuvo a lo largo de cuatro décadas.
Tras medio siglo de la muerte del dictador, con importantes avances, aunque insuficientes, en la conquista de derechos para las mujeres, en nuestros días estamos asistiendo al ascenso del voto, o con intención de hacerlo, hacia los grupos de derecha y de extrema derecha. Y lo peor, que se está manifestando más entre la gente más joven y, dentro de ésta, entre los varones. El mensaje de que las mujeres están consiguiendo derechos en detrimento de los varones está calando. Lo que en otro tiempo había sido reforzar los roles tradicionales de género, ahora se está transmutando para mucha gente en un claro antifeminismo. Pierden terreno entre los varones, así, los valores de igualdad y en este caso los que defienden la igualdad entre los géneros.
La violencia que se ejerce contra las mujeres pone de relieve la resistencia que existe en muchos sectores de la sociedad, en mayor medida de varones, a la hora de ceder en los privilegios de género y apostar por unas formas de relación y convivencia basados en la igualdad, la libertad y la tolerancia.
Una dura realidad. Y por todo eso, hay que defender más derechos y, en este caso, más feminismo.
(Imagen: fragmento de una pintura expuesta durante las Jornadas de Igualdad; Granada, mayo de 2009).
