sábado 31 de octubre de 2009

Diana

Con apenas cuatro meses, en la sierra madrileña, echó a llorar y yo, ignorante, no se me ocurrió otra cosa que prepararle un biberón con agua del grifo. Por suerte llegaron su padre y su madre enseguida y evitaron el desaguisado. Pocos años después se exhibió delante de mí poniéndose boca bajo, mientras se sostenía con las piernas sobre los peldaños de un arco del parque de la Dehesa de la Villa. “Mira lo que hago”, me dijo. En otra ocasión, ya en la Alameda de Osuna, mientras jugaba en un parque, me miró, me quitó mi gorra hanseática que tenía sobre la cabeza y me dijo: “estás así más guapo”. Decir que se ha criado, como su hermano, en el aire, es una exageración. Pero puede ser una metáfora. Madrid, Berlín, Luxemburgo, Londres, Jaipur, París, Nueva York y ahora Bruselas han sido sus hogares, sin que le haya faltado el rinconcito que tiene en Salamanca, donde está el hogar común de nuestra tribu. De ella presumo que es políglota, cosa lógica, y que ahora trabaja para la Unión Europea. Me he alegrado mucho de los últimos encuentros y sobre todo el que tuvimos en el verano del año pasado. Fue una manera de verla, ya mayor, enseñándome sus habilidades en el parque o echándome un piropo mientras me miraba los ojos.

Fernan

Todavía lo estoy viendo en la puerta de su casa de Carabanchel con la mirada fija mientras su madre le decía: “mira, es Jesús”. Luego oía su voz de ternerito: “mamaaaáaa”. Ya en Salamanca, fue inseparable durante un tiempo. Yo, estudiando, y él, pintando. Era inquieto, pero conmigo era tranquilo. Una noche del último día del año, con unos cinco años, apareció con la cara pintada y al peluquero no se le ocurrió otra cosa que preguntarle: “¿le corto también las patillas?”. A lo que le contestó: “¿y con qué ando luego?”. También fue inseparable de mi hija cuando, pequeña ella, acudía él en su busca a casa de la abuela. Deportista, amante de la música y hasta tunante, ya puede ejercer la profesión de su abuelo. El día que lo consiguió, la emoción me volvió a hacer llorar. Muchas cosas le han costado, pero al final lo consigue. Experto en tratar a la gente, lo hizo primero con niños y niñas, y ahora es insuperable con la gente mayor. No hace mucho, mientras entrenaba su cuerpo, le recordó a un conocido magnate de los libros quién fue su abuelo. “Al final las dos familias acabamos encontrándonos”, le respondió. Siempre lo he tenido muy próximo, nunca he dejado de confiar en él y sé que es fiel hasta la médula. ¿Acaso mis lágrimas no fueron sinceras?

Jordi

De pequeño fue amigo de los animales. Veía con sus ojos aves que ignorábamos. Tuvo en su casa peces y galápagos, y alguna vez, para mi desgracia, me tocó limpiarlos. Todavía lo veo con un palo en la mano, su instrumento preferido. Inseparable de su hermana, la melliza mayor, estuvo en todas las andanzas creativas de la Nochevieja. En la noche memorable de la representación de “La vida de Brian” nos partimos de risa. Muy apegado a su madre, llegó a decir que de mayor iba a quedarse “en casa, como Jesús”. También anduvo con el violonchello y, como su hermana, lo dejo sobre la pared. Estudió para atender a las personas que necesitan de cuidados sanitarios. Después buscó durante un tiempo el camino del sacerdocio institucional. Ahora se dedica al sacerdocio laico. Aparentemente serio, es todo lo contrario. No le importan los bienes materiales, sólo la entrega a quien lo necesita. Detesta la vida sedentaria y por eso se ha convertido en un nómada. Hace unos años me habló de un secreto y quizás se le olvidó contármelo. Creo que sé cuál es y es que le gusta la Historia. Así es feliz.

Nuriequina

Era la melliza de su hermano pequeño, pero con un año de diferencia. Fue una enemiga declarada de la comida, lo que colmaba la paciencia de sus progenitores. Yo la llamaba la culebrina, por su cuerpo estilizado y su habilidad en los movimientos. Fue la segunda de a bordo en las actuaciones que su hermana dirigía y con el tiempo acabaría siendo la primera ex aequo con su mellizo. Excelente danzadora, como su hermana, y mejor actriz, dio un paso adelante con puestas en escena teatrales más atrevidas. Un día se hizo con un violonchelo y empezó a tocarlo. Yo me la imaginaba como estudiante de Historia del Arte, por aquello de la música, pero prefirió otra cosa. Las ocupaciones exageradas de sus estudios universitarios le impidieron seguir con su instrumento, que quedó colgado en la pared. Acabó licenciándose en documentos y libros. Hoy vive en la vieja Pucela, la capital de la submeseta, y allí cuida a su pequeño.

Marijo

La segunda tanda la inició una niña que nació con la sonrisa en la cara. Todavía la veo sentada sobre un orinal encima de la mesa del comedor. También sus esperas en casa a que llegara de la facultad para jugar, su afición favorita. Tanto, que a veces acababa con mi paciencia. Tanto que llegué a llamarlas a ella y a su hermana lapas. Pero su simpatía me vencía. Una vez me propuso “jugar a estar callados”, pero enseguida desistió porque era muy aburrido. Se inició en el baile, interpretó con su guitarra en la escuela “El abuelo” de Atahualpa Yupanqui ante una maestra sorprendida y llegó a tocar el piano. Ahora es una ilusionada médica de familia (ella prefiere médico, pero soy yo quien escribe), me expende las rectas que le pido y me atiende a las consultas que le hago… Está presente permanentemente, porque nos une la tierra donde nacimos y el testigo que dejó la abuela, y también los medios técnicos que nos comunican al instante en la distancia. Sus retoños son su descendencia y seguro que heredarán el espíritu ilusionado de su madre.

Perete


Nació en un caluroso mes de julio junto a la sierra de Béjar. Recuerdo sus llantos durante mi estancia en agosto y la preocupación de su madre. ¿Era por el calor, eran los gases?, se preguntaba mi hermana. Con el tiempo se supo que era una maldita hernia, la misma que le quitaron y que mi madre describió con “está desnudito, pero tranquilo”. Vivió un tiempo en Madrid, en plena eclosión movilizadota antifranquista, la misma que inocentemente le llevó a gritar por el metro “el pueblo, unido, jamás será vencido” mientras levantaba el puño, mientras su tío el artista intentaba controlarlo. Cuando regresó a Salamanca le veía llegar muchas mañanas para desayunar en casa de su abuela “leche fría con colacao como Jesús” y luego irse a jugar a la trasera, corriendo impotente tras el balón en medio de niños mayores que él. Casi sin darme cuenta lo vi crecido, grande, y convertido en un informático. Mientras recorre todo el país, trabajando o descansando, aprovecha para dejarse ver u oír. Cuando regreso a mi tierra, aparecen siempre él y su compañera. Es tan fiel, que no se le olvidan esos detalles. Y es que el cariño no mata, sólo enciende los corazones.

Martuja

Fue la segunda. Se las dio de rogar para salir a la luz, pero lo hizo nueve días después que su prima. Recuerdo su Achú, su crecimiento, mi insistencia para que jugara a baloncesto, los celos hacia su hermana… Y por supuesto, los largos diálogos que entablábamos sobre el cubismo (“un ojo por aquí, un ojo por allá), sobre Dios, sobre el trabajo, sobre los sueños o sobre lo que ella planteara. Era una fuente de curiosidad y su cabeza una poderosa máquina procesadora. Triunfó en los estudios, obtuvo con 25 años el primer puesto en las oposiciones al Consejo de Seguridad Nuclear y el segundo en el concurso-oposición. Cerebrito. Desde entonces hace informes, visita centrales, viaja por el mundo y, por supuesto, discute conmigo, un ferviente antinuclear. La sigo viendo y sintiendo permanentemente, porque nada nos detiene. Hace años dije de ella que en vez de ser mi sobrina, era mi hermana pequeña o yo su hermano mayor. Ella, respetuosa con la jerarquía bien entendida, se queda con lo de tío, pero me llama por mi nombre. Ahora inicia una nueva etapa, que anuncia de felicidad.

Esteruca


Para mí fue un acontecimiento. Con mis 13 añitos me convertí en tío por primera vez. Nació preciosa y siguió siéndolo. Todavía recuerdo las sopas que comía sentada en el regazo de su abuela. Mostró desde muy pequeña una gran inteligencia, que fue cultivando con el paso del tiempo. Era tremendamente creativa, hasta el punto de ser el cerebro de las actuaciones musicales, teatrales y humorísticas con que primos y primas nos deleitaban cada noche del 31 de diciembre. Mostraba tal sentido del ritmo, que me entusiasmaba. Cantaba, si no como los ángeles, casi como ellos. Era una delicia de muchacha. Y lo sigue siendo, por supuesto. Quiso ser maestra desde niña y ya lo es, siguiendo la tradición familiar. Aquí, en Barbate, la llamarían de esa manera, aunque en Madrid le dicen profe. Y es que es profesora de secundaria, de la asignatura que más odié en mi niñez y adolescencia: las Matemáticas. Pero cuidado, que no se haga un falso axioma. Como prueba, voy a desvelar un secreto: lloré de emoción cuando acabó su licenciatura. Y es que la sigo queriendo y mucho.

viernes 30 de octubre de 2009

Conocer más sobre Cuba

Vivimos en mundo "globalizado". Para los gurús del neoliberalismo y quienes están a su servicio en cualquiera de las formas, globalización es sinónimo de libertad de movimiento de bienes, servicios y capitales, pero no de las personas. A éstas sí se les pone límites mediante leyes, patrulleras armadas, muros o lo que impida que puedan circular libremente, casi siempre para poder subsistir o ayudar a sus familias. Se trata de una libertad relativa, por no decir tramposa, y, por supuesto, interesada. Los bienes, los servicios y los capitales, que controlan las grandes corporaciones multinacionales de los países ricos con la aquiescencia de las oligarquías locales de los países más pobres, sí pueden entrar y salir sin problemas, aunque ello suponga el saqueo de sus recursos naturales, la apropiación de los recursos básicos para su desenvolvimiento o la exportación de alimentos a los países ricos mientras parte de su población, a veces la mayoría, está malnutrida o simplemente se muere (así, literalmente, sin exagerar) de hambre.

Los medios de comunicación, en su inmensa mayoría, reproducen este mundo idealizado donde parece que la pobreza es culpa de quienes la padecen y la riqueza es mérito de quienes la tienen. Una pobreza que, de vez en cuando, se solapa con una hipócrita solidaridad, que no es más que una asquerosa y raquítica caridad, mediante algunos programas, algunas campañas o cualquier otra tontería por el estilo.

En este cuaderno voy poniendo diversos enlaces de la red alternativos con el fin de que se pueda acceder a ellos, si se quiere, por supuesto. Hoy he decidido incluir Cubainformacióntv, donde se pueden ver y escuchar noticias no sólo de este país, sino del mundo latinoamericano. Merece la pena conectarse, al menos de vez en cuando. Aclara muchas cosas, muchas falsedades que se lanzan contra Cuba. Cuando Juan Pablo II visitó ese país en 1998, Fidel Castro, entonces presidente del Consejo de Estado, le dijo sobre la preocupación que mostraba el pontífice (qué bien me queda) por los niños y las niñas que morían de hambre en el mundo, que en Cuba ninguno perecía por ello, sino todo lo contrario. Es cierto que este país es pobre si lo comparamos con los niveles de los países ricos, pero hay un dato inapelable: su esperanza de vida es similar a los de los países ricos e incluso superior a la de EEUU. ¿Qué significa eso? Que se reparten los alimentos, que la sanidad es gratuita y está extendida para toda la población. Además reciben cada  año a decenas de miles de pacientes de países pobres para tratarse de enfermedades o "exportan" profesionales de la medicina a otros países para desarrollar programas de salud en los lugares más pobres y degradados. En educación los niños y las niñas están estudiando hasta los 15 años, disponen de ordenadores en todos los centros (uno por cada dos), tienen una población universitaria numerosa y preparada para atender las necesidades del país y de otros países (medicina y educación, sobre todo). ¿Es que acaso eso no vale más que tener móviles, televisores con pantallas ultraplanas y coches contaminantes, por ejemplo? Y no me he referido al bloqueo que EEUU lleva ejerciendo contra la isla desde el principio de la revolución. En fin, Cuba da mucho para escribir. Por hoy, ya está bien. Ciao.  

Post scriptum

Acabo de leer en la revista El viejo topo (número 262, noviembre 2009) que la conocida como "Operación milagro", que tiene como objetivo el tratamiento de gente con afecciones oculares (cataratas, glaucomas y pterigium), ya ha superado el número de 1,6 millones de personas beneficiadas, pertenecientes a 35 países de América latina, África y Asia. He contrastado la noticia a través de internet y se corrobora esa información por varias fuentes. Sin profundizar en el tema, se trata de un programa desarrollado por los gobiernos cubano y venezolano, pero aplicado por profesionales de la medicina de Cuba tanto en su país como en los países beneficiados. Según El viejo topo, el gobierno  boliviano ha calculado que su país se ha ahorrado mediante este programa más de 210 millones de dólares, sin contar, añado yo, que sin él no se habría podido curar a unas 400.000 personas. ¿No es una muestra de solidaridad entre gobiernos y pueblos?   

jueves 29 de octubre de 2009

Recordando un artículo sobre el Archivo de la Guerra Civil de Salamanca


Hace cuatro años me invitó mi amigo Maxi a escribir un artículo para la revista El viejo olmo, editada por el Foro Castellano, sobre el controvertido asunto del entonces Archivo de la Guerra Civil de Salamanca y los (mal) llamados "papeles de Salamanca". Por entonces estaba en plena efervescencia y, siendo un asunto de gran interés para mí, acepté el ofrecimiento. No en vano me precio ser, modestia aparte, uno de los primeros investigadores del centro, cuando empezó a ser la Sección de la Guerra Civil del Archivo Histórico Nacional. Allí acudí entre octubre de 1980 y enero de 1982 para preparar mi tesina sobre la reforma agraria republicana, estando tantas veces solo leyendo los documentos que necesitaba, acompañado fugazmente, eso sí, de los bedeles que iban de un lado a otro. Meses después de la propuesta de Maxi, en mayo de 2006, fue publicado en el número 2. Se trata de un artículo de opinión, dentro de un estilo que utilizo con frecuencia, que intenta enlazar el pasado con el presente, a modo de diálogo, procurando introducir las vivencias que he tenido con el tema, en este caso el citado Archivo. Helo aquí.


El Archivo de la Guerra Civil de Salamanca: un diálogo entre la historia y mi memoria

No quiero escribir este artículo como un experto, porque no lo soy, pero como ciudadano, humilde historiador y visitante en muchas ocasiones y durante mucho tiempo del Archivo de Salamanca voy a exponer mi opinión.

Empecé a conocer el Archivo General de la Guerra Civil Española cuando era una sección del Archivo Histórico Nacional, dependiente ya del Ministerio de Cultura. Era por el año 1980, estaba empezando mi último año de la carrera de Geografía e Historia y preparando lo que habría de ser año y medio más tarde mi tesina sobre la reforma agraria durante la IIª República. Allí pude conocer a quien llamaban don Pedro, que estaba al frente del Archivo, y a varios ordenanzas, guardias civiles retirados, que me entregaban, todo hay que decirlo, amablemente lo que les pedía. Ellos mismos me enseñaron las entrañas del Archivo y así pude conocer, entre otras cosas, numerosos carteles de la Guerra Civil o el montaje de la logia masónica. También trabajaba allí un equipo de historiadores e historiadoras, dos de ellos vinculados al Departamento de Historia Contemporánea, que catalogaba la documentación existente. Además de la entrega de los papeles y las carpetas pedidas a las pocas personas que nos acercábamos por allí a investigar, los ordenanzas dedicaban buena parte de su trabajo a la búsqueda y el papeleo sobre antiguos combatientes o familiares del bando republicano, que hacían peticiones para acreditar su participación y poder así reclamar alguna pensión.

He querido empezar este artículo de esta manera porque ilustra, creo, lo que pretendo. El Archivo, en su origen, fue un archivo policial, lugar donde se acumuló numerosa documentación de las provincias republicanas a medida que fueron cayendo en manos del ejército sublevado, que habría de ser el vencedor, y con el fin de recoger información para ser utilizada contra las personas que habían pertenecido al bando perdedor y participado en su defensa. La legislación creada a tal efecto por el nuevo régimen fue clara y precisa: la Ley de Responsabilidades Políticas y la Ley Contra la Masonería y el Comunismo. Así se entiende, por ejemplo, que los documentos existentes en muchos casos tengan la marca de lápiz rojo o azul de los nombres de personas que podían ser involucradas.

Los documentos y objetos ubicados en Salamanca son de todo tipo: carteles, banderas, listados de afiliación, cartas personales y hasta de recomendación, libros, documentos políticos, octavillas, revistas y periódicos, documentos oficiales... En su mayoría son de la época, pero los hay también de décadas anteriores, incluso del siglo XIX. En fin, una recopilación del material encontrado y requisado en las sedes de sindicatos, partidos políticos, organismos oficiales, etc. con claros fines represivos. No fue en su origen, pues, un archivo histórico, sino policial. No todo lo que se depositó allí se ha conservado, siendo destruido una buena parte, a la vez que otra parte acabó desgajándose para instalarse en otros lugares o archivos, como, por ejemplo, el Archivo Histórico Militar.

En plena Transición, cuando salió a la luz pública el valor de los materiales allí ubicados empezó el debate en torno a qué hacer con ellos. Tengo el recuerdo de mis tiempos de estudiante cuando, siendo Director General de Cultura Javier Tusell y ante las peticiones hechas desde distintas partes, se dio el paso para que lo que era el archivo oficial pasase a ser lo que finalmente fue: la Sección de la Guerra Civil del Archivo Histórico Nacional. Pero no quiero extenderme en algo que se ha descrito y analizado con rigor en el “Informe de la Comisión de expertos sobre el Archivo de Salamanca” que se publicó a principios de este año.

En la misma década de los 80 visité alguna vez más el Archivo en busca de información para posibles investigaciones, pero fue en 1986 (ya me había ido de Salamanca) cuando, con motivo de la búsqueda de material para una exposición que se intentaba organizar desde la Comunidad de Madrid, encontré cambios en el personal y en su organización, en la línea de una profesionalización y mayor eficacia en la ordenación, conservación y utilización de los fondos documentales. Paralelamente distintas instituciones públicas y grupos políticos o sindicales fueron desarrollando una intensa actividad tendente a localizar, ordenar y hasta microfilmar los documentos relacionados directa e indirectamente con sus ámbitos. Así hizo la Generalitat catalana, que obtuvo como recompensa, siguiendo el “Informe” de expertos, el haber reunido 507 legajos vinculados directamente a dicha institución. Estaba claro que la devolución oficial de esos documentos, cuya reclamación se había iniciado desde distintas instancias y organizaciones catalanas al principio de la Transición, era algo que debería culminarse, teniendo en cuenta tanto el origen, basado en la requisa, como el carácter simbólico que para buena parte de la ciudadanía de Cataluña tenía.

A principios de los 90 los dirigentes del PSOE de Salamanca, con su Alcalde al frente, encabezaron la oposición a la salida de dichos documentos. Es decir, la polémica que hasta entonces se había mantenido en el terreno de los despachos, de algunos artículos en la prensa y poco más, ahora pasaba a dominio público y era la gente la que era convocada a tomar partido en un problema en el que el derecho de propiedad y de posesión y la legitimidad se confundían. A mediados de esa década regresé de nuevo a mis investigaciones en base a los documentos del Archivo. Durante las visitas que hacía aprovechando las vacaciones, oía algunas veces, aunque sin prestar mucha atención, alusiones a lo que hoy se conoce como “papeles de Salamanca”.

La postura que tomó el PSOE en ese momento, al margen de injusta, oportunista y electoralista, fue un grave error, porque lo que hizo fue dar alas a una derecha, la representada en el PP, en ascenso durante esos años, que, en un territorio tan significativo como es Castilla y León, supo finalmente abanderar como nadie ese viejo sentimiento chovinista de origen castellano, que durante los siglos XIX y XX se tornó en españolismo rancio y centralista, y durante y tras la Guerra Civil, en sanguinario.

Después de todo ese tiempo, ¿qué está ocurriendo hoy? Está claro que la polémica actual sobre los documentos reclamados desde Cataluña no es nueva. Y es que detrás de los “papeles de Salamanca” lo que se encuentra es una batalla política de gran calado, en un aspecto que para el PP resulta central: la defensa de un españolismo negador de los derechos y anhelos de los distintos pueblos que se asientan en la Península o de la misma España. Con los gobiernos del PP la temperatura subió a cotas elevadas y ahora, en que el gobierno del PSOE se ha visto obligado a ceder finalmente ante las presiones de todo tipo (personas expertas, PSC, ERC, etc.), el PP aprieta como nunca, movilizando a la población y realizando acciones que llamen la atención.

En una sociedad altamente tecnificada, donde tantas cosas, en este caso, documentos, pueden ser digitalizadas, resulta a primera vista una pantomima todo lo que se está viendo y viviendo. Desde mi relativa lejanía, siento tanto pena como vergüenza ajena. Oí en alguna ocasión, malinterpretando la famosa frase de “Lo que la naturaleza no da, Salamanca no lo presta”, que los “papeles” del Archivo no debían salir de Salamanca. Habría que decir que esos papeles no fueron obra de la naturaleza, sino de lo peor de la condición humana. No estaría de más que desde Salamanca se diera ejemplo para que se “prestara” aquello que un día salió de otras tierras por la fuerza de las armas y contra la voluntad de sus gentes. Seguro que ese día se daría sentido a la frase famosa y quienes hemos nacido en Salamanca, podríamos sentir con orgullo el sentido de la generosidad, la tolerancia y la justicia.


miércoles 28 de octubre de 2009

Otro artículo publicado

Siguiendo una buena racha, hoy me ha publicado la revista Rebelión el artículo "La izquierda en Portugal. Reflexiones tras las últimas elecciones". Es el mismo que edité en este cuaderno el pasado 16 de octubre con el título "Terra da fraternidade (y 2)", segunda parte de dos artículos dedicados al querido país vecino. Para quien lo haya leído ya, sólo eso; y para quien no lo haya hecho, le invito a que lo lea bien en mi cuaderno o bien a través de este enlace ya conocido: http://www.rebelion.org/, edición del miércoles, 28 de octubre de 2009. Como tengo prisa, pues me esperan en el instituto, de nuevo salud.

Post scriptum

El artículo ha sido reproducido en el mismo día en varios sitios de la red: terceraINFORMACIÓN (sí, así se escribe, no es un error; su enlace es http://www.tercerainformacion.es); Ensaios Imperfeitos (http://www.ensaiosimperfeitos.blogspot.com/); Latin Free News (http://spanish.feeder.ww7.be/)...


martes 27 de octubre de 2009

Un artículo sobre Mujeres Libres

Si alguien tiene interés en leer un artículo que me han publicado con el título "Mujeres Libres. Una revista y una organización anarquista (1936-1939)", puede verlo en la revista electrónica El Catoblepas (número 92, octubre 2009,  página 12). Se puede acceder a ella a través de internet (cualquier buscador te lo permite) o también directamente al artículo mediante este enlace:
www.nodulo.org/ec/2009/n092p12.htm .

Como es largo, no lo reproduzco aquí, pues ocuparía mucho espacio. Como sabéis, sobre Mujeres Libres escribí hace unos años el libro Anarcofeminismo en España, que gentilmente editó la Fundación de Estudios Anselmo Lorenzo, vinculada a la CNT. En el artículo intento profundizar en algunos aspectos no tratados del libro, pero siempre teniendo como base la documentación que utilicé, en su mayoría ubicada en el Archivo de la Guerra Civil de Salamanca, hoy, creo, Centro Documental para la Memoria Histórica. Espero que os guste.

lunes 26 de octubre de 2009

Otra de verbos


Deber significa haber o tener obligación. Deber de, haber o tener posibilidad. En otras palabras, con el verbo deber, a secas, mostramos la obligación sobre algo o alguien. Acompañado de la preposición de, se convierte en una posibilidad. Debo dejar el ordenador, porque son las 7 de la mañana y tengo que desayunar. Debo de estar un poco chalado, porque escribir sobre estas cosas a esta hora… Hasta la vista.

domingo 25 de octubre de 2009

Pili

Mi madre decía que era un ángel, y en ese mundo incólume de cielo azul, nubes de algodón, seres imberbes, espíritus alados y túnicas blancas tenía que tener su sitio. Lo encontró, me decía, en el limbo. Mi mente de niño llegó a hacer un gran esfuerzo por imaginarlo. No hace mucho los sabios de lo divino decidieron negarlo, pero por suerte mi madre no llegó a conocer la sentencia. ¿Qué iba a ser entonces de su niña inocente? Cuentan que cuando era muy pequeña brillaba por su sonrisa. Pero no tuvo suerte, porque (¿por una maldita caída?) el sufrimiento la persiguió hasta que se la llevó la muerte. Hoy hubiera sobrevivido y sus siete años se habrían convertido en una vida como la nuestra. Por suerte descansa junto a sus progenitores. Yo no la conocí, pero puedo verla en el sitio privilegiado que se le ha reservado en el altar de los recuerdos.

La abuela

Nació en una familia acomodada, pero su vida acabó siendo un vía crucis de partos y enfermedades. Valdelageve, Tolosa, Ciudad Jardín, Pizarrales y Salas Pombo fueron sus estaciones. He dicho muchas veces que ha sido una santa y que por ello está en el cielo. ¿Cómo no va a merecer el sueño que anheló sin descanso durante su vida? Fue rigurosa en la educación religiosa, pero también paciente y comprensiva cuando varios hijos nos apartamos. Fue cariño, dulzura, generosidad y humildad. La bondad personificada. Se lo agradecimos, sin excepción, lo que hizo que se sintiera más que feliz. “No te acobardes, hijo”, me dijo algunas veces, una de sus frases más sabias. Otras pertenecen a nuestra intimidad. Disfrutaba viajando, una excusa para encontrarse con sus hijos. En Jerez de los Caballeros, en Madrid, en Granada, en Málaga, en Barbate, en las excursiones con el mayor… Al final se quedó sin el hilo de aliento que conservaba, pero se mantuvo dueña de una lucidez prodigiosa. La recordamos siempre y cada uno de enero cuando comemos en su memoria nuestra sopa preferida. Amén.

El abuelo

Nació en el magisterio. Vivió de ello y buenos recuerdos mantienen sus discípulos. Que lo digan, si no, en Valdelageve. Del Bosque lo ha nombrado y se acuerda hasta de su capa. Era una mezcla de severidad y simpatía. Sus hijas le adoraban. Fue hijo de su tiempo y de sus contradicciones. De él heredamos espinas, que poco a poco intentamos erosionarlas. La honradez, la responsabilidad o la constancia, que eran sus virtudes, nos esforzamos por cultivarlas. Dicharachero con la gente, era un genio en la conversación. Amigo de la lectura, se rodeó de periódicos y de libros. Tenía yo cinco años y una tarde soleada de invierno, sentado sobre mi madre, lo convencí para no ir al colegio. Otro día, porque regresé solo del colegio a casa, pagué el desahogó del susto con una torta. Después fueron viniendo las clases de matemáticas, las notas que no gustaban, la adolescencia problemática y los disgustos de la militancia. Los refranes y los paseos lo templaron. Lo vi feliz paseando junto al mar en la tierra del sol que no tiene invierno. Pude despedirme, desde la distancia, cuando lo llevaron a lo que acabó siendo su lecho de muerte. Y sé que se llevó a mi hija en el corazón.

sábado 24 de octubre de 2009

Una de verbos

Hay un verbo que se utiliza mal, pero no estaría de menos darle la categoría de superlativo. No es el único, por supuesto, pero aparece mucho en los medios de comunicación. Es el verbo cesar. Se utiliza como sinónimo de destituir, lo que es tremendamente incorrecto: “el entrenador ha sido cesado”, “el cese del secretario general por decisión de…”. Hace años, a los pocos meses de ser elegido miembro del Ayuntamiento, fue destituido del gobierno municipal por el alcalde un concejal. En la prensa y en las intervenciones en el pleno se repetía una y otra vez que había sido cesado. Tuve que tomar la palabra para corregir el error y aclarar que cesar no era destituir. Pero fue inútil. ¡Y luego se queja tanta gente, profesorado incluido, de que la juventud no hace caso de lo que se le dice!

A ver cuando se tiene claro que sólo cesa quien concluye una función: “ha cesado en su tarea de profesora, porque se ha jubilado”, “los ministros cesan en sus funciones con el cambio de legislatura”... En ocasiones se emplea como sinónimo de dimitir, pero no es tampoco correcto, aunque lo parezca: “el ministro ha cesado en el gobierno”. Es cierto que cuando alguien dimite, acaba cesando en lo que ha hecho o tenido, pero después de tomar la decisión de dejar o abandonar el cargo o las funciones que tenía. Después de una dimisión, sólo después, se cesa en algo.

Y lo más importante: mientras destituir supone un acto de voluntad de quien toma la decisión, cesar es un acto pasivo de quien lo protagoniza.

Al César, lo que es del César; y al buen uso de la lengua, lo de cesar. Espero no haber aburrido.

Tuti

Nací el último y por ello siempre he sido el pequeño. Me colgaron el cartel del niño de los mimos, pero sufrí más el de los sobrenombres. No voy a repetirlos, por numerosos, pero no los he olvidado. Tengo un recuerdo vago (¿con dos años?) de mis sábanas manchadas de sangre por las malditas narices. También (¿con tres?) el del paseo de casa al estudio fotográfico donde ha quedado inmortalizado el retrato de la familia, aunque todavía estoy esperando el pajarito del que me habló mi madre. Sufrí muchos días en la escuela el frío, el catecismo y las necesidades que no podía satisfacer en casa. Eso me llevó a no poder entender la pérdida del paraíso terrenal por una simple manzana. Soñé con ser futbolista e hice grandes esfuerzos, pero la vista y la estatura me traicionaron. Fui precoz en muchas cosas y por ello busqué otro paraíso en la Tierra al margen de los dioses, reyes y tribunos. Ha pasado mucho tiempo y me he asentado en la vida. He conseguido un trabajo estable en la redundante docencia, donde se mezclan las satisfacciones con los sinsabores. Felisa y yo hemos creado una familia. Y aunque creo que no creo en nada, si es que alguna vez he creído en algo teniendo uso de razón, no he dejado de buscar en aquello que nos haga a todas las personas mejores entre iguales.

Plácido

Fuimos los más cercanos durante la niñez. Pero él era pío y yo, revoltoso. Él era puro sosiego y yo, puro fuego. A él le gustaba leer y a mí, jugar. Cumplió promesas cuaresmales, superó tentaciones y un día me llevó al campo a recoger flores para María. Aspiró a la santidad y quiso persuadirme para ello. Pero yo no tenía madera de eso. Fue el primero en la defección y yo pronto le seguí. Durante un tiempo tuvo el pelo largo (“que feo, por Dios”, decía nuestra madre), se puso camisas jipis de cuello de cisne y llevó a casa las canciones más modernas del momento. Un día le dijo a un amigo sorprendido que ya no le gustaban y el pobre se fue mustio y cariacontecido. Era el momento del compromiso. Su hermano, el "perverso", y la Universidad le abrieron al mundo dce la subversión, y un día se lo llevaron de madrugada. Nunca olvidaré ese día. Tampoco la canción que así empezaba, aunque él tuvo más suerte. Sólo pasó unas semanas en Valladolid, aunque su libertad costó cuarenta mil pesetas. Luego se le fue pasando la fiebre, pasó por la vicaría y acabó quedándose en la dulce lozanía de la vida. Es, por supuesto, un miembro más de la cofradía familiar de la docencia. This is question.

Yoryi Montier

Cuentan de él que quiso poner un día un huevo. Crecí mis primeros años con sus notas musicales, sus escalas y sus melodías. Mozart, Beethoven, Chopin, Mendelson, Schubert y tantos otros volaban por el aire que respirábamos. Aprendimos el zorcico que dedicó a su “Tolosa de mi vida”. Él, mientras tanto, estudiaba forzado el bachillerato y se refugiaba en sus andanzas clandestinas. Fue el primero en los conservatorios, pasando de Salamanca a Valladolid y de ésta a Madrid. Aquí consiguió su independencia deseada y se esforzó por ir mejorando. Con él dediqué mucho tiempo a hablar, escuchar y mirar en las calles de Madrid y Salamanca. Me ayudó a prender más de la vida, aunque a veces acabáramos discutiendo. Las tuvo con un catedrático, músico famoso, y se truncó su sueño. Estuvo en las aulas con adolescentes, pero no admitió los formalismos estúpidos, como el ser juzgado por quienes no llegaban a los pedales de su piano. Le agradezco tener dedicadas dos de sus composiciones ("¿recuerdas, hermano, aquellos dulces años de juventud"?). Fue un galán como Neruda, en palabras de una cuñada, y la bohemia le atrajo durante un tiempo. Se ha ido apartando del mundo y de casi todo. Mientras tanto, como padre, no se separa de su niña.

Chari


Era la pequeña y por eso no pudo ser elegida como favorita. Todavía era adolescente y le faltaba la madurez de las dos mayores. Tenía fama de cabezota y no soportaba que le tocaran la espalda. “Que te doy”, me decía, cuando yo, malvado, alguna vez lo hacía adrede. Aprendió pronto el oficio de la aguja y el hilo, y se convirtió en una precoz maestra de la confección. Yo hice al principio de repartidor de sus obras y buenas propinas me llevé por ello. Con el tiempo consiguió la madurez de la vida. En Madrid conoció un mundo nuevo, pero sobrevivió. Curiosa, observadora y parlanchina, como mandan los cánones de la familia, se ha ido superando y así ha ido aprendiendo por sí misma de muchas cosas. Nunca le faltó la alegría, ni el afecto, ni la generosidad, ni su sonrisa permanente. Así le han salido sus dos hijos, que tanto le deben.

Seve

No lo vi nunca hasta los nueve años. Sólo sabía de él. Era el ausente. Destinos espirituales le tenían alejado. Un año antes de su regreso definitivo, vestido de sotana y serio, nos visitó. “Ganarás el pan con el sudor de tu frente”, me reprendió ante mi enfado infantil por no sé qué. La contestación mía, que me la guardo, le dejó perplejo. Luego vinieron sus estudios en Salamanca, la recuperación de la sonrisa, sus trabajos estivales en Francia (y su noche voluntaria en un calabozo)… Después, Madrid, la militancia y con ella, las hostias en los calabozos en la Puerta del Sol, y como propina, un mes de vacaciones en Carabanchel. Fue quien nos "pervirtió" a los pequeños haciendo uso de la palabra, de los libros y del ejemplo. Pese a ello, siempre fue respetado en casa. Heredó la tradición familiar de la docencia y se catedratizó. Fue pionero en la arqueología de la guerra y en una ocasión le acompañé por sus trincheras. Sus retoños no han dejado de viajar por el mundo y él no se queda atrás. Así encontró a su amigo Bob, el internacionalista, que hasta un día visitó nuestra casa común. Ya se fue, pero él sigue buscando, al menos lo que va quedando.

Chinita

Tenía los ojos achinados. Fue mi favorita en el reparto, aunque ya antes la habían asignado su papel: ser mi ángel de la guarda. Su voz desde el balcón, los bálagos de jabón, la colonia en la cabeza… “Hueles a calle”, me decía cuando volvía de mi segunda escuela. “Canguingos y patas de peces”, me contestaba cuando, ansioso, le preguntaba por lo que había de comer. Aprendió un oficio delicado. Por eso llegaba tarde a comer de casa de la señora Daría. Ha bordado mucho, ya menos, pero cómo ha bordado su vida. Fue valiente durante la madrugada de ese maldito septiembre (¿te acuerdas, Jose?) y escuchó mis palabras para que lo entendiera. Sé que tiene fundido a su Dios con quienes sólo soñamos en la Tierra. Es el sacrificio permanente. La generosidad personificada. Si no que se lo pregunten a su padre y a su madre, que están, estoy seguro, en su cielo. Yo, desde luego, lo atestiguo. Estuvo conmigo en el infierno.

Morena

Tenía el pelo rizado. Era muy morena. Apenas paraba en casa y muchas veces venía acompañada de alguien (María Jesús, Reme, Celso…). Se la oía y cómo, pese a su voz casi rota por la negligencia. No era mi favorita, porque Jose y yo teníamos asignadas una cada uno. Era la de él. Un día nos llevó al parque, el único que había. Las fotos lo testifican (la máquina no era nuestra, cuidado) y también nuestra felicidad. En una ocasión estando en el despacho, ella con un libro y yo con mis deberes, le pregunté soprendido: “¿tienes que aprendértelo todo?”, pensando en que tenía que memorizarlo. En la cueva de las Múcheres dejó al gitano tieso, mientras yo miraba atónito. Se había bregado en el Castigo y en los gritos por las calles del 68. Acabó su carrera, enseñó en el Padre Manjón, dirigió un verano un colegio mayor y llegó a la Universidad. Luego dejó su pelo rizado y su color negro. Pero para mí vinieron sus retoños. Ellas la siguen. Hasta Julia se aprovecha.


viernes 23 de octubre de 2009

Adam Michel


Adam Michel. Gran hombre. Lo conocí de muy niño. Tengo un recuerdo vago de su cara sudorosa mientras dormía. “Le han sacado una muela”, creo que dijo mi madre. También tengo el recuerdo, mucho más vago, de una guitarra, que no sé cómo llegó, si es que lo hizo, a casa (¿fue un sueño mío u ocurrió realmente?). Son imágenes lejanas, anteriores a su “exilio”. Allí estuvo cinco años, laborando, siendo explotado, pero aprendiendo más de la vida. Ya había tenido su iniciación a la adultez con su mili prematura. Fue algo así como su bachillerato. De vez en año, de madrugada, volvía temporalmente a casa. Y con él el magnetofón que reproducía las voces (¡lo que disfrutó, y presumió, mi padre en el pueblo grabando a sus discípulos, y lo que nos reímos con la voz de Emilio, la felicidad infeliz en persona!), el helicóptero de plástico que volaba, el agua bendita que acabó turbia (¿te acuerdas, Jose, antes de no sé que examen?)  y lo que fuera. Y siempre, Adam Michel, con su sonrisa permanente. El “exilio” fue su licenciatura. Después del regreso su trabajo encomiable en la tienda fue ya el doctorado cum laudae.

miércoles 21 de octubre de 2009

Recuento de manifestantes o el cuento de la lechera

He podido ver, escuchar y leer la información que los distintos medios de comunicación nos han ofrecido sobre la manifestación contra el aborto que tuvo lugar en Madrid el pasado domingo. No voy a entrar en el carácter que tuvo. Sólo, y no es poco, en los números. Me explico. En las informaciones que nos han dado ha habido un verdadero baile de datos según las fuentes. ¿Cuáles? Pues que si la organización, que si la policía local, que si la comunidad de Madrid, que si… Si a eso le añadimos que los medios de comunicación más vinculados a quienes convocaron la manifestación han resaltado la cantidad que le interesaba, la cosa ha quedado entre más de dos millones y un millón de personas. Otras fuentes han rebajado sustancialmente el número, oscilando entre más de cien  mil y unas 55.000 (en este último caso, la agencia EFE, vinculada a los gobierno de turno).

Recuerdo que hace tiempo, durante el final del régimen franquista, se rebatieron los datos que se dieron de la última gran concentración en la plaza de Oriente de Madrid, en septiembre de 1975, después de la repulsa en el exterior por las ejecuciones de cinco miembros de ETA y el FRAP, con un Franco en las últimas aludiendo de nuevo a los fantasmas del pasado (aquello de la conjura judeo-masónica-comunista internacional…). Los datos oficiales y de los medios de comunicación afines (es decir, casi todos entonces) se refirieron a un millón de personas. En los pocos medios que no eran afines (los Cambio 16, Triunfo, Cuadernos para el Diálogo…) se escribió otra cosa. Por ejemplo, que era imposible que hubiera habido tantas personas, argumentando que en un cálculo simple, relacionando la superficie útil, la capacidad y los espacios que quedaron vacíos, el resultado salía muy inferior, aunque ahora no recuerde la cantidad aproximada que se dio.

En los años 80 me enteré que en las manifestaciones que organizaba la izquierda abertxale se utilizaba un sistema bastante racional que se basaba en un recuento teniendo en cuenta la gente que pasaba por un punto durante el tiempo transcurrido, contrastados con la superficie por donde discurría. Los datos que ofrecían públicamente a veces eran inferiores a los que se daban por las autoridades oficiales. Así han seguido haciéndolo y hasta donde me llega nunca han dado números exagerados.

Allá por mayo de 2002 el alcalde de Barbate organizó una concentración en su apoyo. Su partido, el PP, se había quedado solo gobernando y temía una moción de censura, razón por la que acudió a la práctica del victimismo. Los datos que dieron el propio alcalde y los medios de comunicación locales fueron de más de dos mil personas. Ante tal despropósito, hablé con uno de los periodistas locales, al que critiqué el desmán cometido. ¿Cómo podían haber asistido tantas personas, si sólo se ocupó parte del vestíbulo del ayuntamiento, donde caben (muy muy apretaditas, como en una lata de sardinas) 200 personas, y en torno a la puerta del edificio podría haber como mucho (y exagerando, según la información que el tal periodista local me dio) otras 200? Cuatro años más tarde, en 2002, IU convocó una concentración frente al Ayuntamiento pidiendo un centro de salud. La plaza estuvo bastante llena y los cálculos que echó (echamos) la organización, teniendo en cuenta la superficie ocupada y la densidad de personas por m2, fue de unas 2.000 personas. El periodista local antes citado se quedó en mil, vamos la mitad que la que ofreció por la convocada por el alcalde. Otro periodista local fue más rotundo: 500.

Las manifestaciones que el entorno del PP organizó en la anterior legislatura (clases de Religión, “papeles de Salamanca”, familia, víctimas del terrorismo o lo que viniera al caso), buscando en la calle lo que perdió en la calle, ya fueron escenarios de esas batallas de los números, con asistencias millonarias, en el caso de Madrid, y de “cientomiles”, en el de Salamanca. Por entonces supe que existía una página electrónica (http://manifestometro.blogspot.com/2009/10/manifestacion-171009-recuento.html) que, basándose en métodos de recuento racionales y, por tanto, más fiables, hacía sus propios cálculos, rebatiendo los datos ofrecidos, que siempre eran exagerados, si no estaban hiperhinchados.

Con motivo de la manifestación del domingo, la antiabortiva, he acudido a esa página electrónica. Voy a reproducir parte del artículo dedicado a la manifestación, dada su clarividencia:

“[El espacio ocupado fue de] 48.530 m2. En ese espacio y según las personas por metro cuadrado, caben los siguientes manifestantes:

48530 m2 * 1 pers/m2 = 48530 manifestantes
48530 m2 * 2 pers/m2 = 97060 manifestantes
48530 m2 * 3 pers/m2 = 145590 manifestantes
48530 m2 * 4 pers/m2 = 194120 manifestantes

Esa es la gente que cabía en ese área en esa hora (o periodo). Personalmente, vista la densidad en las fotografías y vídeo, nosotros apostamos por una densidad media para todo el área de entre 1 y 1,5 personas por metro, lo que nos da un total de entre 48530 y 72795 personas.

Esto quiere decir que para que hubieran asistido 2.000.000 de personas, como afirma la organización, tendría que haber habido 41,2 asistentes por metro cuadrado. Para que hubieran acudido 1.000.000 de personas, como dice la Comunidad de Madrid, tendría que haber habido 20,6 personas por metro cuadrado. Por lo tanto, los datos ofrecidos por la organización (el Foro de la Familia) y la Comunidad de Madrid son falsos”.

Sin más comentarios por mi parte.

sábado 17 de octubre de 2009

Unos versos para recordarlo













Ha pasado mucho tiempo -lo de menos son los años.
No puedo decir que lo supe cuando ocurrió.
Era niño y eran tiempos de noches oscuras.
Fue más tarde, pero fue enseguida -ay, el hermano-
cuando su nombre me empezó a sonar.
Escuché cantos y los canté con sus hazañas,
y con ellas, su vida y su propia muerte.
Mastiqué su último diario,
lo suficiente para entristecerme más.
La imagen de su figura ha ido aumentando,
en muchos casos mercantilizada,
pero en muchas es homenaje,
también silencio, también clamor.
Hubo un tiempo que intenté saber más
y por un momento empecé a escurrirme
/ hacia otro lado.
No hace mucho, en una noche cerrada
/ en las tierras altas,
la pantalla me enseñó cómo viajaba en motocicleta.
La perdió, siguió su camino y yo recuperé el mío.
Era otoño, las hojas caían y cambiaban de color.
Hace dos años visité su tumba
-si es que está en ella verdaderamente.
También lo vi gigante,
aunque esto no es algo que me emocione
-pero ¿para qué están los faros?-,
y lo retraté con mis fotos,
que me sirven para certificarlo.
Pisé la tierra que lo convirtió en héroe
y otro día vi el retrato inmenso
/ de la plaza de las multitudes,
el que las acompaña cuando se movilizan,
cuando gritan emocionadas para que se les escuche,
para que al menos se sepa
/ que existe esperanza en este mundo.
Entre palmas y flamboyanes con sus colores
cuánto calor pasé, compañero,
pero al menos el sudor sirvió para purificarme.
No fue el único en la aventura que vivió,
porque sería imposible hacerlo solo,
fue uno más y de los grandes,
pero es una brasa del fuego que sigue vivo,
del ejército de batas blancas y libros bajo el brazo
que desde hace años se reparten por el mundo.
¡Quién iba a decir que ese asma que le asfixiaba,
lejos de amedrentarle,
lo que hizo fue insuflar de aire fresco
la atmósfera que tanto ahoga!
No puedo hablar de victoria ni de eternidad,
porque ya no creo en nada.
Sólo sé que cada cosa se construye en cada momento,
lo que nos obliga a mantenernos con lucidez.
También sé que debemos recordar,
una manera de evitar que sólo existan las sombras
/ que nos ocultan,
las de quienes ordenaron su muerte,
las que todavía hacen oscurecer cada mañana.

viernes 16 de octubre de 2009

Terra da fraternidade (y 2)


El 27 de septiembre se celebraron en Portugal unas nuevas elecciones legislativas. El pasado domingo 11 de octubre, unas municipales. No se puede decir que los resultados[1] de unas y otras sean similares, así como de cada una de ellas en relación a las que se celebraron cuatro años antes. Voy por ello a intentar analizarlas.

Los resultados y las especulaciones sobre el futuro gobierno

Las elecciones legislativas de septiembre no han dado grandes sorpresas, aunque se han producido algunas modificaciones dentro del mapa político. Se trata de un sistema de partidos conformado básicamente desde la revolución de los claveles de 1974, aunque perfilado en los años siguientes, con escasos cambios, excepto, como veremos, en el reagrupamiento hace una década de los grupos dispersos situados más de la izquierda
[2]. Por lo demás, los resultados han supuesto la pérdida de la mayoría absoluta del Partido Socialista Portugués (PSP), que perdió 8,5 puntos y 24 escaños. Mientras que el Partido Popular Democrático - Partido Social Demócrata (PPD-PSD, conservador) y la Coalición Democrática Unitaria (CDU, coalición formada por el Partido Comunista Portugués y Los Verdes) subieron ligeramente en votos y escaños, el mayor éxito lo obtuvieron el Centro Democrático Social (CDS), por la derecha, y el Bloque de Izquierda (Bloco o BE, en portugués). El primero subió algo más de 3 puntos y 9 escaños, convirtiéndose en el tercer partido del parlamento, mientras que el BE hizo lo propio en cuanto porcentaje, pero duplicando los escaños y superando incluso a la CDU.

La principal consecuencia de las elecciones son las dificultades que tiene el PSP para formar un gobierno estable, ante la lógica negativa, por ahora, del PPD-PSD y de los dos grupos de izquierda, en este caso como ha ocurrido desde 1976. Se está hablando de la disposición del CDS a ser el grupo que sustente el posible gobierno del PSP, aunque no se sabe cómo. De momento el presidente de la república, Aníbal Cavaco Silva, del PPD-PSD, ya ha encargado al líder del PSP, José Sócrates, que forme el nuevo gobierno.

Las elecciones municipales de ayer quizás hayan sido la excusa para postergar la decisión a tomar por cada grupo. El PPD-PSD, apoyado en muchos municipios por el CDS y otras candidaturas de derecha, ha obtenido el 38,7% de votos, a lo que habría que unir el 3% que el CDS ha obtenido por sí solo superando. El PSP, por su parte, ha obtenido el 37,6%. La interpretación de los resultados ha sido diferente. Los dos partidos principales se sienten ganadores. El conservador, apelando al punto que le ha sacado al PSP, y éste, relativizando ese número y destacando el mayor número de miembros de las cámaras municipales y las 20 alcaldías de más en relación a 2005.

Para concluir, en los dos comicios se ha confirmado, una vez más, la tendencia de los grupos de izquierda y el PSP a obtener mejores resultados en la mitad sur del país y en Lisboa y su entorno, y la de los grupos de derecha a hacerlo en la mitad norte, con Oporto como principal ciudad.

Mientras tanto, ¿qué ha pasado con los grupos de izquierda? Descarto al PSP por ser uno de los partidos socialistas más moderados de Europa, artífice del desmantelamiento de las conquistas sociales obtenidas entre 1974 y 1976, y gestor, junto con el PPD-PSD, de las políticas atlantistas y neoliberales en su país. Veámoslo.

La izquierda portuguesa: el PCP y la CDU

La CDU se formó en los años 80, dentro de una tradición del PCP de presentarse en coalición con otros grupos, ya que sólo en 1975 y 1976 lo hizo en solitario. Los resultados del PCP y las coaliciones en que ha participado (PCP/MDP, FEPU, APU, CDU) y participa (CDU) han tendido a ser homogéneos en periodos concretos, si bien con tendencias variables. Hasta mediados de los 80 superó siempre el 14,6% de 1976, tanto en las legislativas como en las municipales. Tuvo picos en el primer caso en 1979 (19%) y 1983 (18,2%), y se mantuvo entre el 19% de 1979 y el 22% de 1982 en el caso de las municipales.

Desde 1987, ya como CDU (inicialmente formada junto con ecologistas, MDP y otros grupos) conoció un declive, pasando en las legislativas del 12,2% en ese año a niveles por debajo del 10%, con un mínimo en 2005, en que obtuvo el 7,6%, superado moderadamente en tres décimas hace dos semanas. Las municipales también han conocido ese declive, pero en este caso con niveles superiores al 10%, con un abanico entre el 11,1% de 2001 y el 13,9% de 1989. Una excepción han sido los comicios del 11 de octubre, donde se ha quedado a tres décimas de ese porcentaje de referencia.

Esta tendencia a la baja se puede explicar en parte por las características del PCP, considerado como un partido de mayor ortodoxia ideológica que la mayoría de los otros europeos, hasta el punto que nunca criticó abiertamente a la URSS. De esta manera, se ha destacado mucho que la crisis y posterior caída del bloque europeo oriental influyó en gran medida en la pérdida de votos, que fue de 3,5 puntos sucesivamente entre 1983-1987 y 1987-1991, estabilizándose en la década de los 90. La militancia también se ha resentido, de manera que a la pérdida de miembros le ha correspondido un progresivo envejecimiento. No debe olvidarse que este descenso también está relacionado con los cambios producidos en la estructura económica y social portuguesa, paralela a la pertenencia en lo que hoy es Unión Europea. Tampoco resulta ajeno que este hecho se produjera en 1986, de manera que las bases sociales tradicionales del PCP se han ido progresivamente disolviendo a medida que se ha ido transformando la estructura rural y de la industria pesada (siderúrgica, astilleros…) hacia una tercerización de la economía, la integración europea o la desregulación laboral, entre otros factores
[3].

Si profundizamos en el análisis, se debe destacar que la base electoral del PCP, principal grupo de la CDU, no se reparte homogéneamente por todo el país. Tiene grandes dificultades para obtener representación en la mitad norte, menos industrializada y con una estructura agraria más equilibrada. En los parlamentos regionales de las Azores y Madeira tiene una representación modesta, pero estable (salvo en Azores en 2004)[4]. El grueso de sus votos se alimenta en las zonas industriales del área metropolitana de Lisboa y del distrito de Setúbal, y en Alentejo latifundista. El porcentaje de votos que obtiene son significativos en algunos distritos y municipios, siendo mayor en las municipales que en las legislativas
[5]. Los escaños parlamentarios provienen de esas zonas, reflejando el desequilibrio territorial: Lisboa y Setúbal recogen con nueve la mayoría; el Alentejo, dos (Beja y Evora); dos, en Oporto y Braga; y uno, en Santarem[6].

La CDU dispone de la presidencia de 28 cámaras municipales, todas obtenidas por mayoría absoluta, un número similar al de hace cuatro años. Se encuentran casi todas en las áreas antes citadas: diez, en el Alentejo; nueve, en Setúbal; siete, en la franja interior central (Santarém y Portalegre); y las otras dos, en Lisboa y Leiria. Destaca Setúbal, quinta ciudad en población, donde ha revalidado la presidencia (39%), así como la del conjunto del distrito (36,6%)
[7]. Desde la propia CDU se destaca que es la fuerza más votada en el área metropolita de Lisboa, que incluye los distritos de la capital portuguesa y Setúbal. La pérdida de Beja, capital del Bajo Alentejo, ha sido producto del pacto entre el PSP y el PPD-PSD.

El PCP ha sido tradicionalmente un partido de base obrera. A su vez, mantiene una gran influencia sobre la Confederación General del Trabajo Portuguesa, el sindicato más potente del país. Sobre su militancia se puede tener como punto de referencia la de mediados de la década de los 80
[8], que, en líneas generales, ha reflejado los apoyos sociales y electorales. Es el partido portugués en que se da mejor la ecuación clase social y voto. En un estudio reciente se ha señalado que la variable más importante en la orientación del voto en Portugal está relacionada con la selección del régimen político[9], bastante por encima de las otras. Si eso es así, resulta plausible que haya que resaltar ese hecho en la CDU y el PCP, dado que, por un lado, les lleva a evitar pactos con otros grupos que conlleven una desviación de su modelo social y político; y que, por otro, les haya permitido mantener un nivel de representación en general aceptable y en las áreas de mayor influencia, más que aceptable.

La variable religiosidad, que en el sistema de partidos portugués no resulta decisiva, al contrario que en España
[10], tiene, a mi entender, un rasgo específico en el caso del PCP. En este partido tienen un peso importante, mayor que en los otros, las personas que no se consideran creyentes, eso sí, en progresivo descenso desde 1983 a 2002, pasando desde el 52% al 36%. En sentido inverso, el número de creyentes practicantes es menor al de otros partidos, también en descenso en el conjunto del periodo estudiado, pasando del 17% al 10%.

Por último, la presencia de Los Verdes en la CDU ha aportado un sector de la población de corte urbano, con un nivel socio-profesional de mayor cualificación y el apoyo de un sector específico de la gente joven
[11]. Tienen dos representantes en la Asamblea (Lisboa y Setúbal) y varias decenas de miembros de las cámaras municipales. En todo caso, conviene tener en cuenta que se trata de una coalición que mantiene una gran estabilidad en los apoyos, dentro, como antes indiqué, de las variaciones existentes en los distintos periodos. La rivalidad del Bloque de Izquierda, en alza a lo largo de la última década, le puede haber limitado en potenciales apoyos de otros sectores de población. Pero eso toca tratarlo a continuación.

La otra izquierda: el Bloco de Esquerda

La revolución de los claveles supuso un aumento espectacular de la efervescencia política y de las movilizaciones populares, lo que originó la formación de numerosos grupos políticos, especialmente en la izquierda. Salvo los casos del PSP y el PCP, en su mayoría eran grupos de extrema izquierda, de diversas tendencias (maoístas, trotsquistas...), con un gran fraccionamiento, incluso en cada tendencia, y activismo. Su reflejo institucional fue, sin embargo, casi nulo, a la vez que han tenido una inestabilidad orgánica crónica. Sólo en las primeras elecciones la Unidad Democrática Popular (UDP) consiguió un escaño hasta 1980, con resultados en torno al 2% de votos. Desde entonces, la división aumentó y hubo de esperar a 1999 para que obtuviera otra vez representación en la Asamblea Nacional a través del Bloco (BE).

La aparición de esta organización, que engloba a varios grupos y personas de diferente origen (UDP, maoísta; PSR, trotsquista; y Política XXI, socialista), ha alterado en parte el mapa político portugués. Después de unos inicios modestos, con el 2,5% de 1999, y una división temporal en 2002 (sólo la UDP obtuvo un escaño, pero con el 0,9% de los votos), en las elecciones de 2005 dio un salto importante, al obtener el 6,4% y 8 escaños, superados ampliamente en las elecciones de septiembre, como antes indiqué.

Si los resultados en las elecciones europeas de 2004 y 2009, donde obtuvo el 4,7% y el 10,7% de votos respectivamente, se pueden equiparar a los de las legislativas, no ocurre lo mismo con las municipales, donde se encuentra en niveles inferiores. En 2005 obtuvo el 4% y en las de hace una semana, el 4,2%.

¿Qué representa el BE? Si nos atenemos a las informaciones que aparecen estos días en diversos medios de comunicación, incluidos los alternativos
[12], y dirigentes del propio BE[13], se trata de un grupo con una personalidad bastante definida en cuanto a sus apoyos sociales, aunque está por ver su estabilidad futura. Tiene un electorado mejor repartido por todo el país que la CDU, con resultados relativamente importantes en la mitad norte. Esto último se refleja en los 16 escaños obtenidos en la Asamblea: 7 provienen de los distritos del norte (Oporto, Aveiro, Braga, Coimbra y Leiria); 8, de la zona central (Lisboa, Setúbal y Santarém); y sólo uno, del sur, pero del Algarbe (Faro)[14]. Una situación parecida se refleja en la representación municipal.

En ciudades como Oporto y Coimbra ha obtenido, respectivamente, el 9,2% y el 10,8%, subiendo sustancialmente sobre 2005. En las otras ciudades (Braga, Aveiro, Leiria, etc.) la subida también ha sido importante, casi siempre por encima de la CDU. En Vila Real, considerado el distrito más conservador del país, ha obtenido el 5,5%. Fuera de este ámbito, los resultados en Lisboa (10,8%), Setúbal (14%) y el Alentejo (alrededor del 10%) son también destacables.

Buena parte de los votos los ha obtenido a costa del electorado del PSP. En el Alentejo, donde este partido ha perdido el 15% de los votos, el BE ha subido considerablemente. Teniendo en cuenta que la CDU ha mantenido los niveles anteriores y en los distritos tradicionales, resulta fiable esa conclusión. Globalmente el componente del voto del BE es de gente joven, con presencia en los sectores nuevos de la clase trabajadora y de carácter urbano. Falta por ver la estabilidad de este voto.

¿Qué enseñanzas se pueden sacar?

Las recientes elecciones legislativas portuguesas han puesto de manifiesto la existencia de un gran descontento en un importante sector de la población. Parte de ese descontento se ha traducido en un mayor apoyo a las dos opciones de izquierda, la CDU y el BE, que han conseguido por separado la suma del 17,7% de los votos, lo que supone una subida del 3,7% sobre 2005. Más modestos han sido los resultados en las elecciones municipales, realizadas dos semanas después, donde se han quedado en el 14%, inferior al de 2005, que fue del 16,2%.

La CDU ha mantenido unos niveles de representación más estables, confirmando su tradicional influencia en las áreas industriales y del sur latifundista. El BE, por el contrario, ha tenido un crecimiento espectacular en las legislativas, doblando los escaños de 2005 y superando incluso a la CDU, pero mantiene unos resultados bastante modestos en las municipales. A diferencia de la CDU, tiene unos apoyos más repartidos por todo el país, superándola en los distritos del norte.

Aunque ese 17,7% se encuentra dividido en dos grupos de trayectorias políticas distintas, no impide minusvalorar lo relevante del hecho. Se puede decir que en cierta medida sus influencias respectivas se complementan: territorialmente y socialmente, e incluso en los grupos de edad, los géneros y las culturas políticas. El descontento tiene que ver con la grave crisis económica que se está viviendo en los países más ricos y que está afectando más a los sectores sociales más desfavorecidos. Teniendo en cuenta que Portugal se encuentra en la cola de los países de Europa Occidental, existe un número mayor de personas que están sufriendo dicha crisis. Si a eso le unimos que en Portugal existen unos sectores políticos que mantienen parte de la herencia de la revolución de los claveles, a lo que hay que unir la creación de nuevas formas de organización y movilización desde los planteamientos de izquierda, no debe extrañar el nivel de apoyo electoral obtenido por la CDU y el BE.

Siendo resultados insuficientes para ofrecer una alternativa de cambio, está por ver que puede ocurrir en el futuro. Y eso, ahora, no lo podemos contestar.
Una reflexión final a modo de postdata

He estado haciendo unas estadísticas simples sobre las personas que han sido elegidas por la CDU[15] y el BE como representantes. Me voy a detener sólo en un aspecto, que considero llamativo. Para ello he hecho una clasificación de tres grupos de edad, basándome en la relación entre años de nacimiento y coyunturas políticas: menores de 35 años, entre 35 y 49 años, y por encima de esta edad.

Quienes tienen más de 50 años representan el 43%, en la CDU, y el 56%, en el BE. Pertenecen a la generación más politizada, protagonista de la lucha contra la dictadura y de la revolución de los claveles. Es el reflejo de quienes han mantenido en distintas circunstancias el legado de esos años.

En los dos grupos políticos hay una presencia muy baja del grupo de edad intermedio: 7%, en la CDU, y 25%, en el BE. Se trata de la generación de quienes, naciendo entre 1960 y 1974, su edad de politización potencial fue posterior a la revolución de los claveles, coincidiendo en buena parte con la desmovilización general de los años 80.

La presencia del grupo más joven, aunque desigual en los dos grupos políticos, es importante: 50%, en la CDU, y 31% en el BE. Con una edad de nacimiento posterior a 1974 y el potencial de inicio de la politización en la década de los 90, puede reflejar la aportación de una generación con una nueva forma de comprender la acción política, más ligada a la realidad de una sociedad desarrollada bajo los parámetros occidentales, pero consciente de los problemas que acarrean y más en un país en el que todavía no se han resuelto los grandes desequilibrios sociales, territoriales y ecológicos.

¿Tiene valor esta reflexión final? Creo que es, al menos, una imagen, una fotografía de esa parte de Portugal que no se conforma con lo que predomina en la actualidad y busca unas formas de relaciones entre las personas más igualitarias, más solidarias…

Notas

[1] http://electionresources.org/pt/index_es.html

[2] “Sistema político y estructura de Portugal”, en Anuario Internacional CIDOB 2005, edición 2006, www.cidob.org.

[3] António Barreto, Braulio Gómez Fortes y Pedro Magalhaes (dirs.): Portugal: democracia y sistema político, Madrid, Siglo XXI, 2003. El análisis que se hace en este libro llega hasta 1993, pero las conclusiones se pueden extender en los años siguientes, en la medida que Portugal ha proseguido en ese proceso de transformaciones económicas y sociales.

[5] En las elecciones municipales de 2005 la CDU superaba el 40% de los votos en los distritos de Bajo Alentejo y Setúbal; en el Alto Alentejo lo hacía sobre el 30%; y en la franja central de Lisboa, Santarém y Portalegre superaba el 20%. En las legislativas del mismo año estaba por encima del 20% en todo el Alentejo y Setúbal, y del 10% en Lisboa y Portalegre. Ver http://www.stape.pt/ (Secretariado Técnico para Asuntos de Proceso Electorales, Ministerio de Administración Interna de Portugal).

[6] http://www.pcp.pt/ y http://www.parlamento.pt.

[7] http://www.mun-setubal.pt/

[8] José Pacheco Pereira: “El Partido Comunista Portugués y la izquierda revolucionaria”, en Revista de Estudios Políticos (Nueva Época), nn. 60-61, abril-septiembre 1988.

[9] C. Jalali (“As mesmas clivagens de sempre? Velhas clivagens e novos valores no comportamento electoral portugués”, 2004), citado en José Ramón Montero, Kerman Calvo y Álvaro Martínez: “El voto religioso en España y Portugal”, Revista Internacional de Sociología, n. 51, septiembre-diciembre 2008.

[10] Ibidem.

[11] http://www.osverdes.pt/.

[12] Rebelión, Kaos en la Red, Sin Permiso, Insurgente… Resulta interesante el artículo de Adrián Sánchez, del Colectivo Izquierda Marxista, “Portugal: entre el pasado y el futuro”, publicado el 2 de octubre de 2009 en http://www.kaosenlared.net.

[13] Francisco Louça: “Cinco lecciones de las elecciones de Portugal”, esquerda.net, 29 septiembre 2009 (también se ha publicado traducido en las revistas electrónicas antes reseñadas).

[14] http://www.bloco.org/ y http://www.parlamento.pt/.

[15] Ante la imposibilidad de encontrar los datos de 2009, lo he hecho sobre los de 2005. Existe además una gran continuidad de las personas elegidas, por lo que creo que sirven de referencia.