sábado, 10 de enero de 2026

Un poema de Renée Nicole Macklin-Good, luchadora por los derechos humanos asesinada en EEUU


El pasado día 7 de enero hemos podido ver por televisión unas imágenes impactantes, cuando un agente federal del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de EEUU (ICE) disparó a bocajarro sobre una mujer en Minneapolis, la capital del estado de Minnesota, provocando su muerte. La víctima es Renée Nicole Macklin-Good, reconocida poeta, que también era luchadora por los Derechos Humanos. Cuando un agente intentó detenerla abriendo la puerta del coche, Renée arrancó, momento en que sufrió los disparos mortales. 

Las versiones oficiales resultan contrapuestas, según sean federales o del estado de Minnesota, pero las imágenes no dejan lugar a dudas.  Las primeras, a través de las autoridades de Seguridad Nacional, han dicho que la actuación fue en “defensa propia”, mientras que las segundas, en boca  de su Gobernador, la han considerado injustificada. Y si buena parte de la opinión pública internacional ha quedado conmocionada por lo que ha visto, al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no le faltó tiempo para acusar a la fallecida de ser una “agitadora profesional”.

Por las redes está circulando un poema de Renée Nicole Macklin-Good, que fue ganador en 2020 del premio concedido por la Academy of American Poets. Lo ofrezco para su lectura en inglés y a través de la traducción hecha al castellano por Julián Axat.


On Learning to Dissect Fetal Pigs

i want back my rocking chairs,
solipsist sunsets,
& coastal jungle sounds that are tercets from cicadas and pentameter from the hairy legs of
cockroaches.
i’ve donated bibles to thrift stores
(mashed them in plastic trash bags with an acidic himalayan salt lamp—
the post-baptism bibles, the ones plucked from street corners from the meaty hands of zealots, the
dumbed-down, easy-to-read, parasitic kind):
remember more the slick rubber smell of high gloss biology textbook pictures; they burned the hairs
inside my nostrils,
& salt & ink that rubbed off on my palms.
under clippings of the moon at two forty five AM I study & repeat
  ribosome
  endoplasmic—
  lactic acid
  stamen
at the IHOP on the corner of powers and stetson hills—
i repeated & scribbled until it picked its way & stagnated somewhere i can’t point to anymore, maybe
my gut—
maybe there in-between my pancreas & large intestine is the piddly brook of my soul.
it’s the ruler by which i reduce all things now; hard-edged & splintering from knowledge that
used to sit, a cloth against fevered forehead.
can i let them both be? this fickle faith and this college science that heckles from the back of the
classroom
now i can’t believe—
that the bible and qur’an and bhagavad gita are sliding long hairs behind my ear like mom
used to & exhaling from their mouths “make room for wonder”—
all my understanding dribbles down the chin onto the chest & is summarized as:
life is merely
to ovum and sperm
and where those two meet
and how often and how well
and what dies there.


[Sobre aprender a diseccionar fetos de cerdo

Quiero de vuelta mis mecedoras,
los atardeceres solipsistas,
y sonidos de la selva costera que son tercetos de cigarras y pentámetros de las patas peludas de las cucarachas.
He donado biblias a tiendas de segunda mano
(las aplasté en bolsas de basura de plástico con una lámpara de sal ácida del Himalaya;
las biblias postbautismales, las que saqué de las esquinas de las manos carnosas de los fanáticos, las simplificadas, fáciles de leer, parasitarias):
Recuerdo más el olor a goma resbaladiza de las ilustraciones brillantes de los libros de texto de biología; me quemaban los pelos
dentro de la nariz,
y la sal y la tinta que se me pegaron en las palmas.
Bajo los recortes de luna a las dos cuarenta y cinco de la madrugada, estudio y repito.
Ribosoma
  endoplasmático—
  ácido láctico
  estambre
en el IHOP de la esquina de Powers y Stetson Hills—
repetí y garabateé hasta que se abrió camino y se estancó en un lugar que ya no puedo señalar, tal vez
mi intestino—
tal vez ahí, entre mi páncreas y mi intestino grueso, está el insignificante arroyo de mi alma.
Es la regla con la que ahora reduzco todas las cosas; de bordes duros y astillados por el conocimiento que
solía sentarse, un paño sobre la frente febril.
¿Puedo dejarlos a ambos en paz? Esta fe voluble y esta ciencia universitaria que me abuchea desde el fondo del aula
ahora no puedo creer que la Biblia, el Corán y el Bhagavad Gita me deslicen el pelo largo detrás de la oreja como solía hacerlo mamá y exhalen por la boca “hagan espacio para la maravilla”.
Todo mi entendimiento se desliza por la barbilla hasta el pecho y se resume en:
La vida es simplemente
el óvulo y el espermatozoide
y dónde se encuentran
y con qué frecuencia y qué tan bien
y todo muere allí].



viernes, 9 de enero de 2026

La actualidad de unos versos de José Miranda de Sardi contra la actitud servil frente a los poderosos


Ultimando una aproximación biográfica a la figura de José Miranda de Sardi, poeta y periodista chipionero, me he topado con unos versos de su largo poema "Reflexiones de un paria", que me resultan altamente significativos para los tiempos que corren. Aluden a la actitud sumisa de aquellas gentes humildes que en vez de luchar contra las injusticias de todo tipo, se resignan a hacerlo y se prestan al juego de quienes realmente causan sus males. 

Ya estamos viendo lo que está pasando en nuestros días, aquí y en otros países europeos, con el aumento del voto a los partidos de la derecha y la extrema derecha en algunos sectores populares. Lo que resulta muy preocupante. 

El poema lo publicó en 1922, cuando apenas tenía 23 años de edad, dentro del libro Pétalos sangrantes y al final de ese mismo año lo hizo como una separata, que fue editada y distribuida en los medios libertarios por todo el país.

He aquí los versos: 

¡Maldición para el que, ufano,
sin sentir sus propias penas,
ante los pies de la hiena
se inclina con gesto insano,
besando humilde la mano
que le cargó de cadenas!
 
¡Maldición para el ilota
que, encontrando dulce el yugo,
hace ante su vil verdugo
genuflexiones de idiotas!

lunes, 5 de enero de 2026

"Trump: bombardeo y secuestro", un artículo de Atilio A. Boron


Muy pocas veces he reproducido en este cuaderno la totalidad de un artículo que no haya sido escrito por mí mismo. La excepcionalidad tiene que ver con lo también excepcional de lo ocurrido hace dos días, después que se haya producido la agresión imperialista por EEUU contra Venezuela, y el consiguiente secuestro de su presidente Nicolás Maduro y de su esposa. Al poco de conocer la noticia, esa misma mañana no dudé en denunciarlo en este cuaderno y por otras redes sociales. El imperialismo y la vulneración del Derecho Internacional tiene una relación intrínseca, por lo que no quedarse callado ante lo ocurrido es una obligación cívica y democrática 

Considero que el artículo de Atilio A. Boron, que fue publicado inicialmente ayer en el diario argentino Página 12, tiene un gran interés, porque aporta una perspectiva muy diferente de lo que se está aireando por buena parte de los medios de comunicación, dejando  de lado a los de la derechona, en los que, como es lógico, rinden, sin ningún tipo de vergüenza, la pleitesía debida al emperador. 

Invito, pues, a leerlo.


Trump: bombardeo y secuestro

Donald Trump acaba de destruir lo poco que aún quedaba del tan mentado “orden mundial basado en reglas”. El bombardeo de numerosas instalaciones militares (y sus inevitables daños colaterales en objetivos civiles) en Caracas y alrededores seguido por el secuestro -que no “extracción”- del presidente Nicolás Maduro Moros abre un nuevo capítulo en el sistema internacional en donde numerosos actores van a poder utilizar el precedente sentado por Trump en Venezuela para resolver a su favor conflictos de poder en las más diversas locaciones del planeta.

El autoproclamado “presidente de la paz” y frustrado aspirante al Premio Nobel de la paz ha sido el más belicista de los últimos tiempos: arma hasta los dientes al genocida Benjamin Netanyahu y le prodiga toda clase de protección, desde la diplomática hasta la militar y mediática; obliga a sus indignos vasallos europeos a comprar armas y pertrechos militares para sostener al neonazi Volodimir Zelenski prolongando el martirio de la población ucraniana en una guerra que ya está irremediablemente perdida y que Trump había alardeado que la terminaría en 24 horas; extraviado por su patológica megalomanía Trump ordena bombardear el norte de Nigeria para, según él, poner a salvo a algunas comunidades cristianas supuestamente agredidas por fieles del Islam; se atribuye haber logrado la paz en Gaza, una mentira enorme porque el régimen racista israelí continúa con su matanza, ahora apelando al hambre, la sed y el colapso de la salud pública mientras más de seis mil camiones esperan hace meses en la frontera cargados de alimentos, agua y medicamentos; se vanaglorió de haber logrado la paz entre Camboya y Tailandia pero los ataques entre ambas partes se suceden sin pausa.

Y ahora es el turno de Venezuela, en una costosísima operación que duró largos meses y que culminó con el sorprendente secuestro del presidente y su señora esposa, Cilia Flores. En su conferencia pública Trump dijo que este operativo militar demuestra que Estados Unidos es el país más poderoso del mundo, un mensaje explícito dirigido a China y, en cierto sentido, también a Rusia. No sólo eso: se ungió a sí mismo como administrador imperial de Venezuela al decir que “conduciremos el país hasta que podamos hacer una transición juiciosa y apropiada”, y aclaró que Washington no va a permitir que “otro se haga con el poder en Venezuela sin tomar en cuenta los intereses de su pueblo”, suponiendo que el pueblo chavista, supuestamente abatido y domesticado, lo vaya a recibir como su salvador y no como un bandido que vino a robarle su petróleo, lo único que le interesa a Trump. A éste jamás le preocuparon la democracia, la justicia, la libertad o los derechos humanos, y mucho menos en esta parte del mundo, y las y los venezolanos lo saben muy bien.

Embriagado por sus palabras, Trump acusó a Maduro de traficar una “cantidad colosal” de drogas en los Estados Unidos por medio del (ficcional) Cartel de los Soles y de enviar disimulados como migrantes a criminales del Tren de Aragua. Además calificó al narcotráfico como una campaña orquestada por Venezuela para matar ciudadanos estadounidenses, equiparándola con las mayores organizaciones terroristas a nivel global. Una mentira más de un embustero serial: el Washington Post demostró que en su primer mandato Trump dijo 30.573 mentiras. En todo caso no deja de llamar la atención que esta preocupación por poner a salvo a la población estadounidense de los estragos del narcotráfico no haya sido tenida en cuenta cuando indultó al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, sentenciado por la justicia de Estados Unidos a 45 años de prisión por haberse comprobado que participó en diversos operativos que culminaron con la introducción en ese país de más de 400 toneladas de cocaína y otras drogas. Pero el narcotraficante es Maduro.

La desesperación de Trump por mostrar algún éxito en la política exterior, luego de casi un año de continuos traspiés, lo impulsó a apostar todas sus fichas en la operación venezolana. Pero este fue apenas el primer acto de una tragedia que tendrá varios episodios más, y es poco probable que los siguientes sean tan afortunados para Washington como el de esta madrugada. Además incentivará conductas semejantes en otros actores del ya convulsionado sistema internacional. ¿Por qué Beijing debería esperar hasta el 2049, cuando se cumplan cien años del triunfo de la Revolución, para completar la reunificación de Taiwán, una rebelde provincia china manipulada por Estados Unidos para acosar a la República Popular China? Sobre todo si sobran los antecedentes que demuestran irrefutablemente que Taiwán siempre formó parte de China.

Entre otros antecedentes de peso hay cuatro cartas reversales cursadas entre Washington y Beijing que así lo certifican. ¿Por qué debería el régimen de Tel Aviv esperar un minuto más y no aplicar todo su formidable poderío militar para acabar con la Autoridad Nacional Palestina en Cisjordania y construir el Gran Israel, desde el río hasta el mar, extendiendo aún más el incendio en Medio Oriente? ¿Por qué Azerbaiyán debería abstenerse de culminar su campaña y apoderarse definitivamente de todo el territorio de Armenia? ¿Por qué Rusia debería abstenerse de acabar rápidamente la guerra descargando ahora sí todo su potencial destructivo para devastar a Ucrania y quedarse con gran parte de su territorio? ¿Qué reglas le impedirían hacer eso, en imitación a lo hecho por Trump?

Nada de lo hecho por el magnate neoyorquino debe sorprendernos. Los imperios, lo hemos repetido cien veces, exacerban su violencia en su fase de declinación. Pero pese a los himnos triunfales que hoy suenan en la Pennsylvania Avenue de Washington, el hecho de haber ganado una batalla no significa que se haya ganado la guerra. El mismo entusiasmo prevalecía cuando se bombardeaba furiosamente a Vietnam y, décadas después, a Afganistán. Y en ambos casos Estados Unidos terminó sufriendo traumáticas y humillantes derrotas. Si algo enseña la historia es que aventuras como la que hoy nos preocupan suelen terminar mal para el imperio. No hay muchos elementos para pensar que ahora el desenlace será más sonriente para la banda de delincuentes que gobierna Estados Unidos, aunque haya que esperar un tiempo porque la reacción popular ante las agresiones imperiales rara vez es inmediata. Pero una vez que se enciende es imparable.


(Imagen: fotografía de AFP/AFP, asociada al artículo publicado en Página 12).

viernes, 2 de enero de 2026

Asesinatos por violencia de género en 2025 y unas reflexiones en torno al negacionismo


Cada año, en los primeros días, dedico una entrada al balance de las mujeres que han sido víctimas mortales de la violencia de género o bien de otro tipo de violencia que tiene alguna relación. Me he basado para ello principalmente en los datos publicados en el portal electrónico  Feminicidio.net y en el Instituto de las Mujeres, dependiente del Ministerio de Igualdad. 


Los datos de Feminicidio.net

Ofrece una tipología variada de feminicidios/asesinatos, incluyendo los de varones que, bien menores o bien mayores de edad, se han visto involucrados en episodios de violencia contra las mujeres. El total asciende a 105, 17 más que en el año 2024 y 23 más que en el 2023. Si nos atenemos a los calificados como asesinatos íntimos oficiales, que coinciden con los denominados como violencia de género por el Instituto de las Mujeres, en el año 2025 habrían sido asesinadas 47 mujeres, esto es, dos menos que en 2024 y 11 menos que en 2023.  Éste es el desglose: 

Feminicidios íntimos oficiales: 47
Feminicidios íntimos no oficiales: 3
Feminicidios familiares: 21
Feminicidios no íntimos: 10
Feminicidios por prostitución: 1
Feminicidios por conexión: 1
Feminicidios infantiles oficiales: 2
Asesinato de mujeres por violencia juvenil: 1
Asesinato de mujeres por violencia comunitaria/económica: 2
Asesinato de mujeres por robo: 3
Asesinato de mujeres por narcotráfico: 1
Feminicidio/asesinato de mujeres sin datos suficientes: 4
Menores varones asesinados por violencia machista/violencia vicaria: 3
Varones asesinados en el marco de la violencia machista: 1
Casos en investigación por Feminicio.net: 3 

Si nos detenemos a la frecuencia por meses:

Enero: 7
Febrero: 4
Marzo: 10
Abril: 9
Mayo: 5
Junio: 13
Julio: 6
Agosto: 3
Septiembre: 8
Octubre: 10
Noviembre: 12
Diciembre: 10

Como puede desprenderse de esos datos, si durante el verano, con 17, es cuando se ha producido el menor número de feminicidios/asesinatos, el último trimestre ha conocido un aumento considerable, hasta alcanzar los 32.

En cuanto a la distribución territorial, ateniéndonos en esta ocasión solamente a los datos de feminicidios íntimos oficiales, Andalucía continúa a la cabeza, con 14, de los cuales 6 han tenido lugar en la provincia de Málaga, seguida de 3 en la de Sevilla y 2 en la de Huelva, no habiendo habido ninguno en Cádiz y Córdoba. He aquí los datos por comunidades autónomas:

Andalucía: 14
Cataluña: 5
Comunidad Valenciana: 4
Madrid: 4
Asturias: 3
Badajoz: 3
Canarias: 2
Castilla-La Mancha: 2
Galicia: 2
Murcia: 2
Aragón: 1
Baleares: 1
Castilla y León: 1
La Rioja: 1
Navarra: 1 
País Vasco: 1

Ni Cantabria ni las ciudades autónomas de Ceuta y de Melilla han sufrido episodios de asesinatos por violencia de género.


Los datos del Instituto de las Mujeres

Los datos que se ofrecen se refieren únicamente a la violencia de género. El número de asesinatos, 46, casi coincide con los 47 señalados en Feminicidio.net, debido a que no ha reflejado uno de los habidos en Asturias. El número supone 3 muertes menos que en 2024 y 12 menos que en 2023. Y desde 2006, año en que se inició el registro oficial sistemático, se sitúa en el número más bajo.

Los asesinatos han sido llevados a cabo por las parejas de las mujeres en un número de 29, que representan el 63% de los casos. Los otros 17 los han ocasionado las exparejas o parejas en fase de separación, en este caso representando el 37%.

El reparto territorial coincide con el ofrecido por Feminicidio.net, salvo lo antes referido de Asturias.

Por edades, las víctimas tenían:
 
Hasta 17 años: 0
De 18 a 30 años: 6
De 31 a 60 años: 31
61 y más años: 9

Y los agresores:

Hasta 17 años: 0
De 18 a 30 años: 5
De 31 a 60 años: 29
61 y más años: 12

Tanto víctimas como agresores estaban sobre todo en las edades adultas: el 67'4% de las primeras  y el 63% de los segundos. Existe, por tanto, una gran correspondencia en las edades de unas y otros.

Y por último, en cuanto a la nacionalidad, 27 mujeres eran españolas y 19 extranjeras; y 27 agresores eran españoles y 19 extranjeros. 


Para acabar: unas reflexiones en torno a la violencia de género y el negacionismo

No quiero  extenderme mucho más, pero creo que resulta necesario hacer algunas reflexiones. Los datos que he presentado, pese al descenso que sigue produciéndose año a año, son elocuentes sobre una realidad tan dura. La violencia contra las mujeres, sea de cualquier índole, está muy presente. Puede que nos  llamen más la atención los asesinatos, como es normal, pero los otros tipos de violencia no dejan de seguir existiendo: directa y simbólica, física y psicológica...  De alguna manera esas violencias las alimentan.

Y un factor que posibilita que todo eso se mantenga, tiene que ver con el negacionismo que se fomenta principalmente desde los grupos políticos de derecha y de extrema derecha. En España y fuera de España. En el pasado mes de octubre Rocío Aguirre, diputada por Vox y hermana de Esperanza, no tuvo reparos, por no decir vergüenza, en manifestar en la Asamblea de Madrid que "son 48 al año" las mujeres asesinadas por violencia machista. Todo un ejemplo de cómo se ven las cosas por parte ese tipo de gente.

El fascismo de los años 20 y 30 del siglo defendió la permanencia y/o la vuelta de las mujeres al hogar. Se decía, y hasta se obligó, que tenían que dedicarse a procrear la raza y cuidar a la familia. Se cortaba el avance, todavía lento, del progresivo acceso de las mujeres a la esfera de lo público y a la adquisición de derechos. Por eso habían nacido en el siglo XIX el sufragismo y el feminismo. Eso fue cortado de raíz por el fascismo italiano y alemán, que en España, aderezado de nacional-catolicismo, se mantuvo  a lo largo de cuatro décadas.

Tras medio siglo de la muerte del dictador, con importantes avances, aunque insuficientes, en la conquista de derechos para las mujeres, en nuestros días estamos asistiendo al ascenso del voto, o con intención de hacerlo, hacia los grupos de derecha y de extrema derecha. Y lo peor, que se está manifestando más entre la gente más joven y, dentro de ésta, entre los varones. El mensaje de que las mujeres están consiguiendo derechos en detrimento de los varones está calando. Lo que en otro tiempo había sido reforzar los roles tradicionales de género, ahora se está transmutando para mucha gente en un claro antifeminismo. Pierden terreno entre los varones, así, los valores de igualdad y en este caso los que defienden la igualdad entre los géneros. 

La violencia que se ejerce contra las mujeres pone de relieve la resistencia que existe en muchos sectores de la sociedad, en mayor medida de varones, a la hora de ceder en los privilegios de género y apostar por unas formas de relación y convivencia basados en la igualdad, la libertad y la tolerancia.

Una dura realidad. Y por todo eso, hay que defender más derechos y, en este caso, más feminismo.    


(Imagen: fragmento de una pintura expuesta durante las Jornadas de Igualdad; Granada, mayo de 2009).

miércoles, 31 de diciembre de 2025

Poner en su sitio a un dictador desde la Historia


Se acaba el año 2025 y con él el 50 aniversario de la muerte de Francisco Franco. Por ese motivo le dediqué la entrada "Testimonios de mi rebeldía juvenil contra un dictador: una pintura y un poema"No ha sido la única vez, pues a lo largo de los 16 años de vida de este cuaderno han sido numerosas las ocasiones, y de diferentes formas, en que lo he hecho. Para no extenderme, y a modo de ejemplo, en 2021 publiqué una recopilación breve de poemas y retratos que titulé "7 poemas (antifascistas) y 7 retratos (satíricos) para un dictador". Invito a leer los poemas y a ver imágenes que los acompañan.

Ahora me voy a centrar en el campo de la Historia y en recordar algunas de las biografías que he leído, publicadas en las tres últimas décadas. Cuatro son de los años ochenta y noventa del siglo pasado, obra de Javier Tusell, Paul Preston, Stanley G. Payne y  Juan Pablo Fusi. Y dos, de este siglo, con Enrique Moradiellos y Julián Casanova como autores, si bien, la de este último es reciente, del mismo año 2025. En general, se trata de trabajos reconocidos, algunos en alto grado, producto de la utilización de fuentes documentales directas y de una amplia literatura histórica. Pero no voy a hacer un análisis de cada una de ellas. Para esta ocasión solamente me he detenido en el final de cada libro, reproduciendo  las últimas líneas. 

Me voy a detener un poco en un aspecto que resaltó Paul Preston en su libro, cuya primera edición, en inglés, data de 1993. En su apreciación acerca de la escasa relevancia que hasta ese momento habían tenido los franquistas en las elecciones habidas desde 1977, se refirió a que "nunca han cosechado más del 2 por ciento de los voto", pronosticando sobre esos "envejecidos irreductibles franquistas" que  se concentraban cada 20 de noviembre  que "muy pronto ya no quedará ninguno". 

Más allá de lo destacable de la biografía, que Julián Casanova ha calificado de estar "a la altura de las mejores" (2025, p. 239), esa apreciación del hispanista británico contrasta con lo que está ocurriendo en la actualidad y ese preocupante 21'3% de personas que considera que la dictadura de Franco fue buena o muy buena (RTVE/CIS, 2025). Eso sí, frente al 70% que se posiciona en lo contrario. ¿De dónde sale esa quinta parte? Más de varones (26,8%) que de mujeres (16%); principalmente entre votantes del PP (41'6%) y de Vox (61'7%); y, ateniéndonos a los grupos de edad, entre quienes tienen 55-64 años (24'5%), 65-74 (22'6%) y 75 ó más (25'8%), con la franja 18-24 años acercándose a la media (19'6%).

Estoy con Julián Casanova  que la "función de la historia es comprender las fuerzas políticas, sociales y culturales" que configuran los hechos y los personajes, en este caso el de Francisco Franco. Es así como se hace historia, haciendo uso de una base documental que permita acercarnos al conocimiento real y fuera de apreciaciones subjetivas carentes del rigor necesario para sostener una tesis. 

Lo que está ocurriendo en nuestros días, con esa regresión nostálgica hacia la figura y la práctica del dictador, no deja de ser un síntoma de  cuál es el clima político que se está dejando ver en nuestro tiempo. En España y en el resto del mundo. Para quienes denostamos (y hemos sufrido) lo que representó el franquismo y lo que se atisba en ese clima regresivo, dentro y fuera, nos corresponde hacer lo posible para impedirlo. Y el remedio está en defender más derechos, más libertades, más igualdad, más democracia y también, por supuesto, más respeto a la naturaleza.

He aquí los textos.


"Dotado de conciencia del deber, prudente y hábil, sin embargo, el juicio más positivo que de Franco puede hacerse quizás consiste en recordar lo que no fue: su régimen violó habitualmente las libertades y los derechos de las personas, resultó cruel y, nacido de una guerra civil, consistió, sobre todo, en su perduración, marginando a una parte considerable de España, pero al mismo tiempo, no fue un sistema totalitario como otras dictaduras contemporáneas. Al franquismo le han atribuido sus partidarios el desarrollo económico de los años sesenta o la Monarquía de 1975, pero el primero se produjo mucho más en el transcurso de su existencia que gracias a él, y la segunda cambió sustancialmente la norma de convivencia de los españoles. Con todo, ambas cosas hubieran sido imposibles de haber sido el franquismo un régimen totalitario. Así como en la sociedad española había ido creciendo el sentimiento de libertad, como crece la hierba en las junturas de las losas de un patrio empedrado, en la sucesión prevista habría una esperanza a la recuperación de las libertades".
(Javier Tusell, 1989; pp. 241-242)


"En las múltiples elecciones municipales, regionales y nacionales habidas en España desde 1977, los partidos que defienden abiertamente valores franquistas nunca han cosechado más del 2 por ciento de los votos, Los españoles han abrazado el régimen democrático y han rechazado los proyectos de Franco para su futuro. Cada año, el 20 de noviembre, un grupo de sus más fervientes partidarios se concentra y grita 'Franco resucita, el pueblo te necesita'. Pero cada año, los envejecidos irreductibles franquistas son menos. Muy pronto ya no quedará ninguno".
(Paul Preston, 1995; p. 975).


"El régimen y la era de Franco pusieron punto final a un periodo largo y conflictivo de la historia de España, pero, como Moisés, Franco debía permanecer en la otra orilla de la historia, incapaz de participar en la nueva era. Esto lo impedía su propio carácter, personalidad y valores, como caudillo militar de una sociedad conservadora, que en gran parte había dejado de existir incluso antes de su propia muerte".
(Stanley G. Payne, 1995; p. 272).


"Pero hay algo que jamás se discutirá: que Franco estableció la dictadura más larga de los siglos XIX y XX de la historia española, una dictadura personal de cuarenta años cuya simple existencia provocó el rechazo frontal de la conciencia liberal y democrática de su tiempo.
Mientras esa conciencia impregne nuestra visión de las cosas, Franco, que se declaró responsable ante Dios y ante la Historia, tendrá, guste o no, el juicio mayoritariamente adverso de estas última" (p. 271).
(Juan Pablo Fusi, 1995; p. 271).


"Franco no fue ni el inteligente ni previsor estadista proyectado por sus hagiógrafos ni tampoco la nulidad humana meramente afortunada que pretendían sus adversarios. Fue algo mucho más complejo y, a la par, más normal y corriente, como demuestra el obvio contraste entre esas habilidades que le permitieron alcanzar grandes triunfos y su sorprendente mediocridad intelectual que le llevaba a creer en las ideas más banales. Fue, en definitiva, un militar español competente, conservador, ultranacionalista, católico-integrista y sumamente ambicioso y calculador, que llegó a encarnar y personificar los anhelos, esperanzas y temores de aquella España tradicional y reaccionaria que había ganado la guerra civil bajo su liderato y que posteriormente no quiso prescindir de los frutos de la victoria hasta tener completas garantías de seguridad para el incierto porvenir". 
(Enrique Moradiellos, 2002; p. 245).


"El juicio sobre la maldad o bondad de los personajes del pasado no es un concepto histórico. El autoritarismo nunca es una bendición; la persecución de cientos de miles de personas no es el precio que hay que pagar para salvar a una nación en un momento de extraordinario peligro. Todo lo que entra en la categoría de 'Franco también hizo cosas buenas' lo estaban haciendo en ese momento las democracias más avanzadas de Europa, sin necesidad del legado de destrucción que habían dejado el golpe de Estado, la guerra civil y la larga época de miseria, hambre y represión. La función de la historia es comprender las fuerzas políticas, sociales y culturales que configuraron el ascenso al poder y las decisiones tomadas por Franco durante cuatro décadas. Tiene que ser posible, cincuenta años después, volver la vista a ese pasado y no buscar solo aprobación o condena. Conseguir eso sería una buena recompensa parea esta biografía y para mis enseñanzas como historiador".
(Julián Casanova, 2025; pp. 382-383).


Origen de la información

Casanova, Julián (2025). Franco. Barcelona, Crítica.
Fusi, Juan Pablo (1995). Autoritarismo y poder personal. Madrid, Taurus.
Moradiellos, 
Enrique (2002). Francisco Franco. Crónica de un caudillo casi olvidado. Madrid, Biblioteca Nueva.
Payne, Stanley G. (1995). Franco. El perfil de la Historia. Madrid, Espasa Calpe.
Preston, Paul (1995). Franco. "Caudillo de España". Barcelona, Grijalbo Mondadori.
Tusell, Javier (1989). La España de Franco. Madrid, Historia 16.
RTVE (2025). "El 21'3% de los españoles piensa que la dictadura de Franco fue buena o muy buena, según el CIS", 13 de octubre (https://www.rtve.es/noticias/20251013/cis-dictadura-franco/16768390.shtml).

martes, 30 de diciembre de 2025

lunes, 29 de diciembre de 2025

Dos poemarios más de Francisco Malia Sánchez: Piel de otoño y La ingravidez en la que gravito



Dos han sido los poemarios que el amigo Paco ha sacado a la luz durante los últimos meses del año 2025: en septiembre, Piel de otoño; y en octubre, La ingravidez en la que gravito. Han sido editados por Círculo Rojo y ha contado con la colaboración de Eduardo López López, autor de las imágenes de las portadas. Están escritos, sin embargo, en momentos distantes de su vida. 
De cada libro he seleccionado tres poemas, a los que he añadido uno más, "Los ojos del otoño", perteneciente al primero y que el propio Paco me ha sugerido. 

Dos libros más de poesía, que se unen a una larga trayectoria como creador multifacético: autor de relatos, dibujante de viñetas e historiador. ¿Qué más se puede pedir?


Piel de otoño

Data de los años 80 y 90 del siglo pasado. Una parte de sus poemas ya eran conocidos, pues han sido leídos en diferentes actos y distintos momentos. Recuerdo uno de noviembre de 2014, con el mismo título del libro, al que dediqué una entrada en este cuaderno. Ydentro del juego de palabras al que nos tiene acostumbrados, está dedicado "De mí para mí". Para entenderlo, es lo que luego explica en la presentación del libro:

"Quien prologa estos versos es una persona mayor que mira con los ojos dulces de la edad tardía a aquel joven desorientado y exigente consigo mismo que se escondía detrás de las rimas, de unos versos, para que los avatares de la vida le rozaran lo menos posible, y que hoy se preguntas por lo ganado y lo perdido en el trascurrir de los años".


Hojas sueltas

    I

Otoño:
la savia de los árboles
buscan las raíces
y las hojas, lívidas,
caen de soledad y tristeza.

    II

Están tan lejos las estrellas
que todas las noches
el astrónomo espacial
cambia el mapa del cielo.

    III

Las setas no tienen ramas
ni hojas ni flores
ni añoran la clorofila,
surgen aparentemente de la nada
y cubren el suelo en unas horas
de pequeñísimas sombrillas
otoñales.

    IV

A la becada le gustan
los sueños descubiertos,
simula ser una hoja
muerta con su cuerpo.
A la becada le gusta
jugar con el misterio
y guarda en su largo pico
del otoño los secretos.

    V

Tengo envidia de la sámara,
alada en su ser,
voladora semilla,
huidiza del árbol paterno,
buscando nuevas primaveras
donde germinar definitivamente.

    VI

Duerme don Caracol
en su roulotte,
le encanta la lluvia fina,
la rocío matutina
y las palabras de amor.
Don caracol
huye del sol
de la mañana,
por eso no tiene ventanas
su caparazón.
Duerme don Caracol
en su roulotte.

    VII

La luna en el espejo
del puerto.
El puerto en el espejo
roto del tiempo.
Y en el espejo de tus ojos
mi yo al desnudo,
impertérrito.


Los ojos del otoño

Los ojos del otoño
son unos ojos tristes
como dos ventanas
de una casa sin bosque.

Los ojos del otoño
reflejan amargos reflejos
de soles caducos,
infancias terribles,
amores lejanos,
versos sin retorno,
aventuras que no sucedieron
nunca, nunca, nunca….
hallazgos de fondo sin pozo,
de yemas sin dedos.

Los ojos del otoño
hablan del cansancio
de la vida.


Os voy a contar un sueño

Os voy a contar un sueño
que sucedió dentro de otro sueño.
Rodando por la pendiente
resbaladiza del tiempo,
soñé que se estiraban
mis lánguidos huesos
y que jugaba a soñar
en las escalerillas del tiempo,
donde el mar en su propósito
tenía vocación de espejo.
La infancia, hoy por lejana,
ha perdido a su dueño,
y no es más que un dibujo
rectificado por el habilísimo
lapicero del tiempo.
Lo soñé, sí; o no lo soñé,
Puede que sean ciertos
los sueños que se engendran
dentro de otro sueño.
Soñé que di un salto
y que el salto se hizo vuelo,
me sentí pájaro, rayo de luz,
fraternidad, amor y deseo,
cometa o pandorga
de todos los sueños.

Volé y volé y volé
por los cielos de los sueños,
fui pluma, pompa de jabón,
agitada ala de sombrero.
Lo cierto es que subí y subí,
hasta lo estratosférico,
hasta dar con la clave
de lo fugaz y de lo eterno.
Han pasado los años, las canas
y los envites del tiempo
han puesto una sombra de duda
sobre mi entendimiento.
¿Fue verdad que volé
o, en verdad, sólo fue un sueño?
No lo sé, aún me pregunto
por qué sigo despierto
dentro de un sueño
que, al parecer, sucedió
dentro de otro sueño.


Quiero hacer el viaje de las anguilas...

Quiero hacer el viaje de las anguilas,
salir con la luna llena al mar de los Sargazos,
reino de las algas,
buscar el agua corriente de los arroyos
y de los riachuelos,
reírme en las barbas mismas del mes de octubre,
abandonar el pozo oscuro de la ciénaga.
partir siempre y no volver jamás.


Después de caerse

Un poema rafaelalbertiano
para mi amigo Diego y hermano.

Después de caerse y darse
con los huesos en estampida
le oí a Diego mofarse:
el oficio de esta vida

es caer y levantarse
siempre con el alma henchida
y nunca precipitarse
por no rodar en la caída.

Que no hay mayor altura
que besar el pavimento
y recuperar la postura
con el semblante contento.

Así pues, Diego, te digo
que yo también me vi por los suelos
y me alzaron brazos amigos
hasta los mismísimos cielos.

Ojalá que des un salto
hasta tocar las estrellas
y allí, desde lo alto,
nos ilumine con ellas.

(El poema nació cuando su amigo Diego Rodríguez, inválido y vendedor de la ONCE, tuvo varias caídas aparatosas sin que nunca le pasara nada; en una ocasión desafió a Paco a que le improvisara un poema sobre la marcha, cosa que hizo sobre una servilleta; más tarde lo retocó un poco y añadió una estrofa, tal como aparece en el libro).



La ingravidez en la que gravito

El libro es más cercano en el tiempo. Tiene cuatro partes: "Ingrávido", "Titulares", "Retornar a la luz" y "La hoja del laurel que no me toca", con citas en verso de César Vallejo que anteceden a cada una. La primera: "He soñado una fuga". Al final, como una especie de epílogo y a modo de haikus, nos ofrece "Enajenaciones", esta vez con una cita de Dokusho Villaba: "Ancho corazón / para recibir el regalo / de la existencia".  

Alfonso Alba Ramírez en el Prólogo nos da una pista: 

"El título indica hasta qué punto la elasticidad del lenguaje es un recurso poético y sirve para introducirnos al mundo del escritor, que nos contagia su afán por comunicarnos algo. Qué? (...): como Machado (...) ama los mundos sutiles, ingrávidos y gentiles".

Y ya que se menciona al poeta sevillano, añado esos versos que rezan "pero mi verso brota de manantial sereno; / y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina, / soy, en el buen sentido de la palabra, bueno".


Ingrávido

Detrás de mis gafas estoy, por cierto,
ajeno a lo que ocurre
y en mortandad conmigo mismo.
Crece en mí la flor de la criptolalia
como esquife a la deriva.
Y si soy un náufrago
que más da el mantel sobre la mesa
o el panel donde reposa
una nota en el olvido.

Envuelto en mi camisa estoy, por cierto,
ajeno a lo que ocurre
y en soledad conmigo mismo.
Crece en mi la fe crocodiliana.
como gesto que se enfría
y azules que se empañan.
¿A qué fletar un avión para el olvido
si la memoria no descansa?

Viajando en mis zapatos estoy, por cierto,
ajeno a que paso por la vida
en levedad y como vacío.
Crece en mi la flor de la gazuza
como caldo de cultivo
y, si estoy pálido,
que más da un fresal que no da fresas
y el papel donde reposa
la ingravidez en la que gravito.


A veces rebuzno

A Donald Trump y afines

A veces rebuzno, lo confieso.
Tres y hasta cuatro veces
en la calor de un drama,
no lo niego ni lo evito.

Hago ostentación de burro,
animal noble, tozudo, sí;
pero admirable en su terquedad,
en su inteligencia persistente.

A veces, lo admito, rebuzno.
por el día, por la noche rebuzno
y me quedo como nuevo,
como orgulloso por dentro
de haber ejercido
esta indomable burrez.

Entre rebuzno y rebuzno
la vida es apacible.

Cada vez que rebuzno
los resultados son inmediatos.

En la oficina obedecen
y temen la contundencia
de mi rebuzno.

Hasta tiembla el mobiliario
y se desprenden las hojas
del almanaque.

He acumulado, lo reconozco,
una notable fortuna
gracias a mis rebuznos.

Todos respetan
mi asnina cara de asno
y mi comportamiento
de burro rebuznador.

Todos los burros del planeta
acuden a la llamada de mi rebuzno
o me votan, que es lo mismo.

Burro, burro, burro….

Presumo de burro y lo ejerzo
siempre que quiero.

¡Qué burro soy!


Lo

Lo cansino,
lo estival,
lo perverso,
lo Vivaldi,
lo ejecutivo,
lo escrito,
lo no escrito,
lo repetido,
lo repetido,
lo repetido,
lo informe,
lo ingente,
lo polifacético,
lo pálido,
lo vacuo,
lo analgésico,
lo estrafalario,
lo místico,
lo caótico,
lo inventario,
lo manido,
lo vertido,
lo esquivo,
lo neutro
que resulta todo.

1895. Reina Regente, la tercera novela de Luis Miguel Rossi Jiménez


El pasado viernes, 26 de diciembre, se presentó en Barbate la novela 1895. Reina Regente (Cádiz, Kaizen, 2025), de Luis Miguel Rossi Jiménez. Está basada en un hecho real: el hundimiento de un barco de la Armada española frente a la costa norteafricana en el año que da título al libro, ocurrido durante la travesía por el estrecho de Gibraltar entre Cádiz y Tánger. El final fue muy dramático, pues supuso el fallecimiento, por centenares, de todos sus tripulantes, salvo uno de ellos.  

Narrada en forma de suspense, se simultanean dos tramas, del presente y del pasado, en las que, a  la vez, se mezclan la ficción y la historia. Entre sus personajes están presentes cosas como el poder, la corrupción y las injusticias sociales, como también la ironía, el humor, el amor...  Y no falta que algunos de ellos, pese al tiempo transcurrido, acaben conectados.

Si nos vamos al trasfondo de lo ocurrido hace más de un siglo, nos sumergimos en la época de la Restauración, con los prolegómenos de la Guerra de Independencia de Cuba o la colonización española del norte de Marruecos. Sin olvidarnos del ambiente caciquil que se vivía en un "pueblucho" de la costa meridional andaluza donde nació el protagonista de la historia del pasado, con "Aquel señorito" al que su padre organizaba "veladas para empresarios que  llegaban desde los barcos en un chalé que tenia en aquella aldea". O del otro ambiente, en este caso el del proceso de industrialización que se estaba viviendo en Barcelona, a rebufo de la Exposición Universal de 1888, "con el cantar de una ciudad elevándose con andamios y escaleras".

Luis Miguel Rossi Jiménez es periodista de profesión, pero también cultiva otros campos de la creación. En la literatura ha publicado otras las novelas El chófer de don Blas (2018)  y El concurso perdido de Gades (2022). Y sobre el carnaval, además de ser autor de numerosas letrillas, ya dejó constancia de su presencia en ese mundo, siendo joven, con el libro 30 Años de Ida y Vuelta. Carnaval de Barbate a Cádiz (2006).  
 

domingo, 28 de diciembre de 2025

Un poema de Khaled Juma dedicado a los niños y las niñas inocentes de Gaza


Oh, niños traviesos de Gaza, 
que constantemente me molestabais 
con vuestros gritos bajo mi ventana.
Que llenabais cada mañana 
de ajetreo y caos. 
Que rompisteis mi jarrón 
y robasteis la flor solitaria de mi balcón.
Volved, 
y gritad todo lo queráis 
y romped todos los jarrones.
Robad todas las flores.
Volved.
Sólo eso, volved.

El poema fue escrito en el verano de 2014 por el gazatí Khaled Juma, tras el bombardeo llevado a cabo por el ejército israelí dentro de la "Operación Operación Margen Protector". Una más de las numerosas operaciones militares que desde años atrás ordenaban los gobiernos sionistas contra la población palestina de Gaza. Casi una década antes de que se hubiera iniciado el genocidio sistemático de nuestros días. 

(Imagen: ilustración de María Gómez).