martes, 14 de febrero de 2023

Se confirma que el envenenamiento causó la muerte de Pablo Neruda


Acabo de leer en varios medios la noticia en la que se confirma que Pablo Neruda falleció como consecuencia de envenenamiento, lo que quiere decir que fue asesinado. Es lo que se ha resuelto en el informe pericial que acaban de hacer público familiares del poeta. Ya en noviembre de 2015 publiqué en mi cuaderno la entrada "Neruda, víctima de la dictadura", que estaba basada en un informe oficial en el que se determinaba como "altamente probable" que hubiera sido envenenado en la clínica donde estaba internado para su tratamiento del cáncer que padecía. No ha sido la única vez que me he referido al hecho, como recordé en septiembre de 2020, con motivo del 50 aniversario del triunfo de la Unidad Popular

Neruda ha estado siempre entre mis poetas favoritos. Sus poemarios he leído cuasi con devoción y muchos de sus poemas he reproducido a lo largo de los años. En julio de 2010 le dediqué el artículo "Hacia los pueblos alzo nuestro vino" y que Rebelión lo reprodujo dos meses más tarde, coincidiendo con el aniversario del fallecimiento. Mi escrito estaba basado en su libro "Invitación al nixonicidio y alabanza de la revolución chilena", que había aparecido en enero de 1973, cuando ya estaba en marcha la trama golpista urdida entre el imperio yanqui, la oligarquía chilena y los militares. Dejo ahora, para terminar, el poema que le dediqué en 1983:

Todavía resuena tu voz sobre la Tierra,
La voz volcánica de los hombres,
el aliento de esperanza de los oprimidos,
el martillo destructor de los asesinos,
la palabra escrita por donde pasan
los panes, las forjas y sus habitantes,
la fuerza del vendaval que enamora,
el canto solemne de la lucha,
el proyectil titánico de la victoria.
Pablo Neruda, poeta,
voz del pueblo que camina,
pueblo convertido en poesía.
Pasaron los años y creciste,
y tu pueblo te sigue y te acompaña,
y todos los moradores de la Tierra
te escuchan, te sienten
para levantar, dentro de poco tiempo,
la copa del vino de la apoteosis.


(Imagen: tratamiento digital de dos retratos de Pablo Neruda, el de la derecha de Lorenzo Velozo Espinoza).