
Las cosas no pintan bien para la monarquía. Como nos contó el verano pasado la revista CTXT, sigue bajando en apoyos (49'9%), aun cuando todavía, por poco, supera a la opción republicana (47'4%). Otra cosa es la diversidad territorial que existe a la hora de que la gente se decante. Hacia el norte y el noreste, la monarquía lo tiene chungo. Ya se sabe: Cataluña (80'3%) y País Vasco (71'1%), sobre todo, prefieren abrumadoramente la república. Pero no quedan lejos Baleares (63'9), Navarra (63'7) y País Valenciano (60). Incluso en Galicia (55'4), Asturias (51'7) y La Rioja (51'7) la prefieren más que la monarquía. Del resto, sobresalen como claramente favorables a la monarquía, cercanas al 60%, las dos Castillas y Murcia. Y entre las más pobladas se encuentran Madrid, con casi el 54%, y Andalucía, rozando el 50%.
¿Y por edades? Ahí es donde el futuro de monarquía lo tiene peor de cara al futuro. Si en el grupo de edad que tiene 56 ó más años supera con claridad a la opción republicana (55/41%), ya hay prácticamente un empate en el grupo de 36-55 años (49/48) y se queda bastante atrás entre quienes tienen menos de 35 años (46/53%). La edad, pues, corre en su contra. O dicho de otra forma: desde las edades más jóvenes está soplando un viento favorable para que en este país podamos dejar al lado a la institución que se basa en el privilegio de una familia.
Son datos de hace unos meses. Y lo del corinnavirus desde luego que no favorece -todo lo contrario- que la monarquía recupere apoyos. Su actual titular ha movido ficha, buscando desmarcarse del anterior. Pero otra cosa es lo que se siga revelando y si en ello hay sustancia para que le afecte directamente.
Dejemos al hablar al viento (robando a Juan Carlos Onetti el título y el contenido de una de sus novelas).
(Imagen: Fanity Fair)