lunes, 22 de agosto de 2016

Rajoy, entre las prisas relativas y la tranquilidad

1. El PP tiene prisas relativas, porque ha de seguir acometiendo las (contrar)reformas que le demandan desde la UE; mientras tanto, se siente tranquilo, porque sigue gobernando con todo a su favor: la maquinaria con las medidas que puso en marcha tiene mucho alcance, no le incomodan instituciones como las Cortes o el Tribunal Constitucional, nota la pasividad de la gente, conoce la debilidad de sus rivales... 

2. Ciudadanos también tiene prisas, en parte porque su programa económico coincide con el del sistema, pero también porque siente que su tiempo se acaba si celebran nuevas elecciones.


3. En el PSOE la cosa resulta más complicada: un sector, con las baronías (Díaz, Fernández Vara, García-Page...) y los dinosaurios (González, Guerra, Bono...) al frente, está instando a dejar gobernar al PP; pero el otro, el de Sánchez y su gente, sabe que eso supondría su fin, por lo que buscan ganar tiempo, como sea, en una especie de huida hacia adelante.


4. Podemos se encuentra sumido en la reflexión, la recomposición, la aclaración, a digestión..., pues se agotó su estrategia de asalto a los cielos; ha dejado de ser la imagen de lo nuevo y la realidad es más dura.


5. Las distintas confluencias territoriales (En Comú Podems, En Marea, A la Valenciana) están buscando su espacio propio, de distinta forma según la correlación interna de fuerzas; si en Cataluña se mantiene el equilibrio de las partes y en el País Valenciano cada parte mantiene un grado elevado de autonomía, en Galicia Podemos ha tenido que ceder ante su intento por querer hegemonizar la coalición.


6. En IU todos los sectores y los distintos niveles de la organización están expectantes ante la nueva situación; el cambio generacional en la dirección aún no se ha puesto a prueba en el día a día; tampoco han aflorado por ahora nuevos conflictos.


7. En Cataluña se espera a la respuesta ciudadana de la próxima Diada; dado que los resultados electorales de diciembre y junio han supuesto la pérdida de apoyos globales y el deterioro de los que fue la antigua CDC, la Diada serviría de termómetro.


8. En el País Vasco el PNV y EH-Bildu esperan a los resultados de las elecciones de septiembre para reforzar sus posiciones iniciales; mejorar las condiciones de negociación con quien tenga el gobierno central, en el caso del PNV; o dirigirse a una vía similar a la del proceso independentista catalán, en el de EH-Bildu.


9. En Galicia la batalla se plantea en varios planos que se solapan entre sí: si el PP consigue mayoría absoluta, si En Marea aumenta sus apoyos y desplaza al PSOE como segunda fuerza, si éste resiste, si el BNG sigue en caída... 


10. ¿Mi impresión por ahora? Léase el punto número uno.