Hace unos meses el Parlamento Europeo inició una investigación con el fin de poner al descubierto la actuación de las multinacionales dentro de la UE, con las consiguientes operaciones de ingeniería fiscal, y los tratos de favor recibidos por parte de los gobiernos. Para ello utilizan paraísos fiscales dentro de Europa, como el caso de Andorra o Liechtenstein, e incluso de algún país integrante de la UE, como Luxemburgo. El europarlamentario de ICV Ernest Urtasun dijo ya entonces que "a las
multinacionales que comparecen queremos decirles que sabemos lo que están
haciendo con sus estrategias fiscales”, añadiendo que "sentimos vergüenza por que empresas con beneficios
multimillonarios estafen a la hacienda pública”.
El grupo WeMove.eu, en colaboración con European Network on Debt and Development (Eurodad), ha promovido una campaña de recogida de firmas con el mensaje "¡Las multinacionales también deben pagara impuestos!". Considera que "Mientras los ciudadanos tienen que pagar impuestos, la mayoría de países en Europa permiten que las ricas multinacionales sigan eludiendo billones de euros. Según las estimaciones más moderadas, esto representa para los europeos un coste de entre 50 y 70 billones de euros al año".