sábado, 21 de octubre de 2017

Apareció el cuerpo de Santiago Maldonado, pero quedan muchas cosas por esclarecer








































Confieso que he intentado varias veces escribir algo sobre el caso Santiago Maldonado. Pero confieso que no he sabido hacerlo a tiempo. Ignoro la causa, más allá de mi conciencia de que se trataba de una víctima, pero ¿de quién? ¿De los intereses de las empresas privadas? ¿De la oligarquía argentina? ¿Del estado? ¿De la connivencia de todas esas partes?  

Santiago Maldonado, un argentino originario de Buenos Aires, solidario con la causa mapuche que desapareció a principios de agosto en la Patagonia argentina, en la zona de Cushamen, próxima a la frontera con Chile. Allí se había desplazado para trabajar como artesano y con sus gentes, de la comunidad mapuche, fue sintiendo la necesidad de ser partícipe en su lucha. En ese lugar es comunidad llevaba tiempo ocupando unas tierras que consideraban propias y que habían usurpadas, mediante compra, por la empresa Benetton. Con la intervención violenta de las fuerzas de gendarmería durante una protesta fue cuando desapareció Santiago. Lo que vino después fue la denuncia de su desaparición y la reclamación de su paradero. Fueron movilizaciones masivas por todo el país. Fue la exigencia de responsabilidades a las autoridades. Fue la denuncia de los puntos oscuros del caso y del mal hacer del gobierno argentino.

Hace unos días apareció un cuerpo. Desde el principio se creyó que podría ser el de Santiago. De inmediato se sospechó que su aparición fue intencionada. Que fue depositado allí por alguien. Si en otras ocasiones me he estado informando a través de distintos medios fuera del sistema (Rebelión, La Marea, Tercera Información) y el argentino Página/12, estos últimos días le he prestado mayo atención a este último. Dado su origen, consideraba que podía aportarme mayor información.

Esta mañana he leído en Rebelión un comunicado de la familia, extraído de Página/12, titulado “Por Santiago, por nosotros”, que dice lo que sigue

"El cuerpo encontrado en el Río Chubut es el de Santiago.
La incertidumbre sobre su paradero ha terminado. El calvario que nuestra familia inició el mismo día en que supimos de su desaparición no terminará hasta obtener Justicia.
Muy poco podemos decir sobre nuestros sentimientos ante la confirmación de la identidad de Santiago: este dolor no sabe de palabras.
Las circunstancias del hallazgo del cuerpo nos generan muchas dudas. Creemos que es el momento de avanzar con firmeza en la investigación y dejar trabajar sin presiones al Juez Lleral. Necesitamos saber qué le sucedió a Santiago y quiénes son los responsables de su muerte. Todos. No sólo quienes le quitaron la vida sino los que, por acción u omisión, colaboraron en el encubrimiento y perjudicaron el proceso de búsqueda.
Estábamos en lo cierto al reclamar por la inacción, ineficacia y parcialidad del Juez anterior en la tramitación de la causa. Nos sigue resultando inexplicable la negativa del Gobierno Nacional ante el ofrecimiento de colaboración de expertos de la ONU, de comprobada experiencia internacional. Nadie podrá sacarnos de la cabeza que se podría haber hecho mucho más y mucho antes.
A los medios de comunicación, a las organizaciones sociales, de derechos humanos, gremiales, a las personas que nos han acompañado en las marchas por Santiago, les pedimos que sigan manteniendo el reclamo por Justicia, con más fuerza que nunca y en paz. A las fuerzas políticas, que hagan el mayor esfuerzo para apoyar y garantizar todas las acciones que nos ayuden a encontrar la Verdad y lograr Justicia.
La muerte de Santiago no debe ser motivo de divisiones o pujas interesadas. Nadie tiene derechos sobre el dolor de esta familia, para la que pedimos respeto.
Por Santiago, por nosotros”.

También esta mañana he consultado de nuevo Página/12 y he leído un artículo de Irina Hauser, en el que la familia reconoce que el cuerpo aparecido es el de Santiago. La autora apunta cosas muy graves en cuanto a la responsabilidad de la gendarmería:

“Los 56 peritos que realizaron la autopsia, que terminó a las 10.20 de la noche, pudieron establecer que el cadáver no tenía golpes, ni heridas de bala, rastros de ahorcamiento ni otros signos de agresión visibles. Estaba completo y en buen estado, lo que podría responder a su permanencia en aguas de muy baja temperatura. La causa de la muerte podría ser el ahogamiento, pero para confirmarlo hay que esperar los resultados de estudios adicionales que demorarán dos semanas. Algunos expertos sostienen que eso no descartaría que lo hayan ahogado. Todavía no hay conclusiones sobre cuándo se produjo la muerte y cómo llegó el cuerpo hasta el punto donde fue hallado, a menos de 70 metros del lugar donde estuvo un grupo de gendarmes en la persecución a la Comunidad Pu Lof en Resistencia de Cushamen en medio de la cual desapareció”.

Queda mucho por esclarecer. Demasiadas cosas.

(Imagen: acuarela de Daniel Campos)