En octubre pasado asistimos a un caso que, además de ridícula, puso al descubierto la situación tan radicalmente diferente en que se encuentra es partido. En plena campaña de acoso y derribo de Pedro Sánchez, en vísperas de su descabezamiento de la secretaría general, Verónica Pérez, miembro del comité federal lanzó tan pancha ante un grupo numeroso de periodistas otra frase memorable: "En este momento la única autoridad que existe en el PSOE es la presidenta de la Mesa del Comité Federal, que soy yo, les guste o no". Una dirigente sevillana, famosa en esa provincia por ser una militante-funcionaria que ha ido medrando en la jerarquía interna a base de peloteo y empujones, al igual que su jefa, Susana Díaz.
Ayer se quejaba Luis Pérez Tapias, destacado miembro de la corriente Izquierda Socialista, de un mensaje de José Blanco en una red social que reza así: "Los Estatutos los interpreto yo porque los hice yo". Blanco, el Guerra de Zapatero, ha vuelto salir a la palestra. Pérez Tapias, que le gusta moverse en la foto, ha decidido irse por su cuenta de las reuniones del máximo órgano del PSOE.
Así les van las cosas.