
Hace tres años el canal Chilevisión emitió una serie de reportajes (1, 2 y 3) donde se refleja el estado de la investigación judicial y la que el equipo de periodistas del programa estaba llevando a cabo. En el documental aparecen, entre otras personas, dos soldados que fueron testigos y participaron en las operaciones militares tras el golpe, y varios oficiales golpistas, entre los que está el propio Barrientos (podemos ver unas declaraciones suyas, tras ser localizado en Miami, en la parte 2). La actitud de estos oficiales es de un claro encubrimiento cómplice, hasta el punto de coincidir no sólo en negar su participación en los hechos, sino incluso el haber estado en el Estadio Nacional de Chile, que fue el escenario de los asesinatos y las torturas contra las numerosas personas detenidas.
No debemos olvidar que todas esas muertes, fuesen quienes fuesen quienes apretaron los gatillos, obedecían a un plan de exterminio diseñado por la cúpula militar golpista y, en última instancia, por quienes decidieron acabar con la experiencia revolucionaria en Chile, cuyos cerebros estaban al norte del río Grande. Ver el documental resulta revelador sobre el drama vivido por estas personas y, en este caso, por lo ocurrido con Víctor Jara. Ver el documental resulta revelador sobre el drama vivido por estas personas y, en este caso, por lo ocurrido con Víctor Jara.