
Me felicitó por el contenido de mis artículos y por los argumentos esgrimidos para rebatir los presupuestos teóricos tan endebles, con orígenes en la historiografía franquista, y con clara intencionalidad política... (¿por qué no decirlo) fascista, propia de esa corriente de publicistas de la historia que, a la vez de que venden mucho, manipulan de la peor de las maneras la realidad histórica y del presente. También me trasladó su apoyo por los ataques personales de quien contestó a mis artículos. Artículos, por cierto, de los que se hicieron eco varios foros fachosos y similares, donde siguieron con sus epítetos contra mi persona.
Estuvimos hablando un poco, pero nos entendimos a la perfección. Por mi parte le agradecí su llamada y sus palabras. Que un humilde profesor de instituto e historiador residente en la costa atlántica gaditana haya recibido una llamada de tan lejos (sólo físicamente) por parte de un profesor de una universidad barcelonesa, también historiador, escritor y más (internet lo puede casi todo), me congratula y me llena de satisfacción. Gracias, Agustí.